Ecos de un Nobel comprometido

Ngũgĩ wa Thiong’o. Fuente: web del autor.

Ngũgĩ wa Thiong’o. Fuente: web del autor.

Ngũgĩ wa Thiong’o aparece como un escritor tan militante como íntegro, tan brillante como comprometido, tan perseguido (en su Kenia natal) como reconocido (internacionalmente). Ahora su nombre aparece en las quinielas como uno de los principales acreedores del Premio Nobel de Literatura, cuyo ganador está previsto que se haga público mañana. No son muchos los autores africanos que han recibido este galardón, aunque sí que ha habido ocasiones en las que algunos literatos del continente han muerto sin recibir este reconocimiento a pesar de las previsiones. El caso más conocido sin duda es el del recientemente fallecido Chinua Achebe, del que una de las cosas que más ha trascendido es que se convirtió en el eterno aspirante al galardón.

La trayectoria de Wa Thiong’o, sin embargo, está claramente marcada por su militancia. Se trata de uno de los rasgos fundamentales de su obra, pero también de su vida. Ambas han estado marcadas por el compromiso, pero también por las consecuencias de esa implicación. Algunas anécdotas alimentan el mito del escritor. Unos aseguran que el novelista, dramaturgo, periodista, cuentista y ensayista keniano escribió su quinta novela Caitaani mutharaba-Ini  (EL diablo en la cruz) en papel higiénico, mientras estaba encerrado en la prisión de máxima seguridad de Kamiti; otros, que lo hizo en los márgenes y entre las líneas de la Biblia que había en su celda. En todo caso, Ngũgĩ wa Thiong’o estaba encarcelado por denunciar las injusticias del sistema postcolonial, por acercarse a los desfavorecidos para convertirse en su voz ante las desigualdades y por hacer de sus obras un auténtico altavoz de la justicia social.

Ngũgĩ wa Thiong’o firmando autógrafos en Londres en Londres. Foto: David Mbiyu, a través de Wikipedia.

Ngũgĩ wa Thiong’o firmando autógrafos en Londres en Londres. Foto: David Mbiyu, a través de Wikipedia.

A pesar de que en sus primeras obras, la descolonización y los abusos de los británicos en su Kenia natal es la principal preocupación del autor, Ngũgĩ wa Thiong’o mostró una envidiable coherencia cuando redirigió sus críticas a las nuevas castas postcoloniales, como las responsables de las desigualdades después de la independencia. El resultado fue que el autor fue perseguido y castigado sucesivamente por los dos primeros presidentes kenianos, primero Jomo Kenyatta y después Daniel Arap Moi. Fue bajo el régimen de este segundo cuando se vio obligado a exiliarse de manera casi definitiva. Intentaron ir cerrándole puertas, primeros las de las universidades, después de las de su país, e intentaron hacer lo mismo con las de su vida, pero como no lo consiguieron tampoco llegaron a silenciarle. El autor keniano ha seguido escribiendo y ha seguido siendo incómodo, además de los planes para asesinarlo y de los manejos diplomáticos para que no encontrase refugio, sus libros estuvieron proscritos durante décadas en Kenia. Él mismo no pudo regresar al país hasta 2004, veintidós años después de su partida, en una visita, con tintes traumáticos, a pesar de que su principal perseguidor ya no gobernaba.

Más allá de los argumentos de sus obras, el autor ha plasmado su compromiso en alguno de los rasgos de sus trabajos y, precisamente, las acciones en su contra, no han hecho sino afianzar sus convicciones. Su ingreso en prisión fue definitivo para que decidiese abandonar el inglés como lengua de sus obras literarias y pasó a escribir en kikuyu. Ya lo había hecho con sus obras teatrales que han sido su principal punto de encuentro con los desfavorecidos. Durante su época en Kenia, Wa Thiong’o ensayó fórmulas de creación de textos junto a los propios autores amateurs y alguno de los lugares en los que se representaron sus obras fueron arrasados (textualmente) por la dictadura.

Por lo que se refiere a sus ensayos, el aspirante al Nobel firmó, entre otros, Descolonizar la mente un título bien representativo de la postura del escritor que pretendía desde la propia independencia de su país valorizar la trayectoria literaria africana. Como medida simbólica durante su época universitaria keniana se había opuesto al nombre del departamento en el que se inscribía. Wa Thiong’o consideraba que Departamento de Inglés podía sustituirse por Departamento de Literatura y que este movimiento representaba un respeto por el continuo cultural que coloca a África en el centro, como punto de referencia respecto al resto.

