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“La mirada de Occidente sobre África se realiza todavía desde el prisma del colonialismo”

Históricamente, en la literatura española se han silenciado piezas sobre el continente africano que mostraban narrativas alternativas a la pobreza y la miseria. La mayoría eran escritas por blancos y blancas además de hablar de temáticas de interés occidental. Las descripciones que inundaban e inundan las librerías de España, desde las obras publicadas durante el siglo de oro hasta aquellas escritas en la actualidad, suelen seguir las pautas que en 2006 Binyavanga Wainaina describía en el artículo How to write about Africa en un tono irónico.

Publicaciones de Ediciones Wanafrica. Fuente: Ediciones Wanafrica.

Es por ese motivo que, como herramienta del Grupo Wanafrica, dedicado desde 2006 al periodismo panafricanista en castellano, nace Ediciones Wanafrica en 2014. Su objetivo es el de romper con estas narrativas y editar obras de autores/as africanos/as, antillanos/as y, en menor medida europeos/as, que aproximen a los y las lectoras a las distintas realidades africanas y las de sus diásporas. Como narra Saiba Bayo, el responsable de estrategia del grupo, acerca de la apertura de la editorial: “Antes de lanzar la editorial ya habíamos intuido la necesidad de publicar libros y hemos recibido numerosas peticiones del público que reclama la traducción de obras escritas por autores africanos en francés e inglés”.

El equipo que inició el proyecto de Ediciones Wanafrica sigue hoy, a pesar de la presión, contando con Saiba Bayo, Oumar Diallo, Moustapha Senghor y con los y las colaboradoras. Es también importante, como resalta Bayo, el papel de las traductoras Remei Buitrago y Mercè Tricás Preckler, que han apoyado el proyecto desde un inicio.

Saiba Bayo, politólogo y responsable de estrategia de Ediciones Wanafrica.

Las publicaciones han tenido una muy buena acogida entre el público“, explica el responsable de estrategia. El éxito se debe a que el Grupo Wanafrica a partir de las actividades, iniciativas y eventos que se proponían, consiguió un conjunto de seguidores/as de distintos perfiles de edad, origen y género bastante numeroso. Esta comunidad constituye una parte de sus lectores y lectoras actuales, pero además con los años se ha ido multiplicando. Una de las razones de este auge se debe a la demanda in crescendo de publicaciones y traducciones en lengua catalana. Así, como calcula Bayo: “Si tenemos en cuenta el público afrodescendiente en América interesado en conectar con sus raíces africanas, se estiman acerca de 50 millones de personas a los que van dirigidos nuestros libros”. 

Pero su éxito no es únicamente mérito del público, sino que se debe a la heterogeneidad y exclusividad de formatos, temáticas y autores sobre el pensamiento africano. Como anuncia Bayo, se trata de ejemplares “de libros raramente localizables en el mercado“. Entre sus publicaciones encontramos narrativa, ensayos, cómics, materiales educativos y libros infantiles repletos de filosofía, historia, política, lingüística. Todos ellos escritos por mujeres y hombres africanos, antillanos y europeos.

La variedad producida en la editorial, responde a la idea de recuperar los valores ancestrales, la cultura y la identidad de las sociedades aniquiladas. Como narra Saiba Bayo: “La mirada de Occidente sobre África se realiza todavía desde el prisma del colonialismo. Esto era algo frustrante para nosotros pero no podemos seguir gritando y quejándonos. Había que hacer algo y teníamos que pensar en una estrategia radical y potente para no caer en el ridículo”. Por ese mismo motivo, creen firmemente en un proyecto que transforme las narrativas sobre el África contemporánea y que cuente la realidad de un continente que está cambiando las dinámicas sociopolíticas. Desde la editorial, manifiestan, no tienen miedo a mezclar la emoción y la razón en su discurso.

