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Papá Noel os desea felices fiestas, ¡aunque no a todos!

El artista detrás de nuestra postal navideña 2016:

Victor Ndula es un caricaturista y periodista de cómics keniano comprometido con el devenir social, político y económico del África Subsahariana. Sus agudos análisis políticos lo sitúan como uno de los caricaturistas más críticos con los gobiernos africanos, en especial, el keniano. Su atrevimiento y su humor han sido galardonados con el primer Premio Ranan Lurie, otorgado por las Naciones Unidas para promover la excelencia en las caricaturas políticas. Además, es uno de los artistas que trabajan en los campos de refugiados del norte de Kénia junto a ACNUR, para conseguir el empoderamiento de refugiados y refugiadas somalíes, sursudaneses o ugandeses a través del arte.

Desde uno de los periódicos más leídos de Kenia, The Star, Victor reparte puñetazos burlescos para todo el mundo diariamente. En la postal Navideña que regala a Wiriko esta Navidad 2016, Papá Noel hace caso omiso a los presidentes africanos que le piden eliminar el límite de mandatos. De izquierda a derecha, Pierre Nkurunziza (Burundi), Yoweri Museveni (Uganda), Joseph Kabila (República Democrática del Congo), Robert Mugabe (Zimbabue) y Jacob Zuma (Sudáfrica).

¿Cuál ha sido el devenir político africano en 2016 y qué nos deparará el 2017?

Entramos en un nuevo año que tendrá como denominador una época de incertidumbre para la democracia. Las señales, algunas difusas, apuntan hacia un autoritarismo creciente en lugares como Rusia, Turquía, Egipto y Etiopía. Estados Unidos eligió a Donald Trump como su nuevo presidente quien ha envalentonado a las fuerzas supremacistas blancas y cuyos tatuajes mentales incorporan una xenofobia alarmante. De paso, el líder en la Casa Blanca pretende, o al menos interpreta bien su papel, modificar algunas de las reglas actuales del orden mundial.

La ultraderecha está ganando una posición alarmante en Alemania, Gran Bretaña, Bélgica o Austria. Y en mayo, Françoise Hollande dirá “adieu” al Elíseo francés dejando un panorama hipnotizado por las posibilidades de que Marine Le Pen gane la presidencia de la República. Pero también es importante destacar que no todos los caminos apuntan hacia la recesión democrática. Y esto es particularmente cierto en África. Un informe del Afrobarómetro de diciembre revelaba que la demanda de la democracia en el continente sigue siendo superior a la de hace una década.

En 2016 se han celebrado en África un total de 16 elecciones que en su mayoría han visto cómo el poder se mantenía sino en las mismas manos, en círculos concéntricos y conexos: Uganda, Gabón, Zambia o Níger. Gambia huele a final de epopeya griega. Su presidente Yahya Jammeh ha anunciado que no abandonará la jefatura de Gobierno a pesar de haber perdido las elecciones, cuyos resultados ha rechazado por supuestas irregularidades. En primer lugar, reconoció la derrota el pasado 1 de diciembre e incluso felicitó públicamente al líder de la oposición Adama Barrow, pero una semana más tarde se retractó y presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. En la República Democrática de Congo hoy ha amanecido con la noticia de que los políticos han acordado un principio de acuerdo bajo el cual el presidente Joseph Kabila –que tenía que haber claudicado el 19 de diciembre de 2016– dejará el cargo a finales de 2017. El anuncio se produce después de que decenas de personas hayan muerto esta semana en protestas contra el gobierno. De momento varios activistas africanos se han unido en un vídeo para manifestar su oposición. Pero hay excepciones. Ghana ha demostrado ser la irreverente al malvado patrón del “convoco elecciones-gano-acepto/convoco elecciones-pierdo-rechazo”. El presidente John Dramani Mahama aceptó su derrota a manos del candidato opositor, Nana Akufo-Addo a mediados de mes.

Cinco países africanos se encuentran entre los 10 principales países de acogida de refugiados del mundo según la ACNUR. Etiopía, en primera posición, seguida por Kenia, Uganda, República Democrática de Congo (RDC) y Chad. A finales de 2015 los países de África (excluyendo el norte de África) acogía a 4.413.500 refugiados.

Económicamente, la caída de los precios de las materias primas ha continuado golpeando a las grandes economías, en particular a Nigeria. Mientras, Sudáfrica, que ha vuelto a posicionarse otra vez como la mayor economía del continente, permanece sumida en la agitación política por la creciente corrupción, el aumento del desempleo y un sector universitario que sigue sin aceptar las altas tasas del espacio de educación superior. Más allá de África, el voto del Reino Unido para salir de la Unión Europea o la crisis económica que sobrevuela sobre el espacio euro ¿qué impacto tendrán estos acontecimientos en las señales e incertidumbres del sistema global en 2017? ¿Cómo afectará a África? ¿Qué podemos esperar de las elecciones previstas para 2017 en Angola, Ruanda, Liberia y Kenia? 

Frente a este contexto, y como afirmaba nuestro compañero de Wiriko Carlos Bajo en el especial El África conectada de Planeta Futuro (EL PAÍS), los movimientos sociales en el continente están dibujando nuevos espacios narrativos: “África siempre estuvo en movimiento, pero ahora una revolución se está gestando en el continente más allá de la política, a pie de calle, en redes, ordenadores, teléfonos móviles… Generaciones de jóvenes que no vivieron el colonialismo construyen el futuro y exigen democracia, transparencia, justicia social y derechos humanos a través de la tecnología”.

¿Cómo se articulará en este 2017 el activismo africano? ¿En qué formas desarrollarán su libertad y creatividad? ¿Qué impacto tendrán estos movimientos sociales, culturales y políticos en el año 2017?

Desde Wiriko continuaremos con el objetivo de visibilizar esa parte del continente.

Felices fiestas a todos y todas de parte de todo el equipo!

Mujeres africanas de la historia, heroínas de cómic

¿Qué tienen en común Gisèle Rabesahala, Njinga Mbandi, Funmilayo Ransome-Kuti o Wangari Maathai? Grandes desconocidas para muchos que, sin embargo, han destacado en política, diplomacia, resistencia frente a la colonización, defensa de los derechos de las mujeres o protección del medioambiente. Mujeres africanas que han pasado de puntillas por los libros de Historia pese a sus aportaciones al desarrollo del continente. Vidas excepcionales a las que la Unesco quiere devolver la visibilidad gracias al proyecto educativo Mujeres en la historia de África.

Imagen del cómic dedicado a Yennega, la guerrera burkinesa

Imagen del cómic dedicado a Yennega, la guerrera burkinesa

La plataforma Mujeres en la historia de África forma parte del proyecto Historia general de África que la Unesco viene desarrollando desde 1964. Una primera fase del proyecto finalizó en 1999 y dio lugar a la publicación de ocho volúmenes de historia africana traducidos a trece lenguas, de las cuales tres son africanas: fula, hausa y suajili. A partir de 2009, el proyecto se lanza a la adaptación escolar de los contenidos: el objetivo pedagógico es claro y pretende que los estudiantes africanos conozcan más y mejor su propia historia.

Las mujeres protagonistas

La propuesta inicial de la Unesco recupera las hazañas de veinte mujeres. No es una lista exhaustiva, pero la selección es un buen reflejo de los distintos campos a los que contribuyeron estas mujeres: Bessie Coleman, primera afroamericana con carné internacional de piloto; Cesária Évora, cantante caboverdiana; Angie Elisabeth Brooks, primera mujer africana elegida presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas; Awa Keïta, escritora maliense y activista por la independencia; Funmilayo Ransome-Kuti, fundadora de la Unión de Mujeres de Abeokuta; Taitu Betul, la reina que luchó contra los italianos en Etiopía; Wangari Maathai, militante ecologista keniana fundadora del Green Belt Movement; Gisèle Rabesahala, pionera política malgache; Miriam Makeba, cantante y activista antiapartheid…

No están todas, la lista sería mucho más larga; sin embargo, esta primera selección de la Unesco anima a conocer más sobre ellas y otras pioneras africanas.

Recursos educativos libres

La información se organiza en módulos que incluyen un cómic, un cuestionario, un dosier pedagógico, un podcast, una biografía y otros materiales interactivos. Todos son recursos educativos libres y se pueden reutilizar, adaptar, traducir y distribuir de manera gratuita. Los materiales pueden leerse y escucharse en línea, pero también descargarse en formato PDF o MP3.

Materiales pedagógicos de cada módulo

Materiales pedagógicos de cada módulo

Heroínas de cómic, heroínas de vida

El proyecto Mujeres en la historia de África ha elegido un gran aliado para llegar al público más joven: el cómic. La narrativa gráfica es, además, una herramienta estupenda para convertir a estas mujeres en heroínas de la aventura de la lucha por el desarrollo de África.

No es la primera vez que se utiliza el cómic con fines históricos, pedagógicos o de sensibilización. En esta misma sección hemos conocido la evolución de Délestron, el villano marfileño reconvertido en héroe para hacer frente al Ébola, o la iniciativa del escritor Mark McKeown y del dibujante Andre Human de narrar la historia fundacional de la cultura tradicional zulú mediante historietas. Tampoco faltan proyectos que muestran la vida de personajes africanos destacados mediante la literatura infantil y juvenil: la colección Des graines et des guides, de la editorial À dos d’âne, cuenta con biografías adaptadas de Miriam Makeba, Léopold Sédar Senghor y Aimé Césaire. También es el recurso utilizado por Kidi Bébey y la editorial maliense Cauri Livres.

Los libros de Kidi Bébey y los cómics del proyecto Mujeres en la historia de África tienen en común el uso de la enseñanza de la Historia para la comprensión del presente y hacen una adaptación de las vidas de los personajes para contar hechos históricos desde un lenguaje cercano a los niños. No encontramos el detalle de la vida de los protagonistas, sino que se pone el acento en los aspectos singulares y pioneros, ejemplarizantes, con un claro objetivo pedagógico. Así, la Mulata Soledad representa a todas las mujeres y madres del Caribe que lucharon por la libertad y la igualdad en época de esclavitud, y Yennega, la guerrera burkinesa, encarna a la mujer libre e independiente.

Estos cómics retratan mujeres fuertes, inteligentes, decididas, luchadoras, comprometidas y que han conseguido sus objetivos en un mundo en el que tenían todas las de perder, por su doble condición de ser mujeres y ser africanas. No solo buscan inspirar a niñas y niños, y a los que no somos tan niños, también quieren completar el imaginario infantil y contribuir a la bibliodiversidad.

Artistas africanos

Para la creación de los cómics y los audios, la Unesco ha contado con la colaboración de músicos, cantantes e ilustradores de varios países africanos.

