Un análisis de cine para el conflicto en Malí

Presentamos algunas pistas para una aproximación al conflicto de Malí a través de la película Yeelen (La luz) estrenada en 1987, y dirigida por el maliense Souleymane Cissé. Yeelen se sitúa en el siglo XIII en un ambiente rural para contar la rebelión de un hijo contra su tiránico padre. El director explicaba de esta forma que: “la aceptación de los valores más arcaicos de la cultura africana es la manera en que las sociedades pueden mantenerse alejadas de la alienación”.

Souleymane Cisse, director maliense de la película Yeelen.

El pasado 21 de octubre se cumplían siete meses del golpe de Estado en Malí auspiciado por la junta militar encabezada por el capitán Amadou Haya Sanogo, a pesar de que existe un gobierno de transición liderado por el presidente interino Dioncounda Traoré. Tres grupos armados, la rama de Al Qaeda en el Magreb (AQMI); su filial, el Movimiento para la Unicidad del Yihad en África Occidental (MUYAO); y los tuaregs radicales de Ansar Dine, continúan con el dominio desde finales de marzo de la franja septentrional de Malí, unos 830.000 kilómetros cuadrados. En este marco de incertidumbre donde el paso en firme del Consejo de Seguridad de la ONU para aprobar la intervención militar está previsto que se resuelva durante esta semana, queremos aportar un estudio tangencial, quizás poco usual, al conflicto que tiene lugar en el que otrora fuera el gran Imperio de Malí: un análisis de la película Yeelen (1987), dirigida por el maliense Souleymane Cissé.

Yeelen puede aportar algunas pistas para comprender el componente tradicional de esta región de la mano de la etnia bambara. De hecho, Cissé se enmarcaría en la que se ha convenido en denominar la primera generación de directores africanos que durante los años de las independencias estaba convencido del rol didáctico que la imagen podía ejercer sobre las poblaciones analfabetas y del grado profundo de concienciación política al que podía llegar el cine. Nacido en Bamako, el 24 de abril de 1940, Cissé considera que la aceptación de los valores más arcaicos de la cultura africana es la manera en que las sociedades puedan mantenerse alejadas de la alienación.

A partir de Yeelen, Cissé orienta su mirada hacia los valores singulares de su sociedad, hacia el universo simbólico de los ancestros y el poder divino de los elementos. Profundamente enraizado en la realidad africana, en los problemas y aspiraciones de sus pueblos, esta película fue la primera de África subsahariana en ganar la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1987. Así, Yeelen supone una ruptura con el estilo naturalista y de corte social de las anteriores películas de Cissé, y del cine africano en general, orientándose hacia una práctica cinematográfica en la que la narración oral y la espiritualidad simbólica van a conformar el esqueleto de su obra posterior. Como subraya Gudalupe Arensburg “el simbolismo y el misticismo son los elementos sobre los que se apoya la narración de esta película-alegoría, situada en el siglo XIII en un ambiente rural en Malí, para contar la rebelión de un hijo contra su tiránico padre”.

Fotograma de la película Yeelen.

Sin lugar a dudas, este trabajo está repleto de simbolismos, algunos imperceptibles para los no iniciados en la cultura bambara, como es el caso de los caminos del aprendizaje tradicional que se describen en la película. En la sociedad bambara se pueden identificar seis agrupaciones, clanes o sociedades llamadas dyo que son las encargadas de instruir a los jóvenes. Finalmente, el iniciado que ha alcanzado el nivel más alto de enseñanza, se convierte en instructor y fuente de conocimientos tradicionales. En la película se subraya especialmente la segunda etapa de aprendizaje que es el Komo (saber destinado a asegurar, a través de la relación con los ancestros, el dominio de las fuerzas telúricas), relacionado con el uso y la transmisión del conocimiento a lo largo de las generaciones africanas. Este Komo se articula en Yeelen para condenar la apropiación del poder y el conocimiento por parte de los mayores y la dificultad que la tradición otorga a dejar libre el camino a las nuevas generaciones.

Pero volviendo al argumento, al inicio de la película se nos muestra una serie de créditos. El primer bloque muestra cuatro ideogramas bambara cuya traducción dice: El calor / da el fuego / y los dos mundos, la tierra y el cielo, / existen a través de la luz. El segundo bloque presenta tres textos que sintetizan los pilares del Komo: el Kore (séptima y última sociedad de iniciación), el ala del Kore (emblema del poder del conocimiento) y el kolonkalanni (bastón mágico utilizado para señalar y castigar a los que violan la ley). Estos intertítulos invitan a una primera lectura de interpretación de la película a la luz de un antiguo sistema de saberes (el Komo). Igualmente omite cualquier referencia al Mali contemporáneo, ni a ningún periodo histórico concreto.

