Entradas

Sylvia: amor y destrucción llegados desde Nollywood

Richard ha tenido desde pequeño la compañía de Sylvia, su amiga imaginaria

Chico conoce a chica. Chica se enamora de chico. Y el chico le rompe el corazón. Los primeros veinte minutos de Sylvia, la nueva película del director nigeriano Daniel Oriahi, llegan hasta ese momento trágico. Previamente, todo es un cuento bonito de dos jóvenes que se conocen desde la niñez.

La elipsis aligera la adolescencia de Richard y Sylvia, protagonistas inseparables de esta historia. Las escenas dulces se suceden y terminan abruptamente cuando suena el despertador del joven. Son las 6 de la mañana y segundos antes ella le ha entregado un hibisco, detalle clave para conocer la relación de ambos.

Pronto el espectador cae en la cuenta de que Sylvia es sólo un sueño. Es la amiga imaginaria que ha acompañado a Richard desde que tiene memoria.

Lo afable se estropea. ¿Cómo se abandona a alguien irreal e inmaterial?

Con Sylvia, Orahi continúa ensanchando los límites de lo que conocemos de Nollywood. Ya lo demostró con su anterior título, Taxi Driver (Oko Ashewo), y ahora vuelve de la mano del novel productor Ekene Som Mekwunye para realizar una película que aborda la temática de la salud mental.

El festival de cines africanos y su diáspora, Film Africa, ha apostado en su octava edición por buscar nuevas narrativas que ilustren la diversidad de géneros y estilos venidos de Nigeria, la segunda industria cinematográfica del mundo en niveles de producción por detrás de la de la India (Bollywood) y por delante de Hollywood. En Nollywood no todo se reduce a una suma simplista de criterios para dar con la fórmula mágica de la “construcción masiva”.

Para ello, el director ha filmado este thriller psicológico en el que los sueños se tornan en pesadillas cuando Richard decide casarse con su novia, la de carne y hueso. Ahí, Sylvia (Zainab Balogun) decide destruir su vida. El llanto desconsolado de la joven muda en una risa feroz y el pasaje termina con Balogun mirando desafiante a la cámara -¡qué ojos!-. Llega la hora del sofoco.

Sylvia se convierte en sexo, destrucción y violencia. Locura, obsesión y posesión. Y poco puede hacer Richard para mantenerse lejos de una amiga imaginaria que se le aparecerá en la oficina, en el gimnasio y poco a poco trepará por cada pensamiento.

Los sueños de Richard se convierten en su vida. No sabe discernir entre la realidad y la ficción y su amiga, herida, no cesará hasta cumplir su venganza.

Zainab Balogun, protagoniza la cinta nigeriana, Sylvia

FESPACO: La fiesta de los cines africanos

Foto: u p p e r l a b

“Dios no es un terrorista”. A ritmo de reggae unas declaraciones como esta provocan menos irritación. El marfileño Alpha Blondy electrificó a los 5.000 asistentes que presenciaban el acto de inauguración del FESPACO, el Festival Panafricano de Cine y Televisión de Uagadugú (Burkina Faso) mientras coreaban al unísono “rocking time in Uagadugú”. Blondy en varias ocasiones se había mostrado muy crítico contra el gobierno del antiguo presidente Blaise Campaoré por lo que su concierto desprendió tintes políticos y activistas. “He venido a cantarle a Sankara”, afirmó.

Costa de Marfil, es el invitado de honor de este evento que cada dos años se da cita en Uagadugú, la bautizada como capital de los cines africanos. La ciudad asfaltada de tierra rojiza y palmeras se fundirá hasta el próximo 4 de marzo entre los carteles de las películas que se proyectarán, los vendedores ambulantes, los pequeños mercados, los cines improvisados, y una gran presencia policial y militar para contrarrestar un posible ataque yihadista que hace un año dejó 33 muertos en Burkina Faso. De ahí el grito de Blondy: “Dios no es un terrorista”. En estos días, la fiesta africana del séptimo arte refresca la memoria de que en el continente se están produciendo auténticas joyas del cine y los profesionales del sector, aficionados y curiosos saben que el FESPACO es cita obligada para tomar el pulso a la ya de por sí complicada industria. Esta 25ª edición es toda una declaración de intenciones, así lo demuestra el lema: “Formación y oficio del cine y el audiovisual”.

En total, 164 películas compiten en varias secciones, incluyendo los 20 largometrajes de 15 países que optarán por el Étalon de Yennenga (Semental de oro), en su mayoría películas en francés, 4 de habla inglesa y ninguna en portugués. Cabe destacar el retorno de Níger, Camerún y Tanzania al prestigioso concurso al mismo tiempo que mencionar la gran ausente de esta edición: Nigeria. En la rueda de prensa que tuvo lugar en enero en París se comentó que los cineastas nigerianos se habían centrado en la rentabilidad de la producción a expensas de lo artístico. No obstante, la muestra que desde hace algunos años ofrece el festival Nollywoodweek en París –del que Wiriko es medio oficial– continúa defendiendo que no todo lo que se hace en Nollywood es de poca calidad.

De la selección al mejor largometraje, el país anfitrión será el mejor representado con la apuesta de tres películas de jóvenes realizadores: La Forêt du Niolo, de Adama Roamba; Thom, de Tahirou Tasséré Ouedraogo y Frontières, de Appolline Woye Traoré; trabajos que caminan entre las explotaciones mineras ilegales, el sufrimiento de vivir en las grandes ciudades o el comercio fronterizo, respectivamente. Costa de Marfil presenta la intriga política con Innocent malgré tout, de Kouamé Jean de Dieu y Kouamé Mathurin, y L’Interprète, de Olivier Melche Koné. Dos países del Magreb participan también: Marruecos, con A Mile in My Shoes, de Saïd Khallaf y A la recherche du pouvoir perdu, de Mohammed Ahe Bensougat; Túnez con Lilia une fille tunisienne, del veterano Mohamed Zran.

Y dos apuestas que pueden ganar alguno de los premios principales: uno, el trabajo del franco-senegalés Alain Gomis, quien presenta Félicité, película que hace unos días conseguía el premio del jurado en la Berlinale, un drama en ubicado en Kinshasa, la capital de la RDC; y dos, la intencionalidad del franco-maliense Daouda Coulibaly al arriesgarse con Wulu, un trabajo sobre drogas y gángsters en Malí, una historia delicada y arriesgada que sitúa en el debate la financiación de los terroristas que operan en la franja saheliana a partir de la cocaína.


Más información en la página del FESPACO

O en los canales de Wiriko donde os estaremos informando de los premios durante este fin de semana.

Los héroes que salvaron Nigeria del Ébola

93days

Las fronteras habían quedado desmanteladas en tres países de África del Oeste. Pero la alarma se extendió definitivamente entre los medios internacionales cuando Patrick Sawyer, un ciudadano estadounidense-liberiano de 42 años, se contagió por el virus del Ébola. Todos memorizaron su nombre para tildarlo de “maldito” o “terrorista”. Conocíamos dónde trabajaba, que tenía una hermana que había muerto recientemente y que su familia estaba ahogada en la tristeza más absoluta. El afectado era uno de los nuestros. ¿Podía llegar a Estados Unidos? ¿Se podía extender? Es la narrativa a la que estamos acostumbrados ya que, en parte, quedaba lejos. Un matiz geográfico. De distancia. Al hablar del ellos todo cabía en un mismo contenedor reducido a cifras: entre diciembre de 2013 y abril de 2016, la epidemia más grande de este virus hasta la fecha ha generado más de 28.000 casos de infección y más de 11.000 muertes en Guinea, Liberia y Sierra Leona.bimbo-akintola

Sawyer aterrizó en julio de 2014 en Lagos, una mega-urbe poblada de 17 millones de personas y la capital económica de Nigeria, que alberga la mayor población del continente: 187 millones de habitantes. Que durante 93 días, menos de una decena de personas fallecieran fue un punto de inflexión. Según el enfoque, hasta un milagro. O una articulación exquisita de los profesionales que supieron aplicar a rajatabla todos los protocolos internacionales. Esta es la otra historia. La de cómo una de las enfermedades más contagiosas conocidas no tuvo una onda expansiva en Nigeria.

