Estereotipos y colonización, nuevo punto de mira de Fabrice Monteiro

Hay pistas. Secretos que se desvelan a golpe de comunicado de prensa. Destellos de lo que vendrá. Y la moda del teaser. 1:54, la Feria de Arte Africano Contemporáneo celebrada a principios de mes en Londres, dejó varios de esos adelantos. La quinta edición de la muestra expuso a más de 130 artistas del continente y la diáspora, acogió a 42 galerías de todo el mundo y citó a Wiriko con el fotógrafo belga-beninés Fabrice Monteiro.

En la sala acondicionada para la galería Mariane Ibrahim de Seattle, Monteiro explica para esta revista su contribución de este año. “Se llama Pitit Noir y es la representación de la colonización europea. Se sitúa en el Congo belga de Leopoldo II, que tomó el país como su propiedad. Los niños estaban forzados a recolectar caucho y a todos aquellos que se negaban se les cortaba la mano derecha. Los europeos fueron a África para obtener beneficio de la mano de obra y los recursos de los países africanos”, explica el artista. En el retrato, el joven porta un crucifijo, blanco, que enfatiza el papel de la religión como “herramienta para mantener África bajo sumisión”.

‘Pitit-Noir’ de Fabrice Monteiro. Cortesía de la galería Mariane Ibrahim Gallery

‘Pitit Noir’ es el avance que Monteiro expuso en 1:54 de su reciente proyecto. Una imagen que formará parte de una nueva serie fotográfica que espera tener finalizada en noviembre y cuyo título será ‘The Eight-Mile Wall’. La inspiración viene de la barrera racial construida en Detroit en 1941. El muro homónimo tenía como intención mantener la comunidad blanca separada de la negra en la ciudad norteamericana, sin embargo la colección nos lleva a África. “Existen estereotipos y clichés sobre racismo en los Estados Unidos, pero esas imágenes están arraigadas en otras muchas sociedades”, comenta el fotógrafo.

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En esta ocasión Monteiro revisita la historia. Vuelve a los tiempos y consecuencias de la colonización, pero manteniendo el enlace con los asuntos globales contemporáneos. El trabajo del fotógrafo es una llamada de atención social desde un prisma africano, en la línea de su colección anterior, ‘The Prophecy’, un reclamo visual contra el cambio climático. Afincado en Dakar, Monteiro hizo que sus fotografías se convirtieran en un conglomerado de diseño y moda que retrataban a los dioses de la basura. “The Prophecy es un cuento: la madre tierra está siendo asesinada. Se enferma cada vez más y es hora de hacer algo”, rememora de un trabajo que contó con nueve fotografías. La serie se realizó en Senegal, pero posteriormente Monteiro añadió una en la Gran Barrera de Coral, en Australia; y otra en el solar de residuos electrónicos de Agbogbloshie, en Accra.

Monteiro Indaga en la cultura y las creencias africanas, y las inserta en el contexto actual. Una simbiosis que tiene como ejemplo las figuras de ‘The Prophecy’, que proyectan la naturaleza animista del continente africano, a la par que muestran un ensayo fotográfico de actualidad. Una mezcla de tradición y modernidad que se observa en la trayectoria del artista que utiliza la fotografía como medio educativo. Sin embargo, “no se trata de estigmatizar a África. El problema medioambiental es un asunto mundial y humanitario por mucho que el señor Trump se empeñe en negarlo”. Monteiro intenta concienciar a golpe de fotografía. “Soy un ciudadano de este planeta y tengo la capacidad de crear imágenes y después dejar que los otros las juzguen”, concluye.

Otro enfoque para Mali

Existen otros disparos procedentes de Mali y su ángulo de visión abarca cinco décadas de prácticas culturales, políticas y sociales que han sido recogidas en un proyecto de conservación y acceso a la riqueza fotográfica de este país africano. Se trata del Archivo de Fotografía Maliense, un espacio ubicado en La Maison Africaine de la Photographie, en la Bibliothèque Nationale de Bamako, que además, ya está disponible también online.

Adama Kouyaté (Costa de Marfil, 1967) / vía Archive of Malian Photographie.-

La fotografía en Mali no es nada nuevo. Su introducción data de 1880, cuando los oficiales franceses introducen esta práctica que posteriormente continuarían administradores coloniales, misioneros y expatriados franceses hasta llegar a manos de los propios malienses, quienes tomarían el relevo para captar mediante imágenes la evolución de su territorio a partir de la década de 1940. Desde entonces, cuando aún era conocido como Sudán francés, este país se establece como un centro neurálgico de la fotografía en África. Una concepción que llega hasta nuestros días, en los que Mali constituye un nexo internacional de la fotografía a través de la Bienal africana de Fotografía Rencontres de Bamako, presente en la capital maliense desde 1994.

Y si bien el interés por conocer también estos disparos malienses se ha incrementado en las últimas décadas, el acceso a sus inicios fotográficos se ha caracterizado por ser mínimo, hasta el punto de que bien podía equipararse a un mapa del tesoro, con colecciones de fotógrafos desperdigadas en archivos privados que no permitían que vieran la luz y facilitan el estraperlo. Con este muro se encontró la profesora de Historia del arte africano y cultura visual de la Universidad de Michigan Candance Keller, cuando en el año 2002 comenzó su investigación sobre la práctica fotográfica de este país africano. Keller mantuvo encuentros con alrededor de 150 fotógrafos y sus familias. Todos tenían en común su preocupación por el deterioro de las imágenes y su inapropiada explotación.

