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10 perfiles que deberías seguir en Instagram según periodistas a los que admiramos

Quizás a ti también te pase y haya ocasiones en las que abres la aplicación de Instagram desde tu móvil y, como si de un estado de hipnosis se tratara, pierdes la noción del tiempo. Tranquilo, no eres el único, la red social de fotografía y vídeo propiedad de Facebook ha alcanzado este año en España los 12 millones de usuarios. Pero por si eso no te tranquiliza y hace que te plantees si realmente estás haciendo una utilización indebida de tu tiempo, te traemos una propuesta para que reorientes el uso de esta aplicación a conocer las realidades de personas que están físicamente lejos. Más concretamente en el continente africano, e hilando todavía más fino, te invitamos a que conozcas la interpretación que hacen de su realidad a través de sus obras artísticas. Aunque a decir verdad no es Wiriko quien te invita en esta ocasión, sino nuestros compañeros de batalla en el empeño de mostrar un África más real. Tras hablar con algunos de ellos para que nos recomienden artistas en Instagram, te traemos los 10 perfiles de artistas visuales africanos más seguidos por periodistas a quienes admiramos.

  1. Andrew Esiebo (@andrewesiebo), por Ana Henríquez de Africaye.

Colección ‘Nigeria on mind’ de Andrew Esiebo

Este fotógrafo nigeriano inició su carrera mostrando la velocidad con la que crecía el desarrollo urbano en su país, desde donde todavía tiene su base pese a tener ya una gran trayectoria internacional con exposiciones alrededor del mundo y publicaciones en The Guardian o The New York Times. Su mirada cercana sobre temas eminentemente sociales también han llevado a Andrew Esiebo a participar en varias misiones de UNICEF. “¿Por qué? Porque no tiene ni una mala foto”, responde riéndose Ana Henríquez a la pregunta de por qué es su perfil de artes visuales africanas más seguido en Instagram. Y enseguida añade: “Me gusta su mirada, la fuerza con la que capta la realidad, el ambiente y también a las y los africanos. Las suyas son fotografías de mucho color, intensidad y significado y suele emplear ángulos originales que atrapan”.

  1. Everyday Africa (@everydayafrica), por María Rodríguez, periodista freelance en África Subsahariana, escribe también para Mundo Negro; y Nicolás Castellano, periodista de la Cadena SER y autor de varios libros sobre migración africana.

Foto de Peter Dicampo en Zimbabue publicada por Everyday Africa

Ambos periodistas señalan esta cuenta paraguas que acoge a fotógrafos que viven y trabajan en el continente. Un imprescindible para conocer una versión de África “anticlichés”, tal y como indica María Rodríguez, al tiempo que añade que “para alguien que no conozca África, un solo click en este perfil es un, digamos, ‘zasca en toda la cara’ porque no es a lo que estamos acostumbrados que nos enseñen del continente”. Coindice Castellano: “Everyday Africa demuestra que la vida cotidiana de África es maravillosa, sin necesidad de dramas, sonrisas posadas o filtros exagerados”.

  1. Fati Abubakar (@bitsofborno), por Xavier Aldekoa corresponsal en África de La Vanguardia y cofundador de la revista 5W.

Fati Abubacar retrata a esta banda de música tradicional tocando en la primera festividad musulmana sin restricciones militares de movimientos públicos en Maiduguri (Nigeria)

“Fati, una fotógrafa de Maiduguri, Nigeria, da una visión diferente de una de las zonas más castigadas por Boko Haram. Me interesa su tono y su mirada”, explica Aldekoa. La cuenta de Instagram de esta fotógrafa es una auténtica revelación. Bajo el título ‘Trozos de Borno’, en referencia al estado nigeriano donde nació el grupo terrorista, Abubakar retrata la vida cotidiana de este territorio.

