Descoloniza tu iPod (X, XI & XII)

Última parada de la serie Descoloniza tu iPod que, durante todo 2018, os ha traído una selección de álbumes y novedades discográficas venidas desde África y/o sus diásporas. A continuación, la traca final del último trimestre del año con lo último de la música africana de octubre, noviembre y diciembre.

Dhafer Youssef – Sounds of Mirror (5 octubre, Universal Music)

El tunecino Dhafer Youssef  ha sido el músico que más ha hecho para introducir el oud al rico universo del jazz. Junto al percusionista Zakir Hussain, al clarinete turco de Hüsnü Şenlendirici y la guitarra jazzística del noruego Eivind Aarset, los músicos respirar con el mismo aliento en temas como “Humanidad”, donde atmósferas de ensueño nos evocan a un estar meditativo y espiritual.

Lemma – Femmes Artistes de la Saoura (12 de octubre, Buda Musique)

La banda femenina Lemma, proveniente de Saoura, al sur del Sahara argelino, son un exponente de la música del Saoura. A veces lenta y lánguida, a veces animada y ondulante, su estilo es reconocible por el despojo de sus instrumentos y el lugar ocupado por el cuerpo. La voz y las manos siguen siendo los principales instrumentos de su receta, a los que se unen las percusiones. Serio o trivial, el texto canta a amores decepcionantes, a relojes y tormentos insomnes, reservando espacio para elegías al Profeta o a invocaciones familiares. Las artistas indiscutibles de la banda Lemma, prometen volver a llenar escenarios de grandes festivales de Francia y del resto de Europa, como vienen haciendo desde hace algunos años.

Damily – Valimbilo (12 de octubre, Les Disques Bongo Joe)

La escena musical malgache se ha lucido este año con buenas dosis de punk y de rock, con bandas como Krisel (de la que ya os hemos hablado). Sin embargo, trabajos como el del guitarrista Damily, cuya labor musical es bien conocida en la isla desde la década de los 80, suavizan la reacción dura de otras bandas al complicado momento político, social y económico que viven los malgaches. Bebiendo del estilo tsapiky, el álbum Valimbilo, que es el duodécimo del músico, nos regala música ritual que se presenta como terapéutica. Ante la dureza del momento, bálsamo para hallar la paz en este trabajo de ocho pistas necesarias.

 

Amira Kheir – Mystic Dance (12 octubre, Sterns Music)

La sudanesa Amira Kheir, actualmente residente en Londres, presenta su tercer lanzamiento LP para Sterns Music después de View From Somewhere (2011) y Alsahraa (2014). Bebiendo de la fuente directa de las tradiciones musicales nubias del norte de Sudán y Egipto meridional, la joven nos evoca al sonido clásico del tanbur (también conocido como kissar, una antigua lira de África del Norte y del Este), que mezcla con guitarras eléctricas o inglés nunca reñidos con los patrones de llamada y respuesta. Un ejercicio de calidez musical y belleza melodica que muestra la nostalgia que impregna la fusión de su música.

Ray Lema – Transcendance (19 de octubre, One Drop)

De Kinshasa a Nueva York vía Bruselas y París, de la rumba pasando por la ópera y terminado en el océano del jazz… el septuagenario pianista congoleño lanza nuevo disco como una afirmación rotunda de su voluntad de librarse de las ataduras de la dictadura comercial y “trascender”. El que fuera director del Ballet Nacional de Zaire, lanza un nuevo disco en formato de sexteto de jazz siguiendo las premisas de Miles Davis cuando decía que el jazz es más una actitud que un estilo. Con el aura de la música de los Pigmeos como fuerza motriz y desde su Francia adoptiva, Ray Lema vuelve a mostrarse como uno de los pianistas más prolíficos de toda una generación de músicos congoleños y africanos que se han postulado como creadores imprescindibles para la música mundial.

Blinky Bill – “Everyone’s Just Winging It And Other Fly Tales” (19 de octubre, Lusafrica)

El álbum debut del músico y productor keniano Blinky Bill como solista —antes, cabeza pensante de los míticos Just A Band— consiste en 12 pistas de música electrónica, hip-hop y funk, que marcan el nuevo sonido de Kenia. Los sintetizadores y las melodías agitadas abren con un tributo al histórico Lwanda Magere, un poderoso guerrero de la tribu Luo, que es una declaración de intenciones para situar en Kenia el orgullo del savoir faire del que parece que ha sido despojado el país a nivel cultural y, en concreto, musical. Libre de influencias trilladas de Tanzania, Nigeria o Sudáfrica, Blinky Bill hace una propuesta fresca y cuenta con colaboraciones tan punteras como las de Nneka (Nigeria) o Sampa The Great (Ghana/Australia). Destaca “Oh Wah”, una canción que refleja, con la ayuda de Petite Noir y Nneka, una imagen real de la escena sociopolítica de África, y deja al oyente con un mensaje revolucionario para mira hacia el futuro.

Mariama – Love, Sweat and Tears (19 octubre, Universal Music)

Exuberantes sintetizadores sombrean las líneas dibujadas por la voz evocadora de Mariama, una parisina proveniente de Burkina Faso que se bate entre la música más jazzy y la experimentación. “Amor, sudor y lágrimas” es un álbum muy folk, muy pop y que describe un estado de confusión, soledad y tristeza con mucha luz. Un álbum decididamente moderno, alimentado por las influencias y los viajes de la cantante. Su voz esbelta, emparentada con las de Ayo o Imany, está llena sentimiento. Una oda a la delicadeza, fruto de la colaboración con Manuel Schlindwein (Selah Sue, Cody Chesnutt …) que no regala un epopeya discográfica que es un tesoro, a veces para bailar, a veces para relajarnos…

Salif Keita – Un Autre Blanc (26 de octubre, Naïve Records)

Bajo el nombre de “otro blanco”, el prodigio de la música mandinga, Salif Keita, firma lo que, ahora sí, postula como su último trabajo de estudio. A pesar de haber prometido dejar las producciones discográficas, el albino malí —que se autodefine como “un africano despigmentado”— vuelve a golpear este 2018 con un exitoso álbum de diez pistas donde encontramos a grandes voces africanas como las de Angélique Kidjo, Alpha Blondy o la estrella del afro trap MHD. El trabajo es un auténtico festival de Afro-pop repleto de mensajes de esperanza y paz, donde el profeta de Mali, considerado un auténtico militante en toda África Occidental, quiere poner punto y final a una discografía que comenzó en los años 70 con el grupo Les Ambassadeurs.

Vaudou Game – Otodi (26 de octubre, Hot Casa Record/Big Wax)

¡Una dosis contemporánea de Afro-Funk retro! La mezcla de escalas tradicionales togolesas con una sección rítmica al estilo de James Brown destinada al baile origina esta banda imprescindible para los ritmos funk de los sesenta y setenta. El compositor principal, Peter Solo, intenta conjurar los espíritus del vudú en la mayor bandera de la cultura de Togo, consigue una receta adictiva y optimista destinada al baile. Afrobeat donde el inglés o el francés flirtean continuamente con lenguas locales, tal como hicieron los ritmos afroamericanos con las cadencias africanas al llegar al continente a mediados del siglo XX. Una fiesta!

Fofoulah – Daega Rek (9 de noviembre, Glitterbeat Records)

La banda de Afro-dub basada en Londres lanza uno de los discos más progresivos e innovadores de este año. Las fallas electrónicas que abren el álbum a través de temibles y bellas canciones chamánicas, entronizan el sabar senegalés a golpe de puñetazos y melodías futuristas contadas con cuentos Wolof. La crudeza de tambores dinámicos y hábiles tejen hip-hop con trance salvaje del oeste de África, picoteos en el jazz y abrazos sinceros a diferentes culturas. Con Daega Rek, el colectivo dado al Afro-Dub se postulan como una de las bandas más innovadoras de la diáspora.

Dawda Jobarteh – I met Her Down The River (9 de noviembre, Sterns Music)

‘La conocí junto al río’. Así se titula el tercer álbum del maestro de la kora, el gambiano Dawda Jobarteh. Sus canciones contienen bellos momentos de contemplación tanto como de complejidad ejecutiva. Afincado en Dinamarca, el nieto del renombrado korista Alhaji Bai Konté; el hijo menor de Amadou Bansang Jobarteh, el músico favorito del primer presidente de Gambia; y el sobrino de Dembo Konté y Malamini Jobarteh, el dúo de kora que Sterns grabó por primera vez en 1985, Dawda demuestra cómo ha absorbido todo su bagaje cultural y lo evoca en este nuevo álbum tan necesario. Viajero mundial, mezcla múltiples influencias culturales más allá de África occidental y el norte de Europa, con interpretaciones que pasan hasta el clásico jazz “Afro Blue” de Mongo Santamaria con su kora electrificada, o incluso una exquisita versión del éxito pop de Adele, “Hello”.

