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“Las ambiciones están destruyendo mucho de lo poco logrado en África”

A pesar de haberse dedicado a la música durante toda su infancia y adolescencia acompañando a su madre (Aminata Diakité) en los coros en bodas y bautizos, la carrera internacional de la maliense Oumou Sangaré no explosionó hasta que tenía 20 años. Lo hizo de forma abrumadora en 1989 con su álbum debut Moussolou [Mujeres], que abogaba contundentemente por sus derechos. Desde esa primera declaración de intenciones en forma de disco ya criticaba los matrimonios infantiles o la poligamia, que había conocido de primera mano a través de la experiencia de sus padres. Su voz se convirtió pronto en una de las más aclamadas de África occidental.

Casi tres décadas más tarde, Sangaré ha cosechado éxitos en todo el planeta y es una de las figuras más potentes del panorama sonoro africano. La diva maliense, que llega sube mañana a los escenarios del Primavera Sound de Barcelona, cuenta los entresijos de su último álbum y desvela por qué sigue siendo un icono y un símbolo de la fortaleza y la lucha incesante de la mujer africana.
“Por todas las dificultades añadidas que experimentan las africanas, tiene más mérito cada una de sus historias de superación. Necesitamos visualizarlo, y hablar de ello para darlo a conocer y luchar contra esa realidad”, dice Sangaré cuando se le pregunta acerca de pandemias socioculturales que afectan a Malí relacionadas con la violación de los derechos de las mujeres —por ejemplo, la mutilación genital femenina, practicada a cerca del 90% de las malienses, según la Organización Mundial de la Salud—. Sin embargo, la artista, de 50 años, se niega a quedarse solo con las narrativas que se centran en lo negativo. “Poco a poco vemos mujeres que acceden a puestos de poder y que empiezan a ser escuchadas. La verdadera revolución comienza en cada una de sus casas, han de saber que no están solas y que las cosas están cambiando”, contesta durante una entrevista realizada por correo electrónico en abril.

* Artículo publicado originalmente en Planeta Futuro gracias a un acuerdo de colaboración entre Wiriko y esta sección de EL PAÍS. Para seguir leyendo, pincha aquí

África y más allá. Artes y Desarrollo Sostenible

Patrick J. Ebewo, Ingrid Stevens y Mzo Sirayi son los responsables de uno de los libros sobre artes y desarrollo en África más importantes del siglo XXI. Africa and Beyond. Arts and Sustainable Development, publicado por Cambridge Scholars Publishing en 2013, reúne algunas de las voces más versadas en el tema, en un compendio de ensayos basado en la conferencia “Arts, Society and Sustainable Development”, que se celebró en la Universidad de Tshwane, en Pretoria, en 2011. El objetivo del evento era reunir a artistas, diseñadores, investigadores, académicos, técnicos gubernamentales y agentes culturales, para debatir sobre el estado y las posibilidades de las industrias creativas en el continente africano. Con la obra que tenemos hoy entre las manos, se ha hecho un tremendo esfuerzo de análisis y una recapitulación minuciosa por parte de diversos profesionales del campo cultural y los estudios africanos que participaron de este encuentro. En él, esbozan diferentes aspectos de los campos creativos en diferentes contextos y paradigmas. Con todo, éste es hoy un compendio indispensable en la cabecera de cualquier persona que trabaje en la escena cultural y creativa del continente.

Para los autores y autoras de este libro, las artes y las culturas se presentan como un sector crucial, no solamente para el desarrollo económico de las sociedades africanas, sino también como un aspecto fundamental para el desarrollo humano y el bienestar psicológico de los africanos y africanas. Y no solo como una herramienta de enriquecimiento y una fórmula mágica para aumentar los PIBS nacionales.

Con capítulos centrados en el diálogo interracial en las artes de Sudáfrica, el acoso sexual abordado desde el teatro, la importancia de la industria textil en Namibia, el papel de las culturas indígenas en la moda de Zimbabue o el impacto de la delgadez de las modelos en la autoestima de las jóvenes sudafricanas, el libro aborda una amplia variedad de temáticas relacionadas con el sector creativo del continente y su sostenibilidad, y muestra como este sector está aún en una fase incipiente, en permanente construcción y con la interpelación constante de sus agentes.

El rol de los emprendedores es una pieza clave en los diferentes ensayos, muy relacionados entre sí, que ven en el pequeño empresario un elemento indispensable para el crecimiento del sector. La formación, en especial, la educación de mujeres y jóvenes en diferentes sectores, es abordado como uno de los aspectos básicos para plantear cualquier tipo de progreso de las llamadas industrias creativas. Pero el impacto de los diferentes productos entre el público, no tiene menos importancia para la cerca de treintena de autores que participan de esta obra esencial. Con todo, los diferentes sectores creativos son abordados de una forma holística y complementaria para que el público comprenda una realidad mucho más compleja de lo que a priori puede parecer.

Turismo cultural para que Níger deje de ser el país más pobre del mundo

En Diciembre de 2016, Wiriko fue medio oficial del Festival Internacional de la Moda en África (FIMA), un evento cargado de valor y perseverancia con un anhelo proclamado a los cuatro vientos: que Níger vuelva a ser un país habitable, pacífico y fértil, y donde la cultura local adquiera un papel fundamental para abandonar su estela como cuna de la migración ilegal y el tráfico humano o como suelo yihadista.

