Marionetas y guiñoles, alter egos africanos

Portada de "Marionnettes du Mali" de Werewere Liking.

Portada de “Marionnettes du Mali” de Werewere Liking.

Las sociedades africanas pre-coloniales gozaban de una gran variedad de figuras icónicas con funciones rituales y pedagógicas. Títeres, marionetas, máscaras y figuras hechas con distintos materiales formaban parte de espectáculos y ceremonias de todo tipo, y servían de soporte para la transmisión de la historia a través de mitos y epopeyas. La polifacética camerunesa-marfileña Werewere Liking ya recopiló entre 1977 y 1978 un catálogo sobre marionetas y estatuillas de Mali en su obra «Marionnettes du Mali» donde se apunta que los títeres y las marionetas son elementos cruciales para las comunidades a las que pertenecen. La polinización de estas figuras por parte de formas europeas y asiáticas de expresión ha contribuido a generar nuevas formas de marionetas y guiñoles contemporáneos. Por ello hoy queremos mostrar una panorámica general del teatro africano de títeres, marionetas y guiñoles en su diversidad más amplia, e indagar en algunas de sus más originales formas de expresión contemporáneas, que nos llevan irremediablemente a uno de los medios de comunicación de masas por excelencia: la televisión.

Ya hemos comentado varias veces como los procesos de emancipación nacional de los estados africanos vinieron acompañados por una increíble explosión cultural fomentada por los nuevos gobiernos. Éste fue el caso del ya citado Troupe National des Marionnettes de Mali, pero también del Burkina Faso Union of Drama Groups, creado el 1989 por el mítico Jean-Pierre Guingané en colaboración con el International Theatre Institute. Guingané luchó toda su vida por el reconocimiento del teatro con marionetas como un arte, y fue el responsable de la creación del festival bianual de teatro de marionetas FITMO/FAB Festival International de Théâtre et des Marionnettes de Ouagadougou/Festival des Arts de Burkina, que cuenta con la colaboración de compañías de Mali, Costa de Marfil, Benín o Guinea. La última edición de éste festival (del 22 al 27 de Noviembre del 2012) fue la primera sin la presencia de Guingané (1947-2011), pero se consagró como uno de los más populares eventos culturales de todo el África del Oeste.

Imagen de archivo del XI FESTIVAL INTERNATIONAL DE THÉÂTRE ET DE MARIONNETTES DE OUAGADOUGOU (2008). Fuente: Africultures

Imagen de archivo del XI FESTIVAL INTERNATIONAL DE THÉÂTRE ET DE MARIONNETTES DE OUAGADOUGOU (2008). Fuente: Africultures

Otra iniciativa mítica de la zona es sin duda la que ofrecen los titiriteros de la compañía Sogo bo, quienes representan el legado marionetista más grande de Mali. Se trata de una asociación teatral que recoge las tradiciones Bamana, Somoni y Bozo del centro-sud de Mali a través de espectáculos con figurillas talladas en madera que representan la vida cotidiana de sus poblaciones. Granjeros, pescadores, mujeres, animales, misioneros o dioses son presentados con ropajes, trapos y rafia, y acompañados por bailarines y músicos. Pero Sogo bo no es la única compañía marionetista de Mali, la Kabako Théâtre Troupe de Yaya Coulibaly -del que ya nos hablaron nuestros compañeros de Afribuku– es otra de las agrupaciones internacionales y punteras de su género en el África del Oeste.

Momento de la obra 'Tears By The River' (2012) que el keniata Chrispin Mwakideu narra junto a Fedelis Kyalo. Fuente: 'Living the Dream', blog keniata sobre marionetas.

Momento de la obra ‘Tears By The River’ (2012) que el keniata Chrispin Mwakideu narra junto a Fedelis Kyalo. Fuente: ‘Living the Dream’, blog keniata sobre marionetas.