Ali Hassan Kuban – From Nubia to Cairo (16 de noviembre, Piranha Records)

Esta reedición y remasterización del disco de 1988 del fallecido en 2001, Ali Hassan Kuban, es una joya. El egipcio llevó las melodías sinuosas de su música a escenarios de todo el mundo, mezclándolas con ritmos occidentales, jazz y pop estadounidense. Procedente del Alto Egipto, una tierra inundada por la construcción de la presa de Asuán, Kuban se mudó a El Cairo, donde ejerció de sastre mientras experimentaba con el clarinete y la gaita para interpretar canciones del Egipto negro. Músico de bodas hasta que se unió a un grupo de músicos de jazz de Harlem, se forjó un lugar especial internacionalmente. Ahora, quiere hacerse también un lugar entre los jóvenes egipcios, con este tributo merecido.

Farai – Rebirth (30 de noviembre, Big Dada)

El dúo experimental de hip hop de Londres, Farai, presentan su primer LP de rap punk e indie-pop, que utilizan como medio para hacer denuncia social. Infusionado con sintetizadores pop con autotune, el debut discográfico del dueto entre la vocalista zimbabwense basada en Londres, Farai, y el productor TONE —de ascendencia afro-guyanesa y galesa—, es un sugestivo retrato de la vida en el sureste de Londres. Con un espíritu post-punk vivido desde la experiencia de la diáspora africana, el dueto se es una suerte de proyecto panafricano, producto cultural de las dificultades que atraviesa la población negra, la juventud y la gente, en general, en la Gran Bretaña contemporánea y en la era del Brexit.

Descubre las demás novedades discográficas de este 2018 aquí:

Descoloniza tu iPod (I)

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (III)

Descoloniza tu iPod (IV)

Descoloniza tu iPod (V)

Descoloniza tu iPod (VI, VII & VIII)

Descoloniza tu iPod (IX)

Afro-electrónica para la defensa de lo austral

Loya rompe los límites entre la música electrónica y la música tradicional en un mundo globalizado

*Por Yves-Laurent Sondji Mulanza Kating

Tras un par de años de silencio, el productor franco-reunionés Sébastien Lejeune, más conocido como LOYA, emerge de nuevo con su trabajo Corail, un proyecto que lanza de la mano de la discográfica francesa MAWIMBI, especializada afro-electrónica.

La espera se olvida rápidamente al darle al play. Cimentándose en su experiencia en la música electrónica, LOYA regresa a sus raíces reunionesas para afinar un sonido creativo y preñado de espiritualidad. El álbum desprende esa energía característica de las diversas corrientes culturales del océano Índico donde se baña su isla natal, La Reunión.

Con Corail, conformado por de diez pistas, LOYA realiza un viaje electro-iniciático en el que (re)descubre arrecifes musicales del Índico. Para ello, reúne a leyendas locales como el mauriciano Menwar pionero del sega tipik y el acordeonista malgache Regis Gizavo. Dos invitados que se integran sin esfuerzo a un proyecto musicalmente comprometido y que cuestiona el desarraigo y la pertenencia a un lugar, a una cultura.

A diferencia de algunos artistas de música electrónica que explotan sonidos africanos desconectados de su contexto, LOYA echa raíces con un sonido que parte de experiencias vividas y recordadas en este trabajo cuya calidad musical está a la altura de esos cuestionamientos identitarios.

Con el tema “Amba”, cuyo significado es “abajo” en criollo, confunde y extravía al oyente con la repetición e inversión de las palabras. Es una dedicatoria del artista al pueblo chagosiano, igual de desorientado por su expatriación forzada a finales de los años 60 y principios de los 70.

En aquella época, el archipiélago de Chagos era administrado por Mauricio, perteneciente al imperio colonial británico. Los ingleses impusieron la evacuación de sus habitantes con la complicidad de los estadunidenses, últimos beneficiarios de ese desahucio ilegal. Detrás de ese usufructo, se escondía el pago de una deuda de aproximadamente 14 millones de dólares contraída por el gobierno británico con el norteamericano. Las dos partes pactaron en secreto para declarar el archipiélago inhabitado y hacerse con él, forzando a los isleños a un exilio funesto. El objetivo de los norteamericanos era construir una base militar entre Medio Oriente y Asia. El islote de Diego García, la parte más poblada de Chagos, se convirtió así en un objetivo estratégico en el contexto de Guerra Fría y cuya actividad continúa en la actualidad. Esa base militar sirvió durante las guerras de Iraq (1991 y 2001) y de Afganistán (2003).

Hoy, los chagosianos siguen luchando por el derecho a volver a su tierra de origen. Una justicia que el gobierno británico sigue negándoles y les dio la última bofetada en 2016 cuando el tratado angloestadunidense fue prorrogado automáticamente por otros 50 años.

El nuevo trabajo es un tesoro que deja en trance y busca el sentido de hogar a través de los testimonios de chagosianos aún traumatizados por la expulsión de su tierra. Lo místico se une a su movida afroelectrónica y es lo que hace de LOYA un artista creativo a la par que sensible.

Corail es el segundo LP de LOYA tras Éruption (2014), donde presento su visión maloya, música tradicional de La Reunión, amplificada con ondas sintetizadas y cajas a ritmos sincopados. Entre medias lanzó el EP, Indian Ocean (2016), con el que rindió homenaje a sus orígenes tamiles y a la música carnática, característica de esa región sur de India.

LOYA se consolida como un artista creativo y sensible que ha conseguido reapropiarse su patrimonio cultural mediante la música electrónica. Corail ha sido nombrado el mejor disco en la edición de octubre de la revista electrónica francesa, Trax. Un premio que reconoce no solo al talento del franco-reunionés sino también una verdadera labor de búsqueda y a un empeño personal.

 * Yves-Laurent Sondji Mulanza Kating es un periodista freelance y creador del blog musical “Monde De Poche”, donde se publicó esta reseña de forma original el pasado 24 de octubre. 

Los ancestros que rebuscan en la música tanzana

Miembros del grupo Wahenga, liderada por el músico John Kitime / Foto: Tanzania Heritage Project

El músico John Kitime bucea en los sonidos de “los viejos tiempos” cada domingo. Durante tres horas dirige un programa donde promueve la conservación del estilo retro desde la sede de la emisora EFM en Dar es Salaam.

Son los recuerdos del panorama musical tanzano de los años 60 a los 80 y donde la retahíla de bandas incluían a DDC Mlimani Park Orchestra, Vijana Jazz, Kilimanjaro y Urafiki Jazz. La música de la época era pegadiza y además se usó como herramienta para construir la unidad nacional y la solidaridad panafricana después de años de colonialismo. Es el sonido de unas generaciones que se creían invencibles.

La Tanzania libre bailaba al ritmo de un género conocido como Zilipendwa, y que puede traducirse como “los que fueron amados”. Este swahiili jazz o rumba tanzana parece desaparecido en la actualidad, pero Kitime intenta desmontar este pesimismo a diario.

Es cierto que la nostalgia viene con argumentos. Los salones de bailes cerraron de Dar el Salaam. Otros se demolieron. Muchas grabaciones de aquella época no se han conservado y los músicos tuvieron dificultades para desarrollar sus carreras. La liberación política y económica del país en los 90 empeoró la situación e hizo que los músicos locales tuvieran que enfrentarse a los efectos de la llegada de los medios privados. El pop arrasó en las radiofrecuencias y el gobierno cortó el financiamiento. Desde hace años, la Dar House of Music and Sports se dedica más a encordar raquetas que a vender discos.

Ahora, un documental protagonizado por Kitime revive los recuerdos de una música del pasado que se resiste a morir.

Wahenga, Los Ancestros en español, es el recorrido del músico en su misión por rearmar un grupo que recupere la banda sonora de los primeros años de la independencia. La película, dirigida por Amil Shivji y Rebecca Corey, sigue la rutina de un reencuentro de viejos artistas que vuelven ilusionados a comerse el mundo.

El documental, incluido dentro de la 8ª edición del festival cinematográfico Film Africa, reivindica el Zilipendwa mientras el espectador asiste a los ensayos y a la grabación de un álbum que refleja la persistencia de Kitime para con este proyecto.

La iniciativa cuenta con la ayuda de Tanzania Heritage Project, que fomenta la conservación del patrimonio musical de Tanzania y se ha embarcado en la digitalización de la “edad de oro” de su música. Con Wahenga, tanto banda como documental, se asegura que la tradición no muera en un trabajo que no queda anclado en relamer el pasado.

