Breve pincelada sobre la música Juju

Si hablamos de afrobeat, casi la mayoría de los lectores de esta web van a tener almenos alguna noción de lo que es ese tórrido estilo que mezcla soul, jazz y ritmos Yoruba, y del que fue su máximo exponente e “inventor” Fela Kuti. Además, a día de hoy podemos afirmar que el afrobeat es uno de los estilos que está más de moda, con bandas como los norteamericanos Antibalas reformando y actualizando su sonido. Pero la verdad es que Nigeria puede presumir de tener una de las más prolíficas culturas musicales del mundo, con una variedad de estilos en continua actividad, como prácticamente sucede en todo el continente. Hoy queremos hablar de otro de los pilares fundamentales de la vida musical del pueblo Yoruba, que junto al afrobeat y al fuji constituyen una de las mayores riquezas de sus gentes. Nos centramos en el Juju por ser el ritmo pop más antiguo, que como otros estilo como la rumba congoleña (o zairense en su día) se crearon en la década de los 50′ con la integración de elementos europeos como los instrumentos eléctricos. Quizás os suene el que es uno de sus principales precursores: King Sunny Adé.

Os dejamos el trailer del documental de Jacques Holender “Juju Music”. Muy recomendable.

MY LIFE, el segundo larga duración de SIA TOLNO

En la confluencia de Guinea, Sierra Leona y Liberia, se encuentra una cultura africana algo desconocida más allá de sus fronteras, la kissi. Una de sus principales representantes en la actualidad es la cantante Sia Tolno, una mujer con mucho carácter y con una fuerte determinación política implícita en su música. Su segundo LP se va a llamar “My Life” y es una especie de crónica autobiográfica que relata temas tan crudos como la guerra civil en Sierra Leona o el exilio. Su disco, grabado en el estudio de Mory Kante y editado por la discográfica Lusafrica, nos regala una mezcla de música mandinga, funk y rumba con un poliglotismo cantando en criollo, ingles, mende o sosoxi.

Para los que queráis saber más sobre ella y lo que nos ofrece, os dejamos una entrevista que se le hizo para promocionar su recién editado EP “Odju Watcha”.

El neo Soul xhosa de Simphiwe Dana

Queridos lectores, para todos aquellos que no la conozcáis, os presento a la talentosa joven sudafricana Simphiwe Dana, una de las mayores joyas del África austral, que canta y compone de una manera tan elegante y única como lo que podéis escuchar en el siguiente vídeo y que por su delicadeza y naturalidad al mezclar estilos xhosa y estilos afroamericanos como el jazz o el soul más soft, ha embriagado a medio mundo con tres discos que son verdaderas delicias. Os dejo uno de sus temas más prolíficos, Bantu Biko Street, de su segundo álbum “The one love movement on bantu Biko street”, un homenaje al líder antiapartheid Stephen Biko, asesinado en 1977 y un auténtico paso hacia adelante de la música de raíz africana, bastante alejada de otros productos nacionales más famosos, tendentes al pop comercial, como es el caso de la llamada “Reina del Afro Soul” Lira (de la que añado un impresionante videoclip de su cuarto y último disco ‘Return to Love’).

