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Bright Ackwerh o el arte de propiciar el debate

“Si un problema le molesta, haga arte al respecto”, es la recomendación de Bright Ackwerh, un joven ilustrador de Ghana muy popular en su país y que empieza a despuntar internacionalmente a raíz de la reacción de China a una de sus caricaturas. Se trata de una ilustración en la que Xi Jinping, el presidente del país asiático, vierte lodo en unos cuencos sostenidos por Nana Akufo-Addo, su homólogo ghanés, y el ministro de Recursos Naturales de este país africano, mientras la embajadora china en Ghana alza felizmente un lingote de oro. Ackwerh sacaba así a la palestra a través de las redes sociales su visión de la campaña #StopGalamseyNow que lleva a cabo el Gobierno ghanés (con el respaldo de varias compañías del gigante asiático) contra la minería de oro ilegal, una práctica localmente conocida como galamsey y de la que viven miles de personas en este país africano, en el que la extracción de oro representa el ocho por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

A pesar de la queja trasladada por la embajada china al ejecutivo de Akufo-Addo, días más tarde el artista satírico volvía a alimentar las redes con una nueva ilustración sobre esta campaña. “Es un sentido de la responsabilidad lo que me impulsa a enviar determinados mensajes” explica Ackwerh en una charla organizada por la Universidad Ashesi en la que señala que “la democracia significa que como ciudadano debes contribuir con tu voz y no deberías hacerlo sólo una vez cada cuatro años”.

Ya sea desde su muro en las redes sociales o en los murales de las calles, este joven ghanés consigue poner la universalidad del arte al servicio de la ciudadanía. A través de la sátira el ilustrador llama al debate y hace las realidades sociales más democráticas, más inclusivas y accesibles ante un contexto humorístico que sirve de gancho para invitar a la participación. Al fin y al cabo, tan universal como el arte es la risa.

Aunque se graduó en Bellas Artes en la Universidad de Ciencia y Tecnología Kwame Nkrumah, él se considera autodidacta, un “espíritu curioso” en sus palabras, que aprende mediante trazos sobre el mundo y la forma en que funciona. Desde que ganara el Premio Kuenyehia de Arte Contemporáneo de Ghana el pasado año, su carrera ha dado un salto y ahora Ackwerh es reconocido como un artista emergente de la región de África Occidental. Sin embargo, si bien su popularidad ha traspasado los límites de Accra, su creación sigue el mismo proceso que le dio la fama en  la capital ghanesa: la sensibilización con su entorno. Mucha lectura y mucha conversación son su receta estrella, pero su gran inspiración es la música, ámbito en el que Fela Kuti actúa como su musa por el modo en que el artista nigeriano se caracteriza por crear sin que le detengan las normas impuestas o los complejos sociales.

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De ahí sus pinturas mordaces. Nada se libra de su mirada incisiva en la medida en que todo puede ser objeto de varios puntos de vista que inviten al diálogo, su objetivo final. Política, religión, panafricanismo, recursos naturales, economía,… todo es carne de opinión y cualquier cosa es susceptible de mejora, un aspecto este último que diferencia la caricaturización de Ackwerh, en la que trasciende su afán de crítica constructiva, de construir, de debatir, para mejorar. Algo que él califica como una necesidad básica: conectar con otros en torno a problemas comunes para pararse a pensar a dónde vamos y a dónde queremos ir. Que no es lo mismo.

Papá Noel os desea felices fiestas, ¡aunque no a todos!

El artista detrás de nuestra postal navideña 2016:

Victor Ndula es un caricaturista y periodista de cómics keniano comprometido con el devenir social, político y económico del África Subsahariana. Sus agudos análisis políticos lo sitúan como uno de los caricaturistas más críticos con los gobiernos africanos, en especial, el keniano. Su atrevimiento y su humor han sido galardonados con el primer Premio Ranan Lurie, otorgado por las Naciones Unidas para promover la excelencia en las caricaturas políticas. Además, es uno de los artistas que trabajan en los campos de refugiados del norte de Kénia junto a ACNUR, para conseguir el empoderamiento de refugiados y refugiadas somalíes, sursudaneses o ugandeses a través del arte.

