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La diversidad cultural de Barcelona pone el foco en África

En el interior de un espigado edificio de color gris en Barcelona presentado como Centre Cívic Navas se encuentra la primera pieza del ciclo de Diversitats, Cultures del Món. Llama la atención por la explosión de colores de telas estampadas con diversos motivos, al estilo de Vlisco, la exposición de tejidos de LALOLA d’Àfrica. Están expuestas en marcos de madera, tejidas en pequeños pantalones y faldas, y doblegadas en pequeñas zapatillas. Allí nos encontramos con Oriol Pallarès, el coordinador de la programación.

El barrio de Navas se encuentra en la franja este de la ciudad de Barcelona, en el distrito de Sant Andreu. En el conjunto del barrio se reúne un 27,9 % de población migrada, de la cual el 4,6 % nacieron en el continente africano, siendo las nacionalidades más presentes del sur del Sáhara Senegal, Guinea y Nigeria.

La propuesta de Diversitats, Cultures del Món, nace en un intento de poder especializarse como centro en un ámbito que a la vez pueda acoger y exponer diversas perspectivas de distintas disciplinas. Este foco, por lo tanto, contempla la exposición de aspectos tanto artísticos, culturales como sociopolíticos. Con ello, y por su cometido ineludible al servicio de la comunidad, este espacio pretende dar a conocer otras realidades a habituales del centro cívico.

Este ciclo empieza casi por casualidad en la región del Oeste Sur-sahariano, nos cuenta Oriol. Empezó tirando del hilo de Marga Mbande, y de allí comenzó a conocer a otros artistas. “Es como si se hubiesen manifestado los vínculos dentro de la comunidad de la diáspora africana en Barcelona”. Así, en la programación, encontramos estilos de lo más variados. Como nos explica Oriol, las jornadas pretenden huir de la folclorización de las culturas africanas y de la representación del continente africano como una región donde aparentemente la cultura tradicional es imperante. Por eso, han decidido aunar sonidos de la modernidad y la hibridación intercontinental, así como los más tradicionales.

Marga Mbande.

El programa fue inaugurado la primera semana de Octubre con el espectáculo de Ndione Michel Doudou, pero en los próximos días encontraremos artistas de distintos orígenes e identidades artísticas, como son Ngomez Nokass y Betty Akna.

Griots de Senegal y un espacio de creación para la infancia

Ngomez Nokass, que significa algo así como “salsa picante de distintos ingredientes de la familia Ngom”, como nos cuenta Mamadou Ngom -componente del grupo-, no es la primera vez que actúa en la ciudad condal. El colectivo ya lleva 15 años en Barcelona, 10 de los cuales participando al son del djembé, del sabar, del djun djun, del soruba y la tama en su vida festiva y pública.

Ngomez Nokass.

Nos explica, además, sorbiendo de un café en una terraza cualquiera, que Ngomez Nokass es un concepto originario de la familia de griots a la que pertenece, ya desde Senegal y que viajó junto a su tío para consolidarse en Barcelona. Es así como sus espectáculos no pretenden ser únicamente animados, festivos, enérgicos y frescos –que también-, si no que además procuran dejar un mensaje. “Queremos que cuando el público se vaya, tenga algo de lo que hablar”, como expresa Mamadou. Por ello explican las canciones a la audiencia y hacen vibrar al ritmo de los mensajes de sus composiciones, que tratan de distintos temas, como por ejemplo el agradecimiento a sus madres.

Asimismo, como griots con la idea de llegar a distintos públicos, ofrecen también un taller, un espacio de creación para la infancia en el que desde la producción de sonido y movimiento se promoverán los mensajes que inspiran sus canciones. Podréis encontrarlos el 10 de Noviembre para el taller de creación, y para la tralla final, el 16 de Noviembre.

Una exposición sonora de colores:

Betty Akna. Imagen de Afroféminas.

