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Los pelos de punta con Laetitia Ky, la artista de la 6ª temporada de Wiriko

Pelucas o productos para alisar el cabello siguen ocultando a día de hoy el pelo natural de las mujeres negras. Sin embargo, cada vez son más los ejemplos de aceptación identitaria que huyen del patrón estético para ensalzar la idea de que en la diversidad está la belleza. Es el caso de Laetitia Ky, una marfileña que hace de su pelo afro un arte que es la imagen de la sexta temporada de Wiriko.

“Mi pelo en forma de mano es la expresión de mis pensamientos, que son tan fuertes que decidieron materializarse”, dice la artista al compartir en redes sociales una muestra de su trabajo en la que da forma de mano a su cabello para incorporarlo en acciones cotidianas y gestos. Armada con alambres, alfileres, hilos o extensiones para hacer más grandes sus obras, Laetitia se sirve del autorretrato para crear todo tipo de esculturas; desde originales y divertidas figuras hasta composiciones que enaltecen sus orígenes, como su línea apodada “Kybraids”, que adorna el cabelllo con telas Wax dando pie a numerosas formas, como nudos bantúes. De hecho, fue precisamente en peinados tradicionales de mujeres africanas donde encontró su inspiración para usar su pelo como herramienta de dignificación: “Ser natural es para mí una señal de aceptación. Aceptar la forma en que la naturaleza nos creó y sentirnos orgullosos de haber sido hechos de esa manera”, explica en una entrevista realizada para Okay Africa. Y aunque sus creaciones tienen cierta reminiscencia pop, ella se declara afropunk a la revista Amina, un movimiento que entiende como “la aceptación de las diferencias de los otros”.

Tal y como explica la historiadora Kobena Mercer, en la época de la esclavitud estadounidense, los afrodescendientes adoptaron como método de supervivencia la idea de que cuanto menos negros parecieran mejor serían tratados por sus dueños. Es en ese momento cuando se acuña el término ‘pelo bueno’ para designar la melena larga y fina propia de las mujeres blancas, una concepción que no ha estado presente sólo en la diáspora también en el continente a través de la imposición del estándar occidental como el único aceptable. Una apropiación de la cultura dominante que, a pesar de la reivindicación de la negritud que propició las independencias y el posterior movimiento afro, no ha cesado con el fin de la colonización de los países africanos, donde sigue presente la imposición del canon occidental a través de la globalización.

Con su estilo capilar y desenfadado, Laetitia Ky se suma a sus 21 años a todas esas expresiones creativas que continúan hoy el legado de la negritud, celebrando la singularidad frente a la generalización. Algo tan insignificante como a priori puede ser un peinado, adquiere connotaciones distintas cuando contribuye a la materialización del espacio de una identidad históricamente sepultada. Entonces lo estético se desprende de toda superficialidad para mostrar la belleza que denota el empoderamiento.

The Salooni: “El cabello es una muestra de identidad pero se ha politizado”

Kampire Bahana, Darlyne Komukama, Aida Mbowa y Gloria Wavamunno son cuatro amigas con distintas pasiones culturales. Estas ugandesas se propusieron hacer un trabajo conjunto que les permitiera ir al Chale Wote Street Art Festival en Accra (Ghana) y el resultado fue The Salooni. El proyecto multicultural, nacido en Kampala, unifica teatro, fotografía y moda para profundizar en la historia y el contexto sociopolítico del cabello de las mujeres negras.

Las miembros del proyecto The Salooni / Foto: Darlyne Komukama

Las peluquerías tanto en el continente como en la diáspora son un refugio para la masculinidad negra. Desde el punto de vista femenino “los salones son lugares para la comunidad, de terapia y donde cabe la confidencialidad y la confesión. Sin embargo, no importa lo que hagas con tu pelo que siempre habrá alguien que te diga que está mal”, explica Kampire Bahana a Wiriko.

The Salooni se presentó la semana pasada en la sexta edición del festival Africa Utopia de Londres. El vestíbulo del Southbank Centre acogía el mercado habitual de años anteriores y entre ellas unas bellas imágenes, de colores vivos resaltaban entre las telas, prendas y distintos accesorios del continente. Tres de las cuatro integrantes del proyecto exponían su forma de hacer de las peluquerías un lugar libre de prejuicios. “Queremos expresar nuestra identidad sin temer ser juzgadas”, apunta Bahana.

El objetivo detrás de The Salooni es reivindicar un espacio para el cabello de las mujeres negras. El pelo como una forma de expresión. El proyecto exhibe unas poderosas fotografías de Darlyne Komukama donde el estilismo corre a cargo de Gloria Wavamunno. Las imágenes muestran el significado antropológico del cabello femenino en África gracias a unas escenas bucólicas donde la negritud femenina se revela contra el canon de belleza impuesto. “El problema se resuelve creando imágenes que muestren la diversidad de peinados y estilos que no case con la visión eurocéntrica”, dice Bahana.

