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Descoloniza tu iPod (IX)

Ha empezado el otoño, y con el solsticio, llegan cambios en nuestras listas de reproducciones. Viajamos al continente gracias a todas estas maravillosas novedades discográficas que os hemos seleccionado con todo nuestro mimo.

The Sey Sisters – Rise (14 setembre)

Edna, Yolanda y Kathy, el trío de portentosas hermanas, cantantes y actrices catalanas de ascendencia ghanesa, se consolidan con su segundo álbum “Rise”, una llamada al empoderamiento afrodescendiente y femenino. Tras más de una década juntas encima del escenario nutriéndose de funk y góspel junto a su banda FunkyStep, y tras su presencia en el anuncio de Estrella Damm el pasado verano, nos premian con un disco que las postula como las nuevas divas de la música negra. Energía, luz, pasión y técnica endulzan clásicos de Marvin Gaye y clásicos del góspel cantado en inglés como “this little light of mine”, cerrando el disco con un tributo a Ghana con “Me Nsi Den Me Nkafo”.

Thabang Tabane – Matjale (14 septiembre, Mushroom Hour Half Hour/Modulor)

El álbum debut del cantante y percusionista Thabang Tabane nos llega fresco desde Pretoria (Sudáfrica). Tabane es hijo del recientemente facellido cantante y guitarrista de jazz Philip Tabane, considerado el creador del estilo Malombo, del que fue pionero en la década de los 60. La música del hijo es una especie de reinvención del blues espiritual, logrado gracias al virtuosismo y la pasión con el que acaricia la piel de sus tambores, agita sus cascabeles y elabora sus conjuros y quejas. Además, su sonido puede entenderse como un auténtico ritual de curación, dado que el gran tambor venda malombo ha sido utilizado durante años como tal. El álbum es un animado reinicio de la eterna fórmula de Malombo, la banda de su padre. Una celebración de la vida a través de resonancias y ritmos musicales

Stella Chiweshe – Kasahwa (14 septiembre, Glitterbeat Records)

La virtuosa de la mbira dzavadzimu, la zimbabuense Stella Chiweshe, desafió la tradición que le impedía tocar el instrumento por ser mujer tanto como la ley colonial que lo prohibió en las ceremonias espirituales, por representar un desafío a lo desconocido de los poderes locales. Pero la revolución psoterior que vio el surgimiento de músicos políticos como Thomas Mapfumo, impulsó a Stella, que hoy es una de las músicas de mbira más reconocible en el mundo. Este disco reúne las canciones que llevaron a Chiweshe a la fama local, de los 70 y 80 y que impulsaron el instrumento tradicional Shona —considerado un elemento de comunicación con el mundo de los espíritus— al mundo de la música moderna.  Silbidos y melodías hipnóticas que nos hacen aterrizar de lleno a la calidez familiar y el fluir natural de los sonidos Shona.

Two Niles to Sing a Melody: The Violins & Synths of Sudan (14 septiembre – Ostinatto Records)

El nuevo recopilatorio de los maravillosos Ostinatto se centra en el swing de Sudán de las décadas de los 60, 70 e inicios de los 80. Un sonido que fusiona la tradición local con los préstamos del pop internacional, característicos de la Jartum más cosmopolita, antes de que se impusiera la Ley de la Sharia, en 1983. Compuesto a través de las grabaciones realizadas a la vera del río Nilo, este trabajo muestra la creatividad con la que se deleitaba a una nación joven atenta a las novedades radiofónicas que iban emergiendo. Y queda patente el flirteo entre violines y sintetizadores como parte de un diálogo constante que se refleja entre dos Nilos, uno de tradicional y otro de moderno, que fluyen en una misma corriente, pero donde la cultura que les subyace ha quedado relegada a la sombra de un régimen caduco, y dividida, por la independencia de Sudán del Sur en 2011.

Dur Dur of Somalia – Vol. 1 & 2 (14 septiembre, Analog Africa)

La reedición de este triple LP de la banda somalí Dur-Dur Band, da fe de la modernidad de un supergrupo de músicos cosmopolitas que hace treinta años dominaban la escena musical de Mogadishu. Órganos policromáticos y ritmos discotequeros se mezclan con soul para hacer arqueología de la historia cultural de Somalia, cuando el hoy devastado país, era aún un paraíso moderno de cultura y comercio. En un nuevo esfuerzo como rastreadores de las historias de la música, Analog Africa indagó in situ en cassettes de la época para descubrirnos el funk de los primeros dos discos de Dur-Dur, lanzados en 1986 y 1987 respectivamente, así como dos temas inéditos. Sonidos que te harán sudar desde el este de África, con funk electrónico, reggae y pop se mezclan con Daantho y Saar, para que no olvidemos que Somalia no es solo cenizas.

Aline Frazao – Dentro da Chuva (21 septiembre, Jazzhaus Records)

El nuevo álbum de la cantante y compositora angoleña Aline Frazão,  “Dentro de la Lluvia”, desnuda a la luandesa en una nueva batería de canciones más introspectivas que nunca. Grabado en Río de Janeiro, desprende influencias de la bossa nova a las que Aline ya nos tenía acostumbrados. Aunque su carácter político define la mayoría de sus canciones, así como el activismo de una artista muy comprometida con la sociedad. Sucede con “Manazinha (Nuevo Día)”, que critica el estado deplorable de la salud pública angoleña, pero también lo encontramos en la reivindicación feminista de “Sumaúma”. Después de su disco “Insular”, “Dentro da chuva” — que toma su nombre del tema “Kapiapia”, del escritor angoleño Ruy Duarte de Carvalho—fluye naturalmente como agua de manantial, destilando con sutileza y elegancia, todo el bagaje que la artista ha ido acumulando desde entonces. Cantado en portugués criollo, pero también en francés, esto es, sin lugar a dudas, uno de los mejores álbumes que nos han llegado este 2018.

Malawi Mouse Boys – Score For A Film About Malawi, Without Music From Malawi (21 septiembre, Toy Gun Murder)

Los chicos que se daban a conocer en 2013 con sus cantos religiosos mientras seguían vendiendo ratones asados al palo, vuelven con su 4º álbum de estudio, lanzado el Día Internacional de la Paz. Lo inusual del disco es que es una colección de temas principalmente instrumentales creados para una película ambientada en Malawi que, lamentablemente no se usó. Pero, su productor, Ian Brennan se ha empeñado en que el mundo los escuche. Y aunque los miembros de esta banda continúan viviendo sin electricidad ni agua corriente, nos recuerdan que son la primera banda en haber lanzado internacionalmente la lengua Chichewa en el terreno musical, tras actuar por Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda o Estados Unidos. Su éxito les ha permitido tener techos de zinc para sus casas, colchones de aire para sus hijos, una bicicleta, clases de inglés o la compra de un sistema de sonido. Este nuevo álbum muestra lo difícil de salir de la pobreza para una banda como ellos.

¿Y si las mujeres tuareg no quieren renunciar a sus costumbres?

La banda Les Filles de Illighadad desmonta la visión de la mujer en Níger y se muestra rotunda en cuanto a la mala imagen del país.

Níger es el último país en la cola de los 187 estados que conforman el Índice de Educación de las Naciones Unidas. Solo uno de cada cinco adultos nigerinos puede leer, siendo las niñas las peor paradas de estas elevadas tasas de analfabetismo. De hecho, solo el 8% de las nigerinas asisten hoy a la escuela y muchos padres y madres prefieren que se casen a que reciban una educación escolarizada. Al mismo tiempo, el país es conocido por sus altas tasas de pobreza (44,1%) y bajos índices de desarrollo, pero también por ser una de las regiones más inseguras del Sahel, debido a la presencia cada vez más fuerte de Boko Haram o de las mafias de la migración ilegal a través del Sahara. Sin embargo, al parecer, al otro lado de las lentes a través de las que leemos y analizamos este tipo de información, hay otra realidad bien distinta.

“Níger no tiene nada que ver con todas las noticias que llegan fuera. No hay inseguridad todos los días, y nosotras nunca hemos sufrido ataques terroristas. Al contrario, la mayoría de nigerinos son libres de circular por el país sin ningún problema. Estos puntos de vista son una manipulación de los medios de comunicación de Europa para disuadir a la gente de venir a Níger”, asegura la cantante y guitarrista tuareg Fatou Seidi Ghali, líder de la banda de mujeres nigerinas Les Filles de Illighadad.

