Los mejores discos hechos por mujeres africanas en 2020

A pesar del revés que ha significado para la indústria musical y para el resto de sectores creativos y culturales este 2020, las creaciones hechas por mujeres africanas en forma de álbumes han ido goteando a lo largo de los últimos doce meses. Las artistas femeninas, que luchan contra varios estigmas a la vez en un mundo dominado por los hombres, han dado buena muestra de que el talento, como la naturaleza en sí misma, se las apaña para encontrar siempre fórmulas para salir a la luz. Siguiendo la estela de nuestra serie ‘Descoloniza tu iPod‘, os desgranamos lo que para Wiriko han sido los mejores discos hechos por mujeres africanas este 2020. 14 joyas discográficas para disfrutar durante fiestas, y durante todo el año.

Los mejores discos hechos por mujeres africanas en 2020

Elida Almeida – Gerasonobu (6 noviembre, Lusafrica) 

Con solo 27 años, la cantante de Cabo Verde Elida Almeida ja es una de las voces isleñas más reconocidas y con más personalidad de todos los tiempos. Su nuevo album Gerasonobu —”nueva generación” en crioullo caboverdiano—, publicado bajo el manto del sello Lusafrica, viaja desde la isla de Santiago por diferentes influencias que van desde su actual hogar, en Lisboa, a diferentes puntos del continente africano, europeo o americano. Con la participación del multiinstrumentista y productor caboverdiano Hernani Almeida o el DJ, productor y músico keniano Blinky Bill, este nuevo trabajo vuelve a poner a Elida en un lugar natural de compositora e intérprete impecable, que brilla con luz propia y sin artificios de ningún tipo.

Yemi Alade – Empress (20 noviembre, Effyzzie Music Group)

La cantante, compositora e intérprete nigeriana Yemi Eberechi Alade es hoy una de las artistas femeninas más importantes de África. Su 5º proyecto de estudio nos trae 15 pistas que están destinadas a convertirse en lo más bailable y bailado del continente en las próximas semanas. En un álbum donde se halla la participación de los franceses Vegedream y Dadju o de megaestrellas nigerianas como Patoranking o la rapera, productora discográfica y actriz británica Estelle, la chica igbo-yoruba de moda se presenta como una “Emperatriz”, auspiciada por algunos de los mejores acompañantes que podría tener. Apodada “Mama Africa” por su versatilidad cantando en igbo, yoruba, pidgin, swahili, inglés o francés, su mezcla de coupé-décálé, dancehall y highlife con Pop la sitúan de nuevo en el trono panafricano del Afropop.

Les Mamans du Congo & Rrobin – Les Mamans du Congo & Rrobin (13 noviembre, Jarring Effects)

El beatmaker francés RRobin, que ya había trabajado con el sudafricano Spoek Mathambo, se ha unido en esta nueva aventura al colectivo de mujeres Les Mamans du Congo, para producir un disco delirante y embriagador de 9 pistas que ponen la voz de la mujer congoleña en el centro. Liderado por la cantante y percusionista Gladys Samba, figura emblemática en Brazzaville, el colectivo Mamans narra historias cotidianas a través de ritmos dibujados con tenedores, cestas, platos y materiales reciclados. Iniciativa de la Coopérative de Mai (un teatro en Clermont-Ferrand), el instituto francés de Brazzaville y el sello francés Jarring Effects, el álbum recoge las reivindicaciones de un colectivo de mujeres en una sociedad tremendamente patriarcal, juntamente con nanas y otras historias a veces rapeadas con tremenda fuerza, donde hablan de la vida diaria de las mujeres de la región. Los sutiles ritmos electrónicos del productor lanzan a este grupo de lleno a la escena de la electrónica global en una de las últimas sorpresas del año.

