Tras el cristal: la vida cotidiana a través del ‘sous verre’

Transport en commun

Transport en commun

El arte, en sus diferentes formas, tiene la capacidad de expresar situaciones y escenas de la vida cotidiana. Quién podría sospechar que el vidrio podría ser el lienzo de esa cotidianidad, como es el caso del arte senegalés llamado en francés “peinture sous verre” (pintura bajo vidiro) y en wolof “souwer”. A pesar de su procedencia mediterránea y de que es un arte utilizado en otros países de África y también fuera del continente, esta técnica es muy popular en Senegal. Consiste en pintar el cristal por la parte trasera, creando un efecto parecido a poner un cristal sobre el cuadro pintado. Los contornos y los pequeños detalles dibujados minuciosamente van primero, las escenas de fondo después y por último se plasma la firma del artista. Su popularidad es muy merecida, debido a su capacidad de contar y transmitir la historia política, social y religiosa, y en este sentido, tiene muchas similitudes con el retablo latinoamericano que originalmente se utilizaba para representar escenas religiosas.

En el terreno artístico, el Islam contribuyó al retroceso de las artes plásticas tradicionales debido a la prohibición de la representación de la figuración islámica —por la prohibición de representar sobre todo a Dios, y en menor medida al ser humano— y por lo tanto de las artes figurativas como el dibujo, la pintura y la escultura. Esto no significó la paralización de las manifestaciones artísticas, ya que han estado en continuo crecimiento desde que el Islam impregnase Senegal alrededor del siglo X. Podemos poner varios ejemplos, como la caligrafía, la arquitectura, la poesía y la joyería, entre otras; pero sorprendentemente también emergió la “peinture sous verre” que es un arte claramente figurativo y que llegaría más tarde a Senegal.

Como Sylla, A. (2001) afirma:

“Cuando la “peinture sous verre” apareció, las artes tradicionales de Senegal habían desaparecido por completo, debido a la islamización de la población senegalesa y prohibición de la figuración islámica, lo que llevó a la población a abandonar tanto la idolatría y el fetichismo, así como la práctica de la pintura y la escultura.” (Traducción propia)

Para entender la llegada de este arte a Senegal, nos tenemos que remitir a dos movimientos. Por una parte, algunos estudios apuntan a la visita a La Meca de los musulmanes senegaleses en el siglo XIX. A la vuelta y a su paso por Túnez fueron trayendo consigo este arte mediterráneo —concretamente desde Bizancio se expandió hacia Europa, Oriente Medio y Asia— e introduciéndolo en Senegal.

Touba, Senegal

Touba, Senegal

Por otra parte a finales del siglo XIX y principios del XX, con la migración a Senegal de la población de Siria, Libia y Marruecos y su establecimiento en los principales centros urbanos como Dakar, Saint Louis, Kaolak, Thiès, etc. se fueron difundiendo imágenes islámicas y poniendo a disposición a los artistas el material necesario para pintar. Es por ello, que la primera utilización de este arte en Senegal ha sido principalmente religiosa, sirviendo de soporte y difusión del Islam en Senegal. En la época colonial, su introducción en el país coincidió con el nacimiento de las cofradías religiosas en Senegal, lo que facilitó su difusión y aportó una “senegalización” a este arte adaptándolo más bien a la realidad religiosa del país. Esto irritó mucho a los poderes coloniales, que censuraron las representaciones e imágenes islámicas.

Como es habitual, después de la censura, llega el efecto rebote. La “peinture sous verre” pasó a ser un instrumento simbólico —y real— de lucha anti-colonial de los líderes de las cofradías como Cheikh Amadou Bamba, El Hadj Malick Sy, Limamou Laye, Lat Dior.. y de los movimientos políticos de resistencia nacionalista a la dominación francesa. En una sociedad de fuerte tradición oral, la representación visual de escenas e imágenes se configuraron como un importante instrumento para una gran parte de la sociedad. Era un medio de propaganda política que servía para concienciar y para despertar a la población. Años más tarde, con la llegada del fin del colonialismo, la segunda generación de pintores que habían sido formados entre los años 30 y los 50, empiezan a desligarse de la representación religiosa, ampliando la temática de los dibujos a escenas sociales, políticas, familiares y económicas, que formaban parte de la vida cotidiana senegalesa, fijando de esta manera sobre el cristal la realidad que estaba viviendo la población durante esas décadas.

