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Somi, la panafricanista del jazz contemporáneo

Una excusa. Llegó 30 minutos tarde a la entrevista. Era su primera vez en España. La presión del Festival de Jazz de Madrid. Su diminuto bolso cruzado a través de un pecho que amasaba acordes de algún lugar extraño y que no soltaba. Su sonrisa. Su largo y trenzado pelo. No estaba preparada para las cámaras –aseguró– y todo se pospuso para el final del concierto. Lo que aconteció después fueron casi dos horas de un ensayo general que debería haber sido una rutinaria prueba de sonido en el Teatro Fernán Gómez Centro Cultural la Villa. Una espera delicatessen para los técnicos y el que escribe. No queríamos que se bajara de las tablas porque nunca antes habíamos visto a una artista girar las estructuras del jazz de esa forma. Bebía agua. La hora se acercaba. Su sonrisa. Su largo y trenzado pelo. Sus calcetines color rosa que hacían de ese momento algo muy acogedor. Íntimo. Los finales de las canciones parecían no estar limados y todo apuntaba a que la improvisación de este trío musical compuesto por voz, piano (Jerry Leonide) y bajo (Michael Olatuja) sería la tónica dominante. Vestuarios. La audiencia llenaba el aforo. Luz tenue. El presentador confirma que el espectáculo marcará una inflexión. Aparece Somi. Su sonrisa. Su largo y trenzado pelo.

somiLaura Kabasomi Kakoma o Somi te ofrece un camino incansable de sobresaltos. Una experiencia completa de hora y media que evoca lugares alejados entre sí como Nueva York o Nairobi, Johannesburgo, Washington o Río de Janeiro. Ritmos africanos, soul de Stevie Wonder, la improvisación entre graves y agudos del jazz vocal, música de contemplación y escucha atenta, o de baile dislocado para un sábado noche. Somi interpreta un estilo musical que salta con tanta facilidad entre los límites que la categorización de su música es irrelevante.

Así que ¿quién es Somi?
Nací en Ilinois, crecí en Zambia, volví a Ilinois para continuar el colegio, después estudié en Kenia, Tanzania para volver nuevamente a Nueva YorK…

Un momento. Pero entonces ¿de dónde eres?
Soy panafricanista, ¿sabes? Tu casa al final es donde la construyas. Soy, a fin de cuentas, una cantante, una compositora, una escritora… Esto es quien soy.

Te encuentras entre dos mundos, ¿no?
–Ríe–. Mi madre era ugandesa y mi padre ruandés así que era una combinación perfecta, un impulso normal, el querer descubrir mis raíces. He viajado mucho por el continente y además he podido estudiar en él para entender mejor a la gente afro de los Estados Unidos. Estuve entre Kenia y Tanzania interesándome por la antropología médica. Cuando vivía en África del Este estaba preocupada por desenterrar mi verdadero ser cultural: una niña negra americana y de padres inmigrantes, aunque ya estaba occidentalizada. Estaba tratando de averiguar mi identidad cultural para reclamar mi conexión con África y me hallé privilegiada de ser una americana y de ser una persona de ascendencia africana. La experiencia me dio todo este espacio para decidir lo que realmente quería hacer. Y la música fue la elección obvia.

jazzmadrid-2016-somiA menudo te definen como una versión moderna de Miriam Makeba, y una mezcla vocal entre Nina Simone y Dianne Reeves. ¿Te sientes identificada con esta descripción?
Es un honor. Muchas gracias por tus palabras. Verás yo empecé a tocar el violonchelo cuando tenía ocho años y escuchaba mucha música clásica en la radio. Mi madre que cantaba, aunque no de forma profesional, me susurraba canciones de Uganda y de, por ejemplo, Elvis Presley.

¡Vaya! Menuda combinación de sonidos y de movimientos de cadera
–Ríe–. Sí… A mi padre le encantaba el reggae. La elección de ser músico no fue fácil. Me encantaba cantar, pero no pensé que fuera una opción viable como carrera profesional. Todo el mundo en mi familia tenía un trabajo más tradicional y, además, las familias de inmigrantes no suelen animar a sus hijos a ser artistas.