Siendo el patrimonio cultural uno de los aspectos más difíciles de gestionar cuando es considerado como uno recurso susceptible de generar riqueza, hoy, su potencial pasa por que las sociedades locales sean las que lo promocionen y protejan, con una cooperación estrecha entre los sectores públicos y privados. Gestionar y promocionar correctamente el Patrimonio cultural puede ser una estrategia de desarrollo para las comunidades rurales, que en el caso de Níger, representan a más del 80% de la población. Por eso, la celebración del FIMA en Agadez es un trampolín para el comercio de la ciudad, con repercusiones a kilómetros del enclave. Y aunque el terrorismo, las migraciones y la pobreza llenen portadas en todo el mundo, el FIMA no es una propuesta aislada, tal como pretendemos mostrar en este artículo.

Mujer nigerina. Imagen de Héctor Mediavilla para Wiriko.

Níger, uno de los países menos visitados y el más pobre del mundo

La presencia tanto de Boko Haram – afiliado al Estado Islámico (ISIS)- como de al-Qaeda en el Mahgreb Islámico (AQMI) en países limítrofes como Mali, Chad o Nigeria, han hecho que la inestabilidad se apodere de la región saheliana. Cerca de 300.000 desplazados malviven actualmente en Diffa, al sureste de Níger, transformando lo que había sido un fructífero enclave comercial a orillas de la cuenca del Chad, en un lugar donde el toque de queda, el cierre de mercados, la inseguridad alimentaria y la recesión económica han conducido al país a la peor crisis humanitaria conocida, o a convertirse en un auténtico cementerio de sueños. Un entorno difícilmente propicio para la atracción del turismo, tanto como para que los jóvenes, la mayoría de su población, puedan generar mejoras sustanciales y hallar esperanza para el futuro.

“Contamos con un enorme potencial, pero tenemos que enfrentarnos a la cuestión de la seguridad. Aún no hemos logrado convencer a los turistas de que pueden visitar nuestro país y eso hace que sea difícil para nosotros de desarrollar la industria y crear las condiciones para cuidar del medio ambiente”, admitía en la última edición de Investour el Ministro de Turismo de Níger, Ahmed Boto. “Sin embargo, este sector puede crear oportunidades de empleo y alejar a los jóvenes del peligro de caer en el fundamentalismo”.

Dos mujeres conversan en Agadez. Fotografía de Héctor Mediavilla para Wiriko.

A pesar de que Níger produce unos 18.000 barriles de petróleo diarios, del incremento del comercio de uranio (Níger tiene el 10% de las reservas mundiales) o del aumento de inversión pública en agricultura desde las últimas elecciones (en febrero de 2016); el encarecimiento de las materias primas y las consecuencias nefastas del cambio climático, recrudecen una situación de seguridad que sume al país a la miseria. Y es que el último Informe de Desarrollo Humano, de 2015, lo señaló como el país más pobre del mundo.

Ante un horizonte tan sombrío, personas como Alphadi, impulsor del FIMA, se han convertido en auténticos paladines de una transformación tan necesaria como, por poco, quimérica. Y con la cultura como herramienta para el desarrollo sostenible, ha demostrado que los turistas se podrían convertir en aliados cruciales para impulsar las iniciativas culturales locales, sobre todo en un momento en que África se alista en el turismo sostenible.

En la factoría que el diseñador Alphadi tiene en Niamey, un sastre teje una pieza a máquina. Imagen de Héctor Mediavilla para Wiriko.

¿De qué forma el turismo cultural puede fomentar el desarrollo en Níger?

Cómo es sabido, las consecuencias ambientales, socioculturales y económicas de la industria turística no siempre son positivas. Pero, en general, el turismo cultural tiende a revitalizar el interés de los habitantes locales por su propia cultura, aporta un valor añadido y único a otros posibles destinos, fomenta el desarrollo de pequeñas comunidades rurales, promueve el intercambio cultural y genera recursos. A pesar de que algunos expertos critican la mercantilización de las tradiciones indígenas y reprochan que este tipo de turismo contribuye, a menudo, a la “desculturalización” de los destinos, lo cierto es que hay que apelar siempre a una actitud responsable y un filosofía Slow que permita al visitante aprender de las experiencias, entorpeciendo lo mínimo y fomentando el mayor desarrollo posible a las sociedades de acogida.

Maravillas Culturales imperdibles en Níger:

1. Aunque el Gran Mercado de Niamey data del 1950, se destruyó completamente durante un incendio en 1982. Tras su reconstrucción -en tocho y no en paja, como antiguamente-, parte del edificio volvió a sufrir un dramático incendio en 2009, tras lo que logró rápidamente volver a atraer la actividad comercial de la capital en un espacio que separa la “ciudad colonial” de la “zona residencial africana”. Sin embargo, la anarquía que reina entre los cientos de quioscos que se aglutinan en este epicentro socioeconómico de la ciudad, hizo que el ayuntamiento desmantelara parte de sus puestos, en una medida muy impopular y contestada, en 2016. Pero esta sede de negociaciones y flujos informales de dinero, se recompuso rápidamente como prueba de la resistencia de las dinámicas del comercio local, que atraen a sus ajetreadas callejuelas a más de 20.000 extranjeros cada año.

