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Nii Ayikwei Parkes, la historia por encima de todo

Nii Ayikwei Parkes sólo ha publicado una novela, pero no es un recién llegado a la literatura, ni mucho menos. Su trayectoria poética es larga, igual que su experiencia como autor de slam, la poesía declamada fundamental en los circulos de la cultura urbana de la mayor parte de las grandes ciudades africanas. El suyo es uno de los nombres que aparece en la antología Africa 39, aquella recopilación de los 39 autores africanos de menos de 39 años más importantes. Su única novela, acaba de ser publicada en castellano y catalán por Club Editor (El enigma del pájaro azul y L’enigma de l’ocell blau) y eso permitió que el escritor ghanés se pasease por Barcelona explicando sus inquietudes literarias. La fundamental de estas inquietudes, sin duda, la historia. La historia por encima de todo. La historia en el centro de todo.

Nii Ayikwei Parkes durante uno de sus actos en Barcelona. Foto: Carlos Bajo / Wiriko.

“La historia es la historia. La intelectualidad está matando la literatura”, explica categórico Nii Ayikwei Parkes, después de una larga jornada de actos públicos y contactos con medios de comunicación. Sin embargo, el escritor ghanés combate el cansancio con más energía y lejos de bajar los brazos, las reiteraciones seguramente le llevan a desnudar sus respuestas de artificios y adornos. “Yo soy un explicador de historias, eso es lo importante”, afirma ante los comentarios sobre el género escogido, el tono de su novela e incluso el lenguaje y la lengua que emplea.

El enigma del pájaro azul es una novela negra escrita originalmente en inglés, pero en la que Parkes utiliza los distintos registros del lenguaje, precisamente, para caracterizar a los personajes y para terminar de dibujar las escenas y los escenarios. La historia, que se centra en una investigación por la aparición de unos extraños restos en una aldea en la que además ha desaparecido un agricultor, se desarrolla entre ese entorno rural y Accra. La lengua en cada uno de los escenarios es diferente.

De entre todos los personajes de la historia, destacan Yaw Poku y Kayo, que son los que reflejan de manera más simbólica lo que hay detrás de este encuentro casi de sociedades distintas, la de la Ghana rural con todas sus normas y sus creencias y la de la Ghana urbana con el poder, la capacidad de imposición y una cierta pretendida superioridad. Yaw Poku, es el último cazador de su aldea, el depositario de toda una serie de conocimientos que tocan a su fin, que amenazan con extinguirse. Un hombre sencillo que asiste con sorpresa y cierta distancia a la invasión de su pueblo por parte de gentes que llegan de la ciudad y, a menudo, pisotean las formas de vida locales. Frente a Yao Poku, o más bien, junto a él, aparece Kayo, un médico forense al que puntualmente recurre la policía para solucionar un enigma irresoluble. Un joven formado en Gran Bretaña que confiesa haber recurrido a la ciencia para alumbrar las sombras del pensamiento más tradicional y popular del país. A pesar de esa posición Kayo destaca frente al resto de gentes procedentes de la ciudad, por su respeto hacia todas las personas, incluidos los habitantes de la aldea.

El escritor ghanés Parkes en una muestra de su poesía. Foto: Carlos Bajo / Wiriko.

Para el autor, Nii Ayikwei Parkes, todos estos detalles son los que exigía la historia. Parkes huye de las etiquetas, las acepta porque conoce los mecanismos de la industria editorial pero no las alimenta. Preguntado sobre si se siente cómodo con la consideración de “realismo mágico africano”. “No le doy importancia a las etiquetas”, asevera Parkes en un primer momento. “Cuando intentas intelectualizar una historia como esta”, explica después, “en realidad se te escapa. Llegas a unas conclusiones que responden a cómo lo ves tu, no a cómo lo siente el autor. Yo veo esta narración como realidad, no como realismo mágico”.

Para Parkes todos los recursos de la novela, el género, el tono, el lenguaje utilizado que mezcla magistralmente el inglés formal, con un inglés absolutamente teñido de lenguas nacionales ghanesas, están atados a la historia concreta. Y avanza que la siguiente novela que ya está escribiendo no tiene nada que ver con esta.

Además, Parkes está convencido de que eliminar esa pátina intelectual que trata de explicarlo todo es la mejor manera de difundir la literatura. El escritor considera que quedarse con las historias, sin intentar diseccionarlas y sin hacerles la autopsia (paradógicamente) es la forma de disfrutarlas y hacerlas atractivas. “Yo me quedo con la simplicidad, antes que con complicar la historia”.