La voz zimbabuense de Chiwoniso

Hoy volvemos a zambullirnos en ese universo del “entro-dos” (recogiendo el término usado por el filósofo camerunés Jean-Godefoy Bidima), ese que está entre el mundo visible y el invisible, pero que vamos a hacer extensivo también al universo de la Diáspora y que nos brinda productos tan interesantes y bellos debido a la fusión de estilos a caballo entre la tradición y la modernidad. Este es el caso de la artista que tenemos hoy en el asador: Chiwoniso Maraire. Hija de un etnomusicólogo, multiinstrumentista (mbira, marimba) y cantante, Chi -como la llaman sus familiares-, nació en Washington y creció entre instrumentos y voces comprometidas. A los nueve años ya tocaba la mbira con fluidez (aunque para los shona tradicionalmente era un instrumento reservado a los hombres), y a la vuelta familiar a Zimbabwe fundó el primer grupo de rap del país, con el que grabó su primer álbum, ‘Ancient voices’ (1996). Ganador de varios premios y galardones, fue el disco que le abrió paso a una fructífera década, musicando films y documentales.  En 2004 nace ‘Timeless’ y en 2006 un disco junto a otros artistas zimbabuenses bautizado como ‘The Collaboration’. Su cuarto álbum (2008) es una joya de repercusión internacional llamada ‘Rebel Woman’. Con una voz potente, elegante, profunda y arenosa, la de Chiwoniso representa una generación de mujeres con un tremendo poder sobre sus sociedades y capaces de traspasar fronteras con mensajes llenos de contenido. Vale la pena conocer su obra y juzgar por uno mismo, y por eso os dejamos un vídeo suyo a continuación.

Black Prophet, reggae desde Ghana

Uno de los artistas africanos de la escena reggae que más ha crecido en los últimos años, ganándose la admiración de los más grandes y el respeto de sus compatriotas, es el conocido popularmente como Black Prophet. Oriundo de Accra (Ghana), debutó a los tan solo siete años con la banda Ola Williams. A los quince gravaba ‘Captivity’ con una banda llamada Vibration Kings, pero a finales de los 90′ fue cuando empezó su verdadera carrera musical con el disco ‘Chains’, que contenía uno de sus temas más aclamados ‘No Pain No Gain’ y ya como Black Prophet. No fue hasta 2003 que consiguió despuntar a nivel nacional y fue con el tema ‘Doubting me’ como Kenneth Wilberforce Zonto Bossman, como se llama realmente, ganó un premio nacional a la mejor canción de reggae, y salió del continente para hacer una gira por distintos grandes festivales de Europa acompañado por la banda Thunder Strike. Después de esto, su carrera no pararía de ascender verticalmente, con colaboraciones con la afincada en Ghana Rita Marley, los británicos Steel Pulse, los jamaicanos Don Carlos o Buju Banton, u otros africanos como el marfileño Alpha Blondy o el sudafricano Lucky Dube. En 2009 gravará el single ‘Good Feeling’ con el conocido productor Dean Fraser, que tras sus LPs ‘Prophecy’ y ‘Legal Stranger’, representará el paso hacia su último y brillante disco Tribulations, con participaciones tan estelares como el del jamaicano Capleton y que lo ha llevado a través de varias giras internacionales a los escenarios más potentes de las escena reggae mundial. Como un artista consolidado, Black Prophet utiliza su música para educar y para despertar a la gente. Sus creencias de rastafary y su conciencia social, lo hacen un cantante popular y un artista aclamado dentro y fuera de África.

Ahí va un video de uno de sus últimos directos

Omawumi, un producto estrella salido del show IDOLS WEST AFRICA

Omawumi Megbele es una nigeriana de 29 años que tuvo la suerte (o la desgracia, depende de como se mire) de participar y ganar en la versión nigeriana de American Idol, el show televisivo Idols West Africa el año 2007. Esto le permitió una notable proyección internacional, algunos premios y poder actuar junto a estrellas como Angie Stone, siendo una de las mayores representantes del Afro-pop actual.

A pesar de esa horrible sección de vientos digitalizada, el tema If You Ask Me (Na Who I Go Ask) merece una especial mención en este blog

Tita Nzebi, la protegida de Manu Dibango

Tita Nzebi

Tita Nzebi

Otra mujer extraordinaria, esta vez de Gabon, nos sorprende con un sonido fresco pero maduro, surgido del vientre de la ciudad de Libreville. Tita (su apodo de la infancia) Tita Nzebi (nombre de la etnia a la que pertenece), quien ya había debutado con grupos locales a finales de los 90′ (como Mouyanga o Ngumi), y popularizado la danza L’Ngwala (danza Nzebi); presenta ahora el álbum MÉTIANI.

Manu Dibango fue el primero en difundir su música,  en la emisora Africa n.1, cuando en 2007 Tita distribuyó algunas copias de su maqueta M’biss Miti. Pero solo sería el primero de tantos medios que se interesarían por la propuesta de la gabonesa. Los catorce cortes de su disco justifican el clamor de los medios, que subrayan la naturalidad y dinamismo de su música, y los arreglos de lo que representa los mejores músicos de Gabon (algunos de los cuales han tocado con estrellas internacionales como The Wailers, Nina Simone, Marvin Gaye o Luciano).

La lengua y los ritmos Nzebi no han tenido ninguna repercusión internacional hasta este álbum, la cual cosa ya hace el trabajo interesante de por sí. Pero sus canciones, que nos hablan de la pérdida de identidad de las culturas africanas con cierta melancolía pero sobretodo desde un punto de vista de denuncia, son algo más que una simple muestra cultural. Se trata de la lucha de la música no comercial, que a su vez está fuera del circuito world music y que aun no ha encontrado la manera de venderse fuera de sus fronteras. En Francia (donde ha pasado la última década), la venta de discos está de capa caída como en el resto de Europa, y en África, el asunto de los derechos de autor y la piratería hacen muy difícil la supervivencia de este negocio. A pesar de ello, Tita ha sabido luchar contra las adversidades del mercado y está consiguiendo llevar la música Nzebi donde nunca antes había llegado. Desde Wiriko, le deseamos toda la suerte del mundo!

El anti-escaparatismo étnico de la nigeriano-parisina ASA

Asa - Les Victoires de La Musique 2011 - Show

Hacía tiempo que quería dedicar un espacio de este blog para Asa (Bukola Elemide -1982), porque me parece un perfecto exponente de eso que llamamos el África contemporánea, la urbanita, la mestiza… y porque sus dos discos me tienen enganchada desde hace mucho, mucho tiempo… Pero ya se sabe, a veces nos impone respeto eso que más amamos. Así que me he tomado mi tiempo para hablar de ello.

Nacida en París de padres nigerianos, creció en Lagos, una ciudad que se bate entre dualidades y que conserva cierta armonía ante el aparente caos de la mayoría de ciudades africanas. La frustración fue parte de la juventud de la joven cantante, en la que su rol dentro de la familia como la única hija de entre cuatro hermanos (bien saben las africanas cual es su peso dentro de la sociedad) y una especie de “in-adaptación social”, la convirtieron en una persona tímida que prefería los momentos de soledad cantando en su habitación que cualquier otra cosa. Dice que cantar le daba cierto consuelo y así es como su música nos logra consolar a todos, ciertamente.

Así fue… entre cierta necesidad vital y compromiso consigo misma, que terminó centrando su vida en la música, siguiendo los referentes que su padre escuchaba en casa, siempre a un paso entre el pop africano y el afroamericano…

Tuvo que salir de Nigeria y plantarse de nuevo en París para poder construir un sólido proyecto musical. Ahí actuó junto a Manu Dibango, Les Nubians o Tony Allen y su nombre empezó a estar muy presente en el marcado internacional con temas tan alucinantes como ‘Jailer’, uno de mis favoritos. A partir de entonces empezó a telonear a gente como Beyoncé o John Legend, cosa que abrió su música a un público muchísimo más amplio y que la situó en un lugar privilegiado en las listas de ventas, fichando para la discográfica francesa Naïve (Adele, Angelique Kidjo…), quien editaría su primer álbum internacional (Asha), que incluía algunos de los temas de The Captivator.