 

Asimismo, las experiencias narradas en sus libros no son meramente anecdóticas y puntuales sino que pueden ser aplicables a otras situaciones del globo. En su colección Pensamiento africano de ayer para mañana recopilan figuras revolucionarias africanas, líderes independentistas y patriotas cuyas voces fueron silenciadas a golpe de metralleta por el neocolonialismo. Estos personajes – Kwame Nkrumah, Julius Nyerere, Amilcar Cabral, Thomas Sankara, Sekou Toure y Cheikh Anta Diop, entre otros-, pasaron por un proceso de toma de conciencia que puede ser recuperado por otras naciones. En este curso detectaron y quisieron romper con la dependencia del extranjero que les ofrecía un decrecimiento de oportunidades económicas, sociales y políticas dentro de sus países así como en relación a otros.

De esta manera, y en relación a la adaptación a otros entornos, Saiba Bayo confiesa que la situación política actual en España le evoca a los contextos en que estas figuras revolucionarias repensaron sus identidades nacionales y, refiriéndose a la posición de los países europeos, comenta que: “Esto es complejo porque la doctrina europea solo contempla la supremacía del estado nación. Creo que el discurso revisionista europeo se reforzaría si se nutre de las doctrinas africanas en temas de gobernanza horizontal”.

Con esta mezcla de razón y emoción en el discurso, podréis asistir durante los próximos meses a la presentación de las publicaciones de Wanafrica en puntos como Barcelona, Sabadell, Hospitalet y Lleida, y en 2018 en Madrid, Murcia y Valencia.

Leonardo Lumu, ilustrador, presentando “Animales – Bàyyima” en la Escola Joso de Barcelona. Fuente: Escola Joso.

No obstante, como nos comunica el responsable de estrategia del grupo: “Estamos entrando en el último tramo de la primera fase del proyecto que consiste en implantarnos en las principales regiones de España como Madrid, Catalunya y Euskadi. De allí se expandirá en todo el territorio español, hasta alcanzar otros países porque cada vez mas recibimos pedidos de diferentes países de América Latina”.

Fotograma de la película Bienvenue au Gondwana

Gondwana: La orgía del humor contra el despotismo político africano

Fotograma de la película Bienvenue au Gondwana

Resulta que la asquerosa orgía de las risas se mira con recelo en los círculos políticos. Se puede –como en todo– sonreír, pero sin pasarse que es obsceno, oiga. Es evidente que el poder, al no poder anticiparse a la descontrolada y agitada forma de mover el estómago por parte de la población se desestabiliza y muestra su desnudez legislando en su contra. Entonces lo categorizan, lo conceptualizan en los denominados límites del humor. Y qué eufemismo que el humor político tenga restricciones y líneas rojas mientras que algunas legislaciones maltratan los límites, por ejemplo, de los derechos humanos. Y por qué no afirmar que es entonces cuando el virus de la risa se convierte en una verdadera pócima para abrir zanjas en el sistema represivo.

En abril de 2016 en Burundi, el comediante Alfred-Aubin Mugenzi, más conocido por su nombre artístico Kigingi, fue detenido y transportado con los brazos atados a la espalda a un centro de detención en Bujumbura. Había sido irónico en un bosquejo de análisis político sobre la actuación del presidente del país Pierre Nkurunziza para concurrir a un tercer mandato que su Constitución prohibía. Una broma pesada.

En España tenemos lista de la compra para aportar ejemplos: Manel Fontdevila y Guillermo Torres fueron condenados a pagar 3.000 euros de multa cada uno por injurias en la portada de El Jueves del 20 de julio de 2007 a los entonces herederos a la Corona; el guionista Guillermo Zapata tuvo que declarar por una serie de tuits de humor negro que publicó en 2011 y el humorista Facu Díaz fue acusado por un sketch en un programa de televisión que consideraron abusivo. Recientemente se conocía el fallo de la Audiencia Nacional en el que se condenaba a un año de prisión a la joven estudiante de Murcia Cassandra Vera, de 21 años, por publicar 13 tuits sobre el atentado de Carrero Blanco. Y habría más.