El resultado de esta visión y esta experiencia de Nii Ayikwei Parkes es una novela cuya historia engancha a través del misterio, que se lee sin demasiados esfuerzos gracias al hilo narrativo y una caracterización completa y compleja de los personajes, que permite entender perfectamente sus acciones. Y, en paralelo, se trata de una historia que transmite una realidad compleja como la convivencia entre tradición y modernidad en una sociedad diversa como la ghanesa y que lo hace sin simplificar y sin caer en maniqueismo y, al mismo tiempo, con un profundo respeto que consigue que el lector se sienta cómodo en todo momento y acompañado por el relato.

Writivism: La literatura africana que palpita

writivismEs sólo un ejemplo, un síntoma, de la buena salud de la que goza la literatura africana contemporánea. Es sólo una de las muestras, pero la más reciente. Writivism se presenta como un festival literario pero es en realidad mucho más. La respuesta, el hecho de que en su concurso de relatos cortos los jueces se tengan que esforzar en la elección, demuestra que el continente cuenta con una cantera de contadores de historias casi inagotable y que, afortunadamente, poco a poco se van abriendo paso en el panorama literario internacional.

writivism cartelEntre el 18 y el 22 de junio se celebra el Writivism Festival 2014 en Kampala, la capital de Uganda. Este es el marco, casi se podría decir que la excusa, porque lo que de verdad da una muestra de la vitalidad de esta iniciativa es el concurso de historias cortas que se celebra por segundo año consecutivo y que, en esta ocasión, se ha abierto a la participación de autores de todo el continente. A priori parece que se trata de un concurso más, uno de tantos que se celebran en el continente africano (en contra de lo que se pueda pensar). En parte es cierto, pero Writivism tiene un elemento, que lo diferencia, aunque sólo sea como una declaración simbólica.

La divisa de la iniciativa es “Conectando la literatura a la realidad”. Se puede discutir incluso si es que la literatura puede estar desconectada, pero en todo caso, esta manifestación aparece como una declaración de intenciones. Los impulsores de la iniciativa recogen el guante lanzado por el mismísimo Chinua Achebe cuando se propuso escribir cansado de que otros lo hicieran por los africanos y cuando declaró que a través de esa literatura propia debían romperse los estereotipos, los mitos, las imágenes que se proyectaban de los africanos. Más de medio siglo después de que la rebelión del maestro Achebe se materializase en la publicación de Todo se desmorona, el objetivo todavía no se ha cumplido. Y así es como se presentan las obras que forman los aspirantes al premio Writivism de relato corto.

La muestra de los finalistas seleccionados por el jurado es bastante representativa. Doscientos autores de diecisiete países optaron a ser los elegidos, pero sólo cinco han pasado a esta última fase, cuyo ganador definitivo se conocerá durante el festival, el próximo 21 de junio. Los cinco finalistas pueden leerse en la web de la iniciativa y lo que todos ellos tienen en común es una vinculación feroz con la realidad. Huelen a calle, saben a hoy y suenan a verdad. Y no por ello son menos genuinas, menos africanas. Nos encontramos con una historia frenética de violencia que en realidad critica sin ambigüedades las estructuras del estado, la policía, la sanidad y la ciudadanía. O con una narración casi surreal que denuncia el desequilibrio en las relaciones entre hombre y mujeres, la fina línea entre lo que se percibe como amor y lo que se materializa como dominación. Nos topamos con los desvelos de una mujer “enfrentada” a la maternidad, con los traumas y con las vías de escape. Damos con una delicada historia de familia, con una reflexión cotidiana sobre el paso del tiempo, con una sutil descripción de la asunción del final. O con la historia cruel de un regreso decepcionante a la tierra natal, de la experiencia del abandono, del enfrentamiento al desarraigo. Todas ellas historias a disposición del público que puede elegir al tercer premiado del concurso.

Cubierta de la antología con las historias seleccionadas en 2013

Cubierta de la antología con las historias seleccionadas en 2013

El vínculo con la realidad, la actualidad que se exige a los relatos es tal que en la edición del año pasado, cuando se examinaban sólo obras ugandesas, la ganadora fue Anthea Paelo. Es normal, el nombre de la autora no tiene porqué decir nada porque es una escritora desconocida. Sin embargo, sí que resulta más representativo el hecho de que el relato “Picture Frames”, fuese una delicada historia sobre el sufrimiento de una madre cuyo hijo se ha suicidado ante la presión que sentía por su condición homosexual. Sólo unos meses después, en Uganda se aprobaba una ley que penalizaba la homosexualidad y después se ha sabido que se han incrementado los ataques a gays. Esa es una muestra del grado de compromiso de los escritores emergentes.