2. La Mezquita de Agadez, construida en torno a 1515, es una construcción única caracterizada por tener el minarete de barro más alto jamás construido, con pilares de madera que sobresalen de cada uno de sus cuatro caras. Este magnífico alminar, que era considerado uno de los elementos arquitectónicos más simbólicos de la llamada “puerta de entrada al desierto” – tal como se conocía Agadez antiguamente-, lleva más de cinco siglos custodiando una ciudad que fue bisagra del comercio transahariano con Kano y Timbuktu. Construida durante el sultanato de Aïr, coincidiendo con que algunos grupos tuareg se sedentarizaron en la ciudad, la mezquita fue uno de los mayores atractivos turísticos durante los 80, cuando Agadez se convirtió en el principal atractivo para los viajeros extranjeros. Hoy, sigue siendo una maravilla protegida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

3. El barrio de Birni es el corazón histórico de la ciudad de Zinder, fundado por los hausa en el sur de Níger y convertido en capital del Sultanato de Damagaram en 1736. ‘Birni’, que significa literalmente ‘pared’, escondió tras sus antiguas e impresionantes murallas de unos diez metros de altura, algunas de las joyas arquitectónicas más valiosas del país, entre las que se esconde el Palacio del Sultán. Aunque muchas han sido derribadas con el paso del tiempo, este vecindario cuenta con míticas “decoraciones parlantes” que ornamentan las paredes de adobe de un enclave tradicional que rebosa, y por doquier, una viva riqueza cultural. El barrio, que incluye cuatro distritos, alberga hoy entre 20.000 y 30.000 habitantes, conservando su viejo tejido urbano y el esplendor artístico y estéticos de la cultura hausa.

4. El mercado de artesanos y orfebrería tuareg de Agadez es uno de los principales enclaves, junto a Akjoujt en Mauritania, para conocer el minucioso trabajo con metales de la cultura tuareg, que ya 2500 años a.C. se practicaba en el Antiguo Egipto. Los tuareg son famosos, entre otras cosas, por sus impresionantes joyas de plata -así como las mujeres tuareg lo son por su trabajo del cuero, la poesía o la música-, grabadas a mano en diseños tradicionales. Conocidos como Kel Inaden, que significa ‘joyeros’, su arte no se basa solamente en elaborar joyas, sino en reparar todo tipo de armas y utensilios con el empleo del fuego. En muchos casos, los Inaden también son oradores o músicos, y son considerados parte de una casta aristocrática pilar en la sociedad tuareg. En las zonas urbanas, se los conoce como les forgerons les bijoutiers. 

5. Mientras dos tercios de Níger son desierto, el resto es Sahel. Y de entre los más áridos de sus paisajes, el desierto del Teneré, custodiado por las Montañas de Aïr, es uno de los preferidos para los turistas. Autopistas de dunas dibujan la senda por la que las caravanas de sal han cruzado el Sahara durante siglos. Los oasis desaparecen a medida que uno se adentra en este mar de arena. Y el Teneré se convierte en el lugar más inhóspito y silencioso del mundo, donde las texturas y tonalidades del cielo y de la tierra se funden en la lírica de la brisa, cuyos susurros son interpretados por los tuareg, los kanuri o los toubou.

6. La Antigua Ciudad de Djado es una asentamiento fortificado en ruinas en el nordeste del país. Se trata de uno de los puntos calientes de la ruta comercial sahariana y de las redes esclavistas que se dirigían hacia Libia durante la edad media, mucho antes de que los europeos iniciaran el comercio triangular transatlántico. Si bien la meseta de Djado, donde se ubica, es conocida por su arte rupestre, Patrimonio Mundial de la Unesco, este enclave urbano fue uno de los epicentros caravaneros de la historia pre-colonial del Sahara. Levantado a partir de materiales naturales como barro, paja y arcilla, hoy es un reducto arquitectónico decadente y deshabitado, pero con un valor histórico enorme.

7. Las pinturas rupestres de Dabous, en las Montañas de Aïr (Patrimonio de la UNESCO), son un conjunto de cientos de pinturas de una antigüedad de 8.000 a 10.000 años, probablemente las más antiguas del Sahara. En sus figuras, se evidencia una rica Biodiversidad en la época y un acelerado cambio climático que ha pasado a registrar animales típicos de las sabanas y las selvas tropicales como jirafas, avestruces, antílopes, leones o rinocerontes, en contraste con los actuales escorpiones, serpientes y camellos. La obra más impresionante son los petroglifos de las jirafas de Dabous, un macho y una hembra de más de 6 metros de altura y perfectamente tallados en dos losas, que fueron descubiertas en 1997.


