Entradas

Touria El Glaoui: “Las perspectivas africanas han sido rutinariamente omitidas de las exposiciones occidentales”

1:54 Contemporary African Art Fair, la principal feria de arte contemporáneo africano y de su diáspora, vuelve a Nueva York. En esta tercera edición de Estados Unidos, el evento, que recibe este nombre por los 54 países que constituyen el continente africano, va a volver a celebrarse en el Pioneer Works de Brooklyn. Del 5 al 7 de mayo, la ciudad americana va a acoger a más de 60 artistas representados por 20 galerías de Francia, Reino Unido, Sudáfrica, Kenia, Costa de Marfil, Ghana, Angola, Italia, Marruecos y Estados Unidos; y espera recibir a unos 8000 visitantes, 1500 más que en la edición anterior.

Touria El Glaoui.

1:54 es una celebración de las diversas perspectivas africanas. La feria ocupa una posición única, es un puente entre tres continentes (Europa, África y América del Norte). Trabajar estrechamente con las organizaciones de Nueva York significa que estamos constantemente explorando nuevas colaboraciones y asociaciones para que el público local e internacional disfrute. La movilidad de la feria permite al público, coleccionistas y entusiastas del arte interactuar con la plataforma”, comenta para Wiriko Touria El Glaoui, fundadora de la feria.

1:54 New York 2016 © Katrina Sorrentino

Además de las exposiciones organizadas por cada galería en su espacio, la feria va a contar con un importante programa de eventos especiales y exposiciones con los más destacados artistas contemporáneos. Para esta edición, se presenta el programa más extenso desde que se instaló la feria en la ciudad.

En colaboración con la galería MAGNIN-A de París, y el centro Red Hook Labs de Nueva York, se ha organizado la exposición The eye of modern Mali (El ojo del Mali moderno), del fotógrafo Malick Sidibé. Tras abrir una galería en el centro de la capital maliense en los años 50, Sidibé se dio a conocer con sus fotos en blanco y negro que retrataban la vida y la cultura de una ciudad en efervescencia por el despertar de las independencias. La modernidad africana captada en sus imágenes pronto adquirió el reconocimiento internacional.

Malick Sidibé, Les Retrouvailles au bord du fleuve Niger, 1974, © Malick Sidibé, Courtesy Galerie MAGNIN-A, Paris

Malick Sidibé Danseur Méringué, 1964 © Malick- Sidibé Courtesy Galerie MAGNIN A Paris

Junto también con Nataal, una marca global de medios de comunicación, se va a inaugurar la exposición Nataal: New African Photography II, que en su segunda edición va a exponer tanto a artistas consagrados como a otros de emergentes que buscan, a través de sus imágenes, enmarcar una África contemporánea y transmitir su identidad.

En exclusiva para esta edición, el artista y diseñador senegalés con reconocimiento internacional, Ousmane Mbaye, y su marca GRAPHYK presentan su nueva colección simple y sincera, protagonizada por el color y por materiales secundarios como el hierro, al que trata como un material con vida propia.

Ousmane Mbaye, GRAPHIK chairs

Otra de las actividades que se van a llevar a cabo durante la feria es la presentación de un nuevo número de la revista Aperture, Platform Africa, que verá la luz este verano y que estará dedicada a bienales, espacios para el arte, talleres educativos, entre otras cosas que están cambiando la fotografía en África. Además, la revista va a presentar una exposición de impresiones limitadas de las más sorprendentes voces de la fotografía contemporánea africana.

Mientras viste con sus diseños a artistas, músicos y amigos, para luego retratarlos, Hassan Hajjaj, este artista convertido a la fotografía en los años 80, presenta su exposición Kesh Angels and my Rockstars series, que se va a exponer en la segunda planta del Pioneer Works. Influenciado por la cultura hip-hop y reggae de Londres y por su herencia norteafricana, Hajjaj utiliza objetos reciclados como cajas de Coca-Cola, taburetes y latas de aluminio para combinar la fotografía de moda contemporánea, el pop art y las influencias de los pioneros del retrato africano, y así poder discutir sobre la importancia de la tradición y los efectos de las marcas y el capitalismo global.