Esta actividad se combina con otras iniciativas como los talleres de escritura en los que participan figuras consolidadas de la literatura africana, sobre todo, de la esfera anglófona. Sin duda, la presencia en distintos órganos de Writivism de autores con una cierta proyección supone un plus de caché para la actividad, pero también una motivación para los participantes y una muestra de la configuración de una comunidad de escritores interesados en la emergencia de nuevos valores, implicados incluso hasta el punto de hacerles de mentores. Destaca entre estas listas (jurados del premio o ponentes en los talleres de escritura) la de la junta de Writivism. Entre sus seis nombres, se lee, por ejemplo, el del poeta y novelista ghanés Nii Ayikwei Parkes, un joven valor que ha conseguido atraer la atención de los editores occidentales, sin deslumbrarse por las luces de la industria mientras desarrolla sus actividades en Ghana. O también el de NoViolet Bulawayo, la laureada escritora zimbabuense, que además de premios ha recogido todo tipo de elogios y que parece llamada a convertirse en la próxima estrella mediática de la literatura africana.

Así, el próximo 21 de junio se conocerá el nombre del ganador de la edición 2014 de Writivism. La posterior publicación de la antología con todos los relatos seleccionados por el jurado  volverá a ser un síntoma de que la literatura africana goza de una salud envidiable.

Ginebra “presenta” a Marius Nguié y Nii Ayikwei Parkes

Hace unas semanas explicábamos la escasa presencia de la literatura africana en el Salon du Livre de Paris y ahora nos trasladamos hasta Ginebra para hablar de la feria literaria de la ciudad suiza que precisamente comienza hoy. “Multiples Afriques” es el nombre del espacio que el salón del libro helvético dedica a la literatura africana. No se puede considerar que el programa propuesto desde Ginebra sea excesivamente arriesgado. Cheikh Hamidou Kane, Boubacar Boris Diop, Scholastique Mukasonga, Leonora Miano o Calixthe Beyala son algunos de los nombres (entre otros) de escritores que encabezan el cartel, todos ellos autores consagrados y de larga trayectoria. Sin embargo, entre esos nombres, algunos incluso de vacas sagradas, emerge un espacio precisamente dedicado para los autores noveles o, al menos, menos consolidados. En este caso, los protagonistas de esta propuesta son el congoleño Marius Nguié y el ghanés Nii Ayikwei Parkes.

Flyer del espacio para la literatura africana del Salón del Libro de Ginebra

Flyer del espacio para la literatura africana del Salón del Libro de Ginebra

Marius Nguié. Fuente: blog del autor

Marius Nguié. Fuente: blog del autor

A pesar de que esta propuesta para autores emergentes aparece bajo el título Les premiers romans, ambos tienen publicados más de un libro. El congoleño Marius Nguié se dio a conocer en 2008 con L’insolite, pero precisamente este mes ha publicado su segunda obra, Un yankee à Gamboma. Con su primera novela el congoleño se presentaba como una promesa de la literatura centroafricana y por su estilo directo su nombre se vinculó al de Sony Labou Tansi. Nguié recurre a la maniobra de crear un estado africano imaginario en el que el pueblo se enfrenta constantemente a la dictadura para construir un futuro más próximo. Este escenario le permite, explorar tanto las situaciones más bajas como las más esperanzadoras.

Sin embargo, en Un yankee en Gamboma, la acción se desarrolla en la ciudad congoleña que aparece en el título, en la que, según se explica en el libro, un “yankee” es la palabra que se utiliza para la “chusma”, a “un hombre sin escrúpulos, que puede cometer un asesinato sin preocuparse”. Benjamin es ese “yankee”, un miliciano sin miramientos para cometer cualquier tipo de atrocidad. Junto a él, extrañamente, aparece Nicolas que, a pesar de situarse en el extremo opuesto no puede evitar sentirse deslumbrado por el poder de Benjamin. Nguié continúa frecuentando en Un yankee en Gamboma un ambiente sombrío que, sin embargo, viste con un lenguaje amable y de naturalidad. Demostrando con todo ello un panorama complejo y lleno de matices. En ambos casos, el humor y una cierta ironía ayudan a romper algunos esquemas.