  1. Kandole Reagan (@kandole_reagan) y Sparrow Uganda (@sparrow_uganda), por Ana Palacios, fotoperiodista y autora de los libros ‘Art in movement’, desarrollado en Uganda, y ‘Albino’, llevado a cabo en Tanzania.

 

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Ana Palacios hace trampa y no se puede declinar por un solo perfil de artista visual africano en la red social. Se lo permitimos. Al fin y al cabo, como ella nos cuenta, estos artistas ugandeses “luchan por su arte y por el cambio social” y eso va por delante de nuestra petición de una única cuenta. En su perfil, puede verse el último trabajo de Kandole Reagan, que consiste en esculturas elaboradas con desechos de la basura de las calles de Kampala. Sparrow Uganda, por su parte, es un artista urbano que usa el grafiti para fomentar el diálogo en Uganda.

  1. Khadija Farah (@farahkhad), por Lola Hierro de Planeta Futuro / El País.

Fotografía tomada por K.Farah en el campo de refugiados de Dadaab (Kenia)

La somalí Khadija Farah es una fotógrafa freelance que vive en Nairobi (Kenia), desde donde trabaja para grandes cabeceras como The New York Times o AP Photo, al tiempo que modera la cuenta de Instagram Dynamic Africa Photo. A Lola Hierro le gustan muchas cosas de Farah: “Me gusta mucho el tipo de fotografía que hace, tan luminosa. La luz y el color me chiflan. Y me gusta que le veo una doble visión: a veces hace fotos de un África muy tradicional y otras de un África muy vanguardista, pero en ambos casos me gusta que transmite imágenes del continente muy alejadas de los estereotipos de pobreza, guerra y hambre. Su trabajo es muy optimista. Y luego me gusta que sea mujer y que sea somalí porque con su figura y su trabajo también ayuda a que se deje de ver a la mujer africana como una pobrecita inválida y analfabeta. Khadija es una pedazo de profesional”.

  1. Michael Soi (@michaelsoistudio), por Alba Villén de EFE África.

Alba Villén vive en Nairobi, así que sabe bien de lo que habla cuando dice que Michael Soi “refleja como pocos las noches kenianas”. Y lo hace sin pelos en la lengua. Este pintor keniano se sirve de la sátira para retratar la política y la sociedad de su país para, según explica en su web, “destacar los problemas de las mujeres en África, en particular los problemas que se relacionan con la forma en que los hombres ven a las mujeres aquí y cómo las tratan”. Villén nos habla de Moi para subrayar las piezas en las que “denuncia la prostitución y el doble rasero de una sociedad que se define como conservadora pero que solo hace falta darse una vuelta en la noche keniana para saber cuánto les gusta el sexo”.

  1. Nástio Mosquito (@nastiomosquito), por Ángela Rodríguez Perea de Afribuku.

Instalación de Nástio Mosquito en la Fundación Prada.

Angoleño y polifacético, Nástio Mosquito es músico, hace performance e instalaciones pictóricas, vídeos y también fotografías. Merece la pena leer al completo la historia de la periodista por el artista: “Nunca conseguí engancharme a Instagram; aún tengo ese prejuicio viejuno y rojec que dice que el ‘Insta’ es, si cabe, más narcisista y cotilla que el ‘Face’. Y, aunque sé que cada vez más artistas tienen un perfil activo aquí, me disculpan, no tengo tiempo para vigilar tantas plataformas. Por norma general, me subscribo en la web de los creadores y recibo las novedades en mi correo profesional. A la antigua. Una vez intenté subscribirme al newsletter de uno de mis artistas preferidos, Nástio Mosquito, y me encontré con un obstáculo insalvable: en el formulario pedían nombre completo, mi email y responder a la pregunta “Tu sueño más salvaje”, a lo que mi cerebro solo conseguía contestar “un tête-á-tête con Nástio”. Pero ese encuentro ya lo tuvimos, fue una entrevista con poco tiempo y deprisa que, muy a mi pesar, no me permitió ahondar en cuestiones interesantes. Hasta hoy no he enviado mis datos, y ese bloqueo mental es la historia de por qué a veces abro Instagram, que en este caso cumple su función completa: me actualizo con noticias del angoleño, veo por qué ciudades, museos, revistas y eventos circula, y de paso aprovecho para ejercitar un poco el voyeurismo. Porque una de las marcas propias de Nástio Mosquito es su omnipresencia, el hecho de que su imagen es el punto central de su trabajo visual y performativo, y en su cuenta su personalidad desborda desde el mosaico de posts. Como en todo buen perfil, además, publica extractos de sus trabajos, también de videoclips de sus álbumes. Sí, Nástio también hace música. Polifacético, irreverente, teatral, inclasificable, “el tipo más cool del mundo del arte contemporáneo”; todo eso han dicho de él, gente que sabe mucho, y todo eso es verdad. Alguien que está a la vanguardia de la creación hoy y que no responde a ninguno de los estereotipos adheridos a los artistas africanos es, para mí, el mejor ejemplo de esa otra visión de África en las artes visuales”.

