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“Hola Bamako!”, un acercamiento cultural entre Malí y España

La primera edición de “Hola Bamako!” ya ha arrancado. El festival multidisciplinar, organizado por la Embajada de España en Malí, combina la formación de jóvenes talentos y los conciertos como vía para la colaboración cultural entre ambos países.

Esta nueva iniciativa continua con la estela del programa ACERCA de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) para el fomento de los sectores culturales locales. “Hola Bamako!”, en colaboración con la organización VOCES, pone la bases para la formación de jóvenes malienses a través de tres cursos formativos. Música, cine y radio son las disciplinas elegidas como instrumento de cooperación cultural y cuyos talleres están impartidos respectivamente por Raúl Rodríguez, Lluvia Rojo y Ángel Carmona.

“No es sólo una mera formación sino una manera de que surja un producto cultural al que se le pueda dar seguimiento. Es una oportunidad para que los participantes tengan un elemento que les permita proyectarse profesionalmente, refuerce su currículum y oriente su vocación”, dice el consejero cultural de la Embajada de España en Malí, Guillem Riutord.

Los cursos, que acogen a una decena de participantes por disciplina, se facilitan en el Conservatorio de Artes y Oficios Multimedia Balla Fasséké Kouyaté (CAMM). Los jóvenes, con la ayuda de la actriz y directora Lluvia Rojo, realizarán un cortometraje que será exhibido en el Museo Nacional de Malí mientras que Raúl Rodríguez compartirá ritmos, melodías, letras y técnicas en un taller llamado “Encuentro Intercultural AfroAndaluz”.

En el curso radiofónico, conducido por Ángel Carmona, el programa resultante se emitirá por la radio de Naciones Unidas en Malí. Carmona, director y presentador de “Hoy Empieza Todo” de Radio 3, también dará desde Bamako las ediciones del jueves y viernes de su matinal. La casa-estudio del músico local Toumani Diabaté es el lugar elegido para profundizar en la realidad social y cultural de Malí en un formato que dará espacio a las actividades y a los protagonistas del festival.

“Hola Bamako!” es también el punto de partida al proyecto “La maleta amarilla” ideado por Carmona y que “busca dar un instrumento a los jóvenes apasionados de la radio para que dispongan, reunidos en una maleta, de los elementos materiales técnicos necesarios a la hora de realizar un proyecto radiofónico”, explica Riutord.

En el marco del festival se han programado dos noches de conciertos para disfrutar de los sonidos españoles y malienses en el Museo Nacional de Malí. Estos encuentros son una oportunidad sin ningún tipo de corsés. “Nosotros generamos las condiciones para que los artistas se conozcan pero no imponemos nada. Abrimos las puertas a la libertad creativa con total autonomía”, explica Riutord.

El próximo jueves, los jóvenes músicos malienses darán muestras del taller musical junto a Raúl Rodríguez como anticipo a una velada que cuenta con las actuaciones de Toumani Diabaté y del trío de músicos españoles Carles Benavent, Tino di Geraldo y Jorge Pardo.

El viernes es el turno del baile. Los sonidos innovadores de Fuel Fandango junto a Sidiki Diabaté y Songhoy Blues llegarán al escenario para, ademas de tocar sus repertorios, presentar los avances de este intercambio sonoro. Según se apunta desde la Embajada de España en Malí, los músicos españoles no vienen únicamente a tocar sino que ofrecerán una pequeña residencia artística que posibilite nuevas vías de colaboración.

“Hola Bamako!” tiene como objetivo reforzar las relaciones culturales entre Malí y España. El festival es un ejemplo para potenciar la exposición del talento maliense “en un país con una dinámica cultural fuerte pero con los medios materiales limitados”, según explica el consejero cultural Riutord.

“Ni “Afro-tal” ni “Afro-cual”, soy africana nacida en España”

Cuánta razón tenía Andy Warhol cuando decía eso de que “la gente debe enamorarse con los ojos cerrados”. Hay personas que tienen un don casi divino al ser capaces de causar seísmos internos solo con susurrarnos en el oído. Sí. Hay voces capaces de rozar esa muralla interna que todos alzamos para sobrevivir el día a día y “cumplir” con nuestros quehaceres. Es primavera, y seguro que todos sabréis de lo que hablo. ¿Quién no se bajaría del bus tres paradas antes de la oficina o del lugar de trabajo, llamaría a la jefa o al jefe y diría que está enferma/o para tumbarse al Sol de mayo? Una sensación similar ocurre cuando ella se pone a cantar. El mundo se para. Uno se relaja y ya nada más importa.