El 21 de Diciembre también es una fecha a reservar. Estará Betty Akna ofreciendo una explosión sonora de colores. La artista vuelve a Barcelona, la ciudad dónde se crió, y de la que nos declara, recordando el pasado, que le tiene un cariño especial y agradece todo lo bueno que ha podido aprender; contenta y honrada por participar en una iniciativa cultural y artística dirigida a África.

La cantante llega después de vivir durante unos años en Guinea Ecuatorial, una experiencia que, recalca, le ha hecho crecer y completar su identidad sonora. Como expresa “no es lo mismo escuchar las canciones en un reproductor de música que vivirlas en el terreno y directamente con los artífices de ella”. Betty Akna, consciente de este proceso, pretende ser uno de los referentes culturales de tanto personas migrantes como autóctonas. Así expresa la artista su voluntad: “Ser embajadora artística de una cultura, de una realidad existente pero desconocida y/o distorsionada por muchos, e inspirar a las personas en general y a los africanos en particular a amar su cultura y compartirla“.

Además una de las particularidades que ha podido añadir a su música, alma y voz ha sido la lengua Ndowe en algunas de sus composiciones como en “I miss you” o “Lembo la mboka ame”. Aspecto que además de ofrecer sonoridades y fonemas singulares al canto, da la oportunidad a generaciones actuales como futuras. “Escuchar esta lengua y parte de la carga cultural de ésta, no se perderá” como nos expresa desde el sentimiento la artista.

‘Staying Power’ : Autorepresentación de la comunidad Afrobritánica.

El Victoria & Albert Museum en colaboración  con Black Cultural Archives en Londres  presentan en este momento la exposición  ‘Staying Power. Photographs of Black British Experience 1950-1990’. Fotografías de la diáspora africana en el Reino Unido desde 1950 hasta 1990 tomadas por fotógrafos de la misma comunidad afrobritánica y comisariada por Kimberly F.Keith. La muestra trata temas que van desde la  estética africana personal hasta la decoración de casas afrobritánicas, de la migración tras la segunda guerra mundial a la moda hip-hop del sudeste de Londres. Las técnicas fotográficas presentadas también son variadas: desde el autorretrato al reportaje explorando temas como identidad, representación, comunidad y estilo. La selección de fotografías se llevó a cabo por un equipo formado con personal de ambas instituciones y con la colaboración de periodistas, historiadores de arte y sociólogos.

Norman 'Normski' Anderson fué parte de la escena musical hip hop de 1980. Fotografió la cultura juvenil británica para revistas como I-D o Vogue. EL Hip-Hop era visto como una expresión moderna de conciencia negra. Combinaba elementos deportivos con  detalles que representaban la herencia africana como las telas del oeste africano o el kente.

Norman ‘Normski’ Anderson fué parte de la escena musical hip hop de 1980. Fotografió la cultura juvenil británica para revistas como I-D o Vogue. EL Hip-Hop era visto como una expresión moderna de conciencia negra. Combinaba elementos deportivos con detalles que representaban la herencia africana como las telas del oeste africano o el kente.

El proyecto fundado en 2008 por ambas instituciones con el apoyo de Heritage Lottery Fund, ambiciona incrementar la posesión de obras de fotógrafos afrobritánicos en el museo, la representación de la comunidad afrobritánica y el legado de esta en el Reino Unido. El título está inspirado en el libro del escritor marxista Peter FryerStaying Power: The History of Black People in Britain‘, 1984. Testimonios orales de los fotógrafos presentando sus trabajos están también a la disposición de los visitantes gracias a Black Cultural Archives.

Aunque el proyecto no puede ni pretende retratar la magnitud de un tema como este, si que presenta ejemplos de temas sociales, culturales y políticos que trataron fotógrafos afrobritánicos para retratar a su comunidad en este periodo de tiempo. Educación, activismo, y campañas como ‘From protest to progress’ – de la protesta al progreso- son trabajos que en la muestra nos ayudan a comprender mejor algunas de las experiencias que conforman el viaje que bajo ese lema aún continua. Experiencias contemporáneas de la segunda mitad del siglo XX en una cuestionable sociedad post-racial.

tumblr_lhfu7ondf21qcnjfeo1_500Se puede visitar en el museo Victoria & Albert  hasta el 24 de mayo, y en Black Cultural  Archives hasta el 30 de junio. Mientras que  Victoria & Albert Museum es un museo de arte  y diseño y la muestra está más enfocada  a  temas de estilo, diseño y moda, en Black Cultural  Archives, se encuentra la parte más socio-política en tanto que institución enfocada a temas  sociales , culturales y políticos. Recursos clave  incluyen documentos como el que marcan el desarrollo de la Organización de mujeres de descendencia asiática y africana de 1970 (OWAAD).