Hoy has demostrado que tu repertorio abarca un amplio espectro con canciones de conciencia social sobre el movimiento Occupy Nigeria, con letras que hablan sobre el estado de la mujer en Nigeria, de la pobreza, del amor. ¿Cuál es el rol de un cantante?
Mi último álbum lo escribí y compuse en Nigeria. Quería saber qué estaba ocurriendo allí, en una capital tan cosmopolita como Lagos, en un país que es la primera economía del continente. Así que mi rol es decir la verdad. Hablo de asuntos que le preocupan a la gente como los movimientos de ocupación en ciudades africanas, de la circuncisión, de las trabajadoras sexuales…

Pero Somi, esto no es comercial, no vende…
Ya lo sé, pero ese no es mi problema. En esencia el artista debe ser honesto consigo mismo. No es plan de decir, ¡oh, tengo que escribir una canción sobre Trump por lo que representa! Más bien tratar asuntos que estén relacionados con lo que tú necesitas explicar. Quizás sea sobre el medioambiente o sobre el fenómeno migratorio. Como te decía, hay que ser honesto con uno mismo porque esto es lo que la gente siente.

Imagen de Somi en su camerino en e concierto del Festival de Jazz de Madrid. Foto: Sebastián Ruiz.

Imagen de Somi en su camerino en e concierto del Festival de Jazz de Madrid. Foto: Sebastián Ruiz.

Ahora que mencionas a Trump. ¿Cuál es tu valoración?
–Silencio. Somi calla durante al menos 30 segundos. Los ojos se le ponen llorosos–. Es un tema muy obsesivo. Es una mala época. No se trata sobre lo que le ocurrirá a la gente negra, a los musulmanes, a los homosexuales… Nos afecta a todos. Estos días he dormido temerosa por el mundo que nos espera con este tipo en la Casa Blanca. No sé qué está ocurriendo. Hoy, salir al escenario fue muy importante por un número de razones: era la primera vez que abría mi corazón y era capaz de hablar de mis sentimientos, de mis sueños, después de unos días. He tenido un espacio para volar y para decir la verdad a través de la música. Sobre Trump no sé realmente qué más puedo decir.

somi_foto_glynis_carpenter_3-jpg__1600x768_q85_crop-smart_cropper-media_background-_subsampling-2¿Nuevo álbum a la vista?
Ahora estoy trabajando en un nuevo álbum sobre los inmigrantes africanos en Harlem, –donde ella vive– sobre sus experiencias, sobre la xenofobia que sufren… Aunque realmente esta enfermedad no es exclusivamente americana porque ocurre lo mismo también en Europa. Así que intento reflejar cómo fenómenos como este, o incluso la gentrificación, tienen lugar en barrios tradicionalmente marginados y cómo la población que vive en ellos se enfrenta a estos problemas. Cómo negocian las vicisitudes. Pero hablo también sobre la humanidad, porque Harlem nos recuerda la historia de la experiencia afroamericana y es una historia importante, pero viven también otras comunidades desde hace 40 o 50 años y no son realmente incluidas en la conversación cuando hablamos de cómo la gentrificación está cambiando Harlem. Así que mi nuevo álbum es para recordarlos a todos.

[En enero de 2008 la cantante fundó la organización sin ánimo de lucro New Africa Live con un objetivo claro: “crear un espacio cultural de pertenencia para los artistas africanos contemporáneos mediante la producción de eventos artísticos multidisciplinares. Y entre tanto, que entretenga, que eduque y cree conciencia sobre el valor de la cultura africana en un mundo globalizado”. Según explica Somi, con estos eventos tratan de cuestionar la idea homogeneizada de producción cultural africana (no todo son timbales) y apoyan el trabajo de artistas que interrogan las políticas de identidad africana con un espíritu cosmopolita y de hibridación urbana.]