Hassan Hajjaj, M., 2010, Courtesy Taymour Grahne Gallery

Reflexionando sobre las consecuencias de la nacionalidad, la autenticidad y las fronteras para la población migrante africana, el artista keniano Tahir Karmali, también presenta su exposición PAPER/Works. A través de la fotografía y el papel, el artista busca narrar la identidad de los colectivos migrantes, tan excluidos de la sociedad y, al mismo tiempo tan atrapados por las infraestructuras económicas, políticas y sociales.

Tahir Karmali, PAPER/work, 2017, Aluminum wire screen mesh and handmade paper sculpture, Dimensions variable, Courtesy the artist

Además de todas estas actividades y de los más de 60 artistas que participaran, durante los días que transcurra la más importante feria de arte contemporáneo africano, el espacio educativo, 1:54 Forum, comisariado desde sus orígenes por la camerunesa Koyo Kouoh, va a contar con una larga lista de intelectuales y artistas para dialogar acerca de cómo estos nos permiten visualizar y movilizar nuevas comunidades y conexiones artísticas.

La expresión artística no conoce fronteras y creo que nosotros, como patrocinadores, somos responsables de compartir el arte y la diferencia de forma total. Las perspectivas africanas han sido rutinariamente omitidas de las exposiciones occidentales, desde las ferias de arte hasta las retrospectivas importantes, aunque sabemos que esto no es una verdadera reflexión, sino más bien una cuestión de representación. La situación está cambiando y hemos visto progresos sustanciales, pero mientras los artistas sigan encontrando desigualdades en torno a la visibilidad y tengan que enfrentarse a la falta de oportunidades, 1:54 tiene el papel de cambiarlo. Esperamos cambiar lenta, pero seguramente, el paisaje del arte contemporáneo”, explica El Glaoui.

SITOR Nu Barreto “Desunited States Of Africa”, 2010

Marrakech, sede africana de la 1:54 en 2018

Esta feria nació en Londres de la mano de Touria El Glaoui, hija de Hassan El Glaoui, uno de los artistas contemporáneos más importantes de Marruecos. Paralelamente a su carrera profesional en comercio internacional, Touria organizó distintas exposiciones para el trabajo de su padre, hasta que en 2013 fundo la 1:54, la primera feria de este estilo que tiene lugar en Europa. Estrenó su primera edición en la Somerset House de Londres, que este octubre acogerá la quinta edición. Y es que ha sido tal el éxito de estas ediciones, que, a principios de 2018, la feria también va a celebrarse en Marrakech.

Esta tercera edición de 1:54 ha estado en obras desde nuestra primera edición en Londres, y esperamos seguir expandiendo nuestra red de galerías, artistas, coleccionistas y socios con esta nueva feria. Ha sido un objetivo importante de 1:54 celebrar una edición en el continente africano, y no podríamos pensar en un lugar mejor que Marruecos para acoger esta edición inaugural fuera de Londres y Nueva York. Marruecos tiene una de las escenas de arte más dinámicas del continente“, afirma Touria El Glaoui, fundadora de la feria.

Galerie 1957, Serge Attukwei Clottey, “My Hood”, 2016

MAPAS, la 1ª gran cita de las Artes Escénicas del Atlántico Sur

*Por Antonio Lozano

Entre el 12 y el 16 de julio se celebrará en Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias) la primera edición de MAPAS, Mercado de las Artes Performativas del Atlántico Sur. El evento reunirá a artistas (o sus representantes) de África, Latinoamérica y el Sur de Europa (España y Portugal) con programadores venidos de los cinco continentes, y las propuestas artísticas se presentarán en el ámbito de la música, del teatro, de la danza, del circo y de las artes de la calle.

Las Islas Canarias se encuentran en la intersección geográfica y cultural de los tres continentes cuyas propuestas artísticas participan en MAPAS. Ese carácter tricontinental forma parte esencial de la identidad canaria y la conversión del archipiélago en un espacio de encuentro y diálogo entre las culturas llegadas de todos ellos es, sin duda, una de las mayores aportaciones que puede hacer aquél al mundo.

