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Los 10 mejores álbumes para este “veroño”

Con casi 4 millones de visualizaciones en YouTube, ‘Despacito’, el reguetón de Luis Fonsi es uno de los temas más escuchados del verano en las principales emisoras y pistas de baile. Por suerte, Wiriko no se rige por lo que suena en Los 40 Principales ni la Cadena 100, como tampoco lo hacen la mayoría de nuestro lectores y lectoras, ni nuestros fieles oyentes de cada viernes. Nuestro ranking de álbumes que nos han acompañado este verano, y que nos llegan ahora para disfrutar del otoño, lo hemos elaborado con una minuciosa selección de las mejores novedades discográficas que vienen de África y su(s) diáspora(s). Así que, aquí tenéis nuestro TOP 10 de lo más fresco que ha marcado el ritmo de nuestras últimas y sofocantes semanas, y que marcarán, por supuesto este “veroño” 2017 (o aquello a lo que nuestros abuelos llamaban el veranillo de San Miguel). ¡Para que la vuelta al cole te sea más leve!

¡Dale al play y sube el volúmen! 

 

10. AMADOU & MARIAM – LA CONFUSIÓN (Because Music, 2017)

Aunque oficialmente no sale a la venta hasta el 22 de septiembre, LA CONFUSIÓN, del dueto Amadou & Mariam ha sido uno de los discos más esperados de la temporada desde que viera la luz su poderoso EP Bafou Safou, el pasado 14 de abril. Con su nuevo álbum «La Confusión», la música disco y el funk modernizan el pop maliense, que se mezcla con bambara y francés para compartir mensajes de celebración y críticas a la situación política y social de Mali, que obliga al exilio aún a muchas personas. También, como es habitual, hay lugar en este álbum para reivindicar la situación de las mujeres en la sociedad. ¡Este dueto nunca defrauda!


9. MSAFIRI ZAWOSE – UHAMIAJI (Soundway Records, 2017)

Esta nueva pieza del tanzano Msafiri redefine los límites de la música gogo (una comunidad de no más de 1 millón y medio de personas en el región de Dodoma). Hijo del prolífico músico Hukwe Zawose, Msafiri se aventura en este larga duración en la experimentación sonora y construye un discurso afrofuturista que lleva la marca inconfundible de los compañeros de Santuri Safari, que llevan algunos años ya revolucionando la escena musical del África del Este. Uhamiaji, grabado entre Londres y Bagamoyo, combina las harmonías vocales gogo e instrumentos tradicionales como la ilimba o el zeze con harmonías vocales emotivas y los sintetizadores de Sam Jones, de SoundThread, que ha trabajado previamente con Orlando Julius, Mugwsia International o Sarabi. ¡Una verdadera sorpresa!


8. MOKOOMBA – LUYANDO (Outhere Records, 2017)

Desde marzo que no nos podemos sacar de la cabeza Luyando, el tercer álbum de la joven banda zimbabuense Mokoomba. Después de haber pisado algunos de los principales festivales y escenarios del mundo con su poderoso Zimrock, en Luyando (‘amor a la madre, en Tonga) se desnudan en acústico y nos sumergen en un baño por los sonidos más enraizados a las laderas de las Cataratas Victoria. Las tradiciones Tonga y Luvale són el epicentro de este álbum, que habla tanto de rituales de iniciación y de festejos populares, como se lamenta por tener que apartarse demasiado tiempo de su hogar para trabajar. ¡Sin duda, uno de los mejores álbumes que nos va a brindar este 2017!


7. ELIDA ALMEIDA – DJUNTA KUDJER (Lusafrica, 2017)

Tras debutar en 2015 con “Ora doci Ora Margos”, el pasado 23 de marzo, la cantante caboverdiana Elida Almeida nos deleitaba con la salida de su EP “Djunta Kudjer”, un delicioso trabajo con 4 temas inéditos, entre los que destaca la versión Tabanka de “Bersu d’Oru”. Djunta Kudjer, que significa vamos a unirnos en la amistad en criollo, está compuesto por seis pistas que combinan baladas, batuque y funana con pop caboverdiano, y cuya mezcla triunfa en el archipiélago atlántico. Un trabajo grabado en La Habana a finales de 2016 y lanzado como single a comienzos de este año, que sirve como tentempié a un larga duración que tiene previsto salir a la luz este otoño.