Abdourahmane Sakali (Bamako, Mali. 1958) / Vía Archive or Malian Photographie.-

Así surge el Archivo de Fotografía Maliense, un proyecto para preservar y dar a conocer este patrimonio visual que lleva gestándose desde el año 2011. El primer paso fue comprobar qué archivos fotográficos eran aún susceptibles de recuperarse. Su almacenamiento en casas familiares en un clima tan duro como el de Mali los exponía al calor, el polvo y la humedad, lo que ha hecho que algunas colecciones no puedan ser recuperadas. De aquellas que sí podían salvarse, se optó por seleccionar las que reflejaran una visión histórica del país y la región a través de los cambios y continuidades de las prácticas culturales, la producción artística, las tendencias sociales y las realidades políticas de las ciudades de Bamako, Segu y Mopti, principalmente.

Mamadou Cissé (Kita, Mali. 1960) / vía Archive of Malian Photographie.-

De este modo, los objetivos de conservación y acceso han respondido a estos parámetros temáticos y al criterio de reconocimiento local e internacional de los trabajos fotográficos. Por ello, las imágenes iniciales del Archivo reflejan las miradas de Mali y de algunos países de la región a través de los ojos de Abdourahmane Sakaly (1926-1988), Mamadou Cissé (1930-2003), Tijani Sitou (1932-1999), Malick Sidibé (1936-2016) y Adama Kouyaté (1927). Sus hijos y los aprendices nombrados por sus familias han sido los encargados de las labores de limpieza y catalogación de los negativos para su posterior almacenamiento y digitalización.

Tijani Sitou (Mopti, Mali. 1978) / Vía Archive of Malian Photographie.-

Por el momento, se puede acceder vía online a alrededor de 28.000 fotos de estos

Malick Sidibé (Mali, 1985) / Vía Archive of Malian Photographie.-

autores, pero el objetivo del Archivo es alcanzar las 100.000 imágenes restauradas y escaneadas. Su directora, Candance Keller, y el gestor del proyecto en Bamako, Youssouf Sakaly (el hijo de Absourahmane Sakaly, nombrado anteriormente),  han declarado recientemente a Afrique in visu que ya están trabajando en una sexta colección, la del fotógrafo Félix Diallo, quien residió en el pequeño pueblo de Kita, al oeste del país, y se especializó sobre todo en retratos de personas que vivían en entornos rurales.

Con el apoyo del Programa de Archivos en Peligro de la Biblioteca Británica en una primera fase, y posteriormente de la Fundación Nacional para la Preservación, ahora el proyecto busca financiación para continuar su investigación fotográfica en otras zonas, como Tombuctú. Con su lanzamiento web, el Archivo de Fotografía Maliense difunde una imagen de Mali que no es mejor ni peor que la que suele mostrarse, simplemente contribuye a que no haya un solo enfoque, lo que permite que este país africano se contemple desde una visión más real.

Aida Muluneh: la fotografía como herramienta para el desarrollo

*Por Ana Henríquez

El pasado 30 de marzo la artista Aida Muluneh acudió al CAAM (Centro Atlántico de Arte Moderno) de Las Palmas de Gran Canaria a impartir una conferencia titulada “La comunicación visual para el cambio: el papel de la fotografía en Etiopía y más allá”. Muluneh es una de las artistas visuales más prestigiosas del continente africano. Aunque la mayor parte de su vida ha transcurrido en Occidente (Reino Unido, Chipre, Canadá y Estados Unidos), desde que volvió hace diez años, trabaja por y para su Etiopía natal.

Referentes

En la historia de la fotografía en su país, Muluneh destaca el legado de artistas franceses y armenios que retrataron a la corte del emperador Haile Selassie y subraya la técnica de principios del siglo XX consistente en pintar a mano las instantáneas reveladas. Como uno de sus mentores, sobre todo por su inspirador empleo del blanco y negro, Aida Muluneh rescata la figura del afroamericano Chester Higgins Jr.
Si bien lamenta que “en los años ochenta la única imagen que el mundo tenía de Etiopía era la de las hambrunas”, la que fuera fotoperiodista en el Washington Post reconoce la valía del trabajo del keniano Mohamed Amin que, con sus fotos de la ola de hambre de 1984, atrajo la atención internacional para ayudar a la población en crisis.

Cuando fue invitada a participar en 2007 en el encuentro fotográfico más importante de África, la Bienal de Bamako (momento que describe como “la epifanía de mi carrera”), recuerda con especial ilusión haber conocido al maliense Malick Sidibé, a quien admira por su elegante obra y por la pasión que reflejaba en sus imágenes, cualidad indispensable para ser fotógrafo, según Muluneh. “Fue testigo de su tiempo documentando la sociedad en la que vivió y lo hizo desde su estudio, mediante sus retratos, sin esperar reconocimiento”. La Bienal de 2007 le sirvió también para conocer a muchos fotógrafos africanos y para darse cuenta de que no estaba sola, de que había más personas que, como ella, querían ofrecer otra visión del continente.