En ese marco conceptual, nace MAPAS, por iniciativa del Cabildo de Tenerife y dos empresas de gestión cultural: la grancanaria Unahoramenos y la colombiana Redlat. El Cabildo de Tenerife trabaja en estos momentos en el objetivo de abrir la isla al mundo en un proyecto de desarrollo integral en el que la cultura es una prioridad absoluta. En este sentido, MAPAS constituye una oportunidad para hacer de la isla un punto de referencia internacional en el intercambio fluido de productos culturales, generar un espacio para la apertura de los mercados de las artes escénicas desde la isla a los circuitos mundiales e involucrar a la población canaria y a sus visitantes en el hecho cultural escénico.

África en el mapa escénico

La presencia de África en MAPAS es sin duda uno de los elementos más importantes de este mercado, por varias razones. En primer lugar, porque constituye una oportunidad de primer orden de acercar la cultura africana a la sociedad canaria y a los visitantes foráneos, algo fundamental no solo para el archipiélago canario, que geográficamente pertenece a este continente, sino para nuestro país –que a pesar de la proximidad ha vivido tradicionalmente de espaldas a la realidad africana-, para Europa y para el mundo. Pero además porque la organización de MAPAS, conocedora de la riquísima creación cultural africana en todas las disciplinas que aborda, pero también de las enormes dificultades a que esta se enfrenta para incorporarse en el mercado internacional, abre con este evento una puerta de acceso al mundo a las producciones artísticas africanas.

Sin duda hay algunos nombres –fundamentalmente en el mundo de la música, en mucha menor medida en el del circo y la danza- ya integrados de pleno en el circuito internacional. Pero otros muchos, en cualquiera de las disciplinas que aborda MAPAS, no lo están, y ello a pesar de su enorme nivel de calidad artística. Integrarse en el circuito mundial requiere hoy algo más que talento: hay que dar a conocer su trabajo, y el factor globalización no favorece a todos por igual, dejando en la sombra a muchos grandes productos artísticos del continente africano por no disponer de los medios necesarios para dar visibilidad a su trabajo. MAPAS es una ocasión de hacerlo, y la organización tiene conciencia de ello y se plantea como un reto especial el logro de ser útil a esa producción artística africana que encuentra barreras a menudo insalvables en sus intentos de darse a conocer.

¿Qué objetivos tiene MAPAS?

El objetivo esencial de MAPAS es el de la creación de un mercado en el que artistas y programadores puedan cerrar acuerdos en torno a la contratación de espectáculos de alto nivel, pero no se detiene ahí. Un aspecto importante del proyecto es el de la puesta en marcha de propuestas de formación, ligadas fundamentalmente al fortalecimiento de las industrias culturales, con talleres de mejora de capacidades y de creación de redes, pero también a la profesionalización y actualización de la formación e internacionalización de los agentes en activo y a la generación de redes para el intercambio.

Se trata por lo tanto de mejorar y estimular la cultura empresarial para las artes. Otro objetivo mayor es el de la propuesta de una programación artística durante la celebración de MAPAS, que reunirá a compañías de los tres continentes y de todas las disciplinas artísticas que este mercado acoge. Los espectáculos presentados serán seleccionados entre los admitidos para participar en el evento, y estarán abiertos no solo a los programadores presentes sino igualmente al público de la isla.

Constituye por lo tanto, más allá de un espacio de compra y venta de espectáculos, un programa cultural de alto nivel. Esta programación se llevará a cabo en los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad, como el Auditorio, el Teatro Guimerá o el TEA, entre otros, además de en la calle. El encuentro entre artistas y programadores se llevará a cabo en forma de ruedas de negocios. Estas tendrán una duración de doce minutos y constituirán una primera toma de contacto entre ambos y se concertarán mediante cita realizada a través de la web del evento y previa visualización por parte del programador, por la misma vía, del espectáculo propuesto. La organización dispondrá de un amplio espacio para la celebración de estas rondas, cuya agilidad permitirá a los programadores contactar con un número importante de artistas a lo largo de los días que dura MAPAS.