Ghali añade que cree que “todo esto sirve para proteger a los intereses financieros de Francia, como por ejemplo la explotación de minas de uranio de Areva. Mientras que Níger es un país ‘pobre’ económicamente, las multinacionales, con la complicidad de nuestros políticos, están explotando desde fuera las riquezas de nuestra tierra. El foco de las migraciones desde Níger se da en primer lugar, porque somos un país sin salida al mar que es geográficamente enlace entre el África subsahariana y los países del Magreb y Europa. Pero el aumento del tráfico de migrantes en Níger está relacionado en gran medida con la destrucción planificada del estado libio y la caída de Gadafi”.

Puede que Fatou, como tantas otras mujeres de Níger, no haya cursado el mínimo obligatorio de estudios que se considerarían básicos en la mayoría de países occidentales; sin embargo, su capacidad de análisis no parece, para nada, de una persona inculta o analfabeta. “La cuestión de la educación de las niñas en escuelas ‘normales’ no me parece esencial”, afirma.

Artículo publicado originalmente en El Salto, para seguir leyendo pulsar aquí.

cultura africana

Descoloniza tu iPod (IV)

Como cada mes, te presentamos las últimas novedades discográficas de África y algunas de sus diásporas para que la música te ayude a derribar diques. Y lógicamente, para que disfrutes a tope con lo mejorcito del panorama sonoro contemporáneo. Como siempre, Groove africano que sigue la estela de nuestro programa en M21 y con un mantra por bandera…

Abrir los oídos para abrir la mente.

cultura africana

LPs

Odie – Analogue (6 abril, Unité Recordings / EMPIRE ONNo)

cultura africanaEl hip-hop, el R & B, el pop y el Afrobeat forman parte de la receta sonora del artista nigeriano-canadiense de 21 años ODIE. Canalizando la síncopa y la energía de Fela Kuti con una particular convicción lírica, el joven músico presenta su álbum debut Analogue. Sus influencias recogen legados tan diversos como los de Sunny Ade o Michael Jackson, Usher o Coldplay para darle un giro personal y fresco. Junto a su banda, el colectivo Unité, ODIE irrumpió en 2016 en la escena canadiense, lanzando un puñado de pistas en su página de SoundCloud que acumularon más de 500.000 reproducciones. Su Trance Dance (2017) llegó al millón de escuchas en Spotify, esbozando su lugar en la industria. Ahora, con este Analogue, ODIE espera dar el cañonazo definitivo para la audiencia internacional.

Ebo Taylor – Yen Ara (6 abril, Mr. Bongo)

El veterano guitarrista, compositor y arreglista ghanés de 82 años, Ebo Taylor, uno de los pioneros y principales exponentes del Afro Funk y el Highlife, acaba de producir su último álbum Yen Ara. Un trabajo maravilloso de 9 pistas con temas inéditos y nutridos de joyas rescatadas de la tradición musical de la costa Fanti de Ghana que nos recuerdan que Taylor sigue siendo una figura titánica de la música. Junto a su Saltpond City Band, nos empapa en este nuevo álbum de ritmos hiper-energizantes a través de canciones repletas de tradición y cultura que fueron grabadas en vivo en el Electric Monkey Studio de Amsterdam. La potencia de la Osode, una música folclórica tradicional popular entre los pescadores ghaneses se mezcla con el Afrobeat cantado en Inglés, Fante y Pidgin, y las metáforas se suceden para hacer una sutil crítica política y social en temas como Abro Kyirbin o cantarle a las hazañas históricas contra los Ashanti de su ciudad natal –Cape Coast- en el tema que da nombre al disco, Yen Ara (‘Nosotros’ en Fan). Un imperdible e imprescindible que será, seguro, de lo mejorcito de este 2018.

Freshlyground – Can’t Stop (13 abril, Freeground Records)

El séptimo y último álbum de la banda sudafricana Freshlyground llega tras una campaña de crowdfunding impulsada por fans, evidenciando que incluso las bandas más consolidadas de África están sufriendo la crisis del sector discográfico mundial. Con invitados especiales como los grandiosos The Soil o el titánico Oliver Mtukudzi, y con una clara influencia electrónica que los eleva a iconos del Afro-pop contemporáneo, el tan esperado trabajo incluye la combativa Banana Republic, que la banda lanzó en forma de canción protesta el año pasado para alzar la voz contra la corrupción en Sudáfrica. También hay espacio para cantarles a los refugiados o elevar la voz más feminista de la banda. Pegadizo y fresco, sigue teniendo en la voz de Zolani Mahola una de sus principales muletas para mantenerse en lo más alto tras dieciocho años de carrera.

Octopizzo – Next Year (20 abril)

El rapero keniano Octopizzo, nacido en Kibera –uno de los slums o barrios chabolistas más grandes del mundo– presenta su 4º álbum de estudio: un trabajo de 16 pistas en las que el uso del Nyatiti –una especie de lira keniana de ocho cuerdas– se postula como el aderezo principal y más característico del hip hop del África del Este -cantado en Inglés, kisuajili o el Sheng de Nairobi–. Con letras sobre la juventud, los millennials africanos, su padre, el amor, las dificultades de mantenerse a flote en la complicada industria del entretenimiento… Octopizzo, celebra sus 10 años en el negocio de la música mostrando la madurez de su sonido tras un año de viajes internacionales que han nutrido este disco con elementos globales y la participación de artistas como la canadiense Nitasha Randhawa.

Diogal – Roadside (20 abril, Buda musique)

El compostior, cantante y multiinstrumentista senegalés Diogal nos imbuye en los sonidos provenientes del país de la Teranga creando una mezcla de folk africano aderezado con ritmos de origen occidental. Cantando en wolof, Diogal nos habla a través de 14 cortes sobre la exclusión que sufre parte de la población mundial o de la lacra que causan el individualismo y sus efectos sociales y ambientales. Roadside, su 5º álbum de estudio, es un trabajo en acústico donde el artista hace un llamamiento a la amabilidad, el intercambio y la ayuda mutua, alentando al positivismo en tiempos de codicia y frustración que marcan el día a día de gran parte de nuestra sociedad.

Sun El-Musician – Africa to the World (20 abril / Datafilehost & Zippyshare)

El álbum debut de Sanele “Sun-El Musician” Sithole llega tras el éxito de su colaboración del año pasado junto a Samthing Soweto, para un himno colosal que se convirtió en una de las canciones del año: Akanamali. Bebiendo del mbaqanga hasta la música disco, su Africa to the World contiene 13 pistas que exploran la música electrónica con las melodías vocales como eje central. No solo se incluye el super hit que grabó el año pasado junto a Samthing Soweto, sino que además ha invitado a Desiree Dawson, Les-Ego o Lelo Kamau a la fiesta, reservando una última pista para un remix del Yere-Faga de Oumou Sangaré. ¡Un auténtico rompepistas!

Didier Awadi – Made in Africa (23 abril,

El rapero senegalés Didier Awadi sale de su Studio Sankara para presentarnos una nueva receta sonora de 23 temas, titulado “hecho en África”. El álbum incluye varios temas míticos de la historia de la música del continente como “Bamako blues”, una readaptación del trabajo del famoso músico maliense Ali Farka Touré, fallecido en 2006, en el que cuenta con la colaboración de su hijo Vieux. Un álbum lleno de rap y repleto de colaboraciones como las de Ismael Lô o Alpha Blondy, y con el espíritu combativo y antiimperislista de Thomas Sankara abriendo y cerrando  el último trabajo del rey del Senerap.

Seckou Keita & Catrin Finch – Soar (27 abril, Bendigedig / Theatr Mwldan y ARC Music Prodcutions)

Catrin Finch y Seckou Keita vuelven a unir las culturas del arpa y la kora. Tras el celebrado debut de Clychau Dibon en 2013, la unión entre Gales y Senegal confirma que ambos músicos saben remontarnos a la excelencia musical. Soar es un trabajo delicioso compuesto por ocho pistas y la segunda colaboración entre Finch y Keita, como una metafora sobre la migración de las aves entre África y Europa, mantiene el trasvase cultural como método de encuentro y convivencia. Se evoca a Bach y al griot Baïsso, se recorre la pesadumbre esclavista del siglo XVII y de nuevo se vuela en un trabajo que es magia. El dúo girará por Reino Unido durante mayo para presentar uno de los mejores lanzamientos del año.

Estère – My Design, On Others ‘Lives (27 abril, Rough Peel)

La productora neozelandesa de padre camerunés Estère vuelve tras su debut de 2015 con una propuesta de Pop muy Funk que se inspira en sus raíces africanas. Apodando a su estilo como “electric blue witch-hop”, en este segundo álbum doble presenta My Design –que se lanzó por primera vez en octubre de 2017– y On Others’ Lives –con seis canciones, que completan el set–. Con fuerte presencia de música electrónica y hip-hop, la joven cuenta historias variopintas sobre una prostituta que quiere ser presidente de Estados Unidos, sobre la violencia de las armas, una oda a su abuela y a la familia o incluso habla desde el punto de vista de una ballena, a lo largo de 14 temas que nos narra a través de su voz angelical y conmovedora. La producción del álbum la ha llevado a cabo ella misma dando un peso fundamental a los sintetizadores, cosa que le brinda la oportunidad de dar a conocer su faceta más creativa, y destacar más allá de la sempiterna presencia de voces femeninas en el panorama pop internacional.

EP’s

Ibibio Sound Machine – Eyio (20 abril)

Ibibio Sound Machine, la banda liderada por la nigeriana Eno Williams vuelve a las andadas con su particular estilo: una fusión de música electrónica, punk, disco y los sonidos del oeste de África. Eyio mantiene las señas de identidad de esta banda a través de cuatro temas que dan continuidad a Uyai, disco que publicaron en 2017. El trabajo, además, incluye su particular versión de A Forest de The Cure. Este lanzamiento es otro ejemplo de un estilo multidisciplinar que gana más adeptos en la escena musical de Occidente.

Singles

Sudan Archives – Nont For Sale (5 abril, Stones Throw)

La productora y vocalista de 23 años, Brittney Parks -conocida por su nombre artístico Sudan Archives– mezcla el violín folklórico del noreste de África con música electrónica, creando un sonido innovador entre cuerdas orquestales y ritmos electrónicos para este tema sobre las relaciones tóxicas. Radicada en Los Angeles, Sudan Archives se inspira, como ya ha demostrado con anterioridad, en músicos africanos como el sufí sudanés Asim Gorashi, el maliense Ali Farka Touré o el griot Juldeh Camarah, con el que ha trabajado. Con este “Nont For Sale” anuncia nuevo EP (Sink, que verá la luz muy pronto y al que estaremos muy atentos).

Fababy – La Fin (9 Abril)

El rapero y productor parisino de origen marfileño Fababy presenta con este single su segundo álbum de estudio, que se llamará The Chargers Symphony Volume 2, y que verá la luz el próximo 11 de mayo. Tras el éxito del primer volumen de The Symphony Chargers, que irrumpió en el mercado francés en 2012, el de Pavé Neuf, en Noisy-le-Grand, pretende dirigirse a una audiencia más amplia. 4 meses después del lanzamiento de Westeros, el primer extracto de su próximo álbum, con La fin demuestra que su pluma sigue tiñendo el papel de crítica y avanza lo que debemos esperar de su segundo larga duración.

Stromae – Défiler (bande originale de la capsule n°5 Mosaert) (27 abril / )

Después de cinco años, Paul Van Haver regresa con una nueva canción melancólica que también sirve como video promocional para su nueva colección de ropa. “Défiler” es el primer lanzamiento oficial de Stromae en media década, desde el lanzamiento de su álbum Racine Carée (2013, Square Root). La ropa que exhibe en su videoclip forma parte de la nueva colección de cápsulas para Mosaert, la línea de moda unisex dirigida por Stromae y su esposa, la diseñadora Coralie Barbier. “Défiler” no solo es un himno para la pasarela, sino que conserva sus matices de protesta: la palabra “défiler” tiene varios significados, marchar, al modo de lxs soldados o lxs modelos, y pasar, desplazarse… “Caminamos en filas”, canta. “En grupos o no, caminamos solos. Nos guste o no, tenemos un valor de mercado”.

Más novedades discográficas de este 2018:

Descoloniza tu iPod (III)

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (I)

cultura africana

Descoloniza tu iPod (III)

Abrir los oídos para abrir la mente.

La música es un elemento crucial de resistencia. Desde las décadas de los 50 y 60, la música popular y los desarrollos tecnológicos en el mundo de los sonidos posibilitaron intercambios a lo largo y ancho del Planeta. Y los que se produjeron a través del llamado ‘Atlántico Negro’ durante los procesos de descolonización de África son esenciales a la hora de comprender la resistencia cultural anticolonial que sigue combatiendo, a día de hoy, al mimetismo occidental. Todos esos intercambios bidireccionales contribuyeron, y lo siguen haciendo, tanto a descolonizar geográficamente el continente como a sembrar semillas de empoderamiento mental entre su población en un proceso de fertilización cruzada.

Lo que hacemos a través de la serie ‘Descoloniza tu iPod’ mes a mes, siguiendo la estela de nuestro magacín radiofónico en M21, no es, por lo tanto, presentar un mero repositorio de productos musicales de esa África ubicada en el Sur Global o un ejercicio para exotizar la música africana. Nuestra intención es normalizar la música y la diversidad de la cultura africana, y a la vez, impulsar un activismo cultural colectivo a través de la divulgación cultural que contribuya a la tarea (inacabada) de la descolonización. ¡Por eso os invitamos a participar de la necesaria descolonización de oídos y mentes, que este mes de marzo viene cargada de propuestas!

LPs:

Seun Kuti – Black Times (2 de marzo – Strut Records)

cultura africana En su cuarto álbum junto a la banda de su padre, Egypt 80, el compositor y saxofonista Seun Kuti vuelve a mostrar que el Afrobeat y la música protesta siguen en pie de una forma elegantemente digna. El pequeño de los Kuti encarna el espíritu de la República de Kalakuta como nadie a través de las ocho pistas de Black Times, caracterizadas por el omnipresente poder de la sección de vientos atildada por la voz del hijo de Fela, casi invocando el espíritu del fallecido activista nigeriano. Con la colaboración del bluesman Carlos Santana, el álbum está impregnado de una crítica al capitalismo hecha desde la óptica de la clase trabajadora mundial, pero recoge crónicas sociales y políticas de la Nigeria contemporánea conservando el carácter global del Afrobeat, seguramente el estilo musical más popular de África fuera de África.

Oumou Sangare – Mogoya Remixed (2 de marzo, No Format)

El álbum Mogoya, de Oumou Sangaré, fue uno de los mejores trabajos que se presentaron el pasado “veroño”. Por eso, que ahora se presente un disco con sus remezclas de la mano de seis artistas de prestigio como son Sampha, St Germain, TWOTEK, Natureboy Flako, PEDRO y Pouvoir Magique, sigue insuflando actualidad al último trabajo de Oumou, una de las voces femeninas más poderosas de África y una de las artistas mejor valoradas internacionalmente de todo el continente. Tomando el sonido de la música wassoulou de Malí como base, las remezclas reinterpretan las tradiciones del África Occidentales a través de sintetizadores y Afro-house que erigen la voz de Oumou de la diva que irrumpió con Moussolou hace 28 años a la Diosa de las pistas de baile para este 2018.

Toubab Krewe – Stylo (2 de marzo, autoeditado)

Mali y Estados Unidos se fusionan en este álbum de la banda de Asheville a través de ocho canciones que emparientan América del Norte y África Occidental casando koras y ngonis con banjos, bajos eléctricos y guitarras. Un paisaje sonoro que evoca los Apalaches, el Atlas y el Sahara por igual a través de un cromado de rock maliense con aromas Wassoulou que llegan impulsadas por ráfagas de viento cálido y arenoso tejidas por la historia de la diáspora africana. Una propuesta 90% instrumental que lleva a cabo el quinteto norteamericano y que vuelve a demostrar, una vez más, la vigencia y el interés que despierta la música africana entre las bandas más sibaritas de Occidente. Una propuesta hecha por “Toubabs” –”personas de ascendencia blanca” o “extranjeros” en el oeste de África– de Carolina del Norte que beben de las fuentes y raíces de la música de Nueva Orleans.

Muthoni The Drummer Queen – SHE (2 de marzo – Mouthwatering Records)

Con su 3er larga duración esta keniana le da al pop un giro post-Millenial. Con 11 temas bajo el sugerente título de ELLA, MDQ destila sonidos Afro-Diaspóricos y crea un híbrido infeccioso, perfecto para las pistas de baile. El álbum está centrado en la figura de la mujer africana en todas sus líricas, donde el feminismo es la aroma central, pero donde también se encuentran valientes defensas del colectivo LGTBIQ, tan perseguido en Kenia. A pesar de haber sido concebido y gestado en Nairobi, el álbum se grabó y mezcló en Suiza con la brocha de los productores GR! y HOOK. Y en él encontramos una nutrida receta (a veces incluso especiada en exceso) que incluye hip hop, dancehall, r & b, reggae, punk o música de club. Un álbum que se muestra fiel al eclecticismo y la personalidad de Muthoni, y que la vuelve a postular como una de las propuestas más comerciales de la actualidad.

Nancy Vieira – Manhâ Florida (9 de marzo, Harmonia Mundi/ Lusafrica)

Nacida en Guinea-Bissau pero criada en Cabo Verde, la hija del ex-embajador caboverdiano en Lisboa ha heredado la faceta musical de su padre, quien tocaba la guitarra y el violín. Tras el éxito de su primer álbum Nôs Raça en 1995, Vieira se ha labrado una carrera profesional distinguible, sobre todo a partir de su Lus, presentado en 2007. Ahora, y seis años después de su disco Nô Amá, llega con su 5º álbum de estudio Manhã Florida, producido por el músico franco-caboverdiano Teofilo Chantre y volviendo a poner el crioullo del archipiélago en boca de todos. Con temas de Mario Lúcio y la participación de Bau o Hernáni Almeida en las guitarras, Nancy también firma una de las composiciones: Porto Inseguro (Coisa Boa). Un disco desasosegado y en acústico que nos mece como un péndulo narcótico que va de Praia a París vía Lisboa.

Ady Suleiman – Memories (9 de marzo, Pemba)

Este británico de padre zanzibarí es una de las voces soulful más brillantes y cándidas del momento. Su soul pop no parece tener mucho que ver con el taarab suajili del que desciende parte de su ADN, y a pesar de ello, quiso bautizar su propio sello discográfico con el nombre de Pemba, la isla (ahora) tanzana donde reside la mitad de su familia. El 1er LP del artista tras su EP debut muestra la audacia de una colección de canciones muy personales y emotivas que recuerdan a otros afrodescendientes como Myles Sanko y que están bien arraigadas entre la adolescencia británica. Un álbum tan sencillo como conmovedor, sin grandes filigranas de producción y donde la guitarra acústica y los matices de la voz del cantante fluyen con un estilo pop y R & B muy frescos.

Young Fathers – Cocoa Sugar (9 de marzo)

Los “Padres Jóvenes” son un trío diásporico formado por un nigeriano, un liberiano y un escocés que cada vez están adquiriendo más prestigio en Reino Unido. Tras su White Men Are Black Men Too (2015), aparecer en la segunda parte de Trainspotting o colaborar con Massive Attack, presentan su álbum Cocoa Sugar, alejando su propuesta primeriza de punk y el hip hop para enraizarse entre música industrial de tintes angustiosos y pop convencional. El álbum traducible como “azúcar de cacao” explora la dualidad, la luz y oscuridad, dulzura y amargura, para contrastar las polaridades en las que viven los tres miembros de esta banda.

Nakhane – You Will Not Die (16 de marzo, BMG)

Tras darse a conocer con su primer (y desapercibido) álbum en 2013, pero brillar como nadie con distintos singles de una calidad incuestionable y su rol destacable como actor en la aclamada película Inxeba, el sudafricano Nakhane Touré acaba de sacar su álbum debut ‘No Vas A Morir’. La identidad sexual y la renuncia a un cristianismo excluyente de este artista de Port Elizabeth siguen estando en el epicentro de sus canciones, pero ahora, trasciende fronteras y nos llega con toda su fuerza visceral. Con un falsete conmovedor y una volatilidad vocal como pocas, Nakhane se sirve de guitarras, pop, rock y electrónica de los 90 a lo Depeche Mode o Moby para desnudar su crudeza en las piezas más chill-out y sumergirnos en su catarsis más íntima. Meditación y frenesí colisionan a través de 12 pistas de un gigante que ha demostrado que la honestidad es su principal aliada.

Mamani Keïta, Arat Kilo & Mike Ladd – Visions of Selam (16 de marzo, Accords Croisés / PIAS)

Los parisinos Arat Kilo han convertido al ethio jazz en la muñequita de sus ojos. Ahora, se unen a la diva maliense Mamani Keïta y al rapero estadounidense Mike Ladd para extender las raíces de su ya habitual mestizaje musical al conectar los sonidos del África oriental con los del África occidental y sumarle el toque moderno del hip-hop norteamericano, intrínsecamente emparentado con los sonidos africanos. El resultado: una apisonadora de Groove que viaja por la Addis Abeba de los 70, la Mali del Imperio Mandinga y los sonidos de los suburbios neoyorkinos. Una receta que nos recuerda mucho al dueto Joe Driscoll & Sekou Kouyate, con la voz inconfundible de la diva maliense Mamani Keïta.

Baloji – 137 Avenue Kaniama (23 de marzo, Bella Union)

El congoleño residente en Bélgica Baloji se ha consolidado desde 2011, cuando emergió su 2º disco Kinshasa Succursale, como uno de los mejores exponentes del cruce entre hip-hop, funk y soukous, y uno de los embajadores contemporáneos de la música congoleña en Europa. Haciendo honor al significado de su nombre –’hechicero’– su tercer álbum, 137 Avenue Kaniama, toma los riffs de la guitarra congoleña y los expande a través de voces de acompañamiento que hacen de colchón a sus rapeos 100% festivos y comprometidos. Los también congoleños Konono No 1 reviven en temas como Soleil De Volt y la Kinshasa más mestiza envuelve y reviste las influencias que acaban de coser los temas de este álbum. Kongaulois se nutre incluso de Ethiojazz. Y una vez más, la estética de sus videoclips prueba hasta qué punto lo audiovidual es hoy un elemento clave en la difusión musical a lo largo y ancho del continente.

Sidi Touré – Toubalbero (23 marzo, Thrill Jockey)

El guitarrista y compositor Sidi Touré lleva la riqueza sonora de Mali en el ADN de sus canciones, y lo hace con la destreza de un maestro. Creció en la ciudad maliense de Gao, entre el río Níger y el desierto del Sahara, parte de la nobleza Songhai, y en contacto continuo con Bozos, Bambaras, Fulanis y Tuaregs nómadas. Por eso en su 5º álbum de estudio, Toubalbero -que designa un tambor tradicional que reúne a la comunidad–, se puede interpretar como un disco de rock maliense en su más amplio sentido. En sus 11 canciones, el folk acústico del que se había nutrido en sus álbumes anteriores se condimenta con guitarras eléctricas y distorsionadas, ngonis amplificados y baterías rockeras bebiendo del pozo del folklore local. Un trabajo que parece invocar el espíritu vudú que forma parte de la tradición espiritual Songhai a partir de repeticiones delirantes que brindan momentos apoteósicos.

Etenesh Wassié y Mathie Sourisseau – Yene Alem (23 de marzo, Buda Musique)

Este álbum no es un encuentro entre Etiopía y Francia, sino un diálogo entre dos músicos nómadas procedentes de ambos países: Etenesh Wassie y Mathieu Sourisseau. La cantante etíope Etenesh Wassie lleva una década codeándose con músicos de todas partes del mundo, aunque sin abandonar las tradiciones sonoras que la han ido curtiendo. Mathieu Sourisseau, un músico que se nutre de free-jazz y el rock alternativo. Si ya con su álbum Belo Belo, que vio la luz en 2010, impresionaron por un sonido original que les posibilitó actuar en escenarios internacionales, ahora la estéticas del dueto vuelve a lucirse y se vuelve aún más tensa y amarga con la presencia de la violoncelista francesa Julie Läderach. Un trabajo de rock occidental cantado por una azmari (especie de griot etíope) femenina excepcional.

Suzy Eises – Suzy Eises (26 de marzo, autoeditado)

La saxofonista Suzy Eisies ha publicado recientemente su álbum debut. La emergente artista namibia, habitual en los escenarios de la capital Windhoek, ya despunta en la escena nacional y su primer trabajo ha sumado seis nominaciones en los premios de la música de Namibia, incluyendo mejor álbum del año y mejor artista. Enfermiza del jazz, la joven se declara una esponja de géneros musicales y eso se plasma en un disco con ocho pistas donde su saxofón juega con el afrobeat y la electrónica. Las canciones Free o Our Love son composiciones melancólicas mientras que Eises invita al baile con temas como Moving o Africa Stand Up, en la expresa su deseo de convertirse en un referente del jazz en el continente. Además, el álbum incluye una colaboración con el sudafricano DJ Maphorisa. 