Desde uno de los periódicos más leídos de Kenia, The Star, Victor reparte puñetazos burlescos para todo el mundo diariamente. En la postal Navideña que regala a Wiriko esta Navidad 2016, Papá Noel hace caso omiso a los presidentes africanos que le piden eliminar el límite de mandatos. De izquierda a derecha, Pierre Nkurunziza (Burundi), Yoweri Museveni (Uganda), Joseph Kabila (República Democrática del Congo), Robert Mugabe (Zimbabue) y Jacob Zuma (Sudáfrica).

¿Cuál ha sido el devenir político africano en 2016 y qué nos deparará el 2017?

Entramos en un nuevo año que tendrá como denominador una época de incertidumbre para la democracia. Las señales, algunas difusas, apuntan hacia un autoritarismo creciente en lugares como Rusia, Turquía, Egipto y Etiopía. Estados Unidos eligió a Donald Trump como su nuevo presidente quien ha envalentonado a las fuerzas supremacistas blancas y cuyos tatuajes mentales incorporan una xenofobia alarmante. De paso, el líder en la Casa Blanca pretende, o al menos interpreta bien su papel, modificar algunas de las reglas actuales del orden mundial.

La ultraderecha está ganando una posición alarmante en Alemania, Gran Bretaña, Bélgica o Austria. Y en mayo, Françoise Hollande dirá “adieu” al Elíseo francés dejando un panorama hipnotizado por las posibilidades de que Marine Le Pen gane la presidencia de la República. Pero también es importante destacar que no todos los caminos apuntan hacia la recesión democrática. Y esto es particularmente cierto en África. Un informe del Afrobarómetro de diciembre revelaba que la demanda de la democracia en el continente sigue siendo superior a la de hace una década.

En 2016 se han celebrado en África un total de 16 elecciones que en su mayoría han visto cómo el poder se mantenía sino en las mismas manos, en círculos concéntricos y conexos: Uganda, Gabón, Zambia o Níger. Gambia huele a final de epopeya griega. Su presidente Yahya Jammeh ha anunciado que no abandonará la jefatura de Gobierno a pesar de haber perdido las elecciones, cuyos resultados ha rechazado por supuestas irregularidades. En primer lugar, reconoció la derrota el pasado 1 de diciembre e incluso felicitó públicamente al líder de la oposición Adama Barrow, pero una semana más tarde se retractó y presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. En la República Democrática de Congo hoy ha amanecido con la noticia de que los políticos han acordado un principio de acuerdo bajo el cual el presidente Joseph Kabila –que tenía que haber claudicado el 19 de diciembre de 2016– dejará el cargo a finales de 2017. El anuncio se produce después de que decenas de personas hayan muerto esta semana en protestas contra el gobierno. De momento varios activistas africanos se han unido en un vídeo para manifestar su oposición. Pero hay excepciones. Ghana ha demostrado ser la irreverente al malvado patrón del “convoco elecciones-gano-acepto/convoco elecciones-pierdo-rechazo”. El presidente John Dramani Mahama aceptó su derrota a manos del candidato opositor, Nana Akufo-Addo a mediados de mes.

Cinco países africanos se encuentran entre los 10 principales países de acogida de refugiados del mundo según la ACNUR. Etiopía, en primera posición, seguida por Kenia, Uganda, República Democrática de Congo (RDC) y Chad. A finales de 2015 los países de África (excluyendo el norte de África) acogía a 4.413.500 refugiados.

Económicamente, la caída de los precios de las materias primas ha continuado golpeando a las grandes economías, en particular a Nigeria. Mientras, Sudáfrica, que ha vuelto a posicionarse otra vez como la mayor economía del continente, permanece sumida en la agitación política por la creciente corrupción, el aumento del desempleo y un sector universitario que sigue sin aceptar las altas tasas del espacio de educación superior. Más allá de África, el voto del Reino Unido para salir de la Unión Europea o la crisis económica que sobrevuela sobre el espacio euro ¿qué impacto tendrán estos acontecimientos en las señales e incertidumbres del sistema global en 2017? ¿Cómo afectará a África? ¿Qué podemos esperar de las elecciones previstas para 2017 en Angola, Ruanda, Liberia y Kenia? 