Babacar Lo, 1957 - Comercio de esclavos

Babacar Lo, 1957 – Comercio de esclavos

 

Representación de migrantes en pateras - Mujer

Representación de migrantes en pateras – Mujer

 

Esto ha seguido así hasta la actualidad. Algunos de los más destacados artistas son Gora Mbengue, Modou Fall, Mor Guèye, Babacar Lô, Mbor Faye o el hijo de Ousmane Faye, pero hoy en día, y a pesar del paso de los años, este arte sigue vivo y cambiante. Las nuevas generaciones de artistas siguen experimentando y reflejando las particularidades de la sociedad senegalesa actual, incluyendo en las estampas nuevas temáticas, como las nuevas tecnologías o utilizando este arte para la publicidad o como cartelería. Por otra parte, se introducen nuevos materiales, como las pinturas sobre tela, arena u otros materiales. Sólo hay que darse una vuelta por el laberíntico mercado de Sandaga en pleno centro de Dakar, para admirar estas pinturas y darnos cuenta del dinamismo del arte que tenemos tras el cristal.

 

Mor Gueye en su taller - Objetos con técnica "sous verre"

Mor Gueye en su taller – Objetos con técnica “sous verre”

 

Os dejamos este pequeño vídeo ilustra este arte en movimiento —a ritmo de mbalax, ¡que nos encanta!— .

 

 

Fuentes:

 

El beso. Consideraciones transculturales sobre el amor

 

Imagen de la exposición "Eaten By The Heart" dentro de "The Progress of Love"

Imagen de la exposición “Eaten By The Heart” dentro de “The Progress of Love”

La idea y concepción sobre el amor, el beso y las emociones son el hilo conductor de la exposición ‘The Progress of Love’, que nos lleva a reflexionar sobre su universalidad —o no— a través de la fotografía y el video-arte de artistas como la nigeriana Zina Saro-Wiwa en su vídeo instalación ‘Eaten by the Heart’. Ésta forma parte del proyecto ‘The Progress of Love’, un proyecto colaborativo entre el Menil Collection de Houston (EEUU), el Centre for Contemporary Art, en Lagos (Nigeria) y la Pulitzer Foundation for the Arts de San Luís (EEUU). Las tres exposiciones simultáneas que componen ‘The Progress of Love’, constituyen un arco narrativo, abordando el amor como un amor ideal, como una experiencia de vida y como algo perdido.

‘The Progress of Love’ en la Menil Collection presenta obras de más de 20 artistas de África, Europa y América que examinan las formas en que el lenguaje, los medios de comunicación, las tradiciones culturales y las estructuras socioeconómicas fomentan imágenes y expectativas sobre el amor. En la exposición se presta especial atención a los efectos de la era digital y se pregunta si nuestras ideas sobre el amor se están acercando a través del Atlántico.

La presentación de ‘The Progress of Love’ en el Centre for Contemporary Art de Lagos, explora la cuestión del amor —a través de una serie de eventos, por un lado, y a través de sus obras, por el otro— en una amplia gama de medios de comunicación dentro del campo de las visuales. Destaca la práctica artística escenificada, que todavía no ha recibido una adecuada atención o compromiso crítico en el campo del arte contemporáneo en Nigeria o incluso en el oeste de África.

El progreso de la exposición ‘The Progress of Love’ en la Pulitzer Foundation for the Arts de San Luís explora el final del amor y sus consecuencias. Con la inclusión del arte africano y occidental, la exposición invita a los visitantes a examinar sus propias ideas sobre el amor y su pérdida.

Zina Saro-Wiwa

Zina Saro-Wiwa

Dentro de esta amalgama de tramas que se dibujan a través de diferentes soportes visuales como la fotografía, la instalación o el vídeo-arte, se configura la exposición sobre el amor, donde se encuentra el trabajo de Saro-Wiwa, originaria de Nigeria e hija del escritor y activista nigeriano Ken Saro-Wiwa [1] al que ya habíamos dedicado un artículo hace unos meses. Nos hemos querido centrar en su obra por lo pertinente y reflexivo del tema que trabaja, y nos ha parecido interesante su exploración de estas experiencias personales. Su obra busca hacer tangible el espacio entre la experiencia interna y la externa trayendo a escena consideraciones interculturales.

Son muchos los cuestionamientos que ha habido durante los últimos siglos en torno a las concepciones occidentales del amor, que han ido tomando forma por factores políticos, económicos, religiosos, sociales y culturales. A la vez, nuevas formas subversivas emergen para hacer tambalear la concepción tradicional del amor en nuestra sociedad, dando lugar a otros planteamientos alternativos. Pero durante todo este proceso, que se ha dado desde un punto de vista etnocéntrico, se ha prestado poca atención a África, y se han considerado universales muchas de nuestras concepciones occidentales, tanto sobre este aspecto como sobre muchos otros.

Para resaltar la voz del continente y poder acercarnos desde otro paradigma cultural, la vídeo-artista analiza algunas de las nociones y concepciones sobre el amor —y todo lo que le rodea— desde una perspectiva africana y diaspórica, y desde una identidad comunitaria, aunque también desde el punto de vista individual. Mediante su cámara realiza este “mapeo de los paisajes emocionales” de las personas entrevistadas que le permite irse adentrando en su intimidad, logrando poner sobre la mesa este cuestionamiento cultural del amor y sus diferentes manifestaciones. Más allá de la discusión entre antropólogos de si el beso es un comportamiento aprendido o instintivo, si es africano o no o si es público o privado—tal y como cuestionan algunos de los entrevistados—, nos obliga a pensar algo que seguramente desde nuestra cultura se asume como universal.

Nuit de Nöel de Malick Sidibé en "The Progress of Love"

Nuit de Nöel de Malick Sidibé en “The Progress of Love”

Lo que queremos destacar del proyecto es la interesante manifestación de la fusión de las culturas, por la globalización y mediante los procesos diaspóricos que han tenido lugar en el tiempo y que nos abren la puerta a la cuestión de la identidad, en este caso africana y negra, y a la cuestión de la concepción cultural sobre la esfera pública/privada. Este es el hilo conductor del trabajo de la nigeriana en su obra ‘Eaten by the Heart’, y del que podemos disfrutar una parte.

A través de su cámara, nos invita a pasar a un espacio íntimo —muy íntimo— que genera complicidad y curiosidad a las que hemos sido espectadoras durante estos minutos. Para que sepáis de qué os estamos hablando, os invitamos a que durante once minutos activéis la pantalla completa y disfrutéis de esta incursión al corazón —metáfora muy apropiada en este caso— de sus protagonistas.

 

 

Estos vídeos son sólo un aperitivo de lo que les espera a aquellos afortunados que anden cerca de algunos de los centros culturales que acogen la muestra desde este mes de diciembre, hasta marzo de 2013.

¿es la idea y el sentimiento del amor universal? ¿es el beso monopolio occidental? ¿cuáles han sido los intercambios culturales con respecto a las ideas y demostraciones de amor?

 

[1] Ken Saro- Wiwa uno de los máximos defensores del medio ambiente y de los derechos humanos en Nigeria desde los inicios de los 90. Después de su condena a muerte en 1994, y de su ejecución el año siguiente, Saro-Wiwa se convertió en un mártir para una gran mayoría. Presidió la Ogoni Central Union (1989-1993), fue vicepresidente de la Unrepresented Nations and Peoples Organization(1993) y la presidió la Ethnic Minority Rights Organization of Africa (1992-1995). También de 1993 a 1995 fue presidente del Movement for the Survival of the Ogoni People (MOSOP), un movimiento que ayudó a crear y del que fue uno de los más activos portavoces, especialmente a nivel internacional, hasta su asesinato (2005, Lagarriga, D.)

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Fuentes:

The Progress of Love

Arise Africa

Delux Magazine

Okayafrica

This is Africa

The Lilith Gallery Network

The Menil Collection

CCA Lagos – Centre for Contemporary Art, Lagos

Pulitzer Foundation for the Arts de San Luís

Lagarriga, D. P. (2005): Afroresistències, afroressonàncies. Teixint les altres Àfriques. Barcelona: Oozebap.