Dónde alojarte en Níger: 

NIGER SOLUXE HOTEL: Encontrar un hotel asequible, seguro y con buenas instalaciones puede ser un auténtico quebradero de cabeza en Níger. Sin embargo, este hotel de la cadena china Soluxe es una apuesta segura para Niamey. Wifi, restaurante, gimnasio o piscina, son comodidades que este establecimiento recién inaugurado en la capital nigerina ofrece. Y con unas mínimas de 17 grados y máximas de 42º, se agradece un aire acondicionado (que funcione), para descansar de las alta y húmedas temperaturas de esta ciudad a orillas del río Níger. De lejos, la mejor opción para los más preocupados por la inseguridad en el país.

 

Arte y música para la infancia en Madagascar

Los derechos de las personas no acaban con ir al colegio, tener acceso a la sanidad y comer cada día. Van mucho más allá. Todo el mundo tiene que tener acceso a la cultura y al ocio. Mucha gente aún no lo ve importante, pero nosotros hemos hecho esa apuesta con el Centro de Arte y Música”. El presidente de la ONG Agua de Coco explicaba esto mientras esquivaba los pousse-pousse en una de las avenidas principales de Tulear, la ciudad al sur de Madagascar donde la organización tiene su sede. Íbamos a conocer el recinto (conocido como el CAM), uno de los proyectos que Agua de Coco desarrolla en el ámbito de la educación.

El antiguo y emblemático Cinema Tropic, un cine de la época colonial francesa que cesó su actividad muchos años atrás, acoge hoy al CAM, en el que pasan muchas cosas. Su intensa actividad lo convierten en uno de los centros neurálgicos de la ciudad. Quizá también lo es por la intensa vida cultural en la que participan, además del alumnado inscrito, niños y jóvenes de colegios públicos, o aquellos que no pueden ir al colegio y pasan el día en las calles de Tulear.

FOTOGALERÍA

El África del mestizaje y la paz se cimienta en Agadez

*Wiriko, junto al fotógrafo Héctor Mediavilla, medio oficial de la 10ª edición del FIMA.

La 10ª edición del Festival Internacional de la Moda en África (FIMA) arranca hoy en la ciudad nigerina de Agadez, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Bajo el lema Educación e Industria para un África de mestizaje y de paz, el evento quiere revertir el oscurantismo al que esta región del Sahel se ha visto sumida en los últimos años debido a la amenaza terrorista, y plantar en su seno las semillas constructoras del desarrollo y la paz. Todo, en un fértil terreno cultural que puja por salir adelante ante la atenta mirada internacional, traducida con flashes y aplausos ante una pasarela que exhibe dosis incandescentes de esperanza a partir de diseños cargados de valentía y creatividad que buscan poder echar amarras hacia un futuro posible.

El coraje y la imaginación son dos elementos esenciales que describen el FIMA, dirigido desde 1998 por el genial diseñador nigerino Alphadi, apodado como “el mago del desierto”. Porque lo cierto es que hace falta valor para arrancar, tras la cancelación de última hora por amenaza terrorista de la edición de 2015, un certamen de moda de estas características en la puerta del desierto nigerino del Teneré.

Las rebeliones tuareg y los golpes de estado que salpicaron Níger en la década de los noventa allanaron el terreno al debacle económico y social de este antiguo y opulento enclave comercial que hacía de bisagra entre el África septentrional y el África subsahariana. Hoy, y a pesar de que su centro histórico es una de las maravillas urbanas más impresionantes y mejor preservadas de todo el continente, Agadez ya no es el centro turístico que era hace dos décadas atrás, y ha pasado a ocupar portadas por ser uno de los puntos calientes de los flujos migratorios ilegales y el tráfico humano, o por el extremismo islamista profesado por Boko Haram, la banda terrorista afiliada al Estado Islámico. En lo que es el país peor valorado por el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, Agadez, tanto como Níger, necesita desesperadamente que eventos como el FIMA puedan desarrollarse pacíficamente, como plataformas para propulsar las industrias creativas de la región.

Colección de Kennedy Nana Kofi Ansah (Ghana), fotografiada por Héctor Mediavilla en la última edición del FIMA.

El FIMA como hoja de ruta para el desarrollo y la paz en Níger: 

La cooperación cultural es un instrumento esencial para el desarrollo de las relaciones pacíficas y la amistad entre los pueblos y para lograr el libre acceso al conocimiento y los logros en todas las regiones del mundo, que pueden contribuir al enriquecimiento de la vida cultural y mejorar las condiciones de la vida material o espiritual de las personas. En este sentido, la 10ª edición del FIMA se erige sobre los pilares de una cooperación con lazos en África y Europa que posibilite el desarrollo económico y pacífico de Níger y de África, por extensión.

Su principal motor humano, Alphadi, ha sido reconocido por nombres internacionales de la alta costura como Yves Saint-Laurent, Paco Rabanne o Christian Lacroix, poniendo en alza el valor del mestizaje cultural del Sahel con la absorción de elementos globales del mundo del diseño. Con él, los universos tradicionales Touareg, Songhai, Bororo, Hausa, Fulani, Bambara, Árabe y Masai, han dado un vuelco africano a las pasarelas internacionales. Pero en este caso, no se trata solamente de inspirar, que es lo que África ha conseguido siempre hacer con los creadores de otros puntos del planeta, sino de que los creadores y diseñadores africanos y africanas sean puestos en el mapa y revalorizados por su trabajo. Y con su reconocimiento, puedan vivir de ello.