Detrás de todo el operativo se encontraba la doctora Ada Igonoh, del First Consultant Hospital, quien acabaría infectándose al tratar a Sawyer. La tasa de fallecimiento era el 99 por ciento pero Igonoh creía en los milagros y en la investigación individual que durante 14 días aislada pudo realizar a través de su iPad. “Leía la Biblia y consumía sales de rehidratación oral. No tomé ninguna droga experimental o los llamados potenciadores del sistema inmune”. Se salvó. Y ahora su historia, presentada en el Festival Internacional de Cine Internacional de Toronto (TIFF) se ha llevado a la gran pantalla con 93 days. Un guión que muestra a los héroes de la tragedia y su victoria sobre una situación aterradora. Esto es exactamente lo que el realizador nigeriano Steve Gukas y su equipo han conseguido. Otro punto de vista, desde África y que se ha colado en una de las citas del séptimo arte más esperadas cada año, el TIFF.

Danny GloverSin embargo, 93 days no es un film exclusivo sobre un héroe, ni tampoco una película biográfica sobre la vida de la doctora Adadevoh (interpretada por la actriz Bimbo Akintola) o la de Patrick Sawyer (Danny Glover). En lugar de ello, se muestra la vida de los diferentes individuos que aseguraron que Nigeria no se consumiera. Una historia de sinergias entre el aparato gubernamental, los expatriados de salud pública y los funcionarios médicos. En un país donde creemos que difícilmente el servicio de bomberos puede llegar a tiempo, 93 days transforma el enfoque de corrupción y Boko Haram al que estamos acostumbrados. La representación de heroísmo, abnegación y sacrificio de la película es la creación de un zumbido entre los nigerianos que a menudo se quejan de que su país es retratado desde el oscurantismo.

La epidemia de Ébola no fue solo una crisis de salud pública sino una crisis de seguridad económica y alimentaria aún más alarmante. Los efectos se harán sentir, lamentablemente, durante mucho tiempo. Y por eso, esta película es solo la punta del iceberg de la creatividad y la frescura necesaria de guiones que emanan desde el continente que combaten la representación estereotipada que se hace en el cine del continente africano. Es Nollywood, una industria –la segunda del mundo en nivel de producciones por delante de Hollywood y por detrás de Bollywood– en general vilipendiada pero que, sin duda, es un arma de construcción masiva.

“My Nigeria” para el resto del mundo

AlJazeera lanza una serie documental de 6 capítulos para mostrar la cara más humana y creativa de Nigeria.

AlJazeera lanza una serie documental de 6 capítulos para mostrar la cara más humana y creativa de Nigeria.

Nigeria siempre es sinónimo de titulares. Pero su marca se encuentra desgastada, desdibujada y desprovista de cualquier serenidad aparente en los medios internacionales. Un país que desde lejos se presenta borroso y difícil de explicar a los ojos contaminados de sobreinformación. Una nación dentro de varias realidades y poderes donde los de casa buscan cobijo fuera y los de más allá (léase Estados Unidos) aprovechan la parte del pastel negro: petróleo y dólares.

Unos 173 millones de vidas (según datos del Banco Mundial) viven en el país más rico de África que cuenta con Nollywood, su industria cinematográfica considerada como la segunda del mundo en niveles de producción por detrás de la de la India (Bollywood) y por delante de Hollywood. Nigeria es también uno de los estados africanos más dinámicos a nivel de telecomunicaciones: en el año 2000, Internet World Stats contabilizó unos 200.000 usuarios; las últimas cifras son de 2011 y se estimaron unos 45 millones.

Pero Nigeria también es uno de esos países donde el despropósito del sistema-mundo se hace presente en todo su esplendor. La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que en el 2010, el 60,9% de los nigerianos vivían en la pobreza absoluta. Y la cifra ha ido en aumento ya que la estimación en el 2004 fue de un 54,7%. La otra cara de la moneda tiene que ver con el petróleo. Nigeria es el mayor productor de África lo que ha atraído a una de las tasas de multimillonarios más elevadas del mundo (dos de los cinco top millonarios africanos son nigerianos y hombres).

Una de las imágenes utilizadas por AlJazeera para promocionar la serie My Nigeria.

Imagen de Kate Henshaw, conocida en el mundo de Nollywood por sus más de 70 películas y que decidió dejar el mundo de la ficción para pasar a la acción política.

Dos ejemplos para ilustrar. Porsche abría en 2012 en Nigeria su segundo concesionario en el continente tras Sudáfrica, esperando unas ventas anuales de 300 deportivos que rondan entre los 95.000 y 140.000 euros. El otro caso es el proyecto Eko Atlantic City, la construcción de una auténtica ciudad paralela a Lagos, que pretende anidar a un cuarto de millón de personas, en su mayoría, multimillonarios.

 

El eco de Aljazeera en el continente

Quizás por todos estos motivos el canal catarí AlJazeera pretende mostrar una realidad lo más aproximada posible a este gigante africano. A través de su nueva serie documental de seis capítulos tratará de contar las historias de la gente de a pie de la primera economía de África.

Cada capítulo se centrará en un personaje central que nos invitará a entrar en su mundo y mostrarnos su visión de Nigeria –de ahí el título de la serie My Nigeria– durante 30 minutos: desde el cómico Basketmouth, a la estrella de Nollywood convertida ahora en política, Kate Henshaw; desde el experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) Gbenga Sesan, hasta la diseñadora de moda Deola Sagoe; o desde el entrenador de fútbol Femi Bamigboye, a la mecánica Sandra Aguebor.

Otra de las imágenes promocionales de la serie My Nigeria

Otra de las imágenes promocionales de la serie My Nigeria

Los encargados de la producción son los directores sudafricanos Brian Tilley y Clifford Bestall y muestran ese dato estadístico que deslumbra: Nigeria es el hogar de uno de cada cinco africanos. Por lo que para avanzar más allá de los estereotipos sobre el continente parece que no hay un lugar mejor que Nigeria. La idea de los sudafricanos al mando parece clara: por cada noticia sobre la corrupción o el extremismo, hay millones de nigerianos que realmente mueven a esta gran potencia africana. Las descripciones de los episodios individuales siguen a continuación:

1. Basketmouth: hablando claro. Se estrenó el 24 de agosto.

Basketmouth es posiblemente el cómico más exitoso de Nigeria. Nacido y criado en el conocido suburbio de Lagos, Ajengule, descubrió su don para la comedia por casualidad. Y desde entonces no ha parado de dar su opinión de Lagos desde un punto de vista optimista, irreverente y desafiante.

2. Kate Henshaw: del cine a la política. Se estrenó el 31 de agosto.

Kate Henshaw, conocida en el mundo de Nollywood por sus más de 70 películas, decidió dejar la ficción para pasar a la acción política. Kate quiere cambiar cómo están representadas las personas en su ciudad natal de Calabar, en el sur de Nigeria.