Otro de los temas clave que aborda la exposición es la música. Parte importante de la vida de las personas de cualquier contexto sociocultural.

El soundsystem que es un grupo de disk jockeys (Djs), técnicos de sonido y masters de ceremonia (MCs) que cargaban con un camión/remolque de grandes altavoces, tocadiscos, generador y colección de vinilos (inicialmente R&B americano y más tarde reggae, rocksteady, ska y música local) se desarrolló en Jamaica en 1950 y se exportó a Inglaterra en 1960 con la  llamada generación Windrush , migración post segunda guerra mundial de jamaicanos que llegaron en la embarcación Empire Windrush tras un llamado en prensa en la isla solicitando personas que ayudaran a reconstruir el Reino Unido en 1948.

Charlie Phillips - Pareja en Notting Hill, Londres, 1967.

Charlie Phillips – Pareja en Notting Hill, Londres, 1967.

Soundsystems empezaron a aparecer en fiestas privadas y eventualmente en clubs y eventos públicos como el Carnaval de Notting Hill fundado por la activista, comunista y feminista trinadiense Claudia Jones en 1966 en respuesta a la discriminación. Uno de los estilos musicales que sonaban en los soundsystems era el ska, originado a finales de 1950 en Jamaica como una mezcla de mento caribeño, jazz, R&B y calypso, que revivió en Reino Unido en 1970 como mezcla del ska jamaicano y el punk rock. 2-tone records fue uno de los mayores exponentes de este revival con The Specials, banda cuya popularidad ayudó a crear un movimiento que fusionaba aspectos del baile y la moda retro británica y caribeña con una agenda política que promovía la igualdad social.

Este proyecto ha incrementado notablemente el número de fotógrafos afrobritánicos en el Victoria & Albert Museum, lo que es significativo porque es sumamente importante en la cuestión de ‘quién’ representa al representado. La comunidad afrobritánica ha sido numerosamente representada como objeto de estudio pero raramente como sujeto de prácticas de representación para narrar sus propias historias. Esta vez lo han hecho en el museo de diseño más significativo del mundo y en el primer centro inglés de herencia negra nacional.

 

Una vez más, el arte se pone al servicio de la sociedad para mirar hacia nuestra propia experiencia humana. Con propuestas como la de Staying power invocamos sentimientos de comunidad, exploramos retos sociales contemporáneos y aspiramos a crear un espacio habitable más equilibrado libre de prejuicios.

 

 

Ecos de África: Identidades y tendencias cosmopolitas

Identidades y tendencias de moda étnica emergentes en la sociedad cosmopolita occidental actual

 

Fuente Imagen : estilista y blogger colombiana Angelica Castillo Balanta

Fuente Imagen : estilista y blogger colombiana Angelica Castillo Balanta

La moda etnochic crece como la espuma. Ya son varias ciudades dentro y fuera del continente europeo  las que se suman al oleaje de organizar ‘African’ o ‘Ethno Fashion Weeks /Weekends’ al ver ahí un mercado en auge. Si bien en París, Labo Ethnik cuenta ya con 6 ediciones organizadas por Yvette Tai siendo una de las ciudades con mayor trayectoria, le han seguido en 2012 Ethno Tendance Fashion Weekend Brussels organizado por la también diseñadora Cerina de Rosen, en 2011 Africa Fashion Week London organizado por Ronke Ademiluyi y Black Fashion Week Paris organizado por la también diseñadora senegalesa Adama Paris (Adama Ndiaye), y lo harán este año 2013 Africa Fashion Week Amsterdam y Black Fashion Week Montreal (con la misma organización de las dos últimas mencionadas respectivamente) entre muchas otras. Poco a poco y paralelamente, también aparecen todo tipo de subsectores especializados como por ejemplo editoriales o portales de shopping online. Cosa que no ha pasado desapercibida a grandes cadenas como H&M (Suecia), e Inditex (ES), operando con Zara, Pull&Bear, Stradivarius y Bershka entre otras, a la hora de incluir estampados étnicos en sus colecciones a pesar de que el término ético en sus producciones quede en segundo plano . Si bien otras, se especializaron en esta tendencia desde hace mucho más tiempo como Urban Outfitters (US) operando con Anthropologie y Free People, o Rapsodia (Argentina).

Me sumergí en este mundo en abril de 2012 como diseñadora, y he tenido el placer de ser la primera española en salones internacionales de arte y diseño étnico que parecen ser por ahora  los pocos escenarios donde se dan cita creadores e interesados, en este campo tan específico y todavía desconocido para muchos, de la moda etnochic (un campo todavía desértico en España). Un término, en mi opinión de doble filo, ya que por un lado une por primera vez y positivamente el concepto etno a elegancia como objetivo y definición per se, pero que por otro hace confundir negativamente en la organización de muchos de estos salones lo ‘chic’ versus lo ‘elitista’. Siendo fácil caer en la contradicción y la doble moral entre la concepción y definición de algunos de ellos con la propuesta final.

Respecto al término afropean, nace para describir la influencia transcultural bien de personas de origen mixto o de personas pertenecientes a la diáspora africana residentes en Europa. La primera vez que se utilizó fue por David Byrne para describir a la artista belga de origen zaireño Zap Mama  y después popularizado por el dúo de hermanas afro-francés Les Nubians.

Sin duda, la música negra ha sido referente también en cuanto a la estética y aunque a priori es un género musical también escuchado en su mayoría por la diáspora en España, lo es cada vez menos. Una estética que enamora a negros y a los blancos más bohemios que sucumben al encanto de los colores, la originalidad de maquillajes y peinados, y expresividad de la esencia africana siempre presente en su vertiente más o menos tradicional. Quizás simplemente, una disciplina artística donde el término se ha manifestado previamente al de la moda creando progresivamente tendencia como ha hecho siempre.

Esta moda ha nacido en las ciudades europeas donde hay mayor diáspora africana en Europa ,París y Londres, donde personas nacidas en Europa de familia africana sienten la necesidad de casar en este caso su doble identidad. Apareciendo así, la idea de utilizar tejidos africanos tradicionales con patronaje occidental. Como sabemos, la mayoría del continente africano está dividido en países de habla francófona y anglófona tras la colonización por lo que no es de extrañar que el flujo migratorio se haya dirigido en mayor medida hacia las capitales europeas de ambas lenguas en este continente.

Diseñadora de moda francesa cuyo origen se encuentra en las Islas Comores (África), Sakina M’sa. Fotografiada por Arthur Deloye. Una cara afroasiática heredada de la historia de su archipiélago de origen , con Indonesia.

Sakina M’sa fotografiada por Arthur Deloye. Una cara afroasiática heredada de la historia de su archipiélago de origen (Islas Comores en Africa) con Indonesia.

Antropológicamente, es un fenómeno absolutamente relacionado con esta migración y estas nuevas identidades que surgen de ella tanto como “hijos y nietos de” o, como habitantes de la ciudad que estando o sin estar relacionados en sus generaciones más directas con las migraciones, reciben este ambiente cosmopolita e influencia de otras culturas. En este caso, el resultado del proceso de globalización no sería una homogeneización de la cultura sino que debemos hablar de procesos de hibridación que han ido siempre naturalmente intrínsecos a la condicion migratoria del ser humano a  lo largo de la historia y del que son fruto todas las culturas y personas. Proyectos como Afropean están en curso donde el británico de descendencia africana Johny Pitts se propone investigar, explorar y celebrar la interacción social, cultural y estética de la cultura afroeuropea en el arte y la vida a través de la mirada del postcolonialismo.