Aunque incipiente, África tiene una fructífera industria de la moda capaz de diseñar, producir y distribuir sus propios productos – en Wiriko hemos hablado de algunos de sus ejemplos-, generando a su vez un impacto sustancial en el desarrollo económico de la sociedad. No sin dificultades y contratiempos, Alphadi es un claro ejemplo del éxito del sector, cuyas factorías se emplazan en Níger y Marruecos. Sin embargo, queda mucho camino por recorrer para hablar de una industria de la moda africana consolidada y fuerte, y muchas barreras por derribar a la hora de hacerla factible. Lo que el FIMA pretende es establecerse como el telón de fondo para que más profesionales africanos y africanas consigan darse a conocer en el panorama del diseño internacional y a la vez, que Agadez se posicione como una de las pasarelas más importantes de la moda africana.

Por ello, iniciativas como la creación de la Escuela Superior de Moda y Artes (ESMA) de Niamey, una especie de réplica africana al Institut Française de la Mode de Paris, es una declaración de intenciones para el fomento de la industria de la moda en África, que abrirá sus puertas definitivamente en 2018. Sus organizadores son claros: “Hoy más que nunca, la cultura debe apoyar la paz, ya que es un requisito previo para cualquier proyecto de desarrollo”.

3, 2, 1… ¡Arranca la 10ª edición del FIMA!

Aberraciones que no deberíamos volver a escuchar sobre África

Estereotipos: imágenes o ideas aceptadas comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable.

Close-Up Portrait of a Stressed African-American Woman

Pensar y emitir juicios de valor en base a estereotipos cuando hablamos de África, o de cualquier otro tema, es una muestra de rigidez mental y una gran contribución a la injusticia social a partir de hallazgos erróneos y poco contrastados. La correcta información es esencial para deconstruir las ideas preconcebidas. Wiriko nació con el principal objetivo de romper los estereotipos existentes sobre África y fomentar un conocimiento más ajustado de las realidades del Sur del Sáhara a través de sus manifestaciones culturales y artísticas.

A pesar de que ya se ha hablado mucho sobre estereotipos, a continuación te proponemos argumentos y contrainformación necesaria para que si vuelves a escuchar alguna de estas aberraciones, simplemente, puedas dar la información correcta para que no tengamos que sufrir más episodios de vergüenza ajena.

    1. Un sobrino mío también estuvo en África… (cuando le dices a alguien que acabas de volver de Marruecos)“. África es un continente de 54 países (55 si incluimos Sáhara Occidental). Muchas veces se habla de África como si fuera un país, pero cuenta con una extensión de 30.272.922 km² – Europa tiene 10.180.000km² -. Vale la pena matizar.
    2. Termínate la comida, que los niños de África no tienen qué comer…“. Casi 800 millones de personas pasan hambre en el mundo según el Programa Mundial de Alimentos. Las sequías, las guerras, los desplazamientos forzosos o la falta de inversión en agricultura son algunos de sus principales motivos. Sin embargo, a pesar de que la desnutrición azota en África a más niños que en cualquier otro continente, tus hijos e hijas conviven diariamente con niños y niñas que pasan hambre. El último informe de UNICEF y OXFAM muestra que el 34’4% de los niños españoles vive en riesgo de pobreza o exclusión social
    3. ¡Qué calor! Parece África…“. El continente tiene diferentes tipos de climas: el tropical seco, el semiárido, el desértico, el mediterráneo… Si bien en el Sáhara o en el Kalahari las temperaturas máximas pueden alcanzar hasta los 59 grados, el Kilimanjaro o el Monte Kenia tienen nieve durante todo el año, y las temperaturas pueden estar bajo cero en invierno en diferentes punto del África austral.
    4. ¿Hablas africano?“. No existe ningún idioma que se llame así. En África se hablan más de 1.500 lenguas distintas.
    5. África debe estar vacía porque todos los africanos están viniendo a Europa“. En África, actualmente, viven aproximadamente unos 1.200 millones de personas. La mayoría de los flujos migratorios se producen a nivel intra-africano, y solamente un 16% de las migraciones del continente van hacia Europa. 2’3 millones de españoles han tenido que emigrar fuera de España debido a la crisis. Vale la pena recordar que algunos de nosotros vivimos actualmente en África.
    6. Yo no quiero ir a África, es demasiado peligroso“. Sudán del Sur, Somalia, República Democrática del Congo y República Centroafricana están en la lista de países más peligrosos del mundo. Sin embargo, el último Índice de Paz Global sitúa Mauricio (por delante de España), Botsuana, Madagascar o Zambia entre los 40 países más pacíficos del mundo.
    7. A África solo se puede ir a ayudar…“. Los cooperantes son muy necesarios, sobre todo, en situaciones de emergencia humanitaria. Sin embargo, se ha abusado demasiado del concepto de “ayuda” en África, nunca exento de críticas. Es cierto que hay muchos expatriados europeos viviendo de la industria de la cooperación en África. Pero también hay muchos otros que viven y trabajan en África simplemente porque les gusta. Otros que están aquí para hacer negocios. Y muchos, para viajar y hacer turismo en un sector que, según Naciones Unidas, emplea a más 9 millones de personas en la región y que se espera doblará sus ingresos para 2030 (actualmente África recibe el 5,8% del turismo mundial).
    8. En África la corrupción es endémica“. África no compite en la primera división mundial de la corrupción, pero la fragilidad de algunos estados la hace devastadora para su población. Siete de los países con más desigualdad del mundo son africanos, mientras 1/3 de la riqueza de los multimillonarios africanos está en paraísos fiscales según los Papeles de Panamá. Sin embargo, Ruanda tiene una política de anti-corrupción ejemplar. Y Botsuana (por delante de España), Cabo Verde, Seychelles, Mauricio o Namibia son percibidos como los países africanos menos corruptos según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International.