Marga Mbande, vocalista catalana de padres guineanos aunque a ella le gusta definirse como “africana nacida en España”, es una auténtica joya dentro de la escena Soul y Funk de la ciudad condal. Y su voz está dejando una huella bien profunda en la escena de la música negra local. Lejos están esos días en que bandas de revival interpretaban insípidas versiones de la Motown. Sucede lo mismo que cuando uno ya se ha enamorado una vez. Dudosamente va a permitirse sentir menos que eso. Desde que españoles de ascendencia africana han empezado a emerger en la escena musical del país, se nos han quitado las ganas de sucedáneos y pasatiempos. El listón está bien alto. Nos lo han demostrado las Sey Sisters, así como otros muchos artistas afincados en ciudades como Barcelona o Madrid y de los que Wiriko intenta ser vocero. Marga, no es una excepción.

Marga Mbande.

Marga Mbande.

Gemma: Cuéntanos un poco de tí.

Marga: Me dedico de manera profesional e independiente a la música, estoy estudiando guitarra y hace unos años me diplomé en turismo. Soy africana, de Guinea Ecuatorial concretamente pero nací y me crié en Barcelona.

G: Una catalana que se considera africana. La identidad siempre es problemática. Explícanos qué significa para tí Guinea.

M: A pesar de haber crecido lejos y de haber visitado Guinea menos de lo que me gustaría, en realidad mi casa gracias a mi madre siempre ha sido África! La comida, las costumbres, nuestra lengua…

G: Y en este encuentro de universos, habrá una dilatada lista de influencias musicales. ¿Qué estilos y artistas te influencian o te gustan más?

M: Yo me identifico con el Soul, el Hip Hop y con eso que todo el mundo llama “Música negra”. Aunque para mí música es música sin más. Si es buena, seguro que me llega y me inspira. Mis primeras influencias han sido sobre todo artistas de r&b de la época de los 80’s y 90’s. Durante una época estuve muy atenta a todo que se hacía en EEUU en esa dirección… Envogue, R.Kelly, Mary J Blige, Arrested development, Public Enemy… ¡Podría estar así hasta mañana! Pero también he escuchado desde siempre ritmos como el Soukous, Ndombolo, Makossa, Rumba Africana (Bolu) uno de los grandes precursores de este estilo fué el gran Franco Luambo, que aún hoy sigue influenciado de alguna manera a muchos músicos africanos. Otros artistas africanos a los que he seguido son Kanda Bongo Man, Eboalo Tin, Greace y Ben Decca, Charlotte Mbando, Maele (Guinea Ecuatorial)… Hacia finales de los 90 me dí cuenta que muchos hijos de inmigrantes (o 3as generaciones) en Europa estaban mezclando sonidos europeos con los nuestros creando el Coupe Decalé o el Azonto mucho más popular estos días. En esta línea sigo a artistas y productores como Don Jazzy, Sele Bobo, Tiwa Savage, P-square, Davido, Yemi Alade la cual colabora con una banda llamada “Alternate Sounds”. Realmente están llevando la música africana a otro nivel y haciendo que se nos reconozca más alrededor del mundo.

G: Nosotros estamos fascinados con lo que emerge del continente. Hay una producción muy fructífera. Pero tú también has trabajado mucho hasta hoy, ¿verdad?

M: Tengo tres trabajos discográficos editados bajo el nombre del grupo de r&b con el que me di a conocer “Dlux” (2003-2012) . Ahora estoy en otra etapa mucho más volcada en los directos y en tocar con formaciones diferentes que en el estudio. De todas formas, cada cierto tiempo saco algún tema inédito con soporte visual que es lo que se lleva ahora. Además, estoy comenzando lo que será mi primer Ep.

G: ¡Que ganas de escucharlo! Y como letrista, ¿qué mensajes hay en tus canciones?