Los elementos clave de esta tendencia serian la expresión de esta nueva identidad y también de orgullo de la misma frente al rechazo social que respira la historia frente a todo lo que no sea caucásico sin olvidar el valor simbólico y social que pueden aportar a la sociedad iniciativas y proyectos creativos que trabajan en este caso con tejidos como herramientas de empoderamiento, visibilidad positiva y cambio. Trabajando no sólo el concepto étnico sino también el ético, el punto que encuentro más interesante dentro de este mundo y que personalmente me empuja a trabajar en mi propia marca Totem Taboo. Lejos de la frivolidad ,superficialidad y elitismo del mundo de la moda en sí mismo desde el que se pueden ver comprometidas y seducidas otras personas.

TOTEM TABOO

TOTEM TABOO

Si tuviera que hacer un top 10 dentro de la escena del arte y diseño en la moda afropean señalaría a Kezia Frederick (Inglaterra), a Namsa Leuba (Suiza) o a Stella Jean (Italia-Haití) entre muchos otras. Todas, artistas desde diferentes disciplinas, pertenecientes a la diáspora africana.

‘”I am half Italian and half Haitian – Haiti is the First Free Black Republic. That’s why I have decided to melt the European striped shirt (colonialist side) with the wax fabrics – but in a 60s style. This collection reflects me completely.” Stella Jean

 

Pero también destacaría a la francesa Toubab Paris, a las americanas Mara Hoffman y Boxing Kitten como parte de las más consolidadas, y dentro de las más emergentes a la alemana Nyah und Ich, a la inglesa Bombe Surprise, o a la australiana Kazz the Spazz.

Toubab Paris / Boxing Kitten / Bombe Surprise / Mara Hoffman

Toubab Paris / Boxing Kitten / Bombe Surprise / Mara Hoffman

Todas ellas artistas/diseñadoras blancas, grandes enamoradas de África, pertenecientes diría yo, a otra clase de diáspora, la que por lugar de residencia, condición  humana y convicciones politicas está en contacto directo con ella.

Y que teniendo o sin tener una historia personal familiar directa relacionada a nuestras espaldas, no olvidamos que todos tenemos los mismos ancestros, nos sentimos igual de apasionadas, comprometidas y orgullosas con y para el continente madre de la humanidad y entendemos el concepto de identidad como algo relacionado a la experiencia, no a la raza. De hecho, en su mayoría, no trabajamos exclusivamente el afropean sino el etnopean ampliando el concepto y nuestro amor por la diversidad cultural global reflejada en nuestras colecciones multiculturales,  mujeres que proliferan no sólo en el campo del diseño sino en el editorial escribiendo libros como ‘Afro, a celebration’ de Katell Pouliquen, ‘New African Fashion’ de Helen Jennings  o sin ir más lejos, los mismos emprendedores de Wiriko, portal de arte contemporáneo africano donde se publica este artículo.

Helen Jennings / Katell Pouliquen /Jacqueline Shaw

Helen Jennings / Katell Pouliquen /Jacqueline Shaw

Dentro del universo de influencia étnica en general,  hay grandes diseñadores que lo trabajan desde hace tiempo como Bodymap (1982), Sass & Bide (1999) o Ingrid Fey (2009) cuyo estilismo ha protagonizado muchas imágenes de la conocida cantante Ebony Bones, entre muchas otras.

precursores

Bodymap / Sass&Bide / Ingrid Fey

Además de las grandes marcas que han incluido esta idea en sus colecciones como Kenzo, Issey Miyake, Givenchy , Jenny Kee, Jean Paul Gaultier o Burberrys aunque éstas últimas lo hayan hecho por motivos muys distintos como mencionábamos en el primer párrafo. Por no mencionar a Benetton, tan veterana en el ‘espíritu’ de su marketing, y tan hipócrita después de expropiar a multitud de comunidades de sus tierras en Sudamérica para expander sus fábricas.