Pero una vez más el humor servirá para retratar el statu quo, esta vez desde la mirada de Mamane, un humorista convertido en realizador. En su película Bienvenue au Gondwana (Bienvenidos a Gondwana) el nigerino afincado en Francia presenta una comedia satírica llena de esperanza y llevando un fuerte mensaje a la juventud africana: despertad. En la víspera de las elecciones en un país “ubicado exactamente al norte de algún lugar y al sur de allí”, la comunidad internacional despliega a un equipo de observadores para supervisar la campaña electoral en Gondwana. Entre ellos un joven idealista francés instalado en África, un dictador decidido a mantenerse en el poder, dos geopolíticos, un diputado francés que se dedica a la venta de espárragos en África y una joven revolucionaria.

En este país imaginario es donde Mamane ha optado por instalar su “República muy muy democrática”. Durante años, en sus crónicas divertidas en Radio France International (RFI), Mamane habla de esta nación figurada donde todos los líderes africanos se combinan con unos mismos atributos: la figura de un líder megalómano, un opresor de marionetas y un dictador barroco y caricaturezco. Todo tiene lugar en Gondwana, una especie de caverna de los horrores: los chanchullos del África francesa (La Françafrique), la tiranía de los déspotas sanguinarios, la indiferencia de las democracias occidentales, la presentación de los pueblos de forma estereotipada a través de los medios de comunicación, las revueltas sociales, los abusos de las multinacionales, etc.

Mamane amamanta su ira en su espacio radiofónico tirando del humor con análisis corrosivos de la política africana, aunque a veces, suaves y surrealistas. Está acostumbrado. Quizás es por lo que este enojo no le ha dejado tranquilo y ha decidido hacer una película como ésta. Siguiendo el principio de sus textos de radio, su narrativa juega con la representación del libro El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, y sorpresas para los no iniciados en los terrenos africanistas.

Acompañado del reggae de Tiken Jah Fakoly en algunos fragmentos, el realizador nigerino habla de las múltiples Áfricas con un estilo claro y un humor delirante que trasciende lo cómico: Bienvenue au Gondwana es una carta de amor a un continente, pero al mismo tiempo una observación terrible sobre la situación política en muchos de los países africanos. Y el surrealismo y la parábola finalmente le permiten decir a Mamane cosas serias y tratar de despertar las conciencias en una risa siempre comunicativa que logra subrayar aquello de: ¡Larga vida al humor!

 

AFRO EMPOWERED!

Dos mujeres negras, españolas, jóvenes, seguras y bien preparadas, están debatiendo sobre racismo, identidad Afro y Afrofeminismo. Son parte de KWANZAA la Asociación Afrodescendiente Universitaria de la UCM.

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AFRO EMPOWERED!, por Raquel Okakene / Wiriko.

Nair Macedo, dice que su idea es dar difusión a las diferentes culturas afrodescendientes dentro y fuera de la universidad y la creación de una identidad común a partir del conocimiento de sus propias historias. Son la voz negra del campus y habrá que escucharlas, porque no van a quedarse calladas.

“En la calle más de cinco negros juntos, es multa”, bromea muy en serio Ken Province mientras explica el origen de UNITED MINDS, un espacio creado por afrodescendientes nacidos y criados en España con el fin de conocer sus raíces y romper estereotipos. ¿Sus armas? La información y el arte. Su local en la ciudad de Valencia acoge una librería especializada en la historia, estilo de vida, filosofía y arte africano (de esos libros-leyendaurbana que sabemos que existen, pero nadie encontraba) y además exposiciones, talleres, arte, ropa y más. Y lo que haga falta para romper las cadenas de la esclavitud mental.

