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Veve: Amor, corrupción y drogas en una Kenia contemporánea

Imagen de la película VEVE (2014), del director keniano Simon Mukali.

Imagen de la película VEVE (2014), del director keniano Simon Mukali.

La actual Kenia rompía aguas un 12 de diciembre de 1963 para aparecer ante el mundo como una nueva nación. Los aires nacionalistas del primer presidente de la nación, Johomo Keniatta, intentaban hacer ver que en el territorio todas las pequeñas naciones como los kikuyus, masai, luos, akambas o pokots dejaban de serlo para sentirte simplemente kenianos. Qué osadía. Hoy día, el país con unos 40 millones de personas (el 67% de la población vive en zonas rurales) mantiene sus 42 comunidades étnicas de forma oficial con muchos de los problemas provocados por el proceso de independencia que todavía continúan sin solucionarse.

La capital keniana es a su vez el punto neurálgico para apuestas de futuros, desengaños y especulaciones en el África del Este. Nairobi es tierra de aguas y es tierra de oportunidades: de esperanzas y de un sistema que se muestra desgarrador en alguna que otra esquina; de miradas que enamoran y vuelcan energías; de una primavera descolocada que regala esencias y contratiempos; de lenguas locales que algún día fueron ‘nacionales’… Y este despropósito de emociones sirve como punto de partida para la película Veve (2014) del director Simon Mukali. Sin duda, la mejor película keniana después de Nairobi Half Life (2012), dirigida por David ‘Tosh’ Gitonga.

Aunque Mukali reconoce que su primera opción era ser arquitecto, para lo que estudió, reconoce que quedó enamorado del poder de la imagen a través de una cámara. “Cincuenta años después de la independencia de Kenia las estructuras de poder no parecen haber cambiado mucho. Quizás sí de manos pero en esencia, efectivamente no. Por eso esta película. Por eso ahora”, explica Mukali.

Veve es una inyección de realidad inmersa en un thriller coral en el que se presentan diferentes nacionalidades y diferentes propósitos. Uno de ellos es hablar del tráfico del khat o miraa (Veve), usado durante siglos en el Cuerno de África y con efectos similares a las anfetaminas, y comercializado sobre todo en uno de los barrios más vivos de la capital: Eastlight. “Precisamente viví allí durante 4 años de mi vida y fue el primer acercamiento a la realidad somalí en Kenia”. Este barrio de Nairobi, a tan sólo 20 minutos en bus desde el centro, es una ciudad de 24 horas, los siete días de la semana: tanto si quieres café o miraa somalí; alcohol de fabricación local o sexo barato; ropa de importación o productos electrónicos de origen asiático. En el par de carreteras asfaltadas, en el barro dominante tras la época de lluvias, entre casas de chapa, callejones de tierra o centros comerciales y hoteles, Eastleigh siempre vibra y se mueve en multitud de direcciones.

“En Kenia nunca antes se había hablado del tráfico de Miraa, quizás el foco de los medios y de la industria del cine tanto local como internacional se había centrado en otros asuntos. Esta es una historia fresca. Y lo más importante a destacar es que tenemos muchas historias en Kenia, en África pero nos centramos en los mismos aspectos de siempre”.

Pero el miraa es sólo un pretexto para Mukali y la guionista de la película, Natasha Likimani. La corrupción política, los juegos de poder (con una dosis de sexo) y los efectos de una mala gestión de la economía nacional ponen los puntos sobre las íes a esta emocionante película con una fotografía bien cuidada. “En Kenia, de hecho, la reacción del público y de los medios fue fantástica. ¿Sabes por qué? Principalmente porque el foco no es en Nairobi, sino en la zona rural. De esta forma mostrábamos una Kenia diferente a la que estamos acostumbrados”, subraya el director keniano.

Simon Mukali, director de Veve (2014).

Simon Mukali, director de Veve (2014).

La película se centra en las montañas de Mauá, tierra meru, al norte de Kenia, alejados del cemento que escala metros en vertical en Nairobi, donde crece el veve en un negocio que genera millones e kenian shillings cada día. Allí, Amos, un político local sin escrúpulos, quiere convertirse en el gobernador para las próximas elecciones. Él, proveedor clave para la exportación del veve, comparte su plan con su mano derecha Sammy, quién además afronta el duelo de haber perdido a su mujer y de intentar reconducir a su rebelde hijo Kago que esnifa pegamento. “A Sammy, interpretado por Conrad Makeni, lo descubrimos en los últimos días del cásting y fue una verdadera sorpresa. Su papel es fundamental y ha aportado realismo y dicotomía entre la vida real, con problemas relativamente normales en la zona rural, y la corrupción política”.