Charlotte Dipanda – Un jour dans ma vie (30 marzo)

“Un día en mi vida” es 4º álbum de la cantante camerunensa Charlote Dipanda tras diez años de carrera. 9 cortes, que incluyen un tema de estilo “naija” junto a la diva nigeriana Yemi Alade (‘Sista’, o ‘hermana’) para cantarle a la fraternidad entre mujeres. El álbum, que fue grabado en Los Ángeles, está cantado en duala, francés e inglés y ahonda en temas como la infancia, la educación o la espiritualidad con su particular interpretación del makossa tradicional y lo acústico, con salsa y fado. El disco llega en el momento en que Dipanda crea una Fundación privada para abogar por los derechos de las niñas.

African Connection – Queens & Kings (30 marzo,Sounds of Subterrania, Cargo Records y Finetunes)

Este proyecto de músicos de Ghana, Estados Unidos y Dinamarca, inspirados por el Afrobeat de Fela Kuti y que cuenta con Frank Ankrah (baterista ghanés que tocó para Fela en la década de 1980), debutan con un álbum muy potente cantado en inglés, Ewe, Ga y Hausa. Cubriendo una amplia gama de temas sociales como el el papel de la mujer y su opresión en la sociedad, el álbum es una fusión de Highlife, Funk, Afrobeat y rock and roll. El álbum conserva la calidez de los años 70, pero con un sonido moderno que bebe de Tony Allen, Mulatu Astatke o Ebo Taylor, tanto como de The Meters, The Who, The Doors o Led Zeppelin.

EPs:

BCUC – Emakhosini (16 de marzo)

La joven banda de Soweto BCUC – más conocidos como Bantu Continua Uhuru Consciousness– vuelven a demostrar que la tradición se encarna y pervive en los sonidos más contemporáneos gracias a un poderoso trabajo de batería y bajo. En su nuevo EP, la banda sudafricana narra a través de 3 pistas, cuya duración bien sumaría un LP, pasajes dramáticos y amenazantes que recuerdan a los Congotronics por una dinámica furiosa y una guitarra punzante, pero que dejan impresa la marca de la casa contrastando con la frescura vocal de la cantante Kgomotso Mokone, la única mujer de la banda. Su sonido, al que ellos llaman “africangungungu” y “afropsychedelic”, nos sumerge en el gospel al más puro estilo de sus compatriotas Ladysmith Black Mambazo, sembrándolo de rap, bajos pesados y percusiones que nos enraízan a su sentir más revolucionario.

Singles / Sencillos:

Bombino – Tehigren (6 de marzo, Partisan Records)

Un avance de ‘Deran’ – “mejores deseos” en Tamasheq-, el próximo disco del nigerino Omara Moctar o Bombino, que verá la luz el próximo 18 de mayo, es este magnífico Tehigren. Grabado en el Studio HIBA, de Casablanca, el rock tuareg se fusiona con el reggae en un estilo que Bombino apoda ‘tuareggae’, que surge casualmente y que fluye en este pequeño avance del álbum. Tras Nomad (2013) y Azel (2016) este adelanto de Deran promete que el disco va a estar a la altura de lo que el tuareg nos ha brindado hasta la fecha, aportando un poco más sobre la identidad sonora del artista.

Sade – Flower of the Universe (7 de marzo, Disney)

La cantante británico-nigeriana Helen Folasade Adu, más conocida como Sade –la del archiconocido By Your Side o Smooth Operator– regresa tras siete años de silencio con “Flower of the Universe”, canción que forma parte de la banda sonora de la película de Disney “A Wrinkle in Time” o Un Pliegue En El Tiempo (2018). La canción es el lamento de una madre. Un vals para mecer y acunar a un niño. Una nana. Una canción de cuna en acordes menores con una guitarra acústica y armonías vocales que nos devuelven a la Sade más genuina. 

Fatoumata Diawara – Nterini (8 de marzo, Wagram)

Otro avance de álbum que seguro que va a hacer tambalear los cimientos de nuestra serie Descoloniza tu iPod es el que Fatoumata Diawara acaba de lanzar. Parte de su 2º álbum ‘Fenfo’, que verá la luz el próximo 25 de mayo, Día de África, apunta maneras. Tras su exitoso debut con Fatou (2011), Matthieu Chedid vuelve a producir el álbum de la cantante y actriz, que ha sido grabado entre Mali, Burkina Faso, Catalunya y Francia. Con Nterini (‘mi amor’ o ‘mi confidente’ en bambara) y el extraordinario videoclip dirigido por la fotógrafa etíope y artista contemporánea Aïda Muluneh, la de Mali ya ha levantado el interés de medio mundo, impacientes por escuchar el nuevo disco.

Angelique Kidjo – Born Under Punches (22 marzo, Kravenworks Records)

La beninesa Angelique Kidjo, toma prestados a los Talking Heads y su influencia africana en el disco Remain In Light de 1980 para decirle al mundo que el rock, también, viene de África, por consecuencia de las raíces africanas del blues. Este nuevo álbum de Kidjo, que saldrá el próximo 8 de junio, contará con el trabajo del productor Jeff Bhasker (Rihanna, Kanye West, Drake y Jay-Z) y con las colaboraciones de Ezra Koenig o Tony Allen. Su propia interpretación del mítico Remain in Light llega con el single Born Under Punches, que no solo nutre el original de ritmos africanos sino que además enfatiza su africanidad cantando en Fon.

Ebo Taylor – Mumudey Mumudey (23 marzo, Mr. Bongo)

Con 81 años, la leyenda del afrobeat y el highlife, el veterano ghanés Ebo Taylor, vuelve con el avance de su nuevo disco Yen Ara, que verá la luz el 6 de abril de la mano de Mr. Bongo. A juzgar por el energizante y revitalizador Mumudey Mumudey –la versión de un tema antiguo de Apagya Show Band que trata sobre un enano Fanti– tenemos el baile asegurado con una mezcla energética que nos prepara para lo que está llamando a ser su mejor álbum hasta la fecha. Seis décadas encima de escenarios de todo el mundo le han dado la receta y los ingredientes infalibles para insuflar y contagiar el ritmo a la audiencia internacional, que con Yen Ara quiere volver a servir, y en caliente, la fórmula del éxito.

Más novedades discográficas de este 2018:

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (I)

Nace el Festival Internacional de Cines Africanos de Barcelona

Tras meses de trabajo conjunto, Wiriko, Africaye y el Centre d’Estudis Africans i Interculturals de Barcelona –bajo el paraguas de CinemÀfriques–, dan luz a un nuevo y ambicioso proyecto que pretende situar Barcelona como una cita global ineludible para los amantes del celuloide africano: el Festival Internacional de Cines Africanos de Barcelona (FICAB).

En pocas semanas, el cosmopolita y multicultural barrio del Raval de Barcelona se convertirá en un enclave para la cultura africana exhalando cines del continente y de su diáspora en el corazón de la ciudad condal. Del 22 al 25 de mayo de 2018 –y en motivo del Día de Áfricael Festival arranca con el ciclo «Diáspora e Identidad», dedicado al cineasta franco burkinés Cédric Ido en la Filmoteca de Catalunya. A pesar de que oficialmente, el FICAB tiene previsto celebrar su primera edición en mayo de 2019, este ciclo quiere servir para movilizar a los amantes del séptimo arte de la ciudad con vistas al FICAB 2019.

Cartel del ciclo «Diáspora e Identidad», organizado por el FICAB, que se celebrará del 22 al 25 de mayo en la Filmoteca de Catalunya.

Para ello, y durante cuatro días, se proyectarán 4 largometrajes – La Vie de Château, de Cédric Ido (2017), High Fantasy, de Jenna Bass (2017), The African Who Wanted to Fly, de Samantha Biffot (2017) y Miracle at St. Anna, de Spike Lee (2008)– y 2 cortometrajes de Cédric Ido –Twaaga (2013) y Hasaka Ya Suda (2010)–. La programación se complementará con la presencia del director Cédric Ido quien, además, ofrecerá una Master Class en el auditorio de la Blanquerna el viernes 25 de mayo. 

Con el ciclo «Diáspora e Identidad», el FICAB se postula como un nuevo y esperado escenario con el objetivo de mostrar la diversidad y creatividad del continente africano narradas a través del lenguaje cinematográfico. Con vocación de convertirse en un referente necesario dentro del abanico de festivales de cine africano internacionales, quiere servir de herramienta para la revisión del imaginario estereotipado sobre el continente y sus sociedades en una ciudad como Barcelona, con una gran presencia de población africana. Así, se pretende: abrir una ventana a las producciones de mayor calidad que se produzcan en la rica y nutrida industria cinematográfica africana; permitir y facilitar la reflexión y el debate; poner al continente africano en valor y visibilizar las artes y culturas africanas.