“Llevar el pelo de una u otra forma debería ser sólo una forma de expresión aunque la realidad es bien distinta”, continúa la DJ y escritora. “Hay gente que ha tenido y tiene experiencias traumáticas por su pelo. El cabello es una muestra de identidad pero se ha politizado”.

Por eso las jóvenes apuestan por crear su propio salón de belleza en el que la conversación gire a favor de la libertad de hacer con el pelo lo que se quiera. The Salooni busca en el contexto histórico y revisa los tiempos del colonialismo donde “las mujeres mantuvieron la tradición de pasar de generación en generación los distintos trucos como una estrategia para sobrevivir a la sociedad que no acepta tu belleza”. Las consecuencias perduran hoy en día en todo el continente donde el cabello conserva ese rasgo político. En Uganda las niñas tienen que raparse la cabeza para asistir al colegio mientras que a las jóvenes occidentales o asiáticas se les permite llevar el pelo suelo. Un ejemplo que se repite en sucursales bancarias o en las instituciones públicas en el continente. “Todavía estamos en una resaca colonial”, dice Bahana.

Las imágenes que presenta el proyecto, junto con los consejos, peinados y estilos que se ofrecen de manera gratuita en sus exhibiciones, son un punto de encuentro para avivar el debate. The Salooni quiere desprenderse de los estereotipos y celebrar la vasta colección de estilos en África sin ningún reproche. En occidente, muchas jóvenes apuestan por peinados africanos en la actualidad. Una moda que Kampire Bahana no ve como una apropiación cultural, pero apunta: “En un mundo ideal cada uno puede hacer lo que quiera con su pelo, pero tienen que darse cuenta que todavía hay mujeres en el continente que sufren por llevar ese mismo peinado. El mismo estilo tiene consecuencias diferentes”.

Chain Fairies / Foto: Darlyne Komukama

Boris Nzebo explora la cultura urbana a través de los peinados

 

Habitats à loyer modérés 2013

Habitats à loyer modérés 2013

En Wiriko ya hemos hablado de la importancia del cabello y peinados en las sociedades africanas y diaspóricas —y no sólo en éstas—, así como de sus complementos o lugares de culto al cabello. Boris Nzebo nos vuelve a mostrar a través de su obra la importancia que tiene el peinado en la definición de la identidad e incluso del estatus social, dependiendo del peinado, de sus cuidados, de sus cambios, etc.

¿Cuidamos más nuestro cabello o nuestro alrededor? Boris Nzebo se cuestiona constantemente esto en su obra:

Mi objetivo es reproducir mi cuestionamiento frente una sociedad en búsqueda de referencias. Suscito preguntas. Como ¿por qué nuestro alrededor no está tan bien conservado como nuestras cabezas? Cuando nuestro cabello está mal, lo cuidamos, pero no hacemos nada para combatir la corrupción, la malversación de fondos públicos, etc.

Sin título (2013)Las mujeres y su cabello, mostradas siempre en primer plano, son las claras protagonistas de una obra que llama la atención por unos trazos limpios, que evocan al grafitti y a las vallas publicitarias que podemos encontrar en los barrios de la Douala que le acoge. En segundo plano nos muestra escenas de la vida cotidiana de la ciudad, a través de unas líneas firmes que trazan edificios, marcos, ventanas y líneas arquitectónicas. Colores vibrantes y contrastados que dan como resultado un característico arte “Neo Pop” —tal y como el propio artista lo define— y que logra que su obra sea reconocible a primera vista. Como él mismo afirma, su obra explora el peinado en el espacio urbano: “Los peinados se convierten en objetos de reflexión, portadores de la cultura urbana.”

Nacido en Port-Gentil (Gabón) pero basado en Duala (Camerún), Nzebo sabe trasmitir su experiencia como ilustrador de carteles de comercios y peluquerías, tan habituales en todo el continente y con la que arrancó su carrera como artista. Esta trayectoria se palpa en su obra impecablemente continuada, con unos trazos que nos evocan esos carteles que vemos continuamente cuando damos un paseo por algunas ciudades africanas.

A lo largo de su carrera artística, Nziebo ha trabajado en lugares como Rio de Janeiro o Puerto Príncipe y ha realizado varias exposiciones tanto en Camerún como en algunas ciudades europeas:

Exposiciones:

2013
Painting the Hot Town, Jack Bell Gallery, London
Etat des Lieux, l’Espace Doual’art, Douala, Cameroon

2011
Vil-Visages, l’Institut Français, Yaoundé, Cameroon

2010
In & Out of my head, SUD2010, Douala, Cameroon

Exposiciones colectivas:

2012
30 ET PRESQUE-SONGES, l’Espace Doual’art, Douala, Cameroon
City Songs – ebbs and flows of the urban imaginary, Ifa-Galerie, Berlin, Germany

2011
La Cabine d’Esthétique, Fondation Blachere, Apt, France

2010
Come Back Haiti, Maison Revue Noire, Paris, France
Group show, Savvy Contemporary, Berlin, Germany

2009
Jeunes regards urbains, l’Espace Doual’art, Douala, Cameroon

2008
Lady, She go say I be Lady, Carré des artistes, Douala, Cameroon