La trama comienza cuando Kenzo, un ex convicto amargado, busca venganza por la caza del hombre que mató a su padre: Amos. Con la ayuda de su amigo Julius, recién salido de la prisión, planearán atentar contra Amos y contra sus intereses. Pero la comunidad keniana de origen somalí residente en Nairobi, así como la propia mujer de Amos, y los agricultores de Mauá se verán implicados en un thriller que mezcla el amor, la corrupción, la resignación y la esperanza.

Imagen del cartel de Veve.

Imagen del cartel de Veve.

Pero tanto el director como la guionista reparten para todos. Aunque con un papel muy breve, el personaje de Clint (el único bñanco de la película), interpretado por el actor Adam Peevers, subraya también la responsabilidad de los occidentales que van a trabajar a Kenia y, por extensión, lo hacen en África. En la película, Clint representa a un joven aspirante a director de documentales que pretende dar solución a los problemas locales bajo su cuenta y riesgo. Evidentemente, las consecuencias son desastrosas. “Generalmente son muchos los expatriados que cuando viene aquí dicen lo que está bien o mal sin pensar en la repercusión de sus acciones. Por eso en Veve pretendemos que personas con este tipo de perfil reflexionen y sean conscientes antes de actuar ante cualquier situación ajena a su cultura”.

Veve representa una magnífica carta de presentación para Simon Mukali que ya se encuentra trabajando en su siguiente largometraje. “Mi próxima película estará basada entre Ruanda y Kenia y se centrará en el genocidio. Mi historia es sobre una ruandesa que se exilia en Kenia después de la tragedia ruandesa y descubre años después que su madre está viva”. Esperaremos con emoción que su trabajo esté pronto en la gran pantalla.

 

Tras la caja de los sueños keniana (I)

Una de las salas comerciales donde se pueden ver películas de estreno en la capital keniana.

Una de las salas comerciales donde se pueden ver películas de estreno en la capital keniana.

Nada mejor que apearse en la estación central de Nairobi, comenzar el trabajo de campo, y hervir las sensaciones encontradas entre el kiswahili y el inglés para degollarse con los estereotipos de las carteleras en esta urbe que se imagina y edifica a un ritmo frenético. El paseo por los cines de la ciudad no sorprende en exceso y puede llegar a defraudar a los puritanos en busca de guiones que rompan el dorado hollywodiense de presentación, nudo y desenlace. El resumen podría ser una dosis de la mejor de las ficciones estaounidenses, aderazada con la comedia del mes o las rompe taquillas del cine indio más comercial (Bollywood). Una cuestión de tiempo (2013, EEUU), Jobs (2013, EEUU), Krrish 3 (2013, India), Satya 2 (2013, India), 2 Guns (2013, EEUU), After Earth (2013, EEUU), Baggage Claim (2013, EEUU), La batalla del año (2013, EEUU), Hermosas criaturas (2013, EEUU), Besharam (2013, India), Bhaag Milkha Bhaag (2013, India), Boss (2013, India) o Django desencadenado (2012, EEUU).

Sí, efectivamente, el cine que se realiza en Kenia, de momento, sigue concentrándose en los festivales internacionales y con escasa repercusión para los kenianos. Así, sin desfallecer, os traemos el primero de una serie de artículos que pretenden presentar de forma breve a algunos de los artífices encargados de producir y dirigir la caja de los sueños en Kenia. Para abrir boca y con la venia de las salas comerciales, claro.

David (Tosh) Gitonga > Director/Productor de cine.

Director y productor David 'Tosh' Gitonga.

Director y productor David ‘Tosh’ Gitonga. Fuente: http://www.iffi.at/en.html

“Uno de los ocho africanos más fascinantes del 2012”. Con pleno derecho entraba el keniano de 31 años en el ránking de la cabecera norteamericana The New Yorker después de ser nominado como mejor película extranjera a los premios Oscar por su película Nairobi half life (2012). Nacido en la pequeña ciudad de Nanyuki, Gitonga pertenece a una saga de jóvenes directores que están atrayendo a productores europeos y estadounidenses como el congolés Djo Tunda Wa Munga (¡Viva Riva!, 2010) o el ruandés Kivu Ruhorahoza, (Materia gris, 2011) y que parecen dar un nuevo impulso a las cinematografías del continente.