3. Gbenga Sesan: el gurú de las TIC. Se estrenará el 7 de septiembre.

A Gbenga Sesan se le negó el acceso a la sala de informática de su escuela porque según los profesores no era lo suficientemente inteligente como para trabajar con un ordenador. Sin embargo, unos años más tarde, Gbenga es uno de los expertos en TIC del país con varios premios internacionales a sus espaldas y una empresa de consultoría. Parte de su fortuna la está destinando a la enseñanza de las TIC y a la preparación para ello de los jóvenes en los barrios más pobres de Nigeria.

4. Deola Sagoe: la diseñadora top. Se estrenará 14 de septiembre.

La moda de Nigeria ha estallado adornando las pasarelas de Nueva York, Johanesburgo y Mónaco. Parte de este éxito se debe a la persistencia de la diseñadora Deola Sagoe que ha tenido que ir contracorriente contra su padre Ade Ojo, un poderoso hombre de negocios que la ha desalentado activamente.

5. Femi Bamigboye – hombre de la localidad. Se estrenará el 21 de septiembre.

Femi Bamigboye es el entrenador y fundador de la Academia de Fútbol de Remo en la pequeña localidad de Iperu. Femi ha logrado producir una cantera de jugadores jóvenes que representan a Nigeria al más alto nivel, un logro si se tiene en cuenta que el país tiene más de 173 millones de personas. Además, Femi no es sólo un entrenador de fútbol, sino un pastor que cada domingo predica bajo el cobertizo de su iglesia en medio de la espesura del bosque que rodea Iperu.

6. Sandra Aguebor: la primera mecánica del país. Se estrenará el 28 de septiembre.

Sandra Aguebor es la primera mujer mecánica de Nigeria. Creció en la ciudad de Benin, en el seno de una familia polígama en la que su madre la desalentó desde pequeña: las tardes de ocio las pasaba arreglando motores en lugar de hacer las tareas que el sistema patriarcal ha asumido que tienen que desempeñar las mujeres. A pesar de las adversidades, ha implementado la creación de una red de mujeres mecánicas que se está diseminando de ciudad en ciudad con el foco puesto en las trabajadoras sexuales, huérfanas y víctimas del tráfico ilegal. Su Lady Mechanic Initiative se ha extendido ahora al norte con su primer proyecto en Kano, donde la respuesta de las mujeres musulmanas no tiene precedentes.

Tierra, agua y digital: la revolución del FESPACO

Siege_FESPACO_Ouaga

¿Dónde has dicho que queda exactamente esa ciudad de nombre imprescindible para un trabalenguas castizo? ¿Comida de tierra, de oasis secos, de turbantes color añil? ¿Pero es que allí hacen cine? Todas tus preguntas se resumen en Uagadugú. ¿Uagaduqué? Que sí. Tú, sigue leyendo. Es la capital de Burkina Faso y por agregaduría del cine africano desde el año 1969. Allí se celebra cada dos años el Festival panafricano de cine y televisión, más conocido como FESPACO, que reúne a directores, actores, promotores, distribuidores y amantes del séptimo arte para presenciar la cita más importante de estas características que tiene lugar en África y para desestereotipar todo cuanto tiene que ver con las culturas africanas. Pasen y vean.

Aunque quizás el año 1969 quede subrayado por la llegada del hombre a la luna, por el festival hippie de Woodstock aderezado con sicodelia, mucho love y cannabis, o por la conexión Madrid-París en 13 horas con el TALGO, sea como sea, ya se saben las fechas para la 24 edición del FESPACO 2015: del 27 de febrero al 8 de marzo. Y las novedades que cambiarán por completo el panorama. ¿Nuevos tiempos para los cines africanos?

Al finalizar la 23ª edición en febrero de 2013 y con la todavía resaca de los premios de la academia norteamericana (Los Oscars), el propio delegado del FESPACO, Michel Ouedraogo, anunciaba que la competición por el premio Etalon de Yennengase abriría a películas digitales y que ya no estaría limitado a trabajos rodados en 35mm. “Debemos adaptarnos a las tecnologías de nuestro tiempo de las que se han apropiado un gran número de cineastas africanos”, explicaba.Pero además, para la próxima edición en 2015 se introducirá la opción de que películas de la diáspora africana puedan competir por el preciado premio.

fespaco

La apertura del prestigioso galardón africano a trabajos realizados con cámaras digitales se esperaba desde hacía varios años. Una realidad, más que una necesidad. Los costes de producción y posproducción se han abaratado con la posibilidad de establecer pequeños laboratorios “caseros” que otorgan unos resultados cinematográficos de primer orden. Además, la influencia de las antiguas metrópolis en el control del proceso de montaje era prácticamente absoluto, por lo que desde hace una década aproximadamente, la posibilidad de hacer cine se ha democratizado. Y ejemplos son la reconocida industria nigeriana (Nollywood), la ugandesa (Ugawood) o la que se está estableciendo en la costa este africana (Swahiliwood).

Pero las salas de cines en África están, cuando no vacías, en proceso de demolición o sucumbidas a los súper poderes del negocio infalible de palomitas-refresco-película de acción/comedia realizada en Hollywood. Porque sí. El proceso de globalización cultural es una realidad y el control de unos pocos sobre el tridente producción-distribución-exhibición ha traspasado unas fronteras porosas como son las de las audiencias y los gustos. La simultaneidad de las masas asusta. Aturde. Así que el FESPACO del próximo año hará gala del eslogan capitalista de renovarse o morir. O sucumbir que es parecido. Siempre quedará el cine de autor de los padres de las cinematografías africanas o de los directores que son agasajados en Cannes, la Berlinale o Sundance. ¿Pero qué ocurre con el público de casa?

espore-voyage

Uno de los incentivos para participar en la 24ª edición del FESPACO será el incremento de la cuantía por ganar el Etalon de Yennenga que ha pasado de 10 millones a 20 millones de CFA (unos 30.400€). “Un reconocimiento que no es generosidad.Se trata principalmente del apoyo otorgado por el Gobierno de Burkina Faso al trabajo de los diseñadores africanos participantes en FESPACO”, explica en la web oficial del festival Ouedraogo.

Más apoyo a los realizadores locales, más políticas de protección a las películas nacionales para poder ser proyectadas a sus audiencias locales, más inversión en escuelas de formación. Temáticas que continúan en el candelero de los profesionales africanos que se dedican a la industria cinematográfica. Un sector que mueve mucho dinero además de crear puestos de trabajo. Quizás, la decisión del digital en el FESPACO 2015 haga abrir los ojos a otros gobiernos del continente.

*Artículo publicado en colaboración con el blog VOCES

 

Herramientas para el éxito de directores de Nollywood

Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Nadia Denton, especialista en el desarrollo de audiencias. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

“La parafernalia de hoteles y ruedas de prensa para medios que son afines, si pagas publicidad, no es necesaria. Por eso tenemos bajos presupuestos en Nollywood”. Rotundo y sin apartar la vista de los diferentes responsables de las plataformas de vídeo bajo demanda, respondía el director y escritor nigeriano Mahmood Ali-Balogun. La jornada de profesionales de la segunda Nollywood Week prometía por la variedad de propuestas que traían los organizadores a pesar del retraso de casi una hora y media. Hoy el centro de París amanecía colapsado por la ceremonia de conmemoración de los 70 años del desembarco de Normandía con visita de Putin y Obama, entre otros, incluída. Así que el desayuno con sabor africano amenizado por las delicatesen del resaturante African Kitchen se eternizaba en la cafetería del cine Arlequín con apuntes de historia.