Aya Nakamura – Aya (13 noviembre, Warner Music France)

Los Afrobeatz tienen en la franco-maliense Aya Danioko —más conocida como Aya Nakamura en una declaración de intenciones para reivindicar su alma guerrera— a una de sus divas más grandes. Una de las artistas más escuchadas en la escena urbana francesa, se erige cantando en argot como icono femenino negro en un mundo aún tremendamente afectado por la islamofóbia o el racismo. A contra-corriente de la versión oficial, Aya Nakamura vuelve a mostrar en este disco de 15 pistas que la chanson française ya no suena más solo a Edith Piaf y que hay muchas fórmulas posibles, más fidedignas con lo que se escucha en la banlieue. Así, este álbum homónimo, presenta a una griotte madura y consolidada que a modo de Gioconda negra, con tan solo 25 años, se ha forjado más de 5 millones de suscriptores en su canal de YouTube.

Amaarae – The Angel You Don’t Know (12 noviembre, GOLDEN CHILD LLC.)

Hay voces que no te dejan indiferente. Es el caso de la de la joven Ama Serwah Genfi, que este 2020 ha debutado con el LP “El Ángel Que No Conoces”, un álbum de 14 pistas donde la fusión entre hip-hop, afropop, R&B, garage o punk-rock entrona al neo-soul africano femenino como la nueva vanguardia sonora en Occidente. Nacida en Nueva York, y criada entre Atlanta y Accra por padres ghaneses, esta joven polifacética bucea con absoluta confianza por ritmos pan-globales que marcan la era digital de un conjunto de artistas acostumbrados a vivir sumergidos en Instagram, especialmente en un momento donde los espectáculos en vivo brillan por su ausencia. No parece que esto sea un problema para Amaarae, quien fluye a golpe de susurros y sensualidad tanto entre la juventud urbana de África Occidental como entre la estadounidense.

Star Feminine Band – Star Feminine Band (10 noviembre, Born Bad Records)

Entre 10 y 17 años tienen las siete componentes de esta banda de chicas y niñas beninesas que ha irrumpido este 2020 como uno de los debuts más interesantes. Fusionando estilos como el sato, el highlife y la rumba hablan de temas como la igualdad o la mutilación genital femenina con naturalidad y sin pretensiones. Angélique Balaguemon en batería/voz, Julienne Sayi en bajo, Marguerite Kpetekout en batería, Grâce Marina Balaguemon en teclado/voz, Anne Sayi en guitarra eléctrica, Urrice Borikapei en percusión/voz y Sandrine Ouei en el teclado, se presentaron en un concurso de una radio local para recibir clases gratuitas de música. Con influencias de garage rock y psicodelia, esta ensemble de Benin llamó la atención del sello francés Born Bad, quienes se sorprendieron con la “asombrosa frescura, inventiva y energía” de las chicas y decidieron llevarlas a nuestros oídos. Es gracias a producciones como esta que podemos escuchar lo que se hace hoy, y los problemas que preocupan a las jóvenes de Benin, más allá de Angelique Kidjo…

Lous and The Yakuza – Gore (16 de octubre, Columbia)

La jovencísima congoleña-ruandesa establecida en Bélgica Marie-Pierra Kakoma, más conocida por su alter ego artístico Lous and The Yakuza, mezcla hip hop y trap en un álbum debut que la sitúa a la cabeza de la innovación sonora del universo francófono. Exponente de la Generación Z, su primer álbum explora temas como el racismo, la soledad o la desesperación. Sus diez cortes han seducido a fans en Alemania, Francia, Bélgica o Sudáfrica, aunque sin llegar a una audiencia amplia en su país de orígen. En el tema que cierra el álbum, ‘Solo’, Marie-Pierra, que nació en Lubumbashi en 1996, pone en cuestión la independencia del Congo de 1960 y se pregunta “¿por qué el negro no es un color del arco iris?”. Interesantísimo trabajo que refleja la resiliencia de una generación de personas que se han visto sumergidas en una guerra, obligadas a migrar y privadas de libertad. Además, este álbum ha sido producido por El Guincho, productor de algunos de los éxitos de la catalana Rosalía. Delicioso.

Selma Uamusse – Liwoningo (24 de julio, Ao Sul do Mundo)

La mozambiqueña residente en Portugal Selma Uamusse presenta un disco luminoso cantado en portugués, inglés y en chope, una lengua originaria de la provincia mozambiqueña de Inhambane. Emergiendo de varios sures, “Liwoningo” o “luz”, combina elementos que son fruto de la hibridación cultural de los ricos universos lusos. En este álbum tan apetecible la artista colabora con la banda brasileña Bixiga70 en un tema dedicado a Maputo, mostrando las conexiones que desde hace más de un siglo teje la cultura transatlántica que une África, Europa y América. Mezclando sonidos calmados con timbilas como punta de lanza o la fuerza del afrobeat propulsando sus mensajes, los ocho cortes de este álbum nos sumergen en el fluir de una artista a caballo entre dos continentes que representa la interesante paleta de colores, olores y gustos que la diáspora africana está dibujando a nivel global.

Zoë Modiga – INGANEKWANE (26 junio, Yelloewax)

En un ejercicio de exploración de la identidad, el último álbum de Zoë Modiga demuestra por qué la sudafricana es una de las estrellas emergentes del sur del continente africano. Después de tres años desde su excelente álbum debut Yellow: The Novel, esta segunda horneada de temas presenta dieciséis pistas, cantadas casi exclusivamente en su idioma nativo —el isiZulu—, con algunas interpretaciones vocales finas y seguras en todo momento. Un álbum relajado y fresco que evoca el papel central de los narradores tradicionales de historias en su cultura, mientras acerca géneros tradicionales a las baladas de jazz de la forma natural en que los artistas sudafricanos nos tienen acostumbrados. Aunque en este trabajo, el foco está en el timbre y la voz luminosa de Zoë Modiga, probablemente una de las mujeres más destacadas del momento en la escena independiente sudafricana.

Siti Muharam – Siti of Unguja (Romance Revolution of Zanzibar)’ – (19 de junio, On The Corner)

Con su disco debut, Siti Muharam trata de recuperar el legado de su bisabuela, Siti Binti Saad, pionera y una de las principales referencias musicales de la música taarab de Zanzíbar, junto a Bi Kidude o Zuhura Swaleh. En este delicioso y necesario trabajo recomendable para todo aquél amante de los sonidos de la costa índica, la cantante hace un recorrido por el trabajo, las melodías y las formas con las que su bisabuela innovó y conectó este estilo musical típico de la costa suajili con la gente de la isla. El álbum es una reivindicación del pasado musical de la que un día fue una isla independiente cuya sociedad se reivindica como única. Sin embargo, el álbum deviene en un salvoconducto para recuperar sonidos olvidados y reinventarlos para que las nuevas generaciones puedan mantener viva la cultura zanzibarí. Han cambiado el ánimo y los tiempos, pero como expresa Siti Muharam, la esencia sigue vida y son los jóvenes como ella los que hacen esto posible. Algo que intenta hasta la fecha la Dhow Music Academy, un centro único en el mundo y al que Wiriko no se cansa de reivindicar como necesario.

Les Amazones d’Afrique – Amazones Power (24 enero, Real World Records)

El nuevo álbum del innovador grupo femenino de África Occidental Les Amazones d’Afrique, vuelve a poner al combo femenino como una propuesta joven y fresca a la que aún le queda mucho que decir. La electrónica y los sintetizadores reúnen, esta vez, a la guineano-parisina Niariu, la rapera malí Ami Yerewolo, la cantante de chaabi argelina Nacera Ouali Mesbah, la beniness Fafa Ruffino o la marfileña Kandy Guira en una propuesta que sigue fluctuando en ingredientes pero no en fondo. Junto a las veteranas Mamani Keïta y Rokia Koné, el nuevo elenco revitaliza el mensaje de la igualdad, la denuncia a la mutilación genital femenina, el apoyo a la educación de las niñas o el grito contra el abuso doméstico y el maltrato físico contra las mujeres. Es la unión musical de las que claman por la justicia, representando un África joven, femenina, unida y empoderada. “Power”, además, reúne a mujeres de África, Europa y Sudamérica para culminar con un mensaje de libertad colectiva, justicia social e igualdad universal que este 2020 se ha hecho aún, más necesario.

Ayo – Royal (31 enero, 3ème Bureau/Wagram Music/Indigo)

Vuelve una de las voces más envolventes y reconocibles del Nu Soul contemporáneo. Esta hija de nigeriano y gitana, criada en Alemania y residente entre París, Nueva Jersey o Kingston presenta una nueva y preciosa colección de 12 pistas, donde voz y guitarra crean atmósferas brillantes, sencillas, sinceras, serenas y realmente emocionantes. Fiel a la poesía y las influencias de Blues, Folk, Jazz, Reggae y Soul que caracterizan su propuesta, la elegancia de esta artista nómada de 39 años que irrumpió en el mundo en 2006 con los coreados “Down on my Knees” o “Help is Coming”, vuelve para mecernos con su calidez musical cantada en inglés y francés. La maternidad, la depresión, la espiritualidad, las trabas burocráticas de la migración en la era Trump o la aceptación de su propio cuerpo están en el trasfondo de su madurez compositiva, que se nutre de clásicos como Afro Blue de Robert Glasper, Né Quelque Part de Maxime Forrestier o Throw It Away de Abbey Lincoln. Una maravilla llena de belleza que, que hay que reivindicar como lo mejor de este año.

Simphiwe Dana – Bamako (24 de abril, Universal Music)

El quinto álbum de la cantante sudafricana será el último que la artista edite. Así lo anunció la propia Dana, que con este trabajo, pone fin a una carrera discográfica de 16 años en la esfera musical del África del Sur, que la ha llevado a ser reconocida internacionalmente. Bamako está coproducido junto al legendario Salif Keita y toma el nombre de la ciudad capital de Malí, donde lo registraron. Se trata de un viaje desde el sur del continente a África Occidental que muestra las múltiples influencias y sonoridades de una tierra enorme y diversa con un lenguaje musical riquísimo. Sorprenderá la fuerte presencia de guitarras, debida a la participación del gran e inimitable Vieux Farka Touré. Dana abraza todas estas influencias y nos lleva de la mano por melodías íntimas que navegan entre el jazz, el blues y las composiciones arraigadas en diferentes puntos de África y de su propia alma camaleónica. Algo que nos ha alegrado el confinamiento este 2020.

Irma – The Dawn (28 febrero, autoproducido)

Tras dos discos que la posicionaron como una de las voces más interesantes del folk-pop francés, la cantante camerunesa de Douala Irma Pany—que se dió a conocer hace una década como una auténtica estrella de Youtube y que logró fichar para Universal Records— vuelve con trece nuevas pistas introspectivas y maduras tras una larga ausencia debido a lo que, ella misma calificó de agotamiento profesional. Bebiendo del R&B, el Afrofolk, el Soul, el Blues y el Pop, Irma vuelve rebosando melancolía para un renacimiento musical más relajado, menos ostentoso, pero no de menos calidad con este “amanecer” que nos deleita a golpe de joyas como Venom of Angels y nos guiña el ojo con flirteos con el castellano en . Un disco que ha pasado muy desapercibido por la crítica pero que nos parece de lo mejorcito de la cosecha 2020.

¿Sabes qué discos hechos por ellas destacamos el año pasado?

 

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Investiga y escribe sobre ciudades africanas, derechos humanos y música. Le mueve la creatividad con la que construye futuro la juventud africana en contextos urbanos, especialmente en África del Este. Sus campos de trabajo son el periodismo escrito y radiofónico, la investigación o la gestión cultural. Cofundadora de Wiriko y coordinadora de Seres Urbanos (EL PAÍS), actúa como consultora independiente para entidades del tercer sector y actualmente, es Técnica de Cooperación Internacional en el Ayuntamiento de Girona. Licenciada en Filosofía (UB), posgraduada en Estudios Africanos y Desarrollo (UPF) y máster en Culturas y Desarrollo en África Subsahariana (URV).
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