Por carambolas de la vida el fotógrafo RUBÉN H. BERMÚDEZ nació negro en una familia tradicional, española y (¡sorpresa!), blanca. Cansado de escuchar toda la vida la misma pregunta se volcó en una investigación sobre la presencia de esclavos africanos entre los siglos XV y XIX en el pueblo natal de su abuelo, Burguillos del Cerro. De este viaje personal en el que afirma su negritud y se reafirma como afrodescendiente, nace el proyecto “Y tu, ¿por qué eres negro?” que está ahora en proceso de investigación y acabará siendo un fotolibro en el que aborda cuestiones como: ¿Por qué yo soy negro? ¿Qué es ser negro? ¿Cuál es la construcción social que hacemos del negro? o ¿Cuál es la relación entre España y la negritud?

Entre esculturas alargadas y cuadros diminutos. Vestido con una amplia sonrisa y un bubú africano con león incluido. Así se presenta DAME COUNDOUL. “Uno no puede hablar de su arte sin hablar de su vida”, cuenta. Nacido en Linguère (Senegal), de muy joven se trasladó a Dakar donde se graduó en la Escuela de Bellas Artes. Pintor, escultor y profesor, con aspecto hiperactivo, participó en la bienal de arte contemporáneo africano Dak´art de 2006, oportunidad que le llevó a exponer su obra más allá de sus fronteras y recibir numerosos premios. Ahora vive en Madrid y nos anima a viajar porque “para conocer África, hay que ir a África, hay que vivir África”.

Todo este ramillete de proyectos que tienen tan buena pinta, se pudieron encontrar en AFRO EMPOWERED!, la Jornada de emprendedores Afro que se celebró el domingo pasado en el marco de la exposición “Ni arte Ni educación” en Matadero Madrid. (Organizado y comisariado por la Afrocolaboradora, Pedagogías invisibles y el GED)

Afro Empowered! ha sido un espacio de diálogo, colaboración y encuentro entre varias iniciativas afrodescendientes y el público, para reflexionar sobre su trayectoria y los nuevos códigos de representación y reivindicación, para promover sus iniciativas y favorecer su sostenibilidad.
Pero hay más…

Un acalorado debate donde el micro corría de mano en mano y las opiniones de boca en boca organizaron los miembros de UBUNTU CM, la Asociación Universitaria de Estudios Africanos de la UCM. Y es normal que les ponga esto de debatir ya que provienen de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.

En pleno barrio de Carabanchel, en el Centro de Artes Internacionales LA KÚPULA se han asociado en un mismo espacio tres pueblos muy diferentes unidos en la lucha contra el racismo y la discriminación. Son africanos, gitanos y latinoamericanos unidos por la música, la danza, la pintura, la poesía, el teatro. Organizan exposiciones, conciertos y actividades casi todos los días de la semana. Así lo cuentan, rodeados de palets Josías Nganga y Paula Marín al final de una tarde tan intensa como África.

¿He dicho final? ¡Pero si aún se oye un Djembé! Son los más veteranos, la Asociación de los inmigrantes senegaleses en España AISE, que desde 1991 llevan apoyando económica y socialmente a los recién llegados. Están especialmente volcados en asesorar a las familias senegalesas en temas legales y laborales y además promover el intercambio cultural, que consideran fundamental para la convivencia.

Al salir de la Nave 16, repasando mentalmente la montaña de novedades apuntadas en la agenda, uno comprueba una vez más que la joven voz afro sube de tono aquí y allí, sin miedo, porque no cabe duda de que el poder está de su lado.

Retratar un Clima. Entrevista a Elise Fitte-Duval

«Nos hemos descubierto capaces de hacer cosas que nunca habíamos sospechado.
El mapa de lo posible es otro, el clima es otro».
Amador Fernández Savater, en «Cómo se organiza un clima»

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Elise Fitte-Duval nació en Martinica pero vive en Dakar desde el 2001. Tras haber realizado un intenso trabajo durante las movilizaciones ciudadanas en Senegal entre 2011 y 2012, vino a Madrid, entre noviembre y diciembre del pasado año para retratar lo que está sucediendo en esta ciudad tras el estallido del 15M y cómo los movimientos sociales se organizan frente a las elecciones municipales de mayo de 2015.