Si el corpus de conocimiento al que hace referencia el prólogo remite al grupo dominante de los bambara, la trama que despliega la película se refiere a la historia de una familia, los Diarra, de la que conocemos a un padre (Soma), una madre (Banièba), un hijo (Nianankoro) y dos hermanos del padre (Bafing y Djigui, hermano gemelo de Soma). Lo primero para poder interpretar Yeelen es preguntarse sobre las razones que empujan al padre a perseguir al hijo, y si estas razones están inscritas en un marco exclusivamente mítico, o si dejan abiertos márgenes para juzgar los actos de Soma. Así, el relato de Yeelen queda inscrito entre el mito y la historia. Encontramos en el relato dos versiones de la fuga de Nianankoro: según Banièba, ella se lleva a Nianankoro con el collar mágico y el ojo del Kore para salvarlo de la voluntad homicida del padre; según Soma, esta voluntad de castigar al hijo está justificada por el intento de traicionar el Komo adueñándose de los fetiches sagrados.

Fotograma de la película Yeelen.

Por lo tanto, Yeelen adquiere una doble dimensión: por una lado, la vertiente artística y técnica que nos conduce a la historia tradicional de los bambara, a  sus ancestros y a los signos mágicos de su poder; por otro lado, la vertiente de la leyenda capaz de ser reconstruida en otro tiempo puramente cinematográfico. Arensburg lo resume de la siguiente manera: “Técnica y mito encuentran en Yeelen un punto de combustión común: la luz. La técnica de la luz que es el cine se ha hecho cargo de gestionar todos los mitos, y el cine de Cissé llega a la cumbre de sus posibilidades cuando se muestra capaz, como en esta película de enorme éxito, de alcanzar la maestría técnica en la recuperación del mito fundador de un pueblo”.

Buscar algunas pistas sobre la tradición en Mali que permitan comprender mejor el conflicto del país, se hace interesante por el encuadre metodológico o técnica cinematográfica aplicada por el director y que es conocida como retorno al origen. Es decir, Cissé adapta el guión hacia una forma de vida antigua y rural, hacia una energía que emana de sus valores culturales, con el objetivo de confrontar los problemas del presente y las incertidumbres del futuro. Tras la reunión de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) el pasado fin de semana en Abuja (Nigeria), parece que el contingente de al menos 3.300 hombres para liberar el norte de Malí del yugo islamista está muy próximo. Está por ver si los valores de la tradición de una sociedad como la bambara, mostrados en Yeelen se verán alterados en lo que se antoja como un nuevo Afganistán.

Para los que quieran profundizar en el análisis de Yeelen, aquí os dejamos la película.

http://www.youtube.com/watch?v=5dcAzIvb9yg

Del ‘Dandismo’ a la ‘Sapeulogie’: una oda a la elegancia

Ya lo decía el poeta – y dandi- francés , Charles Baudelaire, en su ensayo sobre el pintor Constantine Guys: “Dandi es aquel que puede llegar a elevar la estética al nivel de la religión”. Los protagonistas de nuestra sección de hoy cumplen a rajatabla los preceptos de esta tendencia que no es una novedad.

Dandis del siglo XVIII

En el siglo XVIII y XIX en Gran Bretaña, dandi (o galán) se refería al hombre que daba especial importancia a su apariencia física, utilizaba un lenguaje refinado, buenos modales y aparentaba un estilo de vida aristocrático a pesar de ser de clase media trabajadora. El ser dandi requería, además, tener una gran audiencia y ser admirado por sus impecables maneras y por su estilo gentlemen. La influencia en Francia del dandi británico por antonomasia, Beau Brummell, tuvo su mayor auge durante la época de la Revolución Francesa cuando su ropa y modales empezaron a ser imitados, sobretodo en los barrios bohemios y burgueses.

Baudelaire añadía: “No hay otra profesión más que la elegancia…no hay otro estatus más que cultivar la idea de belleza en sus propias personas…El dandi tienen que aspirar a ser sublime sin interrupción: tiene que vivir y dormir ante el espejo”.

Julious Soubise

Esta moda impactó a niveles sorprendentes y en diferentes grupos sociales, teniendo en cuenta que el contexto histórico era el de la trata de esclavos por parte de los colonos británicos y franceses. Así, los dandis empezaron a hacer gala de su estatus vistiendo a sus esclavos con su mismo estilo y convirtiéndolos en “esclavos de lujo”. A medida que los esclavos tenían más libertad, fueron customizando sus trajes a su propio estilo, llegando a ser importantes figuras de la alta sociedad londinense. Tal es el caso Julious Soubise, un esclavo afrocaribeño de la Duquesa de Queensbury que dio lugar a la primera manifestación conocida de dandismo negro.