6. JAQEE – FLY HIGH (Rootdown Records, 2017)

El pasado 19 de mayo, la ugandesa establecida en Suiza Jaqueline Nakiri Nalubale, más conocida como Jaqee, daba a luz a su quinto larga duración, Fly High. Su gran voz vuelve, una vez más, a poner el broche de oro a un estilo impregnado de pop, soul, jazz y r&b que la vuelven a coronar como una de las voces más interesantes dentro del new soul internacional. Música de baile que se convierte en indiscutible rompepistas en ‘Tambuula’ y baladas románticas como ‘Miracle’ se funden con temas tropicales como ‘All in’ o el reggae que cierra el álbum, ‘Don’t Fuss’. Catorce pistas encabezadas por un magnífico ‘Fly High’ que, aunque haya pasado desapercibido por la crítica, vuelven a situar a Jaqee como una de las mejores voces y compositoras pop del momento.


5. ZAIRE 74: THE AFRICAN ARTISTS (Wrasse Records, 2017)

El pasado mes de mayo salió a la venta un vibrante recopilatorio que reúne la crème de la crème de lo que sonó hace 43 años en el legendario festival celebrado en septiembre de 1974 en Kinshasa, actual República Democrática del Congo, por aquél entonces, conocido como Zaire. Los grandes de la música congoleña y africana del momento, Franco & TPOK Jazz, Tabu Ley Rochereau & l’Orchestre Afrisa International, la grandiosa Miriam Makeba o Abeti Masikini conforman este doble disco de 34 cortes. Una auténtica joya para los amantes de los oldies but goodies y para todo amante de los años dorados de la música africana posindependencia. (Si aún no lo has visto, aquí tienes el documental SOUL POWER (2008) completo, sobre uno de los eventos culturales más sonados que ha vivido África en motivo del combate de boxeo ‘Rumble In The Jungle’ entre Muhammad Ali y George Foreman).


4. JUPITER & OKWESS – KIN SONIC (Zamora / Glitterbeat Records, 2017)

Jupiter Bokondji, otro veterano de la escena musical de Kinshasa, presentó su segundo álbum internacional el pasado mes de marzo, y ha conseguido conquistarnos con una alquimia enriquecida por tres magos de los sonidos: Damon Albarn de Blur y Gorillaz, el violinista Warren Ellis de Bad Cave de Nick Cave y Robert del Naja, alias ‘3D’, de Massive Attack. Las frenéticas ‘Musonsu’, ‘Ofakunbolo’ o ‘Nzele Momi’ y sus poderosas guitarras han sido cabecera de algunas de las mejores fiestas y festivales de este verano. Una receta llena de energéticos funk y rock que desafía con sus letras a un sistema injusto y una política nefasta en República Democrática del Congo. Cuanto menos, un disco necesario y de referencia que no se olvida de incluir algunos cortes en acústico que dejan respirar al oyente y lo enraizan a una realidad paciente y resiliente: la de los congoleños, maestros de entereza.

 


3. OUMOU SANGARÉ – MOGOYA (No Format, 2017)

Mayo nos regaló una de las mejores primaveras sonoras con este interesante nuevo álbum de la reina de la música Wassoulou, la maliense Oumou Sangaré. Con una producción electrónica e imbuido en guitarras rockeras y sintetizadores, la tórrida voz de esta diva de los sonidos malienses del siglo XXI nos deslumbra con Yere Faga (junto al maestro de la bateria Tony Allen) y nos zarandea en Fadjamou o Kamelemba, para mecernos y retornarnos al seno de la función del griot en Mogoya o Mali Niale. ¡Un álbum de 9 cortes que no puede faltar en el repertorio de cualquier coleccionista!