  1. Nemi Epeba (@nemiepeba), por Tania Adam de Radio Africa Magazine.

Collage de Nemi Epeba -Frida Orupabo web

Frida Orupabo es el nombre real de la artista y socióloga detrás del perfil de Nemi Epeba. Su especialidad: el collage digital. “Tengo una especial atracción por esta cuenta por su peculiaridad. Es oscura y fresca a la vez. Rescata un imaginario perdido y muestra detalles que apenas son perceptibles”, explica Tania Adam, quien confiesa: “actualmente es mi cuenta preferida, es una cuenta muy artística”.

  1. Nii kwartei Quartei (@nii_kwarteiquartey), por Lucía Asué Mbomío de Afroféminas y autora del libro ‘Las que se atrevieron’, que habla sobre la diáspora africana en España.

The Ancestor project

El escultor Nii Kwartei Quartey es el aprendiz de Naa Abina Nelson, artista principal de la obra ‘The Ancestor project’, 1.300 piezas diseñadas por Kwame Akoto-Bamfo que representan a la multitud de africanos capturados en todas las regiones de África Occidental y llevados a América. En su perfil de Instagram puede apreciarse este impresionante trabajo expuesto recientemente en Ghana.

  1. Teju Cole (@_tejucole), por Ángeles Jurado de Casa África y África no es un país / El País.

No nos sorprende que el artista visual preferido de Ángeles Jurado en esta red social sea el también escritor Teju Cole. De origen nigeriano, Cole​ es novelista, fotógrafo e historiador de arte. Su cuenta de Instagram, nos la describe Jurado como “puro minimalismo y poesía. Es enigmático. Es elegante. Es todo ojos y gafas”.

Dice Cole en su Instagram que éste le sirve para “experimentar diariamente con palabras e imágenes”

La nueva fotografía africana en auge en Nueva York

Por Ana Martín Onandia 

‘Recent Histories: New Photography from Africa’, la tercera exposición de fotografía contemporánea y de vídeo arte enfocada en África y en la diáspora africana, se inauguraba el pasado 22 de septiembre en la sala The Walther Collection Project Space de Nueva York. Este espacio lleva el nombre de su fundador Artur Walther, uno de los mayores coleccionistas privados de fotografía africana del mundo. Su relación con la fotografía nace como estudiante del Centro Internacional de Fotografía (ICP), lugar del que fue miembro del consejo de administración durante casi 16 años. Según el propio Walther su interés va más allá de una pieza individual y aislada, el mayor atractivo reside en conjuntos o series de trabajos con una temática común captando así un significado más profundo y más contextualizado. Su criterio a la hora de adquirir trabajos no es lucrativo ya que nunca los vende sino que pretende apoyar a las y los artistas mediante la exposición y publicación de sus trabajos. El foco de atención en África surge a través de una estudio y reflexión sobre cómo vemos a otras culturas, cómo nos vemos,  presentamos y retratamos a nosotros mismos y cómo estas formas cambian con el tiempo. De esta modo uno de sus objetivos es contribuir a hacer más visible a los artistas de origen africanos para facilitar de algún modo la introducción de sus perspectivas en los diálogos globales.