Cédric Ido será el invitado especial para el ciclo de mayo de 2018 que el FICAB celebrará en la Filmoteca de Catalunya. Además, el franco-burkinés también ofrecerá una master class en el auditorio de la Blanquerna en el barrio del Raval.

Siguiendo la estela del consolidado Festival de Cine Africano de Tarifa-Tánger (FCAT), con la nostalgia de lo que un día fue la Mostra de Cinema Africà de Barcelona y bebiendo de grandes festivales africanos como el FESPACO (Uagadugú, Burkina Faso), el DIFF (Durban, Sudáfrica) o el de Cartago (Cartago, Túnez), este nuevo espacio cuenta con el rigor y el apoyo de la academia tanto como de instituciones europeas y africanas. En este sentido, las alianzas con Casa África, Oxfam-Intermón o la organización belga Africalia, adquieren un papel fundamental para la construcción de puentes que permitan que Barcelona se convierta en una cita anual para el celuloide africano, comenzando con el ciclo que arrancará entre el 22 y el 25 de mayo de 2018.

En diciembre de 2018 tendrá lugar un nuevo ciclo que, junto con el que se celebrará en mayo, quiere cohesionar un tejido necesario para la cita con el primer Festival Internacional de Cinemes Africans de Barcelona, que tendrá lugar en mayo de 2019.

Descoloniza tu iPod (II)

Abrir los oídos para abrir la mente. 

Febrero nos ha dejado un buen puñado de novedades discográficas bien valiosas desde diferentes puntos de África y de sus Diásporas. Después de iniciar esta serie en enero con el objetivo de desarrollar un oído crítico y selectivo con aquello que suena en las principales emisoras radiofónicas, y siguiendo la estela de nuestro programa en M21, os presentamos nuestras propuestas para febrero de 2018. Una alternativa a las monótonas y hegemónicas listas de reproducción que pretende ampliar los horizontes sonoros occidentales acercando la cultura africana al/la oyente y lector/a a través de su innovación y diversidad sonora. ¡Subid el volumen y abrid bien el apetito!

LPs:

Thandi Ntuli – Exiled (1 de febrero)

música africanaA sus 30 años, la pianista sudafricana Thandi Ntuli presenta su segundo álbum, Exiled, que ha tenido la suerte de ser seleccionado por el legendario director de cine Spike Lee para sonar en dos ocasiones distintas en su serie “She’s Gotta Have It“. La compositora trata las 15 pistas de este álbum como una artesanía única, en la que ha trabajado desde la primavera de 2016 y que ahora autoedita con un embalaje austero y sobrio en blanco y negro que evoca la nostalgia del universo jazzístico de los 60 y 70 en la Sudáfrica urbana. Con matices de rock marroquí y bebop etíope, pero ideado como un álbum pop, conceptos como los de ‘identidad’ y ‘feminidad’, así como el significado de ‘estar vivo’ o el de sentirse desplazado y exilado en tu propia tierra, impregnan todo el álbum.

Jano Band – Lerasih New (1 de febrero, Kistet)

Después de una larga espera desde su álbum debut Ertale (2012), el grupo de rock etíope Jano Band lanza su segundo disco ‘Lerasehe New’ (literalmente ‘es para ti’ en amhárico) y quiere hacerse un lugar entre la audiencia de Addis Abeba, la cuna que los ha visto crecer. Tras ser nominados a dos premios en AFRIMA 3.0 como Mejor Grupo Africano y Mejor Grupo de Rock Africano, y después de aparecer en el programa Coke Studio Africa 2017 con la sudafricana Shekhinah, dan a luz a un trabajo de 16 pistas que ha sido mezclado en Italia. Tratando aspectos sociales, históricos y culturales de la sociedad etíope, rompen con las preconcepciones de lo que pega entre la juventud del país, polinizando con rock los sonidos más tradicionales de Etiopía.

Oliver Mtukudzi – Hany’Ga (Concern) (2 de febrero, Sheer Sound)

Con 65 años, ‘Tuku’ nos regala su 67º álbum, lanzado justo una semana después de que falleciera su amigo Hugh Masekela. El lanzamiento de Hany’ga (Concern) es un hito importante para los amantes de los sonidos procedentes del África Austral y del legendario músico zimbabuense, que mientras grababa estas 10 pistas, se encontraba trabajando junto a Masekela en un álbum colaborativo que debería ver la luz este 2018. En Hany’Ga, Oliver Mtukudzi muestra la pasión por la música de un maestro que lleva más de 43 años dando guerra detrás de su guitarra y con su suave e inconfundible voz. En el álbum hay lugar para reivindicar la importancia de cooperar y no de competir, de preocuparse por los asuntos que nos afectan a todos o incluso por erradicar el matrimonio infantil.

Simon Winsé – Dangada (2 de febrero, Gigantonium)

cultura africanaEl cantante burkinés establecido en Francia Simon Winsé debuta con su primer álbum titulado Dangada (o alegría) con la intención de revitalizar y dar a conocer la cultura sonora Samo y los instrumentos tradicionales de su pueblo: Lankoé a unos 150 km al noroeste de Uagadugú. La Kora, el N’goni o la flauta Peul apuntalan el arco de boca del país San, que se filtra a través de doce canciones fruto de la colaboración junto al violinista Clément Janinet y el músico congoleño Rido Bayona, fundador de la Orquesta de Jazz de Burkina. Canciones que son puro diálogo entre la Burkina rural y el occidente más eléctrico en un ejercicio de investigación, interculturalidad y modernidad africana, y que combinan la poética de un Simon que se inspira en cuentos filosóficos Samo que hablan del futuro de la juventud o la riqueza.

Tutu Puoane & Brussels Jazz Orchestra – We Have a Dream (8 febrero, SoulFactory Records)

La músico sudafricana,  Tutu Puoane es uno de los referentes del jazz del continente. Asentada en Amberes, la cantante ha colaboraco con la Orchesta de Jazz de Bruselas para un trabajo que se presenta como un alegato a los derechos humanos.

We Have a Dream es una mezcolanza de géneros que confluyen en el jazz. Puoane versiona clásicos de sus músicos favoritos como Nina Simone, Sting, Joni Mitchell o Stevie Wonder en un disco que fomenta el poder de concienciación social de la música.

Este trabajo, que se suma a una nutrida trayectoria, es la segunda colaboración de Puoane con la Orchesta de Jazz de Bruselas tras la publicación de Mama Africa en honor de su compatriota Miriam Makeba en 2010.

Hervé Samb – Teranga (9 de febrero, Cristal Records)

El guitarrista y compositor senegalés Hervé Samb edita su cuarto álbum de estudio, donde explora la fusión entre el jazz y la música tradicional senegalesa, creando un sonido orgánico que ha bautizado como “Jazz Sabar”. A los 38 años, este músico nacido en Rufisque ha retornado a su Senegal natal después de haberse nutrido de una gran diversidad sonora en ciudades como París o Nueva York. Ahora, y tras trabajar de cerca con el músico senegalés Omar Pène, decide ahondar en la tradición sonora de Senegal y corearse con grandes músicos nacionales como Alune Wade –arreglista imprescindible del disco–, Faada Freddy o el recientemente fallecido Ndiouga Dieng de Orchestra Baobab.

Lucibela – Laço Umbilical (9 de febrero, Lusafrica)

Cabo Verde no deja de sorprendernos. Y Lusafrica nació para contarlo. Ahora, el debut discográfico de la joven intérprete Lucibela, originaria de la isla de Saô Nicolau, Laço Umbilical –traducible como ‘Cordón Umbilical’–, ahonda en el cancionero caboverdiano de Manuel de Novas, Jorge Humberto, Bétu –autor de gran parte del repertorio de Ildo Loboo–, Cesaria Evora, Elida Almeida o Mario Lúcio, para deleitarnos con suavidad y delicadeza. La voz de Lucibela hace vibrar en sus graves y mece en sus tonalidades medias, mostrando una madurez sin prisas ni pretensiones que tranquiliza y arroja al sonido salinizado de cavaquinhos y acordeones.

Tal National – Tantabara (9 febrero, Fat Cat Records)

La banda nigerina de rock and roll Tal National, formada en el año 2000 por el guitarrista (y juez municipal) Hamadal “Almeida” Moumine, demuestra por qué es el torbellino sónico más potente del momento en Níger en su 4º álbum. Políglotas y multiculturales, el sustrato Fulani, Hausa, Songhai y Tuareg es parte del ADN sonoro que crean los 13 miembros de Tal National. Tras su primer LP internacional, Kaani, en 2013 (que llegó a la lista de los 10 mejores discos de The New York Times), presentan Tantabara, grabado en un improvisado estudio de Niamey por el productor de Chicago Jamie Carter, Tantabara tiene un aire descuidado de indie mezclando rock con soukous, Afrobeat o hasta jazz, que destaca por la presencia de la cantante y rapera nigerina Zara Moussa.