¿Y algún otro proyecto en el que estés embarcada?
Estoy inmersa en una jazz-opera sobre Miriam Makeba en Nueva York que se estrenará en diciembre y supone un proyecto que engloba la escritura, la música en sí y la interpretación.

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Como te defines como una panafricanista, te pregunto sin tapujos. ¿Cuál debería ser en tu opinión la nueva agenda para África?
Lo más importante y excitante es que estamos volviendo a ser propietarios de nuestra narrativa en un camino que nunca antes habíamos hecho. Específicamente en el mundo artístico porque estamos cambiado muchas cosas, empleando muchas cosas. Es maravilloso decir que esta inversión es en nosotros mismos. Es un tiempo maravilloso en el continente, pero también en la diáspora porque mucha gente que conozco no tenía estas oportunidades para expresarse por ellos mismos. Ahora pueden ser artesanos, diseñadores, emprendedores… ¡cualquier cosa! Y no necesariamente un abogado o un médico porque la sociedad de alguna forma te lo imponga. Así que es maravilloso ver el valor de los nuevos artistas e invertir en este talento y, observaremos cómo la economía del continente crecerá en este sentido.

¿Tu sueño para África?
La autosuficiencia para ser responsables de nosotros mismos y no tener que depender de nadie. Trabajar por la igualdad y el aprovechamiento de los recursos para invertir en nuestras propias infraestructuras en un sentido amplio. Porque es maravilloso que se invierta en los artistas, pero es algo más grande cuando los gobiernos invierten en el pueblo y no tienen que pedir explicaciones en el círculo del desarrollo. Mi sueño es cambiar la narrativa de la ayuda, de la pobreza. Porque está ahí, pero debemos usar todo lo que tenemos ya que África es un continente realmente rico: los recursos están allí, los minerales están allí.

¿Y un sueño para los EE.UU.?
–Silencio–. No lo sé honestamente…

Bueno, mejor matizo: ¿un sueño para tu hogar en Harlem?
¡Oh! Muchas gracias porque estaba pensando en que se acabara la legislatura de Trump mañana mismo… –ríe–. Creo que es importante recordar la cultura. No es algo sobre la raza, sino sobre la cultura. Crear espacios de intercambio en esta ciudad, en estos barrios donde se está destruyendo la esencia… es algo horrible. De cualquier forma no sé si este sería mi sueño, pero se convertiría en algo precioso.

Historia africana para niños (no sólo) africanos

Kidi Bébey en una imagen promocional. Fuente: web de la autora

Kidi Bébey en una imagen promocional. Fuente: web de la autora

La cantante sudafricana Miriam Makeba, el poeta antillano Aimé Césaire, el padre de la independencia de Mali Modibo Keita, o el ideólogo de la descolonización y el África unida Kwame Nkrumah, son algunos de los personajes por los que Kidi Bébey ha pasado su pluma antes de poder presentarlos a los niños. En los últimos años, Bébey, una licenciada en Letras nacida en Francia de padres cameruneses, se ha centrado en la literatura infantil y ha encontrado un aliado ideal en la editorial malí, Cauri Livres. Juntos han publicado los últimos libros de la casa de edición que tratan de mostrar la vida de personajes africanos destacados a los más pequeños.

No es una apuesta fácil, por un lado, literatura infantil y, por otro, historia, pero ambos, tanto la autora como la editorial, están decididos a que los jóvenes africanos tengan sus propios héroes, sus propios referentes y, al mismo tiempo, a que las acciones de importantes personalidades del continente no se olviden. “Creo que no hay suficientes libros, más allá de los libros escolares”, explica la escritora, “que evoquen la historia africana y sus grandes figuras. Es una pena que la historia se perciba normalmente, sólo como una materia escolar, ¡porque la historia en realidad es la vida! Ocurrió ayer, pero se está escribiendo hoy”. Según Kidi Bébey, la colección Lucy, en la que se publican estos libros “no pretende dar lecciones para memorizar”, lo que intenta es “poner a la ‘altura de los niños’ las vidas de algunas personalidades”.