Cantar en Yoruba no le ha supuesto ninguna barrera cultural para llegar al público europeo o americano (no os perdáis Eye Adaba o Oré), y si que le ha permitido, en cambio, que Nigeria la considere uno de sus mayores talentos. Su último álbum (Beautiful Imperfections) es el definitivo rompehielos de las conciencias occidentales y de los moldes psicológicos que estas emplean a la hora de mirar África como algo uniforme y aislado del resto del mundo, y a la vez es algo que suena muy occidental. Muy fino. Muy profundo. También muy fresco y muy personal. Pero sobretodo, y lo que me parece más interesante, es que Asa es lo más inspirador que ha salido en mucho tiempo de entre los escombros de la música comercial. Su estilo es un antídoto contra el pesimismo generalizado y huye del “escaparatismo étnico”. El mundo necesitaba algo así! Y somos muchos los que ya tenemos ganas de escuchar qué será lo próximo que nos regale. Mientras tanto, os dejamos un vídeo de otro alucinante tema de su último disco, que aborda impecablemente en directo (Preacher Man). 

Eco atlántico en el sonido de Fredy Massamba

La música congoleña nos ha brindado desde el nacimiento de su joven estado un sinfín de interesantes muestras musicales. Del soukous o la rumba de Koffi Olomidé o de Papa Wemba al soulful de Lokua Kanza y  las múltiples obras del pianista Ray Lema. Por eso no podemos dejar de estar atentos a lo que sucede en este enorme país y así, encontrar perlas como la que hoy presentamos en nuestra web.

Fredy Massamba es de Brazzaville, aunque está afincado en Bélgica actualmente debido a la difícil situación que vive el país desde hace años. Se podría considerar su estilo musical como una consecuencia directa de la “atlanticidad”, que ha visto fusionar distintas culturas musicales en un sinfín de estilos. El que hoy referenciamos está a medio camino entro lo folk y el soul y r&b europeos.

Fredy, se dió a conocer participando en actuaciones junto a Zap Mama o Awadi, pero no fue hasta 2010 que debutó, con un disco bautizado con el nombre de ‘Ethnophony’ (Skinfama / Believe Digital) . Representa la síntesis de todas sus influencias, una autobiografia de los proyectos a través de los cuales a ascendido hasta lo que él entiende como su propio estilo. Si queréis saber un poco más sobre este trabajo podéis ver los vídeos que os colgamos a continuación.

El brujo de la guitarra congoleña: Franco & Le T.P.O.K. Jazz

1956 : naissance de l'orchestre OK Jazz - 139.9 ko

Vamos a sumergirnos a la mitad del siglo XX. Bajo Zaire, actual República Democrática del Congo, ve nacer en Leopoldville (actual Kinshasa) uno de los mayores exponentes de la música africana de todos los tiempos. François Luambo Luanzo Makiadi, conocido popularmente como Franco. El zairense despunta como sucesor de Henri Bowane en el estilo Sabene (repeticiones de la guitarra eléctrica típicas de la rumba congoleña o soukous). Influenciado por la música cubana, otras músicas latinas como el Cha, Cha, Cha, la Samba o el bolero y diferentes sonidos africanos, Franco crea con diecinueve años la banda Ok Jazz (que se convertiría en la prolífica TPOK Jazz), la más importante del país en un momento en que su población luchaba por la independencia del rey Leopoldo II de Bélgica. Su voz recorrería la región de los lagos y África del este durante más de tres décadas, influenciando a varios músicos del continente y sponsorizado por distintos movimientos políticos del continente durante las independencias.

Encarcelado por el gobierno colonial y tras olas de violencia en la capital del Congo, Franco y la Ok Jazz se trasladarían a la metrópolis hasta la llegada al poder del primer presidente Mobutu Sese Seko. Con la obsesión del dictatodor Mobutu por crear emblemas culturales bajo la premisa de ‘la Authenticite’, su retorno fue aclamado por la nación. Su trayectoria musical, siguiendo las políticas de “africanización” del nuevo Zaire, ahondó las raíces en la música tradicional del país y enriqueció al músico y a toda la orquesta de una manera brutal. Decenas de grabaciones y actuaciones llevaron al guitarrista a la fama y la popularidad como artista panafricano.

