‘The Mutual Building’: historia esculpida al estilo ‘art deco’

Fachada principal Mutual Building. Foto: Vanessa Anaya

Fachada principal Mutual Building. Foto: Vanessa Anaya

Una de las ciudades sudafricanas más eclécticas, arquitectónicamente hablando, es sin duda Cape Town. El estilo victoriano, georgiano y funcionalista conviven en una ciudad que vive en un profundo contraste visual y social. A pesar de ello, sorprende toparse con el que un día fue el edificio más alto de África (después de las pirámides de Egipto) y uno de los más espectaculares de la ciudad: The Mutual Building. Los arquitectos que lo llevaron a cabo fueron Fred M. Glennie miembro del Royal Institute of British Architects y del Instituto Sudafricano de Arquitectos y el estudio Louw & Louw

El South African Mutual Life Assurance Society una gran mutua de seguros inglesa se estableció en 1845 en Sudáfrica en pleno gobierno británico en El Cabo.  No es de extrañar entonces, que bajo la mentalidad empresarial e imperialista “rodhesiana” decidiesen basar su oficina central en el centro de la ciudad y construir un edificio de gran envergadura al más puro estilo art deco, acorde con la vanguardia europea del momento. En el interior, siguiendo con una lógica más conservadora, encontramos el estilo neoclásico, que muestra la idea de la construcción: una mirada hacia el futuro, pero con un guiño a lo tradicional. Emergente durante los años veinte, el art deco tuvo su apogeo durante los años treinta y cuarenta. En el África más austral se hizo notar la influencia del estilo arquitectónico de origen francés y fue en aquel entonces cuando se empezaría a construir para inaugurarse en 1940 como sede de la compañía. Sin embargo, a finales de 1950 —apenas veinte años más tarde—decidieron trasladar sus oficinas a otra parte de la ciudad.

Lo que llama la atención de esta construcción y de la empresa que había detrás, es “la histórica afiliación con el Cabo y que en los años treinta era asumida como una institución nacional” (Freschi, 1994). Ello se debe en gran parte a que en sus paredes alberga importantes momentos de la historia sudafricana, lo cual muestra la importancia del papel que jugaba una empresa privada en la ciudad y en el gobierno en la época de entre-guerras.

Sus aproximadamente 95 metros de altura cumplen perfectamente el ideario ecléctico que caracteriza el art deco: tecnología, geometría, ornamentación y motivos orgánicos. Una oda al futuro y al progreso, construido de cemento, granito y mármol rojo y casi todo realizado con materiales autóctonos. El edificio tiene una estructura zigurat, ventanas triangulares y uno de los frisos esculpidos más largos del mundo.

Si nos fijamos un poco más en detalle, podemos entender por qué tiene esa histórica afiliación de la que hablábamos antes. La escultura en el friso, obra de Ivan Mitford- Barbeton (1896-1976), junto con los dos murales del interior permiten evitar el exceso de ornamentación y su aparición es discreta cediéndole de esa manera el protagonismo a la obra arquitectónica. A pesar de ello, los detalles muestran esta idea del lujo presente en la intención de la construcción para mostrarse al mundo como una sociedad europeizada y moderna.

Recorrido histórico por el friso. Fuente: Wikipedia

Recorrido histórico por el friso. Fuente: Wikipedia

El friso, que realiza un recorrido por la historia sudafricana desde el encuentro entre los europeos y la población local hasta la época en la que se construye el edificio, mantiene una clara posición ideológica benevolente con los colonos y con el imperio británico. La llegada de Van Riebeeck, la llegada de los británicos, el Gran Trekk, la devoción por la industria (minas, agricultura, etc), la abolición de la esclavitud, el descubrimiento de los diamantes, etc., son algunos de los episodios representados en escultura.  Los capítulos son tratados desde una supremacía europea sobre el continente africano, y en particular, desde los ideales promulgados por Rhodes y por el gobierno británico colonial, proyectando una imagen de los blancos como misioneros, civilizadores y libertadores y de los negros como esclavos, no civilizados y trabajadores (Freschi, 1994).

Esto mismo ocurre cuando analizamos las impactantes esculturas que decoran el alto del edificio. Las nueve cabezas del lateral con las nueve etnias Xhosa, Pedi, Masai, Kikuyu, Matabele, Basuto, Barotse, Zulu y Bushman, son los “nativos” [1] y concuerdan con “la fascinación del art deco con lo exótico y con la valorización de las culturas y gentes “primitivas”, particularmente aquellas de África” según Freschi (1994). Lo mismo ocurre con los elefantes y los monos que coronan las esquinas de la fachada principal y con los animales y plantas que decoran la zona interior de los ascensores y que evocan el “África salvaje” que existía —y aún hoy en día existe— en el imaginario occidental y colonial.

9 etnias representadas en la fachada lateral. Fuente: Wikipedia

9 etnias representadas en la fachada lateral. Fuente: Wikipedia

Los murales de la sala de juntas y del despacho del director fueron pintados por el artista Le Roux y también representan la historia más reciente sudafricana, en la que los caballos blancos (nótese el énfasis) de los bóers son representados como valientes y honrados. No es casualidad si tenemos en cuenta la fuerza que tenía el Partido Nacional en la década en la que fueron creados. En este sentido Freschi (1994) argumenta que el hecho de que el Mutual Building fuese en su día la marca de Cape Town, confirma la función ideológica y propagandística liberal y a la vez la confluencia de la historia sudafricana con la política corporativa.

A pesar de la enorme carga histórica y política del edificio, hoy en día desafortunadamente pasa más desapercibido entre algunos otros edificios que ya retan al “Mutual Building” en cuanto a altura. Encontramos alguna que otra oficina, un banco en el bajo y mayoritariamente viviendas.  En edificio que pretendía reflejar una parcial historia sudafricana, hoy en día se ha convertido en historia en sí mismo, ya que es claramente una joya arquitectónica.

Ya es historia, y no es para menos.

 

[1] Término con el que se referían los colonos a la población negra que vivía en la zona antes de la llegada de los europeos.

[hr]

Fuente:

Freschi, F (1994). “Big Business Beautility: The Old Mutual Building, Cape Town, South Africa”. Journal of Decorative and Propaganda Arts, Vol 20, pp.39-57

Más información:

Wikipedia

Mutual Heighs (Actual nombre de Mutual Building)

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Vanessa Anaya
Licenciada en Sociología (UB), postgraduada en Desarrollo Internacional (Setem/UPC) y Máster Euroafricano de Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Sus ámbitos de interés son el arte, el género, el desarrollo y las nuevas tecnologías para la comunicación y la transformación social. Coordina la sección de Artes Visuales. Contacto: [email protected]
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