Kabantu – Of the People (9 febrero)

El debut discográfico del quinteto con sede en Manchester Kabantu, es un auténtico maridaje de sonidos y culturas. Con un pie en la música clásica, fusionan el jazz con música celta, melodías vocales sudafricanas y samba con aderezos de los Balcanes. Of the People –o ‘De La Gente’– se sirve de banjos, guitarras, chelos y congas para construir un estilo ecléctico destilado con muy buen gusto y maestría. El director de la banda, el sudafricano Abel Selaocoe, que nació en el municipio de Sebokeng en las afueras de Johannesburgo, nos deleita con su chelo y demuestra su versatilidad en una plétora de géneros que lo postulan como uno de los músicos más virtuosos del momento.

Sirifo Kouyate – Sila Kadian (11 febrero, Música Fundamental)

El debut discográfico del senegalés Sirifo Kouyaté es un viaje sonoro que traza puentes entre la Kolda natal y la Sevilla adoptiva del experimentado Griot. Formado en el Conservatorio Nacional de Senegal, este maestro de la kora presenta Sila Kadian –o ‘el largo camino’ en bambara–, un trabajo que une dos tradiciones sonoras aparentemente alejadas entre sí pero enlazadas por un fino hilo invisible que ha legado la historia sonora entre Al-Andalus y África. Un disco de diez cortes que, como nos cuenta el propio Sirifo, ha sido grabado en el estudio de Sidy Samb, en Dakar y que cuenta con colaboraciones de Sidy, Fatou Sissoko, Fatoumata Mballo, Filidie Kouyaté o Sabel Dieng, acercando el flamenco a la cultura africana.

Kora Jazz Trio – Part IV (16 de febrero, Cristal Records)

Los vínculos entre el jazz y la música tradicional africana son evidentes, sin embargo pocos son los proyectos que consiguen revisarlos de una forma tan fresca como lo hacen Kora Jazz Trio. Con su sexto álbum, esta banda con quince años de trayectoria a sus espaldas presentan composiciones originales del pianista Abdoulaye Diabaté y del percusionista Moussa Sissokho, junto a la kora de Cherif Soumano (Dee Dee Bridgewater, Tiken Jah Fakoli) o el balafón de Adama Conde, y amplían repertorio con estándares de Paolo Conté, Cesaria Evora o los Jazz Messengers de Art Blakey. 

Imarhan – Temet (23 de febrero – City Slang)

La banda argelina lanza su segundo álbum, dirigido por su carismático líder, Iyad Ag Ibrahim. Se trata de un trabajo ecléctico de diez piezas que se mueve entre la tradición y la música diseñada a través de teléfonos inteligentes. Su lado psicodélico sigue nutriendo las raíces del rock de los 60 del que fluye esta banda tuareg, donde las guitarras se sirven de pedales wah-wah, aunque no dejan de brindar momentos de calma en acústico. El álbum, que sale del contexto de las ceremonias en las que suelen participar cuando están en su casa, en Tamanrasset, sigue destilando Sahara por doquier y entroniza el Tamasheq como la lengua vehicular para sus mensajes. El guitarreo se mezcla en el álbum con la presencia de cabras y motores de 4×4 a lo lejos, que sirven como telón de fondo para hablar de la falta de educación, hospitales y agua entre las comunidades tuareg de Argelia, Malí, Níger, Burkina Faso o Libia.

Hailu Mergia – Lala Belu (23 de febrero – Awesome Tapes from Africa)

En 2013, bajo el paraguas de Awesome Tapes from Africa de Brian Shimkovitz, el pianista y acordeonista etíope Hailu Mergia renacía de las cenizas aún humeantes de la prolífica escena musical de los 60 y 70 en Addis Abeba, cuando el soul, el jazz y el funk occidental conectados a los modos pentatónicos daba a luz al Ethio-Jazz. El órgano, el acordeón ondulante y el sintetizador de Mergia –miembro original de los ya desaparecidos Walias Band, compositores del exitoso ‘Muziqawi Silt’, o Dahlak– se han confabulado nuevamente para presentar una nueva joya de seis piezas originales y tocadas por el carisma del etíope afincado en Washington. Grabado en formato de trío junto al baterista Tony Buck y el bajista Mike Majkowski, los cortes son un cóctel salvaje e impredecible con un sonido rompedor que incluye dos grandes clásicos etíopes, ‘Gum Gum’ y ‘Anchihoye Lene’, y cuatro temas inéditos. 

Femi Kuti – One People One World (23 de febrero-Knitting Factory-Partisan/PIAS)

El 7º álbum de estudio del hijo de Fela Kuti llega como una crítica a la política en Nigeria y una plegaria para la mejora de África en forma de doce temas inéditos que se alejan del Afrobeat más ortodoxo. El disco contiene balas que nos apuntan a todos en la era Buhari o Trump, y nos invita a despertar y levantarnos de forma conjunta contra las injusticias, la corrupción, aquellos que niegan el cambio climático, los abusadores del poder o la creciente militarización de los Estados. En este disco, cuyo título se puede traducir como ‘Un solo pueblo un solo mundo’ brillan los temas más luminosos, que muestran más optimismo y positivismo retratando la labor de Femi como portavoz de UNICEF, activista por los derechos del niño y defensor de la educación sobre el VIH / SIDA.

Djénéba et Fousco – Kayeba Khasso (23 de febrero – Lusafrica)

Siguiendo los pasos del dueto maliense Amadou & Mariam, Djénéba y Fousco acaban de lanzar su álbum debut levantando pasiones. Ella, Djénéba Kouyaté, tiene una voz enraizada en la tradición mandinga. Él, Fousseyni Sissoko, canta y toca la guitarra. De familias djeli (o griot), se conocieron en 2010 durante un famoso talent-show nacional y desde entonces trabajan juntos. Han puesto la voz en la obra “2147 Et si l’Afrique disparaissait?” de Moïse Touré, junto a Rokia Traoré; y ahora debutan con una propuesta moderna con baladas que incluyen acordeón o violonchelo y música bailable que combina reggae, guitarreos rockeros y blues eléctrico. El álbum ha contado con la colaboración de Ballaké Sissoko y nos ha encantado.

Alune Wade – African Fast Food (23 de febrero – 10H10)

Nunca la comida rápida había sido tan nutritiva como con el nuevo disco del senegalés Alune Wade, ‘Comida rápida africana’, de este bajista, cantante y compositor hijo del líder de la Orquesta Sinfónica de Senegal. Se trata de su tercer álbum y llega después de su debut, Mbolo de 2006, de Ayo Nene en 2010 y de Havana Paris Dakar en 2015. Una joya de diez temas cantados en inglés, francés y wolof que ha sido gestada entre París y Dakar después de haber trabajado con músicos como Marcus Miller, Ismaël Lô o Cheick Tidiane Seck. Wade, de 39 años, ha puesto en el asador jazz, música cubana, hip hop, funk o Afrobeat y ha invitado al banquete al pianista argentino Leo Genevese, el trompetista malgache Renaud Gensane, el percusionista brasileño Adriano DD Tenorio, el baterista marroquí-senegalés Mokhtar Samba, al nigeriano Kuku y al rapero francés Oxmo Puccino.

Malagasy Guitar Masters – Volo Hazo (23 de febrero, Buda Musique)

Madagascar es una mina de instrumentistas virtuosos y la guitarra malgache es uno de los instrumentos mejor experimentados de la isla. Del encuentro de tres grandes maestros malgaches de la guitarra surge este álbum exquisito y reposado que reúne tres generaciones distintas con una misma pasión. Teta, de la región de Tulear ha sido apodado como el “guitarrista con los dedos de hada” y es considerado un maestro indiscutible dentro del estilo tsapiky. Chryzanto Zama, también de la provincia de Tulear, es un joven guitarrista prodigio que combina el virtuosismo, la originalidad y la riqueza en sus composiciones. Y Joël Rabesolo, nativo de Antsirabe, domina perfectamente todos los estilos de la guitarra malgache. El álbum es como un patio de recreo donde el juego y la pasión, junto a la riqueza que lleva cada miembro a sus espaldas, deja entrever el amor de los tres artistas por los guitarristas de jazz.