Este año el foco se ha centrado en tres diferentes áreas: producción, distribución y financiación en la era digital. Y el hielo lo rompía Nadia Denton, especialista en el desarrollo de las diferentes audiencias, desgranando el contenido de su próximo libro que verá la luz después del verano y que se titulará algo así como “Guía de éxito para directores nigerianos”. La autora también de The black british filmmaker’s guide to success: finance, market and distribute your work, reconocía que “la fórmula del cine de autor muy al gusto de los festivales y los cinéfilos, no termina de encajar en la cultura nigeriana por lo que el modelo de Nollywood debe ser otro”. Más en la línea hollywodiense, se entiende…

NWP15

Imagen durante las jornadas profesionales. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Sin embargo, el esencialismo cultural tiene barreras que la propia creatividad desborda cada día. Todo esto sumado a un esquema de guión apuntalado bajo el símbolo del dólar que no deja de adulterar la capacidad de los públicos. Por eso Godard sonrojaba a las escuelas de guión al plantear una narrativa que interpelara al espectador sin tregua para la adivinanza. El senegalés Mambéty ya lo hizo también al amagar en alguna esquina de Dakar el consabido esquema presentación-nudo-desenlace…

La compañía Angénieux presentó su nueva lente híper-luminosa, híper-ligera e híper adaptable a cualquier dispositivo de vídeo y foto. Las empresas que trabajan en la espiral de crear nuevas herramientas para los que hacen cine saben que lo digital es la solución a los quebraderos de bolsillo de los productores. Pero claro, la lente es también híper-cara y no apta para todos los públicos. El precio de salida, según los requisitos del comprador, comienza en 18.000€, prácticamente el presupuesto de una película realizada en Nollywood.

NWP14

Imagen durante las jornadas profesionales. Foto: Sebastián Ruiz/Wiriko

Otra de las novedades que se han presentado hoy ha sido Melusyn: una nueva plataforma para compartir y sincronizar los equipos de producción para optimizar un buen plan de rodaje. Pero el pilar del encuentro llegaría a continuación. Se hablaba de dinero bajo el modelo del low-cost, de cómo canalizar sinergias en el sector audivisual herido tras la crisis económica y sistémica mundial, y de los desafíos en el sistema de Nollywood.

La crispación y el buenentendimiento del respetable prendió cuando alguien del público preguntó: ¿Y qué pasa con los derechos de los directores? Hoy era el día para el banquillo de unos y el púlpito de otros. La distribución de los trabajos realizados por directores africanos ha variado en la forma: antes todo el proceso de edición, posproducción, distribución y exhibición se centralizaba en las antiguas metrópolis (también en EE.UU. y Canadá), y ahora el proceso queda en casa. La localización ha cambiado pero el capital circula en manos de unos pocos; ahora con otro color de piel. Por eso que de cierta forma se le recriminaba a iROKO y a la directora de la plataforma de vídeo bajo demanda Nollywoodtv.fr, presente en la sala, que estuvieran teniendo tanto éxito pero que éste no fuera equitativo con los creadores.

De hecho, esta plataforma además de consolidarse como espacio de encuentro virtual para la diáspora nigeriana de Francia se afianza también en Costa de Marfil y Camerún. Los márgenes de beneficio son meridianamente claros e invitan a la reflexión: en el caso del contrato con la plataforma Nollywoodtv.fr los directores ceden todos los derechos de las películas durante 5 años por unos 10.000€. Y el apunte inteligente de Enrico Chiesa, responsable del portal Africafilms.tv, matizaba: los contratos son explícitos y no hay duda para la queja. Aunque las condiciones, evidentemente, podrían ser otras.

 

París se prepara para su segunda semana de Nollywood

París se rindió al primer festival de Nollywood en Europa que tuvo lugar el año pasado. Cine made in Nigeria que, tras 20 años en un anonimato intencionado por los circuitos internacionales de distribución de cine, es considerada como la segunda industria cinematográfica más importante del mundo a nivel de producción.Y este año vuelve la Nollywood Week París (del 5 al 8 de junio) con una selección de seis películas que tendrán como principal objetivo hacer repensar el cine que se realiza en este país de casi 170 millones de personas. El año pasado la selección fue muy contemporánea con películas de la década de los 2000 y para este año se vuelve a repetir la tónica con títulos que serán pre estrenados por primera vez en Francia como Mother of George, pre estreno mundial como Being Mrs Elliott, o películas que han sido seleccionadas en el Festival de Cine Africano de Nueva York (AFF) para este 2014 como Confusion Na Wa. El listón del 2013 se quedó en cerca de 1.500 personas que visitaron la sede del festival en París durante 4 días y disfrutaron de una selección de películas en la que se impuso la comedia romántica Phone Swap, de Kunle Afolayan. Hoy arrancamos el primero de una serie de artículos dedicados a este festival del que Wiriko es medio oficial. Y qué mejor que entrevistar a su creador y director ejecutivo, Serge Noukoue, para explicar los entresijos de esta segunda edición.

Serge, director ejecutivo de la Nollywood Week París.

Serge Noukoue, director ejecutivo de la Nollywood Week París.

¿Crees que el festival abrió una nueva ventana en París? ¿En Europa?

Por supuesto. París y los parisinos no eran tan conscientes de las implicaciones de Nollywood como lo son hoy. No hay duda sobre eso. Y ahora es cuando comienza el verdadero trabajo. París ha sido introducido en Nollywood, pero no debemos detenernos ahí. Queremos lograr más. Queremos sinergias que sucedan entre Nollywood y el cine francés. Más colaboraciones… Y queremos que las películas de Nollywood se vuelvan ampliamente accesibles en el mercado francés y europeo.

¿Cuál fue la crítica en la cuna del cine europeo?

La mayoría de personas se vieron sorprendidos por la calidad y la diversidad de las películas en nuestra selección. Era diferente de la imagen que tenían de Nollywood.

¿Piensas que la diáspora nigeriana en París se siente identificada con este festival?

La diáspora nigeriana en París es bastante pequeña en número. Creo que están felices de tener la oportunidad de ver las películas que mostramos en nuestro festival, pero no son los únicos. La gente de otros países también vinieron con entusiasmo al festival… Los blancos, los negros. Nuestro objetivo es acercar este cine a cualquiera que sea curioso y le encante el séptimo arte.

¿Cuál será la difusión en París? ¿Y en Nigeria?

Si usted se refiere a la atención de los medios nos pondremos en Francia y Nigeria, sólo puedo decir que está creciendo . Tenemos algunos de los principales canales de televisión, estaciones de radio, sitios web y blogs que cubrirán el evento. Es un buen reflejo del creciente interés para Nigeria y Nollywood; en particular en Francia.

¿Cuántas personas forman el equipo de la Nollywood Week 2014?

Somos unas 10 personas pero 3 de los que trabajamos podenos decir que lo hacemos de una forma más permanente.

¿Cuáles son los apoyos económicos con los que cuenta el festival: embajadas, empresas, particulares?

Es una mezcla. Todos ellos aparecen en nuestra web pero nuestro principal socio es Total, una empresa francesa que está muy presente en Nigeria. Su apoyo ha sido de gran ayuda por eso estamos muy agradecidos a ellos ya todos nuestros socios, ya que sin ellos no seríamos capaces de producir este festival.

Nollywood, la segunda industria más importante del mundo.

Nollywood, la segunda industria más importante del mundo.

¿Qué novedades presenta este año el festival?

Bueno, esta vez estamos presentando 8 películas, de las cuales 6 competirán por el premio al mejor largometraje. La película Being Mrs Elliott abrirá el festival y lo clausurará Mother of George, ambas fuera de concurso. La película de apertura, dirigida por la famosa actriz Omoni Oboli, no se ha mostrado en ningún otro sitio, es un estreno mundial y estamos muy contentos de ser los primeros en proyectarla. Ya sabes… Si quieres ser parte de las pocas personas que se llega a ver, ¡tienes que venir a la Nollywood Week de París!