Cultura y mujer en el desarrollo

Los tres meses que pensaba quedarse en Etiopía se han convertido, por ahora, en una década. Decidió instalarse en el país de donde se había marchado con solo 5 años de edad por una imperiosa necesidad de hacer cambios y sentir que aportaba algo a su sociedad de origen. ¡Y vaya si está aportando! Tiene tres frentes abiertos: Desta for Africa (DFA), el Addis Foto Fest (AFF) y su propia carrera como fotógrafa artística.
De esta última, procede su aportación a la exposición del CAAM “El iris de Lucy. Artistas africanas contemporáneas”: la serie fotográfica de 2015 “Dinkenesh”, nombre que los habitantes de la región de Afar dieron a Lucy, el primer antecesor del ser humano cuyos restos fueron encontrados en Etiopía en 1974. En las tres obras de la serie, se aprecian dos de las constantes de Muluneh: la elección de modelos femeninas y etíopes y el uso de la pintura corporal hecha por las poblaciones del sur del país. Con este trabajo, la artista quiere que “las mujeres tomemos conciencia de nuestro poder y de que, pese a las dificultades, podemos contribuir al desarrollo”.

Fotografía de www.caam.net

Para Aida, este desarrollo debe incluir dos ingredientes: arte y cultura. “Los artistas nos olvidamos de que podemos contribuir a cambiar la sociedad y de que podemos ser parte de ese cambio”. Llevada por esta motivación, creó y dirige tanto la organización Desta for Africa como el festival Addis Foto Fest.
Desta es el acrónimo de Developing and Educating Society Through Art y también significa ‘felicidad’. Con este nombre bautizó Muluneh a su organización por el desarrollo cultural, mediante la cual imparte talleres, monta exhibiciones y genera intercambios creativos con el objetivo de potenciar la fotografía en la esfera artística de Etiopía. “El mercado mundial de la fotografía mueve diez mil millones de dólares y lo que aporta África apenas representa el 1%”, subrayaba Aida Muluneh en su conferencia. El Addis Foto Fest (AFF) es un festival fotográfico internacional que se celebra cada dos años, desde 2010, en la capital etíope.

Si bien a Aida le gusta que la fotografía “invada” toda la ciudad, para lo que suele disponer exposiciones en distintos puntos de la misma, muy a su pesar la última edición (diciembre de 2016) tuvo que celebrarse en un solo lugar, el hotel Sheraton Addis, por el estado de emergencia que se había decretado en todo el país. Pese a esta limitación, el festival logró reunir a 134 artistas de más de 40 países de todos los continentes. Y cada vez son más los fotógrafos etíopes que participan: en el AFF 2010 fueron 5 y, en este último, ya sumaron 30 los artistas que, como su compatriota Aida Muluneh, quieren demostrar a sus colegas y al mundo entero su talento y las múltiples Áfricas que existen.

Fotos de www.aidamuluneh.com

Sammy Baloji: confrontación entre el pasado y el presente en el Congo

Lubumbashi, la segunda mayor ciudad de la República Democrática del Congo, es la capital de la región de Katanga, una zona rica en algunos de los minerales más cotizados del mundo, tales como el cobre, los diamantes o el coltán. Lubumbashi es, también, la ciudad en la que se encuentra la sede de Gécamines, una de las compañías mineras más importantes de África y la más grande de la RDC. Fundada en 1906 por colonizadores belgas y nacionalizada en 1966 por el gobierno congoleño de Mobutu Sese Seko, a finales de los años 80 llegó a suponer el 85% de las exportaciones de todo el país, antes de rozar la bancarrota en los 90 debido a, entre otras razones, la falta de inversión en las infraestructuras.

Mémoire (2006)

Lubumbashi es, además, la ciudad natal del fotógrafo Sammy Baloji (1978), cuya obra está impregnada de la historia de su región. En 2007 recibió dos premios en la Biennal Africaine de la Photographie Rencontres de Bamako (Mali) y en 2009 el Prince Claus Award de los Países Bajos “por llevar la realidad actual congoleña a la plataforma internacional, por su importante contribución a la memoria del Congo proveyendo una nueva lectura del presente, y por el reto de demostrar que el desarrollo solo puede realizarse después de tener en cuenta los traumas del pasado”.

Sammy Baloji cuestiona la versión oficial de la historia colonialista confrontando el pasado con el presente a través de fotomontajes. Una de sus series más conocidas es Mémoire (2006), en la que yuxtapone retratos de archivo en blanco y negro de trabajadores de las minas durante el colonialismo belga con fotografías actuales de lo que queda de aquellos edificios industriales. En Mémoire, Baloji reduce la dimensión espacio-temporal para criticar la herencia colonial industrial, la destrucción de la identidad, la imagen de los negros en el imaginario colectivo occidental y la desilusión poscolonial.