Tosh aprendió el oficio del cine mientras estudiaba marketing y, quizás, estos principios y prácticas para buscar el aumento del comercio, especialmente de la demanda, es lo que le ha llevado a subrayar en alguna ocasión que le gustaría ser lo más auténtico posible, y que sus películas no estén separadas de la realidad. También ha trabajado en otras películas de éxito como The First Grader (2010) de primer asistente de dirección, y en All That Way for Love (2011) también como asistente de dirección. Este joven cineasta ha ganado numerosos premios, entre ellos el de Mejor director africano por su ópera prima en el Festival Panafricano de Cine de Los Angeles (2012). Otra victoria notable fue en el Festival de Cine de Nashville en 2013. Sus proyectos actuales incluyen las secuelas de Nairobi Half Life y algunas películas para televisión que se encuentran en desarrollo.

 

Keith Oleng > Fotógrafo/Camara.

Keith Oleng, polifacético artista de la cámara.

Keith Oleng, polifacético artista de la cámara.

Keith Oleng rara vez habla pero su silencio contrasta con una creatividad desbordada que grita. Sus cuadros en movimiento son una propuesta sin límites hacia lo nuevo, como hizo con su primer evento producido por AF PRESENTA, al vaciar toda el agua de una piscina y colmarla de poesía, moda, música y cine. Oleng afirma que está interesado en crear nuevas formas, nuevos trabajos que hablen de inteligencia, pero sin abandonar nunca el sentido de la compasión.

Tras estudiar en la Academia de Cine de Nueva York, regresó a Kenia hace unos años e inmediatamente se puso a trabajar. Ya ha lanzado varios cortometrajes, entre ellos SacrificeAMOR, llevado a un lugar misterioso, junto con documentales como Locolize, que pretende descubrir y dar soporte a diseñadores emegentes de toda África, y nkt_News, un noticiero satírico, con el reconocido poeta Abubakar Nuuman, que se centra en los medios de comunicación social porque “proporcionan una oportunidad fácil para el diálogo entre nosotros, los jóvenes, y nuestro gobierno y las instituciones corporativas que nos sirven”.

En 2007, Oleng estaba entre los diez cineastas de Kenia preseleccionados para asistir a un taller de cine organizado por MNET, en Lagos, Nigeria, y recientemente ha ganado el premio a la mejor película, director y director ejecutivo en el Festival de Teatro Nacional de Kenia 2013. Actualmente se encuentra realizando los últimos retoques de su último cortometraje titulado Little Girl, que explora los cambios vitales de un grupo de estudiantes universitarias que se estrenará pronto.

 

Jinna Mutune > Directora/Productora de cine.

Jinna Mutune, realizadora y productora de cine keniana.

Jinna Mutune, realizadora y productora de cine keniana.

Mutune, originaria de Kenia, es una cineasta multicultural que ha dirigido y producido cortometrajes, videos musicales y obras de teatro tanto en América como en África. Una joven estrella cuya formación académica incluye una licenciatura en la escuela South African School of Motion Picture Medium and Live Performance (AFDA, Ciudad del Cabo, Sudáfrica) y un curso en Estudios de Cine del Houston Community College en Texas, EEUU. Ella es la directora y guionista de Leo, una historia seductora grabada en Nairobi al estilo de los cuentos de hadas, que retrata la vida de un muchacho masai criado en un hogar de bajos ingresos que, a pesar de todo, logra su sueño.

Jinna ha dirigido recientemente un video promocional durante el periodo preelectoral en Kenia para invitar a la calma y evitar los altercados de 2007, en el que la protagonista es Graca Machel (esposa de Mandela). El trabajo de esta joven realizadora ha sido reconocido por el Festival de Cine de Clermont en Francia (2005), el Festival de Cine de Zanzíbar (2005) o El Festival de Cine de Melbourne (2006). Actualmente, continúa trabajando en el estreno de Leo, afirmando ser una apasionada de contar historias diferentes sobre África, más allá de los estereotipos de la guerra, la pobreza y el hambre.