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Burgos cumple 11 años de cines africanos

 

Una vez más, como cada año por estas fechas, el cine africano vuelve a la ciudad de Burgos. El pasado 11 de enero dio comienzo el Ciclo de Cine Africano, una cita que se ha ido consolidando y que cada vez cuenta con más público. Este ciclo, organizado por el Aula de Cine y Audiovisuales y el Aula de Paz y Desarrollo de la universidad (UBU) con la importantísima colaboración de la ONGD Al-Tarab y el Festival de Cine Africano Tarifa-Tánger (FCAT), cumple más de una década acercando los cines del continente negro a sus espectadores y visibilizando realidades que, para muchas personas, siguen siendo desconocidas.

Tres son los cortometrajes producidos en diferentes países que van abriendo bocado. El dramaKindil el Bahr (2017), una coproducción de Argelia, EE.UU. y Kuwait, tuvo el honor de inaugurar el evento al que le seguirá ​La laine sur le dos (2016) y el cortometraje malgache ​Nirin (2015). Los tres largometrajes nos acercan historias de tres países africanos muy diferentes:Wallay nos transporta a Burkina Faso, mientras que Felicité nos relata una historia de una cantante en los locales de Kinsasha, en la República Democrática del Congo e ​Inxeba (La herida en español) nos acerca al conflicto en el que se cruza la tradición xhosa, la masculinidad y la homosexualidad. Una oportunidad única de (re)descubrir las historias que desprenden los cines africanos y poder disfrutar de este espléndido séptimo arte. En Wiriko no nos lo hemos querido perder y hemos entrevistado a Álvaro Alonso de Armiño, codirector del Aula de Cine y Audiovisuales de la UBU.

Wiriko: ​Esta cita parece consolidarse año tras año y ya cumple nada más y nada menos que once años​ ​¿Cómo surgió la idea de organizar un ciclo de cine africano en Burgos?

Álvaro: La idea surgió en el año 2001 cuando el Aula de Cine y el Aula de Paz y Desarrollo de la Universidad de Burgos decidimos colaborar para poner en marcha un ciclo dedicado a cinematografías de países en desarrollo, a conflictos olvidados, cine e inmigración… ese fue el germen. Pero, en 2006 entramos en contacto con el Festival de cine Africano de Tarifa y decidimos centrar este ciclo exclusivamente en el cine africano. La labor del FCAT es encomiable y muy interesante.

W:¿Qué objetivos plantea este ciclo?

A: ​El cine africano es, como casi todo lo que ocurre en ese continente, un gran olvidado y cuando no, solo es noticia para significar catástrofes de todo tipo. Desde el Aula de Cine queríamos dedicar uno de los ciclos del curso a difundir una pequeña parte de su cultura y sobre todo mostrar al público burgalés películas que de otro modo nos resultarían absolutamente desconocidas. Además este ciclo ayuda en cierto modo a romper con ideas preconcebidas sobre lo que podemos encontrar más allá de nuestras fronteras y vislumbrar la enorme diversidad de la cultura africana.

W: ​El Aula de Cine ha hecho una firme apuesta por los cines de África ¿Por qué? En tu opinión, ¿qué crees que tiene de especial el cine africano?

A: ​En estos ya 11 años de ciclos de cine africano hemos visto una evolución muy notable. Un cine que va quitándose complejos para ofrecer algunas de las propuestas más interesantes de la cinematografía actual, abordando temas cada vez más diversos y con una factura fílmica extraordinaria, si bien es cierto que la mayoría de las películas son de directores afincados en Europa y cuenta con coproducción de diferentes países occidentales.

W: ​¿Cuál ha sido la acogida por parte del público en los últimos años?

A: Es uno de los ciclos que mejor funciona y que tienen más éxito de público y eso a pesar de que las películas desgraciadamente no tienen ningún recorrido en los medios de comunicación, ni siquiera en revistas especializadas de cine salvo contadísimas excepciones.

W: En los últimos años parece que los cines africanos están viviendo un enorme boom. ¿A qué dirías que se debe?

A: Creo que puede ser debido a la gran variedad de enfoques que sorprenden por lo inhabitual para el imaginario que se nos intenta crear desde occidente, lleno de tópicos y temas recurrentes.