2. ORCHESTRA BAOBAB – TRIBUTE TO NDIOUGA DIENG (World Circuit, 2017)

En el tercer álbum de la nueva era de la mítica banda Orchestra Baobab encontramos un nuevo cargamento de música afrolatina muy fiel a las pistas de baile del Senegal de los 70. En este álbum, la kora sigue acariciando y suavizando las rafagas cubanas de la sección de metales con la misma naturalidad que siempre lo hicieron, y en la base, el mbalax sigue asomando la cabeza para recordarnos que no estamos en el Caribe sinó en la costa atlántica africana. Las harmonías vocales cantadas en wolof le rinden tributo a su antiguo solista, Ndiouga Dieng, fallecido a finales del año pasado, a quien está dedicado este álbum. Diez temas que incluyen a Alpha – hijo de Ndiouga- en la voz y que están perfectamente dirigidas por su líder Balla Sidibe. ¡Una perfecta demostración de que los clásicos nunca pasan de moda!


1 TONY ALLEN – THE SOURCE (Blue Note Records, 2017)

Con 77 años, el arquitecto del afrobeat y una leyenda viva de la música, acaba de presentar su undécimo álbum: The Source. Con su primer larga duración para la mítica discográfica norteamericana Blue Note, el nigeriano Tony Allen demuestra cómo el hard-bob y el estilo que lo llevó a la fama junto a Fela Kuti, casan perfectamente. Invocando a las leyendas del jazz, Allen resucita a Miles Davis, Dizzy Gillespie o Duke Ellington, siguiendo con la estela del tributo a Art Blakey & the Jazz Messengers que se marca en su último EP (Blue Note, 2017). Y así es como se mezclan las aguas de dos ríos sonoros con un torrente profundo y lleno de significados y parentescos: las del Mississipi y el río Níger. ¡Una exquisita africanización del jazz!

África: banda sonora 2015 (VI)

De izquierda a derecha: el acordeonista francés Fixi, el cantante senegalés Cheikh Lô y la cantante brasileña Flavia Coelho.

De izquierda a derecha: el acordeonista francés Fixi, el cantante senegalés Cheikh Lô y la cantante brasileña Flavia Coelho.

Uno de los discos más esperados del año, y de los mejores que nos brinda el panorama discográfico africano actual, es el último trabajo de estudio del Baye Fall senegalés Cheikh Lô: Balbalou (Chapter Two Records, 2015).

Su single de presentación, Degg Gui (‘verdad’, en wolof) pone los pelos de punta. Con el falsete del senegalés, la acordeón del francés Fixi y el giro vocal y de textura que aporta la brasileña Flavia Coelho, Cheikh Lô ha encontrado la paleta de colores perfecta para llegar a la audiencia internacional. Un ambiente hipnotizante, con un diálogo atlántico genuino y lleno de matices, que bordan wolof y portugués con la perfecta dosis de percusión de los talking drums. Con este temazo, no cabe ninguna duda: ¡ha valido la pena esperar los cinco años que separan su último trabajo (Jamm, 2010) de su quinto álbum, Balbalou!.

Bajo la producción de Andreas Unge, Balbalou (‘levanta tu espalda’, en wolof) ha sido grabado y producido fuera de Senegal, entre Francia y Suecia. Y nos trae una fructífera mezcla de influencias a la que ya nos tiene acostumbrados en sus álbumes, puliendo una nueva joya sonora para este prolífico 2015. En ella, nos encontramos con nuevas colaboraciones que van de la trompeta del francolibanés Ibrahim Maalouf a la potente voz de la diva maliense Oumou Sangaré, que se encuentra con Lô más de quinze años después de su colaboración en Bambay Gueej (1999).

La agenda de conciertos del senegalés se presenta repleta. Y mientras no se diga lo contrario, no tendremos otra oportunidad para poder degustar esta nueva delicia en la península ibérica hasta el próximo mes de Octubre. La cita será el 17 de Octubre en la sala Stroika de Manresa en el marco de la Fira Mediterrània de Manresa.

