La xenofobia de Sudáfrica vista desde el arte

Estos últimos días Sudáfrica ha ocupado portadas de varios medios internacionales y no por la intensa vida cultural que le caracteriza — y de la que hablamos a menudo en Wiriko—. Esta vez Sudáfrica aparece con unas duras imágenes que poco tienen que ver con la Sudáfrica de la convivencia, aquella que está en el camino de superar una larga historia de racismo y xenofobia de sobra conocida. Hoy Sudáfrica, sale en los periódicos por el auge de la violencia xenófoba que ha causado ya ocho muertos,  centenares de detenidos y miles de familias desplazadas.

No es monopolio occidental. “El discurso justificativo empieza con los estereotipos habituales –son más oscuros que nosotros, nos roban nuestros empleos, no nos respetan, son utilizados por blancos que prefieren explotarles a ellos antes que emplearnos a nosotros evitando así los requisitos de la discriminación positiva”, como afirma el historiador camerunés Achille Mbembe. El discurso que aquí tanto oímos, cruza el océano y traspasa fronteras. Según Mbembe, aparte del endurecimiento en materia de inmigración impulsada por el gobierno estos últimos años, “el discurso se vuelve más y más vicioso” y se hace permeable a un mayor sector de la sociedad. Como afirma Mia Couto No es un ataque cobarde contra “los otros”. Es un ataque contra Sudáfrica misma. Es una ataque contra la “nación del arcoiris”que los sudafricanos proclamaron hace más de una década”.

Pero ¿cómo afecta esta situación al mundo del arte? La cultura, el arte y sus artistas se resienten, protestan, boicoitean y ven su trabajo afectado, como sucedió durante la época del apartheid. Un dejà vu en toda regla. En este sentido, el periódico sudafricano Mail & Guardian se hace eco de las reacciones de algunos artistassudafricanos o del resto de África frente a los ataques recientes han afectado a diferentes artistas. Por una lado la escritora NoViolet Bulawayo (de Zimbabue, el colectivo más afectado por este brote de violencia) ha utilizado su Facebook para arremeter contra esta situación de violencia extrema. Varios músicos han sufrido amagos de cancelaciones de sus conciertos por amenazas (como el caso de Nyovest en Zimbabue, que finalmente actuó). La cantante del grupo Mafikizolo, Nhlanhla Nciza, ha criticado duramente esta situación poniendo en marcha una campaña para asistir a las 600 familias migrantes que han sido desplazadas de sus casas.

Las viñetas políticas, golpes de lucidez y realidad

Un rasgo importantísimo del arte, es la capacidad para registrar los acontecimientos históricos y sociales, incluidos los más conflictivos. También para expresar el malestar social. Echando un vistazo rápido en la actualidad política en periódicos internacionales, nos encontramos una importante cantidad de ilustraciones y viñetas que retratan y caricaturizan este nuevo brote de violencia. El mítico Zapiro, Nathi Ngubane o el neoyorkino-berlinés Christoph Niemann, son algunos ejemplos de caricaturistas que captan el malestar que está viviendo el país estas semanas.

Una muestra de que una imagen vale más que mil palabras. Os dejamos con ellas… (Clicka en ellas para verlas mejor)

The following two tabs change content below.
Vanessa Anaya
Licenciada en Sociología (UB), postgraduada en Desarrollo Internacional (Setem/UPC) y Máster Euroafricano de Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Sus ámbitos de interés son el arte, el género, el desarrollo y las nuevas tecnologías para la comunicación y la transformación social. Coordina la sección de Artes Visuales. Contacto: [email protected]
2 comentarios

Trackbacks y pingbacks

  1. […] se destiñe su arco iris, han conseguido cierta repercusión. En todo caso, da la impresión de que estas visiones ácidas consiguen un impacto mayor que las fotografías […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *