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AWOTELE: La revista africana para los cines africanos

AWOTELE_page_1A pocas semanas de empezar el FESPACO 2015 (Festival Panafricano de Cine y de Televisión de Uagadugú, Burkina Faso), que se celebró entre los pasados días del 28 de febrero al 8 de marzo, el seminario que se había previsto para el encuentro de críticos cinematográficos fue cancelado de forma inesperada y varios periodistas africanos tuvieron que anular su presencia en el principal evento cinematográfico del continente. A diez días de iniciar el certamen y con la intención de superar los problemas que anularon esta cita a causa de desencuentros entre algunos miembros de la Federación Africana de Críticos Cinematográficos (FACC), un grupo apasionado de críticos africanos decidió responder con agilidad a esta situación. El FESPACO no podía quedarse sin crítica, porque ésta conforma una parte esencial, como los mismos festivales, en la promoción y valoración de los cines menos comerciales. De este modo, en tan sólo una semana y gracias a las redes digitales de hoy, nació AWOTELE, la revista de la crítica cinematográfica africana.

AWOTELE, que en lengua yoruba significa “revista”, surge así con la intención de recuperar un espacio periódico dedicado a la crítica de los cine de África hecha por autores del Sur. Promovida por Claire Diao, Michel Amarger y Samir Ardjum, el primer número de AWOTELE ha sido desvelado en el marco de la última edición del FESPACO y ya está disponible de forma digital gratuita. Sus creadores y colaboradores, con el apoyo gráfico de Maryline Tarmalingom, esperan poder publicar así tres números anuales, que coincidan con los tres festivales más reconocidos del continente y del mundo: el FESPACO (en febrero/marzo), que antecede al Festival de Cannes; el Festival Internacional de Cine de Durban (DIFF, Sudáfrica, en julio), que precede a la Muestra de Cine de Venecia; y las Jornadas Cinematográficas de Cartago (JCC, Túnez, en noviembre), que se anticipan al Festival de Berlín o Berlinale.

Si bien es cierto que la FACC cuenta con su propio sitio web en el que se publican con frecuencia las críticas de los miembros asociados (www.africine.org), con la desaparición de Ecrans d’Afrique (promovida por Michel Amarger entre 1991 y 1997) el sector cinematográfico del continente vecino se había convertido en el único cine regional sin su propia revista especializada. Como explica Claire Diao, coordinadora general de la edición, “todos los periodistas que escriben en AWOTELE tienen blogs o escriben para Africine.org. Pero una revista es un objeto importante y una piedra de angular para la visibilidad tanto de los críticos del Sur (por eso hay fotos de ellos al final de cada articulo), como de los cine africanos”.

De momento todos los artículos publicados en el primer número de esta revista son en lengua francesa, pero sus autores buscan ampliar su alcance continental en las futuras ediciones con traducciones y aportaciones en inglés, portugués o árabe. Con el fin de apoyar la difusión de la crítica africana entre los lectores hispanoparlantes también, el equipo del Festival de Cine Africano de Córdoba-FCAT ha presentado AWOTELE en el III Foro “Árbol de las Palabras”, facilitando también la traducción al español de algunos de sus primeros artículos, ahora disponibles en el blog oficial del FCAT: ÁfricaEScine. Aquí se recoge el editorial del primer número de AWOTELE, que reivindica, con claridad, la importancia de la crítica africana en un mundo cada vez más dominado por las imágenes.

Editorial de AWOTELE (nº1)*

Cuando las imágenes se multiplican, los críticos buscan su sitio y se cuestionan su propia función. Nos gustaría que fueran objetos de promoción pero, contrariamente, ellos se afirman como sujetos de reflexión. Tienen por objeto preguntarse por el trabajo de los directores, abrir los ojos del público, valorar el cine y lo audiovisual. Siguiendo esta idea, hemos querido crear un nuevo espacio donde se puedan cruzar impresiones y enfrentarse a una dinámica de intercambios renovados. El objetivo también es aclarar la evolución de las imágenes africanas de hoy, favoreciendo las intervenciones de los críticos venidos del continente, ya sean independientes o que pertenezcan a una asociación.

La revista Ecrans d’Afrique, creada en 1991, se encargó de ello hasta 1997. Era una época en la que los artículos se enviaban por correo, en disquete. La revista tenía una dimensión continental, bilingüe, acorde a las plumas que la formaban y a los temas que eran tratados. En 2015, la era de Internet, emails y revistas digitales, periodistas de cine se reúnen en torno a un objetivo común: valorizar las diferentes expresiones fílmicas de África y las críticas con ocasión del FESPACO, una de las más grandes citas cinematográficas del continente, en un nuevo soporte. De manera que aquí tenemos Awotele, la revista de los críticos de cine. Esperamos que la apreciéis y que nos ayudéis a traducirla y difundirla.

El Comité de redacción de Awotele: Claire Diao, Michel Amarger y Samir Ardjum

[*Traducción del editorial al español: Verónica Ruiz y Nonou Loum, FCAT]

Haz click a continuación para acceder a la revista completa en versión original en lengua francesa: AWOTELE nº1, La Revue de critiques ciné.

FESPACO 2013: cuando los baobabs dan sus frutos

Jóvenes cineastas en el FESPACO 2013. Fuente: Clap Noir

Jóvenes cineastas en el FESPACO 2013. Fuente: Clap Noir.

 

El panorama de la industria cinematográfica al Sur del Sahara a menudo se describe con colores otoñales. Y que el futuro pinta bastos no aporta nada nuevo. Sin embargo, la mirada renovada de una de las facetas más interesantes de este FESPACO 2013 es la puesta en común de ideas, inquietudes, esfuerzos y metodologías de las escuelas de cine en África. No suman siquiera una decena pero estos espacios de creación se presentan como la ventana al mercado laboral de nuevos cineastas; un trampolín más desde el que probar suerte en un Festival Panafricano de Cine y Televisión que sigue campeando los pagos atrasados de una cita que, para este año, ha desembolsado casi mil millones de francos CFA, según las cifras oficiales.

La impresión desde este lado del Estrecho quizás pueda parecer la de un continente africano sin formación en cine y audiovisuales. La mayoría de los directores de la primera generación (y algunos de la segunda) son reconocidos por haber formado parte de las orlas de las academias occidentales de Moscú o París. Sin embargo, varias iniciativas han permitido la creación de escuelas de cine y radiodifusión en África que recogen sus frutos en esta edición del FESPACO presentándose con varias producciones: la Escuela de Artes Visuales en Marrakech (Marruecos) con cuatro películas; el Instituto Superior de Artesanía Audiovisual de Cotonou (Benin) con tres; el Instituto para la Formación en Información y Comunicación de Niamey (Níger) con dos; la Escuela de Cine, Realización Audiovisual y de Nuevas Tecnologías (Togo) con una; y el Instituto de la Imagen y el Sonido de Uagadugú (Burkina Faso) que se presenta con tres. En total 13 trabajos de jóvenes cineastas.

Bandera del FESPACO.

Bandera del FESPACO.

FESPACO, cuarenta y cuatro años después de su creación, ha superado el reto de ser un festival que se celebra bianualmente. Un esfuerzo respaldado por instituciones privadas y especialmente europeas ya que, a pesar de ser uno de los mayores eventos culturales del continente negro, el gobierno burkinabés, “no se involucra todo lo que hace falta hablando en términos económicos” publicaba la editorial del periódico Fasso Presse el pasado sábado. La misma cabecera subrayaba que el número de salas de cine desde el último FESPACO, celebrado en 2011, ha descendido de 11 a 7. Malos tiempos para la sonada cita de Blaise Compaoré: “Burkina es la capital del cine africano”.

Pero la cantera, no obstante, viene con fuerza. Esta fue la primera toma de contacto, la primera impresión cuando Wiriko estuvo (el pasado octubre) en los encuentros de documentalistas (Tënk) que se celebran desde hace diez años en la ciudad senegalesa de Saint Louis. Tanto productores como representantes de las principales televisiones y productoras francesas y belgas apostaban por un tipo concreto de producto documental que finalmente fuera atractivo para los respectivos canales europeos. De esta forma, y como nos apuntaba en octubre el especialista de cine africano y director del portal Africultures, Olivier Barlet, “mientras que el gran desequilibrio Norte-Sur persista las películas coproducidas con el Norte, completan un déficit de inversión en los países africanos. Es necesario la implicación de los dos lados”. Pero ahí se encontraban casi cincuenta jóvenes defendiendo sus proyectos para ser apadrinados.

 

'Viaje de la esperanza', documental seleccionado en la pasada Berlinale, del burkinabés Michel Zongo y que compite en FESPACO.

‘Viaje de la esperanza’ del burkinabés Michel Zongo. Documental seleccionado en la pasada Berlinale y que entra a concurso en este FESPACO.

 

¿Y qué ocurre con las escuelas de cine africanas?

Estas escuelas se inauguraron en 2006, es decir, unos cincuenta años después del estallido de los cines africanos. El resultado durante medio siglo ha sido que entre la generación de directores formada en Europa y la actual hay una brecha pronunciada aunque que poco a poco se va mitigando. La edición de este FESPACO le otorga una especial importancia a las academias como recalcó este fin de semana Baba Hama, Ministro de Turismo y Cultura de Burkina Faso. Para él, la cooperación entre las escuelas tiene que mantenerse “para repensar el futuro de nuestro cine en plena crisis económica y financiera. Por eso el uso de las nuevas tecnologías nos permiten estar siempre presentes en la escena mundial”. Sin embargo, FESPACO continúa sin definir su posición a la apertura de una sección a concurso sobre producciones realizadas en formato digital. ¿Quizás en la edición de 2015?

Sobre la mesa y durante estos días se debatirán preguntas que sobrevuelan sobre estas escuelas en los foros cinematográficos africanos: ¿se creará una fuerte competencia en el mercado audiovisual? ¿Habrá aceptación y buen recibimiento de los profesionales que no quieren ser relevados de sus funciones por los jóvenes graduados con tres años de estudio? ¿De qué forma se organizarán para seguir identificando las necesidades de desarrollo en los sectores más necesitados en esta industria? De momento, lanzamos un órdago al aire y tomamos al pie de la letra las palabras de Baba Hama, cuando dijo, en la inauguración del pasado sábado, que hay que tener en cuenta las políticas públicas de los países africanos para promocionar y desarrollar el cine que se realiza en el continente.

A continuación, os dejamos un vídeo sobre el FESPACO 2013 recién salido del horno y elaborado por el Instituto de la Imagen, fundado en 2003 por el cineasta burkinabés Gaston Kaboré. Por esta escuela, que el próximo jueves 28 de febrero cumple 10 años, han pasado más de 700 profesionales de 26 países africanos, sin duda, un escaparate para tomar nota de las nuevas tendencias en cine, televisión y multimedia.

FESPACO 2013 pasa revista al cine y a los políticos en su 23ª edición

Sede del Festival panafricano de cine y televisión de Burkina Faso.

Sede del Festival panafricano de cine y televisión de Burkina Faso. Fuente: http://desinformemonos.org/

 

El austero e inicial Festival Panafricano de Cine y Televisión de Uagadugú (FESPACO) de 1969 poco o nada tiene que ver con el actual. Por aquél entonces, solo cinco países, Alto Volta (ahora Burkina), Senegal, Costa de Marfil, Níger y Camerún, mostraban un total de 23 producciones cinematográficas. Eran los comienzos. Pero el objetivo de los promotores de convertirse en referentes de un festival africano de cine y televisión lo han conseguido. Este próximo sábado 23 de febrero, la capital de Burkina, Uagadugú, se convertirá en el epicentro cultural africano por una semana. Un evento bianual que subirá el telón con 169 películas de las que 101 entrarán a concurso, con siete secciones oficiales y un escaparate políglota y multicultural que mostrará los trabajos realizados en 35 países africanos; hasta el momento, uno de los FESPACO más panafricanistas de cuantos se han realizado (23 de febrero – 2 marzo).

Esta 23ª edición esta marcada por la cirisis económica y por el reciente conflicto en el país vecino de Mali. Un triste acontecimiento que, Michel Ouedraogo, delegado general del FESPACO, aprovechaba para ligarlo a su discurso y posicionarse en la conferencia de prensa del pasado 14 de enero en París: “La solidaridad de nuestro festival con el pueblo de Malí es absoluta y nos aseguraremos de que los directores de Malí estén presentes”. Este marco, enclavado en la desazón no es, no obstante, ningún obstáculo. Dupre Colin, en su reciente libro FESPACO, un asunto de Estado(s), 1969-2009, editado por la editorial L’ Harmattan, analiza y describe cómo el festival ha superado a lo largo de estos últimos cuarenta años, tres golpes de estado y situaciones precarias recurrentes. Un festival con empaque y solera que, en las últimas ediciones, ha sido cuestionado por la calidad de las películas seleccionadas.

La película 'El collar de Makoko' representará a Gabón, país invitado de la 23ª FESPACO.

La película ‘El collar de Makoko’, del director Henri Joseph Koumba, representará a Gabón, país invitado de la 23ª FESPACO, como la mejor película de ficción.

En este sentido, 19 films de 14 países participarán en la categoría reina, el mejor largometraje, para optar al Caballo de oro. Algunas de las favoritas son las siguientes: la marroquí Androma, sangre y carbón, de Alaoui Lamharzi; la sudafricana Cómo robar 2 millones del joven director Charles Vundla; la angolana Por aquí todo bien, de la directora Pocas Pascoal; la guineana Niños de la República de Flora Gomes; las senegalesas La canoa de Moussa Touré y Hoy de Alain Gomis; la nigeriana de Newton Aduaka One man show, o la que representará al país anfitrión de este FESPACO, la gabonesa El collar de Makoko de Henri Joseph Koumba, una película que ha arrasado en su país en términos de presupuesto.

 

Mujeres en el epicentro

Una novedad de este año, es que por primera vez el FESPACO pondrá a las mujeres en el centro de atención. Todos los jurados en las diferentes categorías a concurso (largometraje de ficción, ficción video digital, cortometraje de ficción, documental, etc.) serán presididas por mujeres. Por eso desde Wiriko hemos querido acercarnos de primera mano a la directora del Festival de Cine Africano de Córdoba, Mane Cisneros, para preguntarle sobre esta decisión. “Es una noticia maravillosa. En primer lugar, porque de esta forma se vuelve a subrayar el rol tan importante que tiene la mujer en África, como pilar vertebrador de la sociedad. Y, en segundo lugar, porque el FESPACO es un escaparate internacional y cita obligada del mundo audiovisual y cinematográfico, lo que quiere decir, que la voz tan importante de las mujeres en el cine, a la que no se le ha dado la suficiente relevancia, será escuchada”, nos explicaba Cisneros. Es más, el jurado del FESPACO, compuesto por 27 miembros, tendrá a 13 hombres y 14 mujeres, una iniciativa que, como apostillaba Cisneros, “lo que hace es seguir sumando y, sobre todo, potenciar el cine africano”.

 

La adaptación del FESPACO

El cine como herramienta de reflexión, como museo de ideas animadas, como lugar para la contemplación, como escuela del pueblo, como laboratorios contemporáneos o como cátedras inamovibles recelosa de los cambios. Es la grandeza de este medio que el FESPACO ha sabido ir dándole forma. En 1976, valga como ejemplo, la temática del festival hacía alusión al compromiso ideológico y didáctico del séptimo arte titulando el encuentro como “El cineasta africano del futuro: implicación educativa”. Una época en la que las películas de Mambéty, Faye, Sembene o Maldoror exploraban las realidades sociales con el fin de crear una nueva conciencia de identidad nacional; una época donde el cine que se hacía en el África Subsahariana, al menos en la parte francófona, tenía una fuerte inversión desde las antiguas metrópolis. Un contexto, donde el cineasta africano debía comprometerse de forma proactiva y solidaria con sus homólogos progresistas del mundo entero que también enarbolaban la bandera antiimperialista.

Fuente: http://news.bbc.co.uk/2/hi/in_pictures/7919684.stm. Foto tomada por AFP.

Fuente: http://news.bbc.co.uk/2/hi/in_pictures/7919684.stm. Foto tomada por AFP.

 

Para este 2013 el tema central será “Cine africano y políticas públicas en África”, una apuesta en firme para abordar la falta de iniciativas a nivel de políticas públicas, donde los niveles de producción en 35mm. son muy bajos y la distribución que se hace de las películas africanas continúa sin superar el 3% del mercado internacional. Los puntos suspensivos parpadearán durante los encuentros profesionales programados, donde el estado de la cuestión se debatirá entre algunos responsables políticos y profesionales del cine. Temática con un altísimo interés que probablemente pasará por alto en muchas de las crónicas que nos lleguen desde Burkina: ¿eclipsará la reflexión al cine? Para eso seguiremos la pista a alguno de los 3.000 medios que, desde la organización, aseguran que se han acreditado. Wiriko estará atento a todas las novedades de uno de los festivales más importantes de cuantos se celebran en el continente. No os olvidéis: del 23 de febrero al 2 de marzo.

 

¡A la calle! ¡Es Carnaval! (II): Sátira documental

Cartel del documental dirigido por el angoleño António Ole en 1978.

Cartel del documental dirigido por el angoleño António Ole en 1978.

 

Lo acertado de disfrazar guión e historia para satirizar el dominio de las estructuras del Estado ha motivado a diversos directores africanos para proponer como personaje central la fiesta del carnaval. Es una lógica aplastante, transgresora, a veces impuesta y marketiniana, de vocabulario a pecho descubierto, al mismo tiempo que disfrazado, en una semana donde el “todo vale” queda insertado en los márgenes de la ley. En  estos días dedicados a Don Carnal queríamos acercar cuatro propuestas documentales que adoptan esta temática y la hacen propia: Angola, Bissau, Cabo Verde y Burkina.

Comenzamos en el suroeste africano, concretamente en Angola, donde la fiesta actual del carnaval fue promovida por el primer Presidente de la Angola independiente, António Agostinho Neto, celebrándose el primero en 1978. La restauración del evento tenía como ideario celebrar la nueva nación y volver a retomar los valores sociales de la población tras el régimen de Salazar. Así, el mismo Neto espetó al país: “[…] Vamos todos a trabajar más duro. Y entonces tal vez podamos organizar algo para la diversión de los jóvenes, como el carnaval. ¿Queréis carnaval o no? Así que vamos a organizar este año el carnaval”.

Directora Sarah Maldoror.

Directora Sarah Maldoror de la isla de Guadalupe.

Bajo este marco, el director y artista visual nacido en la capital Luanda António Ole, filmó Carnaval de la victoria (1978), un documental en el que quedó registrado el primer carnaval de Angola después de su independencia en 1975. Con la creación del nuevo Estado, los angoleños “encontraron las razones más populares para el reencuentro con las tradiciones y la identidad de sus poblaciones”. Es en este período que el primer presidente del país, un médico y poeta Agostinho Neto, anunció que llevaría a cabo la primera gran fiesta de la Angola independiente: el Carnival Victory. La película de Ole trata de mostrar la unidad, la alegría y la confianza del pueblo angoleño en la nueva nación y el nuevo gobierno.

Continuamos en esta pequeña muestra de películas africanas que retratan el carnaval de la mano de Sarah Maldonor, una figura central en su rol cultural como cineasta. Decía esta directora nacida en Guadalupe y considerada como la madre del cine africano, que “lo que me interesa es que las películas investiguen sobre la historia de África, porque nuestra historia ha sido escrita por otros, no por nosotros”. De esta forma nos trasporta a Cabo Verde con su película corto documental Carnaval en el Sahel (1979) y su también corto documental Carnaval en Guinea Bissau (1980).

Queríamos cerrar este homenaje al Don Carnal africano más cinéfilo con un trabajo documental contextualizado en Burkina. Aunque su artífice no es africano hemos creído interesante traer a Wiriko Carnaval de Kwen , del francés Fred Hilgemann. Kwen es un pequeño poblado en el corazón de Burkina Faso en el que cada dos años, los agricultores organizan un festival de culturas carnavalesco. La fiesta con una duración de tres días y dos noches fue filmada por Hilgemann presentando la mezcla de ritos y creencias de esta sociedad y desafiando la cohesión social y la construcción comunitaria a través de la puesta en escena de una parodia del poder. Como se puede observar en el fragmento de abajo, los ancianos son los que eligen a los jóvenes con mayores méritos para que por unos días se transformen en el Presidente del país y sus ministros de Justicia, Defensa y Agricultura. Un trabajo etnográfico reconocido y premiado en varios festivales internacionales que merece la pena ver. ¿Quién toma nota de esta propuesta de la aldea Kwen para importarla a Europa?

 


Le Carnaval de Kwen – Docu Fred Hilgemann