El proyecto consiste en una serie de cuatro exposiciones de 2015 a 2017 con una temática concreta cada una de ellas, pero complementarias y en diálogo entre sí. Las diferentes series agrupan así a distintos artistas cuyos trabajos indagan y se aproximan a estos conceptos desde su propia perspectiva, su enfoque de interés, su cultura, su lugar geográfico y a través de diferentes técnicas (sinónimo visual photo) guiando al observador a través de cada uno de los conceptos conductores propuestos por las diferentes series,  lo que da pie a una rica y amplia reflexión. Las series finalizaràn con una exposición en el museo The Walther Collection en la Neu-Ulm en Alemania junto a la publicación de un catálogo co-publicado por Steidl.

La primera de estas exposiciones tuvo lugar en 2015 con el título ‘The Lay of the Land’. Esa primera serie explora el paisaje urbanístico de las ciudades en época poscolonial contando así con el trabajo de Edson Chagas, François Xavier Gbré y Mame-Diarra Niang, tres artistas nacidos después de los movimientos de las independencias. Poniendo gran énfasis en el color y en las formas urbanas, estos tres fotógrafos comparten un interés común centrado en las construcciones, en las ruinas y en los proyectos físicos inconclusos originados o abandonados en época poscolonial y lo que es más importante, sus trabajos analizan el efecto que estas estructuras crean en el paisaje urbano contemporáneo.

En la primavera de este año tuvo lugar ‘Close to Home’ la segunda en la serie. En esta ocasión la exposición contó con los trabajos de cinco artistas que ofrecen una nueva visión del retrato fotográfico en Áfica. En sus respectivas prácticas fotográficas, Andrew Esiebo, Sabelo Mlangeni, Mimi Cherono Ng’ok, Musa N. Nxumalo y Thabiso Sekgala, exploran las relaciones sociales a través de retratos íntimos a lo largo y ancho del continente africano. Mostrando las relaciones emocionales entre los sujetos y sus paisajes. Walther Collection enfatiza la importancia de estas imágenes por sus estrechos lazos hacía los sujetos retratados, ya sea con mayor o menor perspectiva, posicionándoles a la vanguardia de la narración visual.

El tercer ciclo que aquí nos ocupa es Recent Histories, que cuenta con cinco artistas multidisciplinares con muy diversas perspectivas y procedimientos narrativos. Podrá decirse, que su punto de en cuento reside en un común interés sobre la documentación de la diversidad y globalidad contemporánea. Con gran variedad de preocupaciones y maneras de abordarlas, la exposición invita a entender las diferentes y amplias perspectivas de los trabajos visuales seleccionados en Recent Histories como una sincera exploración de nuestro tiempo.

Simon Gush, Lazy Nigel, 2015.

Simon Gush, Lazy Nigel, 2015.

El artista sudafricano afincado en Johannesburgo Simon Gush, se sirve de la escritura, la fotografía, el vídeo arte al que incorpora observaciones textuales, además de instalaciones, para indagar sobre la ideología y la estética del trabajo que esculpen el paisaje y la vida urbana. Con imágenes minimalistas a menudo en blanco y negro, el artista pretende revelar algunas de las ideas y la ética que dicta gran parte de nuestro día a día, pero que son obviadas a menudo por el transeúnte o trabajador sumergido en la rutina sin una mirada más pausada y contemplativa.

Délio

Délio Jasse.

Délio Jasse, angoleño residente en Lisboa, experimenta con la fotografía analógica. Introduce imágenes encontradas en sus propias fotos creando diferentes capas de información. Según el propio artista su trabajo se centra principalmente en el concepto imagen latente, en aquello que está presente pero que a menudo es ignorado por una mirada ligera o más convencional, de este modo la disposición de su trabajo empuja al observador a interactuar con la imagen y así descubrir las informaciones más sutiles u ocultas que allí se encuentran.