¿Qué actividades paralelas habrá durante el festival?

Como de costumbre, la música también jugará un papel importante. También en el salón Lagos, todo el mundo podrá disfrutar de una selección de alimentos nigerianos. También habrá una pequeña tienda donde se podrán adquirir DVDs, libros, camisetas y otros artículos.

Seis películas muy actuales (todas del 2013) se presentarán en París pasando por casi todos los géneros del cine: thriller, política, guerra, comedia, romántica… ¿Crees que esta selección ayudará a cambiar los estereotipos que se suelen tener sobre el cine de Nollywood?

Eso es sin duda nuestro objetivo. Presentar un conjunto diverso de películas nigerianas para que los espectadores puedan entender mejor este fenómeno que llamamos Nollywood.

¿Consideras Half of a yellow sun cine de Nollywood?

Consideramos que es una película nigeriana. Dirigida por un nigeriano y co-producido por Nigeria. Eso hace que sea elegible para nuestro festival.

¿Cuándo una Nollywood week en otro país de Europa? ¿Cuándo en España?

De hecho, hemos recibido algunas peticiones y esperamos poder traer la semana de Nollywood a otros lugares pronto. Os mantendremos informados. Pero sí… ¡Definitivamente, nos encantaría venir a España!

 

¿Y si Nigeria gana un Oscar en 2015?

El premio Óscar –también llamado «premio de la Academia» o en inglés: Academy Award– es un premio concedido por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en reconocimiento a la excelencia de los profesionales en la industria cinematográfica, incluyendo directores, actores y escritores, y es ampliamente considerado el máximo honor en el cine.

El premio Óscar –también llamado «premio de la Academia» o en inglés: Academy Award– es un premio concedido por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en reconocimiento a la excelencia de los profesionales en la industria cinematográfica, incluyendo directores, actores y escritores, y es ampliamente considerado el máximo honor en el cine.

¿Quién ha escuchado hablar positivamente de Nigeria en los últimos meses? Suburbios, pobreza, conflictos religiosos, Boko Haram, secuestros… Ante este panorama ensordecedor pocos son los canales que se hacen eco de este otro gigante mundial con casi 170 millones de personas. Pero Nigeria es una muestra ejemplarizante de que algo está cambiando con sus imperfecciones, sueños truncados por tanta privatización desenfrenada y desilusiones al tiempo de éxitos, emprendeduría, dinamismo, alternativas y “rompeesquemas” mentales. Sí. Por ejemplo, el pasado mes de abril se publicaba el titular que a todas luces era una mera cuestión de tiempo: Nigeria es la potencia más rica del continente por delante de Sudáfrica*.

De esto poco se informa. Más bien se desinforma. La linterna a veces debería alumbrar al mismo tiempo a la vista y al canal auditivo. De esta sencilla forma hubiéramos sabido que el viernes pasado terminó en la capital de Nigeria, Abuja, el Foro Económico Mundial que acogió a unos 1.000 representantes entre empresarios, miembros de diferentes gobiernos, sociedad civil y académicos para “moldear” el sistema de cooperación y ayuda en África. Y no es casual que se celebrara en este país centroafricano después de que sea vox pópuli el incremento de ceros a la derecha de las principales empresas norteamericanas y de su antigua metrópolis, el Reino Unido, que tienen su parcela particular de negocios: Nestlé, Cadbury, etc. Quizás tampoco nos debe sorprender que ¡Oh my God! EE.UU. y Reino Unido decidan intervenir en el país para rescatar a las más de 200 niñas que han sido secuestradas por el grupo terrorista Boko Haram. Lo curioso es que hayan tenido que esperar más de 10 años para tener algún gesto proactivo. O esto, o se tomaron al pie de la letra al líder y fundador Mohammed Yusuf que pregonaba, y siguen haciendo sus seguidores, que “la pretenciosidad es anatema”. Y ya se sabe: donde fueres…

Nollywood es la segunda industria cinematográfica del mundo en volumen de producción.

Nollywood es la segunda industria cinematográfica del mundo en volumen de producción.

En cualquier caso, más allá de Fela Kuti –padre del afrobeat–, atletas o, dentro de pocas semanas en el Mundial de Brasil, la selección de fútbol, Nigeria es sinónimo de oscuridad. Pero solo para algunos. Para los que no estén muy familiarizados con los cines de África hay que empezar por el dato estrella. A ver. ¿Cuál es la segunda industria cinematográfica del mundo? ¡Premio! Es la nigeriana, más conocida como Nollywood. La que encabeza el ranking es Bollywood (la industria de la India) y Nollywood se encuentra por delante de la todapoderosa Hollywood (la industria norteamericana y mainstream por excelencia).

Al final por derecho propio, Nollywood que genera unos 200.000 empleos directos según cifras del gobierno nigeriano, proporcionan unos ingresos de 450 millones de euros al año y tiene incluso su propio sistema de estrellas (programas con los actores de moda, festivales, revistas, etc.) ha gritado la atención de la meca de los premios del cine: los Oscars.

Hace unos días la Academia de las Artes y las Ciencias (AMPAS) aprobó un comité de 12 expertos en Nollywood, denominado Comisión para la Selección de Oscars Nigeriano (NOSC), que será el encargado de elegir la película que representará a Nigeria en la sección a la Mejor película extranjera a partir del 2015. Cada película seleccionada de Nollywood tendrá que competir cada año con los trabajos de 85 países. Al final la Academia norteamericana seleccionará sólo a 5 películas que lucharán por la preciada estatuilla.

Consejo nigeriano encargado para la selección de la película de Nollywood que representará a niGERIA EN 2015.

Consejo nigeriano encargado para la selección de la película de Nollywood que representará a Nigeria en el camio al Oscar a la mejor película extranjera en 2015.

La aprobación de la NOSC representa un hito para la industria del cine de la nación que ha sido reconocida como una de las industrias de cine más grandes a nivel mundial. Durante años, los grupos de interés han estado tratando de mejorar aún más sus normas y esto parece representar un paso en la dirección correcta. No hay que pasar por alto que elpresupuesto mediano de una película en Nollywood es de unos 12.000€ y que el tiempo de producción es de 7 a 10 días. Por establecer una comparación con Hollywood, una gran producción necesitaría algunos cientos de millones de euros. Las películas, generalmente, son filmadas con una cámara digital para salir directamente al mercado de los DVD, ya que la mayor parte de las salas de cine han tenido que cerrar debido a la inseguridad. Aproximadamente sólo un 0,5% de todas las películas que se graban tienen como objetivo final la gran pantalla.

Por este motivo, y de acuerdo con las reglas de la Academia, el comité nigeriano tendrá que tener en cuenta en su selección siete criterios: la historia, la dirección, la actuación, la cinematografía, el sonido, la música y el tema universal.

Los miembros del NOSC forman parte de destacados profesionales que han demostrado con el tiempo su valía como algunos de los mejores en la industria del cine nigeriano. La presidenta del comité es Chineze Anyaene directora de la película Ije (El viaje) producida en 2010 y que fue el primer film de Nollywood en participar en festivales de cine internacionales. La misma Anyaene ha afirmado que “ésta es una gran oportunidad para Nigeria de tener una voz en la escena internacional de cine”. Los otros miembros son: Ngozi Okafor, Olumide Amure, Ramsey Nouah, Kene Mkparu, Emeka Mba, Chioma Ude, Akin Salami, Mildred Okwo, Biola Alabi, Charles Novia y Shaibu Husseini.