Congo Far West (2011)

En 2011, el fotógrafo presenta otros dos trabajos sobre la historia reciente de su país y sus ecos en la actualidad. El primero, Congo Far West, es una nueva lectura de la Mission Scientifique du Ka-Tanga que realizaron los belgas entre 1898 y 1900. Baloji sobrepone retratos de archivo del fotógrafo François Michel en paisajes del pintor Léon Dardenne, ya que ambos acompañaron a la expedición e ilustraron el informe final. Con sus fotomontajes, utilizando el mismo material que la propaganda colonial pero presentándolo de forma muy distinta, Baloji muestra cómo la fotografía ha sido utilizada para crear una mirada de superioridad frente al “otro”, que nunca fue visto como un igual, sino que se presentaba completamente deshumanizado, clasificado y analizado como un objeto de estudio, hecho que ha marcado profundamente los clichés de la sociedad occidental actual.

El segundo trabajo de 2011 es Kolwezi, una serie de fotomontajes en los que el fotógrafo muestra el contraste entre las minas de Kolwezi (RDC) y los coloridos pósteres que adornan los hábitats de los trabajadores, como fantasía de una vida mejor. Mediante las duras condiciones de vida de los mineros frente a imágenes de sociedades idílicas e idealizadas, Baloji denuncia el resultado de la explotación de los recursos de Katanga, tanto en el pasado como en el presente, ya que la historia de la compañía Gécamines ya no puede separarse de la del país ni de la de su gente, y alude también a los efectos depredadores del capitalismo global.

Kolwezi (2011)

Sammy Baloji ofrece una imagen del presente de la RDC a través de su historia reciente, retratando a una sociedad cuyo país se ha convertido en terreno de juego de exploradores, misioneros, hombres de negocios y mercenarios desde que pasó a ser propiedad privada del Rey Leopoldo II de Bélgica hasta nuestros días, sufriendo una violenta colonización, una dictadura y dos sangrientas guerras, y que ahora abre un nuevo capítulo neocolonial con la llegada de los contratistas chinos. “Mi lectura del pasado congoleño es una manera de analizar la identidad africana actual, a través de todos los sistemas políticos que la sociedad ha experimentado. La esencia de mis temas está en la vida diaria de la gente del Congo, que es el resultado de su reciente pasado”.

 

“Solo tienes que ir a lugares interesantes, la fotografía te encontrará”

Y la fotografía encontró al ghanés Nana Kofi Acquah, hoy considerado uno de los 100 fotógrafos a los que hay que seguir a nivel mundial. Acquah descubrió la fotografía cuando trabajaba en publicidad como redactor en 2002 y decidió unir el periodismo con su experiencia en publicidad para “reposicionar el continente a través de un nuevo discurso e imaginario”. Desde hace más de una década busca las mejores instantáneas de la vida cotidiana de las ciudades y pueblos de varios países del continente, como muestra en “Everyday Africa”, proyecto en el que participa junto con otros 30 fotógrafos, y que tiene como objetivo retratar la “vida normal” de sus habitantes a través de Instagram.

Un rápido vistazo a su trabajo es suficiente para ver que las mujeres son el hilo conductor de sus series fotográficas: “mi misión artística es cambiar la narrativa sobre las mujeres africanas, que habitualmente son retratadas como víctimas de las circunstancias”, aseguraba el artista en la BBC a propósito de su proyecto “100 women”. En 2016 expuso “Don’t call me beautiful”, una selección de fotografías que Acquah ha realizado durante los últimos diez años, centradas en los retos, éxitos y esperanzas de las mujeres que se ha ido encontrando a lo largo del camino. Un homenaje a unas luchadoras a menudo invisibilizadas.

Hemos querido indagar más sobre la cuestión de género presente en sus fotografías y su percepción sobre la situación de la mujer en los países africanos por los que ha viajado con su cámara:

Cuéntame acerca de tu proyecto fotográfico “100 women“, en el que muestras un gran interés en la vida cotidiana de las mujeres, ¿por qué este enfoque? Y, ¿por qué las mujeres?

Realmente ha sido un privilegio que la BBC destacase este proyecto, no me lo esperaba. Como fotógrafo documental y periodista, he trabajado extensamente en muchas partes de África en muchas historias diferentes: el VIH/SIDA, el ébola, el paludismo, la salud materna, la tuberculosis, etc. y resulta bastante obvio que las mujeres y los niños son las víctimas naturales cuando las cosas van mal en una sociedad. Los hombres también se ven afectados, pero en África es más fácil para un hombre levantarse e ir a probar suerte a otros lugares. No para la mujer, especialmente si tiene hijos.

¿Cuál ha sido tu gran descubrimiento relacionado con el papel de la mujer en África durante el desarrollo del proyecto?

Creo que uno de los mayores obstáculos en África es que las mujeres no reciben el crédito que merecen. Hemos tenido presidentas de naciones, juezas, inventoras, científicas, políticas, guerreras, médicas, abogadas, artistas, músicas, etc. y aún nos negamos a tratarles con el debido respeto. En Ghana las mujeres trabajan muy duro. Si conduces por el país, las ves en granjas, en mercados, con la venta ambulante por las calles y en los barrios e incluso en oficinas en puestos altos. Pero cuando una mujer tiene éxito, enseguida se insinúa que usa su apariencia y el sexo y no su cerebro para ascender. Es ofensivo.

Te consideras feminista. A pesar de que las cosas están cambiando, no es muy habitual que un hombre se reconozca a sí mismo públicamente como feminista ¿qué tipo de reacciones te encuentras a tu alrededor?