Zoot Suit

El dandismo negro, ha trascendido épocas y lugares: desde el siglo XVIII hasta los años cuarenta del siglo pasado, y desde Londres hasta Harlem, para llevarnos hasta el pleno furor de la era del Jazz en plena II Guerra Mundial. Norteamericanos y chicanos ponían el boga el Zoot Suite, traje de chaqueta con pantalones anchos de cintura alta y hombreras. El gasto que conllevaba la “excentricidad” era considerado antipatriótico en plena época de guerra, por lo que el Zoot Suite se estableció como símbolo de rebeldía, libertad y autodeterminación. Francia y México tuvieron sus versiones con los Zazous y los Pachucos respectivamente. Los Pachucos tuvieron como icono a Tin tán, el archiconocido actor mexicano.

 

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El actor mexicano Tin Tán como Pachuco

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Zazous de Francia

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Volviendo la mirada hacia África, el dandismo negro se ha manifestado desde hace ya muchas décadas con los Sapeurs de Brazzaville y de Kinshasa.

Los ‘Sapeurs’: elegancia y actitud

Si nos damos un paseo por el barrio de Bakongo, en Brazzaville (República del Congo) seguramente nos encontremos a los más elegantes de la ciudad, y probablemente del país. El nombre viene de la asociación SAPE “Le Societe des Ambianceurs et des Personnes Elegantes” (Sociedad de Ambientadores y de Personas Elegantes) creando toda una escuela: la Sapologie. Su origen se remonta al fin de la I Guerra Mundial, cuando André Grenard Matsoua (1899-1942), líder político y religioso anticolonial, volvió de Francia vistiendo trajes occidentales, creando tendencia y pasando a ser el Gran Sapeur. Pero el considerado padre de la Sapologie fue el músico Papa Wemba, originario de Kinshasa (RDC), que utilizó sus trajes y su estilo como forma de resistencia ante la prohibición del dictador Mobutu de vestir ropa occidental. A cambio era obligatorio vestir el “abacost” (a bas le coustume- debajo del traje-), asfixiante para el clima tropical de la región, a lo que Papa Wemba se negó y continuó vistiendo sus trajes de corte occidental.

También llamados “los parisinos”, ellos mismos se consideran como un fenómeno social y un movimiento cultural integrado en la sociedad congoleña, siendo una de las respuestas de una sociedad devastada por tanto años de guerra. Según ellos “es el culto de parecer en una sociedad en crisis”. Una respuesta basada en un amplio código de conducta, con el pacifismo, el higiene, el respeto y el saber vivir como principales valores. Y así es como educan a las nuevas generaciones de Sapeurs y como esta forma de vida se transmite y se mantiene viva en el tiempo y en el espacio. La diáspora también tiene su modo de vida Sapeur en los países europeos a los que emigran.

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Foto: Daniele Tamagni

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Foto: Hector Mediavilla

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Culto, arte o espectáculo, su elegancia no es de ningún modo improvisada: la marca, los colores – tres colores a la vez como máximo, y bien combinados- y los complementos –puro, bastón, pipa, sombreros, etc- son algunos de los detalles más pensados. Y no está exento de tendencias y creaciones dentro del propio movimiento, como los Picadilly que utilizan faldas escocesas en honor al príncipe Carlos de Inglaterra.

No es fácil hacerse con trajes, zapatos y complementos de marca que cuestan un dineral en uno de los países con más alto índice de pobreza. Para ello trabajan, ahorran y encuentran sus propios mecanismos de acceso, como el alquilar de sus trajes por días. Ir bien vestidos para los Sapeurs es como alimentar el alma y demostrar su éxito social. Y gracias a ello tienen un papel importante de representación dentro de su comunidad en la que son a menudo invitados de honor en importantes celebraciones y gozan de un gran respeto tanto por parte de la familia, como por la sociedad en general.

Una búsqueda constante de la felicidad y rechazo a la pobreza, que se culmina con el sueño de visitar algún día París. París como mito idealizado que aún sigue vivo en muchos imaginarios. Pero no lo malinterpretemos, a pesar de que utilizan trajes de diseñadores como Armani, Yves Saint Laurent, Cacharel, Yamamoto o Cavalli, entre otros, los Sapeurs han creado su propio estilo. No se puede entender sólo como una oda a la cultura occidental, sino como una reinterpretación de ésta, en la que incluso se inspiran los diseñadores occidentales. Se podrían considerar como cultura de ida y vuelta.

