Concha Buika: “no seas víctima cuando puedes ser genio y figura”

No es sencillo hablar con ella. Su apretada agenda lo hace prácticamente una quimera. Además, entrevistarla con un esquema preestablecido tampoco sirve demasiado. Concha Buika, la diva negra que revolucionó el mundo del flamenco y la copla, y considerada una de las mejores 50 voces del mundo, nos obliga a improvisar. Nos saca los colores. Nos zarandea. Nos alienta a salir de nuestro ensimismamiento y nuestros corsés. Nos interpela. Nos abrasa. Y arrasa con una personalidad arrolladora que se filtra por los poros digitales de una conversación vía email. Ella desde su residencia de Miami. Nosotros, desde Madrid, donde sudan hasta los ecos del teclado.

Establecida en la ciudad estadounidense desde hace seis años, y después de más de uno desde que viera la luz su último álbum – Vivir Sin Miedo (Warner Music, 2015)-, nominado a los Grammy Latinos 2016 en la categoría de mejor grabación del año por ’Si volveré’; hoy, la mallorquina de raíces ecuatoguineanas está inmersa en un nuevo álbum que podremos escuchar a partir de abril de 2017.

A pesar de vivir prácticamente de gira, viajando por todo el globo, Buika nos regala un pedazo invaluable de su tiempo y nos brinda una entrevista que nos obliga a tomar aliento. A repensarnos. A resituarnos. A reposicionarnos. A quitar los “res” y armonizarlos al son de la improvisación… Y es que, ¡dónde hable el alma, que se quite la razón!

Gemma Solés: Buika es un alma camaleónica… Pero, ¿cuánto de Bubi hay en ella?

Concha Buika: ¿Camaleónica? ¿Qué quiere decir alma camaleónica? ¿Por qué tú piensas que mi alma es así? Siento que tengo de Bubi todo lo que mis padres, mis tíos y familiares me regalaron. ¿Cuánto? Pues no sé cómo se mide eso pero creo que mogollón de litros y unos cuantos mogollones más de kilos supongo.

G.S: Tu familia tuvo que huir de Guinea por motivos políticos. ¿Qué opinas de cómo ha avanzado el país en materia política y de derechos sociales?

C.B: Sí.. Sé que incluso yo he utilizado esa palabra a veces en el pasado, entiendo que por repetición, pero hoy no siento que huir sea la palabra correcta. En este caso, pienso que mis padres simplemente se marcharon, entiendo que para crecer. Creo que los motivos políticos te hacen, como mucho, retirarte para envestir con más fuerza o quedarte y luchar hasta el final. Te marchas porque sabes que puedes explorar otros lugares, alcanzar otras dimensiones. A momentos creo que el romanticismo en exceso es perjudicial a la hora de reescribir nuestra propia historia. A la vista está que nuestros países, lo que es avanzar, últimamente avanzan poco, igualmente sé que la actitud debe ser positiva en la medida de lo posible.

G.S: Mallorquina de ascendencia africana, tu música está absolutamente arraigada al mundo latino, pero formas parte de lo que se mal-llama como la “segunda generación” de migrantes, haciendo referencia a los españoles hijos e hijas de padres no-españoles. ¿Cómo crees que la sociedad española percibe la diversidad cultural? Y aún más importante, ¿cómo has vivido tú esa “Otredad” que los demás veían en ti?

C.B: ¿Que yo formo parte de quéee? ¿De dónde sacáis esos nombres? Honestamente, espero formar parte de una conspiración mayor que esa, la de “Los nuevos creyentes” por ejemplo. Entiendo que la sociedad española, como casi todas las sociedades, perciben todo genial cuando las cosas van bien, todo el mundo tiene trabajo y se nota la sensación de protección. La música al igual que todas las artes irán donde tú las lleves, lleva tu arte todo lo lejos que puedas. Si te apetece y por un bien común puedes tomártelo como una responsabilidad y así de paso eliminar esa palabra extraña de tu diccionario interno. Sé que voy a pecar de ignorante pero “Otredad”, ¿eso qué es?. Y por un momento siento que no quiero saber qué significa. Mi mamá me decía, déjate de escuchar bobadas y concéntrate en lo que estás haciendo, en mi caso siempre funcionó.

G.S: Supongo que de pequeña, escuchaste muchas historias sobre la migración en casa, de la boca de tu madre… En esos relatos no hubo vallas, ni pateras, ni CIES… pero seguro que hubo mucho sacrificio y lucha. ¿Qué opinas cuando ves como los estados europeos tratan a las personas en busca de asilo, a los refugiados y a los migrantes en general?

C.B: Es una situación difícil para todos, muchas personas tienen mucho miedo, no es fácil verter una opinión porque son muchos frentes abiertos, ahora, entiendo que no lo están haciendo muy bien dada la situación en la que se encuentran todos esos hermanos y hermanas con sus hijos pasándolo mal. Espero de corazón que sean atendidos lo antes posible para evitar más sufrimiento y para que no nos pueda la frialdad. A veces me estremece la idea de que últimamente reaccionamos como la vaca que mira al tren y es que estamos en shock por tanto susto y tanto dolor injustificado. Igualmente mi actitud no es la de juzgar o criticar sino la de apoyar, animar y empujar a esos estados europeos, asiáticos, americanos y de todos los demás lugares, para que sean más humanos y elegantes a la hora de recibir a nuestros hermanos de otros países, vengan por los motivos que vengan.