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#AfricaStopEbola, África se ocupa de sus propios problemas

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Los artistas africanos de Africa Stop Ebola: Barbara Kanam, Tiken Jah Fakoly, Oumou Sangare, Mory Kante y Sia Tolno.

Africa Stop Ebola no es una campaña más de sensibilización contra el ébola. Tampoco es una canción de Navidad. Africa Stop Ebola surgió en octubre no sólo para concienciar a la población africana sobre el ébola, sino para propiciar un cambio de conducta. Desde hace un mes, el volumen de noticias sobre ébola ha disminuido considerablemente, “tal vez por las navidades”, comentaba Carlos Chirinos, productor de la canción, e investigador, docente y director de la radio de la School of Oriental and African Studies (Universidad de Londres). “Parece que si no hay casos de ébola aquí, no es importante, porqué así funciona la prensa. Y el problema es que da la sensación de que está bajo control, y eso no es así”. Chirinos explicaba que si bien de momento es imposible erradicar el ébola, “el único modo de pararlo y controlarlo es a través de un cambio de comportamiento, la prevención”.

Africa Stop Ebola es un proyecto colectivo, que reúne grandes voces de la esfera musical africana, como los malienses Amadou et Mariam, Salif Keita, Oumou Sangaré y Kandia Kouyaté, los cantantes guineanos Mory Kante y Sia Tolno, el marfileño Tiken Jah Fakoly, la congoleña Barbara Kanam y el rapero senegalés Didier Awadi. Desde hace un par de semanas apoyada por Médicos sin Fronteras, lo más importante es que son los propios africanos los que tratan sus propios asuntos. Hablamos con Carlos Chirinos, productor del tema.

¿Cómo surgió el proyecto, de quién fue la iniciativa? ¿Se trataba de una respuesta al tratamiento mediático sobre ébola, o el tema de Band Aid 30?

Africa Stop Ebola se produjo mucho antes que Band Aid, en octubre, no tenía nada que ver. Luego se ha hablado de la canción en respuesta a Band Aid porque es un discurso totalmente opuesto, pero no tenía nada que ver. Africa Stop Ebola ya estaba ahí. El proyecto empezó fuera, en la agencia 3D Family de Francia, con la que yo he trabajado. Fue una iniciativa del cantante de reggae marfileño Tiken Jah Fakoly. Él ha sido clave, no solo como iniciador sino como líder. Mi rol fue el de productor, y diseñador del mensaje de salud, porque claro, cada artista tenía sus propias formas de entenderlo.

UnknownHáblanos del proceso de construcción de la letra, y la composición musical.

Aunque cada uno escribió su parte, yo escribí los dos primeros fragmentos de la canción, y las cápsulas de mensajes de salud que la canción debía contener. Estas no hacen más que seguir los mensajes básicos de la Organización Mundial de la Salud, pero con técnicas también de influencia. De ahí las referencias a la familia de “no lo hagas por ti, hazlo por tu familia”, etc. La composición musical es de Kandia Kora y Sekou Kouyaté. Al escribir la letra, era importante concienciar a los jóvenes, y también compararlo con otras enfermedades para que se entendieran las diferencias, porque la gente dice, bueno, con sida y malaria también se muere. Pero la diferencia es que el sida afecta solamente a la población en riesgo, no a los niños ni a los mayores. Sin embargo, el ébola afecta a todos, sin excepción. De ahí la importancia de estructurar la canción en torno a esas cápsulas de mensaje. Tiken Jah Fakoly era el único que entendía eso y no lo cuestionaba, y de ahí su papel de líder. El fue quien se puso en contacto con los demás y negoció con ellos el modo de afrontar las letras y trabajar sobre la misma idea. Se trata de una herramienta de comunicación crítica sobre conductas de salud, con referencias también a la estigmatización del enfermo y la familia. Así fue como empezó todo, entre París, Bamako y Londres, con producción final en Londres.