Los vientos son de cambio. Y la industria del cine de Nollywood tiene que jugar a nivel mundial para que la gente comience a mirar con otra perspectiva no solo al país, sino al continente.

* El indicador que se tiene en cuenta es el PIB que, digamos, explica cómo de rica es una nación –léase las principales empresas que cotizan en Bolsa– pero no muestra necesariamente cómo de ricos son los individuos que componen la nación debido a la desigualdad en la distribución de la riqueza o a los problemas de salud. Además, el crecimiento de este indicador no es sinónimo de creación de empleo. Vamos, que no se come del PIB.

 

Cine africano en Nueva York: Revolución y Liberación en la era digital

Cartel oficial de 'Winter of Discontent' del director

Cartel oficial de ‘Winter of Discontent’ del director Ibrahim El Batout sobre los traumas emocionales y físicos infligidos por el sistema represivo egipcio. Fuente: AFF.

Quizás un concepto, más que ningún otro, marque la historia de los pueblos africanos modernos: su ansia de libertad. Desde las sublevaciones de esclavos y la adelantada revolución de Haití, pasando por la ola de independencias anti-coloniales de mediados del siglo XX seguida por la lucha anti-apartheid sudafricana, hasta llegar a las revueltas actuales pro democráticas del Magreb y el Máshrek, el continente y su población diaspórica han jalonado la historia contemporánea con ejemplos indelebles de sueños y actos de liberación.

Haciéndose eco de los galopantes cambios que se están produciendo en el continente, mirando al futuro sin desatender el pasado, el Festival de cine africano de Nueva York (AFF) alcanza sus 21 años (del 7 al 13 de mayo) celebrando este espíritu tenaz y utópico de mujeres y hombres africanos para los que revolución no es únicamente sinónimo de derrocamiento de un gobierno o de un jefe de estado sino que se extiende mucho más allá. Liderados por jóvenes y mujeres, lo movimientos de liberación recorren el continente, englobando tanto iniciativas de oposición a un sistema adverso como impulsos individuales y colectivos de lucha por los anhelos propios en una experiencia compartida de recuperación del poder. En la Era Digital, esta lucha entendida de esta manera amplia, ha encontrado un fiel aliado en la tecnología, con efectos crecientes dentro y fuera del continente.

Este es el foco de la 21ª edición del festival: la experiencia revolucionaria y de liberación en y desde África en el siglo XXI. Con un programa que transita durante el mes de mayo en tres sedes (Lincoln Center, Maysles Cinema Institute y BAMcinématek) el espectador tendrá la oportunidad de asomarse a una selección de películas que ahondarán en aspectos diversos de experiencias de liberación a través de largometrajes de ficción, documentales, obras experimentales y cortos. El esplendor visual de las nuevas narrativas y géneros revisados que nos llegan desde África en fechas recientes demuestran la vitalidad de unos cines que, siguiendo el camino de la industria de Nollywood, están haciéndose con un espacio en el imaginario global, con un impacto potencial que está a punto de alcanzar pleno apogeo. Año tras año, directores, actores y profesionales del medio serán, junto a un público que, a día de hoy, ya ha agotado las entradas para varias sesiones, los protagonistas de mesas redondas y presentaciones, programas educativos y encuentros con la industria cinematográfica norteamericana.

La frenética tragicomedia urbana nigeriana 'Confussion Na Wa', dirigida por Kenneth Niang, ha sido la reciente ganadora de los Oscars Africanos” (AMAA).

La frenética tragicomedia urbana nigeriana ‘Confussion Na Wa’, dirigida por Kenneth Niang, ha sido la reciente ganadora de los Oscars Africanos” (AMAA). Fuente AFF.

Con razón del centenario de la unificación nigeriana y haciendo honores al impulso de Nollywood y su Star System en África y la Diáspora, destacan con fuerza varias obras producidas, inspiradas o realizadas por la industria más potente del continente. La flamante ganadora de los “Oscars Africanos” (AMAA) en su edición más reciente –la frenética tragicomedia urbana Confussion Na Wa, de Kenneth Niang– fue la encargada de abrir ayer  por la noche el festival y, como plato fuerte, mañana viernes, tras haber sido prohibida en Nigeria, se presenta al público neoyorquino la deseada adaptación del best-seller de Chimamanda Ngozi Adichie Half of a Yellow Sun. Dirigida por Biyi Bandele, con Thandie Newton y Chiewetel Ejiofor (12 años de esclavitud) en los papeles protagonistas, esta melodramática representación de los efectos devastadores de la guerra de Biafra está derramando ríos de tinta en la prensa anglófona, atizada por los recientes acontecimientos de secuestros de jóvenes en Nigeria, lo que ha puesto en primer plano al que se acaba convertir en el país más rico de África, superando a Sudáfrica.

El cortometraje poético de la joven Akosua Adoma Owusu, Kwaku Ananse, adaptación de un relato mitológico de Ghana sobre la sabiduría y el sentimiento de pertenencia, también premiada en los AMAA, forma parte de una selección de cortometrajes que se proyectará bajo el rótulo New African Shorts y que incluye joyas que van de la ciencia-ficción de Afronauts de Frances Bodomo, al melodrama social de Aissa’s Story de Iquo B. Essien, hasta la comedia: Soko Sonko de Ekwa Msangi-Omari. Wooden Hands,de la tunecina Kaouther Ben Hania y Beleh de Eka Christa Assam merecen mención aparte por su empleo del humor y de la economía del lenguaje cinematográfico. Ambas obras sitúan a las jóvenes directoras como nombres a seguir en los años venideros. Con este mismo acento en la mujer y su mundo se proyecta la adaptación al cine del primer volumen de la aclamada serie de cómics Aya de Yop City, de Marguerite Abouet y Clement Oubrerie, centrada en Costa de Marfil a finales de los años 70. Demostrando que la animación vive su época dorada, la estrella Aïssa Maïga (Bamako, Tey…), quien prestó su voz para la protagonista Aya, acudirá a charlar con los espectadores para reflexionar sobre la riqueza del género y sus potencialidades. El internacional director Mahamat-Saleh Haroun vuelve a AFF con su película Grigris presentada en Cannes; una historia de amor y solidaridad entre dos parias ubicada en el Chad urbano contemporáneo. Narrativas de luchas y liberación a través de todo el continente completan la selección que se podrá ver en el Lincoln Center del 7 al 13 de mayo, entre ellas destacan: el documental Mugabe: Villain or Hero? de Roy Agyemang; el largometraje de Ibrahim El Batout Winter of Discontent sobre los traumas emocionales y físicos infligidos por el sistema represivo egipcio, o la fábula teatralizada It’s Us (Ni Si Si), realizada con la intención de promover el perdón y la comprensión del otro, en la Kenia actual ante las elecciones del 2013.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Of Good Report, del director Jahmil XT Qubeka, celebra el 20 aniversario de la independencia de Sudáfrica. Este controvertido neo-noir, censurado en el festival de Durban, demuestra las posibilidades de una industria nacional sudafricana que experimenta y juega con los géneros populares llevándolos al límite. Finalmente, para cerrar un programa intenso, se ha recuperado una de las obras maestras del cine africano de todos los tiempos, la épica histórica del director mauritano Med Hondo Sarraounia (1986). Grito de libertad y revolución a favor de los desfavorecidos y ganadora en FESPACO hace casi tres décadas, Sarraounia se muestra hoy más moderna que nunca por su temática, su mensaje y su esplendor visual. Desgraciadamente, debido al delicado estado de salud actual del director no ha podido contarse con su presencia; él había previsto acompañar la proyección y dirigir un seminario paralelo sobre el conjunto de su obra.