La banda liderada por Kitime se adapta a otros géneros populares contemporáneos y busca inspirar a las nuevas generaciones. De ahí que se incluyan las colaboraciones de jóvenes como la rapera Chiku Keto.

Wahenga es la reunión de unos amigos enamorados por la música que a pesar de su entusiasmo luchan contra los retos del panorama musical actual. El grupo finalizó en 2015 la grabación de su disco y, tras las falsas esperanzas y varias negativas de distintos sellos discográficos, todavía esperan la oportunidad de que salga al mercado. De momento hay que contentarse con sus directos en Tanzania y algunos temas grabados con el productor Sam Jones que pueden escucharse a continuación.

El bailarín mozambiqueño Horacio Macuacua aterriza en Barcelona

El bailarín y coreógrafo mozambiqueño Horacio Macuacua impartirá un workshop de danza contemporánea en el centro La Cerda – Centre Cívic Barceloneta de Barcelona del 19 al 23 de noviembre.

La estructura y el objetivo del taller son la creación y la composición del movimiento. Horacio propone un trabajo altamente físico que exige atención, interés y alerta en lugar de un cierto nivel de técnica. Los participantes aprenden a relacionarse y conectarse instantáneamente con el medio ambiente y a desarrollar la alegría y la espontaneidad para tomar decisiones, para una composición inmediata y llena de significado.

Su enfoque se basa en su propia intuición y varía y evoluciona con lo que ofrece el grupo. La base de este trabajo es la diversidad del movimiento personal y el mundo de cada participante, que trabajará desde el cuerpo y con imágenes y emociones para descubrir nuevas y sorprendentes posibilidades. La intención siempre radica en acceder a la expresión y comunicación plenas en la danza personal, no en términos de virtuosismo sino desde la singularidad como un ser.

Todos aprenden de todos, a arriesgar más y profundizar en el potencial de su propia creatividad al compartir, observar, asistir, ver otros cuerpos y apreciar lo que se ofrece.

Sin limitaciones estéticas establecidas, su compañía desarrolla proyectos que son espacios abiertos para la creatividad de todas las personas colaboradoras, siempre con la intención de que cada una pueda explorar su propio lenguaje coreográfico. Sus planteamientos artísticos pretenden ir más allá de los limites a los que se enfrenta un creador africano de tener que ceñirse en ocasiones a temáticas determinadas.

Como bailarín y creador, Horacio Macuacua ha colaborado con coreográfos como Cristina Moura, Thomas Hauert, Pablo Colbert, George Khumalo, Frans Poelstra o David Zambrano, a quién considera su maestro y mentor. Y sus clases se han impartido por Mozambique, Madagascar, Chipre, Bélgica, Holanda, Italia, España, Brasil, Francia, China o Corea del Sur.

 

Algunos de sus proyectos son Canais, Orobroy, Stop! (I Premio y Premio Puma Creative en el festival Danse l’Afrique Danse 2010) Smile If You Can!, Fighting room, Convoy, Trampled Rose, Migration to paradise o Paradise is not in the sky.

África vuelve al IN-EDIT de Barcelona

El In-Edit Festival, uno de los referentes del cine documental musical europeo y mundial, celebra 15 años de andadura entre el 25 de octubre y el 4 de noviembre. Los Aribau Multicines, la Blanquerna o el CCCB aglutinarán a los y las amantes del género durante diez días, como viene ocurriendo en otras ciudades del mundo como Santiago de Chile, Buenos Aires, Sao Paulo, Puebla, Madrid y Berlín. Reflejando la música lejos de los tópicos a los que estamos acostumbrados; este año se proyectarán dos documentales, uno centrado en la música etíope y otro en un rapero de la diáspora en Catalunya. Además, Wiriko estará participando en un debate sobre la creación de tendencias en la cultura occidental con una nueva mirada al África contemporánea, dentro del espacio Sala de Mescles.

Debate sobre Digital Media entre Wiriko y Playground en el espacio Sala de Mescles

Fecha y Hora: Miércoles 31 de octubre a las 19:15h.

Lugar: FIUHouse (Carrer del Carme, 42)

Los medios digitales han roto esquemas, son comunidades, generadores y altavoces de estilos de vida. En este debate se van a contraponer la creación de tendencias a la cultura occidental con una nueva mirada a África contemporánea, centrando el diálogo en las periferias digitales VS las periferias geográficas.

Wiriko.org es el primer magacín en lengua castellana íntegramente dedicado a las artes y las culturas africanas al sur del Sahara. Una ventana AFROCÉNTRICA, eminentemente activista y pionera en la visibilización de las realidades culturales contemporáneas de África. Con la presencia de Carlos Bajo, uno de los fundadores del magacín. PlayGround nació en 2008 con el fin de ser una ventana abierta al futuro de la música, pero también en el resto de fenómenos culturales que están conectados. Hoy es un medio de comunicación para mentes despiertas que comunica la actualidad la generación presente desde una mirada creativa, moderna y sin complejos.

Ethiopiques: Revolt of the Soul

Director Maciej Bochniak
Germany, Poland / 70 min. / 2017 / English

Homenaje a la brillante generación de músicos etíopes que dio forma a su propia amalgama de rock, soul, jazz y funk a finales de los 60, el tendero-productor que lo hizo posible y al coleccionista francés que los convirtió en fenómeno mundial.

Esta es la historia de un osado aficionado a la música que editó los primeros discos de grupos locales etíopes, esquivando las restricciones del régimen del emperador Haile Selassie, e incluso consiguió llevarse algunos (la Walias Band ) de gira por los Estados Unidos. Y de cómo, después de décadas de exilio y de represión a manos de la posterior junta militar comunista de los Derg, un apasionado coleccionista y periodista francés se empeñó en rescatarlos del olvido y dar a conocer en todo el mundo la riquísima historia musical etíope. Nacía así la exitosa serie de discos Ethiopiques, que cambiaría las vidas de Elvis Costello y Brendan Canty (Fugazi), entre muchos otros.

Sesiones:

Domingo 28 de octubvre a las 18:30 en SalaAribau Multicines
Jueves 1 de noviembre a las 16:00 en SalaAribau Multicines

La entrada general para todas las películas vale 6,60 euros.

Negre de merda

Director Manel Serrat
Spain / 20 min. / 2018 / Catalan

Retrato de Daura Mangara, un joven de Banyoles (Girona) y de origen gambiano que, a su paso por la cárcel, encontró en la música una vía de expresión y la tabla de salvación que le permite canalizar tanto la violencia vivida en casa como los prejuicios raciales de nuestra sociedad y tanta rabia acumulada contra el mundo.

Sesión:

Sábado 27 de octubre a las 18:30 en CCCB: Sala Teatre.

Este otoño, los escenarios se llenan de sonidos africanos

Fiesta del 6º aniversario de Wiriko:

20 de octubre, en MediaLab (entrada libre)

El sábado 20 de octubre celebramos nuestros 6 años de andaduras difundiendo las artes y culturas africanas contemporáneas. Con ganas de celebrar esta travesía con todos y todas nuestras lectoras y seguidoras, estaremos pinchando buena música en La Buena Vida (la cantina del Medialab Prado) a partir de las 19h con un buen set de Wiriko Sounds. Además, contaremos con un invitado muy especial, Lex Nevl, músico madrileño que agita el estilo electrónico con sonidos de África.

Pincha aquí para acceder al evento en Facebook.

Awesome tapes from Africa en Madrid:

27 de Octubre, en Sala Caracol 

El sábado 27 de Octubre Awesome Tapes From Africa, un proyecto de Brian Shimkovitz, aterriza en la capital. ATFA comenzó con la creación de un blog en 2006, donde Brian compilaba música africana y que a día de hoy, se ha convertido en un auténtico pepino. Un sello que no para de descubrir auténticas joyas de la música africana (y del que Wiriko os ha destacado varias de sus publicaciones) y sacar a la luz muchos nombres olvidados en el tiempo. Cuenta con más de una decena de lanzamientos donde encontramos artistas maravillosos como Ata Kak, Professor Rythm o Hailu Mergia.

Coely y Blitz the Ambassador en el Say It Loud

31 de octubre, Fabra i Coats (Barcelona) 

La belga de origen congoleño Coely y el ghanés Blitz the Ambassador estarán actuando en Barcelona en el marco de uno de los festivales de música negra más relevantes de la capital catalana: el Say It Loud. Ella es la sensación de rap del momento en Bélgica. Él, un auténtico embajador de los nuevos sonidos africanos instalado en Nueva York, la meca del hip hop, convencido de que hoy el futuro del continente está en juego. El álbum debut de Coely, ‘Different Waters (2017), es una mezcla de hip hop fresco, R & B, potentes rimas, soul elegante, notas electrónicas, una tonelada de actitud y el talento para combinarlo todo en un enérgico directo con banda que hará bailar a todo el mundo. Las influencias de afrobeat, jazz y motown de Blitz The Ambassador, hacen que el artista lleve el hip hop a otro nivel, con líricas políticas y conscientes. ¡Una oportunidad única de nuestrxs compañerxs del ya imprescindible Say It Loud!

Mulatu Astatke en la capital:

8 de noviembre, Teatro Fernán Gómez

El 8 de noviembre, el músico etíope Mulatu Astatke, que lleva más de cinco décadas encendiendo los escenarios de todo el mundo con su receta implacable de Ethiojazz, estará iluminando el Teatro Fernán Gómez como parte del Festival de Jazz de Madrid. Os invitamos a leer la entrevista en exclusiva que le hicimos en su última visita para el periódico El Salto y os recomendamos mucho su directo.

ALTER-AFRICA FESTIVAL (5º aniversario de Slow Walk Music)

17 de noviembre, Fábrica de Creació, Fabra i Coats (Barcelona)

Los 5 años de existencia del sello discográfico Slow Walk Music merecen una fiesta por todo lo alto. Y así lo harán con una tarde-noche llena de música africana con Alma Afrobeat Ensemble, Nakany Kante, Ebra, Elephant Tiny Obsession E.T.O, Dj Vera y G. Moumie. ¡No os lo perdáis!

Femi Temowo Quartet:

19 de noviembre en Sala Clamores (Madrid)

24 de noviembre en Sala Matisse (Valencia) 

Femi Temowo, artista británico de origen nigeriano, nominado al MOBO, creció escuchando a los pioneros de la música del oeste de África como Fela Kuti o King Sunny Ade. Más tarde descubrió a leyendas del Jazz como Charlie Parker o Miles Davis y especialmente al maestro de la guitarra Wes Montgomery, quienes le inspiraron para seguir su pasión por la guitarra con la fusión de estas influencias. Después de trabajar con el aclamado saxofonista de Jazz y artista de Hip-Hop Soweto Kinch, y tener varias nominaciones al MOBO, a los BBC Jazz Awards y al Mercury Music Prize, ha acompañado a artistas y bandas como George Benson, Dee Dee Bridgewater, Courtney Pine, The Roots, Omar, Amy Winehouse, Don Blackman… ¡Imperdible!

Femi Kuti:

21 de noviembre en Sala Apolo (Barcelona)

22 de noviembre en Mon Live (Madrid)

24 de novimebre en Teatro Circo, Festival de Jazz de Cartagena (Cartagena) 

El aclamado músico del Afrobeat, hijo del gran Fela kuti, presenta nuevo álbum (One People One World), gravado en The New Shrine en Lagos, Nigeria, la nueva sala de conciertos que Femi ha construido, homenajeando a la original The Shrine, donde su padre tenia su base de operaciones. En One People One World, Femi combina afrobeat con reggae, highlife, soul, R & B y otros elementos de la música africana, caribeña y afroamericana. Con su banda Positive Force, y su hijo, Omorinmade Anikulapo-Kuti, llega a España dispuesto a insuflar los mensajes de paz, amor y justicia a través de su música.

Richard Bona:

22 de noviembre, Sala Clamores (Madrid)

23 de noviembre, Auditorio (Zaragoza)

24 de noviembre en Teatro Circo, Festival de Jazz de Cartagena (Cartagena)

Nació en 1967 en Minta, un pequeño pueblo de Camerún, en una familia en la que tanto su madre como su abuelo eran cantantes. Richard ya tocaba el balafón cuando tenía cuatro años y aprendió a tocar la guitarra de modo autodidacta. Tiempo después, el dueño de un club de jazz le hizo escuchar discos del bajista Jaco Pastorius; a partir de esa experiencia, Richard decidió aprender a tocar el bajo también. Y se convirtió en uno de los mejores del planeta, que hoy es conocido como el ‘Sting africano’. Es uno de los músicos que mejor han sabido fusionar los sonidos y tradiciones de su África natal, la influencia europea y el mejor jazz americano. “La música es una escuela de vida en la que aprendí a abrazar las diferencias”, señala en una entrevista reciente.

Amadou & Mariam:

27 de noviembre, Sala Barts – Voll Damm Jazz Festival (Barcelona)

El dúeto maliense de Amadou Bagayoko y Mariam Doumbia llevan desde los 70 grabando música de lo más deliciosa. Con la publicación en 2005 de Dimanche à Bamako, con producción de Manu Chao, se convirtieron en estrellas globales de la música africana. Con Coldplay, U2 y Damon Albarn como colaboradores de más renombre, la pareja ha arrasado en festivales masivos de pop como Glastonbury y Coachella y ha firmado, como es el caso de Welcome to Mali (2008) y Folila (2012), algunos de los discos más vibrantes surgidos de África en el siglo XXI. Amadou & Mariam vuelven ahora a BARTS con La Confusion(2017), un disco con flashes de electrónica que los reafirma como banda virtuosa, única, bailable y muy, muy estimulante. «C´est chaud partout», cantan: el odio, el paro, la inmigración, la intolerancia. Por eso ellos ofrecen un «afro-pop brillante que invita a la esperanza y ofrece confort», afirmó PitchforkC´est chaud partout, es verdad, pero esta noche de noviembre en el festival con Amadou & Mariam nos hará pensar que sí, que otro mundo debería ser posible.

Bobi Wine, ¿de músico a presidente de Uganda?

Tras su detención en dudosas circunstancias y la brutalidad policial sufrida durante su encarcelamiento el pasado mes de agosto, la viral reacción en redes sociales con el hashtag #FreeBobiWine lanzó masivamente a la juventud ugandesa a las calles de la capital, Kampala, para exigir la liberación del autodenominado “presidente del gueto”, Robert Kyagulanyi Ssentamu, más conocido hoy como Bobi Wine. Más de 80 políticos, activistas y artistas de todo el mundo, incluidos el Nobel de literatura nigeriano Wole Soyinka, el músico nigeriano Femi Kuti, el activista y candidato presidencial keniano Boniface Mwangi o el movimiento congoleño LUCHA, han mostrado ya su apoyo a Wine firmando una declaración de condena al ataque contra este músico y activista de 36 años, que podría convertirse en el próximo presidente de Uganda. 

A pesar de que su carrera musical saltó a la fama con canciones de amor y de baile, en 2017 Bobi Wine —originario de Kamwookya, un barrio popular de Kampala—, lanzó su canción Freedom, un auténtico grito de guerra contra el gobierno de Uganda y su presidente desde 1986, Yoweri Museveni —el tercer presidente africano que más tiempo lleva en el poder—. En julio del mismo año, Wine fue elegido para el Parlamento del país como independiente. Y así empezaría lo que para Museveni puede ser su definitivo obituario político, puesto que nunca antes había tenido una voz disidente tan influyente entre la juventud del país —que tiene la población más joven del mundo, con un 77% de ugandeses por debajo de los 30 años de edad—.

Sin embargo, el músico no lo tendrá fácil.

Desde mediados de agosto de 2018, Bobi Wine ha sufrido la persecución del gobierno ugandés, después de un presunto ataque al convoy del presidente Yoweri Museveni en un mitin electoral en Arua, donde apoyaban a candidatos opuestos. Los hechos provocaron que el músico fuera arrestado dos veces y torturado estando bajo custodia militar. Al poco, el conductor de Wine fue asesinado a tiros por las fuerzas ugandesas y 32 líderes de la oposición también han sido arrestados acusados de traición. Además, durante las manifestaciones para exigir la libertad de los presos políticos, las fuerzas policiales arrestaron a docenas de personas y dispersaron las concentraciones con gases lacrimógenos y balas. Asociaciones como Human Rights Watch o la Comisión de Derechos Humanos de Uganda ya han denunciado en varias ocasiones la vulneración de los derechos humanos en Uganda.

Tras el alcance de las campañas globales pro-Wine, el presidente Museveni se vio obligado a dejarlo salir del país para recibir tratamiento médico en Estados Unidos, donde ha hecho campaña para pedir a Trump que deje de financiar a Uganda —uno de sus aliados clave en África—. A la vez, su caso trascendió a Reino Unido y Europa. Pero decidió volver a su hogar y ha rehusado el asilo político, para seguir luchando desde suelo ugandés, donde se encuentran sus hijos.

Imagen de la CNN.

Este mes, Wine, quién aún necesita un bastón para andar después de las recurrentes palizas sufridas por la policía del presidente, junto a otros más de 30 acusados, tenía que ser juzgado por traición. De ser condenado, podría enfrentar la pena de muerte. Sin embargo, la Corte ugandesa ha aplazado la vista hasta el próximo 3 de diciembre, después de que los fiscales estatales solicitaran más tiempo para la investigación del caso.  

En esta entrevista en español para France24, Bobi Wine explica como ha pasado de ser uno de los músicos más famosos de Uganda a convertirse en un activista decidido a hacer realidad la tan anhelada regeneración política de Uganda. 

Descoloniza tu iPod (IX)

Ha empezado el otoño, y con el solsticio, llegan cambios en nuestras listas de reproducciones. Viajamos al continente gracias a todas estas maravillosas novedades discográficas que os hemos seleccionado con todo nuestro mimo.

 

 

Manu Gallo – Afro Groove Queen (14 de septiembre, Contre-Jour)

La marfileña y reina del Afro Groove, la cantante, bajista y percusionista Manou Gallo, lidera un álbum lleno de funk y energía irresistibles. Nacida en Costa de Marfil, Manou fue criada entre el rico patrimoni cultural Djiboi por parte de su abuela, aprendiendo percusión y después, el bajo eléctrico. Ganando rápidamente reputación como bajista, Manou se unió a la legendaria banda Zap Mama y poco después se mudó a Bélgica en 2003. Tras colaborar con Bootsy Collins, Manou ha trabajado con Marcus Miller, Wyclef Jean, Manu Dibango o Mamady Keita. Ahora, con “Afro Groove Queen” (su cuarto álbum de estudio) cuenta con el invitado especial Chuck D y un “reencuentro” con Manu Dibango. Un álbum fresco y apetecible.

The Sey Sisters – Rise (14 septiembre)

Edna, Yolanda y Kathy, el trío de portentosas hermanas, cantantes y actrices catalanas de ascendencia ghanesa, se consolidan con su segundo álbum “Rise”, una llamada al empoderamiento afrodescendiente y femenino. Tras más de una década juntas encima del escenario nutriéndose de funk y góspel junto a su banda FunkyStep, y tras su presencia en el anuncio de Estrella Damm el pasado verano, nos premian con un disco que las postula como las nuevas divas de la música negra. Energía, luz, pasión y técnica endulzan clásicos de Marvin Gaye y clásicos del góspel cantado en inglés como “this little light of mine”, cerrando el disco con un tributo a Ghana con “Me Nsi Den Me Nkafo”.

Benin International Musical – BIM#1 (14 de septiembre, World Tour Records)

La tierra que nos ha regalado a Angélique Kidjo o la Orquesta Poly-Rythmo de Cotonou, ahora nos vuelve a mostrar que la escena musical local tiene aún mucho que ofrecer, especialmente con un colectivo asombroso: los Benin International Musical. Nacidos de la iniciativa de Radio France, en asociación con la EBU (Unión Europea de Televisores de Radio) y con la presencia de figuras beninesas como Aristide Agondanou, fundador de la banda de música Gangbé Brass Band, emergen de Cotonou hace cinco años y nos presentan su álbum debut BIM#1. Un álbum que combina los ritmos tradicionales del vudú con arreglos pop, electrónicos y de hip-hop y que cuenta con la presencia de músicos como el rapero Yehweyeton, ofreciendo un contrapunto a los coros femeninos tradicionales que presentan un ritmo urbano que es la síntesis de escena sónica que está en ebullición hoy en el país del África Occidental.

Thabang Tabane – Matjale (14 septiembre, Mushroom Hour Half Hour/Modulor)

El álbum debut del cantante y percusionista Thabang Tabane nos llega fresco desde Pretoria (Sudáfrica). Tabane es hijo del recientemente facellido cantante y guitarrista de jazz Philip Tabane, considerado el creador del estilo Malombo, del que fue pionero en la década de los 60. La música del hijo es una especie de reinvención del blues espiritual, logrado gracias al virtuosismo y la pasión con el que acaricia la piel de sus tambores, agita sus cascabeles y elabora sus conjuros y quejas. Además, su sonido puede entenderse como un auténtico ritual de curación, dado que el gran tambor venda malombo ha sido utilizado durante años como tal. El álbum es un animado reinicio de la eterna fórmula de Malombo, la banda de su padre. Una celebración de la vida a través de resonancias y ritmos musicales

Stella Chiweshe – Kasahwa (14 septiembre, Glitterbeat Records)

La virtuosa de la mbira dzavadzimu, la zimbabuense Stella Chiweshe, desafió la tradición que le impedía tocar el instrumento por ser mujer tanto como la ley colonial que lo prohibió en las ceremonias espirituales, por representar un desafío a lo desconocido de los poderes locales. Pero la revolución psoterior que vio el surgimiento de músicos políticos como Thomas Mapfumo, impulsó a Stella, que hoy es una de las músicas de mbira más reconocible en el mundo. Este disco reúne las canciones que llevaron a Chiweshe a la fama local, de los 70 y 80 y que impulsaron el instrumento tradicional Shona —considerado un elemento de comunicación con el mundo de los espíritus— al mundo de la música moderna.  Silbidos y melodías hipnóticas que nos hacen aterrizar de lleno a la calidez familiar y el fluir natural de los sonidos Shona.

Two Niles to Sing a Melody: The Violins & Synths of Sudan (14 septiembre – Ostinatto Records)

El nuevo recopilatorio de los maravillosos Ostinatto se centra en el swing de Sudán de las décadas de los 60, 70 e inicios de los 80. Un sonido que fusiona la tradición local con los préstamos del pop internacional, característicos de la Jartum más cosmopolita, antes de que se impusiera la Ley de la Sharia, en 1983. Compuesto a través de las grabaciones realizadas a la vera del río Nilo, este trabajo muestra la creatividad con la que se deleitaba a una nación joven atenta a las novedades radiofónicas que iban emergiendo. Y queda patente el flirteo entre violines y sintetizadores como parte de un diálogo constante que se refleja entre dos Nilos, uno de tradicional y otro de moderno, que fluyen en una misma corriente, pero donde la cultura que les subyace ha quedado relegada a la sombra de un régimen caduco, y dividida, por la independencia de Sudán del Sur en 2011.

Dur Dur of Somalia – Vol. 1 & 2 (14 septiembre, Analog Africa)

La reedición de este triple LP de la banda somalí Dur-Dur Band, da fe de la modernidad de un supergrupo de músicos cosmopolitas que hace treinta años dominaban la escena musical de Mogadishu. Órganos policromáticos y ritmos discotequeros se mezclan con soul para hacer arqueología de la historia cultural de Somalia, cuando el hoy devastado país, era aún un paraíso moderno de cultura y comercio. En un nuevo esfuerzo como rastreadores de las historias de la música, Analog Africa indagó in situ en cassettes de la época para descubrirnos el funk de los primeros dos discos de Dur-Dur, lanzados en 1986 y 1987 respectivamente, así como dos temas inéditos. Sonidos que te harán sudar desde el este de África, con funk electrónico, reggae y pop se mezclan con Daantho y Saar, para que no olvidemos que Somalia no es solo cenizas.

Aline Frazao – Dentro da Chuva (21 septiembre, Jazzhaus Records)

El nuevo álbum de la cantante y compositora angoleña Aline Frazão,  “Dentro de la Lluvia”, desnuda a la luandesa en una nueva batería de canciones más introspectivas que nunca. Grabado en Río de Janeiro, desprende influencias de la bossa nova a las que Aline ya nos tenía acostumbrados. Aunque su carácter político define la mayoría de sus canciones, así como el activismo de una artista muy comprometida con la sociedad. Sucede con “Manazinha (Nuevo Día)”, que critica el estado deplorable de la salud pública angoleña, pero también lo encontramos en la reivindicación feminista de “Sumaúma”. Después de su disco “Insular”, “Dentro da chuva” — que toma su nombre del tema “Kapiapia”, del escritor angoleño Ruy Duarte de Carvalho—fluye naturalmente como agua de manantial, destilando con sutileza y elegancia, todo el bagaje que la artista ha ido acumulando desde entonces. Cantado en portugués criollo, pero también en francés, esto es, sin lugar a dudas, uno de los mejores álbumes que nos han llegado este 2018.

Malawi Mouse Boys – Score For A Film About Malawi, Without Music From Malawi (21 septiembre, Toy Gun Murder)

Los chicos que se daban a conocer en 2013 con sus cantos religiosos mientras seguían vendiendo ratones asados al palo, vuelven con su 4º álbum de estudio, lanzado el Día Internacional de la Paz. Lo inusual del disco es que es una colección de temas principalmente instrumentales creados para una película ambientada en Malawi que, lamentablemente no se usó. Pero, su productor, Ian Brennan se ha empeñado en que el mundo los escuche. Y aunque los miembros de esta banda continúan viviendo sin electricidad ni agua corriente, nos recuerdan que son la primera banda en haber lanzado internacionalmente la lengua Chichewa en el terreno musical, tras actuar por Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda o Estados Unidos. Su éxito les ha permitido tener techos de zinc para sus casas, colchones de aire para sus hijos, una bicicleta, clases de inglés o la compra de un sistema de sonido. Este nuevo álbum muestra lo difícil de salir de la pobreza para una banda como ellos.

Lionel Loueke – The Journey (28 de septiembre, Aparté)

“El viaje”, del prodigio de la guitarra de Benin, Lionel Loueke, nos presenta al genio en un ambiente despojado, a menudo pintando suaves bocetos de sonido usando solo su voz y una guitarra. En lugar de su trío habitual, compuesto por el baterista Ferenc Nemeth y el contrabajista Massimo Biolcati, Loueke ha reunido a una gran variedad de músicos invitados para un acompañamiento sutil, y a través de esta receta construye el discurso de las quince canciones compiladas en este álbum. La versatilidad del guitarrista es, quizás, la principal característica. En palabras del propio Loueke: “Este álbum es un proyecto muy personal, es el reflejo más claro de las melodías y la atmósfera musical que llevo dentro de mí todos los días”.

Descoloniza tu iPod (VI, VII y VIII)

Tras un verano de fructíferas novedades discográficas, te desgranamos lo que más nos ha apetecido estos meses de playas, piscinas y arroyos, para que te configures tus propias listas de reproducción y te lleves el verano al bolsillo. 

LPs

Vicktor Taiwò – Joy Comes in Spirit (1 junio, Innovative Leisure)

El nigeriano establecido en Londres Vicktor Taiwò, presenta su álbum debut, ‘Joy Comes in Spirit’, expresión de su verdad absoluta en forma de 14 pistas electrónicas y de R & B ecléctico que muestran la personalidad de un alma sencilla capaz de tocarnos con la calma de temas que combinan letras espirituales y suavidad. Después del EP ‘Juno’, que lanzó en 2015, la atención internacional de este artista ha sido impresionante. Su marca particular de abstracción y voces impecables que van de tonos agudos e intensos a falsete y graves rasgados, abren grietas sensoriales en la mente del oyente. En un ejercicio de autoexploración el álbum lo va desnudando. Honestidad. Inocencia. Versatilidad. Pop absorbente.

Les Tambours de Brazza – Kongo (1 junio, Buda Musique)

Intentar sintetizar los originales patrones polirrítmicos y las percusiones de las diferentes 50 tradiciones culturales de República del Congo, es una ardua tarea. Pero el trabajo que la banda Les Tambours, fundada en 1991, realiza en este disco, va muchísimo más allá de la simple suma de colores y texturas musicales que se encuentran en este país. Matices rítmicos influenciados por los paisajes naturales del país se dirigen a una audiencia global y exploran del soukous de África Central, al Taraab de Zanzíbar o incluso su propia versión del rap. No se trata de un sonido propiamente característico de Brazzaville, o ni siquiera de la República del Congo en su conjunto, Les Tambours son una banda pop con todas las letras, que quizás, ni siquiera precisan ser definidos como una banda de Afropop.

Angelique Kidjo – Remain in Light (8 de junio, Kravenworks)

El último álbum de la beninesa revisa un clásico de los norteamericanos Talking Heads para devolverlo a sus orígenes. Esta innovadora del Afropop, responde así, a lo que ella ve como una de las principales influencias de ese disco clásico del rock Occidental: el Afrobeat de Fela Kuti. Invirtiendo la dirección del préstamo, Kidjo lo reinterpreta y revierte la mirada del norte global junto a la imaginación del productor Brian Eno. Con la batería de Tony Allen, Kidjo repatría lo acústico, lo electrónico, lo tradicional y lo moderno hacia África, cantando en lenguas africanas como el Fon. Como parte de esta africanización del álbum, la diva cambia muchas letras, rindiendo tributo a lo femenino o criticando la corrupción gubernamental. Al final, demuestra que los esencialistas se equivocan cada vez que la acusan de no ser suficientemente africana, y su tesis de que el espíritu rockero es tan africano como los ritmos de los pigmeos más aislados.

Nayaband – Plus d’Amour (8 junio, Slow Walk Music)

El tercer disco del senegalés Nayaban Jean, más conocido por el nombre de su banda Nayaband, es fruto de tres años de trabajo y se podría resumir así: un álbum de amor para calmar el dolor del mundo. Fusionando las cuerdas del violín, la Kora y la guitarra, así como el reggae o el rock, se ha grabado entre Finlandia, Senegal, Cuba, Barcelona, Nueva York y Las Palmas de Gran Canaria, ciudad donde reside desde hace 15 años. Así, con vocación de puente entre culturas, el disco viene ahondando en temas como la migración, la familia, los niños talibés, la soledad o la depresión. Los ocho temas del álbum se sirven del francés, inglés, español, wolof y mankañ para mostrar la diversidad cultural de un artistas más íntimo y elegante que nunca, pero también más consciente de la necesidad de cuidarnos y querernos más los unos a los otros, como especie, como humanidad. ¡Gracias Nayaban!

Etran de l’Aïr – No.1 (8 de junio, Sahel Sounds)

Etran de L’Aïr o “las estrellas del Aïr”, la región montañosa del norte de Níger, son una banda familiar de la ciudad de Agadez, cuyas guitarras eléctricas desempeñan una función social desde 1995. Aunque son una espléndida banda de bodas, la escasez de dinero de sus miembros hace que sus instrumentos sean viejos y abollados, y que suenen característicos. Además, su sonido está emparentado con diferentes grupos étnicos y su sonido, festivo, es casi surf rock. Con este álbum debut, grabado en vivo fuera de su complejo familiar en las afueras de Agadez, Etran de l’Aïr demuestran que, a pesar de no ser consideradas estrellas del Pop en su país, sí tienen toda la intención de catapultarse en la escena internacional.

Listen All Around: The Golden Age of Central and East African Music  (15 de junio, Dust to Digital)

Si bien ya os hemos hablado anteriormente de Hugh Tracey (1903-1977) y de su vastísimo legado discográfico almacenado en el ILAM, en Grahamstown, no teníamos acceso, hasta la fecha, a todo el universo que recogió a lo largo de su vida. Pero ahora, este recopilatorio rescata 47 canciones de rumba popular recién remasterizadas en las que se puede escuchar la influencia de varios géneros musicales extranjeros, de lo cubano, a los salones de baile europeos o el jazz estadounidense. Música anterior a juju, al afrobeat, al soukous o al mbalax, nos llega fresca de la mano de bandas como Coast Social Orchestra, Dar es Salaam Jazz Band, Mwenda Jean Bosco, Merry Blackbirds o Katanga Dance Orchestra. Dust to Digital ha hecho un absoluto regalo a la audiencia, bellamente empaquetado.

African Scream Contest 2 (junio, Analog Africa)

Los coleccionistas han vuelto a ver la luz con este nuevo regalo de Analog Africa, el segundo volumen dededicado al funk y el Afrobeat de Benin. Durante la dictadura marxista-leninista de Mathieu Kérékou (1972-91), y a pesar de que músicos como Angelique Kidjo se tuvieron que exilar, se impulsó mucho la música local. Nombres como Gnonnas Pedro, compusieron multitud de canciones patrióticas para el régimen. Y en este recopilatorio, se rescata toda esa música de 1963 a 1980. Funk duro con guitarras distorsionadas, wah-wahs, vodoun y delicioso Afrobeat empaquetados en una hermosa edición de dos discos de vinilo, para deleite de los fanáticos de la música de baile de la época dorada de África Occidental.

AMMAR 808 – Maghreb United (15 de junio, Glitterbeat Records)

El sonido atemporal de Ammar 808 nos lleva del Túnez más clásico a los sonidos electrónicos más contemporáneos. Liderada por Sofyann Ben Youssef, la banda teje sus temas a partir de una caja de ritmos que se nutre del folk-rock del Magreb con las voces de Cheb Hassen Tej de Túnez, Saidi de Argelia y Mehdi Nassouli de Marruecos. ¡Todo un esfuerzo de síntesis norteafricano! Que, además, cuenta con un exponente de la música Gnawa, Nassouli, quién deleita con su laúd guembri, y la flauta gasba o gaita zukra, que asoman la cabeza entre sintetizadores. Distorsión y frenéticos ritmos que nos llevan al trance.

Nsimbi (22 de junio, Imara)

El dúo estadounidense-ugandés Nsimbi (hierro en kisuajili), formado por el MC ugandés Zamba y la vocalista estadounidense Miriam Tamar, han sacado álbum debut homónimo con letras cantadas en swahili, inglés, Luganda y Lingala. En él, se combina lo tradicional y lo moderno, utilizando instrumentos y sonidos del este africano de formas contemporáneas. Originalmente, se unieron en una canción para sensibilizar a los ugandeses sobre el VIH cuando Tamar se mudó a Uganda para trabajar en una ONG en el norte del país. Ahora, afincados en Estados Unidos, el dúo se han unido a Herbert Kinobe, también originario de Uganda, en la percusión, el balafón y la kora y a la guitarra soukous de Jaja Bashengezi (Congo) que insuflan en el álbum el dinamismo de Afropop con proverbios Swahili y Bagandan.

Diali Cissokho & Kaira Ba – Routes (29 Junio – Twelve / Eight Records)

El griot senegalés Diali Cissokho y su Kora, hallan un lenguaje común con el cuarteto estadounidenses Kaira Ba, para poner las raíces de la música popular senegalesa al servicio de nuevas audiencias. Es un álbum romántico, inspirado en paisajes y escenas cotidianas que nos sumergen en el M’Bour natal de Diali, acompañándose de percusión sabar o niños cantando el Corán. Pero el sonido resuena a ambos lados del Atlántico, con guitarras eléctricas que aportan una sonoridad de rock particular, dejando también despuntar el blues o el gospel. Además, la salsa o el reggae, muy presentes en el panorama musical de Senegal, aparecen sin complejos en el álbum, que pretende ser una “ruta”, un mapa auditivo o un camino de retorno de Diali a su hogar.

Kamal Keila: Muslims and Christians – Habibi Funk 008 (6 julio – Habibi Funk Records)

La música sudanesa de los 60 y 70 tiene un nombre: Kamal Keila, un célebre músico, al que el presidente Nimery llevó de gira por 25 países africanos, pero que las estaciones de radio sudanesas nunca tocarían su música. Keila, que vivía en Jartum, guardó sus álbumes y cassettes, que grabó en Libia, en su casa, y ahora salen a la luz de la mano de Habibi Funk. El título hace referencia a la partición de un país de norte musulmán y sur cristiano, hoy partido en dos. Keila se esforzó a lo largo de su vida por defender la ciudadanía común de dos identidades y resistir a los insistían en que Sudán era un país únicamente árabe. “Los sudaneses somos una sola nación”, reivindica. Una vibrante mezcla de folk, soul, funk y Afrobeat post-independencia con matices del Nilo Azul y con un claro parentesco con lo que se producía en Addis Abeba en la época.

Nasty C – Strings and Bling (6 Julio – Universal Music)

El rapero sudafricano de 21 años, Nsikayesizwe David Ngcobo, más conocido como Nasty C, cedió a los encantos de la industria musical con el lanzamiento de su exitoso mixtape, ‘Price City’, en abril de 2015. Su impresionante álbum debut, ”Bad Hair”, lanzado en 2016, lo postuló como una de las estrellas más prominentes del rap contemporáneo. Ahora, con su segundo larga duración, el jovencísimo MC “Durbanite” (de la ciudad de Durban) muestra como el hip hop es pop en plena ebullición en el país más desarrollado de África, donde el avance de la tecnología marca el buen hacer de los sonidos más modernos.

Jess Sah Bi & Peter One – Our Garden Needs Its Flowers (19 agosto,Awesome Tapes From Africa)

‘Our Garden Needs Its Flowers’ o “Nuestro jardín necesita sus flores”, lanzado en 1985, fue el álbum debut de los marfileños Jess Sah Bi & Peter One, una especie de Simon and Garfunkel africanos que se convertirían en auténticas estrellas en el África Occidental. El sello Awesome Tapes From Africa reedita esta obra maestra treinta y tres años después, para volvernos a sumergir en las baladas ochenteras y el afro-pop de Peter —hoy, enfermero en Nashville— y Jess — profesor de música africana para niños en San Francisco—. Un álbum cantado en gouro, francés o en inglés que reboza celebración dejando lugar para canciones de cuna como “Clipo Clipo”, que abre el disco, pero que también deja lugar a las reivindicaciones políticas con temas como “Apartheid”, que pedía el fin de las espantosas leyes de segregación racial en Sudáfrica, nueve años antes de que fueran finalmente abolidas. ¡Deliciosa reedición! 

Ekuka Morris Sirikiti – Ekuka (24 Agosto – Nyege Nyege Tapes)

El sonido metálico y vintage de la mbira tienen una carga especialmente hipnótica. La Uganda de los 1950 a los 1970, tuvo un maestro de este instrumento: Ekuka Morris Sirikiti, un legendario griot del norte del país que es lanzado ahora por nuestros amigos de Nyege Nyege Tapes, especializados en documentar la escena moderna de Kampala. Ekuka es referencia para una nueva ola de raperos y productores procedentes de Tanzania, Uganda y Kenia, que desarrolló su legado como una resistencia al reinado del dictador Idi Amin, y que ahora, con los levantamientos de la juventud en defensa de músicos como Bobi Wine, se vuelve a reivindicar. La mbira distorsionada, que recuerda al trabajo de los congoleños Konono n ° 1, es ensalzada por este sello, amante de la electrónica local e impulsores del Nyege Nyege Festival, uno de los eventos más singulares de la región de África del Este.

Bamba Pana – Poaa (24 agosto, Nyege Nyege Tapes)

Este disco de música Singeli de Tanzania, muestra la tendencia sonora de mezclar sintetizadores con bucles de teclados sincopados y percusión hiperveloz. Bamba Pana, parte del colectivo Sisso, es uno de los nombres más grandes de la subcultura Singeli, arraigada en comunidades pobres, que hoy es el pop de Tanzania. Las cadencias de Bamba Pana son implacables, con un tempo y ritmos hiperactivos, que muestran como los sonidos electrónicos y las disonancias aún pueden ir a más con un MC cantando con helio, a la pulsión ametrallante de estridencias y aullidos. Da vértigo, si no chirría; sorprende, si no atolondra. Un báslamo anti-folklórico para los más esencialistas.

Kristel – Irony (31 Agosto – RFI Talent)

Este trio de rock de Madagascar, compuesto por guitarra, bajo y batería, emergen con un álbum debut tan singular como sorprendente. Recuerdan a los primerizos norteamericanos No Doubt por su espíritu indómito, aunque comparaciones a parte, ¿quién le iba a decir que a Gwen Steffani que le saldría competencia africana con la voz de Kristel, de solo 23 años? “Irony” detona un aspecto desconocido de la música malgache, cantando solo en malgache sobre amor, pero también criticando los retos que vive la “Gran Isla”. Y nos sacude con una propuesta elaborada por Dizzy Brains, No Mady y Kristel, quiénes desvelan el Madagascar más rockero, ya de gira por Europa.

Alpha Blondy – Human Race (31 Agosto, Wagram Music)

Vuelve el brujo del reggae africano que durante más de tres décadas ha paseado el sonido originario de Jamaica con toques marfileños por escenarios de todo el mundo. Y lo hace con un nuevo álbum, su decimoctavo, sólido tanto en el sonido como en las letras, para agitar conciencias. A los 65 años, el “foulosopher” viene con un disco titulado la “Raza Humana”, que se estructura alrededor de algunas ideas como la de los “politichiens” (juego de palabras con político-perro) y con participaciones de la beninesa Angelique Kidjo, el senegalés Youssou N’Dour o el congoleño Fally Ipupa. Los ingredientes son los clásicos, gracias a su banda, Solar System, que como los Wailers para Bob Marley, no abandonan a la estrella, como la gran mayoría de sus fans.

Vivalda Dula – Dula (31 agosto)

La cantante angoleña afincada en Estados Unidos brinda su 4º álbum de estudio, esta vez, de marcadas influencias latinas, gracias a la participación del productor Emílio D. Miler, ganador de un Grammy Latino p de varios músicos argentinos. Sus letras en kimbundu, portugués, inglés e incluso español, catapultan a la cantante desde Angola hacia el mundo. Y es que no se trata solo del lenguaje utilizado, ya que el disco fue gravado en 7 países diferentes desde Angola, Brasil, Colombia, Francia, Portugal, Estados Unidos a Cuba, mostrando la intención de llevar la música de Dula a la escena internacional. Letras sobre la explotación infantil se combinan con la defensa de la mujer, especialente en un tema sobre la figura de la reina Njinga Mbande, del reino de Ndongo, del siglo XVII.

¿Y si las mujeres tuareg no quieren renunciar a sus costumbres?

La banda Les Filles de Illighadad desmonta la visión de la mujer en Níger y se muestra rotunda en cuanto a la mala imagen del país.