En la letra no se hace referencia alguna a Europa, ni en sentido positivo ni negativo…

Porque no se trata de una canción política, ni para Europa ni para criticar a Europa y su tratamiento del tema. Es una canción para la concienciación y cambio de actitud en África.

Imagino que fue difícil reunir a todos y conseguir hacer una canción en la que, si bien hay un estilo reggae predominante, cada uno de los cantantes conserva su propio estilo.

1010485_1543752265838121_8447756676870523406_nSí, de hecho se grabó por separado, en distintos sitios, y fue algo en lo que empleamos muchísimo tiempo, tanto los artistas, como la agencia y yo. Se habló también de hacerlo “afrobeat”. Como Tiken Jah Fakoly fue el iniciador y líder de todo, decidimos que el estilo fuera sobre todo el “reggae”, pero también porque el reggae es un género verdaderamente panafricano. Y esto se debe en gran al legado de Bob Marley. Allá donde vayas, siempre hay pósters de Bob Marley, no los hay de Fela. Así el mensaje no sólo vendría de distintas voces africanas, en distintas lenguas, como lingala (lengua del Congo), susu y kissi (de Guinea), malinké y bambara (de Mali), y francés, sino que llegaría a toda África.

¿Qué ventaja tiene el usar la música para hacer llegar este mensaje con respecto a otros medios?

La radio es una plataforma muy importante para la diseminación del mensaje, sobre todo en el contexto de África, donde tiene un gran poder de penetración, hasta un 90%. Es barata y accesible. Además, utiliza el discurso oral, en lugar del escrito, así que supera la barrera del analfabetismo, que en determinadas comunidades, sobre todo rurales, es hasta del 85%. Lo bueno que tiene además es que si la canción se hace famosa, la ponen muchas veces al día, y lo bueno de esto no es sólo que la gente la escuche, sino que se crea una comunicación interpersonal entre los oyentes. Es difícil averiguar si esto está pasando, igual que es difícil saber si un póster de UNICEF llega a cambiar el comportamiento de la gente con respecto al tema en cuestión; pero sí sabemos que Africa Stop Ebola está entre el “top ten popular” de Guinea. Es un mensaje mucho más poderoso, porque tiene mayor vida.

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Carlos Chirinos, productor de Africa Stop Ebola

Además, otra importante ventaja es partir de la reputación que ya tienen los artistas de la canción, muy fácilmente reconocibles, y reconocidos ya por la comunidad. No es lo mismo que si les habla un político.

También ha sido clave no utilizar un lenguaje médico, sino uno difícil de digerir, que tradujera la narrativa del protocolo médico. Eso es un tema al que me dedico como investigador. Y a este lenguaje sencillo se le suma la variedad de lenguas utilizadas por los distintos cantantes. Fue esto precisamente lo que gustó muchísimo a Médicos Sin Fronteras, que han apoyado el proyecto desde que nos pusimos en contacto con ellos. Es una canción clara que viene desde las voces de la población afectada.

Se puede comprar en Amazon o iTunes, y ese 1,25€ se dirigen al trabajo de Médicos sin Fronteras, pero ¿hay alguna apelación más o se trata principalmente de sensibilizar?

Lo más importante es que la crisis de Ébola se lleva a África, desde voces africanas, precisamente para hacer ver que el ébola se puede parar, y que eso requiere conocimiento sobre la enfermedad y cambio de actitud, para prevenirla. De esa forma, se da también esperanza. Por otro lado, con el dinero recaudado por la compra de la canción, se apoyan también iniciativas de socorro, las desempeñadas por Médicos sin Fronteras.

Y desde aquí, ¿hacia dónde? ¿Cuál es la dirección actual de Africa Stop Ebola?

La idea ahora es hacer toda una prolongación del mensaje a través de merchandising. Médicos sin Fronteras está haciendo ya camisetas, gorras, etc., para ampliar el mensaje. Pero vamos a hacer también cartelería, con fotos de los artistas y algunas de las frases que dicen en la canción, y anuncios de radio y televisión en los que los músicos hablen directamente a los oyentes, para explicar un poco más el mensaje de la canción.