El ‘Claqué’: una visita a su origen africano

Juba Dance

No deja de sorprendernos el rico legado cultural que las sociedades africanas han ido dejando a lo largo de los siglos a través de su diáspora. Un ejemplo de ello, es el claqué, del que hoy vamos a hablar en nuestra sección. Su origen y las influencias que ha recibido para ser lo que es hoy, es muy desconocido aún, pero una parte tiene que ver con la llegada al otro lado del Atlántico de la población de África Occidental durante la trata de esclavos durante los siglos XVII y XVIII.

Los tambores han sido para los esclavos africanos -especialmente para los Yoruba- una forma codificada de comunicación, tanto en su origen como durante la trata y su asentamiento en las plantaciones americanas. Este medio de comunicación era inicialmente desconocido por los esclavistas, pero una vez descubierto, inmediatamente fue prohibido para evitar la rebelión y la organización de los esclavos. A partir de ese momento éstos empezaron a utilizar su cuerpo, sobre todo los pies para, mediante los sonidos, encontrar otra forma alternativa de comunicación y que difícilmente se podía prohibir. Más tarde pasó a utilizarse como forma de entretenimiento, configurándose ya como una danza, y pasando a llamarse “Pattin’ Juba”.

El Pattin’ Juba, que tiene origen en África Occidental (1), creaba mediante aplausos y “bofetadas” en los muslos, el pecho, las rodillas y el cuerpo, un patrón rítmico que utilizaban los esclavos cuando no tenían instrumentos en sus reuniones improvisadas, esos mismos sonidos, mencionados anteriormente, que habían estado utilizando para comunicarse de forma codificada cuando se prohibieron los instrumentos. El encuentro del Pattin’ Juba con otras danzas europeas en Estados Unidos daría como resultado el Juba, cuyo precursor y referencia en Estados Unidos fue sorprendentemente William Henry Lane, un afro-descendiente más conocido como Máster Juba y antecedente directo de lo que hoy en día es el claqué.

El Juba, era una danza de percusión, variada en ritmo, muy expresiva y muy diferente a lo visto hasta entonces. Incorporó pasos de danzas folklóricas europeas, como de la giga irlandesa y el clogging inglés que junto con el shuffle africano daban ese resultado tan desconocido y llamativo que el propio Máster Juba se encargó de popularizar a partir de 1850 en los Minstrel Shows, abriendo la veda en la participación de los negros en estos shows. Durante esta época, en los barrios de Nueva York, los inmigrantes europeos y los africanos se reunían en sus barrios para competir y para mostrar sus mejores danzas, creando una interesante fusión.

 

Cartel de Minstrel Show

Estos Minstrel Shows que sirvieron de plataforma del Juba, emergieron en la década de 1830 y en apenas quince años ya eran el entretenimiento nacional norteamericano, coincidiendo además con el movimiento abolicionista -de la esclavitud-. Consistía en sketches cómicos –y racistas-, danza, música representados por gente blanca con la cara pintada de negro, donde los negros eran representados satíricamente como vagos, bufones, supersticiosos, dandis, etc. Fue en este contexto que se popularizó el Juba, que además pretendía representar aquello que provenía de cultura negra y que era “auténticamente africano” tal y como demandaba el público blanco, con una clara mirada de los esclavos negros como “exóticos” en pleno momento en el que imperaba una fuerte ideología racista. Esa demanda de “autenticidad” fue también la que dio pie a la participación de la población afro-descendiente en los shows, como Máster Juba, que además dominaba la danza como nadie en el momento.

Durante esos años, se popularizaron dos técnicas específicas en ese tipo de danza “zapateada”: el Buck & Wing, para el que se utilizaba suela de madera y el Soft Shoe, más suave e interpretado con zapatos con suela de cuero. La fusión de estos dos estilos daban como resultado lo que hoy conocemos como el claqué, cuyo término no fue acuñado hasta 1902. Si éste ya era popular durante el siglo XIX, después de la incorporación de las chapas de metal en 1920 pasó a ser la estrella de los clubs de Broadway y del cine del momento, perfeccionando e innovando su técnica, y con la improvisación como elemento clave. La síncopa –estrategia para romper la regularidad del ritmo- es otra de sus características principales, y se utiliza también en varios estilos afroamericanos, como el jazz.