Por lo que el aspecto más importante a destacar es que la influencia del continente negro, entre otros, no deja de hacerse eco, creciendo y construyendo en Occidente un nuevo imaginario sobre la belleza asociada también a culturas ajenas. En este caso, lo ‘black’ se reivindica dentro y fuera de la comunidad negra, más ‘beautiful’ que nunca.

Una chica negra, en el primer salón internacional en el que estuve en 2012, me preguntó cómo era posible que una chica blanca trabajara con telas africanas wax. Mi respuesta fué que en parte para evitar preguntas como esa. Creo que las diseñadoras blancas trabajando con el concepto afro o más ampliamente como en mi caso, el etno, somos el vivo reflejo de lo que los partidarios de la interculturalidad quieren ver, y de lo que los mismos diseñadores sea cual sea su procedencia en este sector, defienden en sus lookbooks a la hora de escoger a sus modelos , crear su imagen y mensaje de mestizaje.

 

 

La interculturalidad sueca: Festival de Malmo

La importancia del cine magrebí cada vez tiene más resonancias en las salas europeas y no solo en las de películas de cine independiente. La última muestra fue el ejemplo de la película premiada en diversos festivales Microphone del joven director y guionista Ahmad Abdalla (1978) y que retrataba la escena artística underground de Alejandría (Egipto). Las revueltas de la primavera árabe hcieron que los micrófonos y cámaras dieran una visibilidad inusual a los artistas y creadores de países con tanta trayectoria cinematográfica como Egipto. ¿Cómo miran el mundo desde el norte de África? ¿Desde los países árabes? El espejo de estas sociedades ha quedado retratado en el recién clausurado la 60 edición del Festival de cine de San Sebastián en ejemplos de películas iraníes (Parviz, mención especial en el premio Kutxa Nuevos Directores), turcas (Rhino season, premio del jurado a la Mejor Fotografía), libanesas (Sleepless nights o El ataque, cooproducida por Qatar, Bélgica y Francia y que ha obtenido la mención especial del jurado y el premio TV Otra Mirada), tunecinas (Challat of Tunis), egipcias (Coming forth by day) o la egicia-marroquí (Wave, premio Cine en Movimiento).

Precisamente, esta es la idea con la que juegan los organizadores del segundo Festival de Malmo: Malmo Arab Film Festival, que se celebra en Suecia. Un evento meramente cultural que no tiene fines económicos y cuyo principal objetivo es promover el entendimiento y el intercambio cultural entre los grupos étnicos de habla árabe y otras personas que comparten la vida en este país nórdico, especialmente en Malmö y Skåne. Un año más, la cita es obligada.

El entendimiento intercultural a través del cine se ha convertido en una necesidad para la convivencia positiva y exitosa entre las diferentes comunidades. Por ello el programa del festival incluye además de 45 películas de 28 países árabes, otros elementos que pueden crear espacios para este diálogo entre las culturas árabe y occidental. Aprovechamos para dejaros una de las obras más notorias que el director iraní Abbas Kiarostami filmó en Uganda en el año 2000, ya que parte de su filmografía será revisada y analizada durante los 8 días del festival. En concreto, el documental que os queremos mostrar a continuación (en VO) es ABC Africa. Kiarostami y su ayudante, Seyfolah Samadian, a petición de una asociación humanitaria, el FIDA, graban en Kampala durante 10 días los rostros de niños huérfanos que han perdido a sus padres a causa del sida. La cámara se convierte en testigo de sus penas y sus risas, de los contrastes, de la música y del silencio, de la vida y la muerte.

Además os presentamos el trailer de una de las peliculas que se mostrarán en el MAFF: La furgoneta (Marruecos 2010). El director Hassan Benjelloun, retrata la historia de Yamna, Amal y Nawal, tres marroquíes que dejan Marruecos para buscar una vida mejor y que son engañados por una red de prostitución en Bélgica. La película refleja una realidad que es compartida por miles de mujeres que se convierten en esclavas sexuales.