EPs:

Tomi Owó – Pieces (16 febrero)

La nigeriana Tomi Owó emerge de Lagos con su canción ‘Versus’ en 2015 y empieza a despertar interés en Nigeria con su R&B cantado en inglés y en yoruba. Ahora presenta su EP debut, que huye del mainstream nigeriano de los afrobeats para resguardarse en un refugio de nostalgia y baladas dulzonas imbuidas en un ceñido traje de R&B. Canciones de amor y esperanza nutren este trabajo de cinco piezas que se aleja de las versiones y revisiones de clásicos de Sade, Angelique Kidjo o Corinne Bailey Rae que realiza con su proyecto “Nostalgia Sessions“, una serie de videos de canciones de los años 80, 90 y principios de 2000.

Batuk – Move! (23 de febrero, Teka Records)

El nuevo EP de la banda sudafricana de música electrónica Batuk, precede lo que será el segundo álbum del trio, ‘Kasi Royalty’, que tiene prevista su salida en el mercado el próximo mes de mayo a través del sello discográfico Teka Music. Los de Johannesburgo llevan desde 2015 rompiendo pistas con su propuesta de música disco, y ahora vuelven a sumergirnos en su receta más ecléctica para quemar zapatillas. Una propuesta que, sin duda, deleitará a la audiencia de nuestro proyecto de difusión de música electrónica Moto Kiatu, que nos los trajo por primera vez a España. ¿Se animarán a volverlo a hacer?

ARTE AFRICANO CULTURA AFRICA

Vista previa y femenina de la primera edición de la 1:54 Marrakech

Han hecho falta cinco años, pero la Feria de Arte Africano Contemporáneo 1:54 pisa por primera vez el continente este fin de semana. Tras cinco ediciones en Londres y tres en Nueva York, esta plataforma de las artes visuales de África y su diáspora se celebra en Marrakech y cumple así el propósito manifestado desde sus inicios por la fundadora de esta feria Touria El Glaoui, de contar con una edición en suelo africano de esta gran muestra de su riqueza artística. Ante la materialización de este anhelo, Wiriko se adentra en lo que será el primer 1:54 Marrakech de la mano de tres de sus participantes: Joana Choumali, Yesmine Ben Khelil y Ghizlane Sahli.

ARTE AFRICANO CULTURA AFRICA

La primera es una reconocida fotógrafa, la segunda centra su trabajo en la escultura y las instalaciones, y la expresión artística de la tercera se desarrolla entre la pintura y el collage. Costa de Marfil, Marruecos y Túnez. África occidental y Norte de África. País de mayoría cristiana, el primero; y de mayoría islámica los siguientes. Las tres artistas son mujeres y todas ellas viven y trabajan en sus países de origen. Tres nombres que configuran una pequeña muestra de los cincuenta y dos artistas que se dan cita del 23 al 25 de febrero en la Feria 1:54 de la denominada Ciudad Roja, pero que bien representan la enorme diversidad de perspectivas que alberga la etiqueta africana que acompaña a las creaciones artísticas procedentes del continente.

¿Qué crees que supone que la 1:54 vaya a celebrarse en Marrakech?

Joana Choumali: La Feria 1:54 celebra y promueve el arte contemporáneo africano en el mundo entero. El hecho que esto ocurra en Marrakech, en el continente africano, es algo fuertemente simbólico. Significa traer el mundo contemporáneo del arte “a la fuente”. Esto me regocija. Por otro lado, las artes visuales juegan un papel principal en la sociedad, pueden hacer preguntas y revelar cuestiones sociales, también pueden crear diálogos entre comunidades. Las artes visuales tienen el poder de cambiar mentalidades.

Ghizlane Sahli: Ser parte de la Feria de Arte Africano Contemporáneo es una verdadera confrontación para mí. No me gusta sentirme limitada a un grupo de gente que considera solamente una parte de lo que ellos son. Yo me veo como un ser humano y una ciudadana del mundo. Aun así, nací en Marruecos pero soy mitad española y tengo una gran conexión espiritual con Asia. Sin embargo, nunca me he sentido africana. La feria 1:54 me ha hecho pensar profundamente en mi parte africana, lo que es realmente interesante porque he comprendido que pertenezco a este continente y estoy muy emocionada, esto es algo nuevo para mí.

Yesmine Ben Khelil: Pienso que la descentralización que esta edición va a suponer es algo importante y repercutirá en la idea de una creación contemporánea africana más anclada en la realidad del continente.

¿Qué relación hay entre tu país y tus obras?

J.C.: Mi obra está estrechamente unida a mi país porque es donde he estado casi toda mi vida. Yo estoy muy conectada a Abiyán, mi ciudad. Mi país está presente en casi todas mis piezas.

G.S.: Tengo la gran suerte de haber nacido en un país con una tradición artística magnífica. Por lo general los artesanos son grandes especialistas, aunque es difícil lograr que trabajen en algo un poco diferente a lo que están acostumbrados. He desarrollado una relación muy buena con algunos de ellos y me gusta que trabajemos juntos porque somos muy complementarios. Trato de usar su experiencia milenaria para dar forma a mis ideas, que son muy contemporáneas.

Y.B.K.: De manera general, el contexto en el cual trabajo es muy importante. En cierto modo, mezclo mi entorno inmediato con la ficción, con acontecimientos o imágenes que pueden parecer lejanos pero en los que yo encuentro una resonancia con mi día a día. Sacar de la historia contemporánea o antigua de mi país también me permite evocar sujetos más universales. Así la omnipresencia de Túnez va y viene constantemente en mi trabajo, que se mueve entre el próximo y lo lejano.

¿Qué te lleva a crear una pieza artística?

J.C.: Encuentro la inspiración en todas partes. En las noticias, en las redes sociales, en los viajes, en mi propia vida… En realidad, la inspiración se encuentra en todas partes, sin advertencia. Soy una observadora fascinada por la morfología de las sociedades, especialmente de la mía. Observo las interacciones entre comunidades, culturas, continentes… Mi primera motivación es estudiarlas y conocerlas. En el caso de ‘Haabre, la última generación’ fotografío a personas con escarificaciones, una práctica que simplemente no puede ser juzgada sin conocer su contexto cultural. Cualquier cultura tiene su propia riqueza y los africanos no deberían pedir perdón por no entrar en lo que el mundo espera que ellos sean. Para cambiar la narrativa sobre el continente, los africanos están contando sus propias historias.

G.S.: Ahora mismo estoy fascinada con la universalidad de la basura. Trabajar con este material me hace tener en mente la idea de una mano grande que toma el cuerpo humano y lo sacude para limpiarlo de toda “la contaminación” recibida por la religión, la educación, la cultura, el género… hasta que sólo queda la parte interior y salvaje que contiene el cuerpo. Así es como yo concibo mi trabajo. Transformar un material como es la basura que, se supone, es la peor parte de humanidad, y darle una segunda vida como pieza artística, llena de emociones, es un verdadero desafío para mí. Mientras trabajo con la basura siempre pienso en su vida anterior y su energía. Mi trabajo es muy orgánico, crece con las células. Ocurre así tanto cuando trabajo con basura como cuando utilizo seda.

Y.B.K: Principalmente me inspiro en Internet y, si no, en el cine de género, o también en objetos o materiales encontrados por casualidad que me invitan a crear. Lo que me interesa es jugar con cierta ambigüedad en la imagen. A menudo hay un doble discurso en mis trabajos y parto del principio que el espectador no va a fijarse en ello en su primera impresión sino en el sentido más evidente, pero siempre espero que al final vaya más lejos para comprender todas las dimensiones de la obra. Trato de materializar la superposición de los tiempos y de las imágenes a través de las cuales percibimos un objeto. De hecho el “montaje temporal” que realizo es un modo de interrogar la representación. ¿Es posible mostrar la realidad? ¿Cómo dar forma a esta impresión de que nada es fijo y de que los tiempos anteriores continúan frecuentemente en nuestro presente?

¿Encuentras alguna dificultad para que tu trabajo sea reconocido por ser mujer?

J.C.: Sí, eso pienso. Sin duda hay una escasa representación de mujeres artistas en el mundo de arte. Seguiremos haciendo declaraciones mediante la producción de nuestro arte y abogando por la igualdad sexual.

Y.B.K.: Jamás he sentido ninguna dificultad por ello, en cambio sé que muy a menudo, en menor o mayor medida, se espera de una artista mujer nacida en un país musulmán que siempre trate las mismas problemáticas en torno a la identidad femenina en el seno de las sociedades musulmanas. Aspectos tales como el velo, la virginidad o la vida doméstica, por ejemplo. No nos debemos plegar a esta imagen preconcebida sino proponer una visión más compleja de la realidad.