W: Aquí en España cada vez se organizan más eventos culturales relacionados con el mundo africano ¿Crees que es un instrumento acertado para concienciar sobre la situación real del continente?

A: Todo suma. Desgraciadamente vivimos en un país en el que la cultura en general es un bien que no se fomenta desde las instituciones ni desde el sistema educativo, es un bien solamente de consumo y que nos llega impuesto por los massmedia. Pero desde luego que todos los eventos culturales (el cine es uno de ellos) que se desarrollan en torno al continente africano, ayudan a romper estereotipos y a conocer una cultura muy desconocida para occidente.


No te olvides

Lugar: Centro Cultural de Caja de Burgos. Avda. Cantabria 3 y 5.

Hora: 20.30h.

Venta de Entradas: A partir de las 19.30h. en la taquilla del Centro Cultural de Caja de Burgos. Avda. Cantabria 3 y 5.

En la Casa del Cordón, laborables de 12.00h. a 14.00h. y de 19.00h. a 21.00h. Festivos de 12.00h. a 14.00h.

Precio: Entrada 2,5€

El Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger enciende los motores de su 14 edición

(Comunicado de prensa)

El cine volverá a unir los continentes de África y Europa gracias al Festival de Cine Africano de Tarifa – Tánger (FCAT 2017), que celebrará su edición número 14 entre el 28 de abril y el 6 de mayo en ambas ciudades: “el único evento cinematográfico celebrado en simultáneo entre África y Europa”, en palabras de la directora del festival, Mane Cisneros. Además, el FCAT es el único festival especializado en cine de África existente en el mundo hispanohablante, por lo que se convierte en una puerta de África pero también de Europa.

La programación del FCAT presenta en esta edición setenta títulos de películas procedentes de África, mundo árabe no africano y sobre temáticas africanas. Veinte de esos títulos, tanto en competición como en secciones paralelas, serán estrenos en España y uno de ellos tendrá en Tarifa su estreno mundial. El festival se inaugurará con la película ‘Felicitè’, del franco-senegalés Alain Gomis, Oso de Plata de la Berlinale 2017 y ganadora también del Etalon Yennenga de oro del FESPACO 2017, el mayor festival de cine del continente africano. El FCAT, aparte de sus habituales secciones competitivas y no competitivas, programará asimismo una retrospectiva de la obra de Gomis en esta edición. El festival también pondrá el foco sobre la cinematografía tunecina contemporánea y dedicará unas sesiones de cine etnográfico dedicadas a producciones andaluzas que abordan temas africanos.

La 14 edición del festival de Cine Africano también dedicará dos sesiones especiales a las gentes del mar y a las gentes de la campiña, respectivamente, del Campo de Gibraltar con la proyección de dos documentales. El Mercado de Tarifa acogerá la proyección del histórico ‘Almadrabas’ (Carlos Velo, 1933) dedicado a la pesca del atún en Barbate con imágenes rodadas durante la II República española. Tras su exhibición, se realizará un coloquio con almadraberos y pescadores guiado por el antropólogo de la Universidad de Sevilla, David Florido del Corral.

Por otro lado, el cine de la pedanía de Facinas será escenario de la proyección de ‘Quivir’ (Manutrillo, 2014). Una cinta que narra la historia de Germán y Driss, dos capataces corcheros, que tienen el mismo oficio a un lado y a otro del Estrecho, uno en Andalucía y otro en Marruecos. Ambos personajes comparten, además, una identidad que nace desde el vínculo vital que les une a unos frágiles bosques de alcornocales en peligro de extinción. En palabras de su director ‘Quivir’ es un trabajo sobre “un oficio, dos culturas, un mismo mundo”. Un coloquio con el director y el antropólogo de la Universidad Pablo de Olavide, Agustín Coca, junto a los maestros corcheros de la zona cerrará la cita tras la exhibición del documental.

El alcalde de Tarifa, Francisco Ruiz destacó en la presentación “el esfuerzo y compromiso del festival y la asociación Al Tarab, de los patrocinadores y el tejido social tarifeño para que el cine africano tenga arraigo en nuestra ciudad”. El primer edil ha insistido en su deseo de que  también se hable de Tarifa “a nivel cultural”, señalando que “el estrecho no es una frontera, es un puente que se desarrolla a través de la cultura”.

