Los sudafricanos Soweto Gospel Choir ganan su tercer Grammy

Podría haber sido para el álbum DERAN de Bombino, el primer nigerino en ser nominado a un Grammy. O el exquisito FENFO de la maliense Fatoumata Diawara. También podría haber ido a parar a manos del nigeriano Seun Kuti & Egypt 80, por su BLACK TIMES, así como para el ruso Yiddish Glory por sus Canciones Perdidas de la Segunda Guerra Mundial… Pero el Grammy a Mejor Disco de Músicas del Mundo ha sido para FREEDOM, de la banda sudafricana Soweto Gospel Choir, que acumulaban su quinta nominación y han terminado recibiendo su tercera estatuilla en la 61ª edición de los Premios, celebrados la pasada madrugada en Los Angeles.

En la presente edición, la categoría de Mejor Disco de Músicas del Mundo ha sido prácticamente monopolizada por músicos africanos. Bombino, Diawara, Kuti y los de Soweto, competían con Glory para conseguir un galardón que el año pasado fue otorgado a la banda, también de gospel, y también sudafricanos, Ladysmith Black Mambazo.

No es inusual que el talento musical africano sea encasillado en una etiqueta a parte. Desde la invención del obsoleto y ofensivo término ‘músicas del mundo’ como una etiqueta de márquetin hace más de un cuarto de siglo hemos aprendido suficiente tanto de la música en sí como del mundo en general para comprender que bajo este rótulo sigue habiendo cierto empeño de superioridad cultural que impide que DERAN de Bombino pueda figurar entre los nominados a Mejor Álbum de Rock o que Fatoumata Diawara pueda postular alguna de sus actuaciones a Mejor Interpretación de un solista pop, para poner un ejemplo.

Solo hace falta echar la vista atrás. 2012, álbum TASSILI de Tinariwen. 2014, LIVE: SINGING FOR PEACE AROUND THE WORLD de Ladysmith Black Mambazo, que repitieron en 2018. 2015, EVE de Angelique Kidjo, que hizo doblete al siguiente año, en 2016, con SINGS. ¿Pero podrían haber sujetado Tinariwen una estatuilla a Mejor Álbum de Blues Contemporáneo o de Folk? Y… ¿Por qué Ladysmith Black Mambazo o Soweto Gospel Choir no competían a mejor álbum de gospel? Lo que vuelve a remitirnos a la eterna pregunta de por qué los músicos africanos pueden optar solamente a una etiqueta tan esencialista y excluyente como esta.

Descoloniza tu iPod 2019 (I)

Inauguramos la segunda tanda de la serie Descoloniza tu iPod, esta vez para 2019, con una selección de los discos africanos más destacados del mes. Guinea, Mali, Marruecos, Camerún, Cabo Verde, Congo o Ghana, de la mano de sus músicos, cantantes y compositores más internacionales. 

Soul Bang’s – Yelenna (4 enero, Sony Music)

El nuevo álbum del cantante guineano Soul Bang’s —ganador del Prix Découvertes RFI 2016— rompe con el apodo de Jefe del r’n’b que se había labrado con sus anteriores trabajos para presentar una nueva faceta del artista que nos sumerge en la tradición Mandinga. Gestado en Costa de Marfil, las 13 pistas dan un peso muy fuerte a instrumentos tan emblemáticos como el djembe o el balafón. Engendrado como homenaje a las mujeres, a las madres, a las esposas o al amor, Soul Bang’s muestra una intención de dirigirse a un público más ámplio con guiños al Congo cantando en lingala, pero manteniendo su Soussou natal como central.

Bassekou Kouyate & Ngoni Ba – Miri (25 enero, Out Here Records)

El artista maliense Bassekou Kouyaté, líder de la banda Ngoni Ba, presenta un nuevo y esperado álbum que vuelve a revolucionar a los amantes del rock mezclado con sonidos populares del África Occidental. Si Ba Power (2015) situó a la banda como una de las mejores y más innovadoras propuestas sónicas de África, la electrización del ngoni en este quinto lanzamiento vuelve a sumergirnos a un sonido folk más acústico que desnuda los matices más bellos de la banda. Con colaboraciones de Habib Koité, Afel Bocoum, el Griot Abdoulaye Diabaté o del marroquí Majid Bekkas, la potente voz de su esposa, Amy Sacko, sigue siendo el rescoldo que mantiene la llama de la banda, así como de la tradición, chispeando.

Aziz Sahmaoui – Poetic Trance (25 enero, Blue Line)

El Magreb es ya hogar para algunas de las bandas de rock panafricanas más potentes del continente africano, y el marroquí Aziz Sahmaoui es una buena muestra de ello. Con voz luminosa y pluma poética, llega acompañado por su grupo de la Universidad Gnawa para presentar su tercer álbum capturando los matices, estados de ánimo y actualidad del África contemporánea. Homenaje a la literatura oral africana, “Poetic Trance” es un viaje melódico a África con piezas tan necesarias como “Nouria”, un himno a la feminidad y la libertad.

Franck Biyong – The Lamp, Light and Eye of God (28 enero, Akhetaton Records)

La música afro-latina-rock de Santana ha arraigado en Kenia, y este EP que el propio iyong concibe como “Afroecléctico”, es una bella muestra de que los prestamos culturales se pueden adaptar de forma brillante. Con instrumentistas kenianos como Asaph Uzele en el bajo, Moses Njoroge en teclados, Emma en la batería y el conjunto de percusión Debe debe, el camerunés invita al oyente a concebir su música como un estilo panafricano tras haber trabajado a medio camino entre Afrobeat con ‘Afro Bikutsi Live!’ y Jazz espiritual de los 70 con ‘Evening Prayer’.

Singles destacados por Wiriko

Mayra Andrade – Segredu (25 enero)

Una de las mayores voces que han salido de Cabo Verde regresa con su quinto disco “Manga” —del que ya nos avanzó este videoclip en diciembre— el título de su próximo álbum, que saldrá el 8 de febrero. Y para abrir boca, nos deleita con esta nueva joyita, que junto a Vapor Di Imigrason o Tan Kalakatan, asoma lo que tiene toda la pinta de hacerse con el podio de los mejores álbumes africanos de 2019 para las listas de éxitos más exquisitas.

Blick Bassy – Ngwa (30 enero, No Format) 

El poder visual del videoclip es indiscutible. Si a eso le unimos buena música, el vigor de su potencia será imparable. Esto es lo que ocurre con el nuevo single de uno de nuestros músicos, compositores y creadores preferidos: el camerunés Blick Bassy. “Ngwa” anticipa el cuarto álbum del músico, que se presentará el próximo 8 de marzo, y rinde tributo a Reuben Um Nyobe, líder anti-colonial de Camerún asesinado en 1958 (de ahí el título del disco) por parte del ejército francés. Una maravilla visual dirigida por Tebogo Malope aka Tebza.

Rocky Dawuni – Beats of Zion (25 enero, Six Degrees Records)

El activista y cantante ghanés Rocky Dawuni está de anticipación de nuevo álbum. Tras haber sido nominado a “mejor álbum de reggae” en los Grammy de 2016, se sumerge al pop latino y el highlife de Ghana, que refuerza con la participación de Stonebwoy, Wiyaala o Sarkodie, así como de la estrella argentina del dancehall Alika. Tras visitar Lalibela, en Etiopía y conocer las tradiciones y ritos ortodoxos, y de viajar a la India, donde conoció una cultura espiritual diferente, evoca la unión de la espiritualidad en la humanidad en su “Beats of Zion”.

Este grupo transgeneracional de mujeres del desierto está conquistando el mundo

El guembri, un laúd tradicional originario del norte de África, estaba prohibido para las mujeres, y empuñar uno significaba desafiar la tradición y la familia. Sin embargo, existen contiendas en las que por valentía de la parte más brava ganan todos. En el caso de Argelia, estas fueron libradas por las saharauis argelinas Souad Asla y Hasna El Becharia —la rockera del Sahara—, que decidieron revolucionar el mundo de la música Gnawa y sumar su energía femenina a sonidos de trance que sanan el alma. Ahora, Souad Asla vuelve al ataque con la Orquesta Lemma, en la que junto a otras doce mujeres del desértico sur argelino, conquistan escenarios de todo el mundo con una labor tanto revolucionaria como sanadora.

La banda transgeneracional de mujeres reclutadas en las fronteras del Atlas y el Sahara, en el sur de Argelia, recoge el bagaje de Souad, que ha llevado su música a hospitales psiquiátricos, a talleres para mujeres y diferentes terapias artísticas en Francia, y vuelve al origen de su arte para darlo a conocer al mundo. El grupo, formado exclusivamente por mujeres de entre 23 y 74 años, eran celebridades en bodas y ceremonias populares, pero nunca habían estado en un escenario profesional y nunca habían tocado juntas. Lejos de esposos e hijos, en el desierto, realizaron una residencia para preparar su viaje y adaptar su alegre trance a las escenas occidentales sin traicionar la mística sahariana. Así, llevan meses ganándose el respeto no solo del público occidental, sino también de sus padres, maridos y hermanos.

Souad Asla y Hasna El Becharia

“Me di cuenta de cuánto esta herencia es parte de mi identidad y cuánto extraño esta energía femenina”, explica Souad Asla en una entrevista reciente. “Quería mostrar a estas mujeres argelinas tan libres, tan serenas y orgullosas de nuestra cultura en el escenario. Es paradójico, porque viven en una región conservadora, pero en ellas hay una libertad que no he visto en ningún otro lugar. Después de la música, hablan de su vida, sexualidad, política. Y en el escenario, son libres! Por otra parte, quería reunirlas también porque, lamentablemente, esta música ancestral está desapareciendo, lo veo en cada viaje a Argelia”.

El pasado mes de octubre Souad Asla y la orquesta Lemma publicaron un álbum debut (editado por Buda Musique), y desde entonces, la banda de chicas del desierto ha hecho alarde de sus habilidades nómadas y de su cultura paseando sus canciones por algunos de los escenarios con mejor paladar de la escena musical occidental. Cuanto tardarán en pisar escenarios españoles es solo cuestión del apetito de programadores y de público. Desde Wiriko, esperamos abonar tanto como sea posible el terreno para alimentar bien las apetencias.

In Memoriam: Los músicos africanos que nos dejaron en 2018

Este año nos han dejado un buen puñado de voces vitales del panorama musical. Aquí nuestro sentido tributo a gigantes como Hugh Masekela o Rachid Taha, cuya pasión y talento permanecerán vivos para siempre entre nosotrxs.

Hugh Masekela (4/04/1939 – 23/01/2018) – Sudáfrica

Masekela, icono en su país y leyenda de la música mundial, falleció en Johanesburgo por un cáncer de próstata a los 78 años. Fue uno de los mejores trompetistas del mundo, además de compositor y cantante. Durante tres décadas, y desde el exilio, contribuyó como pocos a poner la banda sonora a la lucha contra el apartheid. Su jazz mezclado con estilos sudafricanos y música de todo el continente africano y la diáspora es un legado imperecedero.

Médoune Diallo (11/02/1949 – 10/02/2018) – Senegal

El pilar de la afro-salsa murió a los 69 años en Dakar el pasado 10 de febrero. Fue un puntal de la famosa Orchestra Baobab en los 70 y 80, y luego del grupo Africando. Diallo marcó a su generación, pero también  ejerció como “padre” de los salseros africanos que le sucedieron.

Janka Nabay (5/01/1964 – 2/042018) – Sierra Leona

El máximo exponente de la modernización e internacionalización de la música tradicional bubu falleció a los 54 años, dejando un legado crucial como etnomusicólogo y como innovador musical. Estrella local en Sierra Leona en los 90, utilizó la música bubu de la región de Temne para consolar a todo un país devastado por la guerra y volverle a hacer sentir orgulloso de sus raíces.

Philip Tabane (25/03/1934 – 18/05/2018) – Sudáfrica

Poco amante de las etiquetas y reticente a utilizar el inglés en su música y en su vida —por su legado colonial en África—, este guitarrista prominente de Johannesburgo fue una auténtica estrella del estilo Malombo Jazz durante los 70 y 80. Durante su carrera, recibió varios doctorados honoríficos que prueban la genialidad de un artista irreverente.

Kasse Mady Diabaté (1949 – 24/05/2018) – Mali

A sus 69 años, una de las voces de oro del continente nos ha dejado prestándonos pedazos de la riqueza poética y estética de la música tradicional Mande en trabajos como Songhai 2 o AfroCubism. Su voz y su conocimiento musical han sido imprescindibles para la escena musical maliense. “La idea de un Mali sin Kasse Mady es difícil de soportar”, dijo Lucy Durán en su obituario para Songlines.

Geoffrey Oryema (16/04/1953-22/06/2018) – Uganda

Exilado en Francia durante varias décadas, Oryema puso voz a las reivindicaciones para la paz y el fin de la lucha armada durante el régimen de Idi Amin en Uganda. Nos ha dejado este año con tansolo 65 años, legando varias décadas de música que contribuyeron a situar África en el mapa para algunos melómanos de Europa o Estados Unidos.

Khaira Arby – (21/09/1959 – 19/08/2018) – Mali

Conocida como la ‘reina’ de la canción Saharaui y por sus líricas en Sonrhai, Tamashek, Bambara y árabe con una pizca de Funk, la cantante y compositora maliense nos dejaba con 59 años. Enfrentada a su familia desde temprana edad para poderse dedicar a su vocación —la música—, la diva se arrimó a Farka Touré, y se labró un puesto insustituible en la escena local e internacional. Su faceta como activista la llevó a cantar contra la mutilación genital femenina o los separatistas tuareg.

Rachid Taha – (18/09/1958 – 12/09/2018) – Argelia

El icono por excelencia del mestizaje de la música raï y el chaabi argelino con el rock, el punk o el techno, fallecía de paro cardíaco con solo 59 años. Ídolo para los magrebíes migrados a Francia —de la que rehusó tener la nacionalidad—, el compromiso político de sus canciones atacó duramente contra el racismo, la xenofobia o el ascenso del fascismo en el mundo.

Malam Maman Barka ( 1959 – 21/11/2018) – Níger

Inmensamente popular en Níger, conocido en la vecina Nigeria y con largo recorrido en escenarios de todo el mundo, este erudito del biram — instrumento mítico de la región del Lago Chad de cinco cuerdas montado en una caja de resonancia con forma de canoa— y virtuoso del ngurumi —otro instrumento de dos cuerdas— ha dejado a Níger de luto. Cantó en buduma, toubou o hausa, y compuso homenajes a su país, a sus recursos naturales o a la prensa libre.

¡Mantendremos viva vuestra llama!

D.E.P.

Descoloniza tu iPod 2018 (X, XI & XII)

Última parada de la serie Descoloniza tu iPod que, durante todo 2018, os ha traído una selección de álbumes y novedades discográficas venidas desde África y/o sus diásporas. A continuación, la traca final del último trimestre del año con lo último de la música africana de octubre, noviembre y diciembre.

Dhafer Youssef – Sounds of Mirror (5 octubre, Universal Music)

El tunecino Dhafer Youssef  ha sido el músico que más ha hecho para introducir el oud al rico universo del jazz. Junto al percusionista Zakir Hussain, al clarinete turco de Hüsnü Şenlendirici y la guitarra jazzística del noruego Eivind Aarset, los músicos respirar con el mismo aliento en temas como “Humanidad”, donde atmósferas de ensueño nos evocan a un estar meditativo y espiritual.

Lemma – Femmes Artistes de la Saoura (12 de octubre, Buda Musique)

La banda femenina Lemma, proveniente de Saoura, al sur del Sahara argelino, son un exponente de la música del Saoura. A veces lenta y lánguida, a veces animada y ondulante, su estilo es reconocible por el despojo de sus instrumentos y el lugar ocupado por el cuerpo. La voz y las manos siguen siendo los principales instrumentos de su receta, a los que se unen las percusiones. Serio o trivial, el texto canta a amores decepcionantes, a relojes y tormentos insomnes, reservando espacio para elegías al Profeta o a invocaciones familiares. Las artistas indiscutibles de la banda Lemma, prometen volver a llenar escenarios de grandes festivales de Francia y del resto de Europa, como vienen haciendo desde hace algunos años.

Damily – Valimbilo (12 de octubre, Les Disques Bongo Joe)

La escena musical malgache se ha lucido este año con buenas dosis de punk y de rock, con bandas como Krisel (de la que ya os hemos hablado). Sin embargo, trabajos como el del guitarrista Damily, cuya labor musical es bien conocida en la isla desde la década de los 80, suavizan la reacción dura de otras bandas al complicado momento político, social y económico que viven los malgaches. Bebiendo del estilo tsapiky, el álbum Valimbilo, que es el duodécimo del músico, nos regala música ritual que se presenta como terapéutica. Ante la dureza del momento, bálsamo para hallar la paz en este trabajo de ocho pistas necesarias.

 

Amira Kheir – Mystic Dance (12 octubre, Sterns Music)

La sudanesa Amira Kheir, actualmente residente en Londres, presenta su tercer lanzamiento LP para Sterns Music después de View From Somewhere (2011) y Alsahraa (2014). Bebiendo de la fuente directa de las tradiciones musicales nubias del norte de Sudán y Egipto meridional, la joven nos evoca al sonido clásico del tanbur (también conocido como kissar, una antigua lira de África del Norte y del Este), que mezcla con guitarras eléctricas o inglés nunca reñidos con los patrones de llamada y respuesta. Un ejercicio de calidez musical y belleza melodica que muestra la nostalgia que impregna la fusión de su música.

Ray Lema – Transcendance (19 de octubre, One Drop)

De Kinshasa a Nueva York vía Bruselas y París, de la rumba pasando por la ópera y terminado en el océano del jazz… el septuagenario pianista congoleño lanza nuevo disco como una afirmación rotunda de su voluntad de librarse de las ataduras de la dictadura comercial y “trascender”. El que fuera director del Ballet Nacional de Zaire, lanza un nuevo disco en formato de sexteto de jazz siguiendo las premisas de Miles Davis cuando decía que el jazz es más una actitud que un estilo. Con el aura de la música de los Pigmeos como fuerza motriz y desde su Francia adoptiva, Ray Lema vuelve a mostrarse como uno de los pianistas más prolíficos de toda una generación de músicos congoleños y africanos que se han postulado como creadores imprescindibles para la música mundial.

Blinky Bill – “Everyone’s Just Winging It And Other Fly Tales” (19 de octubre, Lusafrica)

El álbum debut del músico y productor keniano Blinky Bill como solista —antes, cabeza pensante de los míticos Just A Band— consiste en 12 pistas de música electrónica, hip-hop y funk, que marcan el nuevo sonido de Kenia. Los sintetizadores y las melodías agitadas abren con un tributo al histórico Lwanda Magere, un poderoso guerrero de la tribu Luo, que es una declaración de intenciones para situar en Kenia el orgullo del savoir faire del que parece que ha sido despojado el país a nivel cultural y, en concreto, musical. Libre de influencias trilladas de Tanzania, Nigeria o Sudáfrica, Blinky Bill hace una propuesta fresca y cuenta con colaboraciones tan punteras como las de Nneka (Nigeria) o Sampa The Great (Ghana/Australia). Destaca “Oh Wah”, una canción que refleja, con la ayuda de Petite Noir y Nneka, una imagen real de la escena sociopolítica de África, y deja al oyente con un mensaje revolucionario para mira hacia el futuro.

Mariama – Love, Sweat and Tears (19 octubre, Universal Music)

Exuberantes sintetizadores sombrean las líneas dibujadas por la voz evocadora de Mariama, una parisina proveniente de Burkina Faso que se bate entre la música más jazzy y la experimentación. “Amor, sudor y lágrimas” es un álbum muy folk, muy pop y que describe un estado de confusión, soledad y tristeza con mucha luz. Un álbum decididamente moderno, alimentado por las influencias y los viajes de la cantante. Su voz esbelta, emparentada con las de Ayo o Imany, está llena sentimiento. Una oda a la delicadeza, fruto de la colaboración con Manuel Schlindwein (Selah Sue, Cody Chesnutt …) que no regala un epopeya discográfica que es un tesoro, a veces para bailar, a veces para relajarnos…

Salif Keita – Un Autre Blanc (26 de octubre, Naïve Records)

Bajo el nombre de “otro blanco”, el prodigio de la música mandinga, Salif Keita, firma lo que, ahora sí, postula como su último trabajo de estudio. A pesar de haber prometido dejar las producciones discográficas, el albino malí —que se autodefine como “un africano despigmentado”— vuelve a golpear este 2018 con un exitoso álbum de diez pistas donde encontramos a grandes voces africanas como las de Angélique Kidjo, Alpha Blondy o la estrella del afro trap MHD. El trabajo es un auténtico festival de Afro-pop repleto de mensajes de esperanza y paz, donde el profeta de Mali, considerado un auténtico militante en toda África Occidental, quiere poner punto y final a una discografía que comenzó en los años 70 con el grupo Les Ambassadeurs.

Vaudou Game – Otodi (26 de octubre, Hot Casa Record/Big Wax)

¡Una dosis contemporánea de Afro-Funk retro! La mezcla de escalas tradicionales togolesas con una sección rítmica al estilo de James Brown destinada al baile origina esta banda imprescindible para los ritmos funk de los sesenta y setenta. El compositor principal, Peter Solo, intenta conjurar los espíritus del vudú en la mayor bandera de la cultura de Togo, consigue una receta adictiva y optimista destinada al baile. Afrobeat donde el inglés o el francés flirtean continuamente con lenguas locales, tal como hicieron los ritmos afroamericanos con las cadencias africanas al llegar al continente a mediados del siglo XX. Una fiesta!

Fofoulah – Daega Rek (9 de noviembre, Glitterbeat Records)

La banda de Afro-dub basada en Londres lanza uno de los discos más progresivos e innovadores de este año. Las fallas electrónicas que abren el álbum a través de temibles y bellas canciones chamánicas, entronizan el sabar senegalés a golpe de puñetazos y melodías futuristas contadas con cuentos Wolof. La crudeza de tambores dinámicos y hábiles tejen hip-hop con trance salvaje del oeste de África, picoteos en el jazz y abrazos sinceros a diferentes culturas. Con Daega Rek, el colectivo dado al Afro-Dub se postulan como una de las bandas más innovadoras de la diáspora.

Dawda Jobarteh – I met Her Down The River (9 de noviembre, Sterns Music)

‘La conocí junto al río’. Así se titula el tercer álbum del maestro de la kora, el gambiano Dawda Jobarteh. Sus canciones contienen bellos momentos de contemplación tanto como de complejidad ejecutiva. Afincado en Dinamarca, el nieto del renombrado korista Alhaji Bai Konté; el hijo menor de Amadou Bansang Jobarteh, el músico favorito del primer presidente de Gambia; y el sobrino de Dembo Konté y Malamini Jobarteh, el dúo de kora que Sterns grabó por primera vez en 1985, Dawda demuestra cómo ha absorbido todo su bagaje cultural y lo evoca en este nuevo álbum tan necesario. Viajero mundial, mezcla múltiples influencias culturales más allá de África occidental y el norte de Europa, con interpretaciones que pasan hasta el clásico jazz “Afro Blue” de Mongo Santamaria con su kora electrificada, o incluso una exquisita versión del éxito pop de Adele, “Hello”.

Ali Hassan Kuban – From Nubia to Cairo (16 de noviembre, Piranha Records)

Esta reedición y remasterización del disco de 1988 del fallecido en 2001, Ali Hassan Kuban, es una joya. El egipcio llevó las melodías sinuosas de su música a escenarios de todo el mundo, mezclándolas con ritmos occidentales, jazz y pop estadounidense. Procedente del Alto Egipto, una tierra inundada por la construcción de la presa de Asuán, Kuban se mudó a El Cairo, donde ejerció de sastre mientras experimentaba con el clarinete y la gaita para interpretar canciones del Egipto negro. Músico de bodas hasta que se unió a un grupo de músicos de jazz de Harlem, se forjó un lugar especial internacionalmente. Ahora, quiere hacerse también un lugar entre los jóvenes egipcios, con este tributo merecido.

Farai – Rebirth (30 de noviembre, Big Dada)

El dúo experimental de hip hop de Londres, Farai, presentan su primer LP de rap punk e indie-pop, que utilizan como medio para hacer denuncia social. Infusionado con sintetizadores pop con autotune, el debut discográfico del dueto entre la vocalista zimbabwense basada en Londres, Farai, y el productor TONE —de ascendencia afro-guyanesa y galesa—, es un sugestivo retrato de la vida en el sureste de Londres. Con un espíritu post-punk vivido desde la experiencia de la diáspora africana, el dueto se es una suerte de proyecto panafricano, producto cultural de las dificultades que atraviesa la población negra, la juventud y la gente, en general, en la Gran Bretaña contemporánea y en la era del Brexit.

Tana – The Nile Project (3 diciembre, Zambaleta)

Tana es el tercer álbum de uno de los proyectos que más apasionados tienen a Wiriko desde su nacimiento: el Proyecto del Nilo. Se trata de un trabajo realizado por eruditos del sonido, de forma coherente y elegante, que nos dejan fluir por las corrientes del Nilo desde el primer suspiro. Las composiciones incorporan elementos de todos los países bañados por las aguas del río africano por excelencia, mostrando que las fronteras del continente son vaporosas y vacuas. En esta banda compuesta por hombres y mujeres que llevan consigo el legado de varios países y generaciones hallamos talentos tan imprescindible como los de la sudanesa Alsarah de Alsarah & The Nubatones o de la percusionista keniana Kasiva Mutua. Una representación contemporánea y totalmente refrescante de la riqueza de los sonido del Nilo, que ha sido grabado en Manifold Recording, Carolina del Norte, como parte de la residencia que la macro-banda realizó en NC State Live de la Universidad Estatal en Raleigh durante su gira de 2017 por los Estados Unidos. Profundo. Sobrio. Fascinante.

Descubre las demás novedades discográficas de este 2018 aquí:

Descoloniza tu iPod (I)

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (III)

Descoloniza tu iPod (IV)

Descoloniza tu iPod (V)

Descoloniza tu iPod (VI, VII & VIII)

Descoloniza tu iPod (IX)

Afro-electrónica para la defensa de lo austral

Loya rompe los límites entre la música electrónica y la música tradicional en un mundo globalizado

*Por Yves-Laurent Sondji Mulanza Kating

Tras un par de años de silencio, el productor franco-reunionés Sébastien Lejeune, más conocido como LOYA, emerge de nuevo con su trabajo Corail, un proyecto que lanza de la mano de la discográfica francesa MAWIMBI, especializada afro-electrónica.

La espera se olvida rápidamente al darle al play. Cimentándose en su experiencia en la música electrónica, LOYA regresa a sus raíces reunionesas para afinar un sonido creativo y preñado de espiritualidad. El álbum desprende esa energía característica de las diversas corrientes culturales del océano Índico donde se baña su isla natal, La Reunión.

Con Corail, conformado por de diez pistas, LOYA realiza un viaje electro-iniciático en el que (re)descubre arrecifes musicales del Índico. Para ello, reúne a leyendas locales como el mauriciano Menwar pionero del sega tipik y el acordeonista malgache Regis Gizavo. Dos invitados que se integran sin esfuerzo a un proyecto musicalmente comprometido y que cuestiona el desarraigo y la pertenencia a un lugar, a una cultura.

A diferencia de algunos artistas de música electrónica que explotan sonidos africanos desconectados de su contexto, LOYA echa raíces con un sonido que parte de experiencias vividas y recordadas en este trabajo cuya calidad musical está a la altura de esos cuestionamientos identitarios.

Con el tema “Amba”, cuyo significado es “abajo” en criollo, confunde y extravía al oyente con la repetición e inversión de las palabras. Es una dedicatoria del artista al pueblo chagosiano, igual de desorientado por su expatriación forzada a finales de los años 60 y principios de los 70.

En aquella época, el archipiélago de Chagos era administrado por Mauricio, perteneciente al imperio colonial británico. Los ingleses impusieron la evacuación de sus habitantes con la complicidad de los estadunidenses, últimos beneficiarios de ese desahucio ilegal. Detrás de ese usufructo, se escondía el pago de una deuda de aproximadamente 14 millones de dólares contraída por el gobierno británico con el norteamericano. Las dos partes pactaron en secreto para declarar el archipiélago inhabitado y hacerse con él, forzando a los isleños a un exilio funesto. El objetivo de los norteamericanos era construir una base militar entre Medio Oriente y Asia. El islote de Diego García, la parte más poblada de Chagos, se convirtió así en un objetivo estratégico en el contexto de Guerra Fría y cuya actividad continúa en la actualidad. Esa base militar sirvió durante las guerras de Iraq (1991 y 2001) y de Afganistán (2003).

Hoy, los chagosianos siguen luchando por el derecho a volver a su tierra de origen. Una justicia que el gobierno británico sigue negándoles y les dio la última bofetada en 2016 cuando el tratado angloestadunidense fue prorrogado automáticamente por otros 50 años.

El nuevo trabajo es un tesoro que deja en trance y busca el sentido de hogar a través de los testimonios de chagosianos aún traumatizados por la expulsión de su tierra. Lo místico se une a su movida afroelectrónica y es lo que hace de LOYA un artista creativo a la par que sensible.

Corail es el segundo LP de LOYA tras Éruption (2014), donde presento su visión maloya, música tradicional de La Reunión, amplificada con ondas sintetizadas y cajas a ritmos sincopados. Entre medias lanzó el EP, Indian Ocean (2016), con el que rindió homenaje a sus orígenes tamiles y a la música carnática, característica de esa región sur de India.

LOYA se consolida como un artista creativo y sensible que ha conseguido reapropiarse su patrimonio cultural mediante la música electrónica. Corail ha sido nombrado el mejor disco en la edición de octubre de la revista electrónica francesa, Trax. Un premio que reconoce no solo al talento del franco-reunionés sino también una verdadera labor de búsqueda y a un empeño personal.

 * Yves-Laurent Sondji Mulanza Kating es un periodista freelance y creador del blog musical “Monde De Poche”, donde se publicó esta reseña de forma original el pasado 24 de octubre. 

Los ancestros que rebuscan en la música tanzana

Miembros del grupo Wahenga, liderada por el músico John Kitime / Foto: Tanzania Heritage Project

El músico John Kitime bucea en los sonidos de “los viejos tiempos” cada domingo. Durante tres horas dirige un programa donde promueve la conservación del estilo retro desde la sede de la emisora EFM en Dar es Salaam.

Son los recuerdos del panorama musical tanzano de los años 60 a los 80 y donde la retahíla de bandas incluían a DDC Mlimani Park Orchestra, Vijana Jazz, Kilimanjaro y Urafiki Jazz. La música de la época era pegadiza y además se usó como herramienta para construir la unidad nacional y la solidaridad panafricana después de años de colonialismo. Es el sonido de unas generaciones que se creían invencibles.

La Tanzania libre bailaba al ritmo de un género conocido como Zilipendwa, y que puede traducirse como “los que fueron amados”. Este swahiili jazz o rumba tanzana parece desaparecido en la actualidad, pero Kitime intenta desmontar este pesimismo a diario.

Es cierto que la nostalgia viene con argumentos. Los salones de bailes cerraron de Dar el Salaam. Otros se demolieron. Muchas grabaciones de aquella época no se han conservado y los músicos tuvieron dificultades para desarrollar sus carreras. La liberación política y económica del país en los 90 empeoró la situación e hizo que los músicos locales tuvieran que enfrentarse a los efectos de la llegada de los medios privados. El pop arrasó en las radiofrecuencias y el gobierno cortó el financiamiento. Desde hace años, la Dar House of Music and Sports se dedica más a encordar raquetas que a vender discos.

Ahora, un documental protagonizado por Kitime revive los recuerdos de una música del pasado que se resiste a morir.

Wahenga, Los Ancestros en español, es el recorrido del músico en su misión por rearmar un grupo que recupere la banda sonora de los primeros años de la independencia. La película, dirigida por Amil Shivji y Rebecca Corey, sigue la rutina de un reencuentro de viejos artistas que vuelven ilusionados a comerse el mundo.

El documental, incluido dentro de la 8ª edición del festival cinematográfico Film Africa, reivindica el Zilipendwa mientras el espectador asiste a los ensayos y a la grabación de un álbum que refleja la persistencia de Kitime para con este proyecto.

La iniciativa cuenta con la ayuda de Tanzania Heritage Project, que fomenta la conservación del patrimonio musical de Tanzania y se ha embarcado en la digitalización de la “edad de oro” de su música. Con Wahenga, tanto banda como documental, se asegura que la tradición no muera en un trabajo que no queda anclado en relamer el pasado.

La banda liderada por Kitime se adapta a otros géneros populares contemporáneos y busca inspirar a las nuevas generaciones. De ahí que se incluyan las colaboraciones de jóvenes como la rapera Chiku Keto.

Wahenga es la reunión de unos amigos enamorados por la música que a pesar de su entusiasmo luchan contra los retos del panorama musical actual. El grupo finalizó en 2015 la grabación de su disco y, tras las falsas esperanzas y varias negativas de distintos sellos discográficos, todavía esperan la oportunidad de que salga al mercado. De momento hay que contentarse con sus directos en Tanzania y algunos temas grabados con el productor Sam Jones que pueden escucharse a continuación.

Este otoño, los escenarios se llenan de sonidos africanos

Fiesta del 6º aniversario de Wiriko:

20 de octubre, en MediaLab (entrada libre)

El sábado 20 de octubre celebramos nuestros 6 años de andaduras difundiendo las artes y culturas africanas contemporáneas. Con ganas de celebrar esta travesía con todos y todas nuestras lectoras y seguidoras, estaremos pinchando buena música en La Buena Vida (la cantina del Medialab Prado) a partir de las 19h con un buen set de Wiriko Sounds. Además, contaremos con un invitado muy especial, Lex Nevl, músico madrileño que agita el estilo electrónico con sonidos de África.

Pincha aquí para acceder al evento en Facebook.

Awesome tapes from Africa en Madrid:

27 de Octubre, en Sala Caracol 

El sábado 27 de Octubre Awesome Tapes From Africa, un proyecto de Brian Shimkovitz, aterriza en la capital. ATFA comenzó con la creación de un blog en 2006, donde Brian compilaba música africana y que a día de hoy, se ha convertido en un auténtico pepino. Un sello que no para de descubrir auténticas joyas de la música africana (y del que Wiriko os ha destacado varias de sus publicaciones) y sacar a la luz muchos nombres olvidados en el tiempo. Cuenta con más de una decena de lanzamientos donde encontramos artistas maravillosos como Ata Kak, Professor Rythm o Hailu Mergia.

Coely y Blitz the Ambassador en el Say It Loud

31 de octubre, Fabra i Coats (Barcelona) 

La belga de origen congoleño Coely y el ghanés Blitz the Ambassador estarán actuando en Barcelona en el marco de uno de los festivales de música negra más relevantes de la capital catalana: el Say It Loud. Ella es la sensación de rap del momento en Bélgica. Él, un auténtico embajador de los nuevos sonidos africanos instalado en Nueva York, la meca del hip hop, convencido de que hoy el futuro del continente está en juego. El álbum debut de Coely, ‘Different Waters (2017), es una mezcla de hip hop fresco, R & B, potentes rimas, soul elegante, notas electrónicas, una tonelada de actitud y el talento para combinarlo todo en un enérgico directo con banda que hará bailar a todo el mundo. Las influencias de afrobeat, jazz y motown de Blitz The Ambassador, hacen que el artista lleve el hip hop a otro nivel, con líricas políticas y conscientes. ¡Una oportunidad única de nuestrxs compañerxs del ya imprescindible Say It Loud!

Mulatu Astatke en la capital:

8 de noviembre, Teatro Fernán Gómez

El 8 de noviembre, el músico etíope Mulatu Astatke, que lleva más de cinco décadas encendiendo los escenarios de todo el mundo con su receta implacable de Ethiojazz, estará iluminando el Teatro Fernán Gómez como parte del Festival de Jazz de Madrid. Os invitamos a leer la entrevista en exclusiva que le hicimos en su última visita para el periódico El Salto y os recomendamos mucho su directo.

ALTER-AFRICA FESTIVAL (5º aniversario de Slow Walk Music)

17 de noviembre, Fábrica de Creació, Fabra i Coats (Barcelona)

Los 5 años de existencia del sello discográfico Slow Walk Music merecen una fiesta por todo lo alto. Y así lo harán con una tarde-noche llena de música africana con Alma Afrobeat Ensemble, Nakany Kante, Ebra, Elephant Tiny Obsession E.T.O, Dj Vera y G. Moumie. ¡No os lo perdáis!

Femi Temowo Quartet:

19 de noviembre en Sala Clamores (Madrid)

24 de noviembre en Sala Matisse (Valencia) 

Femi Temowo, artista británico de origen nigeriano, nominado al MOBO, creció escuchando a los pioneros de la música del oeste de África como Fela Kuti o King Sunny Ade. Más tarde descubrió a leyendas del Jazz como Charlie Parker o Miles Davis y especialmente al maestro de la guitarra Wes Montgomery, quienes le inspiraron para seguir su pasión por la guitarra con la fusión de estas influencias. Después de trabajar con el aclamado saxofonista de Jazz y artista de Hip-Hop Soweto Kinch, y tener varias nominaciones al MOBO, a los BBC Jazz Awards y al Mercury Music Prize, ha acompañado a artistas y bandas como George Benson, Dee Dee Bridgewater, Courtney Pine, The Roots, Omar, Amy Winehouse, Don Blackman… ¡Imperdible!

Femi Kuti:

21 de noviembre en Sala Apolo (Barcelona)

22 de noviembre en Mon Live (Madrid)

24 de novimebre en Teatro Circo, Festival de Jazz de Cartagena (Cartagena) 

El aclamado músico del Afrobeat, hijo del gran Fela kuti, presenta nuevo álbum (One People One World), gravado en The New Shrine en Lagos, Nigeria, la nueva sala de conciertos que Femi ha construido, homenajeando a la original The Shrine, donde su padre tenia su base de operaciones. En One People One World, Femi combina afrobeat con reggae, highlife, soul, R & B y otros elementos de la música africana, caribeña y afroamericana. Con su banda Positive Force, y su hijo, Omorinmade Anikulapo-Kuti, llega a España dispuesto a insuflar los mensajes de paz, amor y justicia a través de su música.

Richard Bona:

22 de noviembre, Sala Clamores (Madrid)

23 de noviembre, Auditorio (Zaragoza)

24 de noviembre en Teatro Circo, Festival de Jazz de Cartagena (Cartagena)

Nació en 1967 en Minta, un pequeño pueblo de Camerún, en una familia en la que tanto su madre como su abuelo eran cantantes. Richard ya tocaba el balafón cuando tenía cuatro años y aprendió a tocar la guitarra de modo autodidacta. Tiempo después, el dueño de un club de jazz le hizo escuchar discos del bajista Jaco Pastorius; a partir de esa experiencia, Richard decidió aprender a tocar el bajo también. Y se convirtió en uno de los mejores del planeta, que hoy es conocido como el ‘Sting africano’. Es uno de los músicos que mejor han sabido fusionar los sonidos y tradiciones de su África natal, la influencia europea y el mejor jazz americano. “La música es una escuela de vida en la que aprendí a abrazar las diferencias”, señala en una entrevista reciente.

Amadou & Mariam:

27 de noviembre, Sala Barts – Voll Damm Jazz Festival (Barcelona)

El dúeto maliense de Amadou Bagayoko y Mariam Doumbia llevan desde los 70 grabando música de lo más deliciosa. Con la publicación en 2005 de Dimanche à Bamako, con producción de Manu Chao, se convirtieron en estrellas globales de la música africana. Con Coldplay, U2 y Damon Albarn como colaboradores de más renombre, la pareja ha arrasado en festivales masivos de pop como Glastonbury y Coachella y ha firmado, como es el caso de Welcome to Mali (2008) y Folila (2012), algunos de los discos más vibrantes surgidos de África en el siglo XXI. Amadou & Mariam vuelven ahora a BARTS con La Confusion(2017), un disco con flashes de electrónica que los reafirma como banda virtuosa, única, bailable y muy, muy estimulante. «C´est chaud partout», cantan: el odio, el paro, la inmigración, la intolerancia. Por eso ellos ofrecen un «afro-pop brillante que invita a la esperanza y ofrece confort», afirmó PitchforkC´est chaud partout, es verdad, pero esta noche de noviembre en el festival con Amadou & Mariam nos hará pensar que sí, que otro mundo debería ser posible.

Bobi Wine, ¿de músico a presidente de Uganda?

Tras su detención en dudosas circunstancias y la brutalidad policial sufrida durante su encarcelamiento el pasado mes de agosto, la viral reacción en redes sociales con el hashtag #FreeBobiWine lanzó masivamente a la juventud ugandesa a las calles de la capital, Kampala, para exigir la liberación del autodenominado “presidente del gueto”, Robert Kyagulanyi Ssentamu, más conocido hoy como Bobi Wine. Más de 80 políticos, activistas y artistas de todo el mundo, incluidos el Nobel de literatura nigeriano Wole Soyinka, el músico nigeriano Femi Kuti, el activista y candidato presidencial keniano Boniface Mwangi o el movimiento congoleño LUCHA, han mostrado ya su apoyo a Wine firmando una declaración de condena al ataque contra este músico y activista de 36 años, que podría convertirse en el próximo presidente de Uganda. 

A pesar de que su carrera musical saltó a la fama con canciones de amor y de baile, en 2017 Bobi Wine —originario de Kamwookya, un barrio popular de Kampala—, lanzó su canción Freedom, un auténtico grito de guerra contra el gobierno de Uganda y su presidente desde 1986, Yoweri Museveni —el tercer presidente africano que más tiempo lleva en el poder—. En julio del mismo año, Wine fue elegido para el Parlamento del país como independiente. Y así empezaría lo que para Museveni puede ser su definitivo obituario político, puesto que nunca antes había tenido una voz disidente tan influyente entre la juventud del país —que tiene la población más joven del mundo, con un 77% de ugandeses por debajo de los 30 años de edad—.

Sin embargo, el músico no lo tendrá fácil.

Desde mediados de agosto de 2018, Bobi Wine ha sufrido la persecución del gobierno ugandés, después de un presunto ataque al convoy del presidente Yoweri Museveni en un mitin electoral en Arua, donde apoyaban a candidatos opuestos. Los hechos provocaron que el músico fuera arrestado dos veces y torturado estando bajo custodia militar. Al poco, el conductor de Wine fue asesinado a tiros por las fuerzas ugandesas y 32 líderes de la oposición también han sido arrestados acusados de traición. Además, durante las manifestaciones para exigir la libertad de los presos políticos, las fuerzas policiales arrestaron a docenas de personas y dispersaron las concentraciones con gases lacrimógenos y balas. Asociaciones como Human Rights Watch o la Comisión de Derechos Humanos de Uganda ya han denunciado en varias ocasiones la vulneración de los derechos humanos en Uganda.

Tras el alcance de las campañas globales pro-Wine, el presidente Museveni se vio obligado a dejarlo salir del país para recibir tratamiento médico en Estados Unidos, donde ha hecho campaña para pedir a Trump que deje de financiar a Uganda —uno de sus aliados clave en África—. A la vez, su caso trascendió a Reino Unido y Europa. Pero decidió volver a su hogar y ha rehusado el asilo político, para seguir luchando desde suelo ugandés, donde se encuentran sus hijos.

Imagen de la CNN.

Este mes, Wine, quién aún necesita un bastón para andar después de las recurrentes palizas sufridas por la policía del presidente, junto a otros más de 30 acusados, tenía que ser juzgado por traición. De ser condenado, podría enfrentar la pena de muerte. Sin embargo, la Corte ugandesa ha aplazado la vista hasta el próximo 3 de diciembre, después de que los fiscales estatales solicitaran más tiempo para la investigación del caso.  

En esta entrevista en español para France24, Bobi Wine explica como ha pasado de ser uno de los músicos más famosos de Uganda a convertirse en un activista decidido a hacer realidad la tan anhelada regeneración política de Uganda. 

Descoloniza tu iPod 2018 (IX)

Ha empezado el otoño, y con el solsticio, llegan cambios en nuestras listas de reproducciones. Viajamos al continente gracias a todas estas maravillosas novedades discográficas que os hemos seleccionado con todo nuestro mimo.

 

 

Manu Gallo – Afro Groove Queen (14 de septiembre, Contre-Jour)

La marfileña y reina del Afro Groove, la cantante, bajista y percusionista Manou Gallo, lidera un álbum lleno de funk y energía irresistibles. Nacida en Costa de Marfil, Manou fue criada entre el rico patrimoni cultural Djiboi por parte de su abuela, aprendiendo percusión y después, el bajo eléctrico. Ganando rápidamente reputación como bajista, Manou se unió a la legendaria banda Zap Mama y poco después se mudó a Bélgica en 2003. Tras colaborar con Bootsy Collins, Manou ha trabajado con Marcus Miller, Wyclef Jean, Manu Dibango o Mamady Keita. Ahora, con “Afro Groove Queen” (su cuarto álbum de estudio) cuenta con el invitado especial Chuck D y un “reencuentro” con Manu Dibango. Un álbum fresco y apetecible.

The Sey Sisters – Rise (14 septiembre)

Edna, Yolanda y Kathy, el trío de portentosas hermanas, cantantes y actrices catalanas de ascendencia ghanesa, se consolidan con su segundo álbum “Rise”, una llamada al empoderamiento afrodescendiente y femenino. Tras más de una década juntas encima del escenario nutriéndose de funk y góspel junto a su banda FunkyStep, y tras su presencia en el anuncio de Estrella Damm el pasado verano, nos premian con un disco que las postula como las nuevas divas de la música negra. Energía, luz, pasión y técnica endulzan clásicos de Marvin Gaye y clásicos del góspel cantado en inglés como “this little light of mine”, cerrando el disco con un tributo a Ghana con “Me Nsi Den Me Nkafo”.

Benin International Musical – BIM#1 (14 de septiembre, World Tour Records)

La tierra que nos ha regalado a Angélique Kidjo o la Orquesta Poly-Rythmo de Cotonou, ahora nos vuelve a mostrar que la escena musical local tiene aún mucho que ofrecer, especialmente con un colectivo asombroso: los Benin International Musical. Nacidos de la iniciativa de Radio France, en asociación con la EBU (Unión Europea de Televisores de Radio) y con la presencia de figuras beninesas como Aristide Agondanou, fundador de la banda de música Gangbé Brass Band, emergen de Cotonou hace cinco años y nos presentan su álbum debut BIM#1. Un álbum que combina los ritmos tradicionales del vudú con arreglos pop, electrónicos y de hip-hop y que cuenta con la presencia de músicos como el rapero Yehweyeton, ofreciendo un contrapunto a los coros femeninos tradicionales que presentan un ritmo urbano que es la síntesis de escena sónica que está en ebullición hoy en el país del África Occidental.

Thabang Tabane – Matjale (14 septiembre, Mushroom Hour Half Hour/Modulor)

El álbum debut del cantante y percusionista Thabang Tabane nos llega fresco desde Pretoria (Sudáfrica). Tabane es hijo del recientemente facellido cantante y guitarrista de jazz Philip Tabane, considerado el creador del estilo Malombo, del que fue pionero en la década de los 60. La música del hijo es una especie de reinvención del blues espiritual, logrado gracias al virtuosismo y la pasión con el que acaricia la piel de sus tambores, agita sus cascabeles y elabora sus conjuros y quejas. Además, su sonido puede entenderse como un auténtico ritual de curación, dado que el gran tambor venda malombo ha sido utilizado durante años como tal. El álbum es un animado reinicio de la eterna fórmula de Malombo, la banda de su padre. Una celebración de la vida a través de resonancias y ritmos musicales

Stella Chiweshe – Kasahwa (14 septiembre, Glitterbeat Records)

La virtuosa de la mbira dzavadzimu, la zimbabuense Stella Chiweshe, desafió la tradición que le impedía tocar el instrumento por ser mujer tanto como la ley colonial que lo prohibió en las ceremonias espirituales, por representar un desafío a lo desconocido de los poderes locales. Pero la revolución psoterior que vio el surgimiento de músicos políticos como Thomas Mapfumo, impulsó a Stella, que hoy es una de las músicas de mbira más reconocible en el mundo. Este disco reúne las canciones que llevaron a Chiweshe a la fama local, de los 70 y 80 y que impulsaron el instrumento tradicional Shona —considerado un elemento de comunicación con el mundo de los espíritus— al mundo de la música moderna.  Silbidos y melodías hipnóticas que nos hacen aterrizar de lleno a la calidez familiar y el fluir natural de los sonidos Shona.

Two Niles to Sing a Melody: The Violins & Synths of Sudan (14 septiembre – Ostinatto Records)

El nuevo recopilatorio de los maravillosos Ostinatto se centra en el swing de Sudán de las décadas de los 60, 70 e inicios de los 80. Un sonido que fusiona la tradición local con los préstamos del pop internacional, característicos de la Jartum más cosmopolita, antes de que se impusiera la Ley de la Sharia, en 1983. Compuesto a través de las grabaciones realizadas a la vera del río Nilo, este trabajo muestra la creatividad con la que se deleitaba a una nación joven atenta a las novedades radiofónicas que iban emergiendo. Y queda patente el flirteo entre violines y sintetizadores como parte de un diálogo constante que se refleja entre dos Nilos, uno de tradicional y otro de moderno, que fluyen en una misma corriente, pero donde la cultura que les subyace ha quedado relegada a la sombra de un régimen caduco, y dividida, por la independencia de Sudán del Sur en 2011.

Dur Dur of Somalia – Vol. 1 & 2 (14 septiembre, Analog Africa)

La reedición de este triple LP de la banda somalí Dur-Dur Band, da fe de la modernidad de un supergrupo de músicos cosmopolitas que hace treinta años dominaban la escena musical de Mogadishu. Órganos policromáticos y ritmos discotequeros se mezclan con soul para hacer arqueología de la historia cultural de Somalia, cuando el hoy devastado país, era aún un paraíso moderno de cultura y comercio. En un nuevo esfuerzo como rastreadores de las historias de la música, Analog Africa indagó in situ en cassettes de la época para descubrirnos el funk de los primeros dos discos de Dur-Dur, lanzados en 1986 y 1987 respectivamente, así como dos temas inéditos. Sonidos que te harán sudar desde el este de África, con funk electrónico, reggae y pop se mezclan con Daantho y Saar, para que no olvidemos que Somalia no es solo cenizas.

Aline Frazao – Dentro da Chuva (21 septiembre, Jazzhaus Records)

El nuevo álbum de la cantante y compositora angoleña Aline Frazão,  “Dentro de la Lluvia”, desnuda a la luandesa en una nueva batería de canciones más introspectivas que nunca. Grabado en Río de Janeiro, desprende influencias de la bossa nova a las que Aline ya nos tenía acostumbrados. Aunque su carácter político define la mayoría de sus canciones, así como el activismo de una artista muy comprometida con la sociedad. Sucede con “Manazinha (Nuevo Día)”, que critica el estado deplorable de la salud pública angoleña, pero también lo encontramos en la reivindicación feminista de “Sumaúma”. Después de su disco “Insular”, “Dentro da chuva” — que toma su nombre del tema “Kapiapia”, del escritor angoleño Ruy Duarte de Carvalho—fluye naturalmente como agua de manantial, destilando con sutileza y elegancia, todo el bagaje que la artista ha ido acumulando desde entonces. Cantado en portugués criollo, pero también en francés, esto es, sin lugar a dudas, uno de los mejores álbumes que nos han llegado este 2018.

Malawi Mouse Boys – Score For A Film About Malawi, Without Music From Malawi (21 septiembre, Toy Gun Murder)

Los chicos que se daban a conocer en 2013 con sus cantos religiosos mientras seguían vendiendo ratones asados al palo, vuelven con su 4º álbum de estudio, lanzado el Día Internacional de la Paz. Lo inusual del disco es que es una colección de temas principalmente instrumentales creados para una película ambientada en Malawi que, lamentablemente no se usó. Pero, su productor, Ian Brennan se ha empeñado en que el mundo los escuche. Y aunque los miembros de esta banda continúan viviendo sin electricidad ni agua corriente, nos recuerdan que son la primera banda en haber lanzado internacionalmente la lengua Chichewa en el terreno musical, tras actuar por Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda o Estados Unidos. Su éxito les ha permitido tener techos de zinc para sus casas, colchones de aire para sus hijos, una bicicleta, clases de inglés o la compra de un sistema de sonido. Este nuevo álbum muestra lo difícil de salir de la pobreza para una banda como ellos.

Lionel Loueke – The Journey (28 de septiembre, Aparté)

“El viaje”, del prodigio de la guitarra de Benin, Lionel Loueke, nos presenta al genio en un ambiente despojado, a menudo pintando suaves bocetos de sonido usando solo su voz y una guitarra. En lugar de su trío habitual, compuesto por el baterista Ferenc Nemeth y el contrabajista Massimo Biolcati, Loueke ha reunido a una gran variedad de músicos invitados para un acompañamiento sutil, y a través de esta receta construye el discurso de las quince canciones compiladas en este álbum. La versatilidad del guitarrista es, quizás, la principal característica. En palabras del propio Loueke: “Este álbum es un proyecto muy personal, es el reflejo más claro de las melodías y la atmósfera musical que llevo dentro de mí todos los días”.

Descoloniza tu iPod 2018 (VI, VII y VIII)

Tras un verano de fructíferas novedades discográficas, te desgranamos lo que más nos ha apetecido estos meses de playas, piscinas y arroyos, para que te configures tus propias listas de reproducción y te lleves el verano al bolsillo. 

LPs

Vicktor Taiwò – Joy Comes in Spirit (1 junio, Innovative Leisure)

El nigeriano establecido en Londres Vicktor Taiwò, presenta su álbum debut, ‘Joy Comes in Spirit’, expresión de su verdad absoluta en forma de 14 pistas electrónicas y de R & B ecléctico que muestran la personalidad de un alma sencilla capaz de tocarnos con la calma de temas que combinan letras espirituales y suavidad. Después del EP ‘Juno’, que lanzó en 2015, la atención internacional de este artista ha sido impresionante. Su marca particular de abstracción y voces impecables que van de tonos agudos e intensos a falsete y graves rasgados, abren grietas sensoriales en la mente del oyente. En un ejercicio de autoexploración el álbum lo va desnudando. Honestidad. Inocencia. Versatilidad. Pop absorbente.

Les Tambours de Brazza – Kongo (1 junio, Buda Musique)

Intentar sintetizar los originales patrones polirrítmicos y las percusiones de las diferentes 50 tradiciones culturales de República del Congo, es una ardua tarea. Pero el trabajo que la banda Les Tambours, fundada en 1991, realiza en este disco, va muchísimo más allá de la simple suma de colores y texturas musicales que se encuentran en este país. Matices rítmicos influenciados por los paisajes naturales del país se dirigen a una audiencia global y exploran del soukous de África Central, al Taraab de Zanzíbar o incluso su propia versión del rap. No se trata de un sonido propiamente característico de Brazzaville, o ni siquiera de la República del Congo en su conjunto, Les Tambours son una banda pop con todas las letras, que quizás, ni siquiera precisan ser definidos como una banda de Afropop.

Angelique Kidjo – Remain in Light (8 de junio, Kravenworks)

El último álbum de la beninesa revisa un clásico de los norteamericanos Talking Heads para devolverlo a sus orígenes. Esta innovadora del Afropop, responde así, a lo que ella ve como una de las principales influencias de ese disco clásico del rock Occidental: el Afrobeat de Fela Kuti. Invirtiendo la dirección del préstamo, Kidjo lo reinterpreta y revierte la mirada del norte global junto a la imaginación del productor Brian Eno. Con la batería de Tony Allen, Kidjo repatría lo acústico, lo electrónico, lo tradicional y lo moderno hacia África, cantando en lenguas africanas como el Fon. Como parte de esta africanización del álbum, la diva cambia muchas letras, rindiendo tributo a lo femenino o criticando la corrupción gubernamental. Al final, demuestra que los esencialistas se equivocan cada vez que la acusan de no ser suficientemente africana, y su tesis de que el espíritu rockero es tan africano como los ritmos de los pigmeos más aislados.

Nayaband – Plus d’Amour (8 junio, Slow Walk Music)

El tercer disco del senegalés Nayaban Jean, más conocido por el nombre de su banda Nayaband, es fruto de tres años de trabajo y se podría resumir así: un álbum de amor para calmar el dolor del mundo. Fusionando las cuerdas del violín, la Kora y la guitarra, así como el reggae o el rock, se ha grabado entre Finlandia, Senegal, Cuba, Barcelona, Nueva York y Las Palmas de Gran Canaria, ciudad donde reside desde hace 15 años. Así, con vocación de puente entre culturas, el disco viene ahondando en temas como la migración, la familia, los niños talibés, la soledad o la depresión. Los ocho temas del álbum se sirven del francés, inglés, español, wolof y mankañ para mostrar la diversidad cultural de un artistas más íntimo y elegante que nunca, pero también más consciente de la necesidad de cuidarnos y querernos más los unos a los otros, como especie, como humanidad. ¡Gracias Nayaban!

Etran de l’Aïr – No.1 (8 de junio, Sahel Sounds)

Etran de L’Aïr o “las estrellas del Aïr”, la región montañosa del norte de Níger, son una banda familiar de la ciudad de Agadez, cuyas guitarras eléctricas desempeñan una función social desde 1995. Aunque son una espléndida banda de bodas, la escasez de dinero de sus miembros hace que sus instrumentos sean viejos y abollados, y que suenen característicos. Además, su sonido está emparentado con diferentes grupos étnicos y su sonido, festivo, es casi surf rock. Con este álbum debut, grabado en vivo fuera de su complejo familiar en las afueras de Agadez, Etran de l’Aïr demuestran que, a pesar de no ser consideradas estrellas del Pop en su país, sí tienen toda la intención de catapultarse en la escena internacional.

Listen All Around: The Golden Age of Central and East African Music  (15 de junio, Dust to Digital)

Si bien ya os hemos hablado anteriormente de Hugh Tracey (1903-1977) y de su vastísimo legado discográfico almacenado en el ILAM, en Grahamstown, no teníamos acceso, hasta la fecha, a todo el universo que recogió a lo largo de su vida. Pero ahora, este recopilatorio rescata 47 canciones de rumba popular recién remasterizadas en las que se puede escuchar la influencia de varios géneros musicales extranjeros, de lo cubano, a los salones de baile europeos o el jazz estadounidense. Música anterior a juju, al afrobeat, al soukous o al mbalax, nos llega fresca de la mano de bandas como Coast Social Orchestra, Dar es Salaam Jazz Band, Mwenda Jean Bosco, Merry Blackbirds o Katanga Dance Orchestra. Dust to Digital ha hecho un absoluto regalo a la audiencia, bellamente empaquetado.

African Scream Contest 2 (junio, Analog Africa)

Los coleccionistas han vuelto a ver la luz con este nuevo regalo de Analog Africa, el segundo volumen dededicado al funk y el Afrobeat de Benin. Durante la dictadura marxista-leninista de Mathieu Kérékou (1972-91), y a pesar de que músicos como Angelique Kidjo se tuvieron que exilar, se impulsó mucho la música local. Nombres como Gnonnas Pedro, compusieron multitud de canciones patrióticas para el régimen. Y en este recopilatorio, se rescata toda esa música de 1963 a 1980. Funk duro con guitarras distorsionadas, wah-wahs, vodoun y delicioso Afrobeat empaquetados en una hermosa edición de dos discos de vinilo, para deleite de los fanáticos de la música de baile de la época dorada de África Occidental.

AMMAR 808 – Maghreb United (15 de junio, Glitterbeat Records)

El sonido atemporal de Ammar 808 nos lleva del Túnez más clásico a los sonidos electrónicos más contemporáneos. Liderada por Sofyann Ben Youssef, la banda teje sus temas a partir de una caja de ritmos que se nutre del folk-rock del Magreb con las voces de Cheb Hassen Tej de Túnez, Saidi de Argelia y Mehdi Nassouli de Marruecos. ¡Todo un esfuerzo de síntesis norteafricano! Que, además, cuenta con un exponente de la música Gnawa, Nassouli, quién deleita con su laúd guembri, y la flauta gasba o gaita zukra, que asoman la cabeza entre sintetizadores. Distorsión y frenéticos ritmos que nos llevan al trance.

Nsimbi (22 de junio, Imara)

El dúo estadounidense-ugandés Nsimbi (hierro en kisuajili), formado por el MC ugandés Zamba y la vocalista estadounidense Miriam Tamar, han sacado álbum debut homónimo con letras cantadas en swahili, inglés, Luganda y Lingala. En él, se combina lo tradicional y lo moderno, utilizando instrumentos y sonidos del este africano de formas contemporáneas. Originalmente, se unieron en una canción para sensibilizar a los ugandeses sobre el VIH cuando Tamar se mudó a Uganda para trabajar en una ONG en el norte del país. Ahora, afincados en Estados Unidos, el dúo se han unido a Herbert Kinobe, también originario de Uganda, en la percusión, el balafón y la kora y a la guitarra soukous de Jaja Bashengezi (Congo) que insuflan en el álbum el dinamismo de Afropop con proverbios Swahili y Bagandan.

Diali Cissokho & Kaira Ba – Routes (29 Junio – Twelve / Eight Records)

El griot senegalés Diali Cissokho y su Kora, hallan un lenguaje común con el cuarteto estadounidenses Kaira Ba, para poner las raíces de la música popular senegalesa al servicio de nuevas audiencias. Es un álbum romántico, inspirado en paisajes y escenas cotidianas que nos sumergen en el M’Bour natal de Diali, acompañándose de percusión sabar o niños cantando el Corán. Pero el sonido resuena a ambos lados del Atlántico, con guitarras eléctricas que aportan una sonoridad de rock particular, dejando también despuntar el blues o el gospel. Además, la salsa o el reggae, muy presentes en el panorama musical de Senegal, aparecen sin complejos en el álbum, que pretende ser una “ruta”, un mapa auditivo o un camino de retorno de Diali a su hogar.

Kamal Keila: Muslims and Christians – Habibi Funk 008 (6 julio – Habibi Funk Records)

La música sudanesa de los 60 y 70 tiene un nombre: Kamal Keila, un célebre músico, al que el presidente Nimery llevó de gira por 25 países africanos, pero que las estaciones de radio sudanesas nunca tocarían su música. Keila, que vivía en Jartum, guardó sus álbumes y cassettes, que grabó en Libia, en su casa, y ahora salen a la luz de la mano de Habibi Funk. El título hace referencia a la partición de un país de norte musulmán y sur cristiano, hoy partido en dos. Keila se esforzó a lo largo de su vida por defender la ciudadanía común de dos identidades y resistir a los insistían en que Sudán era un país únicamente árabe. “Los sudaneses somos una sola nación”, reivindica. Una vibrante mezcla de folk, soul, funk y Afrobeat post-independencia con matices del Nilo Azul y con un claro parentesco con lo que se producía en Addis Abeba en la época.

Nasty C – Strings and Bling (6 Julio – Universal Music)

El rapero sudafricano de 21 años, Nsikayesizwe David Ngcobo, más conocido como Nasty C, cedió a los encantos de la industria musical con el lanzamiento de su exitoso mixtape, ‘Price City’, en abril de 2015. Su impresionante álbum debut, ”Bad Hair”, lanzado en 2016, lo postuló como una de las estrellas más prominentes del rap contemporáneo. Ahora, con su segundo larga duración, el jovencísimo MC “Durbanite” (de la ciudad de Durban) muestra como el hip hop es pop en plena ebullición en el país más desarrollado de África, donde el avance de la tecnología marca el buen hacer de los sonidos más modernos.

Jess Sah Bi & Peter One – Our Garden Needs Its Flowers (19 agosto,Awesome Tapes From Africa)

‘Our Garden Needs Its Flowers’ o “Nuestro jardín necesita sus flores”, lanzado en 1985, fue el álbum debut de los marfileños Jess Sah Bi & Peter One, una especie de Simon and Garfunkel africanos que se convertirían en auténticas estrellas en el África Occidental. El sello Awesome Tapes From Africa reedita esta obra maestra treinta y tres años después, para volvernos a sumergir en las baladas ochenteras y el afro-pop de Peter —hoy, enfermero en Nashville— y Jess — profesor de música africana para niños en San Francisco—. Un álbum cantado en gouro, francés o en inglés que reboza celebración dejando lugar para canciones de cuna como “Clipo Clipo”, que abre el disco, pero que también deja lugar a las reivindicaciones políticas con temas como “Apartheid”, que pedía el fin de las espantosas leyes de segregación racial en Sudáfrica, nueve años antes de que fueran finalmente abolidas. ¡Deliciosa reedición! 

Ekuka Morris Sirikiti – Ekuka (24 Agosto – Nyege Nyege Tapes)

El sonido metálico y vintage de la mbira tienen una carga especialmente hipnótica. La Uganda de los 1950 a los 1970, tuvo un maestro de este instrumento: Ekuka Morris Sirikiti, un legendario griot del norte del país que es lanzado ahora por nuestros amigos de Nyege Nyege Tapes, especializados en documentar la escena moderna de Kampala. Ekuka es referencia para una nueva ola de raperos y productores procedentes de Tanzania, Uganda y Kenia, que desarrolló su legado como una resistencia al reinado del dictador Idi Amin, y que ahora, con los levantamientos de la juventud en defensa de músicos como Bobi Wine, se vuelve a reivindicar. La mbira distorsionada, que recuerda al trabajo de los congoleños Konono n ° 1, es ensalzada por este sello, amante de la electrónica local e impulsores del Nyege Nyege Festival, uno de los eventos más singulares de la región de África del Este.

Bamba Pana – Poaa (24 agosto, Nyege Nyege Tapes)

Este disco de música Singeli de Tanzania, muestra la tendencia sonora de mezclar sintetizadores con bucles de teclados sincopados y percusión hiperveloz. Bamba Pana, parte del colectivo Sisso, es uno de los nombres más grandes de la subcultura Singeli, arraigada en comunidades pobres, que hoy es el pop de Tanzania. Las cadencias de Bamba Pana son implacables, con un tempo y ritmos hiperactivos, que muestran como los sonidos electrónicos y las disonancias aún pueden ir a más con un MC cantando con helio, a la pulsión ametrallante de estridencias y aullidos. Da vértigo, si no chirría; sorprende, si no atolondra. Un báslamo anti-folklórico para los más esencialistas.

Kristel – Irony (31 Agosto – RFI Talent)

Este trio de rock de Madagascar, compuesto por guitarra, bajo y batería, emergen con un álbum debut tan singular como sorprendente. Recuerdan a los primerizos norteamericanos No Doubt por su espíritu indómito, aunque comparaciones a parte, ¿quién le iba a decir que a Gwen Steffani que le saldría competencia africana con la voz de Kristel, de solo 23 años? “Irony” detona un aspecto desconocido de la música malgache, cantando solo en malgache sobre amor, pero también criticando los retos que vive la “Gran Isla”. Y nos sacude con una propuesta elaborada por Dizzy Brains, No Mady y Kristel, quiénes desvelan el Madagascar más rockero, ya de gira por Europa.

Alpha Blondy – Human Race (31 Agosto, Wagram Music)

Vuelve el brujo del reggae africano que durante más de tres décadas ha paseado el sonido originario de Jamaica con toques marfileños por escenarios de todo el mundo. Y lo hace con un nuevo álbum, su decimoctavo, sólido tanto en el sonido como en las letras, para agitar conciencias. A los 65 años, el “foulosopher” viene con un disco titulado la “Raza Humana”, que se estructura alrededor de algunas ideas como la de los “politichiens” (juego de palabras con político-perro) y con participaciones de la beninesa Angelique Kidjo, el senegalés Youssou N’Dour o el congoleño Fally Ipupa. Los ingredientes son los clásicos, gracias a su banda, Solar System, que como los Wailers para Bob Marley, no abandonan a la estrella, como la gran mayoría de sus fans.

Vivalda Dula – Dula (31 agosto)

La cantante angoleña afincada en Estados Unidos brinda su 4º álbum de estudio, esta vez, de marcadas influencias latinas, gracias a la participación del productor Emílio D. Miler, ganador de un Grammy Latino p de varios músicos argentinos. Sus letras en kimbundu, portugués, inglés e incluso español, catapultan a la cantante desde Angola hacia el mundo. Y es que no se trata solo del lenguaje utilizado, ya que el disco fue gravado en 7 países diferentes desde Angola, Brasil, Colombia, Francia, Portugal, Estados Unidos a Cuba, mostrando la intención de llevar la música de Dula a la escena internacional. Letras sobre la explotación infantil se combinan con la defensa de la mujer, especialente en un tema sobre la figura de la reina Njinga Mbande, del reino de Ndongo, del siglo XVII.

¿Y si las mujeres tuareg no quieren renunciar a sus costumbres?

La banda Les Filles de Illighadad desmonta la visión de la mujer en Níger y se muestra rotunda en cuanto a la mala imagen del país.

Níger es el último país en la cola de los 187 estados que conforman el Índice de Educación de las Naciones Unidas. Solo uno de cada cinco adultos nigerinos puede leer, siendo las niñas las peor paradas de estas elevadas tasas de analfabetismo. De hecho, solo el 8% de las nigerinas asisten hoy a la escuela y muchos padres y madres prefieren que se casen a que reciban una educación escolarizada. Al mismo tiempo, el país es conocido por sus altas tasas de pobreza (44,1%) y bajos índices de desarrollo, pero también por ser una de las regiones más inseguras del Sahel, debido a la presencia cada vez más fuerte de Boko Haram o de las mafias de la migración ilegal a través del Sahara. Sin embargo, al parecer, al otro lado de las lentes a través de las que leemos y analizamos este tipo de información, hay otra realidad bien distinta.

“Níger no tiene nada que ver con todas las noticias que llegan fuera. No hay inseguridad todos los días, y nosotras nunca hemos sufrido ataques terroristas. Al contrario, la mayoría de nigerinos son libres de circular por el país sin ningún problema. Estos puntos de vista son una manipulación de los medios de comunicación de Europa para disuadir a la gente de venir a Níger”, asegura la cantante y guitarrista tuareg Fatou Seidi Ghali, líder de la banda de mujeres nigerinas Les Filles de Illighadad.

Ghali añade que cree que “todo esto sirve para proteger a los intereses financieros de Francia, como por ejemplo la explotación de minas de uranio de Areva. Mientras que Níger es un país ‘pobre’ económicamente, las multinacionales, con la complicidad de nuestros políticos, están explotando desde fuera las riquezas de nuestra tierra. El foco de las migraciones desde Níger se da en primer lugar, porque somos un país sin salida al mar que es geográficamente enlace entre el África subsahariana y los países del Magreb y Europa. Pero el aumento del tráfico de migrantes en Níger está relacionado en gran medida con la destrucción planificada del estado libio y la caída de Gadafi”.

Puede que Fatou, como tantas otras mujeres de Níger, no haya cursado el mínimo obligatorio de estudios que se considerarían básicos en la mayoría de países occidentales; sin embargo, su capacidad de análisis no parece, para nada, de una persona inculta o analfabeta. “La cuestión de la educación de las niñas en escuelas ‘normales’ no me parece esencial”, afirma.

Artículo publicado originalmente en El Salto, para seguir leyendo pulsar aquí.