Para lograr sus objetivos, MAPAS ha diseñado una página web que será mucho más que un medio informativo. En ella los artistas y los programadores encontrarán el espacio para inscribirse, para relacionarse, para alojar sus productos con el fin de que sean visualizados con vistas a las rondas de negocios y la selección para la programación artística. La fecha de inscripción para artistas y programadores está abierta en estos momentos, y las inscripciones registradas hasta el momento hacen augurar un éxito importante para esta primera edición. MAPAS nace pisando fuerte. El objetivo es que se consolide a nivel mundial como una cita anual de referencia internacional para las artes performativas del Atlántico Sur y los programadores de todo el mundo.

 

*Antonio Lozano (Tánger, 1956), es un profesor, novelista, traductor y amante de las letras. Promotor del Festival Internacional de Narración Oral “Cuenta con Agüimes”, colabora con MAPAS.

Más allá de las máscaras: Londres celebra la segunda edición de 1:54

AmadouCamaraGueye

Mask -Romuald Hazoumè - October Gallery

Mask -Romuald Hazoumè – October Gallery

Más de 100 artistas, 27 galerías y un fórum dedicado a charlas con artistas y proyecciones de cortometrajes, constituyendo una “plataforma dinámica y flexible para el futuro” de las artes en África, según la senegalesa Koyo Kouoh, programadora del Forum educativo de 1:54, la feria de arte contemporáneo celebrada entre el 16 y el 19 de octubre en Somerset House, Londres.

Desde las icónicas fotografías de la serie ‘Hairsyles’ en blanco y negro de peinados de mujeres africanas, de la nigeriana J.D. ‘Okhai Ojeikere, las coloridas imágenes de la mujer de medias fucsia y tronco de globos multicolores sobre una zebra, del sudafricano Athi-Patra Ruga, las poéticas pinturas sobre lienzo del senegalés Soly Cissé, hasta las esculturas geométricas de madera del marfileño Jems Robert Koko Bi; 1:54 consigue hacer justicia a la gran diversidad artística contemporánea de los distintos países africanos.

Harto conocidas son las máscaras africanas, en las que tanto se inspiró Picasso y las cuales han sido asociadas a rituales que, por no ser compartidos formalmente, también han sido calificados como primitivos. Pero ¿son estas máscaras realmente representativas de la escena cultural que se cuece en el continente? 1:54 va más allá de esas máscaras, para desmitificarlas y mostrar trabajos de lo más variopintos. Si de establecer denominadores comunes se trata, 1:54 exhibió trabajos muy comprometidos con las distintas realidades de los diferentes países, como las dos paredes con siluetas de distintas trenzas de colores de niñas, de la artista nigeriana Peju Alatise, en su campaña por las niñas secuestradas “Niñas, no novias”. También destacó el arte sostenible, con esculturas de materiales reutilizados, como el “vagabundo hambrieto” del nigeriano-americano Adejoke Tugbiyele, o las máscara hechas con bidones y cepillos, del beninés Romual Hazoumé. Aunque tal vez la más espectacular fuera la sencilla composición del “refugiado mapamundi” del Zimbabwense Dan Halter, hecho a base de las típicas bolsas de almacenamiento y transporte. Gran protagonismo tuvieron también las imágenes de estudio que reflexionaban sobre el lugar del cuerpo en los distintos espacios, entre los cuales no pudieron faltar las imágenes del fotógrafo senegalés Omar Victor Diop o el burkinabé Hamidou Maiga.

La feria era en realidad un conjunto de galerías agrupadas en las alas este y oeste de Somerset House, como Cécile Fakhoury, en la cual destacó el trabajo del reputado Vincent Michéa, o M.I.A Galeery, Carpe Diem, Magnin-A, entre otras. Si bien estas ya constituían una muestra representativa de las artes en África, tal como decía la artista keniana Miriam Syowia Kyambi, durante su intervención en el fórum, “lo más interesante era precisamente ese fórum, donde los artistas tienen la oportunidad de hablar de su trabajo e intercambiar”.