Lebohang Kganye: artista sudafricana cuyo viaje de experimentación y reflexión sobre y a través de la fotografía, comienza de manera formal en su paso por Market photo workshop, una escuela, galería y espacio proyecto de fotografía sudafricano que desde sus orígenes en 1989 pretende hacer de la fotografía una forma de expresión más democrática y accesible. Incorporando escultura y performance a sus creaciones, el trabajo de esta joven investiga la fotografía desde su función como mecanismo creador de memoria e identidad. Mediante la modificación de la imagen digital, Lebohan Kganye juega con los conceptos de imaginación e historia, introduciéndose a ella misma en las fotos de su archivo familiar y creando así una conexión con sus ancestros.

Dawit L. Petros.

Dawit L. Petros.

El artista visual eritreo Dawit L. Petros, trabaja y vive en Nueva York. A lo largo de sus viajes e investigaciones explora en su proyecto actual “ las experiencias transnacionales características de la contemporaneidad, tanto a través de las fronteras africanas como aquellas fuera del continente. A su vez, analiza los efectos de las narraciones existentes sobre migración en los procesos de identidad y abre a través de su trabajo nuevas perspectivas sobre las relaciones entre el individuo y su entorno.

La polifacética nigeriana Zina Saro-Wiwa desarrolla su trabajo entre Nueva York y el Delta del Níger, lugar donde tiene una galería de arte llamada Boys’ Quarters Project Space, en Port Harcout, capital de la región. Sus medios de expresión se mueven y unen la fotografía, el documental, el vídeo arte, la escultura, la performance o incluso la comida.

Zina Saro-Wiwa.

Zina Saro-Wiwa.

Ya hemos destacado uno de sus proyectos en otra ocasión con ‘Eaten by the Heart.’ Ahora la artista, desde sus experiencias personales retrata su lugar de origen, el Delta del Níger, para ampliar la expandida visión externa que según ella define y condiciona la identidad de la sociedad y de la tierra.

 

Para cerrar esta exposición, el 21 de octubre de este mismo año, ‘Recent Histories’ contará con un simposio llamado ‘Beyond the Frame: Contemporary Photography form Africa and the Diaspora’ en la universidad de Columbia, con la participación de artistas, académicos, comisarios, críticos y diferentes personalidades relacionadas con la cultura y el arte, para discutir el desarrollo actual de la fotografía y las prácticas visuales en África y en la diáspora africana.

 

 

Las barberías africanas en el foco de Andrew Esiebo y Simon Weller

© Andrew Eseibo

© Andrew Eseibo

¿Qué papel juega la estética del cabello y todo lo relacionado con él en las sociedades africanas y afroamericanas? ¿Qué papel juega la estética en la definición de la identidad?

Precisamente desde Wiriko hemos abordado el tema desde varias perspectivas. Una de ellas ha sido el significado del cabello afro y natural desde punto de vista estético y político tanto en África como en Estados Unidos. Otra, la importancia histórica de complementos como es el peine afro.

En esta ocasión nos parece interesante resaltar la importancia de las barberías en las sociedades africanas a través del trabajo del nigeriano Andrew Esiebo que mediante su proyecto Pride financiado por el Musée Du Quai Branly de Paris y expuesta recientemente en Tiwani Contemporary (Londres), nos muestra su recorrido por algunas de las barberías de África Occidental. Ese “espacio público íntimo” —en propias palabras del artista—, es también un espacio básico de interacción donde hombres y mujeres —por separado— se encuentran y conviven, mientras las tijeras, la máquina de afeitar, la espuma de afeitado y las trenzas y extensiones forman parte de un escenario que a su vez forma parte de la cotidianidad de las personas. Esos elementos a la vez y definen la identidad de cada una y por lo tanto la imagen que proyectan hacia el exterior, siendo el pelo una potente herramienta de expresión.