9. “Todos los conflictos bélicos que hay en África son étnicos“. La etnicidad es una herramienta de movilización, pero no el desencadenante de los conflictos en África. Es la desigualdad del acceso a los recursos, el neopatrimonialismo y redes clientelares que excluyen a ciertas partes de la sociedad lo que se presenta como el principal motor de conflictos. Las identidades étnicas se pueden instrumentalizar en pro de intereses políticos, pero el concepto de identidad étnica como algo cerrado es inexistente. La mayoría de sociedades son plurales e interculturales.

10. “Las mujeres no tienen derechos en África“. La discriminación de género también existe en África, donde las mujeres sufren peores tasas de alfabetización que los hombres y donde el machismo parece la norma. La brutalidad de la Mutilación Genital Femenina amenaza a miles de niñas del continente. Pero muchos gobiernos hace años que han prohibido esas práctica, y recientemente el Parlamento Panafricano, órgano legislativo de la Unión Africana (UA), también lo ha hecho. Hay que decir que, a nivel de derechos políticos, algunos países de África parecen ir un paso por delante de España con jefas de estado: Liberia (con Ellen Johnson Sirleaf), Malaui (con Joyce Banda) o Mauricio (con Ameenah Gurib-Fakim). 

Oyama Matomela, una joven sudafricano de 25 años es piloto y rompe con los estereotipos de género en Sudáfrica.

Oyama Matomela, una joven sudafricana de 25 años es piloto de la aerolínea South African Express y rompe con los estereotipos de género en Sudáfrica.

11. “Los africanos no quieren trabajar“. Sudáfrica (+/- 26%), Grecia (+/- 23%) y España (+/- 20%) son los tres países con las tasas de desempleo más altas del mundo. Pero en el caso africano, 9 de cada 10 trabajadores realiza actividades en la economía informal, empleos que no cuentan en las estadísticas por no repercutir directamente al PIB. En el continente vecino, el 70% de los trabajos son empleo vulnerable, pero eso no significa que los africanos no trabajen o no quieran hacerlo.

12. “El problema de África son sus dirigentes políticos“. Según las encuestas de Afrobarometro, el principal problema del continente no son sus líderes sino el desempleo, seguido por la educación. Aunque algunos países tienen serios problemas con sus jefes de Estado (actualmente Burundi, Uganda, Sudán del Sur, República Centroafricana o RDCongo), África ha producido grandes líderes que han inspirado al mundo: Nelson Mandela, Ellen Johnson-Sirleaf, Thomas Sankara, Patrice Lumumba, Julius Nyerere, Kwame Nkrumah…

13. “Antes de la llegada de los europeos, en África no había ni civilización ni progreso“. La civilización del Gran Zimbabue o el Imperio de Mwene Mutapa -, los reinos nubios (que gobernaron de Egipto a Sudán durante casi un siglo); los reinos de Axum (que controlaron las rutas del mar Rojo de Eritrea a Egipto); el poderoso imperio de Ghana (entre el actual Mali y Mauritania); el imperio de Kanem-Bornu (entre los actuales Chad y Nigeria)… Son solo unos pocos ejemplos de sistemas de poder bien consolidados y de poderosas civilizaciones africanas precoloniales con filosofías, sistemas socioecónomicos y políticos, arquitectura, literatura, medicina, gastronomía… propios. Que no aparezcan en nuestros libros de historia no significa que no existieran. 

14. “¿Qué tendrá que ver España con África?“. A pesar de que España llegó tarde al reparto de África por parte de las potencias coloniales, el Sáhara Occidental o Guinea Ecuatorial fueron provincias españolas en el siglo XX. Sin embargo, mucho antes, los bereberes norteafricanos islamizaron gran parte de la península ibérica, pasando a formar parte del imperio musulmán durante casi ochocientos años. Al Ándalus se convirtió entonces, según los historiadores, en el territorio más refinado del Occidente europeo. Hoy, sin embargo, el impacto negativo del colonialismo español al otro lado del estrecho de Gibraltar, es aún motivo de sufrimientos y clandestinidad entre el pueblo saharaui.

Fotografía del nigeriano Andile Buka en la que explora e intenta romper los estereotipos a través de una serie basada en los deportes "de ricos" y la raza negra "oculta" dentro de las elites sudafricanas.

Fotografía del nigeriano Andile Buka en la que explora e intenta romper los estereotipos de clase y raza a través de una serie basada en los deportes “de ricos” y la presencia de negros entre la élite sudafricana.