M: Depende del momento. Cada vez más pienso en utilizar mi visibilidad para dejar mensajes. Me guío por lo que pasa a mi alrededor, cojo historias e intento darles la vuelta. Pero hay momentos para todo.

G: Vemos que cantas mucho Soul, R&b, jazz, incluso reggae… Crees que los artistas africanos o de descendencia africana aún no os habéis dado suficientemente cuenta de la gran riqueza sonora de África y que por eso muchos siguen interpretando estilos afroamericanos?

M: Seguramente canto Soul porque tiene mucho de África. Y no puedo hablar por todos los africanos, pero claro que somos conscientes de la riqueza de nuestros ritmos. Y no sólo nosotros. En mi familia por parte de madre siempre ha habido mucha tradición musical. Tengo una serie de canciones que nos pertenecen y que yo suelo versionar en alguno de mis directos. No descarto preparar un trabajo incluyéndolas.

G: Qué interesante. Y hablando del legado familiar. ¿Hablas alguna lengua africana? ¿Por qué no cantas en ella/s?

M: Yo soy Ndowe una de las etnias minoritarias de Guinea Ecuatorial. Hablo combe que es sólo una de nuestras lenguas. Y si he cantado, canto y cantaré en bapuku que es otra de nuestras lenguas. He tenido el placer de interpretar dos de los temas que pertenecen a mi familia con la Big Band Re-fugees.

G: Muchos dirían por eso de vivir con un pie a cada lado de la costa, que eres un ejemplo perfecto de “afropea” y que además cumples perfectamente aquél, para algunos, odioso concepto de “nuevos catalanes” o “nuevos españoles”. ¿Tú qué opinas de todos estos conceptos?

M: Yo soy africana. Entiendo que hay muchas realidades en lo que se refiere a los hijos de inmigrantes africanos alrededor del mundo. El rechazo que muchos hemos sufrido puede llevar a la confusión y al necesitar ser reconocido de alguna manera… De ahí las etiquetas “Afro-tal”, “Afro-cual” pero yo soy africana nacida fuera de África.

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G: Tú naciste aquí después de que tu familia decidiera migrar desde Guinea. ¿Qué piensas cuando ves la forma en la que se trata la migración en países como España?

M: Rabia e indignación. Les pediría que solucionaran el tema de los CIES y de la frontera en Ceuta. Más que una petición es un deseo ferviente. Pero sé que todo se remite a lo económico, es la excusa que ponen para cerrar fronteras… Rabia e indignación. También entiendo que muchos gobiernos africanos tienen su parte de culpa en todo esto.

G: Cierto que hay responsabilidades por todas partes. Pero si hay algo que no entiende de fronteras es la música. En Francia, Gran Bretaña, Portugal o Alemania hay una larga tradición sonora que entronca con el continente africano debido a sus pasados coloniales. ¿Qué barreras encuentras en la sociedad catalana o española a la hora de “vender” tu música? ¿Hay muchos prejuicios aún para venderse fuera de la etiqueta de “world music” o de “escapar” a esencialismos?

M: Cómo bien has dicho, el resto de Europa no sólo tienen más asimilado y más conocimiento de lo que es la música africana. También tienen un mercado mucho más extenso. Aquí las discográficas no contemplan ese género, pero como artistas independientes, muchos africanos en España, están caminando hacia esta dirección. Recuperan nuestros sonido y los fusionan.

G: Y ya puestos a importar sonidos africanos en Europa. ¿Se escucha Marga Mbande en Guinea?

M: Aún no soy reconocida en mi país, pero no descarto moverme y hacer cosas en Guinea. Creo que va a ser cuestión de tiempo.

Páginas llenas de sensualidad africana

Derribar estereotipos es una labor tan larga como trabajosa. Y, a veces, esa labor se entrelaza con otras acciones militantes de algunos colectivos concretos, como la construcción de nuevos espacios para las mujeres y por parte de las mujeres. En esta cruzada la literatura y la cultura, en general, es una poderosa herramienta. Uno de estos ejemplos es el último libro coordinado por la escritora camerunesa Léonora Miano. Volcaniques, une anthologie du plaisir es una antología de relatos que se sumergen en el deseo femenino. Puede parecer un esfuerzo innecesario, pero es evidente que es totalmente necesario que las propias escritoras africanas demuestren que sus experiencias del deseo, de la sensualidad, incluso del erotismo están completamente normalizados.