En 2010 presenta la serie «Vivir con los pies bajo el agua», sobre las inundaciones de la periferia de Dakar donde aborda los problemas ligados al medioambiente. Con este  trabajo es premiada en la Bienal de Fotografía de Bamako en noviembre de 2011, presentando su trabajo en Casa África con la exposición “Cuerpo a Cuerpo”.

Durante su residencia madrileña, Elise intentó retratar cómo se producía el clima que cambia las posiciones del mapa de lo posible. Reivindicaciones, activismos, movilizaciones, acciones diversas que se expresan en Madrid y que tienen también su resonancia en otros puntos del globo.

“ Retratar un Clima”, nombre de su proyecto de creación, parte de la premisa que es posible y necesario crear un diálogo entre las movilizaciones que se suceden, se enlazan y se afectan en las ciudades de todo el mundo. Una forma de descubrir los sistemas-mundos en primera persona.

De Dakar a Madrid los documentos visuales de Elise Fitte-Duval responden al compromiso de la artista frente a la realidad cambiante y compleja. Un trabajo que desborda el formato del reportaje y que se construye con honestidad a partir de los gestos y atmósferas que retrata.

A su vuelta a Dakar, hemos charlado con Elise sobre sus impresiones tras estas tres semanas de estancia en Madrid.

¿Cómo comenzó tú interés por las movilizaciones ciudadanas?

Desde los movimientos antiglobalización me interesa la gente que busca otras alternativas al sistema en crisis en el que vivimos. En el caso de Senegal a partir de 2011,  la ciudadanía se organizó tras el intento del gobierno de una reforma constitucional que ampliaba el límite de mandatos presidenciales y que permitía presentarse por tercera vez al presidente Abdoulaye Wade. En marzo de ese año conozco el movimiento Y’en a Marre. Un movimiento compuesto por raperos y periodistas que proponía empoderar a la ciudadanía, informándola, por ejemplo, de las diferentes propuestas de cada partido, animándola a inscribirse en el censo electoral para ejercer su derecho a voto organizando intervenciones solidarias en los barrios…Por esta razón me interesaron y decidí seguir a Y’en a marre y a la ciudadanía en general de junio 2011 hasta las elecciones de marzo de 2012.

¿Qué es lo que te ha llevado a captar las movilizaciones ciudadanas de Madrid?

Aunque nacieron por diferentes razones, el 15m como el movimiento Y’en a Marre surgieron más o menos en el mismo momento y se inspiraron ambos de la primaveras árabes. Sin embargo me daba la impresión que aquí la huella seguía siendo mucho más presente que en Senegal. Por esta razón quería venir a Madrid a conocer sus protagonistas, sus problemáticas, sus atmósferas. Además me interesaba todo el proceso previo a las elecciones. Conocer y captar cómo se crea la politización de la gente que participa, cómo la mantiene, cómo la vive. Mostrar los limites y potencialidades de estos movimientos.

¿Cuales son para ti las diferencias y similitudes entre el movimiento del 15M y el de Y’en a marre?

Aunque digáis “aquí que estamos muy mal, que esto es como el tercer mundo, que los políticos hacen lo que quieren, la economía va muy mal,” creo que a pesar del empobrecimiento de la población española todavía hay unas condiciones mucho mejores que el de la población senegalesa que le permiten, desde mi punto de vista, organizarse en procesos con más posibilidad de largo plazo y mayor alcance. Y eso, creo, se debe a los recursos humanos y materiales que dispone aún la ciudadanía española a diferencia de la senegalesa.