El proyecto de Andrew Esiebo de plasmar las barberías de esta región africana surge a partir de una conversación con un barbero en Lagos (Nigeria), en la que éste expresó el orgullo que sentía por su oficio, por su salón y por ser el barbero de uno de los ex-presidentes del país. En ese momento el artista se dio cuenta del importante rol de estos espacios en las sociedades africanas. Como afirma el periodista de arte Obidike Okafor en su artículo en Contemporary And: “Los barberos son una clase privilegiada en África. Padres, esposas y tal vez los niños son los únicos que pueden tocar la cabeza de un hombre, porque la cabeza es un símbolo de riqueza, de destino y de liderazgo. Los barberos están entre los privilegiados que tienen acceso a la “riqueza” de un hombre (léase cabeza).

Ahí empezó su viaje. A través de un recorrido por las capitales de ocho países de África Occidental — Nigeria, Benín, Ghana, Costa de Marfil, Liberia, Senegal, Malí y Mauritania— , Esiebo captó con la cámara los elementos persistentes y presentes en todas ellas: rótulos pintados a mano, colores brillantes y fotografías e imágenes recurrentes de religión, estrellas del pop, futbolistas, políticos, varios iconos de la cultura negra global, etc.

Tu cabello dice muchas cosas de ti. Indica quién eres y cómo encajas ahí. Tiene un significado social, espiritual, casi místico en la sociedad africana. Aunque a veces el corte de pelo es solo un corte de pelo: la mejor forma de llamar la atención de las mujeres” afirma Esiebo.

Su investigación fotográfica es una clara muestra de que las barberías, efectivamente, son importantes puntos de encuentro y convivencia en gran parte de África, de la misma manera que lo son el mercado, los puestos de comida o la calle misma, a menudo utilizados como un espacio realmente público. Esiebo nos presenta estos salones como un espacio imprescindible con capacidad para dar “forma” a la identidad —incluso al mismo nivel que la escuela o la iglesia— a la vez que es un lugar de desconexión. Un lugar donde poder dejar los problemas en la puerta y relajarse en una conversación trivial sobre cualquier tema de la actualidad nacional o internacional. Sus fotografías nos muestran sus interiores, sus exteriores y los “antes y después” de los cortes de pelo y que el patrón se repite en un gran número de las barberías de la región. ¿Hay entonces persistencias estéticas e icónicas en toda la región occidental de África? Esiebo, en una entrevista para The Guardian afirma:

Para ser honesto, no he encontrado muchas diferencias regionales o nacionales en las peluquerías de África del Oeste. De hecho, las encontré muy similares. También había unidad en los cortes de pelo en sí; la unidad en el lenguaje de usar la cabeza para hablar. Claro que había diferencias en los nombres de los estilos, pero muchos de los estilos eran los mismos. Muestra cuán globalizado o cuán conectado está el mundo hoy. Muchos de los estilos vienen de las mismas influencias: los medios de comunicación occidentales”.

portadaPero las barberías no son un espacio cohesionador sólo en África Occidental. El artista británico Simon Weller, también realizó un recorrido por varios townships de Sudáfrica para captar la similitud y la fuerte presencia entre estos negocios presentes en todo el país. En su publicación South African Township Barbershops & Salons, expresa sus percepciones, muy similares a las de Esiebo:

La barbería es un lugar para pasar el rato. Es un verdadero punto de unión donde las personas de todas las edades pueden reunirse. Las personas se reúnen para hablar sobre fútbol, películas, política y la vida cotidiana.

Los trabajos de estos dos artistas muestran, por una parte, la existencia de este tipo de negocios en varias partes del continente y la estética similar, tanto dentro de cada región y país como entre ellos. Por otra parte dejan constancia del relevante papel de estos “centros sociales” para las comunidades de las ciudades y de los townships.