La autora camerunesa Leonora Miana. Foto:  T. Orban Abacapress.

La autora camerunesa Leonora Miana. Foto: T. Orban Abacapress.

Volcaniques, une anthologie du plaisir aparece como el segundo paso de una estrategia más amplia que tuvo un primer episodio en Première nuit, une anthologie du désir, que tenía un enfoque similar pero desde la perspectiva masculina. En esa ocasión, eran los hombres los que escribían relatos sobre esas temáticas sensuales poco relacionadas con la literatura africana.

volcan-desir-leonora-mianoMiano y sus compañeras de viaje, doce escritoras africanas y caribeñas afrodescendientes, han construido un volumen con el que rompen muchas de las ideas preconcebidas. Es uno de esos ejercicios de ruptura de líneas rojas. ¿Sobre qué pueden y deben escribir los autores africanos? ¿Cuáles son los límites de la intimidad de los creadores? Los doce relatos que componen Volcaniques, une anthologie du plaisir demuestran que la literatura africana es ilimitada, que las sociedades africanas también viven de experiencias sensuales y que el papel de las mujeres puede ser más diverso y más variado de lo que la miopía occidental está dispuesta a aceptar. En todo caso, Volcaniques, une anthologie du plaisir tampoco tiene empacho en demostrar que la condición femenina tiene todavía espacios por conquistar, pero al mismo tiempo, que son las propias mujeres las que portan el estandarte del nuevo papel que se está construyendo.

Bajo el rótulo luminoso de historias sobre el deseo femenino en Volcaniques, une anthologie du plaisir, las autoras despliegan todo un abanico de aspectos concretos, de sentimientos diversos, de enfoques diferentes y de voces heterogéneas. Está la de la joven que está despertando a su sexualidad gracias a la combinación de las lecturas eróticas y las experiencias de una prima con un visión naturalizada del sexo sin compromiso es incluso instrumentalizado. Pero las más de doscientas páginas de este volumen también dejan espacio a una visión casi metafísica de las relaciones sexuales, o para la visión del sexo como un vano recurso para llenar espacios afectivos, e incluso para un enfoque de la sensualidad desde la madurez y la sensualidad más allá del ardor.

Las doce plumas privilegiadas que firman estos relatos, a saber, Hemley Boum, Nafissatou Dia Diouf, Marie Dô, Nathalie Etoke, Gilda Gonfier, Axelle Jah Njiké, Fabienne Kanor, Gaël Octavia, Gisèle Pineau, Silex, Elizabeth Tchoungui, Léonora Miano, presentan un espectro casi inabarcable, de temáticas y enfoques sobre la sensualidad, pero también de voces diversas y de estilos distintos.

Como la propia Miano señala en la contraportada de la obra: “Muchas mujeres se reconocerán en estas páginas, sean de dónde sean. En cuanto a los hombres, encontrarán, quizá, la clave del gran misterio que parece ser, para algunos, el placer femenino”. Cierto que ese halo de misterio existe, pero se acrecienta aún más en el caso de las mujeres africanas, que en el imaginario occidental parecen abocadas a la pasividad y a las que no se reconoce la capacidad del disfrute y, sobre todo, la reivindicación de su propia sexualidad.

A la espera de que alguna editorial se lance a traducir este libro, aquí se puede disfrutar de algunas de sus páginas en francés.

Y África crea – Nueva colaboración con la Fundación Voces

La pregunta podría ser ¿qué sabes sobre el arte africano? Pero no os equivoquéis, las manifestaciones artísticas de África subsahariana no caben en este post, ni siquiera en este blog. ¿Alguien puede sinceramente pensar que un continente poblado por mil millones de personas es un desierto cultural? ¿De verdad, estamos dispuestos a aceptar que en ciudades populosas como Lagos, Nairobi, Ciudad del Cabo o Dakar el arte no bulle?

