Poesía liberada y liberadora desde Zimbabue

Como el viento intocable es la definición misma del artivismo, de la reivindicación creativa, como dicen algunas de sus impulsoras. Es un ejercicio de libertad y de autoafirmación en su propia concepción; su publicación original es el mismo ejemplo de la valentía, la voluntad de cambiar el mundo y de hacerlo más justo; y su traducción y edición en castellano es simplemente un ejercicio de rebeldía y una necesaria muestra de la diversidad que podemos encontrar en le continente, es un absoluto riesgo por parte de la editorial Baphala que ya ha demostrado que no le tiene miedo a nada y que está dispuesta a aportarnos la dosis de reivindicación que necesitamos. Atención: Como el viento intocable es una antología de poesía de autoras lesbianas que pretenden usar la creatividad para visibilizar a un colectivo desplazado y acosado. Este libro es poesía liberada como expresión de sus autoras que conquistan una voz propia y liberadora en cuanto al colectivo LGTBIQ.

La poetisa Makhosazana Xaba, responsable de la antología. Fuente: Baphala Ediciones

Esta antología que nos trae la editorial Baphala es el resultado del taller de escritura creativa para mujeres lesbianas celebrado en la ciudad zimbabuense de Bulawayo durante la última semana de octubre de 2015. Impulsado por el colectivo sudafricano GALA, se apoyo sobre la organización zimbabuense Sexual Rights Centre (SRC) que trabaja a menudo con el artivismo en el colectivo LGTBIQ. En este caso, el taller fue animado por Nombulelo Madonko del SRC y el peso recayó sobre la poetisa sudafricana Makhosazana Xaba, conocida como Khosi, que condujo ese taller de escritura creativa. Khosi Xaba ya fue una de las encargadas de recopilar los trabajos contenidos en la antología Queer Africa, editado en castellano como Los deseos afines. El resultado de aquellos trabajos en Bulawayo es el que ahora nos trae la editorial Baphala: un volumen con veintidós poesías de siete autoras, que previamente no eran necesariamente poetisas, aunque el resultado resulta de una diversidad tremendamente atractiva.

Es interesante descubrir en el volumen todas las explicaciones sobre el espíritu del taller que lo alumbró y de esa antología resultante. El nivel de contexto con el que cuenta el lector y la reflexión de las impulsoras es, sin duda, un valor añadido. El taller se desarrolló en un país en el que el colectivo LGTBI ha sido absolutamente proscrito en las últimas dos décadas y no fue pura casualidad. “El silencio y la invisibilidad perpetúan la idea de que las personas LGTBI no son parte del tejido social, idea que incluye ese omnipresente mito de que ‘la homosexualidad no es parte de la cultura africana’”, señala Greame Reid, fundador de GALA, en su texto introductorio. Reid añade más concretamente en relación con la recopilación de poesías: “La poesía en esta antología versa sobre el descubrimiento de una voz, la expresión de la experiencia y un impulso al activismo”.

Nombulelo Madonko una de las responsables del SRC habla sobre una vía de contestación que su organización fomenta “la reivindicación creativa” y reconoce el potencial de la poesía en este sentido. “El libro habla directamente a las experiencias de las mujeres queer y les ha dado voz en espacios donde no pueden estar presentes”, señala Madonko. Khosi Xaba es, en realidad, el verdadero motor de esta iniciativa en la que siete mujeres con inquietudes y dotes artísticas diversas se convirtieron en poetisas para revindicar su homosexualidad y cambiar el mundo. “El taller de escritura fue un espacio para que mujeres que nos identificamos como lesbianas pudiéramos pasar tiempo juntas, en un entorno seguro en el que utilizar la escritura como instrumento de expresión personal”, dice Xaba en su introducción a la antología.