Cubierta de El brujo del cuervo

Cubierta de El brujo del cuervo

Sin embargo, las quinielas que colocan al escritor keniano como uno de los mejor situados ante la presente edición del Premio Nobel de Literatura no juzgan su trayectoria militante. Desde su tercera novela en 1967 A Grain of Wheat, el escritor ha explorado modificaciones estilísticas, construyendo elaboradas líneas argumentales con puntos de vista diferentes. Además, en una de sus últimas obras, publicada en español como El brujo del cuervo, Ngũgĩ wa Thiong’o se convirtió en uno de los abanderados del realismo mágico africano, un estilo que muestra la importancia del contacto entre el mundo visible y el invisible en el continente.  Además de esta última novela (después sólo ha publicado un ensayo y otro volumen de sus memorias) se han traducido al español Matigari, El diablo en la cruz y Un grano de trigo.

No deja de resultar curioso que la advertencia del posible reconocimiento del escritor keniano venga de las casas de apuestas británicas. El secretismo que envuelve el premio literario más reputado del mundo, cuyas nominaciones no se hacen públicas, se rompe en los mismo lugares en los que se apuesta por los eventos deportivos. Teniendo en cuenta que la carga comercial del premio no es ninguna sorpresa, quizá, si mañana el nombre de Ngũgĩ wa Thiong’o suena en Estocolmo, además del reconocimiento de la literatura africana, nos resulte más sencillo acceder a sus obras. En el peor de los casos, al menos, se hablará de este tremendo escritor, al que ya se ha colocado a la altura de figuras como la de Wole Soyinka o Chinua Achebe.

The following two tabs change content below.
Carlos Bajo Erro

Carlos Bajo Erro

Licenciado en Periodismo (UN), postgraduado en Comunicación de los conflictos y de la paz (UAB) y Máster Euroafricano de Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Es coautor del ensayo Redes sociales para el cambio en África (IV Premio de Ensayo Casa África). Sus ámbitos de interés y de estudio son la comunicación, las TIC y la literatura. Responsable de las áreas de Comunicación y de Publicaciones y coordinador de la sección de Letras del Magacín. (Barcelona) Contacto: [email protected]
8 comentarios

Trackbacks y pingbacks

  1. […] de su gente en otra lengua que no sea la suya propia”. Es una frase del senegalés David Diop que Ngũgĩ wa Thiong’o reproduce en su ensayo “La lengua de la literatura africana”. El keniano es, probablemente, una […]

  2. […] Kana Kĩrĩa Gĩtũmaga Andũ Mathiĩ Marũngiĩ”. Se trata de una historia del keniano Ngũgĩ wa Thiong’o. No es el relato más africano en el enfoque erróneo que tanto se ha criticado del continente como […]

  3. […] del cuervo y Descolonizar la mente. No hay que olvidar que Thiong’o  fue uno de los nombres que sonó en las apuestas del último premio Nobel de literatura, por lo que a pesar de que una de las previsiones se una reedición, no deja de […]

  4. […] Hemos visto también a escritores africanos como el fallecido Chinua Acheve o, más recientemente, Ngũgĩ wa Thiong’o aparecer en las quinielas del Premio Nobel de Literatura. El último de estos indicios acaba de […]

  5. […] Hemos visto también a escritores africanos como el fallecido Chinua Acheve o, más recientemente, Ngũgĩ wa Thiong’o aparecer en las quinielas del Premio Nobel de Literatura. El último de estos indicios acaba de […]

  6. […] personalidades de las literaturas africanas. El recurrente aspirante al Premio Nobel de Literatura Ngũgĩ wa Thiong’o y la crítica literaria Lizzy Attree están detrás de este galardón. No es extraño que el propio […]

  7. […] personalidades de las literaturas africanas. El recurrente aspirante al Premio Nobel de Literatura Ngũgĩ wa Thiong’o y la crítica literaria Lizzy Attree están detrás de este galardón. No es extraño que el propio […]

  8. […] Nuruddin Farah, Variations on the Theme of an African Dictatorshipo El brujo del cuervo (2006) de Ngugi wa Thiong´o. Y también en las autobiografías de escritores como la de Ken Saro-Wiwa, A Month and a Day (1995) […]

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *