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Ikea se asocia con Design Indaba para traer la creatividad africana a tu casa

*Por Maria Colom

Conocida ya en todo el mundo, Ikea no ha parado de crecer a lo largo de los años, y nos ha sorprendido a todos, no solo con sus creaciones de bajo coste, sino también con sus innovadoras soluciones a los problemas de un mundo globalizado. A principios de este año, el gigante de los muebles de bajo coste fue galardonado con el premio de diseño del año y el de arquitectura en los premios Beasley Designs, organizados por el Museo del Diseño de Londres. Estos merecidos galardones le fueron otorgados por ser capaz de unir diseño y activismo y crear unos albergues de plástico reciclado y con energía solar para acoger a familias refugiadas; una innovadora solución que concibió junto a las Naciones Unidas y que desde el 2015 ha repartido más de 16.000 unidades por los campos de refugiados de todo el mundo.
Pero son muchas más ocasiones en las que la multinacional sueca ha demostrado que no quiere quedarse indiferente y a la expectativa de lo que sucede en el mundo. Es por eso que, a principios de este año, Ikea se ha sumado al barco de los interesados en África, un continente en auge que despierta curiosidades alrededor del mundo, y ha anunciado la creación de una nueva colección de muebles inspirada en las urbes africanas.

Ikea se ha unido con el colectivo Design Indaba, una plataforma que pretende crear un mundo mejor a través de la creatividad y, junto a arquitectos y artistas procedentes de distintos países del gran continente, van a trabajar para lanzar esta nueva colección en 2019. “En Ikea tenemos curiosidad por el mundo. La explosión creativa que está teniendo lugar en varias ciudades alrededor de África es algo que Ikea quiere aprender y extender al resto del mundo. Trabajar junto con estos diseñadores y creativos nos da la oportunidad de hacerlo”, explica para Wiriko, Johanna Martin, portavoz de Ikea.

A principios de este mes, los creativos de Ikea y los artistas y arquitectos africanos, se conocieron por primera vez en el Festival del Design Indaba 2017, en Ciudad del Cabo. La colección final la van a integrar 40 piezas, mientras que muchas otras van a ser rechazadas. “Estamos trabajando en torno a rituales modernos y la importancia que juegan para constituir un hogar. La colaboración acaba de comenzar, y las piezas exactas que saldrán de aquí es algo que compartiremos más adelante. En este momento tenemos ideas que van desde las cerraduras a una casa entera”, cuenta Martin.

El equipo que se ha reclutado para concebir esta nueva colección incluye algunos de los mejores creadores africanos procedentes de siete países distintos (Sudáfrica, Angola, Ruanda, Kenia, Costa de Marfil, Senegal y Egipto). Entre ellos encontramos al reconocido arquitecto marfileño Issa Diabate, quien en una entrevista para la CNN dijo que este proyecto llevaría las ideas africanas a una audiencia global. “Un proceso local puede generar algo para la comunidad internacional”.

Los otros componentes del equipo son Bethan Rayner y Naeem Biviji, la pareja detrás del Studio Propolis de Kenia, los diseñadores Ayse Birsel y Bibi Seck, el arquitecto de Kigali Christian Benimana, Mariam Hazen y Hend Riad, propietarios del estudio Reform de El Cairo, el diseñador sudafricano Laduma Ngxokolo, la arquitecta angoleña Paula Nascimento, el artista y arquitecto sudafricano Renée Rossouw y las diseñadoras de moda de Dakar y de Durban Selly Raby Kane y Sindiso Khumalo.

Todo el mundo necesita un poco de África“, dijo Rabi Naidoo, creador de Design Indaba, para una entrevista de la CNN. “La estética africana aún no está visible en los hogares de todo el mundo”.
En un mundo tan globalizado como el que nos acoge hoy en día, Ikea quiere romper con las fronteras de los continentes y acercar el diseño africano a los hogares de todo el mundo. “Creemos en la idea de trabajar con otros porque juntos podemos lograr mucho más. Una colaboración como esta trata de reunir a la gente alrededor de un lienzo en blanco, mantener la mente abierta y trabajar juntos en ideas que traspasen las fronteras”, afirma la portavoz de Ikea.

Esta no es la primera vez que el gigante de los muebles de bajo coste se lanza a una aventura de tales características. En 2016, Ikea ya sorprendió con la colección Svärtans, una edición limitada de muebles en blanco y negro, inspirada en la también colorida India y creada en colaboración con 25 estudiantes del Instituto Nacional de Moda y Tecnología de Nueva Delhi. Por lo que, en esta ocasión, los creadores van a intentar huir de las ya conocidas, típicas y coloridas telas estampadas africanas.

“En todas nuestras colaboraciones, el viaje en sí es fundamental. Porque cuando diferentes culturas de diseño, antes en competencia, se unen, comparten ideas y trabajan en comunión, surgen nuevas maneras de hacer que las cosas aparezcan. Es por eso que hemos unido a nuestros diseñadores internos con los diseñadores externos para esta colaboración. Queremos la fusión y cada vez es un experimento, donde el objetivo es lograr algo totalmente nuevo”, sentencia Johanna Martin.

Eldorado del diseño contemporáneo está en África

África Rising, el libro co-editado por la plataforma sudafricana Design Indaba y la editorial Gestalten el pasado 2016, es un merecido homenaje al pulso de la innovación africana a través de una edición de lujo que retrata, cual néctar prensado en frío, el estado actual de un gigante creativo como es el africano. Mientras el continente más joven del planeta va fortaleciendo un suave, pero incandescente, ritmo para su incipiente industria del diseño; Occidente mira atónito hacia sus producciones contemporáneas con cierto recelo. Y es que la originalidad y el sinfín de respuestas para la resolución eficaz de problemas cotidianos que representan muchas de las creaciones contemporáneas ha situado en Ciudad del Cabo el epicentro de la serie de eventos de Design Indaba, que desde 1995 fomenta “un mundo mejor a través de la creatividad”.

Sea en estudios, pasarelas, escaparates, tiendas, talleres o despachos, un elenco de cerebros en ebullición borra diariamente las fronteras elitistas de lo “contemporáneo” para situar en África el nuevo Eldorado del diseño mundial. Huyendo de clichés y estéticas folkloristas, los artistas que actualmente lideran algunos de los procesos de creatividad más exitosos del continente se convierten en narradores de la contemporaneidad africana. Y a través de sus obras nos presentan a un África multifacética y generosa.

 

Hemos podido preguntarle a la editora jefe de Design Indaba, Katie de Klee, sobre la situación del sector creativo en el continente, sobre el libro y sobre las perspectivas de futuro para una industria que podría desarrollarse fecundamente en los próximos años:

Gemma Solés: Africa Rising es un libro inspirador que evoca una imagen innovadora del continente. ¿Por qué este título en un momento en que las narrativas sobre ese “Africa Rising”, proclamadas a bombo y platillo hace unos años, han quedado vilipendiadas por las realidades de un recesión evidente?

Katie de Klee: El libro no se refiere tanto al crecimiento del continente como a su creatividad y a la posibilidad de que el escenario creativo afecte positivamente a su economía. El emprendimiento y las startups de las industrias creativas podrían dar una nueva vuelta de tuerca a la narrativa sobre la recesión de África. Cuando los gobiernos, las grandes corporaciones y las industrias de exportación están fallando, los diseñadores y las pequeñas empresas están proporcionando empleos y habilidades (especialmente para aquellos sin educación formal). Este libro anuncia el surgimiento de una versión más auténtica de África, la versión presentada por aquellos que realmente viven, trabajan y crean allí.

G.S: En el libro podemos encontrar un buen puñado de creadores que abogan por el diseño sostenible. ¿Qué nos puede enseñar África sobre la sostenibilidad a través de sus diseños?

K.K: En contextos a menudo difíciles y de escasos recursos, el diseño africano requiere un cierto tipo de alquimia creativa que no acontece en ningún otro lugar. ¡Hay tantas lecciones que las culturas de consumo desechable en Occidente podrían aprender de los upcyclers, recicladores y reconvertidores de África! Los diseñadores en África se ocupan de necesidades reales, no sólo de deseos objetuales o de mera estética. Son “solventadores” de problemas, y en economías de rápido crecimiento y una población tan joven, la carrera para resolver esos problemas está realmente en marcha. Lo que encuentro más interesante del diseño africano es que tiene la capacidad de expandir su humanidad. Para los occidentales, las historias de diseño en África implican imaginación y empatía, pero le ayudan a entender la vida cotidiana y sus desafíos.

Los diseñadores del continente son productores extraordinarios y llenos de recursos. La escasez es un duro maestro, pero también es la madre de la invención, y si hay una cosa que capta la esencia del diseño y la creatividad en África hoy en día sería la capacidad de convertir la escasez en oportunidad.

Muchos diseñadores africanos están recuperando y reciclando desechos de las economías “desechables” del mundo más desarrollado. Aunque esto es a veces por necesidad, también hay un punto conmovedor acerca de la naturaleza de consumo de las economías del primer mundo.

G.S: Muchos diseños y creaciones de artistas africanos se exhiben en bienales y ferias de arte, exposiciones de muebles… Sin embargo, algunos se atreverían a decir que todos estos ejemplos y objetos son sólo accesibles a la burguesía africana. ¿Son estos objetos (sillas, muebles o decoración mostrados en la primera parte del libro) simplemente refinadas reproducciones de muebles perfectamente tradicionales y populares?

Ésa es una parte real del diseño africano, una cierta cantidad de objetos es inaccesible a la mayoría de la gente. Pero eso también ocurre con el diseño italiano, o de cualquier otro lado. Así que me alegro de que haya una cierta cantidad de diseño para la burguesía africana. Se trata de arte funcional y es una parte de la historia material africana, aunque la atención se filtrará sobre todo a través del diseño social y de base que es increíblemente digno y fascinante de una forma particular.

G.S: “Africa Rising” hace hincapié en la presencia del arte tanto en el espacio público como en los museos modernos que se multiplican en el continente. Pero ¿cómo pueden los artistas urbanos sobrevivir pintando murales y grafitis en las calles de las principales ciudades africanas? 

K.K: Una gran cantidad de artistas urbanos y grafiteros son capaces de cobrar por sus servicios sin estar en un museo. De la misma manera que lo hace un arquitecto o un diseñador de interiores. Los murales tienen un efecto real en las áreas donde se crean, y hay gente que paga para hacerlos posibles. También hay muchas marcas y organizaciones (particularmente ONGs de salud y sociales) que usan murales para transmitir mensajes importantes. Al igual que la sensibilización para prevenir el SIDA o transmitir pautas básicas de higiene. Por ejemplo, Faith47 (un artista urbano sudafricano) ayudó a Design Indaba a crear un impresionante mural que interpretaba visualmente nuestro proyecto Another Light Up, que instaló farolas en una zona bastante peligrosa de Ciudad del Cabo.

G.S: Los modistas africanos revolucionan el mundo de la moda, mientras marcas como Zara o Mago copian impresiones africanas, llegando mucho más fácilmente al gran público. ¿Debemos proteger los patrones tradicionales de marcas como éstas?

K.K: No siempre se trata de proteger. A veces es bueno que se respeten estas tradiciones, para que otros se inspiren en ellas y luego permitirles evolucionar. La gente en Inglaterra ya no anda en corpiños deshuesados, ni en sombreros o chalecos, pero hay ciertos elementos de estilo, tejido, forma y ocasión que siempre se llevarán a cabo y seguirán inspirando. Lo curioso del caso es que, algunos de los mejores diseños de moda africana no imprimen matices ostensiblemente “afro” en sus creaciones. Hay diseñadores increíbles en África que no utilizan impresiones africanas.

Rich Mnisi y Lukhanyo Mdingi, por ejemplo, son dos creadores de moda sudafricanos cuyo trabajo no es el típicamente “africano”, porque no ofrece las impresiones ni los materiales tradicionales que son tan reconocibles del continente – y me gusta que ambos sean diseñadores africanos que no juegan con esas expectativas. Al mismo tiempo, sin embargo, ambos están muy inspirados por su infancia y por lo tanto, su estilo es tan africano como los otros. Ambos diseñadores trabajan con fotógrafos locales con mucho talento, y usan el género y la androginia como temas. Eso me parece muy interesante, porque hay muchos países en África donde los estereotipos de género siguen siendo difíciles de cambiar.

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G.S: Cuando hablamos de diseño de ropa, una de las principales barreras para que los modistos realmente puedan exportar un volumen grande de pedidos es la falta de industrialización o el pobre rendimiento que se le saca al algodón africano. ¿Cómo se va a desarrollar esta industria en los próximos años?

K.K: La industria de la confección africana depende en gran medida de las cooperativas en este momento. Gran parte de la fabricación es a pequeña escala y hecha a mano. Hay lugares en los que esto está cambiando, por ejemplo en Etiopía, que está ampliando sus capacidades de producción en todos los sectores. Pero habrá que esperar aún, porque no estoy del todo segura de cómo este modelo se aplicará a otros lugares del continente…

G.S: Algunos expertos en desarrollo insisten en que África deberá pasar por la industrialización para conseguir mayor prosperidad. ¿Pueden la industria del diseño, la arquitectura o las artes contribuir a mejorar los índices de pobreza?

K.K: El diseño es una industria pujante en África, el continente con la población más joven del plantea. Los diseñadores de todo el continente están resolviendo problemas reales e importantes…

G.S: Otra cosa es que eso se acabe reflejando en los informes anuales de organizaciones internacionales. Pero estamos segurxs que, cuantificable o no, el diseño africano está transformando, no solo el continente, sino el panorama de la innovación internacional. 

5 consejos de inspiración africana para transformar tu hogar

No se trata de imprimir siluetas de acacias, baobabs, elefantes o leones en la pared de tu estudio. Tampoco de decorar tu salón con pieles sintéticas de zebra. Ni nada parecido a colgar salacots en la pared del comedor para demostrar el espíritu aventurero que hay en tí. Incorporar elementos decorativos de inspiración africana a nuestras casas es tan sencillo como saber adaptar con sencillez, equilibrio y buen gusto los diferentes y ricos estilos de diseño de interiores que encontramos desde la costa mediterránea del norte de África pasando por las tierra suajilis, la región de los Grandes Lagos o el golfo de Guinea.

Aquí 5 consejos prácticos venidos del continente para hacer de tu hogar un lugar más acogedor y bonito para ti y tus invitados. Todo, sin olvidarte de ser responsable con el medio y las comunidades que producen los objetos de decoración que te proponemos:

  1. Inunda tu casa de colores con cojines y estampados típicos del África del Oeste. Los textiles aportan personalidad a los espacios de reposo y ocio de nuestro hogar. Los matices y texturas de las telas africanas le dan un aire desenfadado y alegre a un salón o a un dormitorio, que invita a tumbarse cómodamente en una cobertura de contrastes cromáticos como la que forman las telas africanas. Le darán un toque cosmopolita a cualquier estancia y aportarán luz y frescura.

2. Coloca lámparas y apliques marroquíes o egipcias para relajar el ambiente. La iluminación es uno de los elementos más importantes a la hora de configurar un hogar acogedor. Las lámparas árabes, ya sean de latón, hierro forjado o alpaca, son obras de artesanía que aportan elegancia y refinamiento oriental a través de sombras geométricas que se dibujan en la pared o en el suelo. Son elementos imprescindibles a la hora de crear atmósferas intimistas y relajadas.

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3. Incorpora cerámicas de Ruanda y Malaui en tu vajilla. La alfarería es un arte milenario que encontramos en todas partes del mundo y en los vestigios prehistóricos más antiguos. La importancia de protegerla es crucial, ya que se trata de un elemento tradicional del patrimonio cultural de los pueblos, cuyo valor etnográfico es precioso. Como elemento decorativo, las cerámicas ruandesas o malauís nos recuerdan en desayunos y comidas la importancia de la tierra para la subsistencia de muchas comunidades y nos arraigan a ella.

4. Utiliza cestas de rafia para el almacenaje. El trabajo manual de materiales naturales como el mimbre, la rafia o el esparto es patrimonio inmaterial que podemos introducir en casa tanto a través de objetos ornamentales como de elementos domésticos. La cestería es de gran importancia sociocultural en la mayor parte de África y además, es una fuente de ingresos para las comunidades que la producen. Sin embargo, la extracción de materiales forestales para su fabricación comprometen la sostenibilidad del medio cuando se producen a escala industrial. Por eso es importante ser responsables y evitar adquirir cestas que no promuevan un desarrollo sostenible.

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5. Decora algún rincón de la casa con piezas de artesanía recicladas. La conciencia social es necesaria en un mundo donde las comunidades más desfavorecidas están en tanto riesgo como nuestro medioambiente. Los “empleos verdes” generan ganancias para los artesanos y reducen la utilización de materias primas y recursos naturales. La reutilización de desechos, así, es una estrategia de desarrollo tanto como una solución para el medio. Mientras según la Organización Mundial del Trabajo, el 41% del PIB en África subsahariana proviene de la economía informal, la artesanía del reciclaje es un claro ejemplo de buenas prácticas dentro de este sector. De este modo, incorporar piezas de artesanía recicladas en casa no solamente es una forma original de engalanar nuestro hogar sino de contribuir a la mejora de la calidad de vida de muchas personas.

La Bauhaus africana y la arquitectura que viene

Christian Benimana, arquitecto ruandés, tuvo que trasladarse a Shangai, China, para poder cursar sus estudios en arquitectura. La falta de facultades con estudios de diseño urbano adecuados a los retos que vive hoy el continente, fue lo que lo hizo migrar en busca de una formación. Después de licenciarse, en 2008, quiso volver a Kigali, donde se encontró con problemas como el desalojo de tierras para la inversión inmobiliaria, que se estaban reproduciendo en toda la ciudad. Así que decidió unirse al colectivo de arquitectos de MASS, un grupo de diseño que nació en 2010 y que está cambiando el rumbo de la arquitectura en África. Desde entonces se ha convertido en uno de los arquitectos más reconocidos de todo el continente, por su esfuerzo en poner la arquitectura al servicio de la necesidades humanas.

Jefe de proyectos de MASS en el continente, está invirtiendo los conceptos a partir de los que se construye en África. Hospitales que se conciben a partir de la óptica del paciente y que dignifican la enfermedad o escuelas levantadas desde la visión de los alumnos y los profesores, ya funcionan en Ruanda, Malawi, Liberia o Gabón gracias a una joven generación, la primera, que está transformando la visión de cómo construir edificios desde una óptica afrocéntrica y sobre todo, sostenible. Revirtiendo la modernidad a la europea que domina el paisaje urbano del continente hasta hoy, Christian defiende un diseño que pone a las personas y sus necesidades en el centro. Y así, está impulsando la creación de una Bauhaus africana: un proyecto de investigación en arquitectura innovador en todos los sentidos, que se erige como el referente arquitectónico del continente.

Imagen de cómo será el African Design Center (MASS) una vez terminado. Cortesía de MASS.

Imagen de cómo será el African Design Center (MASS) o Bauhaus africana, en Kigali, una vez terminado. Cortesía de MASS.

En todo el continente está surgiendo una nueva generación de arquitectos africanos. Todavía es muy joven y, a menudo opera en la sombra. La profesión aún no está regulada en la mayor parte de África“, reconoce. Con las tasas de urbanización más aceleradas de todo el mundo, África se enfrenta a un enorme problema de vivienda que preocupa a todos los urbanistas, geógrafos, diseñadores y arquitectos con un mínimo de sentido común. “La arquitectura se está quedando atrás en África con el rápido desarrollo del continente, al igual que muchos otros campos, y la manifestación de esto es muy evidente porque el desarrollo urbano tan abrumador que estamos experimentando viene con una agenda de infraestructura pesada. Las facultades de arquitectura, que son el caldo de cultivo de la profesión no están actualizadas ni adecuadas a la actual explosión urbana de África y en algunos casos, simplemente reducen su trabajo a la producción artística que sirve a la ingeniería y la construcción. La arquitectura africana está lejos de hacer frente a los desafíos sociales que se entiende que vienen acompañados con la urbanización“, advierte el joven ruandés.

El continente africano puede presumir de una arquitectura vernácula original y adaptada a cada región, clima y necesidades de la población. Siendo parte del legado cultural de los pueblos, las construcciones son símbolos del “espíritu del lugar”, que se construyen con materiales locales. Sin embargo, en muchos puntos del continente, la arquitectura occidental ha ganado terreno, poniendo en peligro las construcciones tradicionales realizadas a partir de adobe, techos de paja, etc. Los techos metálicos y las paredes de ladrillos dominan cada vez más los paisajes urbanos y también rurales. Arquitectos como Jon Sojkowski, que ha desarrollado una base de datos para documentar la riqueza arquitectónica tradicional del continente, hace años que muestran su fascinación por la arquitectura vernácula de Benín, Mali o Zimbabwe. Era solo cuestión de tiempo que nuevos arquitectos africanos empezaran a proteger su propio legado arquitectónico y a darle la vuelta a la tortilla urbanística que se construye a golpe de boom inmobiliario insostenible.

africa-design-center_mass-designPrecisamente por esto hemos creado una escuela. La Bauhaus nació en Alemania en un momento de auge económico con el objetivo de demostrar que con el diseño podemos mejorar la vida de las personas. El African Design Center se asemeja a la Bauhaus en la idea de que con el diseño se pueden transformar vidas“, dice sobre esta nueva escuela que nace en Kigali, conocida como la “Singapur de África”. “Si no aprovechamos el poder del diseño para generar un impacto duradero, el crecimiento poblacional del continente nos llevará directamente a la fatalidad“, advierte Benimana.

Pero, ¿cómo la arquitectura contemporánea puede contribuir a que este crecimiento sea más sostenible?
Produciendo procesos de diseño arquitectónico que promuevan la inclusión. Es decir, simplemente dejando de producir edificios sin más, y promoviendo el uso de los edificios creados como herramientas para el cambio y el empoderamiento social“, afirma.

El proyecto de African Design Center o la Bauhaus Africana, se construirá en Kigali

El proyecto de African Design Center o la Bauhaus Africana, se construirá en Kigali

El African Design Center, o la Bauhaus Africana, como le gusta llamarla a Christian es un centro de investigación y formación que nace con la idea de poner la investigación en el centro del debate y antes de cualquier tipo de construcción. Situada en la capital de Ruanda, Kigali, la escuela emerge con la intención de encontrar soluciones a problemas habitacionales como el acceso a la vivienda asequible que afectan a la población local.

Hay dos factores que hacen que Kigali haya sido el mejor lugar para comenzar nuestra iniciativa. Por un lado, el crecimiento de población que está experimentando la ciudad y las pequeñas dimensiones que tiene el país; pero por otro la voluntad política y las ganas de invertir para encontrar soluciones duraderas“, explica el arquitecto. Con todo, y a pequeña escala, han implementado una filosofía que bautizan como Lo-Fab, diminutivos de “Locally Fabricated” o “de fabricación local”. “El Lo-Fab es un movimiento que pretende demostrar que “la forma en que construimos” y “quién construye” son esenciales/indispensables para un proceso de diseño que tenga cierto impacto. En todos nuestros proyectos seguimos esta filosofía, que no es más que la filosofía de MASS. Ponemos en relieve la innovación y las ideas locales, contratamos mano de obra local, y usamos materiales locales para cada proyecto”, explica Christian.

Para los arquitectos de MASS es esencial ser parte de todo el proceso de inmersión para comprender de forma holística todos los aspectos de la sociedad, en general, y de sus clientes, en particular. “Cuidamos mucho la forma en que trabajamos y seleccionamos muy bien las organizaciones que se acercan a nosotros para estos proyectos. Lo que más nos importa es crear proyectos sostenibles a largo plazo“, reitera el arquitecto ruandés.

Mientras China avanza en el continente, construyendo infraestructuras que están mejorando las comunicaciones y el transporte en muchos puntos de África, Christian ve muchas oportunidades de contribuir al boom de la construcción desde una óptica más ética de la que se ha estado llevando a cabo hasta hoy: “China no está avanzando en el mercado africano porque le esté dando un valor añadido a lo que ya existe, sino simplemente porque todavía hay una brecha enorme en las capacidades del sector. Nuestro African Design Center tiene como objetivo cambiar los procesos de diseño y poner el listón más alto en las normas mínimas aceptables. El éxito de éste Bauhaus africano es formar a expertos en capacidades que aseguren un desarrollo sostenible en África, y que refuercen que aquello que se está implementado en África esté cuidadosamente estudiado y realizado para mejorar la vida de las personas“.

Nobukho Nqaba: migraciones de plástico en el LagosPhoto Festival

Las fotografías que nos llegan desde África a menudo plasman un escenario bipolar: el horror humano y la belleza natural. Pero lo cierto es que la fotografía es una manera de mirar y cada vez son más quienes observan que en medio del blanco o negro, al que se ha relegado tradicionalmente al continente, existe una extensa escala de grises. Entre aquellos que apuestan por esta visión está la Fundación de Artistas Africanos (AAF, por sus siglas en inglés), una organización que desde 2010 muestra en Nigeria proyectos fotográficos que plasman esas ‘otras Áfricas’ a través del LagosPhoto Festival. Un evento que hasta el próximo 27 de noviembre celebra su VI edición, en esta ocasión bajo el título Designing futures. Una temática que se sirve del diseño para promover el fin del destierro hacia lo negativo al que se ha enviado la imagen de África. Ejemplo de ello es el trabajo de la sudafricana Nobukho Nqaba, quien hace de una bolsa de plástico un símbolo de la migración.

Autorretrato perteneciente a la serie 'Unomgcana', de N.Nqaba / Between 10 and 5.-

Autorretrato perteneciente a la serie ‘Unomgcana’, de N.Nqaba / Between 10 and 5.-

Cuando Nobukho Nqaba (Sudáfrica, 1992) era una niña vivía en Butterworth, en la provincia sudafricana de Cabo del Este. Su madre trabajaba al otro extremo del país, en Grabouw, ciudad del Cabo Occidental. Un verano se desplazó hasta allí para pasar las vacaciones y su padre le metió sus cosas en una unomgcana, también llamada umaskhenthe, una bolsa de plástico muy grande que en el idioma xhosa significa respectivamente ‘que tiene líneas’ o ‘viajero’. Un significado acorde a su descripción y a su uso, ya que estas bolsas de líneas que forman cuadros son las más usadas en Sudáfrica para desplazarse de un punto a otro del extenso país. Son baratas, son enormes y son resistentes, por lo que se puede llevar muchos objetos en ellas sin temor a que se desgarren. Nobukho las usó tantas veces como ocasiones tuvo de mudarse de un punto a otro de Sudáfrica. Una experiencia que le supuso relacionar la migración con la supervivencia, el reto de adaptarse a un lugar distinto y hacerlo de nuevo suyo a través de los objetos que portaba en su unomgcana. De ahí que para ella, esta bolsa signifique hogar y lucha. Un concepto que ha querido desarrollar a través de una serie de fotografías que lleva precisamente el título de ‘Unomgcana’ y que forman parte del LagosPhoto Festival de este año.

La joven fotógrafa explica para la revista Ours: “Crecí rodeada de unomgcana”. Y parece que éste es el sentido que busca en sus composiciones, en las que todo lo que la envuelve a ella está envuelto a su vez del plástico a cuadros que caracteriza a estas bolsas. Como si quisiera traspasar el significado de hogar que le da a la unomgcana a partir de los objetos personales que contiene, para hacer directamente de la instalación algo personal, forrándolo de su estampado. De este modo, la serie de fotografías están compuestas de autorretratos que plasman escenas de la vida cotidiana en las que la auténtica protagonista es la unomgcana. Ella lo invade todo, haciendo de estancias distintas lugares familiares que impregnados de esta bolsa eliminan las diferencias de los espacios realzando el elemento común, identificable, de la unomgcana. Y así es como Nobukho Nqaba relaciona los significados de hogar y supervivencia a través de una bolsa.

N. Nqaba mirándose al espejo de su instalación 'Unomgcana' / The Tierney Fellowship.-

N. Nqaba mirándose al espejo de su instalación ‘Unomgcana’ / The Tierney Fellowship.-

“Estoy interesada en los objetos y en las cosas que me pesan en la memoria y  siempre estoy queriendo encontrarles los significantes y los significados a las cosas que son familiares para mí y también a las que no me son familiares. Cuando estoy haciendo un proyecto siempre me miro a mí misma primero y a cómo me identifico con los objetos que quiero explorar. Después miro hacia un ángulo más amplio y desgrano cómo las cosas que me interesan afectan a otras personas”, explica la artista al blog de fotografía Orms. Es entonces, a partir de esta amplitud de miras, que su concepto de unomgcana trasciende su propia experiencia para llegar a observar las mismas bolsas sujetas por otras personas que se dirigen a otros destinos, lo que le lleva a plantear este objeto como símbolo de la migración. Al fin y al cabo, si bien es cierto que en xhosa se llaman unomgcana o umaskhenthe, en realidad lo más común en Sudáfrica es llamarlas ‘bolsas chinas’ de donde es su procedencia; o ‘bolsas de Zimbabwe, país vecino de donde llegan muchos de los portadores de esta clase de equipaje.

Y más allá de las fronteras sudafricanas, en otros puntos del continente reciben apelativos distintos. Como en los países de África Occidental donde se denominan ‘Ghana must go bags’, en referencia a la expulsión de miles de ghaneses de Nigeria a principios de los ochenta. Incluso más allá de las fronteras del continente cada vez es más visible que entre los bultos del equipaje estén estas enormes bolsas de plástico con cuadros estampados. En Reino Unido responden al término ‘bolsas de Bangladesh’; en Alemania son conocidas como ‘bolsas turcas’; y en Estados Unidos se las reconoce como ‘bolsas mexicanas’. Así, tal y como señala la joven fotógrafa Nobukho Nqaba cuando relaciona este objeto de plástico con la migración, si siguiéramos la pista de este tipo de equipaje bien podría trazarse un mapa mundial de los desplazamientos a través del calificativo que reciben estas bolsas en el lugar a donde llegan y en función de los rostros que las portan.

Fotografía perteneciente a la serie 'Unomgcana', de N.Nqaba / LagosPhoto Festival 2015.-

Fotografía perteneciente a la serie ‘Unomgcana’, de N.Nqaba / LagosPhoto Festival 2015.-

‘Designing South Africa’: entrevista a Zahira Asmal

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Wiriko entrevista a Zahira Asmal, directora de THECITY, una agencia sudafricana que desarrolla proyectos de urbanismo, diseño y arquitectura a través de diversos medios: comunicación, edición, comisariado de eventos, festivales, exposiciones, guías y multimedia.

Con Ciudad del Cabo como centro de operaciones, Zahira es también la fundadora de Designing South Africa y Designing Brazil, organizaciones gemelas a ambos lados del Atlántico dedicadas a crear recursos para conectar a gobiernos, arquitectos y la ciudadanía en torno a temas de diseño y desarrollo. Hablamos con ella justo a las puertas del 2014, año en el que Sudáfrica celebrará veinte años en democracia, Ciudad del Cabo será la Capital Mundial del Diseño (tras Turín, Seúl y Helsinki), y Brasil acogerá la Copa Mundial de Fútbol.

Tu libro, Reflections & Opportunities: Design, Cities and the World Cup es la culminación de un proyecto de dos años que ha establecido un debate crítico alrededor del tema de los mega-eventos, como la Copa Mundial de Fútbol, y su impacto en las ciudades que los acogieron. ¿Cuáles han sido los resultados en términos del diálogo que has promovido?  

Investigar para Reflections & Opportunities ha sido una experiencia muy satisfactoria tanto para mí como para mis colaboradores. A ellos les ha permitido explorar las oportunidades que ofrece el buen diseño para la mejora de las ciudades y de las vidas de sus habitantes en varios niveles, y posteriormente aplicar estos planteamientos en su trabajo. A mí, este proceso me ha dado acceso a áreas e industrias sudafricanas y varios planteamientos de diseño y desarrollo que no había experimentado antes. Ha sido una plataforma idónea para aprender, forjar relaciones y posteriormente compartir el trabajo con el resto del mundo y con Brasil en particular, justo en el momento en el que se embarcaban en el desarrollo de sus mega-eventos deportivos.

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Comenzaste con Designing South Africa en 2009, el año previo a la Copa del Mundo en Sudáfrica. Hoy, tres años después del evento, reflexionando continuamente sobre sus impactos en términos de arquitectura, diseño, urbanismo y desarrollo, ¿cómo ves su legado?