Alaba Onajin, autor de dos cómics del proyecto

Alaba Onajin, autor de dos cómics del proyecto

Eric «Zoe» Muthoga es el autor del cómic dedicado a Wangari Maathai. Este artista autodidacta keniano defiende la importancia de transmitir una la historia positiva de África a través de la ilustración y de las películas de animación. Alaba Onajin, diseñador nigeriano, es el autor de los cómics sobre Funmilayo Ransome-Kuti y Taitu Betul. Sleeping Pop, ilustradora malgache, es la autora del cómic dedicado a Gisèle Rabeshala y ha colaborado en más de un proyecto de carácter educativo (los cómics Zonay ankizy andavanadro o Karapapaka). Safia Elihillo, artista sudanesa, es la autora del módulo audio dedicado a las mujeres soldados de Dahomey; en sus trabajos estudia el uso de la poesía como herramienta terapéutica.

Varios módulos de Mujeres en la historia de África están todavía en producción, así que es probable que este proyecto no solo nos acerque a estas nuevas heroínas africanas, sino que también nos permita conocer a nuevos ilustradores y artistas africanos.

Igual que sucedió con la traducción a trece lenguas de la Historia general de África, sería estupendo contar con estos materiales en otros idiomas: hoy solo están disponibles en francés e inglés. Disponer de estos contenidos en lenguas africanas supondría un espaldarazo a la pluralidad cultural africana y permitiría llamar la atención sobre la necesidad de preservarlas como forma para garantizar la diversidad lingüística.

Los parias, de Nigeria a Júpiter

El escenario de la historia. Fuente: web del proyecto

El escenario de la historia. Fuente: web del proyecto

Más de mil cien años han avanzado los tres artistas de origen nigeriano, autores de Outcasts of Jupiter, para crear su historia sobre antihéroes galácticos y futuristas. Los protagonistas de esta aventura son el colectivo conocido como Coker CoOp, tres jóvenes hermanos de origen nigeriano diseminados por medio mundo, entre los Estados Unidos y Filipinas. Los protagonistas de la otra aventura, la de la ficción, son cuatro proscritos Sulesh, Denarii, Persio y Stein, personajes que no encajan en el mundo civilizado y que planean una descabellada fuga de una inexpugnable fortaleza en un universo que se desmorona, entre desastres naturales y crisis políticas, ¿quizá suena un poco metafórico?

El mundo en el que se desarrolla Outcasts of Jupiter tiene todos los ingredientes de un escenario apocalíptico. La centralidad política del Sistema Solar, se ha desplazado de la Tierra a Júpiter y el planeta azul se ha convertido en realidad en un reducto para inadaptados y marginados sociales, en general. La Ciudad de las Siete Caras será el escenario de los planes de los cuatro protagonistas pero también de las tramas y las intrigas con las que se enfrentan los parias.

La representación de los tres hermanos autores del cómic, según su propia visión. Fuente: web del proyecto

La representación de los tres hermanos autores del cómic, según su propia visión. Fuente: web del proyecto

Shofela, Funlola y Shobo, dos chicos y una chica, forma Coker CoOp. Estos tres jóvenes de origen nigeriano son la muestra de una nueva generación de artistas que han abandonado su país y que desarrollan su trabajo en diferentes lugares del mundo, manteniendo un magistral equilibrio entre sus raíces y sus sueños. Shofela es un ilustrador que se gana la vida como dibujante en California trabajando para algunas de las empresas más importantes del sector del entretenimiento. Funlola es la parte femenina del equipo y habitualmente orienta su creatividad hacia la artesanía, la joyería y la escultura. Esta joven diseñadora, afincada en Memphis, se inspira fundamentalmente en la comida para realizar sus obras… y también en el mundo de los gnomos. Por último, Shobo ha elegido el lugar más insospechado para instalarse, la ciudad filipina de Taguig. Allí es donde trabaja como consultor de marketing, una ocupación que combina con la de ilustrador.

Una de las páginas de la primera entrega del cómic. Fuente: web del proyecto

Una de las páginas de la primera entrega del cómic. Fuente: web del proyecto

Estos tres creativos nigerianos han recurrido a una campaña de captación de fondos a través de internet para conseguir su propósito. A través de la plataforma Kickstarter se proponían recaudar 9.500 dólares para poder sacar adelante este cómic futurista que demuestra la capacidad imaginativa de los jóvenes nigerianos. El resultado de la campaña fue más que satisfactorio, consiguieron un 50% más de lo que necesitaban, 14.164 dólares.

Shobo, el responsable de la historia, explicaba en una entrevista que crecer en Lagos en las décadas de los 80 y los 90 les proporcionó un abigarrado bagaje de personajes televisivos que en realidad habían sido pensados para niños occidentales. Y su hermano Shofela aseguraba que crearon la historia con un importante componente de juego, lo que les facilitó la creatividad. Ambos han afirmado que sus influencias originales fueron los clásicos del mundo del cómic, autores como Herge o Goscinny, pero que estas influencias se han completado con los actuales autores de la novela gráfica y con autores de ciencia ficción.

Entre sus motivaciones está la experiencia de la diáspora. Los autores de Outcasts of Jupiter lamentan no conocer demasiado el continente africano, pero en sus mentes está la imagen de la Nigeria que les habían contado sus padres. Una Nigeria dibujada casi como una arcadia de prosperidad económica, de seguridad y de vitalidad intelectual y artística. Aunque es cierto que esos elementos no están del todo idealizados. Se confiesan defensores de la identidad africana que no han perdido a pesar de su migración, sin embargo, hacen referencia a valores más generales, se consideran parte de una humanidad, más allá de las razas, las religiones o las preferencias sexuales.

Una imagen de los cuatro protagonistas principales de la historia. Fuente: web del proyecto

Una imagen de los cuatro protagonistas principales de la historia. Fuente: web del proyecto

La campaña de micromecenazgo ha hecho que el proyecto Outcasts of Jupiter sea mucho más que un cómic. Los miembros de Coker CoOp han creado un ingente catálogo de merchandising que va desde las pegatinas y las chapas hasta las láminas, las postales o los fondos de pantalla, además de las camisetas o las figurillas en tres dimensiones de los personajes de la historia.

La de Outcasts of Jupiter es, en realidad, la primera entrega de una serie que, teniendo en cuenta el éxito del lanzamiento, es previsible que tenga nuevos episodios.

Un ‘Disney’ camerunés para cambiar mentalidades

Portada del primer número de AfroShonen editado en Camerún.

Portada del primer número de AfroShonen editado en Camerún.

Cultura, desarrollo, transformación social y emprendeduría se mezclan en el sueño que Brice Ludovic Bendzy Mvogo dibuja en forma de cómic. Para este joven camerunés formado en Cuba, las historietas y los superhéroes son la herramienta para construir un futuro optimista para el continente. Brice Ludovic imagina un África alejada de la pobreza, el hambre y la guerra y la dibuja para ayudar a que sus compatriotas sean conscientes de que es posible vivir un mañana de prosperidad.

Para materializar este sueño, a Brice Ludovic no le ha bastado con plasmarlo en el papel de los álbumes y, haciendo gala del optimismo que predica, ha ideado una iniciativa que empieza en un cómic y termina, quién sabe, en un parque temático. Bajo el sugerente y simbólico nombre de New Era Publishers, se despereza la iniciativa de este dibujante camerunés y se esconde el que podría ser en un futuro el “nuevo Disney africano”. Evidentemente, sólo por lo que la multinacional del divertimento tiene de industria cultural y no por los ecos de icono de un modelo concreto de economía. No en vano el sueño de este artista nace en Cuba, donde estudió durante seis años gracias a una beca y se graduó, por cierto, con el premio al mejor expediente del año de las Universidades de Granma en 2013. “Vi los cambios económicos que se han producido en la isla gracias a la promoción de las artes y participar en la feria del libro de La Habana en varias ocasiones ha sido para mí un recuerdo imborrable. Instintivamente quise eso mismo para mi país”, explica el impulsor de New Era Publishers.

Una muestra de la serie Lovely Secret, dentro del volumen de AfroShonen.

Una muestra de la serie Lovely Secret, dentro del volumen de AfroShonen.

Así que con el recuerdo en la retina, la idea en la mente y la inquietud en las manos, Brice Ludovic, lideró la creación de New Era Publishers, nada más regresar a su país. Ese es el paraguas bajo el que se desarrollan diversos proyectos ligados entre sí por el mundo del noveno arte, el del cómic. De momento, el proyecto pretende construir “la plataforma para  la promoción, venta y distribución de novelas gráficas en Camerún y en toda África”, explica el impulsor, aunque no esconde que le gustaría que éstas se convirtiesen después en novelas de animación y siguiesen generando secuelas hasta configurar, incluso, parques temáticos. Más allá de las ilusiones futuras, los movimientos de Brice Ludovic ya han dado sus primeros frutos. AfroShonen ha visto la luz como la primera entrega de una revista mensual de cómic camerunés.

Brice Ludovic Bendzy Mvogo, durante la presentación de las publicaciones de New Era Publishers. Fuente: Facebook de la compañía.

Brice Ludovic Bendzy Mvogo, durante la presentación de las publicaciones de New Era Publishers. Fuente: Facebook de la compañía.

De momento, el equipo está formado por seis autores que, en este primer número, han dado vida a cinco series con características muy diferentes. Las historias están escritas en inglés y en francés, que son los dos idiomas oficiales del país. “Tratamos de jugar con esa diversidad para diferenciarnos porque nunca antes se había hecho. La diversidad étnico-cultural de mi país es, a la vez, una bendición y una plaga porque no podemos escoger una lengua africana sin causar el descontento de las demás”, explica Brice Ludovic, aunque añade que están buscando fórmulas de incorporar otras lenguas nacionales. Para él, la principal diferencia de AfroShonen con cualquier otra iniciativa anterior es que se trata del “primer mensual africano, hecho por africanos que promociona públicamente la diversidad racial, étnica y cultural y promueve el cómic”.

Esta publicación es para este colectivo de dibujantes una herramienta para animar el optimismo entre los jóvenes africanos. “Es verdad que existe la pobreza, el hambre y la guerra en el continente, pero esa no es la única realidad. Queremos dar a los jóvenes la oportunidad de soñar con un futuro más prometedor, más bello, futurista, gracias a nuestras historias; como los cómics hacen con sus superhéroes y el manga con sus historias sobrenaturales”, confiesa apasionado el alma de New Era Publishers y también uno de los dibujantes de AfroShonen.

Además, las páginas de este volumen tienen una dimensión lúdica, pero también una comprometida. Y Brice Ludovic explica esta dualidad con una absoluta naturalidad: “Algunas de las series  tienen por objetivo sólo la diversión, sin un mensaje subyacente importante, porque las historietas tienen primero una función de divertir y no siempre de militar por una causa”. Sin embargo, debajo de muchos de los personajes de AfroShonen hay una voluntad de transformación. “Lovely Secret, una de las series, habla de diversidad racial y amor entre las razas; Genoman, por otro lado, habla de un científico africano exitoso que trata de trabajar para cambiar las cosas en su continente sin los pensamientos egoístas que son tan frecuentes actualmente”, cuenta Brice Ludovic.

Al final, la intención es que el mensaje que transmiten estos jóvenes dibujantes a través de sus cómics tenga un impacto en sus lectores y a través de estas historias se ponga un grano de arena en la construcción del futuro del continente. “Tratamos de promover una visión diferente de África: más optimista, futurista, desarrollad… Y esperamos que eso afecte a la mentalidad de los lectores, que empiecen a pensar que eso, el cambio, tal vez es posible”, sentencia este dibujante camerunés, artista y emprendedor comprometido.

Este artículo fue publicado originalmente en Planeta Futuro.

Ntori Palan, el antihéroe de cómic más querido en Guinea-Bissau

Aula Wiriko

 

 

 

Curso Introducción a las expresiones artísticas y culturales del África al sur del Sahara

Por: Yanira Santana Morales

Portada de uno de los álbumes de Ntori Palan

Portada de uno de los álbumes de Ntori Palan

En Guinea Bissau no hay nadie que no haya oído hablar de Ntori Palan, el anti-héroe nacional cabezón, orejudo y barrigón. Muchos menos son los que han leído los infortunios de este personaje de cómic, sin escrúpulos, al que nunca nada le sale bien. Sin embargo, eso no impide que sea conocido por todos: sus historias son contadas en las calurosas noches sin luz durante los djumbais[1] y otras reuniones nocturnas de amigos y vecinos bajo los árboles de mango en Bissau.

Y así, la visión satírica de lo cotidiano y de la historia en Guinea-Bissau que nos cuenta Ntori a través de las viñetas llega a todos: de mano en mano, primero, para unos pocos lectores alfabetizados; de boca a boca, después, para la gran mayoría que, por falta de alfabetización y de recursos económicos no puede comprar las sencillas páginas dibujadas y se conforma con oír las adversidades del día a día de Ntori.

Con una débil profusión de medios de comunicación escritos hace 20 años, (actualmente existe una red más extensa de semanarios y medios audiovisuales), este personaje desgarbado creado por el artista Manuel Júlio a inicio de los 80, adopta el rol de comentarista mordaz y crea una válvula de escape a la compleja actualidad guineana, permitiendo a los lectores reír con los reveses de este guineano anónimo de a, que podría ser cualquiera. Viñeta tras viñeta, vivimos con Ntori Palan, siempre a través de su criollo lebi[2], desde la cotidianeidad del Karnaval mitin na foronta[3], pasando por la crítica social de Fomi tisil Bisau[4], hasta los grandes eventos nacionales como la guerra civil del 98 en Turbada di Junhu di 98[5] la llegada del teléfono móvil al país a inicios de 2003 en Ntori Ku telemóvel[6].

El cómic africano nació y se ha desarrollado en un contexto marcado por cuestiones de identidad cultural, a medio camino entre las formas orales y escritas, representativos de una sociedad o de lo que no debería existir en ella. Pero, sin ninguna duda al respecto, los cómics, que tan tímidamente surgieron en muchos países africanos a partir de los 70[7]son una realidad hoy que perdura y extiende. Existen, se venden, se leen. Se organizan ferias, festivales e investigaciones en torno a ellos y a sus personajes: además de Ntori Palan en Guinea-Bissau, Yrmoaga en Burkina Faso; Soba Moke en el Congo; Mata Mata y Pili Pili, en República Democrática del Congo; Dago y Monsieur Zézé en Costa de Marfil, Nirina en Madagascar,  o Boy Melakh y Goorgoolou en Senegal. Todos ejemplos de un género que nunca se convirtió en una gran industria, pero que sigue sobreviviendo gracias a la versatilidad de su formato: ilustraciones en periódicos, tiras en revistas, álbumes completos o compilaciones, y porque abarca diferentes géneros: cuentos y narraciones orales, lo biográfico, didáctico, divertido, histórico…

En Guinea-Bissau, esta reducida expresión artística marca la diferencia a medio camino entre un medio de comunicación y la lectura de placer. Manuel Júlio y su hermano Fernando Júlio son, sin duda, los grandes exponentes del reflejo en cómic de la cotidiana vida política y social guineana. Para ello, el artista Manuel Júlio escogió dibujar en lengua criolla en un país en donde, aunque existe una diversidad de culturas, religiones y tradiciones, el criollo destaca como lengua vehicular, hablada por la mayoría de la población. Ntori no se apropia del “bom escrever” o lengua portuguesa (y oficial) quizás de forma intencionada.

Sin embargo, e incluso así, el público lector de Ntori Palan es reducido: la falta de alfabetización, el escaso poder adquisitivo y la ausencia de bibliotecas y de librerías en el país, además de la venta exclusiva del cómic en la capital, hace que las varias ediciones de sus historias no sean, precisamente, y como ocurre en otros países africanos, un negocio. Los pocos ejemplares editados de los cómics de Ntori Palan, a la venta en los mercados y supermercados de Bissau, se pasan de mano en mano durante años. Sus historias son contadas de tíos a sobrinos. Niños y mayores por igual conocen las vicisitudes del malcriado y tierno Ntori. Ahí es donde la oralidad vuelve, como siempre y sobre todo en África, a convertirse en el hilo transmisor de lo cotidiano y de la novedad.

Un ejemplo del estilo de Júlio en uno de los cómics del antihéroe

Un ejemplo del estilo de Júlio en uno de los cómics del antihéroe

Ntori Palan muestra, casi siempre en blanco y negro y con trazo simple, la visión cáustica y satírica del contexto político y social de Guinea-Bissau. Sus viñetas se acercan más a la pintura popular que al cómic clásico, utilizando la oralidad para contar la historia[8]. Así se traduce la idiosincrasia de este país a través del personaje, en un encuadre lento, de frases cortas, en donde cada pensamiento y acción se distribuye de viñeta en viñeta narrando, de manera simple, el día a día en un país que ha pasado ya por cinco golpes de estado y varias tentativas desde su independencia, declarada en 1973.

En ese contexto, Ntori retrata perfectamente el gran valor, humor y coraje de una sociedad que lucha por salir adelante y luchar contra la adversidad política y social. Los temas tratados por Manuel Júlio a través de Ntori Palan, el barrigón, reflejan la realidad cotidiana, como lo hacen los otros personajes que habitan este cómic (representantes del cotidiano del país): el vendedor de aluminio, el anciano, el policía corrupto, la vendedora de pescado. Todos habitantes de un mundo en el que los guineanos circulan día a día. La sátira es manifiesta y,  en ella, Ntori retrata a un personaje que, con sagacidad, astucia y sin ninguna reserva, intenta sin éxito conseguir lo que quiere a costa de embaucar a los demás. A partes iguales las preocupaciones sociales, el contexto político, las antiguas creencias y la omnipresencia de lo espiritual y lo mágico en lo cotidiano, se muestran a través de este escuálido panzón. Para saciar su hambre (en la edición de Fomi tisil Bissau) se lamenta de no tener amuletos o gri-gris que le puedan ayudar (…Si ntene ba puder…)[9] y admite que el hambre que tiene no es precisamente debida a la magia blanca… (N pensa I ka fomi limpu).

Pero manuel Júlio también hace partícipe a Ntori Palan de los grandes acontecimientos del país: la llegada del teléfono móvil en Guinea-Bissau en 2003, treinta años después de su independencia, marcó un acontecimiento también recogido en sus viñetas[10]. Dando un giro al medio, recientemente, Ntori Palan, el larguirucho orejón, ha salido de los recuadros del cómic para trascender como dibujo animado en Youtube, gracias a algunas creaciones de António Felix. En ellas relata temas de actualidad como el camino para emigrar a Europa en el micrometraje “Na camino di imigrasson”[11] o las vicisitudes de “O Candidato”[12], en relación a las recientes elecciones democráticas en 2014, tras dos años de transición después del último golpe de estado de 2012.

¿Querrá decir esto que Ntori Palán, el anti-héroe más conocido de Guinea-Bissau estará más presente en la web a partir de ahora y abandonará los mercados de Bissau y las ediciones autoeditadas para convertirse en vídeo viral en la web? Por ahora, debido al débil desarrollo y popularización de las telecomunicaciones, es poco probable. Lo que es seguro, y sigue sucediendo, es que Ntori Palan continuará llenando de risas las dificultades del día a día durante las calurosas noches sin luz bajo los árboles de mango en Bissau.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS TEMÁTICAS:

  • JÚLIO, M. Colecçao Ntori Palan, 2003.
  • INIESTA, F. El Planeta Negro: Aproximación Histórica a Las Culturas Africanas, pág 74.
  • NA LAMBA, A et ali, Marketing Comercial nas Empresas de telecomunicações num contexto de pobreza: o caso da Guiné-Bissau, 2011.
  • PARENTE AUGEL, M. O desafio do escombro: nação, identidades e pós-colonialismo na literatura da Guiné-Bissau, 2007.
  • SCANTAMBURLO, L. Diccionario do Guineense, Dicionario guineense-portugues, disionariu guinensi-portuguis, Volume II, Edições FASPEBI,

REFERENCIAS NET-GRÁFICAS:

NOTAS 

[1] Reunión de amigos, colegas para intercambiar ideas y diversión, sobre todo de noche. SCANTAMBURLO, L. Diccionario do Guineense, Dicionario guineense-portugues, disionariu guinensi-portuguis, Volume II, Edições FASPEBI, 1980.

[2] La expresión marca la diferencia entre el criollo ligero o más próximo al portugués y el criollo fundo, más tradicional y hablado por los más ancianos. En SCRIPTA, Belo Horizonte, v.10, n 19, p.69-91, 2º sem. 2006 “O crioulo guineense e a oratura”.

[3] “El carnaval me ha metido en problemas”, JÚLIO, M. colección Ntori Palan, 2003.

[4] “El hambre me ha llevado a Bissau” JÚLIO, M. 2011.

[5] “Tempestad de Junio del 98” JÚLIO, M. colección Ntori Palan, 2003.

[6] “Ntori y el teléfono móvil” JÚLIO, M. colección Ntori Palan, 2003.

[7] Kake en 1971, publicado por Achille-Flor Ngoie and Freddy Mulong en RDC o  la revista de cómics BDBoom en Gabón, en 1977.

[8] Iniesta, F. “El Planeta Negro: Aproximación Histórica a Las Culturas Africanas”, pág 74.

[9] “El hambre me ha llevado a Bissau” JÚLIO, M. 2011, pág 5 y 8 respectivamente.

[10] “Ntori y el teléfono móvil” JÚLIO, M. colección Ntori Palan, 2003.

[11] http://www.youtube.com/watch?v=6govNBfA5-w

[12] http://www.youtube.com/watch?v=dKSnnYICAhU&spfreload=10

Ebène Duta, de Facebook a las páginas del cómic

Joëlle Ebongue, conocida como Elyon's. Foto cedida

Joëlle Ebongue, conocida como Elyon’s. Foto cedida

Elyon’s ha desafiado a la industria editorial y, de momento, le está ganando la partida. Es la autora de un cómic sobre la vida diaria de una joven africana lejos de su tierra y sus aventuras son casi un catálogo de prejuicios ridiculizados y desmentidos. El mérito de la autora camerunesa es que ante las puertas cerradas para la edición de su trabajo ha puesto el ingenio y se ha sometido al juicio más legítimo, el del propio público, hasta que ha conseguido autopublicar su álbum, gracias a la financiación de sus incondicionales. La vie d’Ebène Duta (LVDD) ha surgido casi por aclamación popular y eso supone un éxito extra.

Esta autora camerunesa tiene para La vie d’Ebène Duta un aval más poderoso que cualquier premio. La publicación de su primer álbum es sólo posible por la aprobación de sus seguidores. En enero de 2011 Ebène Duta nacía como el personaje destinado a animar el blog de su autora. Poco más de seis meses después, la joven africana residente en Bélgica daba el salto a Facebook y a través de su página oficial empezaba a mostrar las aventuras y desventuras de una inmigrante que despierta a la vida y se enfrenta a una cultura y a una forma de vida diferente a la propia.

Su existencia virtual y el continuo aumento de sus seguidores hizo que Elyon’s lanzase la apuesta definitiva. Todo el mundo se lo estaba pidiendo a través de la red social y esta dibujante licenciada en filología francesa e inglesa se debe a su público. La joven Ebène Duta tenía que dar paso a la mayoría de edad y pasarse al papel. Elyon’s estaba resuelta había que publicarlo y si las editoriales no estaban dispuestas a darle una oportunidad, el público tenía que decir la palabra definitiva. Hace ahora poco más de un año, el 25 de noviembre, la autora camerunesa lanzó una campaña de micromecenazgo. Pedía 12.500 euros, una cantidad nada fácil de conseguir en una iniciativa de este tipo. La cifra debía reunirse en aportaciones de los seguidores de entre 5 y 400 euros, a cambio de diferentes recompensas.

Ella misma advierte que no estaba segura de conseguir el objetivo y tenía motivos para dudar. La iniciativa de Elyon’s apenas era un sueño y sin ningún apoyo destacable, justo un deseo personal. Noventa días después, ese era el plazo que daba la plataforma para reunir el dinero, el proyecto de edición de La vie d’Ebène Duta no recaudó 12.500 euros, eso lo consiguió cinco días antes del final del plazo. Cuando concluyó la campaña, Elyon’s tenía 15.149 euros para editar 3.000 ejemplares de La Vie d’Ebène Duta en francés e, incluso, 2.000 más en ingles. La joven autora camerunesa había conseguido su sueño. Ningún editor había querido arriesgarse a llevar a Ebène Duta al papel, a pesar de sus 10.000 seguidores en Facebook; pero 424 seguidores no sólo depositaron su confianza en la dibujante sino que apoyaron económicamente su proyecto.

Elyon’s, la firma tras la que está Joëlle Ebongue, reconoce a medias que Ebène Duta tiene mucho de ella. Esta camerunesa se licenció primero en filología inglesa y francesa en su país de origen, siguiendo el consejo de sus padres. Después viajó a Bélgica, siguiendo sus propios impulsos, y se licenció en artes gráficas visuales mientras desempeñaba diferentes trabajos. Cuando volvió a Camerún trabajó como grafista y como creativa en una agencia de publicidad hasta que decidió dedicarse a su pasión, como ella misma lo define, “ser autora de comics humorísticos”. Sin duda su periplo en el país europeo está en la base de las aventuras de Ebène Duta, aunque su creadora afirma que se alimenta también de las historias que le cuentan amigos y conocidos y de cosas que lee.

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La dibujante Elyon's. Foto cedida.

La dibujante Elyon’s. Foto cedida.

En todo caso, la protagonista de las historietas es una joven africana en Europa que debe enfrentarse a una vida lejos de su lugar de origen y también a cómo ven los europeos a los africanos. La joven Ebène hace frente a problemas de su edad como no sentirse a gusto con su cuerpo o a las complicadas relaciones con los hombres y con sus amigas. En Bélgica, hace frío, hay nieve y, sobre todo, europeos con una visión muy particular de los africanos, como el niño que se pregunta si Ebène es negra desde su nacimiento y al enterarse de que sí, sobreentiende que su país debe ser un lugar muy sucio; o la compañera de clase que se asombra de que una camerunesa hable tan bien el francés. Así que Ebène es la voz de las jóvenes, la de las mujeres, la de las migrantes, la de las soñadoras y la de las africanas y, además de retratar la vida, rompe estereotipos.

Elyon’s explica que cuando buscaba editor, sus interlocutores, por ser una autora camerunesa, esperaban que en sus páginas hubiese paja, o piraguas o cauris como moneda, ante la negativa se mostraban desilusionados. Entonces pedían, como mínimo que la protagonista fuese una “sin papeles”, pero no es así, Ebène Duta tiene toda su documentación en regla y, entonces, por arte de magia, el cómic dejaba de ser africano para ellos. Y sin embargo, contra el criterio de todos esos expertos en publicaciones, la joven Ebène ha conseguido que millares de personas se identificasen con sus desventuras y más de 17.000 en 43 países siguen sus evoluciones en Facebook.

Sin tener detrás una editorial importante, Elyon’s ha despertado el interés y ha sido requerida por medios de comunicación diversos en Camerún y Francia, fundamentalmente, pero también en otro países y se ha paseado por salones del cómic, desde Angouleme a Argel. Lo ha conseguido, fundamentalmente siendo apasionada en su trabajo y cuidadosa en sus relaciones, se alimenta en gran medida de los comentarios de sus seguidores, les atiende, les responde, les explica cómo trabaja, les presta atención e, incluso, le ha animado a reproducir a los personajes de La vie d’Ebène Duta con sus estilos propios.

Elyon’s y Ebène Duta rompen todos los esquemas imaginables, los culturales en las páginas del álbum, pero también los de la industria editorial y los de los sistemas de publicación en su proyecto, y los de las relaciones entre los lectores y los autores en su día a día. Si Ebène Duta despierta interés, Elyon’s desprende magnetismo y, sobre todo, ninguna de las dos despiertan faltas expectativas.

Délestron toma el relevo y se enfrenta al Ébola

 

Imagen del supervillano en las redes sociales

Imagen del supervillano en las redes sociales

Délestron ha sido el último en sumarse a un hábito que es casi una tradición, la incursión de los personajes de cómic en el mundo de la sensibilización. No se trata de historietas exclusivamente realizadas para transmitir mensajes, sino la irrupción puntual de personajes conocidos en actividades de concienciación. Durante las últimas décadas, las figuras más conocidas de las viñetas de África Subsahariana se han puesto al servicio de la divulgación de mensajes con valor cívico. Délestron, que por sí mismo ya era una figura suficientemente característica, lo ha hecho renovando estas dinámicas en todos los sentidos: a través de las redes sociales y para plantar cara a la actual epidemia de Ébola que no para de extenderse por el oeste africano.

En sus últimas actividades en Facebook, Délestron que en realidad no es un héroe sino un villano se enfrenta a una amenaza para su reino de la oscuridad. El pasado 18 de agosto, Délestron, o más bien su autor, el publicista marfileño Chaba Théo, se percató de que un enemigo mucho más grande que el propio Délestron se cernía sobre África. “Yo soy el nuevo rey de África” decía el personaje en esa viñeta inaugural, en la que un Délestron en fuga y empequeñecido sólo alcanzaba a musitar: “¡¿Ébola?!”.

Portada del cómic senegalés de Goorgoorlu en relación con el VIH

Portada del cómic senegalés de Goorgoorlu en relación con el VIH

De hecho, el ámbito de la salud es el más habitual para este tipo de incursiones. Antes que Délestron muchos otros lo han hecho, sobre todo, como herramienta para romper mitos acerca del VIH. Ya en enero de 2001 Goorgoorlou, el personaje de cómic más popular de Senegal, protagonizaba Le Cauchemar (La pesadilla) con el que se trataba de acercar a los ciudadanos los métodos de protección para evitar el contagio del VIH. Sobre ese mismo tema, trataban de sensibilizar diez años después los cómics kenianos de Kuwa Shujaa (“sé un héroe”, en sheng) realizados por la factoría Shujaaz.FM, una de las series más conocidas del país de África Oriental. Kuwa Shujaa estaba orientado a los niños, básicamente, intentando evitar que los pequeños infectados con el virus fuesen marginados en el colegio.

Pero la salud no es el único ámbito en el que los personajes de cómic se implican. El gabonés Patrick Essono, Pahé, uno de los dibujantes de viñetas más conocidos fuera del continente y que ha publicado de manera habitual en Europa, colocaba a su protagonista, un niño negro también llamado Pahé, en el viejo continente y de manera velada realizaba una labor de sensibilización en materia de interculturalidad. Sus cómics permitían a los lectores hacerse a la idea de cómo podía sentirse uno de sus compañeros de origen extranjero. El mismo dibujante también dedicó una serie a Dipoula, un albino, que mostraba la discriminación a la que pueden enfrentarse estos enfermos en sus sociedades.

Portada de uno de los álbumes de Dipoula del gabonés Pahé

Portada de uno de los álbumes de Dipoula del gabonés Pahé

Portada del álbum de Didier Kassaï sobre la guerra en República Centroafricana

Portada del álbum de Didier Kassaï sobre la guerra en República Centroafricana

Y, finalmente, el cómic también conciencia en otro ámbito. Lo está intentando repetidamente Didier Kassaï, un dibujante centroafricano que se ha convertido en un testigo de excepción del conflicto en la República Centroafricana. Kassaï permanece en la capital del país después de que durante este año se haya publicado su libro “Bangui. Un Témoignage de Didier Kassaï”, que relata los primeros meses del últimos estallido de violencia en el país. Kassaï trata de mostrar una realidad cruel a través del cómic para conseguir ponerle fin. Después de esa publicación, Kassaï va realizando actualizaciones, va adelantando dibujos destinados a futuros proyectos con un sentido similar a través de su perfil de Facebook.

Teniendo en cuenta todas estas opciones podría parecer que la actividad de Chaba Théo y su héroe-villano Délestron en las últimas semanas no representa ninguna novedad. En realidad, como se ha visto, el marfileño sigue una tradición ya muy implantada entre los dibujantes. Sin embargo, sus novedades tienen más que ver con las técnicas, con la capacidad de difundir y con la llamada a la participación que da una idea del impacto que este intento de sensibilización puede llegar a tener.

Ya el nacimiento del personaje es suficientemente característico. Su origen es, en realidad, fruto de una “pataleta”. En marzo de 2013, el publicista Chaba Théo se hartó de los continuos cortes de luz en Costa de Marfil, de las deficiencias del servicio de electricidad y de la falta de diligencia de la CIE (la compañía eléctrica marfileña) y creó a Délestron. Para sus seguidores ese héroe, que en realidad es un villano, es el responsable de los apagones. En realidad, no era un cómic, eran sólo viñetas que esporádicamente su autor compartía a través de su página de Facebook. Sus apariciones se fueron haciendo más habituales a medida que los seguidores le brindaban su admiración. Chaba Théo protestaba de esta manera irónicamente, con humor, contra los cortes de luz que sufrían todos los marfileños. Y, al mismo tiempo, brindaba al resto de los marfileños una forma de canalizar sus quejas.

El éxito de Délestron le llevó de las páginas de Facebook y las aventuras inconexas hasta el papel. Pero su actividad en la red ha continuado. Cada vez que hay una cita importante para el país Délestron recuerda que está al acecho y amenaza con aparecer, como hizo durante la última Copa del Mundo de fútbol celebrada en Brasil, haciendo un juego de palabras con la palabra “Coupe” que significa igualmente “Copa” y “corto” (del verbo cortar).

Primera viñeta de la serie de Délestron en su lucha contra el Ébola

Primera viñeta de la serie de Délestron en su lucha contra el Ébola

Sin embargo, desde el 18 de agosto Délestron se ha puesto serio, a pesar de que Costa de Marfil continuaba sin haber sido escenario de ningún caso de Ébola. Hizo primero un anuncio a través de Facebook y tres días después lanzó la primera entrega. En esa viñeta, Délestron huía en un primer momento, pero después anunciaba que tenía armas para enfrentarse al temido monstruo Ébola, tenía tres misiles: uno antiséptico, otro “antisaludos” y el último “anticarne de caza”, haciendo referencia a algunas de las posibles vías de contagio y algunas de las protecciones para hacer frente al virus. La voz del narrador le advertía que las armas habían sido desactivadas y que necesitaría la ayuda de los internautas para volver a activarlas. Así, Chaba Théo hacía una apuesta, si los seguidores querían tener la siguiente entrega estaban obligados a colaborar en la difusión de la viñeta, compartiéndola y apretando el botón de “Me gusta” y, por lo tanto haciéndola llegar a más personas.

En la siguiente entrega, Délestron ha conseguido armar el misil antiséptico que hace referencia al consejo fundamental que están recibiendo los habitantes de las zonas afectadas: extremar la higiene y lavarse concienzuda y repetidamente las manos. Así es como Délestron ha recogido la tradición de la sensibilización a través del cómic y como la ha renovado con herramientas nuevas que permiten mayor difusión y mayor implicación.

Artículo publicado originalmente en Planeta Futuro (El País).

Cómic y música para la paz en RCA

Los medios de comunicación han convertido a la República Centroafricana en las últimas semanas en la nueva Ruanda, el lugar donde los vecinos se matan entre sí de la manera más salvaje por diferencias de etnia o de religión; en la nueva República Democrática del Congo, el lugar en el que la violencia se ha apoderado del día a día y se ha convertido en la ley irracional del más fuerte (o el más armado) y el menos escrupuloso; en el nuevo Corazón de las Tinieblas de Conrad, un auténtico agujero sombrío sin ningún atisbo de esperanza. Pero los medios de comunicación vuelven a mostrarse deslumbrados por el espectáculo de la violencia. La guerra, la destrucción y el drama son incuestionables. Sin embargo, en medio de ese panorama oscuro la cultura pone el contrapunto. Dos ejemplos claros, como el de Didier Kassaï, un dibujante que se abre paso a trazo de lápiz, para explicar una situación menos simple, pero más humana, desde el mismo corazón de la crisis. Y una cantante, Idylle Mamba, que encabeza a un grupo de artistas africanos que cantan desde Paris por la paz en la República Centroafricana.

Kassaï, dibujos para contar la historia

Portada del cómic de Didier Kassaï publicado por La Revue Dessinée

Portada del cómic de Didier Kassaï publicado por La Revue Dessinée

Desde el mismo corazón del desastre se erige un periodista poco ortodoxo. Didier Kassaï es, en realidad, un dibujante, un autor de cómic, posiblemente uno de los más exitosos de la maltrecha República Centroafricana, que acaba de publicar una atípica crónica de lo que está ocurriendo en su país. Bangui. Un témognaige de Didier Kassaï es un relato en primera persona de los enfrentamientos entre diferentes milicias en la capital del Estado africano, que va desde el 5 de diciembre de 2013 al 4 de enero de 2014 y que se ha publicado en La Revue Dessinée. Efectivamente es mucho más que un cómic y está planteado como un auténtico reportaje construido a base de viñetas.

El propio autor es el protagonista de la historia y su honestidad es avasalladora. Al principio del relato asegura que se trata del “desgarro” más duro para él y por ello le resulta complicado encontrar “las palabras para describir este caos sin tomar partido” y “sin arriesgarse”, asegura. Kassaï pretende ser imparcial porque en la situación que está viviendo la República Centroafricana hay muchos responsables, pero los análisis siempre tienden a olvidarse a alguno de ellos.

La experiencia de este dibujante le hace especialmente indicado para enfrentarse al reto de contar la República Centroafricana desde el punto de vista del ciudadano de a pie, de los que sufren la situación actual. Él es cristiano y su esposa musulmana, quizá por eso muestra en su comic tanto desprecio por la explicación simplista del enfrentamiento religioso. En las viñetas de Bangui. Un témognaige de Didier Kassaï aparecen los atropellos de la Séléka (la milicia musulmana), pero también la de los “anti-Balaka” (los hombres armados del “bando” cristiano) y los mercenarios chadiano o sursudaneses, las fuerzas internacionales…

El cómic es la historia de un mes dramático en la vida de este dibujante, desde que se decide a arriesgar su vida para saber de su hermano, hasta que Bangui, la capital de la República Centroafricana, se convierte en un caótico campo de batalla entre las milicias. Incluyendo la puesta a salvo de su familia, la huída hacia una zona segura cerca del aeropuerto de la ciudad, el intento de regreso a una casa devastada o la vida en un improvisado campo de desplazados.

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Kassaï no pretende adornar la realidad y la que fue “Bangui la coquette” (“Bangui la coqueta”) en un cómic que el mismo dibujante firmó en 2006, se convierte en esta obra en “Bangui la roquette” (“Bangui el misil”). Los dibujos de Kassaï muestran también las consecuencias de los enfrentamientos, los heridos y las víctimas y los choques despiadados, el pillaje y el odio que destilan todos los contendientes. Pero sobre todo muestra, y su posicionamiento es muy claro, a los que padecen esta situación. Los ciudadanos que tienen que esconderse en los lugares más insospechados, refugiarse en zonas poco adecuadas, abandonar sus casas a la carrera, sobrevivir a duras penas.

Kassaï ha recibido premios a sus trabajos en Francia e Italia y ha publicado en países europeos y africanos. Y ahora sigue trabajando para explicar lo que se está viviendo en un país que desgraciadamente ha asaltado las páginas de los periódicos con las imágenes más atroces. Hace sólo unos días Kassaï se lamentaba a través de Facebook de la falta de materiales que estaban retrasando sus encargos (está previsto que durante este año se publiquen dos álbumes de este dibujante) y recibía la solidaridad y el apoyo de compatriotas en el extranjero y amigos de diferentes nacionalidades.

La publicación de Bangui. Un témognaige de Didier Kassaï está acompañada de un texto de análisis de la situación firmado por David Servenay en el que desgrana algunos de los detalles poco conocidos del país y de la situación política (sin escatimar críticas y desconfianzas hacia la intervención francesa) y de un perfil del autor realizado por el también dibujante Beb-Deum.

Desde Bangui (esa Bangui desgraciadamente “la roquette”), Didier Kassaï continúa difundiendo páginas de las que su puede deducir que serán las próximas entregas de su particular crónica del conflicto en la República Centroafricana. Así es como este dibujante se ha convertido en una fuente incuestionable de información y en una muestra de cómo vive la sociedad centroafricana esta situación, de la voluntad de la población civil de construir la paz y de su rechazo a un discurso que pretende enfrentar a comunidades religiosas que son perfectamente capaces de convivir pacíficamente.

Mamba, la música de la reconciliación

Idylle Mamba junto a Toussou N'Dour. Fuente: Página oficial de Idylle Mamba

Idylle Mamba junto a Toussou N’Dour. Fuente: Página oficial de Idylle Mamba

Por otro lado, Idylle Mamba muestra otra cara de la implicación de la cultura en la construcción de la paz. La artista centroafricana ha colaborado con el senegalés Youssou N’Dour, posiblemente uno de los músicos africanos con más proyección internacional, en una iniciativa orientada a fomentar la paz en la República Centroafricana. Los dos músicos han tratado de escenificar con la grabación de una canción a dúo la ausencia de las diferencias confesionales. Él es musulmán, ella es cristiana y, así han pretendido desacreditar el argumento de que las diferencias religiosas provocan la violencia. “One Africa”, el tema estandarte de esta iniciativa, es un canto a la unión entre las creencias, sobre bases tremendamente sencillas.

Cartel del concierto solidario de músicos africanos celebrado el 10 de marzo en París.

Cartel del concierto solidario de músicos africanos celebrado el 10 de marzo en París.

Sin embargo, “One Africa”, que se lanzó hace poco más de un mes, muestra también la voluntad de potenciar la solidaridad africana. La canción apela a un hermanamiento entre el pueblo senegalés y el centroafricano, por otro lado tan voluntarioso como inocente.

La canción es, en realidad, la primera de una serie de acciones que implican a otros músicos también africanos, reforzando esa idea de solidaridad continental y la de la capacidad de la cultura, en este caso la música, para ayudar en la construcción de la paz. El siguiente evento, fue la celebración de un concierto el pasado 10 de marzo en el Théâtre de la Ville à Paris en el que participaron figuras como los congoleses So Kalmery, Lokua Kanza y Ray Lema, el angoleño Bonga y evidentemente el dúo Youssou N’Dour – Idylle Mamba. El objetivo de la iniciativa era recoger fondos para la reconstrucción, como no, de un centro cultural en Bangui destruido hace un año por los enfrentamientos en la capital centroafricana.

La implicación de los artistas es tal que se ha anunciado que esta iniciativa pretende realizar una gira por el país en conflicto. Están convencidos de que el paso de los músicos puede preparar el terreno en el que después se instalen las urnas para reactivar la reconciliación. Esta es sólo una de las actividades relacionadas con esta iniciativa de músicos africanos en favor de la paz en la República Centroafricana

Mogorosi Motshumi: comic y viñeta como modo de expresión

Mogorisi Motshumi durante la entrevista (noviembre 2012)

Mogorisi Motshumi durante la entrevista realizada por Wiriko (noviembre 2012)

Con sus característicos rasgos marcados y con una mirada profunda, Mogorosi Motshumi nos contaba, en los estudios Greatmore de Ciudad del Cabo, acerca de su pasado y de su recorrido artístico durante estas últimas décadas en una Sudáfrica convulsa políticamente. Se dice de él que es “el creador negro de cómic más importante de la última etapa del apartheid” (Mason, 2003). Y no es para menos, teniendo en cuenta su recorrido artístico y político.

Mogorotshi en su estudio. Fuente: http://mogorosicartoons.blogspot.pt/

Mogorotshi en su estudio. Fuente: http://mogorosicartoons.blogspot.pt/

Nacido en 1955 en Batho, un township cerca de Bloemfontein (una región situada en el centro del país), empezó a trabajar como dibujante en 1977 en el periódico provincial The Friend. Sus inicios como artistas no fueron fáciles, empezando en el terreno familiar: “Mis padres querían que yo fuese a la universidad, y que fuese abogado…profesional, pero yo no quería, yo quería ser músico y artista visual”. Tampoco en el campo profesional sería fácil ya que por aquel entonces no había escuelas de arte para negros en todo el país por lo que la formación en arte estaba reservada para los blancos. A falta de esta plataforma, durante aquellos años trabajó como reponedor, transportista, ventas, administrativo, etc., sin dejar de clavar su mirada hacia su sueño: dedicarse al arte. Por ello 1977 fue un año importante, ya que fue la primera vez que pudo exponer su trabajo en el instituto, lo que le abrió las puertas para trabajar en The Friend.

Mogorosi (o “Mo”, como le llaman sus amigos) es de esa generación de artistas que, en propias palabras de Mason (2003), “se dejaban arrastrar por unos poderosos imperativos morales e ideológicos (…). Era como si la historia les pidiese que abandonasen la noción de la imparcialidad artística y se implicasen en el drama de la lucha anti-apartheid”. Tal cual, nos lo transmite Mogorosi:

Hemos vivido con el apartheid. Así que dibujarlo era una forma de expresar nuestros sentimientos. Por aquel entonces dibujé aquella imagen de la matanza de Soweto: un gran policía y un niño en el suelo. Eso provocó que la policía tocase a mi puerta. Empezaron a vigilarme y a decirme lo que tenía que hacer, pero lo rechacé. ¡Vivo en un township! ¡Tengo que hacer lo que veo en él!”.

Esta actitud fue la que le costó el arresto durante dos semanas en 1980 y directamente el fin de su trabajo en The Friend.  El arresto no fue motivado por los cómics, sino por el grupo cultural que formó en aquellos años: “en ese grupo leíamos poesía, tocábamos música…era lo que llamábamos ‘poesía de protesta’ y viajábamos por Sudáfrica (…) Todo el mundo estaba concienciado a través de la poesía, el teatrola músicalas artes visuales”. Fue después de esta detención cuando empezó a trabajar como ilustrador y maquetador en la organización Learn and Teach, basada en las teorías de Paulo Freire (Mason, 2003). Fruto de esta época nace Sloopy (1981-1995), el personaje más importante de la carrera de Mogorosi, y con el que realizó un gran recorrido durante trece años “A Sloopy lo hemos revivido, poniéndole en el presente. Es un chico del township, que va al fútbol, a los sheebens (pubs clandestinos), bebe, etc…Mostraba asuntos sociales y políticos de la realidad”. Claramente con tintes autobiográficos, Sloopy seguía la línea editorial educativa y concientizadora de Learn and Teach, que dejó de publicar a mediados de los años noventa.

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Mogorosi ha seguido trabajando en medios convencionales como City Press o Daily Sun como ilustrador de viñetas satíricas y de deportes, aunque él mismo insiste en que el lado reivindicativo de su trabajo sigue presente:

Porque el gobierno haya cambiado de cara, no significa que sea bueno para la gente. Luchamos todos contra el gobierno racista blanco. Ahora, el que se supone que nos tiene que representar a todos, no lo está haciendo. La gente ha visto la oportunidad de hacer dinero (…) Ante la pregunta de ‘¿crees que tu trabajo acabará?’ Yo digo ‘No, no hay forma que mi trabajo acabe mientras haya políticos aferrados, porque es de donde surge mi material’. (Mi trabajo) no ha cambiado porque haya otro gobierno y esto se muestra en mis comics”.

Ser un artista crítico con las instituciones no es fácil a pesar de que la constitución proclame la libre expresión, contrariamente a países como Zimbabue, cuya situación es más complicada para los artistas , ya que según Mogorosi “Allí la propia ley impide criticar al Presidente”. Pero lo que sí es esperanzador es el creciente interés y la presencia del mundo de la ilustración y el cómic entre las nuevas generaciones de artistas. En esa línea van sus proyectos presentes y futuros, entre los que encuentran formar a jóvenes artistas en este campo artístico.

Otros proyectos que hoy ocupan el tiempo de Motshimi son escribir —o ilustrar— su autobiografía y compaginar las viñetas satíricas con aquellas que nos dejan un mejor sabor de boca y que suenan a jazz.

 

[quote author=”- Mogorosi Motshumi”]Si tuviese que elegir dos momentos importantes en mi vida, el primero sería en el año 1973-1974. Fue la primera vez que vi a un profesor blanco en el instituto. Sabía que había gente blanca, afrikáners, pero nunca los había visto…y no funcionó. Eso es lo que hizo que no quisiera volver a la escuela… Otro momento importante fue la expectación que había en el futuro de Sudáfrica en 1994, que nunca ocurrió…Todo el mundo estaba esperando un gran futuro, pero no ocurrió. La vida de la gente no mejoró…Sólo para unos pocos…[/quote]

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Más información:

Mogorosi Cartoons

Greatmore Studios

Bibliografía:

– Mason, B. (2003). Black and White in Ink: Discourses of Resitance in South Africa Cartooning. En: A. Zegeye, R. Legé (2003). Media, Identity and the Public Sphere in Post-Apartheid South Africa. Brill: Leiden.

 

 

Shujaaz.FM: “simplemente” héroes

Antes o después uno se enfrenta a la evidencia de que las etiquetas sólo son corsés para la creatividad. Sin embargo, delante de la iniciativa Shujaaz.FM incluso ese cliché salta por los aires. Shujaaz.FM es un cómic, probablemente el más distribuido de Kenya; es un programa de radio; es una iniciativa educativa basada en la creatividad; es una comunidad virtual… Es cierto que es todo eso, pero también, seguramente, mucho más.  Por eso, quizá no valga la pena intentar ponerle una etiqueta y lo más interesante sea hablar sobre este proyecto e intentar aprender sobre él.

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La base de todo este edificio creativo-educativo es un cómic, que nació en 2010 y que a finales de 2012 aspiraba a distribuir 650.000 ejemplares. Shujaaz.FM cuenta la historia de cuatro personajes Boyie, un adolescente que se hace llamar DJ B en el programa de radio que emite desde la radio pirata que ha montado en su habitación; Malkia, una muchacha, en esa época de cambios de etapa vital, amante del hip-hop; Charlie Pele, un niño, el más joven de todos ellos, que aspira a convertirse en jugador de fútbol; y Maria Kim, una joven que trata de sacar adelante a su hermano pequeño. Boyie aparece como el personaje principal ya que la publicación toma el nombre de su programa de radio. Las historias de las cuatro tiras se desarrollan en los barrios más desfavorecidos de Kenia y pretenden conectar, precisamente, con los jóvenes de estos suburbios, los slums.

Quizá pueda parecer que los personajes son completamente estereotípicos, simples, previsibles, pero el hecho es que dan en la diana de su público objetivo. Un número nada desdeñable de jóvenes y adolescentes kenianos (alrededor de 5 millones de entre 10 y 25 años, según los responsables) se ven reflejados en las aventuras de estos personajes que mezclan en sus historias consejos de todo tipo, desde sanitarios, hasta agrícolas, sin dejar de lado los valores de la convivencia o el respeto. En todo caso, el mensaje que transmite Shujaaz.FM es un mensaje optimista y bien, muy bien orientado. Los comics están escritos en sheng, una jerga mezcla de swahili e inglés propio de los barrios populares  y del entorno urbano keniano, en general. En esta lengua, “shujaaz” significa “héroe”. Y, probablemente, ese es uno de los secretos del éxito de este cómic, convertir en héroes a millones de jóvenes y adolescentes, valorar sus vidas, prestarles atención y hacerles sentirse valiosos.

En su versión más básica Shujaaz.FM se presenta como una revista mensual de 32 páginas que se distribuye gratuitamente con el diario Daily Nation. Entre las cuatro historias, el comic intercala pasatiempos y contenidos referentes a los lectores que a todas luces pueden parecer mundanos, pero no dejan de ser propios de revistas juveniles (no se escapan del típico Test del Amor). Sin embargo, toda esa maraña de materiales sirve a un objetivo básico, transmitir mensajes mucho más profundos como puede ser la lucha contra el racismo.

El complejo de Shujaaz.FM deja pocos cabos sueltos. Los seguidores pueden sentirse más implicados con la historia escuchando directamente el programa que Boyie emite desde su radio pirata, incluso, a la misma hora que el joven se “calza” los cascos sobre el papel. Los tentáculos del “complejo” Shujaaz se extienden a las redes sociales con la cuenta de Facebook de DJ B que prácticamente cuenta con 26.000 seguidores; la cuenta de Twitter de todo el edificio Shujaaz seguida por casi 1.700 usuarios; o el canal de YouTube, con más de 17.000 reproducciones de los vídeos en los que los ciudadanos hablan de las series, de sus gustos y de sus propuestas.  La oferta editorial se complementa con series puntuales como es el caso de Janjaruka, protagonizadas por otros personajes, y que ofrecía expresamente consejos de ahorro; o Kuwa Shujaa (“sé un héroe” en sheng) que encaja con toda la corriente de cómics que tratan de sensibilizar en la cuestión del VIH y que se puede encontrar prácticamente por toda África, protagonizada en cada país por el personaje de cómic más popular.


Sin embargo, el elemento definitivo de la iniciativa Shujaaz.FM es la propia web del proyecto que ofrece todo tipo de información sobre la trastienda de esta idea, pero también todos los materiales que un fan de Shujaaz.FM puede necesitar, desde las explicaciones de los personajes hasta la lista completa de los cómics editados, pasando por los enlaces en las redes sociales o algunos de los programas de radio. Y para dar más fuerza a esa sensación de pertenencia a una comunidad, se ofrecen promociones o se premia públicamente a los seguidores “más fieles”.

Detrás de esta iniciativa está una consultora keniana Well Told Story especializada, precisamente, en generar productos de comunicación y de entretenimiento que puedan aportar su grano de arena al cambio social. Entre los reconocimientos que ha recibido esta iniciativa se pueden señalar las organizaciones e instituciones que le prestan su apoyo que van desde las fundaciones de Nike o Google hasta las agencias de ayuda para el desarrollo de EE.UU. o Reino Unido, entre otros. Sin embargo, el último de estos reconocimientos, además del mantenimiento y el éxito, fue el premio Emmy en versión digital en la categoría infantil y juvenil, que Shujaaz.FM recibió hace algo más de un año, en abril de 2012.

Délestron, ironía contra los cortes de electricidad

Una imagen de Délestron. Fuente: Página Fabook del personaje

Una imagen de Délestron. Fuente: Página Fabook del personaje

Volvemos al comic, pero hoy no vamos a repasar los clásicos, los pilares sobre los que se apoyan las producciones actuales, los que abrieron el camino. No. Hoy se trata de hablar sobre un fenómeno actual, de hecho se podría de decir que es “lo último”. “Délestron” es algo así como un anti-super-héroe, o quizá un super-anti-héroe. El caso es que está teniendo un éxito propio de unos superpoderes y que toda su actividad (la producción, la difusión y su, digamos, actividad cotidiana) se desarrolla al margen de los canales convencionales y explota al máximo las opciones de internet.

Délestron en actitud amenazante. Fuente: Página Facebook del personaje

Délestron en actitud amenazante. Fuente: Página Facebook del personaje

Quizá debamos empezar por el principio. ¿Quién es Délestron? Es un nuevo personaje de comic marfileño. Todo en estas historietas remite al género de los superhéroes, desde la estética hasta las aventuras, incluido un antifaz y un traje ajustado. ¿Qué hace Délestron? Esa es una de sus particularidades… los superhéroes luchan habitualmente contra el mal, quizá contra alguno de esos malvados enigmáticos. Délestron, sin embargo, se dedica a cortar el fluido eléctrico. Así es, su lema es simplemente “couper courant dans votre vie” (cortar la corriente en vuestra vida). De este modo, desde el mes de marzo, momento en el que empezó a actuar, Délestron es el responsable de los cortes de corriente en Costa de Marfil.

En realidad este nuevo personaje, cuyas aventuras (desventuras para los marfileños) se difunden a través de internet, es la proyección de una de las preocupaciones cotidianas de los habitantes de este país.  Así es al menos como lo imaginaba su creador, un publicitario conocido como “Chabathéo” que ha asegurado en algunas entrevistas que llegó un momento en el que tuvo la impresión de que todos esos cortes de electricidad que sufría la población no podían ser obra sino de un malvado que intentase hacerles la vida imposible. Así fue como nació Délestron, según confiesa su autor. Él quiso dar forma a ese fantasma que apagaba las luces de los marfileños, cada vez con más frecuencia, en los momentos más inoportunos y con consecuencias variadas pero siempre negativas (desde trabajos interrumpidos hasta electrodomésticos echados a perder, sin contar con la incomodidad de encontrarse a oscuras en el momento más insospechado).

Las aventuras de Délestron son, de alguna manera, una denuncia, con una dosis envidiable de ironía, de las deficiencias del servicio que la compañía eléctrica marfileña (CIE) presta a sus conciudadanos. Y al mismo tiempo una manera de hacer presión, de demostrar que la población no es una masa acrítica.

El éxito de Délestron se ha concretado en diferentes cuestiones. Por un lado, en poco más de un mes la página de Facebook del personaje cuenta con casi 3.500 seguidores. Desde esta plataforma, el “superantihéroe” provoca a los marfileños apostado amenazador ante un mapa preguntándose “dónde golpear”. Además de los mensajes en los que le responsabilizan de los cortes cotidianos al estilo “vas au diable delstron!! ta gater mon frigo!!!” o “Toi ce que tu as fait a koumassi si on te fait ca tu vas aimer. Penses a ceux qui ont des bb a bas age. Ahhhh. Eventail va tuer tu souffles oh tu soufflés”, los fans le piden convertirse en unos dibujos animados. Los marfileños tienen sed de éxito de este personaje.

Por otro lado, Délestron se ha convertido en un tema de conversación habitual y ha ayudado a contagiar el tono de mofa en la crítica hacia la compañía eléctrica como el conocido locutor radiofónico que le compone una canción. Eso sin tener en cuenta, por ejemplo, que ha conseguido que medios internacionales, desde Jeune Afrique a The Guardian hablen, aunque sea indirectamente, de las penurias eléctrica en Costa de Marfil.

Igualmente, Délestron ha trascendido incluso la tinta (los bits, más bien, porque sólo se difunde por internet) para convertirse en un sujeto mucho más adaptable. Por ejemplo, en Twitter, se ha convertido en el hashtag (la etiqueta) que los marfileños utilizan para transmitir sus cuitas en relación con los cortes de corriente.

Uno de los tweets dentro del hilo #delestron

Uno de los tweets dentro del hilo #delestron

Del mismo modo, como buen superhéroe, Délestron no necesita pasaporte. Se le hace ya responsable de las deficiencias del fluido eléctrico desde Togo hasta Burkina Faso. Y es que si los problemas de los cortes de corriente son compartidos en casi todos los países del África Occidental, parece que las soluciones populares también se contagian. Algunos hablan ya de Délestron como el primer superhéroe panafricano.

El episodio definitivo que muestra el triunfo de Délestron y, tal vez incluso una cierta utilidad, es la propia reacción del objetivo de sus chanzas, la compañía eléctrica (CIE). Intentando limpiar su imagen CIE había puesto en marcha una campaña de comunicación cuyos protagonistas eran dos superhéroes, con los que la empresa pretendía explicar a los marfileños la celeridad con la que sus técnicos daban respuesta a los cortes de corriente. Al parecer los marfileños consideraban que cualquier parecido de estas historietas con la realidad estaba muy lejos de ser, ni siquiera, una pura coincidencia. Ese fue el contexto en el que nació Délestron y a juzgar por los resultados, los marfileños lo vieron mucho más verosímil. La compañía eléctrica contraatacó con un nuevo personaje “Electra”. Todo indica que esa operación no ha servido más que para proporcionar más carnaza a Délestron, un nuevo contrincante, un nuevo motivo de burla.

Sin embargo, en esta guerra del cómic se han producido incluso ciertos “choques”, por ejemplo, la acusación de un sitio satírico que asegura que la compañía ha tomado una viñeta crítica y la ha modificado para publicarla con el sentido contrario, suprimiendo la firma y manipulando los diálogos como se muestra en la siguiente imagen.

La polémica de las viñetas según caric-actu.com

La polémica de las viñetas según caric-actu.com

En todo caso, Délestron parece estar lejos de desaparecer, antes al contrario amenaza con crecer, reforzarse e incluso crear un pequeño ejército de superantihéroes en los países de los alrededores. Y es que lo que demuestra Délestron es que no hay nada como la crítica con ingenio.

Superhéroes negros que salvaron la humanidad a través del cómic

El color negro ilustra con múltiples matices la paleta de los cómics estadounidenses desde los años treinta. Con infinidad de tonalidades estereotipadas en sus comienzos, no será hasta la década de los sesenta cuando aparecerá el primer superhéroe negro que reflexionará en voz alta sobre la justicia y la libertad en plena lucha por los derechos civiles de la población negra. Os invitamos a pasearos por la historia de los héroes afrodescendientes que multinacionales como la Marvel o DC Comics dibujaron para reflejar el sentir de la población. Pasen y vean.

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El Príncipe Lothar junto a su inseparable amigo, el mago Madrake. Año 1934.

El primer personaje negro que aparece en las tiras de cómics estadounidense -corre el año 1934- es el “Príncipe Lothar”, un personaje secundario que acompaña a su inseparable amigo fiel, el mago Madrake. Lothar es el Príncipe de las Siete Naciones, una federación de tribus ubicadas en una zona indeterminada de la selva africana, pero rechazó convertirse en rey de su pueblo para luchar por la justicia junto a Mandrake. Lothar, quien con el paso de los años ha adquirido un papel prácticamente de protagonista, se ha ido ‘modernizando’ tanto en atuendos (en sus comienzos vestía con pieles de animales y ahora luce gafas de sol) como en la forma de hablar el inglés, presentado al principio como un sirviente que se comunicaba en una lengua prácticamente ininteligible.

Como ocurrió con el personaje de Lothar, los negros que aparecen en los cómics durante los años 30 y 40 eran imágenes estereotipadas de la pobreza y la esclavitud que reforzaban el imaginario segregacionista de unos Estados Unidos sumergidos en la Segunda Guerra Mundial; estos son los ejemplos de Ebony White y de Whitewash Jones.

El 2 de junio de 1940, aparecía en la revista Spirit un personaje de ficción llamado “Ebony White”. Creado por Will Eisner, Ebony es un claro retrato de la corriente racista de los Estados Unidos: grandes ojos blancos, gruesos labios rosados ​​–habituales en las caricaturas de negros-, y del tamaño de un niño pequeño; es decir, la imagen de un negrito que asiste siempre leal al héroe blanco -léase al Tío Sam-. Un poco más tarde, en el verano de 1941, aparecían “The Young Allies” (Los jóvenes aliados), cuatro intrépidos amigos patrióticos que combatían todas las amenazas que acechaban a Norteamérica como eran Adolf Hitler, Benito Mussolini o Hideki Tojo. Uno de los protagonistas era “Whitewash Jones”, el único negro que por el simple hecho de su color de piel no tenía un nombre elegante como los otros, matiz que apuntan los críticos.

Cómic Spirit con Ebony White

Ebony White, creado por Will Eisner, es un claro retrato de la corriente racista de EEUU en los años 40.

Washington "Wash" Jones lucharía contras las amenzas a EEUU durante la Segunda Guerra Mundial .

Washington “Wash” Jones lucharía contras las amenzas a EEUU durante la Segunda Guerra Mundial .

 

Otros personajes negros de esta década incluidos en la revista All Negro Comics fueron dos: “Lion Man” y “Ace Harlem”. El prólogo de “Lion Man”, nacido en 1947, comenzaba de la siguiente forma: “Nacido en Estados Unidos, con estudios universitarios, Lion Man es un joven científico enviado por las Naciones Unidas para velar por la temible montaña mágica de la Costa de Oro africana. Dentro de su cráter se encuentra el mayor depósito mundial de uranio – suficiente para fabricar una bomba atómica que podría destruir el mundo. El trabajo de Lion Man es informar sobre los hechos de cualquier nación traidora que podría tratar de llevarse el arma letal con el fin de la guerra” [1]. Por otro lado, “Ace Harlem” era un detective de la policía que opera en una ciudad de América sin nombre (lo más probable es que fuera Nueva York). Ace es un firme creyente en la justicia como una fuerza innata en el universo, y que de una manera u otra, le llega a cualquiera que se embarca en la vida del crimen [2].