No me importa ser considerado feminista pero también creo que lo que me describe con mayor precisión es que soy un hombre al que le interesan los derechos y el bienestar de las mujeres e intento apoyarles y concienciar a través de mi trabajo. También sé que como hombre puede que no entienda todo con lo que una mujer tiene que lidiar. Pero a mi manera y de la mejor forma que puedo, me gusta ser parte de la solución y no del problema.

¿Cómo puede tu trabajo contribuir a la lucha contra el machismo en nuestras sociedades?

Curiosamente yo vengo de una etnia que es matriarcal. Esto no significa que no sea consciente de que el mundo es predominantemente patriarcal. Y pienso que la mayoría de los hombres están ciegos ante el patriarcado. Me tomó un tiempo darme cuenta de que las cosas son más fáciles para mí que para las mujeres en la mayoría de los casos, por lo que espero que, celebrando constantemente las mujeres exitosas o planteando cuestiones que afectan a las más vulnerables, la conciencia vaya creciendo.

También estás interesado en capturar la vida cotidiana de los pueblos africanos ¿Qué dirías que podemos ver y aprender de esta cotidianidad?

Cuando se oye “África”, ¿qué suele venir a la mente? Pregunta eso en Europa, América y Asia, y las respuestas que oirás generalmente son pesimistas y la falsas. África es más que la perspectiva de National Geographic. Somos más que leones, jirafas, guerras y rebeldes, los pechos desnudos de las mujeres y niños hambrientos con moscas. Mi fotografía es un constante intento de impugnar esos estereotipos.

Dices que la poesía es tu primer amor, y tus imágenes están generalmente acompañadas por un pequeño texto. ¿Qué va primero, las imágenes o las palabras?

Lo primero es el pensamiento, y luego ya averiguar cuál será su mejor medio de expresión.

¿En qué estás trabajando ahora?

Ghana, mi país, cumple 60 años. Quiero sacar un libro de fotografías que celebre la nación.

 

*Artículo publicado originalmente en el Boletín de Estudios Africanos el 16 de enero

‘Trasatlántica PHotoEspaña’ desembarca en Senegal

* Por Alexandra Gil Taboas

Trasatlántica PHotoEspaña lleva diez años navegando entre España y América Latina para otear el trabajo de sus mejores fotógrafos. Creada en 2009 como “foro de fotografía y artes visuales para Iberoamérica”, Trasatlántica decidió este año y por vez primera ampliar su marco de actuación para desembarcar en el decimoséptimo país que visita, Senegal.

Moctar BA

Desde este verano, y con la colaboración de la sección Cultural de la Embajada de España en Senegal, el equipo de PHotoEspaña en Madrid se ha puesto manos a la obra en la búsqueda de talentos de la fotografía en el país. De entre todos los portfolios recibidos, veinte de ellos serían seleccionados para enfrentarse al criterio de expertos de la talla de Claude Bussac (Directora General de La Fábrica), Patrick Manac’h (cofundador de la Maison de la Photographie de Marrakech), Ricardo Vázquez (Director del Hôtel des Arts de Toulon), Mamadou Gomis (fotógrafo y miembro fundador de la Unión de fotoperiodistas de Senegal) y Delphine Calmettes (Directora artística de la galería Le Manège de Dakar, asociada al Instituto Francés). Además, el visionado de portfolios estaría precedido de un taller de capacitación cultural financiado por la cooperación española, en el que aquellos excluidos del mismo pudieron perfeccionar sus trabajos fotográficos para futuras ocasiones.

Un visionado de porfolios consiste en mantener reuniones personalizadas con cada uno de los comisarios y editores presentes. La hornada de jóvenes talentos de la fotografía senegalesa no quiso desaprovechar la oportunidad y llegaría a sus citas cargada de temas de actualidad; entre los más recurrentes la mendicidad infantil, la pesca, la emigración, la lucha o la realidad y ritos de las cofradías religiosas del país. Para los más curiosos, una selección de fotos de cada participante se puede ver en este enlace (hacia el final de la lista).
En palabras de Ricardo Vázquez “varios trabajos merecen un desarrollo y se podrían exhibir en centros de arte. El problema es que las fotos no siempre se entenderían fuera del contexto senegalés, pues el fotógrafo puede estar muy familiarizado con el problema pero éste no tiene por qué haberse reflejado con exactitud en la imagen tomada. Deben mostrarnos lo que no se ve”. Esta idea es compartida por el resto de visionadores, quienes han insistido en la importancia de profundizar en los temas retratados para contextualizar mejor cada trabajo, la búsqueda de coherencia y posicionamiento así como el dar rienda suelta a las singularidades de cada fotógrafo sin perder de vista el desarrollo de un lenguaje universal.