Para los Sapeurs ¡lo importante es la actitud!

Si queréis saber más sobre los Sapeurs, os recomendamos el fantástico trabajo del fotógrafo Héctor Mediavilla, que además presenta su nuevo libro S.A.P.E, durante el mes de enero de 2013 en París, donde se expone su trabajo. Aquí encontraréis más información sobre las actividades programadas, así que si andáis por allí, no os lo perdáis.

Para los que no estéis por allí, estad atentos porque durante los próximos meses tendremos la oportunidad de acercarnos a los Sapeurs también en Barcelona. Para ir abriendo boca, os dejamos un documental del propio Héctor Mediavilla que retrata muy bien a nuestros protagonistas:

También os dejamos el enlace al documental de “Dimanche à Brazzaville” que retrata muy bien esta y otras realidades.

¡Que disfrutéis!

Fuentes:

La interculturalidad sueca: Festival de Malmo

La importancia del cine magrebí cada vez tiene más resonancias en las salas europeas y no solo en las de películas de cine independiente. La última muestra fue el ejemplo de la película premiada en diversos festivales Microphone del joven director y guionista Ahmad Abdalla (1978) y que retrataba la escena artística underground de Alejandría (Egipto). Las revueltas de la primavera árabe hcieron que los micrófonos y cámaras dieran una visibilidad inusual a los artistas y creadores de países con tanta trayectoria cinematográfica como Egipto. ¿Cómo miran el mundo desde el norte de África? ¿Desde los países árabes? El espejo de estas sociedades ha quedado retratado en el recién clausurado la 60 edición del Festival de cine de San Sebastián en ejemplos de películas iraníes (Parviz, mención especial en el premio Kutxa Nuevos Directores), turcas (Rhino season, premio del jurado a la Mejor Fotografía), libanesas (Sleepless nights o El ataque, cooproducida por Qatar, Bélgica y Francia y que ha obtenido la mención especial del jurado y el premio TV Otra Mirada), tunecinas (Challat of Tunis), egipcias (Coming forth by day) o la egicia-marroquí (Wave, premio Cine en Movimiento).

Precisamente, esta es la idea con la que juegan los organizadores del segundo Festival de Malmo: Malmo Arab Film Festival, que se celebra en Suecia. Un evento meramente cultural que no tiene fines económicos y cuyo principal objetivo es promover el entendimiento y el intercambio cultural entre los grupos étnicos de habla árabe y otras personas que comparten la vida en este país nórdico, especialmente en Malmö y Skåne. Un año más, la cita es obligada.

El entendimiento intercultural a través del cine se ha convertido en una necesidad para la convivencia positiva y exitosa entre las diferentes comunidades. Por ello el programa del festival incluye además de 45 películas de 28 países árabes, otros elementos que pueden crear espacios para este diálogo entre las culturas árabe y occidental. Aprovechamos para dejaros una de las obras más notorias que el director iraní Abbas Kiarostami filmó en Uganda en el año 2000, ya que parte de su filmografía será revisada y analizada durante los 8 días del festival. En concreto, el documental que os queremos mostrar a continuación (en VO) es ABC Africa. Kiarostami y su ayudante, Seyfolah Samadian, a petición de una asociación humanitaria, el FIDA, graban en Kampala durante 10 días los rostros de niños huérfanos que han perdido a sus padres a causa del sida. La cámara se convierte en testigo de sus penas y sus risas, de los contrastes, de la música y del silencio, de la vida y la muerte.

Además os presentamos el trailer de una de las peliculas que se mostrarán en el MAFF: La furgoneta (Marruecos 2010). El director Hassan Benjelloun, retrata la historia de Yamna, Amal y Nawal, tres marroquíes que dejan Marruecos para buscar una vida mejor y que son engañados por una red de prostitución en Bélgica. La película refleja una realidad que es compartida por miles de mujeres que se convierten en esclavas sexuales.

Ancestros en la gran pantalla

Nuevas recomendaciones cinematográficas.