Frente a este contexto, y como afirmaba nuestro compañero de Wiriko Carlos Bajo en el especial El África conectada de Planeta Futuro (EL PAÍS), los movimientos sociales en el continente están dibujando nuevos espacios narrativos: “África siempre estuvo en movimiento, pero ahora una revolución se está gestando en el continente más allá de la política, a pie de calle, en redes, ordenadores, teléfonos móviles… Generaciones de jóvenes que no vivieron el colonialismo construyen el futuro y exigen democracia, transparencia, justicia social y derechos humanos a través de la tecnología”.

¿Cómo se articulará en este 2017 el activismo africano? ¿En qué formas desarrollarán su libertad y creatividad? ¿Qué impacto tendrán estos movimientos sociales, culturales y políticos en el año 2017?

Desde Wiriko continuaremos con el objetivo de visibilizar esa parte del continente.

Felices fiestas a todos y todas de parte de todo el equipo!

La xenofobia de Sudáfrica vista desde el arte

Estos últimos días Sudáfrica ha ocupado portadas de varios medios internacionales y no por la intensa vida cultural que le caracteriza — y de la que hablamos a menudo en Wiriko—. Esta vez Sudáfrica aparece con unas duras imágenes que poco tienen que ver con la Sudáfrica de la convivencia, aquella que está en el camino de superar una larga historia de racismo y xenofobia de sobra conocida. Hoy Sudáfrica, sale en los periódicos por el auge de la violencia xenófoba que ha causado ya ocho muertos,  centenares de detenidos y miles de familias desplazadas.

No es monopolio occidental. “El discurso justificativo empieza con los estereotipos habituales –son más oscuros que nosotros, nos roban nuestros empleos, no nos respetan, son utilizados por blancos que prefieren explotarles a ellos antes que emplearnos a nosotros evitando así los requisitos de la discriminación positiva”, como afirma el historiador camerunés Achille Mbembe. El discurso que aquí tanto oímos, cruza el océano y traspasa fronteras. Según Mbembe, aparte del endurecimiento en materia de inmigración impulsada por el gobierno estos últimos años, “el discurso se vuelve más y más vicioso” y se hace permeable a un mayor sector de la sociedad. Como afirma Mia Couto No es un ataque cobarde contra “los otros”. Es un ataque contra Sudáfrica misma. Es una ataque contra la “nación del arcoiris”que los sudafricanos proclamaron hace más de una década”.

Pero ¿cómo afecta esta situación al mundo del arte? La cultura, el arte y sus artistas se resienten, protestan, boicoitean y ven su trabajo afectado, como sucedió durante la época del apartheid. Un dejà vu en toda regla. En este sentido, el periódico sudafricano Mail & Guardian se hace eco de las reacciones de algunos artistassudafricanos o del resto de África frente a los ataques recientes han afectado a diferentes artistas. Por una lado la escritora NoViolet Bulawayo (de Zimbabue, el colectivo más afectado por este brote de violencia) ha utilizado su Facebook para arremeter contra esta situación de violencia extrema. Varios músicos han sufrido amagos de cancelaciones de sus conciertos por amenazas (como el caso de Nyovest en Zimbabue, que finalmente actuó). La cantante del grupo Mafikizolo, Nhlanhla Nciza, ha criticado duramente esta situación poniendo en marcha una campaña para asistir a las 600 familias migrantes que han sido desplazadas de sus casas.

Las viñetas políticas, golpes de lucidez y realidad

Un rasgo importantísimo del arte, es la capacidad para registrar los acontecimientos históricos y sociales, incluidos los más conflictivos. También para expresar el malestar social. Echando un vistazo rápido en la actualidad política en periódicos internacionales, nos encontramos una importante cantidad de ilustraciones y viñetas que retratan y caricaturizan este nuevo brote de violencia. El mítico Zapiro, Nathi Ngubane o el neoyorkino-berlinés Christoph Niemann, son algunos ejemplos de caricaturistas que captan el malestar que está viviendo el país estas semanas.

Una muestra de que una imagen vale más que mil palabras. Os dejamos con ellas… (Clicka en ellas para verlas mejor)