Trasatlántica en Dakar ha demostrado el fuerte pulso del país y de su juventud en cuanto al sector de la fotografía se refiere. Sin embargo, en palabras de Mamadou Gomis, “la fotografía senegalesa está marginalizada. Aunque muchos fotógrafos sí consiguen abrirse camino y tener proyección internacional, la gran mayoría se deja explotar por la prensa o se vende a fines comerciales. En el país falta formación profesional y artística entorno a la foto, lo cual merma la confianza de los fotógrafos y no les ayuda a ir muy lejos”. Otro de sus grandes retos es el de aumentar la participación y visibilidad de las mujeres en eventos como este, donde su presencia ha sido muy baja. A pesar de las dificultades, existen interesantes iniciativas colectivas locales como Sunu Nataal, que auto-gestiona sus propias formaciones, conferencias y exposiciones de fotografía, o Passion Photo Senegal, cuyo hashtag #pp221 (prefijo telefónico de Senegal) acompaña a múltiples fotos del país en Twitter.

Tras su paso por el Aula Cervantes de Dakar, donde se realizaron todas las sesiones de Trasatlántica, los trabajos de los seleccionados competirán por el Premio Descubrimientos 2017 junto a porfolios venidos de Lima, Panamá y Madrid, haciendo realidad la primera incursión de fotógrafos africanos en esta categoría. Además, un/a comisario/a independiente hará una selección de fotografías que formarán parte de una exposición colectiva que podremos contemplar en la Sección Oficial de PHotoEspaña 2017. A escala nacional, profesionales y comisarios residentes en Senegal contemplan ya la posibilidad de realizar una “exposición colectiva” y un “catálogo en red”. Sea como sea, la red profesional e internacional está ya creada y si algo ha quedado claro a visionadores y asistentes a la actividad es que Omar Victor Diop y Mamadou Gomis tienen el relevo asegurado.

Tsoku Maela: viaje por la depresión a través de la fotografía

Tras pasar una semana en observación en un hospital por un fuerte dolor que le oprimía el pecho, Tsoku tuvo mucho tiempo para pensar. No era la primera vez que acudía al médico ni que salía de allí sin un diagnóstico. “Estar con otros pacientes que llevaban más tiempo me hizo pensar mucho sobre mi vida y sobre lo que quería hacer con ella. Así que cuando volví a casa empecé a documentar cómo me sentía a través de la fotografía”. Así fue como Tsoku Maela empezó su carrera como fotógrafo.

A nest of a dream. Tsoku Maela

A nest of a dream. Tsoku Maela

Abstract Peaces es un diario fotográfico de las visiones y sensaciones del sudafricano, un autorretrato metafórico de las diferentes etapas de su depresión y ansiedad: una cabeza que se convierte en humo, la dualidad cuerpo-mente, el miedo representado por tiburones, la soledad, la espera, la huída, la rabia y el arrepentimiento. Sentimientos universales y humanos plasmados en imágenes surrealistas.

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*Artículo publicado en Planeta Futuro el  10 de octubre de 2016 en el marco de la colaboración Wiriko/Planeta Futuro

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Las 5 mejores fotos de Remi Adetiba, el fotógrafo de la 5ª temporada de Wiriko

Remi Adetiba, el fotógrafo nigeriano de la 5ª temporada de Wiriko, hace una cuidadosa selección de sus 5 fotografías y la historia que hay detrás.

Las mil caras de #Mandela en Instagram

Cómo han celebrado en Instagram este día ya celebrado en todo el mundo? A través de graffitis, monumentos, diseño gráfico y homejanes artisticos un infinito número de Instagrammers, han recordado Mandela.

Meta-ficciones sobre Hollywood, de Omar Victor Diop y Antoine Tempé, inauguran la sala de exposiciones de la Alianza Francesa de Málaga

Búsqueda de la belleza, glocalización, juego cinematográfico… Esta fue la suma de elementos que inauguraron oficialmente el 17 de marzo la sala de exposiciones de la Alianza Francesa de Málaga, ciudad en la que en estos días comienza el Festival de Cine. La exposición está formada por dos salas con dos poster_expo_diop_tempe_smallproyectos diferentes, ‘Re-mixing Hollywood’ y Miguel de Moreno, en un acto oficial al que asistieron el alcalde de la capital, Franciso de la Torre, el embajador de Francia en España, Yves Saint-Geoours, entre otras muchas autoridades. También fueron invitados los artistas Omar Victor Diop y Antoine Tempé, autores de Re-mixing Hollywood, así como el comisario y artista malagueño Javier Hirschfeld.

Si el trabajo de Diop y Tempé es un guiño cinematográfico, el de Hirschfeld se trata de un diálogo intercultural. A ambos les une la búsqueda de la belleza, tal como nos contaba el propio Javier Hirschfeld. Un mes después de la animadísima inauguración, en vísperas del Festival de Cine Español de Málaga, ambas exposiciones siguen teniendo una gran afluencia de público, así como una muy buena acogida de la Alianza Francesa. Hablamos con Javier Hirshfeld para que nos lo cuente.

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Javier Hirshfeld junto a su fotografía de Miguel de Moreno (Foto: Estrella Sendra).

“Los artistas siempre están buscando referencias” – comenzaba diciendo el malagueño con respecto al diálogo intercultural y meta-artístico evidentes de estas dos exposiciones– “En Occidente se juega mucho a hacer una revisión de la historia del arte”. Javier Hirshfeld cuenta cómo la tradición de fotografía de estudio africano se ha convertido para él “en un referente, como lo puede ser el barroco.” Y añadía: “al final, no se trata más que de un proyecto de persecución de la belleza, la cual busco en iconos clásicos”. En el verano de 2013, fue invitado a la Isla de Gorée, en Senegal, precisamente para exponer su propia obra, Malagorée, en la antigua casa de los esclavos, hoy en día visitable por turistas locales e internacionales.