Volumen sobre la cantante Miriam Makeba

Volumen sobre la cantante Miriam Makeba

Bébey reconoce que los libros con lo que intenta acercar la historia a los niños son, en realidad, una interpretación de las vidas de esos personajes sobresalientes. “Los niños son un público excepcional para todo lo que tenga que ver con lo maravilloso y nuestra voluntad es provocarles algo, inspirarles… pero a pesar de eso, todo lo que contamos es verdad”. Algunas de esas biografías pueden resultar controvertidas, es en ese sentido, en el que los personajes son interpretados por Bébey: “La trayectoria de un individuo incluye, necesariamente, pasajes de sombras, momentos menos gloriosos que otros. Nosotros nos centramos en la dimensión ejemplar de esas personas. Explicamos la biografía de las personalidades de la historia de África insistiendo en lo que hace de ellas, a su manera, héroes en su ámbito”.

Verdaderamente, los objetivos son más ambiciosos de lo que la autora transmite. “Espero que los libros sean útiles tanto para los niños africanos, como para los de otros lugares. Porque también es importante que, en el resto del mundo, los niños occidentales, los europeos, por ejemplo, sepan que en África también hay héroes y que son comparables a los héroes de cualquier otro espacio cultural”. La preocupación de Bébey tiene mucho, seguramente, de experiencia personal,  ya que sus padres son cameruneses, pero ella ha nacido y se ha criado en Francia. Probablemente, por eso, en sus trabajos, los que no tienen que ver con la historia, ha plasmado la interculturalidad de una manera natural, la de personajes blancos y negros que conviven y comparten sus vidas sin preguntarse por el color de la piel.

La escritora franco-camerunesa tiene una confianza plena en la literatura como motor de desarrollo. En primer lugar, de desarrollo personal: “Leer supone, evidentemente, informarse, aprender, imaginar, reír, llorar, soñar, en resumen alimentarse…, y también, a fin de cuentas, compartir. Por eso, los libros aportan elementos esenciales en el desarrollo de un individuo”. Pero también, considera que la literatura tiene mucho que aportar al desarrollo colectivo: “Al final, los libros son un factor de apertura formidable y, por eso mismo, evidentemente, un instrumento poderoso de desarrollo”.

Biografía para niños de Aimé Césaire

Biografía para niños de Aimé Césaire

Está clara la orientación de los libros que Kidi Bébey ha escrito e Isabelle Calin ha ilustrado para este ambicioso proyecto que desde África Occidental pretende proyectarse al mundo. Sin embargo, el sentido, el prisma desde el que la autora interpreta a los personajes e, incluso, la intencionalidad a la hora de escogerlos es especialmente ilustrativo en la explicación del último proyecto de la colección. “Estamos trabajando en un libro dedicado a Njoya, un gran soberano camerunés, el rey del pueblo bamoun”, explica Bébey. El motivo de la elección da algunas pistas más, porque recuerda a la figura de un hombre del Renacimiento: “Entre el S.XIX y el XX se dedicó a explorar infinidad de vías de conocimiento y de experimentación. Es conocido por haber inventado un sistema de escritura y, al mismo tiempo, por haber evitado a su pueblo una confrontación fatal con los colonos alemanes”.

Y terminando de hablar de la figura de Njoya, Kidi Bébey acaba por poner al descubierto todas las esperanzas que pone en sus trabajos: “Es uno de esos personajes que, necesariamente, generan admiración y que merece ser conocido más allá de las fronteras camerunesas. Afortunadamente nuestros libros no están ‘prohibidos’ a los adultos y estoy segura de que algunos de ellos podrían hacer interesantes descubrimientos en ellos”.

* Artículo publicado originalmente en Planeta Futuro, el 7 de diciembre de 2014