Creo que los esfuerzos por la Copa aceleraron iniciativas significativas en el ámbito del urbanismo que ya estaban en marcha. Sin duda dio al gobierno esa motivación extra para cumplir en un plazo determinado y una alta calidades. El transporte público y los espacios públicos fueron activados de modos no vistos con anterioridad en Sudáfrica.

Como habían prometido el gobierno y el comité organizador local, la Copa dejó en el país una sensación positiva y una actitud de ser capaces de cumplir con lo prometido. Y eso aún sobrevive hoy. En general, la ciudadanía se siente tanto parte del tejido urbano de Sudáfrica como de la sociedad global internacional.

¿Qué novedades podemos encontrar en Designing Brazil respect de Designing South Africa? ¿Cuál era tu planteamiento a la hora de conectar países del Sur Global?

Las ciudades sudafricanas y brasileñas son las más divididas del mundo. Investigando y analizando nuestras ciudades en Sudáfrica, esperaba ofrecer algunas claves de cómo el diseño y las buenas prácticas en planeamiento urbano pueden ser utilizadas de manera beneficiosa para nuestras sociedades. Las ciudades de Brasil, así como otras de Latinoamérica, han estado lidiando con densidades urbanas que Sudáfrica sólo empieza a vislumbrar. Nuestros ayuntamientos no están haciendo frente a la demanda de servicios. Sin duda hay oportunidades de conectar en estos aspectos y aprendizaje entre nuestros dos países.

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¿Crees que Sudáfrica ha cambiado la manera en que se presenta a sí misma al mundo, en términos de imagen y marca-país, de la más tradicional de los safaris a otros iconos más recientes? Y desde otra perspectiva, ¿cómo ha cambiado la identidad?

Creo que el esfuerzo nacional a través de las agencias gubernamentales no ha mejorado mucho. Seguimos presentando nuestra naturaleza y nuestros paisajes de modo arcaico. Sin embargo, sí creo que a través algunos individuos y organizaciones destacadas,  estamos transmitiendo la naturaleza auténtica y diversa de quién y qué somos, teniendo en cuenta la naturaleza compleja de este análisis. Aunque este proceso está en continuo cambio y actualización, no podemos dejar esas definiciones a sistemas obsoletos y burocráticos heredados de los días del apartheid. Necesitamos examinar esto abiertamente a través de las artes, la cultura y el diseño y compartir nuestras experiencias a nivel global.

¿Por qué seguimos bombardeando con imágenes de caza colonial de animales salvajes en el siglo XXI? Esto escapa a mi comprensión. ¿Dónde está la gente? Me gustaría ver más talento a la hora de presentarnos como país más allá de la minería y las sabanas.

Nuestra nueva iconografía se encuentra en las ciudades. Aquí es donde se están forjando las nuevas identidades post-apartheid. La nueva Sudáfrica renaciendo de las cenizas cual Ave Fénix sale de los ghettos de Soweto, Khayelitsha o Warrick: ya no forman parte de la periferia, sino que son el corazón de la nación. Necesitamos explorar esta nueva cultura urbana a la vez explorar el pasado.

Finalmente, en relación a la naturaleza, creo que no se está trabajando suficientemente el tema de la conservación a nivel gubernamental. ¿Qué sentido tiene mostrar imágenes de leones y elefantes en países como Sudáfrica, donde se permite el exterminio de estas increíbles criaturas? ¿Qué sentido tiene el turismo que se comporta de manera tan pasiva? Marca-país, turismo y conservación deberían trabajar de manera coordinada para mejorar la situación, o si no sacar la naturaleza de nuestras campañas publicitarias.

Viajas a menudo, fundamentalmente a Europa y Latinoamérica: ¿cómo se percibe el ambiente creativo sudafricano en esas regiones? ¿Qué destacas de Sudáfrica cuando hablas con colegas extranjeros?

El ambiente creativo de Sudáfrica no se ve como algo especialmente interesante en lugares como Europa o Latinoamérica. Es cierto que hay algunos individuos destacados y artistas y diseñadores de éxito, pero en su conjunto es bastante desconocido. De hecho, en Brasil previo a la presentación de mi libro en Río de Janeiro, alguien del público me preguntó “¿qué pueden enseñar los africanos a los brasileños sobre diseño?”, dejando entender que tal vez íbamos por detrás de Brasil en este aspecto. Esto me sorprendió y me hizo ver que incluso en Brasil, después de la Copa del Mundo, la gente desconoce en gran parte Sudáfrica. Por otra parte, en Europa la percepción en que nuestro diseño sólo tiene que ver con la artesanía.

A la gente le sugiero que vaya a Sudáfrica y lo experimente por su cuenta. Yo no viajo para enseñar a otros sobre Sudáfrica, sino para aprender y compartir. Y espero que la gente interesada en Sudáfrica haga lo mismo. Suelo subrayar el hecho de que el nuestro es un país diverso, una nación en construcción con una democracia joven. E invito a la gente a que sea parte de ello.

Exhibition Opening

Uno de los desafíos para Sudáfrica es definir su relación con los demás países del continente. Desde tu perspectiva, ¿cómo son las redes creativas panafricanas en el ámbito de la arquitectura y del diseño?

No tengo ni idea. Me gustaría ver más compromiso por parte de Sudáfrica en relación a otros países africanos a través de programas artísticos, creativos y culturales. Es un buen comienzo para cualquier esfuerzo de cooperación o diplomático. A día de hoy, uno puede disfrutar en Londres o Lisboa de más música, arte y diseño africano que en Ciudad del Cabo o Johannesburgo. Algo no encaja en este cuadro.