Sobre el programa documental centrado en Sudán que se proyectará en el Maysles Cinema Institute en Harlem del 15 al 18 de mayo, y sobre las películas que desembarcarán en la BAMcinématek del 23 al 26 de este mismo mes, escribiré muy pronto en detalle. Antes, toca lanzarse a des-cubrir los eventos del Lincoln Center.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

‘Phone Swap’ se encumbra en París con su metáfora sobre la era digital

Kunle Afolayan, director de Phone Swap, mejor película en la Nollywoodweek de París. Foto: Sebastián Ruiz

Kunle Afolayan, director de Phone Swap, mejor película en la Nollywoodweek de París. Foto: Sebastián Ruiz

“En realidad es un premio de todos los directores africanos”. Estas acaban de ser las primeras palabras de Kunle Afolayan el realizador nigeriano de la comedia Phone Swap elegida por el público como la mejor película de la Nollywoodweek. Era una de las tres candidatas a enamorar al público parisino junto a Last flight to Abuya y Man on the ground. Pero la conjunción de un romance previsible con un guión sutil hasta el final,  personajes atractivos, estereotipados y divertidos como Wale Ojo, Nse Ikpe-Etim, Joke Silva, Lydia Forson o Adam Ameh, una trama narrativa entre el mundo rural y la gran ciudad, y el hilo conductor a través de dos blackberries han hecho las delicias de los espectadores.

Phone Swap, alejada de las producciones caseras nigerianas producidas en una semana (el presupuesto ha sido de 400.000 dólares), subaraya temáticas importantes para Nigeria (un país de unos 160 millones de persona) como la importancia de la religión tradicional o la necesidad imperante de la búsqueda de un empleo. De esta forma los protagonistas del filme, Akin y Mary, que no se conocían previamente, comienzan una historia rocambolesca al intercambiar sus móviles. Una trama adaptada a tiempos modernos que ya ha sido tratada en varias ocasiones: vivir la vida del otro, con perfiles antagónicos y que, finalmente, terminan combinando la suerte del destino en un final feliz. Sin embargo, la calidad, ciertamente merecía con creces el galardón.

Kunle Afolayan, actor, productor y realizador, llegó al mundo del cine por una mezcla de coincidencias. Hijo del legendario cineasta nigeriano de los años 70 Ade Love, Afolayan es graduado en dirección de empresas aunque no pudo resistir la llamada del cine a sus 30 años haciendo valer el refranero castellano “nunca es tarde…”. Como ha afirmado esta noche tras recibir el premio del jurado: “Creo que muchas personas no ponen atención ni a la producción ni a los detalles, por lo que es maravilloso que nuestro cine sea globalizado para que pueda verse en el mayor número de salas posibles. Es un premio, en realidad, de todos los directores africanos”, ha sentenciado Afolayan.

 

Nollywood llama a la puerta de la diáspora francesa

Encuentro profesional Nollywood. Foto: Sebastián Ruiz.

Encuentro profesional Nollywood en París. Foto: Sebastián Ruiz.

El Festival de cine nigeriano de parís, el Nollywoodweek Paris, ha despertado el interés de los medios franceses. “Así que es la segunda industria del mundo… ¿no? Habrá que verlo primero”. La pregunta que se hacía Françoise Millard, una crítica de cine afincada en la capital francesa, sobrevolaba en la apertura del festival: escepticismo. La duda de la calidad ha estado presente en las diferentes tertulias con productores franceses, distribuidores y periodistas del sector, una difícil frontera que se resistía a analizar esta industria como lo que es: heterogénea, con diferentes presupuestos, y que en algunos ejemplos se perfila aspirante para los circuitos convencionales occidentales con un claro barniz de entretenimiento (Phone Swap o Last flight to Abuja) o para un público que busca la reflexión crítica (Man on ground).

Nollywood no es una. Así quedó patente el viernes por la mañana cuando una treintena de profesionales del sector (directores, actores, productores y distribuidores) se reunieron para debatir cuál era el futuro real de Nollywood en Francia, cuál era el público objetivo y cuáles eran las posibles fuentes de financiación. Después de la resaca de la inauguración (presentaciones oficiales, música en directo y la proyección del film que abriría el festival, Phone Swap) todos estaban dispuestos a desestereotipar. Bueno, no todos. Tunde Kelani, el director de Maami, y Mahmood Ali-Balogun, director de Tango with me, reivindicaban unas narrativas propias y muy en la línea de los detractores de esta industria: violencia, componente religioso, corrupción y dinero fácil. ¿Pero son estas temáticas las preocupaciones de las sociedad nigeriana? ¿Y qué sociedad, la rural o la de la urbe? El debate estaba abierto.

De izquierda a derecha: los directores Keke Bongos y Mahmood Ali-Balongun y la profesora Moradewun Adejnmobi. Foto: Sebastián Ruiz.

De izquierda a derecha los directores Keke Bongos y Mahmood Ali-Balongun y la profesora Moradewun Adejnmobi. Foto: Sebastián Ruiz.

“La gran mayoría de las películas de Nollywood muestran las realidades de los nigerianos. Es así. Y es muy interesante que reflexionemos sobre ello en estos términos, no en otros”. Eran las palabras de Moradewun Adenjnmobi, profesora del departamento de Estudios Africanos de la Universidad de California, especialista en literatura africana, cultura popular africana y performance africana. En términos generales los presupuestos de las películas oscilan entre los 10.000€ y los 500.000€ de media lo que ha favorecido una democratización de las imágenes que a su vez juegan con un componente de realidad interesante en los guiones, es decir, la realidad ficcionada frente a la ficción per se. “Está claro que el dinero no es sinónimo de mejor, por lo que una película con mayor presupuesto no tiene necesariamente porqué ofrecer una mejor calidad”, apuntaba el realizador Tunde Kelani.

La crisis de financiación por parte de los inversores privados es una de las motivaciones por las que esta prolífera industria (una media de 2.000 películas al año), busca suerte en los bolsillos franceses. Es más, el interés que despierta Nollywood ha desarrollado, también, una extensa bibliografía que ahonda en los componentes económicos, antropológicos, estéticos o psicológicos. Precisamente, la demanda de nuevos mercados implica nuevas estrategias, en este caso, la traducción. Efectivamente uno de los puntos calientes del encuentro profesional fue el componente lingüístico. ¿Cómo traducir expresiones que son sonidos de la lengua yoruba, hausa o igbo a alguna lengua? ¿Cómo captar la atención del público francés?

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los productores, preocupados por exprimir cualquier fuente de inspiración en busca de dinero, en cómo acercar una película contextualizada en Nigeria al público galo, mantienen al margen la impronta personalidad de los directores sobrepasando en alguna ocasión su autonomía creativa… Y las consecuencias pueden ser comprometidas. El ejemplo lo citaba el director de Last flight to Abuja, el nigeriano Obi Emelonye: “Mi película en francés es otra completamente distinta. ¿Te puedes creer? El título es Last flight to Abuya y en francés es Aller sans retour… ¿Qué es esto? Porque mi película desde luego no…”, preguntaba irónico entre risas el realizador asentado en Londres.

Finalmente hubo consenso en una cuestión: los focos deberán orientarse hacia la diáspora nigeriana en Francia. Tanto los productores franceses como los nigerianos convinieron que el business de las películas de Nollywood como modelo a exportar es éste, aunque no precisaron más sobre las implicaciones o repercusiones que puede tener. El futuro promete, y más cuando desde octubre la cadena Nollywood TV emite contenido exclusivamente en francés. De momento, esta tarde a las 19.30 horas se conocerá cuál es la mejor película elegida por el público que tendrá difusión asegurada en las salas de la cuna del cine.

