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“La comunidad artística en Ruanda no está aún en un punto que impugne la principal corriente política”

Principio es, junto a la palabra artistas, lo que más repite Phoebe Mutetsi al hablar del papel que juega la industria artística en Ruanda. Esta joven escritora, nacida en Uganda pero de nacionalidad ruandesa, es la fundadora de The Art House, un espacio para el encuentro y la colaboración de artistas, curadores y productores instaurado en Kigali, desde donde fomentan la conexión artística a través de jornadas de música, poesía, fotografía o pintura.

Fotografía perteneciente a una pieza colaborativa comisariada por The Art House.-

Hasta hace diez años no existían siquiera instituciones destinadas al arte, ni en la capital ruandesa, ni en ningún otro confín del país. No fue hasta 2006 que un antiguo palacio real de corte neoclásico situado en Nyanza, a noventa minutos de Kigali, abrió sus puertas para recibir al que sería el primer museo de arte contemporáneo de Ruanda. Hoy es la Galería Nacional de Arte y alberga más de un centenar de obras surgidas de una serie de concursos ideados por el Gobierno ante la ausencia total de arte contemporáneo en la colección nacional. Entre los temas escogidos para que los artistas trabajaran sus obras algunos fueron ‘Paz y tolerancia’ o ‘No olvidar, recordar’. Se abría así la veda de una libertad de expresión artística que en sus inicios tuvo que ser guiada, muy en la línea de los planes de desarrollo de Ruanda, por otra parte.

La capital ruandesa es la ciudad entre colinas y en ella conviven las dos caras de una misma moneda que es el país. Una, la de los caminos de tierra, adobe y chapa para las casas, falta de acceso al agua en muchos casos e inseguridad por norma general. Y otra, la que hace alarde de ‘El modelo Ruanda’, el mantra repetido en conferencias políticas para respaldar que otra África es posible. En este lado de la capital ruandesa, el verde de los parques casi inunda sus edificaciones, las viviendas son de ladrillo y en las calles, iluminadas y asfaltadas, está prohibido fumar y las bolsas de plástico tienen la entrada renegada. Un lavado de cara que no ha estado ausente de críticas, como la realizada por Human Rights Watch en su informe El secreto detrás las limpias calles de Kigali, en el que denuncia el encarcelamiento de mendigos y prostitutas como medida de limpieza.

Nada es blanco ni negro, tampoco en Ruanda, donde este controvertido plan de desarrollo recoge también destacables mejoras en asistencia sanitaria, la piedra angular del modelo instaurado por el presidente Paul Kagame en el país, al que las encuestas posicionan como ganador en las próximas elecciones del cuatro de agosto, tras diecisiete años al frente del gobierno (veintitrés en el caso de su partido, el Frente Patriótico Ruandés, que tomó el poder en junio de 1994, zanjando cien días de genocidio). Dos décadas no exentas de acusaciones de represión y ataques contra la oposición política y los medios de comunicación. En este contexto, Phoebe Mutetsi explica a Wiriko cómo ha evolucionado la concepción del arte en el país y la labor que desempeña en la realidad ruandesa.

¿Cómo crees que el arte proporciona esperanza a los ruandeses?

Es importante tener en cuenta que ahora mismo el espíritu general en Ruanda es de esperanza; buscando un futuro del que todos seamos parte e integrantes en su construcción. Las artes por lo tanto ponen de manifiesto ese espíritu o ambiente a través de los diferentes medios de expresión y representación elegidos por los artistas o creadores. El hecho de que el artista puede articular sus verdades, sueños e ideas con su música, poesía o pintura, esto involuntariamente resalta la esperanza de la gente o del país.

¿Cómo crees que los artistas juegan un papel clave en la impugnación de la política establecida en Ruanda y cómo fomentan a través del arte el pensamiento crítico en el país?

La comunidad artística en Ruanda no está aún en un punto en el que el trabajo producido impugne la principal corriente política. Ahora bien, las conversaciones comienzan a tenerse en cuenta y las preguntas y pensamientos están siendo expresados concerniendo sobre todo a la política social, no tanto al gobierno. Es todo un principio de algo.

¿Crees que los artistas pueden representar un bálsamo contra la falta de libertad de expresión en Ruanda?

El arte en sí mismo trata sobre la representación y la expresión. Los artistas a través de su propia expresión representan aquello con lo que el ciudadano ordinario, en cualquier parte del mundo no solamente en Ruanda, no se sentiría cómodo de comunicar. Sin embargo yo no diría que ahora mismo en Ruanda estamos en un lugar donde la mayoría de la gente se sienta representada en este sentido por los artistas. Estamos sólo en el principio del viaje.

¿Crees que el gobierno ruandés teme a los artistas nacionales?

El gobierno ruandés ahora mismo está centrado en la agricultura, la tecnología, está poniendo al día el sistema de enseñanza, y otros asuntos. Lamentablemente las artes y los artistas no están sobre el radar del gobierno especialmente. Al menos no lo parece. Por lo tanto, no, yo no diría que el gobierno ruandés tiene miedo a los artistas nacionales o que tenga una razón para tenerlo.

Fotografía perteneciente a The Art House.