Los muros de estas urbes hablan como lo hacen los de las ciudades del norte. En noviembre, después de que la primera feria de arte africano contemporáneo tomara Londres, la mayor subasta de arte contemporáneo del África del Este generó en Nairobi más de 200.000 euros en un solo día. Nollywood (en Nigeria) es la segunda industria cinematográfica más productiva del mundo (por detrás de la india de Bollywood, pero por delante de la todopoderosa estadounidense de Hollywood). El Azonto y el Kwaito resuenan en las pistas de baile de todo el planeta. Y autoras como la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie o la zimbabuense NoViolet Bulawayo, o editoriales como Kwani? o Chimurenga, se cuelan discretamente en la hermética industria editorial global respondiendo a las necesidades de los lectores africanos. África se mueve, crea y se expresa a través del arte y sólo una miopía condescendiente impide a Occidente disfrutar de todas estas iniciativas, de estos movimientos, de estas corrientes y de estas expresiones.

Wiriko es una asociación cultural que se ha marcado como objetivo difundir las manifestaciones artísticas de África al Sur del Sáhara y en su diáspora. Hablamos de arte y cultura para intentar contrarrestar las únicas informaciones que nos llegan del “continente negro” sobre desastres naturales, guerras, hambrunas, desgracias, pobreza, miseria y violencia. No es el desinterés lo que silencia estas manifestaciones, sino la falta de información. Cuando nos explican que en Dar Es Salaam, la capital tanzana, se celebra una semana de la moda, una fashion week (que suena aún más pomposo), no podemos más que sorprendernos. Cuando nos damos cuenta de cómo el Afrobeat ha colonizado el mundo partiendo desde Nigeria, queremos saber más, escuchar más. Cuando somos testigos del poder que tiene la gráfica y la fotografía en las sociedades africanas en la transmisión de mensajes y en la transformación social. Cuando nos ponen delante a los directores del cine de animación africano no podemos esconder el interés y entusiasmo que suponen sus propuestas. Cuando nos muestran cómo los cómics en África occidental son a la par críticos, educativos y exitosos, pensamos que, definitivamente, quizá tenemos algo por aprender.

 

logo_vocesPor eso, en Wiriko hemos recogido el guante que nos han lanzado desde Voces. Nos han ofrecido implicarnos en el proyecto de este blog y no hemos podido negarnos. Ellos creen en “la fuerza transformadora de la creatividad, la formación y la cultura” y Wiriko considera que el panorama africano es un buen ejemplo de ese potencial. Es cierto que las industrias creativas africanas se enfrentan a importantes dificultadesy una de ellas, quizá el más importante, es la miopía, son los prejuicios occidentales. Y a pesar de ello, África crea.

Desde Wiriko hemos adquirido el compromiso de traer hasta este blog, de manera regular, las experiencias que pueden ayudar a cambiar nuestra imagen del continente africano y de sus habitantes. Queremos compartir la evidencia de que las sociedades africanas son tremendamente dinámicas, creativas y activas. Que las formas de expresión que se dan el continente vecino son diversas, que pueden servir a intereses estéticos o sociales, que se usan para reivindicar y para construir, para transformar y, sobre todo, para crear.

Esperamos que a través de este blog las expresiones artísticas africanas ganen visibilidad, que los artistas africanos se encuentren con una nueva ventana, que los artistas occidentales descubran otras fuentes de inspiración y que el público pueda disfrutar también de esas nuevas experiencias. Esperamos que este blog ayude a cambiar la imagen de África y de los africanos, y que nos ayude a mirar de otro modo a los nacidos en el continente vecino que viven entre nosotros, porque igual que Voces, Wiriko también piensa que la cultura puede ayudar a transformar.

Las evidencias científicas han probado que la humanidad nació en África. La historia nos ha enseñado que muchos artistas occidentales han mirado, a veces en secreto, hacia el talento africano. La actualidad nos demuestra que las sociedades africanas siguen expresando y construyendo a través del arte, con una exquisita habilidad para combinar una rica tradición con una rabiosa modernidad. Nuestro objetivo es simple. Queremos que se despierte y se deje entrar otra visión de África, la del África que crea.

Vanessa Anaya, Carlos Bajo, Sebastián Ruiz, Gemma Solés