En Senegal la gente tiene que responder a diferentes urgencias de supervivencia que le impiden comprometerse plenamente en estos procesos emancipatorios. Los propios movimientos ciudadanos no tienen medios suficientes por lo que se ven obligados a ser financiados externamente, como ha sido el caso de Y’en a Marre que recibe dinero de diferentes ongs extranjeras y de programas de la ONU, perdiendo su credibilidad de autonomía frente a la población y transformado a sus ojos una apuesta cívica en una apuesta meramente política, en el sentido, de la política de partido clásica.

elise

Tras estas semanas ¿qué es lo que mas te ha marcado de los procesos de organización ciudadana en la ciudad de Madrid?

Antes de venir no tenia una idea muy concreta de lo que me podría encontrar. En relación al nivel de compromiso de la población, a pesar de lo que me decían, que no hay sindicatos fuertes, etc…he tenido la impresión que había una historia del “Compromiso” muy fuerte en España. Una especie de fe en la acción colectiva como herramienta de cambio. Este posicionamiento me ha impresionado. Un empoderamiento sobre la idea de que juntos podemos, de que en soledad no se va muy lejos, pero sí juntos. Discutiendo con las diferentes personas que he retratado, con los artistas que he encontrado, pienso en Cecilia Barriga y Enrique Flores, me mencionaban cómo el 15M ha sido un punto de inflexión de la práctica política de la ciudadanía.

Creo que la diferencia con la ciudadanía senegalesa es que todavía hay esa creencia de que la respuesta estará en el jefe, el presidente, etc…cualquier instancia que se inscriba jerárquicamente más arriba.

Es muy interesante cómo el 15m ha desencadenado la politización de la gente que no estaba ligada a ella profesionalmente y de cómo esa participación se desarrolla desde la vivencia concreta de cada persona. En general me ha dado una visión de optimismo. Y no se trata de un optimismo ingenuo, sino de un agenciamiento colectivo que ha producido la esperanza en el cambio y la posibilidad de que realmente este se produzca.

Siempre me ha interesado tú manera poética e íntima de retratar la actualidad política ¿nos podrías contar cómo nació esa necesidad de mostrar esa parte de atrás, esa retaguardia del activismo?

Yo no soy una reportera política. Desde el inicio, y en todos lo temas que toco, intento mostrar la parte humana, concreta, e íntima. Mi trabajo esquiva bastante la actualidad periodística. En Senegal incluso durante el proceso electoral intentaba encontrar a los políticos en otros momentos y espacios fuera de la campaña, y no era fácil conseguirlo. Quería mostrar al político de otra manera, en otros términos.  Cuando comencé fotografiar el movimiento Y’en a marre, intentaba darles una cara más humana, más cercana… una especie de narrativa lejos de la imagen acartonada que pueden dar los medios de comunicación tradicionales. Cuando salía a la calle a fotografiarles no lo hacía solamente para retratara sus líderes sino a todo ese ecosistema humano que estaba produciendo el movimiento. Quería entender cómo se producía o se estaba produciendo ese toma de conciencia en la población

En Madrid, tenia la misma intención. Creo que en Madrid, aunque ha sido un período muy corto, he estado más cerca de ese objetivo. Como no era un momento álgido de manifestaciones, pude acercarme más a la gente en el día a día de su activismo. Me gustaría pensar, especialmente en el caso de los retratos, que puedes y pude casi tocarlos.

……

Al termino de la conversación Elise me pregunta sobre cómo va el proceso de confluencia entre Podemos y Ganemos Madrid, en si el Patio de Maravillas encontró algún espacio para mudarse, las últimas acciones de la Oficina de Vivienda o cómo fue la última fiesta en Vaciador34. Me comparte su estupor y tristeza por el fallecimiento de Salome Ramirez que tuvo la suerte de encontrar durante su residencia en Cruce. De que le gustaría volver  y captar la movilización cuando las elecciones pasen.  Esperemos que vuelva, que siga mirándonos de esa forma, tan cercana y cómplice, que consigue desbordar y conectar mapas comunes de lucha.