No quise hacer una exposición de mi trabajo y ya está, sino aprovechar esa gran oportunidad para el aprendizaje e intercambio artístico. Allí todo el mundo me hablaba de Víctor, Víctor, Víctor, así que me puse en contacto con él y desde el principio nos entendimos muy bien artísticamente”, contaba Hirshfeld. Ese Víctor del que tanto le hablaban era Omar Víctor Diop, hoy reconocido internacionalmente y expuesto en las principales ferias de arte contemporáneo, como la 1:54 de Londres, o Partcours, el pasado invierno en Dakar. “Desde un principio me encantó su trabajo, porque respondía a un interés personal por África. Victor representaba la personificación o corroboración de ese interés, con una obra que huía de exoticismos”, contaba Hirshfeld.

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Hoy, Omar Victor Diop es uno de sus grandes referentes, como lo puede ser el ya fallecido maliense Seydou Këita. Con esta exposición Re-Mixing Hollywood, comienza una relación laboral más estrecha con el fotógrafo senegalés, actuando como su comisario, y permitiendo así una mayor visibilidad de su trabajo. “Para mí es un lujazo trabajar con uno de mis referentes, que tanto me ha hecho indagar en la tradición de estudio de fotografía africano y que tanto me ha hecho crecer”. Contaba el artista malagueño.

"Blow Up", Dakar, 2013. Models: Viktor and Aminata. From the series ONOMOllywood by Antoine Tempé & Omar Victor Diop.

Blow Up. Antoine Tempé.

En Re-Mixing Hollywood, proyecto también conocido como Onomollywood, los artistas Omar Victor Diop y Antoine Tempé escogen 20 imágenes de películas de Hollywood que les marcaron mucho personalmente, “sintiéndose con total derecho y libertad a jugar con esas imágenes”, explicaba Hirshfeld. Según el artista malagueño, es fruto del gran referente de Omar Víctor Diop, la cultural global, en una ciudad global, como lo es Dakar, pero con los pies en lo local”. Así, iconos del cine, como los de la película de Frida Kahlo, la de Blow UP, Psicosis, Pulp Fiction, Matrix o Desayuno con diamantes, son llevados a Dakar, capital de Senegal, y a Abidjan, capital de Costa de Marfil. “Es una celebración de la magia de una buena película. Te preguntas cómo sería esta historia si hubiese sido filmada en África con actores y modelos negros”, contaba el fotógrafo senegalés Omar Víctor Diop durante la inauguración. Lo que es interesante, desde el punto de vista de Hirshfeld, es que más allá de este juego y búsqueda de la belleza, hay una documentación de esa otra África, de esa cara menos conocida de África, que huye de los tópicos, y que ya se daba en su trabajo de Estudio de vanidades, por el que también apostó entonces la Alianza Francesa, aún cuando la sede no se había inaugurado oficialmente.

Con esta ficción de la ficción, esta metaficción sobre el cine, desde la fotograía, la salada Málaga huele ya a cine, tal vez con una añadida reflexión sobre la representación.

Patricia Willocq: “Las mujeres son víctimas en todas partes del mundo”

El trabajo de la fotógrafa Patricia Willocq, que nació y creció en República Democrática del Congo (RDC), es conocido principalmente por la serie White Ebony (2013) en la que retrata el albinismo en su país natal desde una perspectiva poco habitual: la cotidianidad, la dignidad y sobre todo, la tolerancia. Este particular enfoque constante en su obra, y en particular en su trabajo sobre el albinismo, ha hecho que el proyecto fuese premiado como Mejor fotografía del año por Unicef y haya sido exhibido y difundido en varios países del mundo. Quizá también ha sido el que la ha puesto en escena. Para Willoqc, la fotografía da sentido a su vida, y afirma: “Con mis imágenes puedo ayudar a cambiar la percepción sobre algunas cuestiones que me importan. Y eso me hace sentir mejor”.

Leer la entrevista en el artículo original publicado el 7 de abril de 2016

Esther y la maternidad

Esther y la maternidad

Osborne Macharia y las abuelas extravagantes

*Artículo escrito por Clara Paolini

El fotógrafo Osborne Macharia combina identidad, cultura y ficción para crear impactantes imágenes en proyectos comerciales y artísticos desde su estudio en Nairobi.

“Esta es la historia de la Liga keniana de las abuelas extravagantes, quienes en los años sesenta fueran líderes políticos y empresariales pero que ahora ya están jubiladas. Ahora gozan de su lujosa jubilación viajando a exóticas y remotas áreas dentro de África para explorar, asistir a fiestas y disfrutar de la exclusividad. Logramos pillar a 3 de ellas en Somalia poco después de que aterrizaran. Poco se sabe de ellas hasta ahora…”

MRS. S WERE – FORMER ECONOMIST AND PERSONAL ADVISOR TO THE PRESIDENT (1972-1992)

Con este texto Macharia nos presenta su último proyecto titulado NYENYE, una serie de fotografías en las que retrata a las extravagantes abuelas kenianas creando para ellas una historia de ficción llena de esplendor y glamour, presentando tanto una temática como un estilo lejos de todo convencionalismo.