 

Primeros protagonistas negros (y también superhéroes)

Imagen de Waku, Príncipe de los bantúes. Año 1954.

Waku, Príncipe de los bantúes (1954).

La canción Strange Fruit que Billie Holiday cantaba como bis en sus actuaciones en los años 40 era el sentir de una población negra que, encorsetada por las leyes segregacionistas estadounidenses, pedía justicia por tantos crímenes impunes y tanta humillación acumulada. Pero, efectivamente, después de la Segunda Guerra Mundial, la caracterización de los negros en las tiras de cómic mejoró dejando atrás a personajes lacayos e identificados con la delincuencia reflejada en las viñetas de los años 30 y 40. No obstante, el contexto social estadounidense se agrietaba a un ritmo constante: se calcula que entre 1940 y 1970, unos cuatro millones de afroamericanos emigraron del sur a las ciudades del norte durante y después de la guerra (Fonner & Garraty, 1994:109)[3]. Ese fenómeno migratorio urbanizó y modernizó a un sector muy grande de la población negra que en el sur había vivido en el aislamiento de la vida rural lo que condujo a un aumentó de su conciencia política. Miles de afroamericanos habían participado en una guerra “mundial” que se combatía en nombre de la democracia, en Europa y el Pacífico, para que los prisioneros de guerra alemanes fueran mejor tratados que los soldados norteamericanos negros quienes, al regresar muertos a Estados Unidos, no podían encontrar siquiera un pedazo de tierra en los cementerios (Carmichael y Hamilton, 1976)[4].

Gabriel 'Gabe' Jones (1963).

Gabriel ‘Gabe’ Jones (1963).

Bajo este contexto, en septiembre de 1954, Marvel Comics, estrenaba “Waku, Príncipe de los bantúes”. Sin duda, una fecha simbólica porque era la primera vez que se presentaba a un personaje negro como el protagonista de una historieta. Waku, era un príncipe de la nación bantú que con su fuerza defendía a su pueblo de los cazadores blancos que trataban de esclavizarlos. Unos años más tarde, en mayo de 1963, sería también Marvel quien le daría vida a Gabriel ‘Gabe’ Jones, un marine entrenado y valioso durante las guerras de Vietnam y Corea que aparecía en el cómic del “Sargento Fury”. Otro personaje con vocación protagonista nacería en diciembre de 1965; la DC, la competencia de Marvel, estrenaba a “Lobo”, un pistolero al más puro estilo Viejo Oeste.

Como un claro reflejo del sentir de la sociedad, durante los años sesenta se produjo un punto de inflexión respecto a la imagen del negro unida a la del superhéroe en pleno auge del movimiento por los derechos civiles estadounidenses, encabezados por Martin Luther King. El plano internacional, además, apremiaba a la Administración norteamericana a tomar medidas. Muchas de las antiguas colonias europeas en África se encontraban en proceso de independencia y los movimientos revolucionarios se sucedían en diversas partes del mundo por lo que la incoherencia legislativa se hacía evidente: EEUU predicaba unos ideales igualitarios que se difuminaban sin una praxis concreta mientras la enorme brecha y la realidad terrible de la segregación racial se enquistaban.

Lobo, un pistolero del Viejo Oeste (1965).

Lobo, un pistolero del Oeste (1965).

Y finalmente apareció bajo el sello Marvel. En julio de 1966, en el número 52 del cómic “Los 4 fantásticos”, los creadores Stan Lee y Jack Kirby presentaron a “Pantera Negra”, el primer superhéroe negro de la historia del cómic y el primer superhéroe africano. Este personaje es descendiente de una larga línea de guerreros que provienen de Wakanda, un estado africano tecnológicamente avanzado y con la monarquía más antigua de la historia escrita. La cultura de Wakanda se basa en la adoración del Dios Pantera y es una de las pocas naciones en el mundo que no forma parte de la ONU, siendo totalmente autosuficientes no necesitando el comercio más allá de sus fronteras para comida, ropa o tecnología. “T’Challa”, el nombre real de “Pantera Negra”, es también uno de los diez hombres más inteligentes en los cómics de Marvel. Unos años más tarde, en septiembre de 1969, los mismos creadores de “Pantera Negra” le dieron forma a un nuevo compañero para el Capitán América. Su nombre era “Halcón”. La prolífera racha que adoptó Marvel creando superhéroes negros irritó a la DC que en 1971 presentaba su opción reivindicativa y social del sentir afrodescendiente; se trataba de Linterna Verde o John Stewart. Tras su debut, este personaje se posicionó en el ránking como el tercer superhéroe de piel negra credo por la industria del cómic estadounidense.

Primer superhéroe negro del cómic (1966).

Pantera Negra, primer superhéroe negro realizado por Marvel (1966).

Linterna Verde, III superhéroe negro (1971).

Linterna Verde, tercer superhéroe negro realizado por DC (1971).

Halcón, el segundo superhéroe negro (1969).

Halcón, segundo superhéroe negro realizado por Marvel (1969).

 

 

Las décadas de los 70, 80 o la feminización negra en el cómic 

Tormenta, la primera mujer negra superheroína

Tormenta, la primera mujer negra superheroína (1975).

En plena Guerra Fría y con una dinámica imperante protagonizada por la nueva y radiante sociedad de consumo, los personajes de cómic de los años 30 y 40 sufrieron una remodelación acorde con la nueva filosofía americana. Por ejemplo, “Lothar”, el ayudante del mago Madrake, comenzó a hablar un inglés refinado, dejaba en el armario los atuendos aterciopelados y su torso, la mayoría de las veces desnudo, aparecía cubierto. Al mismo tiempo, el estereotipado “Ebony White” regresaba a las páginas del Espíritu como el alcalde de la ciudad[5]. Mientras, la normalización poco a poco iba teniendo lugar en las páginas de los cómics. El 1 de mayo de 1975, uno de los personajes negros más populares y duraderos de los años 70 hacía su aparición: “era Tormenta”. Casada con “Pantera Negra”, esta diosa africana es descendiente de una línea de usuarios de la magia de Kenia y que como resultado le otorga un potencial mágico fuerte. El dibujo de “Tormenta” es sumamente relevante fundamentalmente por dos motivos: por su carga social, y debido a que las superheroínas negras en la década de los setenta eran prácticamente inexistentes. En definitiva, este status le hizo formar parte del selecto grupo de los “X-Men” convirtiéndose en uno de los pilares de los dibujos Marvel durante unos treinta años.

La década de los 80 supuso un cambio cualitativo y cuantitativo. Cada grupo de superhéroe tenía  ya en sus filas a uno o dos integrantes negros y las profesiones a las que se dedicaban eran de las denominadas de cuello blanco, es decir, médicos, abogados o científicos que sustituían de una forma inminente a los personajes representados en épocas anteriores como los sicarios, los traficantes de drogas o los corruptos

 

De la revolución afro del carboncillo a la época actual

La década de los 90 fue muy dinámica en el sector del cómic fundamentalmente por la creación de las empresas Image Comics y Milestone. Los inicios de Image Comics surgieron a raiz de un grupo de ilustradores independientes que trabajaban para Marvel y que no estaban satisfechos con la política de la empresa. Fundada en 1992, se definía ya entonces como “un lugar donde los creadores pueden publicar su material sin renunciar a sus derechos como autores”. El éxito fue rotundo y han conseguido situarse como una de las editoriales más grandes de Norteamérica. Su obra de arte principal fue “Spawn” (Engendro), uno de los bestseller de la década del 90 con un elenco predominantemente negro.

Personaje creado por Image Comics (1992).

Engendro, personaje creado por Image Comics (1992).

Static, personaje creado por Milestone (1994).

Static, personaje creado por Milestone (1993).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por otro lado, y como comentábamos, en esta década hubo otro acontecimiento. En 1993 Un grupo de guionistas y dibujantes afroamericanos (Dwayne McDuffie, Denys Cowan, Michael Davis y Derek T) decidían crear Milestone Comics, un sello cuyo principal objetivo era visibilizar y realzar a los personajes negros en un sector monopolizado por unas pocas editoriales. Milestone fue el intento de corregir este desequilibrio e introdujo un nuevo universo de personajes minoritarios con títulos como “Sindicato Sangre”, “Icon”. “Hardware” y “Static”, este último, sin duda, el más significativo. Estos héroes lucharon sobre todo contra los villanos pero tuvieron por misión, irreductiblemente, el enfrentamiento contra el racismo, la violencia desmesurada de las pandillas y el embarazo de las adolescentes. A pesar de los intentos de posicionar a la comunidad negra en la cúspide del cómic estadounidense, Milestone Comics cerró en 1997 para centrarse en su división audiovisual reinventándose en varias ocasiones desde su fundación en 1993. De hecho, en el año 2010, DC lanzó una serie limitada titulado Por siempre Milestone en la que se detalla el destino final de muchos de los héroes.

Hoy en día, los cómics reflejan el estado multiétnico del mundo y las grandes compañías explotan personajes que desfilan peligrosamente entre el endiosamiento y el ser carnal. Por ejemplo, DC Comics ilustra su mundo de fantasía y denuncia mediante unos superhéroes con una misión encomendada (Batman y Gotham City, o Superman y el drama de Krypton), mientras que Marvel hace lo propio explorando las mutaciones genéticas de sus personajes -lo que les hace tremendamente únicos- unido al gesto colorido de protagonistas nacidos en cada esquina del mundo. La gran pantalla ha sabido aprovechar la sabia de estos griots de carboncillo otorgándoles un espacio, incluso desempolvando una esfera pública reservada para la monocromía del blanco. De esta forma, superhéroes como “Catwoman”, “Blade”, “Tormenta”, “Engendro” o “Hancock” han subido al atril del séptimo arte para seguir reivindicando el sentir de la comunidad negra. Tal vez, como apuntaba Martin Luther King el 28 de agosto de 1963 en su discurso “Yo tengo un sueño”, se haga cada vez más presente esta frase: “Now is the time…”


[1] Fuente: http://pdsh.wikia.com/wiki/Lion-Man

[2] Fuente: http://pdsh.wikia.com/wiki/Ace_Harlem

[3] Fonner, E. y John G. (1991). The Readers Companion to American History (eds.) Boston: Houghton Mifflin Co.

[4] Carmichel, Stokely y Charles V. Hamilton (1976) Poder Negro. México: Siglo XXI Editores.

[5] Fuente: http://www.comicbookresources.com/?page=article&id=14623