 

Boddhi Satva: “África le está dando un toque inconfundible a la electrónica”

Boddhi Satva, retratado por el artista senegalés Omar Victor Diop.

Boddhi Satva, retratado por el artista senegalés Omar Victor Diop.

El nombre de Boddhi Satva saltó a la escena internacional con su álbum debut: Invocation (2012, BBE). Padre de lo que se ha bautizado como el Soul Ancestral (nombre que acuñó para su primer álbum), el DJ y productor centroafricano es el artífice del Deep House que tiene la rumba congoleña como esposa, las voces del África Occidental como amantes, y el R&B urbano o los ritmos afrocubanos como amigas ocasionales con derecho a roce. Protegido del famoso DJ y productor Louie Vega, Boddhi Satva se ha convertido en el gurú de discográficas como Yoruba Records, Yellow (del DJ francés Bob Sinclar) o Innervisions (bel berlinés Dixon), que saben que Satva es, sin lugar a dudas, uno de los personajes más importantes en el presente capítulo de los sonidos africanos contemporáneos. En ellos, como cuenta el propio Boddhi Satva en exclusiva para Wiriko: África está dejando una huella muy profunda en la electrónica, tiñiéndola y empapándola de sonidos africanos tradicionales.

Wiriko: Cuéntanos quién es Boddhi Satva y cómo se ha convertido en un pilar de la electrónica africana del siglo XXI.

Boddhi Satva: Soy un productor de música y un DJ que nació y creció en la República Centroafricana y que actualmente reside en Bélgica. Creo que mi amor por los ritmos, mi ascendencia y también por los sonidos modernos me han ayudado a dar forma a mi sonido personal. Trabajé mucho para llegar a donde estoy, pero he sido bendecido con el apoyo inestimable de algunas personas notables de la industria de la música que en diferentes momentos de mi carrera me ayudaron a que mi Ancestral Soul recibiera la atención merecida. Pero los fans son la clave en la difusión del amor musical.

W: ¿Hasta qué punto tu música está influenciada por el Soukouss congoleño y otros estilos del África central?

B.S.: Mi música no tiene sólo influencias de los ritmos y sonidos congoleños, en realidad está influenciada por todos los géneros e identidades musicales de África y el resto del mundo. Mis fuentes de inspiración son la música tradicional africana, la música africana moderna, así como muchos otros géneros como el R&B, el Hip Hop,…

Foto del Facebook de Boddhi Satva.

Foto del Facebook de Boddhi Satva.

W: ¿Cuál de tus álbumes ha causado más impacto?
B.S.: Mi primer disco, Invocation, salió en 2012 en BBE Records. He publicado también un álbum que rompe el corazón: Heartache Allegory bajo el pseudónimo de Sage Monk, en mi propio sello Offering Recordings. Y ahora, acabo de terminar la producción de mi segundo álbum, que verá la luz a principios de 2015.

W: Háblanos de él. ¿Qué novedades musicales podremos escuchar en él?

B.S.: Mi segundo álbum se llamará Transition y cuenta con la colaboración y participación de artistas tan consolidados como el duo germano-chadiense Les Nubians, la keniana Karun, el guineano Kaysha, el caboverdiano Nelson Freitas, el británico Omar Lye Fook, la norteamericana Teedra Moses o los raperos estadounidenses Dudley Perkins y Georgia Anne Muldrow, por nombrar sólo algunos. El trabajo verá la luz a principios de 2015 y, definitivamente, se puede esperar una mayor variedad en la musicalidad e incluso algunos de los géneros a través de los que ya crucé antes. Todavía es mi sonido de Ancestral Soul pero con una sensación y giros diferentes.