La poetisa explica la dinámica de los talleres que se desarrollaron durante cinco días y cuenta: “Tratamos la amplia cuestión del uso de la propia voz, a través de la poesía, para expresarse por una misma”. Expresión y compromiso se van fundiendo constantemente en el relato que la dinamizadora hace del taller en el que se gestó la antología. La poesía llega a aparecer, según los casos, como una herramienta de catarsis mediante la que las autoras se enfrentaban a recuerdos y vivencias, a menudo, traumáticas relacionadas con su orientación sexual y la persecución social y política. Pero, para Xaba, no se trataba sólo de repensarse, sino también de reconstruirse, es decir, de comenzar a forjar un futuro sobre una base de aceptación y de reclamación de sus identidades. Pero no sólo se trata de que este ejercicio pueda cambiar la vida de las autoras que participaron, sino que pretende modificar también el clima social. “Espero que después de leer su poema, los lectores se pregunten: ‘¿Qué voy a hacer yo al respecto?’. Sabemos que nunca cambia nada hasta que una masa crítica de personas se alza, se pronuncia y actúa”, señala Xaba. “Es nuestro deseo que este volumen de 22 poemas insufle esperanza a todas las activistas que aspiran a ser escritoras y a aquellos que, tal vez, se estén preguntando por el valor de la poesía”, concluye su texto la poetisa.

El resultado de este proceso de reflexión y de creación comprometida se traduce en el resultado de los poemas. No se trata de haber hecho un taller de escritura creativa, se trata de que durante ese taller cada una de las autoras se ha mirado hacia adentro y se ha mostrado a las demás, de ahí, en gran medida la diversidad de los enfoques de las escritoras que han plasmado sus inquietudes personales. Así, la antología contiene desde textos eróticos reflexiones psicólógicas.

Blu dice:

Porque eres mi Fijación,

Mi anhelo, mi vicio,

Mi compulsión, mi adicción

El picor que no quiero, no pretendo

No puedo rascar

¡Mi Fijación!

Mientras que Duduzile Salitaire Maseko afirma:

Estoy atravesando el desconcierto

Perdiendo el contacto con todo

Mi mundo se ha hecho añicos

Como el viento tan intocable

Como el río, ha corrido

Mientras Norma Stanley usa la poesía para hablar, entre otras cosas, de la añoranza

Recupero la fuerza

Me siento herida

Me siento abandonada

Cegada por las lágrimas

Soñe contigo

Sikhulile Precious Sibanda emplea los versos para proyectar su identidad

Cuando la conocí

Cada momento con ella lo disfruté

Puede decir lo que quieras

Esta es quien soy

Pero sin duda si hay un poema desconcertante en la antología es el de Amanda Thandeka Pugeni “Angry Black Woman (Negra Cabreada)”. Es una auténtica oda a la reacción airada ante la injusticia. Es la advertencia de lo que ocurre cuando se acaba la paciencia y los oprimidos estallan. Y dice:

Soy esa negra cabreada

Que intentas ignorar

Bella por fuera

Oscura por dentro

Las emociones que braman como un toro negro

Soy proscrita

La espina de la rosa

El agua limpia fluyendo a la cloaca

No me conoces

Esto no es poesía, sino rabia.

Esta es sólo una muestra de unas obras que merece la pena descubrir para profundizar en la diversidad de las artes africanas en su máxima expresión.

Tienes una cita con Como el viento intocable hoy, 22 de junio en Santander, en la Librería del Puerto; y mañana 23 de junio en Bilbao en Louise Michel Liburuak.

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Carlos Bajo Erro

Carlos Bajo Erro

Licenciado en Periodismo (UN), postgraduado en Comunicación de los conflictos y de la paz (UAB) y Máster Euroafricano de Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Es coautor del ensayo Redes sociales para el cambio en África (IV Premio de Ensayo Casa África). Sus ámbitos de interés y de estudio son la comunicación, las TIC y la literatura. Responsable de las áreas de Comunicación y de Publicaciones y coordinador de la sección de Letras del Magacín. (Barcelona) Contacto: [email protected]
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