GENERAL NJUGUNA.COMMANDER-IN-CHIEF OF THE UNIT. FIGHTER SINCE THE AGE OF 9. THE DIFFERENT STARS REPRESENT THE LIVES HES SAVEDNo es la primera vez que Osborne ha mostrado su habilidad a la hora imaginar nuevos mundos para sus fotografías, algo que además de dentro del ámbito de la publicidad ya demostró con proyectos personales como el de los guerreros futuristas representados en “Maćićio” o las gafas para ancianos de “Madigaga”. Y seguro que no será la última en la que consiga sorprender al público.

Tal y como cuenta el joven fotógrafo en la entrevista publicada por Afro Media Art, mientras se esforzaba por terminar la carrera de arquitectura, Osborne empezó a interesarse por la fotografía, ámbito al que ahora se dedica de forma profesional y con una gran pasión. En la entrevista que le hicimos, nos cuenta más sobre su trabajo:

Dejaste la arquitectura y ahora compaginas la fotografía comercial con proyectos personales creativos. ¿Crees que trabajar en publicidad ha influido en tu estilo como fotógrafo?, ¿cómo se relacionan ambos ámbitos?

Ambas cosas van de la mano. El trabajo en publicidad financia en gran medida proyectos personales. A pesar de que la publicidad puede presentar ciertos límites uno siempre puede retocar las imágenes, por lo que se fusiona el estilo en el producto final. El mismo proceso de trabajo que normalmente forma parte de la creación de campañas publicitarias es el que tiendo a aplicar también en mis proyectos personales.

Mi corazón está en la publicidad, sobre todo porque me apasiona ver cómo campañas realizadas desde aquí, desde Kenia, pueden competir a escala global, y no creo que me aleje de la publicidad a corto plazo. Por otro lado, si me dedicara a proyectos artísticos a tiempo completo no creo que fotografiara con el equipo que estoy usando ahora mismo. El mercado de arte y en Kenia está aún en fase de crecimiento.

Como este último de las abuelas, otros de tus proyectos también se basan en historias de ficción, creando series de fotografías a través de una especie de falso documental, ¿de dónde surgen estas ideas?, ¿Cómo describirías el proceso creativo?

Supongo que todo comenzó con Maćićio. Suelo soñar despierto con bastante frecuencia, y cada vez que doy con un concepto que vaya más allá todo parece colocarse en su sitio. Tras el éxito de Maćićio me di cuenta que me estaba viendo arrastrado hacia la obra de ficción, sobre todo hacia trabajos que glorificaran a los africanos en su propia cultura e historia. Seguiré creando más historias de ficción si Dios quiere. El proceso creativo es bastante sencillo de alguna manera. Cada vez que “fantaseo”, la primera idea que me viene a la mente que va más allá, parece funcionar siempre. Después la cuestión es encontrar un tema en concreto que sea capaz de sacarla a la luz de alguna forma nunca vista. Tengo un equipo de confianza compuesto por un estilista / cazador de talentos, especialistas en maquillaje y peluquería. Traigo un collage de ideas para explicar en detalle lo que se requiere de cada proyecto, y una vez que todos y todo está en orden, fijamos una fecha para realizarlo.

¿Consideras que identidad, cultura y ficción son la base que mejor describe tus proyectos fotográficos?

Identidad y cultura son la razón por la que hago lo que hago, con la meta de crear una conversación diferente que tenga como base la positividad, que celebre la vida más humana y cambie la percepción acerca de lo que se cataloga como una cultura primitiva. Por otro lado, la ficción es algo con lo que todavía estoy explorando. Puede que no todo mi trabajo consiga contener estos tres elementos, pero al menos uno de ellos siempre tiene que estar presente.

Cada vez hay más fotógrafos africanos que están cambiando la forma en la se representa el continente, ¿piensas que todavía hay cosas que cambiar en este sentido?, ¿te gustaría mencionar algún proyecto que consideres está realizando este tipo de impacto?

Cada vez son más y más los fotógrafos están trabajando duro para cambiar esta perspectiva, y lo mejor de todo es que tenemos redes sociales y plataformas online que exponen nuestro trabajo en el mundo entero; y podemos ser vistos y escuchados con mayor claridad cuando presentamos un trabajo de buena calidad. El grupo de fotógrafos One Touch han hecho un trabajo fenomenal en la creación de imágenes que representan un África más diversa, culta y moderna de lo que suelen mostrar los medios a través de sus numerosos viajes a través de Kenia y la región. También un proyecto como el de Nairobi Noir por Msingi Sasis, que adopta un enfoque diferente al convencional mostrando la ciudad de Nairobi por la noche con excelentes resultados.

¿Qué planes tienes para 2016?, ¿algún deseo o meta?

Ya tengo un par de proyectos más previstos para este año que todavía no puedo revelar. Para seguir mis proyectos, no dudéis en estar atentos las redes sociales y a mis páginas web.

Más info:

WWW.K63STUDIO.COM

WWW.BEHANCE.NET/OSBORNE