Miriam Syowia Kyambi nació en 1979 en Nairobi (Kenia) y es una artista multimedia que integra tanto a la audiencia, como a sí misma, en tanto que artista, en una obra artística en la que hay mucho lugar para la improvisación. Como partícipe de la esfera cultural keniana, la artista conoció a James Muriuki en una galería con el que acabaría haciendo un trabajo en conjunto. “Empezamos hablando de qué significaba para nosotros el ser artista y acabamos decidiendo hacer algo juntos, aunque nuestras visiones eran muy distintas”. El trabajo del keniano James Muriuki (1977) es más documental sobre el proceso de intento de urbanización que está habiendo en Kenia. “Cuando se habla de desarrollo, – se pregunta James- ¿a qué nos referimos? No puede ser que el desarrollo no sea inclusivo, y eso es lo que pasa con la estética “mal”, de centro comercial, que se está intentando implementar en las tierras alejadas de la capital, por eso yo me centro en el tema de la tierra, y así en la reclamación del arte, como modo de riqueza”. Ambos han unido sus inquietudes para hacer instalaciones en las que los actores tienen que tratar de encontrarse en espacios desconocidos.

Tanto Miriam como James tenían muy claro que hay que intentar mostrar que existen modos de trabajo diferentes en los que es el espacio y la gente son los que marcan la dirección del trabajo artístico. “Los programadores de exposiciones suelen tener una programación muy comercial, por eso también hemos empezado a intentar organizar exposiciones un poco más centradas en el contenido”, contaba Miriam. James denunciaba la falta de consciencia de la creatividad que la gente tiene: “Una vez me enfadó muchísimo cuando fui a un sitio remoto a grabar, a hacer fotos, porque estaban haciendo un arte extraordinaria. Y de repente, me dijeron, ‘ah, está muy bien que vengas a grabar. Así la gente podrá venir y ayudarnos, porque somos pobres’. Y, ¡no! Eso no es así. La gente muchas veces no se da cuenta de su capacidad artísitica, porque los modos del supuesto conocimiento son escritos y eso no cuadra con muchos modos de vida de distintas regiones en Kenia, por ejemplo”. Según James, el reto está en hacer una biblioteca audiovisual basada en imágenes, porque es así como percibimos el mundo.

Tal vez espacios como 1:54 sean el comienzo de estas bibliotecas visuales. Imágenes que dan lugar a diálogos donde los que dialogan no son sólo los que hace cincuenta años decidieron el modo de mirar y leer eso que hoy se conoce como África.

 

* Fotos de Estrella Sendra (2014)

La industria editorial africana intenta velar por las culturas nacionales

zibf logoQue la feria del libro más antigua de África se preocupe de la producción literaria en lenguas nacionales no es una casualidad. Desde el 28 de julio y hasta el 2 de agosto se celebró en Harare, Zimbabue, la que se presenta como la feria del libro con más trayectoria del continente, la Zimbabwe International Book Fair (ZIBF) que precisamente en esta edición tuvo como hilo conductor las “Lenguas autóctonas, literatura, arte y sistemas de conocimiento africanos”. El responsable de la ZIBF, Musa Zimunya justifica esta orientación porque “en los últimos tiempos, hay un gran debate en torno a la explotación de las herencias africanas por parte de los turistas y empresarios extranjeros sin beneficiar a las comunidades africanas que las ‘poseen’”.

Zimunya es uno de los escritores zimbabuenses más reconocidos internacionalmente y es el responsable de la ZIBFA, la asociación que se encarga de esta feria. Una de las particularidades de esta cita es, precisamente, la composición de esta entidad gestora del encuentro. Está formada por la asociación de editores del país (ZBPA), la de libreros (BAZ), la de bibliotecarios (LAZ), varias asociaciones de escritores (ZANA, ZWW, ZWA y ZIWU) y la organización que gestiona los derechos reprográficos (ZimCopy), es decir, prácticamente todas las partes implicadas en la industria editorial. Esto hace que durante la feria haya espacio para hablar de literatura, pero también sobre las últimas tendencias del sector, que se traten igualmente temas de escritura creativa como de edición digital.