Del 30 de abril al 5 de mayo el FCAT también tendrá programación en Tánger con proyecciones cinematográficas y debates en la Cinémathèque de la ciudad, además de actividades paralelas como ‘El árbol de las palabras’ y proyecciones del Espacio Escuela. Para Sara Chentouf, vicecónsul del reino de Marruecos en Algeciras, este es  un encuentro “muy importante” para la cultura africana. La  representante marroquí en la presentación del FCAT 2017 ha alabado el carácter “diverso” del festival, que refleja la realidad africana en las películas que proyecta, “transmitiendo su herencia” al mundo hispanohablante. “Se trata”, según Chantouf, “de un estival que acorta distancias y juega un papel importante en la diplomacia cultural”.

El festival se inaugurará con la película ‘Felicitè’, del franco senegalés Alain Gomis, Oso de Plata de la Berlinale 2017 y ganadora también del Etalon Yennenga de oro del FESPACO 2017.

Cuatro mil alumnos de la provincia de Cádiz y Sevilla acudirán al Espacio Escuela, un programa que trabaja con los colegios y los institutos para acercar el cine y la realidad africana a los alumnos andaluces. Asimismo, dos mil alumnos del Instituto Severo Ochoa y del Colegio Ramón y Cajal de Tánger asistirán este año a proyecciones especiales en la ciudad marroquí, como también lo harán los alumnos de los colegios públicos de uno de los barrios más desfavorecidos de Tánger, Bir Chiffa, gracias a la empresa de transportes Alsa, que será la encargada de llevar a los alumnos al cine.

Consolidado gracias al apoyo de la Diputación de Cádiz, este espacio dirigido al público más joven unirá en esta edición tanto proyecciones, como tres exposiciones en las que colaboran Casa África, la Fundación Tres Culturas y la Agencia Española para la Cooperación y el Desarrollo (AECID). En esta edición, grupos seleccionados de estudiantes participarán en ‘Aperitivos junior, unos encuentros a corta distancia  con los cineastas con el ánimo de que los escolares puedan saber de primera mano qué significa hacer cine en el continente africano creando un espacio de reflexión y crítica ameno.

El Diputado de Cultura de la Diputación Provincial de Cádiz, Salvador Puerto, ha agradecido que el festival siga creciendo “con vocación de continuidad” y se ha congratulado de que la cita cultural se siga celebrando en “el lugar que lo vio nacer”.  Para el representante provincial, “un puente no sirve si no tiene unos pilares fuertes a ambos lados”, en alusión al Ayuntamiento de Tarifa y al Consulado marroquí, “que garantizan que continúe el festival”.

Concurso Cinematográfico ‘Sé embajador de tu localidad’

La compañía de transporte marítimo FRS ha elaborado un proyecto educativo, ‘Sé embajador de tu localidad’ para alumnos de entre 9 y 14 años de escuelas marroquíes y andaluzas (Tarifa, Tánger, Tetuán y Martil) que favorece el séptimo arte como herramienta para el desarrollo personal y comunitario de la infancia y la juventud.

Este proyecto consiste, según ha explicado el director de marketing de FRS, Marcial Picó, en proponer a alumnos de colegios de ambas orillas del mediterráneo el presentar una obra cinematográfica en vídeo de 1 min. de duración en el que se muestre un lugar característico de su ciudad/pueblo para que las personas de esta o la otra orilla vengan a visitarlo. Los temas de interés estarán  centrados en valores de diversidad cultural, cooperación y solidaridad. Los mejores microfilmes seleccionados serán premiados en ambas orillas.

Puerto de Santa María y el Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños

De nuevo, el Puerto de Santa María y el Parque Metropolitano Marisma de Los Toruños volverán a ser subsede del festival del sábado 29 al jueves 4 de mayo, y cuentan con proyecciones de cortometrajes, largometrajes, encuentros con los directores, cuentacuentos y concierto.

La programación del FCAT 2017 vuelve a responder a la voluntad de ‘normalizar’ las cinematografías africanas. “Entre la cultural de lo universal y la cultura universal, escojo la primera” dice el gran artista plástico y hombre de teatro senegalés Issa Samb. Este lema podría ser también el de los contenidos del festival, dirigido hacia la apertura cultural, la aceptación del otro posible solo con la condición de aceptar su propia identidad, para formar un mundo diverso y plural. La heterogeneidad cinematográfica africana en este caso dibuja las representaciones del imaginario de cada sociedad.