2014 va a ser un año grande para Sudáfrica: veinte años de democracia y numerosos eventos alrededor del diseño y la arquitectura. Tu próximo proyecto, Designing our Democracy [Diseñando nuestra democracia], analiza cómo interactúan ambas esferas. Los profesionales del diseño –en un sentido amplio-, ¿están ofreciendo enfoques creativos para afrontar los cambios sociales? ¿Cuál es su influencia en las políticas relativas a vivienda, salud o educación?

Hay muchos diseñadores con ideas sorprendentes y significativas para la democracia sudafricana. Están trabajando para mejorar los servicios básicos, las infraestructuras y los productos. En mi opinión, lo que falta es organización en la mediación público-privada entre gobierno y esos innovadores. Actualmente no pueden atenerse a los mandatos del gobierno porque el país aún funciona bajo sistemas obsoletos y estructuras heredadas del apartheid. El proceso de licitación en Sudáfrica acaba con la creatividad. Nuestra constitución en  progresista, pero no existen mecanismos de provisión de servicios comparables a ella. Si continuamos con esta trayectoria corremos el riesgo de que nuestra constitución se convierta en superflua.

No podemos esperar tener un papel protagonista en la escena internacional mientras haya tantos habitantes viviendo sin servicios básicos. Veo demasiados parches asociados a la provisión de estos servicios. Designing_SouthAfrica está explorando vías para conjugar estas ideas de diseño y estos servicios y llevarlos a quien los necesita de los modos más simples y efectivos, ofreciendo a la gente la dignidad en la que todos deberíamos estar viviendo y muy pocos tienen acceso. No estamos faltos de experiencia, pero sí en voluntad de hacer que esto suceda, especialmente por parte del gobierno. Así que, desgraciadamente, actualmente no somos capaces de influir en las políticas, pero Designing_SouthAfrica, junto a nuestra colaboración con buenos arquitectos y diseñadores, continuará trabajando para asegurarnos de que sí influyamos en el futuro.

Artículo publicado originalmente en inglés en Turn On Art

Design a better life for all

‘Design Indaba’, inmersión en la creación y el diseño

Este mes de febrero sin duda es el mes del arte y del diseño en Sudáfrica. La participación de la galería SMAC de Stellenbosch  en ARCO es una muestra de ello, pero también una excepción en una feria en la que participan mayoritariamente, galerías de España, de EEUU, de Brasil y de algunos países de Europa y donde aún hoy en día hay poco rastro de África. Sudáfrica, que se erige como uno de los países a la vanguardia del arte contemporáneo, no podía faltar a la cita.

Y precisamente la “Mother City”, Ciudad del Cabo en Sudáfrica, ha sido elegida como Capital Mundial del Diseño en 2014. No es casualidad. Ciudad del Cabo es una de las ciudades más cosmopolitas del continente y el Design Indaba es una muestra de ello. Un mes de inmersión en diseño, arquitectura y arte que sirve de espacio de encuentro entre diseñadores locales e internacionales y que sirve como preludio de lo que nos espera el año que viene.

Con el Design Indaba los interesados en el diseño tendrán una agenda muy apretada sin duda y no es de extrañar viendo la cantidad de actividades que hay relacionados con el sector creativo. Los amantes y profesionales del diseño tendrán muy difícil elegir. ¡Seguro que intentan no tener que hacerlo!

filmfestA pesar de que las fechas oficiales están previstas desde el 27 de febrero al 1 de marzo, el encuentro ya ha arrancado con el Design Indaba FilmFest que, desde el 17 de este mes y hasta el 3 de marzo, tiene programadas varias proyecciones en torno al arte y diseño. Waste Land (2010), Design & Thinking (2012) o International Space Orchestra (2012) son algunas de los documentales que completan el cartel del Festival y que se muestran como cine especializado en torno al tema del diseño, el arte y la transformación social, no siempre tan accesible.

Conference2013-finalOtro de los platos fuertes de este encuentro es el Design Indaba Conference (Del 27 de febrero al 1 de marzo) que aglutinará varias conferencias de destacados creativos del mundo del entorno del diseño gráfico, moda, cine, diseño industrial, música, publicidad, media, artes visuales, etc. Tres días intensos en los que sectores educativos, corporativos y otros creativos tendrán la oportunidad de conocer otras experiencias que pueden servir como una importante fuente de inspiración.

Expo2013-finalDurante esos mismos días los diseñadores sudafricanos están invitados a mostrar sus creaciones en la Expo de 1000m2 y ante unos 40.000 visitantes que se prevé que visiten las instalaciones (basándose en la edición del pasado año). Será una buena oportunidad para poner en contacto a diseñadores locales con compradores internacionales y de esta forma dinamizar el mercado local en el sector y dejar al público sorprendido con la capacidad de inventiva de los creativos que lucen sus mejores galas y creaciones en este tipo de eventos.

DesignIndaba336La música tampoco puede faltar en este macro encuentro. El Design Indaba Music Circuit tiene previsto nada menos que 32 artistas en 8 lugares diferentes y durante 3 días (del 27 de febrero al 1 de marzo) lo que servirá de otro punto de encuentro más distendido para los participantes y visitantes y donde algunos grandes de la música estarán presentes. Allí se podrá asistir desde al íntimo concierto del imperdible músico sudafricano Hugh Masekela en la mítica sala de jazz The Mahoggany Room, hasta el afrofuturismo de The Brother Moves On en el popular Zula Bar, pasando por sonidos del Drum & Base de Niskerone en The Assembly.

Un cartel 98% sudafricano para todos los gustos que pondrá la banda sonora de este gran encuentro de artistas y diseñadores contemporáneos.