Un ‘Disney’ camerunés para cambiar mentalidades

Portada del primer número de AfroShonen editado en Camerún.

Portada del primer número de AfroShonen editado en Camerún.

Cultura, desarrollo, transformación social y emprendeduría se mezclan en el sueño que Brice Ludovic Bendzy Mvogo dibuja en forma de cómic. Para este joven camerunés formado en Cuba, las historietas y los superhéroes son la herramienta para construir un futuro optimista para el continente. Brice Ludovic imagina un África alejada de la pobreza, el hambre y la guerra y la dibuja para ayudar a que sus compatriotas sean conscientes de que es posible vivir un mañana de prosperidad.

Para materializar este sueño, a Brice Ludovic no le ha bastado con plasmarlo en el papel de los álbumes y, haciendo gala del optimismo que predica, ha ideado una iniciativa que empieza en un cómic y termina, quién sabe, en un parque temático. Bajo el sugerente y simbólico nombre de New Era Publishers, se despereza la iniciativa de este dibujante camerunés y se esconde el que podría ser en un futuro el “nuevo Disney africano”. Evidentemente, sólo por lo que la multinacional del divertimento tiene de industria cultural y no por los ecos de icono de un modelo concreto de economía. No en vano el sueño de este artista nace en Cuba, donde estudió durante seis años gracias a una beca y se graduó, por cierto, con el premio al mejor expediente del año de las Universidades de Granma en 2013. “Vi los cambios económicos que se han producido en la isla gracias a la promoción de las artes y participar en la feria del libro de La Habana en varias ocasiones ha sido para mí un recuerdo imborrable. Instintivamente quise eso mismo para mi país”, explica el impulsor de New Era Publishers.

Una muestra de la serie Lovely Secret, dentro del volumen de AfroShonen.

Una muestra de la serie Lovely Secret, dentro del volumen de AfroShonen.

Así que con el recuerdo en la retina, la idea en la mente y la inquietud en las manos, Brice Ludovic, lideró la creación de New Era Publishers, nada más regresar a su país. Ese es el paraguas bajo el que se desarrollan diversos proyectos ligados entre sí por el mundo del noveno arte, el del cómic. De momento, el proyecto pretende construir “la plataforma para  la promoción, venta y distribución de novelas gráficas en Camerún y en toda África”, explica el impulsor, aunque no esconde que le gustaría que éstas se convirtiesen después en novelas de animación y siguiesen generando secuelas hasta configurar, incluso, parques temáticos. Más allá de las ilusiones futuras, los movimientos de Brice Ludovic ya han dado sus primeros frutos. AfroShonen ha visto la luz como la primera entrega de una revista mensual de cómic camerunés.

Brice Ludovic Bendzy Mvogo, durante la presentación de las publicaciones de New Era Publishers. Fuente: Facebook de la compañía.

Brice Ludovic Bendzy Mvogo, durante la presentación de las publicaciones de New Era Publishers. Fuente: Facebook de la compañía.

De momento, el equipo está formado por seis autores que, en este primer número, han dado vida a cinco series con características muy diferentes. Las historias están escritas en inglés y en francés, que son los dos idiomas oficiales del país. “Tratamos de jugar con esa diversidad para diferenciarnos porque nunca antes se había hecho. La diversidad étnico-cultural de mi país es, a la vez, una bendición y una plaga porque no podemos escoger una lengua africana sin causar el descontento de las demás”, explica Brice Ludovic, aunque añade que están buscando fórmulas de incorporar otras lenguas nacionales. Para él, la principal diferencia de AfroShonen con cualquier otra iniciativa anterior es que se trata del “primer mensual africano, hecho por africanos que promociona públicamente la diversidad racial, étnica y cultural y promueve el cómic”.

Esta publicación es para este colectivo de dibujantes una herramienta para animar el optimismo entre los jóvenes africanos. “Es verdad que existe la pobreza, el hambre y la guerra en el continente, pero esa no es la única realidad. Queremos dar a los jóvenes la oportunidad de soñar con un futuro más prometedor, más bello, futurista, gracias a nuestras historias; como los cómics hacen con sus superhéroes y el manga con sus historias sobrenaturales”, confiesa apasionado el alma de New Era Publishers y también uno de los dibujantes de AfroShonen.

Además, las páginas de este volumen tienen una dimensión lúdica, pero también una comprometida. Y Brice Ludovic explica esta dualidad con una absoluta naturalidad: “Algunas de las series  tienen por objetivo sólo la diversión, sin un mensaje subyacente importante, porque las historietas tienen primero una función de divertir y no siempre de militar por una causa”. Sin embargo, debajo de muchos de los personajes de AfroShonen hay una voluntad de transformación. “Lovely Secret, una de las series, habla de diversidad racial y amor entre las razas; Genoman, por otro lado, habla de un científico africano exitoso que trata de trabajar para cambiar las cosas en su continente sin los pensamientos egoístas que son tan frecuentes actualmente”, cuenta Brice Ludovic.