 

Nollywood, por primera vez en Francia, desafía a la cuna del cine

Toda la actualidad del primer Festival de Cine Nigeriano desde París

Toda la actualidad del primer Festival de Cine Nigeriano desde París

Nollywoodla segunda industria cinematográfica del mundo sube en unos minutos el telón del primer festival de cine nigeriano en la cuna del cine, París. Con una media de unas 2.000 películas al año, durante cuatro días la Ciudad de la luz acogerá a directores, actores y representantes de este mercado que, como punto de partida, tendrán la dura empresa de convencer al público francés de que “evidentemente no todo lo que se produce en Nollywood es de mala calidad”, como ha subrayado para Wiriko el director del festival, Serge Noukoué, entre focos y nervios. “La selección de las siete peliculas que hemos programado para celebrar los 20 años de existencia de Nollywood ofrecerá una nueva visión del cine que se realiza en Nigeria”, ha sentenciado Noukoué.

La crítica al cine considerado como Nollywood es recurrente (actores inexpertos, producción casera, bajos salarios, guiones poco elaborados) y con una iconografía y escenarios influenciados, en gran medida, por la mirada cargada de estereotipos que el público extranjero tiene sobre Nigeria en particular y, sobre África en general. No obstante, el festival, que tendrá lugar en el Teatro L’Arlequin hasta el próximo domingo, pretende lanzar una punta de lanza reivindicando, precisamente, que con la proliferación tan intensa del cine en Nigeria, hay material más que suficiente para que el espectador perfile un lienzo heterogéneo y diverso con películas que van desde el encorsetamiento convencional del National Geographic o films de serie B, a la rigurosidad de los reportajes de la BBC y películas merecedoras de participar en cualquier festival internacional. ¿La fórmula de éxito en el público nigeriano y de centro África? La misma que tiene lugar en la India con Bollywood, la primera industria del mundo: exagerar groseramente el color de la población local para divertir al público.

Teatro L'Arlequin donde tendrá lugar el Festival Nollywood Week Paris. Foto: Sebastián Ruiz.

Teatro L’Arlequin donde tendrá lugar el Festival Nollywood Week Paris. Foto: Sebastián Ruiz.

Pocos especulaban en aquella época sobre los acontecimientos que tendrían lugar 118 años más tarde. Pero la historia, siempre caprichosa, vuelve como atalaya a iluminar, esta vez, en formato 35mm. Fue el 28 de diciembre de 1895 cuando en el Salon Indien du Grand Café, los hermanos Lumière proyectaron algunos de sus cortometrajes encumbrando esa fecha como el nacimiento del cine. Desde entonces, Francia es referencia para el séptimo arte. Sienta una cátedra que a veces desde la crítica cuesta transgredir para no parecer descortés. Apellidos como Méliès, Renoir, Truffaut, Godard, Bresson, Polanski… Han conseguido que la arena francesa imponga un canon de certeza y oficialidad cuando se habla de cine. Y ahora, apellidos nigerianos hasta ahora desconocidos se disponen, desde esta tarde, a enamorar a un público selecto, comedido y dispuesto. Tomen nota de estos siete realizadores: Afolayan, Amata & Bongos, Emelonye, Omotoso, Anyaene, Ali-Balogun y Kelani.

A las 20.30 horas dará comienzo el acto de apertura que abrirá estos 4 días intensos de cine africano. Como plato fuerte de esta noche, la película que dará el pistoletazo de salida será Phone Swap del director Kunle Afolayan que estará presente para un posterior debate. Mañana tendrá lugar un encuentro profesional entre productores nigerianos y franceses así como la participación de algunos directores. Ya, a mediodía comenzará el maratón de 5 películas que cerrarán la jornada del viernes. El sábado por la mañana, el epicentro será la conferencia sobre la industria de Nollywood que convocará a diversos críticos, directores y periodistas. Por la tarde, y como en la jornada anterior, otras 5 proyecciones dinamizarán el tercer día de festival. El domingo, 4 películas pondrán el broche final a esta apuesta cinematográfica con el premio del público a la mejor película. Sin lugar a dudas, un dispositivo considerable del que se han hecho eco numerosos medios africanistas y generalistas tanto de Francia (RFI, Africultures, etc.) como en el resto de países (Africa is a Country, This is Africa, The Guardian, etc.). El evento, sin dudas, servirá de trampolín para un mercado relativamente nuevo en el país galo (recientemente se estrenaba en francés NollywoodTV) sin dejar de lado la cartera: los organizadores tuvieron que hacer malabares para afrontar un presupuesto modesto que incluso recurrió a una campaña de crowfunding en la que pedían 8.500€ de los que, lamentablemente, solo han obtenido 2.466€. La crisis y las fuentes de financiación, sea como fuere, se dejan notar.

Largometrajes seleccionados en la Nollywood Week Paris:

1. Phone Swap, de Kunle Afolayan (2012)

2. Inalé, de Jeta Amata & Keke Bongos (2010)

3. Last Flight to Abuja, de Obi Emelonye (2012)

4. Man on Ground, de Akin Omotoso (2012)

5. Ijé, de Chineze Anyaene (2010)

6. Tango with Me, de Mahmood  Ali-Balogun (2012)

7. Maami, deTunde Kelani (2012)

Vídeo del festival

Trailer de Phone Swap, del director Kunle Afolayan, que abre el festival.

 

La pequeña África del barrio Château Rouge

El componente polisémico del barrio parisino de Château Rouge invierte el marquetiniano y acompasado perfil de la Ciudad de la luz en una transfiguración del espacio que tiene lugar en cuestión de minutos. Conceptos como espacio o tiempo se redefinen constantemente en este pequeño planeta negro; en esta pequeña África que mantiene de forma dinámica, adaptada y funcional, su esencia, sus tradiciones.

Hoy hace frío en busca de las tiendas donde venden películas africanas y el clima invitaría más a una hibernación precipitada con té y croissant. Pero no aquí. Rezuma vida: la percepción constante de la música en árabe, wolof, swahili o bantú; la venta ambulante de verduras como el okra o el nyame; frutas como el ditax o el mango; platos típicos como el mafe o el yassa poulet; tejidos con estampados y motivos propios de los países al Sur del Sahara, o las cadenas de peluquerías que desempeñan la hibridación entre una París africanizada son la prueba de una armonización, a veces impuesta desde el Estado, que agrupa a una buena parte de la población subsahariana en la capital francesa. “Hermano, ¿quieres unas gafas de sol? ¡Te salvarán la vista!”. Hassan, un comerciante mauritano jugaba con la metáfora y… ¿Por qué no aceptarla? Si paseas por Château Rouge el principal requisito tiene que ser el de cambiar las lentes con las que observar la realidad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

En Château Rouge la vida trascurre de otra(s) forma(s): la cultura es diseccionada y globalizada lo que provoca que en cualquiera de las calles políglotas y repletas de colores un diola (uno de los grupos étnicos de la Casamance, la region sur de Senegal) no le diga a un mandinga (uno de los grupos mayoritarios de Malí) cómo tiene que vivir. Simplemente se entienden. Se respetan. A las segundas y terceras generaciones de inmigrantes nacidos ya en Francia hay que sumarles, además, una nueva realidad que se deja notar también en este tapiz africano en el corazón de París: en 2010, según el censo francés, los estudiantes africanos representan un 41% de todos los estudiantes extranjeros, de los cuales más de la mitad de ellos son del Magreb y casi un 80% de Marruecos y Argelia.