En Togo, una experiencia similar invade frecuentemente las calles de Lomé. Es la Compagnie des Marionnettes de Danaye Kanlanfeï. No se trata solo de una agrupación sino de una escuela para la formación de actores del teatro con marionetas. Sus integrantes utilizan materiales reciclados para crear sus títeres -auténticas obras de arte que han sido expuestas ya en distintas galerías de Europa- y manejan sus marionetas como herramienta para la educación en temas medioambientales o para despertar la conciencia contra la corrupción.

En el extremo opuesto del continente, otro titiritero emplea muñecos de paño para cambiar el mundo. Se trata del kenyano Chrispin Mwakideu. Periodista, dramaturgo y actor, lo que nos lleva a él es su faceta teatral. Escritor de dramas para el proyecto educativo germánico “Learning by Ear” (en inglés, amhárico, francés, hausa, swahili y portugués) se inspira en las historias contadas por las marionetas para generar crítica social entre la audiencia, mayoritariamente infantil. Su amor por los títeres empezó a mediados de los 90, con espectáculos de marionetas tradicionales que le sirvieron para sensibilizar sobre el sida, la malaria o los derechos humanos, pero Mwakideu encontró en los títeres una manera sencilla de criticar el gobierno keniata y empezó a ganarse un público más adulto.

Una de los carteles promocionales del Show XYZ. Fuente: XYZ.

Una de los carteles promocionales del Show XYZ. Fuente: XYZ.

No se trata de una iniciativa aislada en el país. Si hace pocos días veíamos como Mwangi utiliza el arte callejero para generar crítica social e influir en las próximas elecciones, el programa televisivo semanal XYZ Show se erige como una versión moderna del teatro con títeres y como una de las sátiras más mediáticas de todo el África Oriental, por no decir de todo el continente. Se trata de una versión africana de ‘Les Guignols’, co-producida por Homeboyz Studios (productores de Tinga Tinga Tales), y que reúne la cantera de titiriteros y guionistas más eminentes del país. Como a lo largo de la historia, dar la responsabilidad de ciertas palabras -incómodas para los dirigentes y necesarias para las masas- a títeres, marionetas y guiñoles, resulta una práctica social sana y un buen síntoma de libertad de prensa. A pocas semanas de las próximas elecciones, XYZ se erige como una fuente de inspiración para los votantes y un preámbulo excelente para la regeneración política, de la que muchos deberían tomar buena nota.

Y para ilustrar la versatilidad que las marionetas pueden adquirir, no podíamos obviar un vídeo que en 2011 se convirtió en un bombazo en la red. Se trata de un titiritero angoleño que ha hecho dar la vuelta al mundo a su alter ego de trapo. Bailando semba, uno de los estilos más populares de Angola, hace evidente cómo una marioneta puede, en realidad, hacer todo aquello que no nos atrevemos, no podemos o no “debemos” hacer nosotros.

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Gemma Solés i Coll
Licenciada en Filosofía (UB), posgraduada en Sociedades Africanas y Desarrollo (UPF) y Master euroafricano en Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Le interesan la música, el activismo cultural, las ciudades africanas y el turismo sostenible. Coordina la sección de Música y Artes Escénicas y presenta y dirige el magacín radiofónico Wiriko en M21. Contacto: [email protected]
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  1. […] del continente, pero a la vez es uno de los puntos de encuentro más importantes en cuanto a cine y teatro. Y eso Schlingensief lo tenía muy claro a la hora de ponerse a buscar el sitio ideal donde […]

  2. […] del fotoperiodista Boniface Mwangi y el movimiento Mavulture, el programa satírico de los guiñoles de XYZ Show o las iniciativas cinéfilas en el slum de Kibera. Pero hoy queremos ampliar nuestras referencias y […]

  3. […] enfrascado en la lectura de un artículo que me había enviado Concha de la Casa, titulado Marionetas y guiñoles, alter egos africanos, cuando tropecé con una reseña a un artículo sobre Chrispin Mwakideu, titulado -en inglés- tal […]

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