En el año 1970, Mobutu creó un cargo político para él y lo ereigió presidente de la Unión de Músicos. Aunque posteriormente fue arrestado por la grabación de algunas cintas consideradas pornográficas, su popularidad no dejó de crecer y se dió a conocer en Europa, donde vivió intermitentemente. Su conversión al Islam, después al catolicismo y algunos escándalos entorno a su figura no frenaron el ganarse el título de “Gran Máster de la Música del Zaire” que le otorgó el gobierno, o el título popular de “brujo de la guitarra”.

Os adjuntamos un vídeo, en francés, que explica la vida de la figura de Luambo Makiado como músico moderno, como elemento clave en la sociedad zairense de la independencia, como estrella bantú, como pieza política indispensable de la ‘Authenticité’ zairense y como inspirador de todos sus contemporáneas y posteriores generaciones de músicos.

La música Gnawa, raíces negras en el Norte de África

La música es la medicina del alma” (Pitágoras, s.VI a.C.)

Desde la aparición del Islam en el s.VII, el comercio árabe de esclavos fue una práctica común en prácticamente todo el Imperio. Bilad Al-Sudan, tal como durante la época medieval era conocida el África Subsahariana, fue fuente de recursos humanos para todos los califatos, por eso, no es de extrañar encontrarnos con fenómenos culturales como el que hoy trataremos.

Los Gnawa (o Gnaoua) son una minoría étnica descendiente de esclavos de varias zonas del África Negra (Senegal, Sudan, Mali…), que se encuentran actualmente en Marruecos y Argelia. Contrariamente a lo que algunas tesis sostuvieron durante mucho tiempo, el término ‘gnawa’ no designa a aquellos venidos de ‘Guinea’. Los expertos dicen que el término ‘gnawa’ designaba antiguamente en lengua amazigh a los ‘mudos’, aunque no se refiería a los faltos de voz, sino a aquellos que hablaban lenguas incomprensibles para ellos, es decir, a los extranjeros y a los esclavos.

La unión de las distintas culturas generada por la diáspora africana, con el paso del tiempo, creó una interesante fusión que queda plasmada a través de las distintas muestras culturales, en este caso, la Gnawa. Las diferentes cofradías o hermandades místicas del pueblo gnawa se caracterizan por practicar en forma de rituales sanadores, el trance hipnótico y bailes que se supone que curan el alma, expulsan a los malos espíritus, a los demonios y sanan al cuerpo de las enfermedades. Es una premisa básica de la cultura gnawa el encontrar la paz interior a través del trance que proporciona su música, y por eso, su población considera a los músicos como sacerdotes y piezas clave para el bienestar de su comunidad.

El instrumento principal de la música gnawa es el guembri (espécie de laúd de tres cuerdas, fabricado con los intestinos de una cabra macho, según un ritual gnawa) y solo puede ser tocado por el maestro o iniciado, que es el que guía los rituales. Los demás músicos, que son a la vez bailarines, tocan el qarqabu (una especie de castañuelas metálicas) y cantan las respuestas a las frases del maestro. Los propios músicos gnawa, pero, no se consideran sanadores en sí, sino una especie de mediadores entre los enfermos y la sanación divina (de Ala).

Os dejamos un vídeo muy ilustrativo de su música, a medio camino entre el ritual sagrado y la muestra artística.

Gnonnas Pedro, la voz de Africando y un personaje clave en la música africana

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El Beninés Pedro Kuassivi Sossou (1943-2004), más conocido como Gnonnas Pedro o por su trabajo como voz principal de Africando (sustituyendo a Pape Serigne Seck), es una figura central del highlife, la música agbadja y el auge de la salsa cubana en África. Este tema es una de tantas joyas que el de Cotonú nos legó y que queremos compartir con todos vosotros, fervorosos amantes de lo africano!