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De África al Mediterráneo: la diáspora africana está de moda

La colaboración de Wiriko con el blog de VOCES, dio el pistoletazo de salida con la intención de mostrar que África también crea, y mucho. Se puso de manifiesto también la necesidad de que se cambie el discurso cuando hablamos del continente, para evitar que se sigan perpetuando los estereotipos que existen con respecto a África.

Pero ¿qué ocurre con diáspora africana en nuestro país? Existen ejemplos muy ilustrativos de la constante creación y emergencia de proyectos culturales que desmontan algunos de los discursos y estereotipos arraigados en nuestra sociedad. El mundo de la moda es uno de estos ejemplos, y un ámbito gigante y llamativo a través de cual vamos presentar algunas de estas creaciones más novedosas, cuyas raíces proceden de varios extremos del continente.

¿Qué tienen en común estas iniciativas? Tienen África como fuente de inspiración y el Mediterráneo como destino…

 

Safura

10538479_1454148948194283_7230832296020462071_nSafura se presenta al público con una línea de complementos que fusiona los mundos de su creadora y directora, Tania Adam. Nacida en Mozambique, Tania ha vivido en varias ciudades europeas, lo que impregna la marca de esta mezcla de experiencias y vivencias. Precisamente Safura es el nombre que Tania Adam heredó de su abuela, hija de un comerciante indio que se instaló en Mozambique. Este recorrido a través de varios puertos sigue su camino hoy en la propia marca, en cuyo concepto están implícitas las migraciones, presentes tanto en la historia de la humanidad como en las sociedades actuales a nivel mundial. El mix de culturas, el cosmopolitismo y las ciudades abiertas y dinámicas resultado de las migraciones, inspiran esta primera colección.

Con apenas unos meses de vida, Safura recoge sus raíces africanas mediante la utilización de tejidos de varios puntos del continente (wax, kente, etc) y las fusiona con el mediterráneo a través del diseño de los complementos más típicos de la región. La guinda la pone el minimalismo y sobriedad que bebe, según la propia creadora, del estilo nórdico de Escandinavia. Estos tejidos que provienen de diferentes partes del mundo y una producción artesanal realizada en Barcelona, dan como resultado productos únicos y exclusivos: alpargatas (confeccionadas con materiales naturales y con una larga tradición mediterránea), bolsos (con los llamativos estampados del wax delicadamente confeccionados), cestas (imprescindibles en los veranos mediterráneos, pero ahora con el toque colorido del wax) y pareos (confeccionados con tejidos encantadores y llenos de color). Una explosión de colores que parece que va a estar muy presente en próximas temporadas.

 

 

 

La Senegalesa

10295239_583341551778701_3708643140216991316_o_optOtra propuesta que parte directamente de la fusión y el mestizaje es La Senegalesa, una marca establecida en Murcia. Esta vez España y Senegal se encuentran en un proceso de “bricolaje cultural” para ofrecernos lo mejor de cada casa en un solo producto: sus alpargatas (o esparteñas murcianas). Ello supone la reinvención de un complemento originariamente rural en un complemento de lo más actual en el mundo de la moda.

Confeccionadas de forma artesanal, La Senegalesa logra reactivar la producción local de esparteñas, cada vez menos habitual, utilizando para ello materiales naturales y respetuosos con el medio ambiente como el yute (planta de la que se extraen las fibras para el hilo), algodón y caucho natural. Su filosofía, que parte de la interculturalidad como idea central, tiene en cuenta la importancia del trabajo manual y artesanal, la ecología y el comercio justo, valores situados dentro de la economía solidaria.

Y también es un claro ejemplo de cómo las creaciones de la diáspora pueden revertir en las sociedades de origen. La vertiente social que tiene su proyecto nos demuestra que moda y solidaridad no son conceptos antagónicos: una parte de su beneficios anuales van a parar a la ONGD Kassumay, a través de un convenio de colaboración. Esta colaboración permite que La Senegalesa pueda participar en el proceso de formación en el ámbito de la costura y patronaje de las mujeres del barrio de Pikine (Dakar) donde trabaja Kassumay y dentro de su ámbito de trabajo, la moda.

 

 

SoleRebels

soleRebels

soleRebels

Esta marca etíope, ya con unos años de rodaje, aterrizó hace poco más de un año en la Ciudad Condal. Creada en 2004 por la etíope Tilahun Alemu en la comunidad de Zenabwork (Etiopía), soleRebels nace con el objetivo de crear un calzado moderno y cómodo a la vez que involucra a la comunidad en su confección, aumentando las oportunidades de trabajo en una zona con importantes problemas laborales.

SoleRebels utiliza en sus diseños un calzado tradicional etíope llamado “selate” y “barabasso”, calzado hecho con suela de neumático y que ha sido utilizado en el país desde hace mucho tiempo, incluso en la lucha contra los colonizadores, como cuentan en su web. Confeccionado a mano con materiales reutilizados y tejidos naturales, el certificado de Comercio Justo se les ha otorgado da muestra de su preocupación por mantener unas condiciones laborales justas, la reducción del impacto en el medio ambiente y el desarrollo de la economía local.

Bajo el lema “roots.culture.ties” (raíces.cultura.neumáticos) soleRebels lo dice todo: materiales que provienen de productores a pequeña escala (algodón, yute, tejidos y cuero); mantenimiento de las artes locales y artesanas que dan lugar a lo que llaman “fusionfashion”; y reutilización de neumáticos, algo muy común en Etiopía desde hace muchos años por los recursos limitados que existen. SoleRebels es ya una gran marca presente en varios países del mundo, éxito construido por el diseño y calidad de sus productos, así como por la filosofía que les diferencia de muchas marcas convencionales.

 

Los tres ejemplos mencionados anteriormente evidencian que el éxito de una marca en el ámbito de la moda no está reñido con el mantenimiento de unas buenas condiciones laborales y sociales, respetuosas con el medio ambiente, que desarrollen las economías locales y que además pongan en alza la cultura local. Lo más interesante es la capacidad de reutilización de elementos tradicionales y su reinvención en complementos versátiles, cómodos y modernos.