Níger es el último país en la cola de los 187 estados que conforman el Índice de Educación de las Naciones Unidas. Solo uno de cada cinco adultos nigerinos puede leer, siendo las niñas las peor paradas de estas elevadas tasas de analfabetismo. De hecho, solo el 8% de las nigerinas asisten hoy a la escuela y muchos padres y madres prefieren que se casen a que reciban una educación escolarizada. Al mismo tiempo, el país es conocido por sus altas tasas de pobreza (44,1%) y bajos índices de desarrollo, pero también por ser una de las regiones más inseguras del Sahel, debido a la presencia cada vez más fuerte de Boko Haram o de las mafias de la migración ilegal a través del Sahara. Sin embargo, al parecer, al otro lado de las lentes a través de las que leemos y analizamos este tipo de información, hay otra realidad bien distinta.

“Níger no tiene nada que ver con todas las noticias que llegan fuera. No hay inseguridad todos los días, y nosotras nunca hemos sufrido ataques terroristas. Al contrario, la mayoría de nigerinos son libres de circular por el país sin ningún problema. Estos puntos de vista son una manipulación de los medios de comunicación de Europa para disuadir a la gente de venir a Níger”, asegura la cantante y guitarrista tuareg Fatou Seidi Ghali, líder de la banda de mujeres nigerinas Les Filles de Illighadad.

Ghali añade que cree que “todo esto sirve para proteger a los intereses financieros de Francia, como por ejemplo la explotación de minas de uranio de Areva. Mientras que Níger es un país ‘pobre’ económicamente, las multinacionales, con la complicidad de nuestros políticos, están explotando desde fuera las riquezas de nuestra tierra. El foco de las migraciones desde Níger se da en primer lugar, porque somos un país sin salida al mar que es geográficamente enlace entre el África subsahariana y los países del Magreb y Europa. Pero el aumento del tráfico de migrantes en Níger está relacionado en gran medida con la destrucción planificada del estado libio y la caída de Gadafi”.

Puede que Fatou, como tantas otras mujeres de Níger, no haya cursado el mínimo obligatorio de estudios que se considerarían básicos en la mayoría de países occidentales; sin embargo, su capacidad de análisis no parece, para nada, de una persona inculta o analfabeta. “La cuestión de la educación de las niñas en escuelas ‘normales’ no me parece esencial”, afirma.

Artículo publicado originalmente en El Salto, para seguir leyendo pulsar aquí.

Fatou: “Si nuestras mujeres siguen llorando, se reflejará en la siguiente generación”

Fatoumata Diawara (Fatou) es un vendaval en el escenario pero, tras la última nota, deja calma y muchos pensamientos. La artista maliense llega esta semana a España (viernes 27 en Cartagena y sábado 28 en Valencia) para seguir con la presentación mundial de su último trabajo, Fenfo, que salió a la venta el pasado mes de mayo.

Fenfo, que podría traducirse como “algo por decir”, es una declaración de intenciones. Diawara llevaba mucho tiempo guardando cosas que ya no le cabían en su pecho. Por eso, a boca llena viene a defender los derechos humanos. “No me conformo con decir que todo está bien porque no lo está. Ahora tengo un hijo. Hay que crear un mejor futuro”, contó la cantante a Wiriko.

Este nuevo álbum, que llega siete años después de su aclamado Fatou, es un doctorado por la paz. Un alegato a favor de los migrantes, de las generaciones frustradas del continente africano y del empoderamiento de la mujer. “Es hora de ver la cara amable de África. Somos nosotros los que tenemos que darla a conocer al mundo”, dijo Diawara durante su poderoso concierto en el londinense Jazz Café.

Fenfo “es la voz de un bebé por nacer que le habla a este mundo caótico. Hay niños viviendo en guerras, sin comida y ya nadie sabe qué va a ser de ellos. ¿Cuál es su futuro?”, se pregunta la maliense. Y mientras, su hijo se escucha revoltoso al otro lado de la conversación telefónica que la cantante mantiene con este periodista. “Soy madre. Soy más sensible y ahora tengo otra razón para luchar por alguien”.

La vocalista desmorona los estereotipos con su voz dulce. Mide las palabras o quizás las busque. Se excusa en su dominio del inglés, pero Diawara no necesita otro idioma más que el suyo, el bambara, para generar debate. A pesar de que se le ha animado a cantar en francés o en inglés, la artista prefiere dedicar esfuerzos a los suyos con temas directos que al principio incomodaban. “Ya no les sorprenden mis letras. Son mis señas de identidad para hacer que las cosas cambien”, afirma.

* Artículo publicado originalmente en Planeta Futuro gracias a un acuerdo de colaboración entre Wiriko y esta sección de EL PAÍS. Para seguir leyendo, pincha aquí

Dhafer Youssef, el uso de la voz como instrumento

Dhafer Youssef usa su voz para llegar a unos registros agudos y graves inconcebibles. El músico recuerda la llamada a la oración de los almuecines. Deja en el aire el canto y agarra su oud, laud árabe, para continuar con una atmósfera mística impregnada de jazz y música electrónica.

Youssef une lo sufí de manera orgánica con otros sonidos que ha ido recopilando a lo largo de su trayectoria. Desbarata las etiquetas y pone sobre el escenario una música honesta que llega ahora a España con un par de conciertos en las Islas Canarias y otro en Alicante.

El compositor y laudista tunecino Dhafer Youssef / Foto cortesía del músico

“Tengo un mensaje espiritual y artístico que toca almas. La música genera cambio si es sincera y no es cuestión de armar un mensaje de amor y paz. No hay que ser profeta sino compartir”, dijo a Wiriko desde Fez donde actuó en la última edición del Festival de Músicas Sagradas del Mundo.

Youssef lleva su música hacia la espiritualidad. Sus giros vocales hacen volar, como el propio músico alienta a los espectadores en sus conciertos. “Hay gente que tiene un problema cuando la música les llega. Algunos lloran y otros me odian porque abro sensibilidades y no lo aceptan. La gente oculta las emociones y la música es una terapia”, explica.

La capacidad vocal del compositor y laudista hace que su voz sea un instrumento más en sus actuaciones. Nacido en el seno de una familia de almuecines, las personas encargadas de llamar al canto, la escuela coránica es algo imprescindible para entender la música del tunecino. “La primera conexión con la música fue a través de la religión. Esta fue la única posibilidad que tuve de hacer música y me encantó”, dice Youssef que admite no ser muy religioso: “Todos somos sacros y profanos. Es la espina dorsal de cada ser humano. Es como mi madre y mi padre, es parte de mi existencia y no puedo negarlo”.

Youssef reconoce que la espiritualidad de la religión late en su pecho. Es una herencia familiar con la que convive desde su juventud y creció cuando formó parte como vocalista de un grupo local de canción litúrgica. Sin embargo, debido a la politización de las actividades decidió dejar la agrupación.

Es entonces cuando se interesa por el oud y comienza a practicar en el centro juvenil de su Teboulba natal. Tras ser miembro de la banda Radio Manastir, Youssef decide enrolarse en el conservatorio musical de Nahj Zarkoun en Túnez y acabaría en Viena para completar su formación musical.

La fusión sufí con el jazz surgió en el club Porgy & Bess donde Youssef acabó siendo un asiduo. “Fue una experiencia ver a los músicos de jazz estadounidenses. Me di cuenta que era algo complementario a lo que quería hacer, una nueva forma de arte. A día de hoy estoy viviendo ese sueño”, dice

Youssef ha recorrido el mundo con su oud / Foto cortesía del músico

El lanzamiento de su primer álbum, Malak, en 1998 es el inicio de una carrera musical donde el oud se encuentra con el jazz. Pero el compositor sigue buscando melodías, moldeando su identidad sonora y lleva al tradicional instrumento a jugar con la música electrónica en su segundo trabajo, Electric Sufi.

Las nominaciones en 2003 a los Premios World Music de la BBC por su disco Digital Prophecy evidencian la consolidación de un artista que también aterrizó en la escena electro-jazz escandinava. Con el guitarrista y productor noruego Eivind Aarset, Youssef ha manifestado la sinergia de las melodías de su adolescencia con una arrebatadora curiosidad musical.

Con diversas colaboraciones y siete discos publicados, Dhafer Youssef se mueve por distintos estilos que guarda bajo su sombrero. En el escenario presenta lo cosechado en un espectáculo que une lo profano y lo sacro y transita por el dolor, el entusiasmo y la exaltación. Un ejemplo de una discografía libre y mutante.

“Tengo un nuevo trabajo que será publicado a finales de agosto. Algo muy suave, no jazzísitico. Se llama Sounds of Mirrors y a partir de marzo del año que viene iremos de gira”, apunta el músico.