 

Arranca la ventana de cine africano más grande de España

Cartel-1-FCAT

El Festival de Cine Africano de Córdoba (FCAT) cumple diez años de amor al cine africano en España y esta tarde arranca, hasta el 19 de octubre, una de las ediciones más emotivas debido a los recortes presupuestarios que ha sufrido la organización. Una década de FCAT trascendiendo África y aproximando su heterogeneidad a través del séptimo arte. En este décimo aniversario, el segundo en la ciudad tras ocho años en Tarifa (Cádiz), Córdoba se consolida como la ventana de cine africano más grande que existe en el ámbito hispanohablante con 120 proyecciones de 70 películas, 27 de ellas a competición, junto a otras actividades paralelas.

La principal circunstancia que motivó la creación de este encuentro con el cine africano en el año 2003 fue, por un lado, la llegada continuada de pateras a las costas andaluzas, en concreto, a las gaditanas. La imagen mediática reiterativa era la de una África que se moría y que seguía anclada en la tragedia, el hambre y las guerras. Llegaban con un espejo enorme y biselado de esperanzas. Lo hacían en las embarcaciones típicas que utilizan los pescadores de África occidental pero el reflejo daba tanto pavor que las categorizaciones comenzaron a sacar punta a nuevos términos y a adjetivaciones trasnochadas: sin papeles, ilegales, subsaharianos, pateras o cayucos que se acurrucaban en una población apostada en la arena y que desconocía las heridas del continente madre de todos ellos.

Fotogrma de la "La Pirogue" (2012), un film del senegalés Moussa Touré.

Fotogrma de la “La Pirogue” (2012), un film del senegalés Moussa Touré.

Por otro lado, se hacía fuerte la necesidad de educar la mirada hacia estos nuevos vecinos. El suspiro deslabazado que sufrían los habitantes de Cádiz o Málaga a comienzos de la década del 2000 hizo de la impotencia social un brebaje con efectos educativos y divulgativos en el sur de la Vieja Europa. Y la vacuna visual contra los estereotipos que se tienen sobre África se patentó en Tarifa gracias a la mano firme de Mane Cisneros, directora del Festival de Cine Africano de Córdoba.

La suma de estas características, hicieron imprescindible un nuevo marco en el que poder acercar las circunstancias sociales, políticas y económicas de estos inmigrantes. Un nuevo espacio de reflexión y divulgación de esa otra África a través de la cultura y que el FCAT ha pregonado desde su comienzo gracias a la ecuación equipo-voluntarios-público. Una cita obligada con las cinematografías africanas tanto en la Península como en Europa. Una década que merece ser subrayada y tenida en cuenta por la labor de acercar en 35mm. al continente vecino sin frontera alguna.

 

Un tapiz con lo mejor del continente
Para esta edición que arranca hoy se proyectarán 70 filmes de temática africana y árabe procedentes de 32 países, entre los que destacan la presencia de producciones de Burkina Faso, Camerún, Nigeria o de Sudáfrica, una de las industrias cinematográficas más potentes y prometedoras del continente. Como ya ocurriera en ediciones anteriores, los cinéfilos podrán disfrutar de un nutrido número de películas senegalesas. Ejemplos de ello son filmes como Mille soleils, Tall as the baobab tree (realizada en coproducción con Estados Unidos), la ganadora en la pasada edición del Griot al Mejor Largometraje Documental Tey; o President Dia, del director William M’Baye al que pudimos entrevistar hace un año en Dakar.

Los títulos que se podrán visionar procedentes del Norte de África son los trabajos de jóvenes cineastas de Argelia, Egipto, Marruecos y Túnez muchos de ellos influenciados por las Primaveras Árabes  que han servido como telón de fondo. Además, estarán representados también 23 países más: Alemania, Angola, Arabia Saudita, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos, Etiopía, Francia, Gabón, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial, Kenia, Madagascar, Mauritania, Mozambique, Perú, Portugal, Qatar, RD Congo y Trinidad y Tobago.