‘Bojangles’

Aparte de Fred Astaire, posiblemente el más conocido bailarín blanco de claqué, Bill «Bojangles» Robinson -considerado padre los bailarines negros de claqué- o John W. Bubbles son algunos de los principales bailarines afroamericanos de la época.

El claqué es otra muestra de la plasticidad y adaptación de las manifestaciones culturales africanas a nuevos contextos, que da lugar a creaciones como esta fantástica y archiconocida danza.

No queremos acabar esta breve visita al origen del claqué sin dejaros un vídeo del grande Bill «Bojangles» Robinson. ¡Esperamos que os guste!

(1) Juba es el nombre de la capital de Sudán del Sur y del río que lo atraviesa.

Fuentes utilizadas:
Mónica Povoli
Street Swing
Be Holders
Modern Tap Dance
Origin Soft Tam Dancing

El arte urbano se da cita en ‘I art Joburg’

Johannesburgo ha sido el punto de encuentro de cinco artistas nacionales e internacionales para participar en el proyecto ‘I art Joburg’, que ha llenado las calles de la ciudad de color. El distrito de Maboneng Precinct, en la parte este de la ciudad, ha sido el lienzo que da testimonio de la intensidad artística este último mes.

Artista: ROA

En el proyecto han participado artistas urbanos como Remed (Madrid), Steve ‘ESPO’ Powers (New York), ROA (Belgium) así como artistas locales como Falko (Cape Town) y Cameron Platter (Durban), cada uno con su estilo dando un resultado muy ecléctico en las creaciones. Todo el proceso ha sido documentado por la fotógrafa Martha Cooper (Nueva York), veterana en plasmar desde hace ya décadas el arte más underground de las urbes de varios países, que se ha encargado de realizar un seguimiento a todo el proceso de cada una de las obras urbanas. Johannesburgo ha sido elegida como anfitriona del evento por ser una de las ciudades africanas más modernas, con una gran convivencia de culturas, lanzando así una llamada a otros países para dar a conocer su belleza y sus gentes.

‘I art Joburg’, tiene su precedente en ‘I art SA’  que engloba ‘I art Soweto’ y ‘I art Woodstock’, dos proyectos comunitarios de arte urbano que sirven de plataforma para jóvenes artistas locales, y que ha dejado como muestra 22 murales pintados en las dos zonas (Woodstock y Soweto). Estas intervenciones han sido de gran ayuda en la revitalización de ambos barrios, animando a la participación de sus vecinos y foráneos en la realización de los murales y transformando tanto el paisaje urbano como la percepción social de éstos.

“I art SA”

“I art Soweto”

“I art Woodstock”

A pesar de que la versión de “Joburg” pretende establecerse como evento de referencia de arte urbano a nivel internacional, la esencia que ha marcado a las versiones locales, permanece: “Si nos podemos inspirar a nosotros mismos para inspirar a otros, podemos inspirar el cambio”.

Esta esencia la podemos entender un poco mejor cuando profundizamos un poco más en la trayectoria del organizador y comisario del evento. Ricky Lee Gordon, más conocido por su nombre artístico como Freddy Sam, ha dado un paso más en la expansión del arte urbano en Sudáfrica. Su proyecto /AWORD OF ART, galería de arte y punto de encuentro para el intercambio de ideas y habilidades a disposición de los artistas visuales, es una muestra de ello.

Freddy Sam que se define como artista y “artivista” y busca mediante su obra inspirar a las personas de alrededor para inspirar de esa manera el cambio social. Como el propio artista afirma, el objetivo es “explorar su comunidad y alrededores, usando el arte público como herramienta para comunicarse y conectar con la gente desde todos los ámbitos de la vida”. Ha trabajado y participado en exhibiciones en diferentes lugares del mundo. En terreno africano, destacamos el ‘Wide Open Walls’, fundado por el artista Lawrence Williams, uno de los propietarios de Makasutu, un proyecto de conservación basado en Mandina, Gambia y en el que Ricky Lee Gordon participó, como comisario y como artista. De la misma manera, el objetivo era el de crear conexiones entre los artistas urbanos y las comunidades a través de la realización de murales, seminarios de arte e intervenciones en el espacio público.

Cada vez más, el arte urbano, como el mural, el graffiti o el stencil, está formando parte del paisaje de las ciudades africanas como Senegal, Gambia, Sudáfrica y Guinea Ecuatorial. A pesar de que este arte es ilegal en la gran mayoría de las ciudades a nivel mundial, afortunadamente se sigue utilizando como medio de expresión de realidad social, denuncia o expresión cultural.

¿Conoces algún artista urbano africano? ¡Cuéntanos!

Os dejamos con un vídeo del pintor Afran, de Guinea Ecuatorial, en plena acción.

Die Antwoord: el rap-rave más controvertido

Si buscásemos en el diccionario el antónimo de “políticamente correcto”, seguramente encontraríamos ‘Die Antwoord’ –“La respuesta” en afrikaans- , el grupo sudafricano de rap-rave más polémico de la escena musical sudafricana, y me atrevería a decir, internacional.

Die Antwoord. Foto: Roger Ballen

El grupo, formado por los “capetonians” Ninja (la última encarnación de Watkin Tudor Jones), Yo-Landi Vi$$er y DJ Hi-Tek, utiliza en sus canciones el afrikaan, el inglés y un slang propio de gansters que mezcla inglés y zulú. Watkin Tudor Jones procede de la escena del hip hop sudafricano más underground, siendo líder de grupos como ‘The Original Evergreen’, ‘MaxNormal.TV’ y ‘The Constructus Corporation’. Su estética es contundente y ecléctica: Ninja hace referencia a los suburbios y la estética de Yo-Landi recuerda a una adolescente de dibujos manga. El humor absurdo y caricatura son parte de su expresión.

Su primer disco ‘$O$’, fue una mixtape que se podía descargar gratuitamente de la web del grupo. El éxito del videoclip ‘Enter de Ninja’, fue lo que acabó de atraer a Interscore -sello de artistas como Lady Gaga- a ficharles para reeditar una versión de ‘$O$’. Este vídeo es una muestra las influencias de las diferentes culturas que han convivido en el territorio durante un largo periodo de tiempo y que en la época post-apartheid han dado como resultado una sociedad característicamente sudafricana. Todo ello se plasma en su música.

Checkit. Hundred per cent South African culture. In this place, you get a lot of different things. Blacks, whites, coloureds. English, Afrikaans, Xhosa, Zulu, watookal (whatever). I’m like all these different things, all these different people, fucked into one person.”, reza Ninja al principio del vídeo. Su físico de blanco afrikaans de clase trabajadora, contrasta con la estética de la cultura gang de los suburbios de Cape Town –los tatuajes y la jerga que utiliza son una muestra de ello-, adoptando el lenguaje no estándar del afrikaans de los suburbios.

La relación con Interscope se rompió después de grabar su segundo disco ‘Ten$ion’. El motivo fue algún que otro “desencuentro” con el sello, pero principalmente porque no creen en la idea trabajar con un sello comercial. Nadie conoce mejor lo que le va bien a ‘Die Antwoord’ que ellos mismos.

A partir de ahí, crearon su propio sello ‘Zef Records’. La palabra ‘Zef’ define muy bien al grupo: “Para nosotros, el significado de ‘zef’ cambia constantemente. Significa ser punk, futurista, indestructible, que eres lo opuesto a una víctima, que puedes hacer lo que quieras, que no te importa lo que digan los demás… todo eso es ‘zef’ (…) “. Y con esa idea de mezcla, de deconstrucción, de vulgaridad, de ordinariez, de dulzura, de muerte, de enfermedad, de naturaleza, de inocencia… con esa bofetada de realidad juegan constantemente en su estética y en su música.

‘Ten$ion’, su segundo disco se pretende tan polémico o más que el primero. Hace apenas unos días que se estrenó ‘Fatty Boom Bomm’ y ya se ha ganado la acalorada respuesta de la aclamada diva del pop, Lady Gaga. Viendo el vídeo os quedará más claro el porqué. Sólo una pista: la protagonista es ella.

Podría ser considerado una crítica a la industria discográfica comercial, teniendo en cuenta la popularidad comercial de Lady Gaga, que les propuso además no hace mucho, realizar una gira juntos,que éstos recharazon. Una vez más, Die Antwoord, utiliza elementos propios de los suburbios sudafricanos y de artistas locales, como la referencia a ‘Black Gynaecologist’ de Anton Kannemeyer. Además, Lady Gaga aparece como turista y espantada de los barrios más “dodgies” de la ciudad.

Está claro que ‘Die Antwoord’ es consciente del poder que tiene y cómo utilizarlo, no hay más que comprobar la cantidad de visualizaciones y visitas de sus vídeos, que ya se pueden considerar como virales. Su carrera musical está subiendo como la espuma, para muestra un botón: David Lynch es un gran admirador de sus videos, tanto que les invitó a tomar café; David Fincher quería fichar aYo-landi Vi$$er como Lisbeth Salander en el remake de Hollywood ‘The Girl With the Dragon Tattoo’ (ella lo rechazó) y han compartido escenario con Aphex Twin en el Festival de LED.

No se puede negar su fama y su posición como referente en el panorama musical sudafricano. Lo cierto es que amados u odiados, ‘Die Antwoord’ siempre logra ponerse en boca de todos.

Para ver más de cerca su trabajo, podéis visitar su página oficial: Die Antwoord.

 

Racisme, mode d’emploi – Rokhaya Diallo

La Orchestre Poly-Rythmo de Cotonou

Después de dos décadas alejados de los escenarios y los estudios la Orchestre Poly-Rythmo de Cotonou han vuelto a grabar un nuevo disco que lleva por título “Cotonou Club”. Os dejamos un par de vídeos para vuestro disfrute!


Chimamanda Adichie: El peligro de una sola historia

A veces, un respiro no viene mal. Y seguido, claro, de uno de esos relatos desgarradores que cimbrean la conciencia e invitan a la reflexión. ¿Cuál es el papel de la mujer africana? La respuesta puede tener varias aristas según el ángulo desde el que se analice, pero hay un común denominador: las mujeres son el eje vertebrador de la realidad social de un continente heterogéneo. Con el debido permiso de los analistas, resulta que el pasado 8 de marzo, “día de la mujer”, sacó los colores a más de uno y a más de dos en Occidente -y todavía queda algún rezagado que no se ha dado por aludido-. La (r)evolución y reivindicación constante y de largo recorrido de las mujeres nos debería ayudar a superar ciertos conceptos herméticos y a traspasar fronteras.

Para la reflexión lectora. Un pequeño fragmento de la autora crítica Chandra T. Mohanty del artículo Bajo los ojos de occidente. Academia Feminista y discurso colonial (1988). Se trata de un texto clásico en el ámbito del género y el desarrollo. Ahí va:

“En el contexto de las mujeres de occidente que escriben/estudian a las del tercer mundo, tal objetivación (a pesar de sus buenas intenciones) necesita ser nombrada e impugnada. Como Valerie Amos y Pratibha Parmar argumentan elocuentemente, las teorías feministas que examinan nuestras prácticas culturales como ‘residuos feudales’ o que nos etiquetan como ‘tradicionales’ también nos representan como mujeres políticamente inmaduras que necesitan ser educadas y formadas en el carácter distintivo del feminismo occidental. Estas teorías deben impugnarse continuamente…”

Para la reflexión con vídeo y audio. Esta historia irónica de la escritora nigeriana Chimamanda Adichie: “El peligro de una sola historia”. Una cosa más: el vídeo está en inglés pero se puede ver con subtítulos en español pinchando en la parte inferior donde aparece view subtitles. Que lo disfrutéis.

La música del sierraleonés Bai Kamara Jr

Hoy queremos mostraros el vídeo de un artista de Sierra Leona afincado en Bruselas y que es embajador honorifico de Amnistía Internacional: Bai Kamara Jr. El tema que linkamos pertenece a su tercer álbum “Disposable Society”, y se llama “Refugee”. Esperamos sinceramente que os guste, a nosotros nos ha entusiasmado.