Una imagen de una de las actividades previas de ZIBFA. Fuente: web de la organización

Una imagen de una de las actividades previas de ZIBFA. Fuente: web de la organización

El escritor zimbabuense y responsable de ZIBFA justifica la preocupación de la organización de la feria explicando que “al igual que las culturas humanas en todo el mundo, las culturas africanas tienen una dimensión tangible y otra intangible” y que “las sociedades humanas se han visto obligados a ‘preservar’ los aspectos de sus culturas que reflejan valores relacionados con la cohesión social y el orden moral”. Pero la preocupación va más allá de la literatura, según Zimunya, ya que “la cultura encierra también aspectos que afectan a los medios de vida de las sociedades, como aquellos que se relacionan con la agricultura o los negocios”.

Después de treinta años (desde 1983) la valorización de las culturas propias y de los sistemas de conocimiento africanos son un pilar fundamental de la ZIBF. En palabras de Musa Zimunya: “Las culturas ofrecen una base fundamental sobre la que descansa el desarrollo de toda la humanidad. Por otro, hay gran cantidad de recursos en esas culturas (la música, la literatura, el arte, la danza, la escultura, los monumentos, el patrimonio natural, etc.) que tienen un enorme potencial para generar ingresos tanto para los individuos como para las comunidades y las naciones. Las industrias creativas se basan precisamente en este enfoque”.

Como se puede ver la visión de protección de la cultura propia y las tradiciones no es sólo una mirada hacia el pasado, sino que la ZIBF mira también al futuro. De hecho, en su programa, incluía actividades, sobre todo, orientadas a los más jóvenes y relacionadas con la producción digital, un aspecto que se discutió también en los foros de profesionales de la edición. Zimunya explica: “Las tradiciones africanas han servido a las sociedades durante siglos. Sin embargo, también es cierto que la modernidad ha traído nuevas tecnologías y culturas que han entrado en contacto con las citadas tradiciones africanas, tanto para bien como para mal. Pero esto no es un dilema exclusivamente africano. Lo que sí es cierto, es que les corresponde a los pueblos africanos conservar los valores positivos de su pasado que construyen su identidad y dignidad mientras abrazan nuevos valores que no disminuyan su autoestima”.

Anuncio de la feria durante las actividades previas de ZIBFA en Bulawayo. Fuente: web de la organización

Anuncio de la feria durante las actividades previas de ZIBFA en Bulawayo. Fuente: web de la organización

Además del ZIBF, la asociación que impulsa esta cita organiza durante el año otras ferias locales en regiones como Matebeleland, Masvingo o Manicaland. En todos esos casos, la voluntad es acercar a los habitantes de estos lugares alejados de la capital la realidad de la industria editorial. Para ello, y siguiendo con el espíritu de la ZIBFA se apoyan en los actores locales, tanto en lo que se refiere a editores, como a escritores o a expertos. El responsable de la asociación tiene muy claro que eso permite un acercamiento más sencillo, pero además parte del principio de que una persona que “no está orgullosa de su cultura es un peligro para sí mismo y para la comunidad”.

Por otro lado, Zimunya se queja de los falsos expertos extranjeros y de los renegados locales. “Hay ‘extranjeros’ se hacen pasar por ‘expertos’ en las culturas africanas, aunque en la práctica muy pocos son capaces de describirlas y explicarlas fielmente, sin la interferencia de sus propias culturas. A pesar de eso se imponen a los ‘expertos’ africanos. Sin embargo, el mayor peligro para los africanos son los propios africanos que se presentan como aficionados de la cultura occidental y que consideran que el desarraigo de África es la panacea para todos los males de África”, se lamenta el escritor zimbabuense.

Así, durante treinta años, la ZIBF ha mantenido un complejo equilibrio, entre lo local y lo global, entre los actores del mundo editorial, entre la tradición y la modernidad, entre la protección y la apertura. Se trata de un equilibrio que, a pesar de la dificultad no se interpreta como un drama, sino como una fuente de riqueza. Todo ello, porque los objetivos es encomiable: seguir alimentando el gusto por la literatura y edificar el futuro sobre la base de la cultura propia.