Más información: Aquí

FESPACO: La fiesta de los cines africanos

Foto: u p p e r l a b

“Dios no es un terrorista”. A ritmo de reggae unas declaraciones como esta provocan menos irritación. El marfileño Alpha Blondy electrificó a los 5.000 asistentes que presenciaban el acto de inauguración del FESPACO, el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Uagadugú (Burkina Faso) mientras coreaban al unísono “rocking time in Uagadugú”. Blondy en varias ocasiones se había mostrado muy crítico contra el gobierno del antiguo presidente Blaise Campaoré por lo que su concierto desprendió tintes políticos y activistas. “He venido a cantarle a Sankara”, afirmó.

Costa de Marfil, es el invitado de honor de este evento que cada dos años se da cita en Uagadugú, la bautizada como capital de los cines africanos. La ciudad asfaltada de tierra rojiza y palmeras se fundirá hasta el próximo 4 de marzo entre los carteles de las películas que se proyectarán, los vendedores ambulantes, los pequeños mercados, los cines improvisados, y una gran presencia policial y militar para contrarrestar un posible ataque yihadista que hace un año dejó 33 muertos en Burkina Faso. De ahí el grito de Blondy: “Dios no es un terrorista”. En estos días, la fiesta africana del séptimo arte refresca la memoria de que en el continente se están produciendo auténticas joyas del cine y los profesionales del sector, aficionados y curiosos saben que el FESPACO es cita obligada para tomar el pulso a la ya de por sí complicada industria. Esta 25ª edición es toda una declaración de intenciones, así lo demuestra el lema: “Formación y oficio del cine y el audiovisual”.

En total, 164 películas compiten en varias secciones, incluyendo los 20 largometrajes de 15 países que optarán por el Étalon de Yennenga (Semental de oro), en su mayoría películas en francés, 4 de habla inglesa y ninguna en portugués. Cabe destacar el retorno de Níger, Camerún y Tanzania al prestigioso concurso al mismo tiempo que mencionar la gran ausente de esta edición: Nigeria. En la rueda de prensa que tuvo lugar en enero en París se comentó que los cineastas nigerianos se habían centrado en la rentabilidad de la producción a expensas de lo artístico. No obstante, la muestra que desde hace algunos años ofrece el festival Nollywoodweek en París –del que Wiriko es medio oficial– continúa defendiendo que no todo lo que se hace en Nollywood es de poca calidad.

De la selección al mejor largometraje, el país anfitrión será el mejor representado con la apuesta de tres películas de jóvenes realizadores: La Forêt du Niolo, de Adama Roamba; Thom, de Tahirou Tasséré Ouedraogo y Frontières, de Appolline Woye Traoré; trabajos que caminan entre las explotaciones mineras ilegales, el sufrimiento de vivir en las grandes ciudades o el comercio fronterizo, respectivamente. Costa de Marfil presenta la intriga política con Innocent malgré tout, de Kouamé Jean de Dieu y Kouamé Mathurin, y L’Interprète, de Olivier Melche Koné. Dos países del Magreb participan también: Marruecos, con A Mile in My Shoes, de Saïd Khallaf y A la recherche du pouvoir perdu, de Mohammed Ahe Bensougat; Túnez con Lilia une fille tunisienne, del veterano Mohamed Zran.

Y dos apuestas que pueden ganar alguno de los premios principales: uno, el trabajo del franco-senegalés Alain Gomis, quien presenta Félicité, película que hace unos días conseguía el premio del jurado en la Berlinale, un drama en ubicado en Kinshasa, la capital de la RDC; y dos, la intencionalidad del franco-maliense Daouda Coulibaly al arriesgarse con Wulu, un trabajo sobre drogas y gángsters en Malí, una historia delicada y arriesgada que sitúa en el debate la financiación de los terroristas que operan en la franja saheliana a partir de la cocaína.


Más información en la página del FESPACO

O en los canales de Wiriko donde os estaremos informando de los premios durante este fin de semana.