Al final, la intención es que el mensaje que transmiten estos jóvenes dibujantes a través de sus cómics tenga un impacto en sus lectores y a través de estas historias se ponga un grano de arena en la construcción del futuro del continente. “Tratamos de promover una visión diferente de África: más optimista, futurista, desarrollad… Y esperamos que eso afecte a la mentalidad de los lectores, que empiecen a pensar que eso, el cambio, tal vez es posible”, sentencia este dibujante camerunés, artista y emprendedor comprometido.

Este artículo fue publicado originalmente en Planeta Futuro.

Y África crea – Nueva colaboración con la Fundación Voces

La pregunta podría ser ¿qué sabes sobre el arte africano? Pero no os equivoquéis, las manifestaciones artísticas de África subsahariana no caben en este post, ni siquiera en este blog. ¿Alguien puede sinceramente pensar que un continente poblado por mil millones de personas es un desierto cultural? ¿De verdad, estamos dispuestos a aceptar que en ciudades populosas como Lagos, Nairobi, Ciudad del Cabo o Dakar el arte no bulle?

Los muros de estas urbes hablan como lo hacen los de las ciudades del norte. En noviembre, después de que la primera feria de arte africano contemporáneo tomara Londres, la mayor subasta de arte contemporáneo del África del Este generó en Nairobi más de 200.000 euros en un solo día. Nollywood (en Nigeria) es la segunda industria cinematográfica más productiva del mundo (por detrás de la india de Bollywood, pero por delante de la todopoderosa estadounidense de Hollywood). El Azonto y el Kwaito resuenan en las pistas de baile de todo el planeta. Y autoras como la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie o la zimbabuense NoViolet Bulawayo, o editoriales como Kwani? o Chimurenga, se cuelan discretamente en la hermética industria editorial global respondiendo a las necesidades de los lectores africanos. África se mueve, crea y se expresa a través del arte y sólo una miopía condescendiente impide a Occidente disfrutar de todas estas iniciativas, de estos movimientos, de estas corrientes y de estas expresiones.

Wiriko es una asociación cultural que se ha marcado como objetivo difundir las manifestaciones artísticas de África al Sur del Sáhara y en su diáspora. Hablamos de arte y cultura para intentar contrarrestar las únicas informaciones que nos llegan del “continente negro” sobre desastres naturales, guerras, hambrunas, desgracias, pobreza, miseria y violencia. No es el desinterés lo que silencia estas manifestaciones, sino la falta de información. Cuando nos explican que en Dar Es Salaam, la capital tanzana, se celebra una semana de la moda, una fashion week (que suena aún más pomposo), no podemos más que sorprendernos. Cuando nos damos cuenta de cómo el Afrobeat ha colonizado el mundo partiendo desde Nigeria, queremos saber más, escuchar más. Cuando somos testigos del poder que tiene la gráfica y la fotografía en las sociedades africanas en la transmisión de mensajes y en la transformación social. Cuando nos ponen delante a los directores del cine de animación africano no podemos esconder el interés y entusiasmo que suponen sus propuestas. Cuando nos muestran cómo los cómics en África occidental son a la par críticos, educativos y exitosos, pensamos que, definitivamente, quizá tenemos algo por aprender.

 

logo_vocesPor eso, en Wiriko hemos recogido el guante que nos han lanzado desde Voces. Nos han ofrecido implicarnos en el proyecto de este blog y no hemos podido negarnos. Ellos creen en “la fuerza transformadora de la creatividad, la formación y la cultura” y Wiriko considera que el panorama africano es un buen ejemplo de ese potencial. Es cierto que las industrias creativas africanas se enfrentan a importantes dificultadesy una de ellas, quizá el más importante, es la miopía, son los prejuicios occidentales. Y a pesar de ello, África crea.

Desde Wiriko hemos adquirido el compromiso de traer hasta este blog, de manera regular, las experiencias que pueden ayudar a cambiar nuestra imagen del continente africano y de sus habitantes. Queremos compartir la evidencia de que las sociedades africanas son tremendamente dinámicas, creativas y activas. Que las formas de expresión que se dan el continente vecino son diversas, que pueden servir a intereses estéticos o sociales, que se usan para reivindicar y para construir, para transformar y, sobre todo, para crear.

Esperamos que a través de este blog las expresiones artísticas africanas ganen visibilidad, que los artistas africanos se encuentren con una nueva ventana, que los artistas occidentales descubran otras fuentes de inspiración y que el público pueda disfrutar también de esas nuevas experiencias. Esperamos que este blog ayude a cambiar la imagen de África y de los africanos, y que nos ayude a mirar de otro modo a los nacidos en el continente vecino que viven entre nosotros, porque igual que Voces, Wiriko también piensa que la cultura puede ayudar a transformar.

Las evidencias científicas han probado que la humanidad nació en África. La historia nos ha enseñado que muchos artistas occidentales han mirado, a veces en secreto, hacia el talento africano. La actualidad nos demuestra que las sociedades africanas siguen expresando y construyendo a través del arte, con una exquisita habilidad para combinar una rica tradición con una rabiosa modernidad. Nuestro objetivo es simple. Queremos que se despierte y se deje entrar otra visión de África, la del África que crea.

Vanessa Anaya, Carlos Bajo, Sebastián Ruiz, Gemma Solés