G.S: ¿KITAILO es tu alter ego más africano? Cuéntanos de dónde sale el nombre y qué significa para tí…

C.B: Kitailo es mi nombre sobre mi pura sangre, el que me regalaron mis padres y mis antepasados nada más nacer. Me pusieron María Concepción más tarde para poder ser bautizada, para poder tener una documentación, entiendo que entonces apareció la que suscribe, pero en el escenario sólo reina ella (Kitailo). No se aceptaban nombres tribales, tampoco caracteres o identidades fuera de los límites establecidos para las personas como nosotros entonces. Sé que eso enojaba a mi padre y asustaba a mi madre.

G.S: Los programadores africanos están fascinados contigo. ¿Cuántas veces has tocado en África Sub-sahariana y por qué te le resistes tanto?

C.B: La primera vez fue Mozambique y por esos ricos caprichos de lo impredecible coincidí con Casandra Wilson y me maravilló. Ese país es de gentes fuertes, muy luchadoras, me fascinaron las miradas de los viandantes, después Luanda en Angola, la verdad es que lo pasamos increíblemente bien. Hace poco se cayó un evento que tenia en Kenia, también he estado en Sudáfrica para compartir con Simphiwe Dana y después a Senegal con Meta, también estuve por el norte varias veces. A parte de que soy una joven promesa y África es un eternamente joven continente… Las soldado misionero de rango mayor como yo no escogen los frentes. Sinceramente no creo que los músicos de Siberia se resistan a ampliar mercado en Bruselas, las cosas normalmente son como son, no como nosotros creemos o pensamos que son. Bien es sabido que para todos los músicos del mundo es un sueño tocar en África, jamás he conocido a un músico que “se resista” a abrir mercado en la cuna de la sabrosura y del ritmo, parte de la música de medio mundo viene de ese gran continente.

G.S: ¿Vivirías en África?

C.B: Esa pregunta no es muy válida para mí, por regla general me entero de nada o de muy poco, llevo toda mi vida en ruta, desde que salí de mi bella ciudad natal no creo haber vivido más de dos años seguidos en un mismo lugar, y estoy de gira desde hace muchos años. Vivo en diferentes lugares todo el tiempo, África también. ¿Dónde? Donde haya gente a la que le guste nuestra música. ¿Por qué? Pues por el mismo motivo por el que viví y estoy viviendo en España, Polonia, Méjico, Turquía, Líbano, Estados Unidos, Colombia, Alemania, Inglaterra, Perú, Noruega, Canada, Hungría, Singapur y todos los demás países por los que suelo estar normalmente, pues porque también son mi casa. Son los lugares donde como, duermo, tengo amigos, familia, grabo mi música, me río, sueño, escribo mis libros, establezco puentes para el futuro de mi hijo y muchas cosas más. A momentos percibo que los ciudadanos del mundo a título personal nos caemos mucho mejor y somos más valientes de lo que aparentamos ser cuando se nos agrupa en grandes masas, entonces parecemos tener la mente más pequeña y por momentos siento que tendemos a ser mucho más miedosos

G.S: ¿Qué hace falta para triunfar?

C.B: Pues no lo se, solo sugiero algo, no esperar a que pase, hacer que pase. No sé como. Corre, pero a momentos quédate quieto. Salta pero a ratos agáchate. Habla con identidad y calla cuando debas callar. Sal de donde debas salir y entra por la puerta que no se te resista. Nunca te escapes si puedes simplemente marcharte, o quédate y vive un mismo lugar de manera distinta. A la mayoría de los artistas nos acompaña un gran sentimiento de soledad y ese es parte del problema, que luchamos solos, faltos de capital y otras cosas. No se como, solo no lamentes, no te quejes, no difames, no participes de rebeliones que no te atañen, no seas víctima cuando puedes ser genio y figura, si sabes quien eres, si ya lo has identificado, por muy loco que parezcas ser o por muy en desacuerdo con tus rarezas que parezcan estar tus ya tu sabes quienes…Haz tu trabajo en esa dirección, consigue llegar a un escenario, y por muy pequeño que parezca ser, negocia bien y sube con respeto y trabaja, trabaja y trabaja. Después duerme, que oigan tu música, come, trabaja, trabaja y trabaja más. Ayuda a tus compañeros, mima a los tuyos y trabaja, trabaja, trabaja y trabaja más. Ponlo todo en cada show.. Todo, pues nunca sabes quien, ni desde donde te observan. Pienso que a veces estar solo es no hacer caso de tus buenas ideas y creer en fantasmas que solo hacen ruido en tu cabeza… ¡Ponte a trabajar!

G.S: (Tomamos aliento… y tomamos nota) ¡Infinitamente gracias!

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Gemma Solés i Coll
Licenciada en Filosofía (UB), posgraduada en Sociedades Africanas y Desarrollo (UPF) y Master euroafricano en Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Le interesan la música, el activismo cultural, las ciudades africanas y el turismo sostenible. Coordina la sección de Música y Artes Escénicas y presenta y dirige el magacín radiofónico Wiriko en M21. Contacto: [email protected]
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