Nii Ayikwei Parkes. Fuente: Twitter del autor

Nii Ayikwei Parkes. Fuente: Twitter del autor

El segundo nombre, de los autores emergentes, el del ghanés Nii Ayikwei Parkes, aparece como el de una de las promesas de la literatura anglófona africana. Al estilo de otros autores muy en boga en la esfera angloparlante Nii Ayikwei Parkes aparece como una especie de artista total. Poeta y novelista, escribe también literatura infantil, colabora con medios de comunicación, ofrece cursos de escritura y promueve la edición (incluso se presenta como un editor). Tiene tres libros publicados: una novela, Tail of the blue bird; un libro de poesía, The makings of you; y un volumen infantil (bajo el nombre K.P. Kojo) The parade. Además aparece como uno de los autores que estará presente en la próxima publicación de Africa39.

Tail of the blue bird es una interesante combinación entre la novela policiaca y una reflexión sobre un tema tan actual como recurrente en África: el encuentro y la convivencia de la tradición y la modernidad. El protagonista es un policía formado en el Reino Unido que regresa a Ghana y se encuentra con una compleja situación. El caso al que se enfrenta comienza con la aparición de unos restos humanos en una aldea remota de Ghana cuyos habitantes continúan llevando una forma de vida tradicional. Kayo, el protagonista, está convencido de que la ciencia puede explicarlo todo, sin embargo, durante la investigación aparecen ante sus ojos “evidencias” que no se pueden explicar en términos científicos por lo que se ve obligado a replantearse algunos de sus principios. Los críticos han elogiado repetidamente el lenguaje empleado por Nii Ayikwei Parkes, tanto este como las escenas de narra están impregnadas por su otra pasión literaria, la poesía.

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Un evento con otros incentivos

Icono del espacio "Multiples Afriques" en el Salon du Livre de Ginebra

Icono del espacio “Multiples Afriques” en el Salon du Livre de Ginebra

Más allá de estos dos relativos “descubrimientos” (Marius Nguié y Nii Ayikwei Parkes) el programa de “Multiples Afriques” presenta numerosos atractivos. Además de las diversas posibilidades de encontrarse con los autores consagrados que ya se han mencionado en diferentes formatos (mesas redondas sobre temas diversos y firmas de libros), algunos de los eventos previstos presentan proyectos curiosos. Es el caso de Le boubou hors des clichés, un proyecto de la editora francesa de origen senegaloguineano Mariama Samba Baldé. Baldé ha querido utilizar esta prenda de ropa, a través de textos y fotografías para reivindicar y dignificar la imagen africana. “Tejiendo” géneros y autores, el libro remite a temas como la historia, la multiculturalidad, la identidad o la discriminación y, el boubou, una simple prenda de ropa (o no) es simplemente una excusa (o no).

Otro de los puntos de atracción es una mesa redonda, sobre un tema candente en relación con el continente, la homosexualidad. Lo encargados de mantener este debate son dos autores que han tratado esta cuestión de manera desacomplejada y valiente. Por un lado, Bertrand Nguyen Matoko ha roto sistemáticamente todos los tabúes relacionados con la sexualidad en África. La expresión más destacada de esta transgresión fue el ensayo Le flamant noir, en el que abordaba, ya en 2004, la cuestión de la homosexualidad en el continente. Por otro, Max Lobe, un escritor camerunés afincado en Ginebra es el segundo nombre de esta mesa. Con su novela 39 rue de Berne, Lobe se metió sin miramientos en los más oscuros recovecos de la sexualidad más marginalizada en África, desde la homosexualidad hasta la prostitución, pero cubriéndola de ternura aunque sin escatimar en crudeza.

Poesía, novela negra, filosofía o algunas literaturas nacionales son otros de los aspectos que trata el salón, junto a una visión, precisamente veinte años después sobre el genocidio de Ruanda. Es en esta actividad, en la que está previsto que participe Scholastique Mukasonga. La escritora ruandesa, entre otras muchas distinciones, fue la ganadora en 2012 del Prix Kourouma, uno de los premios más prestigiosos de la literatura africana francófona que se entrega durante este Salon du Livre de Ginebra. De hecho, el próximo viernes 2 de mayo, dentro del programa “Multiples Afriques”  se conocerá el ganador del Prix Kourouma de la edición 2014.