Trailer de la película Something necessary dirigida por la keniana Judy Kibinge. Una parábola edificante sobre la expiación en contraste con la violencia mortal que siguió a las elecciones de 2007 en Kenia.

 

Estrenos
La programación fílmica del festival estará distribuida en ocho secciones oficiales, tres de ellas competitivas. En esta ocasión, serán 27 los títulos en las secciones a concurso: “El Sueño Africano” (largometrajes de ficción), “Al Otro Lado del Estrecho” (largometrajes documentales) y “África en Corto” (cortometrajes documentales y de ficción). Todas las películas que participan en las secciones a concurso afrontan su estreno en España en el FCAT Córdoba, excepto Yema (Argelia/Francia, 2012), que como ha ha subrayado la directora Mane Cisneros “por suerte o por desgracia, seguimos sin poder convencer a las distribuidoras españolas de que estas cinematografías pueden tener una salida comercial en nuestro país”.

Además, en las secciones no competitivas podremos ver en “La Caja de Pandora” una selección de películas de temática africana realizadas por cineastas occidentales; “África en Ritmo” reunirá una vez más los mejores títulos sobre danza y música africanas; “Carta Blanca al EDOC” nos acercará una muestra representativa de lo que fue el Festival de Cine Documental de Quito, con películas de temáticas afro-descendientes y “10 Fragmentos de un Discurso Amoroso Africano”, una sección planteada no sólo como un análisis antropológico sobre las prácticas amorosas o las manifestaciones del deseo en África, sino como toda una declaración de intenciones de la organización del FCAT Córdoba.

A estas secciones se suma una serie de sesiones especiales en la programación, entre las que se encuentra la proyección de la afamada La bicicleta verde, primera película realizada por una mujer en Arabia Saudí, Haifaa Al Mansour, que se estrenará en las salas cordobesas durante el festival.

Os dejamos el trailer de una película que rome con los tópicos y se atreve a desmontar el concepto de música africana. Un film sobre el desarrollo del estilo Metal en Angola como respuesta a los años de guerra prolongado que vivió este país. Death metal Angola, dirigido por Jeremy Xido en una coproducción de Estados Unidos y Angola.

 

El cine como industria
Por quinto año consecutivo, el FCAT Espacio Profesional estará dedicado a promover la cooperación entre los profesionales de los cines de África, España y el resto del mundo. Un año más, la Casa Árabe será el escenario, del 15 al 18 de octubre, del V Foro de Coproducción “África Produce” y una serie de conferencias y mesas redondas; así como los Aperitivos de Cine, encuentros entre cineastas, periodistas y estudiantes, donde se hablará en profundidad de las películas programadas en competición.

Actividades paralelas
FCAT Córdoba no se limita a las salas de proyección, como demuestra su amplio programa de actividades paralelas, entre las que se incluyen cuentacuentos, proyecciones en los distritos, la exposición de fotografía Malagorée: de puerto a puerto,de Javier Hirschfeld, y encuentros con distintas ONGs de la ciudad.

Cabe destacar una de las actividades  más novedosas previstas para esta edición y enfocada a jóvenes profesionales: se trata del “Curso‐taller de Crítica de Cine: Desafíos tradicionales, fatales omisiones y retos renovados de la crítica en el actual panorama interconectado y plurivocal”, que se celebrará en colaboración con el Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ) y el Programa ACERCA de Capacitación para el Desarrollo en el Sector Cultural de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y que contará con la dirección del crítico Alfonso Crespo y con las clases magistrales de nuestra editora Beatriz Leal Riesco y el crítico de cine reconocidísimo por sus aportaciones a la literatura sobre las cinematografías africanas, el francés Olivier Barlet, entre otros.

La 10ª edición del FCAT se estrenará esta noche a las 21.00h. en el Teatro Góngora de la localidad cordobesa con la película del director mauritano Abderrahmane Sissako, La vie sur terre (1998).