W: Tus mezclas se escuchan en las pistas de baile de todo el mundo. En Wiriko nos encanta especialmente tu colaboración con Oumou Sangaré en tu primer álbum. ¿Cuál es el secreto del gusto en la mezcla de clásicos como esta diva de la música maliense con la electrónica? ¿Crees que has revolucionado la música africana?
B.S.: Realmente creo que es una cuestión de entender la sensación y la energía de los sonidos con los que se está experimentando. Siempre he creído que yo podría añadir algo a la música africana tranditional. Me gusta tanto la música africana, especialmente la de África Occidental y, aún más, la música de Malí… Trabajar con Oumou Sangaré ha sido una bendición y claramente volver a mezclar Ah Ndiyah y después grabar Ngnari Konon como producción original golpeó claramente el mercado como algo nuevo y fresco. No tengo que ser yo el que diga si he revolucionado la música africana, porque yo aún tengo mucho que aprender y en realidad, la revolución solo puede ser eficaz una vez que existe un movimiento. Por lo tanto, somos todos en bloque que realizaremos el cambio, no sólo un individuo como yo.

W: ¿Cómo fue trabajar con Oumou Sangaré? 

bbe201sdg_ngnarikonon_finalB.S.: Trabajar con Oumou Sangaré es mi colaboración número 1. Pero trabajar con leyendas tales como el fallecido Mangala Camara, también de Mali, el congoleño Fredy Massamba, el DJ puertoriqueño Louie Vega o el norteamericano Osunlade ha sido increíblemente inspirador para mí. Pero la primera vez que trabajé con Oumou Sangaré es una fecha que nunca olvidaré. Mi padre, que conoció a su asistente cuando vivía en Bamako (Malí), organizó una reunión conmigo y Oumou una tarde en su oficina. Cuando llegamos allí Oumou se sorprendió al ver a un niño “blanco” vestido de forma tradicional y con un padre negro. Estaba realmente intrigada y quería escuchar mi remix de su canción Ah Ndiyah. Abrí mi ordenador y le puse la canción. Oumou comenzó a sacudir la cabeza y me miraba como si yo estuviera loco. Yo estaba un poco estresado, pero cuando la canción terminó, se retiró los auriculares y me dijo que nunca había oído a nadie hacer lo que yo hice con su música. Oumou sintió que yo respetaba su trabajo y que en realidad, hacía accesible su música a los clubbers sin mutarla en esencia. Eso fue realmente el comienzo de una gran amistad y lo que me permitió la colaboración que nos llevó a trabajar sobre Ngnari Konon.

W: Y a parte de las pistas de baile, ¿estamos de acuerdo en que tu estilo de música se consume principalmente por jóvenes urbanos? 

B.S.: Curiosamente mis oyentes se han vuelto más y más jóvenes con el tiempo, pero es cierto que va más allá. Yo creo que ahora mi audiencia se mueve entre los 18 y los 50 años de edad. Algunos incluso más jóvenes o mayores. En un reciente viaje que me llevó a Luanda (Angola), el promotor me dijo que su hermana pequeña, que tiene 8 años, era muy fan mía. Me llevó a su casa y la niña empezó a llorar y cantar algunas de mis canciones. Realmente este tipo de cosas tienen que ser una gran lección de humildad.

W: Pero tu público no es solo africano. ¿Hasta qué punto crees que África está marcando tendencia en la electrónica global?
B.S.: El impacto de la música africana en todo el mundo es enorme. Creo que esto se debe a que la nueva generación de productores provenientes del continente y de la diáspora, nos hemos dado cuenta de nuestra capacidad para crear buena música, volviendo a nuestras raíces. Los que han logrado con éxito el cruce pero han mantenido su tradición son los nigerianos, los sudafricanos, los angoleños y los ghaneses, aunque no son los únicos. La música electrónica se está apoderando de África pero sin duda, África le está dando un toque personal e inconfundible a la electrónica global.

W: Y en esto, tu estás ayudando a escribir un capítulo crucial de la historia de los sonidos africanos. ¿Quieres dedicar unas palabras a los lectores de Wiriko?

B.S.: Bueno, sólo me gustaría desear a vuestros lectores lo mejor y por supuesto, quiero decirles que nunca se den por vencidos en sus sueños y metas (aunque pueda sonar cursi). No hay nada mejor que un fracaso, especialmente si sigues trabajando aún más duro.