La primera de ellas es The Mirror Boy, del nigeriano Obi Emelonye, y narra las hazañas de un joven afrobritánico a la descubierta de sus raíces, en la Gambia natal de su madre, donde la figura de un espectro que solo él puede ver, se presenta como el hilo conductor de una especie de rito de pasaje por el que el muchacho es conducido. Aquí podéis ver el trailer… Are Your Ready For The Journey?

http://youtu.be/0p3WjSD-tLs

Otra de nuestras sugerencias es la increíble película de animación de Cilia Sawadogo (L’arbre aux esprits), que versa sobre las aventuras de dos niños a los que se les confía proteger un baobab centenario que representa el equilibrio de la naturaleza. En la sabana desértica, Kodou y Tano conocen a Ayoka, la cuidadora de un árbol centenario que un contratista quiere cortar. Kodou, guiado por Ayoka, busca a sus antepasados para pedirles ayuda. Tano se queda en el tronco del árbol para protegerlo. Pero los antepasados solo pueden aconsejarles. Los niños deberán encontrar la solución. Entonces descubren que el enorme baobab es la puerta entre dos mundos. El espíritu de la lluvia, apresado por el espíritu de la sequía, no puede volver a la tierra. Sin el baobab sagrado, el camino hacia la tierra se cerrará para siempre y el equilibrio con la naturaleza se romperá.

En otro registro muy distinto, os recomendamos el documental Le collier et la perle, del senegalés Mamadou Sellou Diallo. Una carta de un padre que se interroga sobre la difícil vida de la mujer, concretamente de su esposa. Reflexiona sobre el embarazo, profundiza en el sufrimiento y el en placer, en el dolor del parto y la felicidad de dar a la luz, ahondando en su sexualidad y su rol dentro de las prácticas de la poligamia…  Sólo podemos dejaros un fragmento del reportaje, pero esperamos que sea suficiente para alentaros a buscarlo en festivales, muestras de cine africano…

Y por último, os presentamos dos cortos muy dispares:

El primero es el sudafricano Umkhungo (The Gift). De la mano de Matthew Jankes, el film narra la historia de un niño huérfano en los suburbios de Johannesbourg al que desde la infancia tiene poderes  sobrenaturales. Cuando el chaval es rescatado por un criminal de la calle, sus habilidades mágicas se convertirán en una ayuda muy valiosa para el delincuente.

Y el último elogio de hoy es para el maliense Tinye So (La casa de la verdad), del director Daouda Coulibaly. Esta cinta representa una advertencia por la pérdida de respeto de los jóvenes bambara hacia el universo de los ancestros, donde los propios antepasados deciden hacer una llamada a las nuevas generaciones. “Los ancestros tienen algo que contaros. Estad atentos“.

Proyecto Documental Oussouye

Desde el GESA (Grupo de Estudio de las Sociedades Africanas), se nos pide el apoyo al proyecto para financiar un documental sobre los poderes tradicionales en Casamance, sur de Senegal. Wiriko apoya este proyecto! Nos ayudas? 😉

http://www.verkami.com/projects/2453-documental-oussouye

Descripción del proyecto

QUIÉNES SOMOS
GESA (Grupo de Estudio de las Sociedades Africanas), es un equipo de investigación de la Universidad de Barcelona reconocido por la Generalitat de Catalunya y con un amplio prestigio internacional. Es el grupo coordinador de la red interuniversitaria ARDA, (Agrupament per a la Recerca i la Docència d’Àfrica), formada en el año 1997. Esta red visibiliza un entramado de vínculos de investigación y docencia sobre las sociedades africanas que funciona desde los 90, y está compuesto principalmente por el Grupo de Estudios Africanos de la Universidad Autónoma de Madrid, el Grupo África de la Universidad de Granada, la sección África de Hegoa en la EHU (Universidad del País Vasco) y el Grupo de estudios africanos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Estas conexiones facilitan la interdisciplinariedad en todos los proyectos del GESA, ya que miembros de los otros equipos del ARDA actúan como colaboradores externos.

La línea de investigación que lleva el equipo de GESA se ha centrado en las transformaciones del pensamiento africano, tanto en tiempos históricos como durante los estados independientes, así como la interacción entre los sistemas tradicionales y los sistemas democráticos después de las independencias.
Estas líneas de investigación han sido avaladas por diferentes proyectos estatales entre los que cabe destacar Movimientos transfronterizos y construcción de nuevas prácticas ciudadanas en África y Europa. Las obras colectivas editadas por el grupo GESA ponen de relieve las miserias y las incapacidades del paradigma modernizador al sur del Sahara.

Ferran Iniesta es el coordinador de GESA y ha sido el investigador principal de la mayoría de los proyectos desarrollados hasta ahora por el grupo. Ha dirigido seis proyectos de investigación (1992-2005), tres de los cuales con centros especializados extranjeros. Tiene reconocidos tres tramos de investigación (1987-2004) por la Comisión Nacional de Evaluación de la Actividad Investigadora. Con una trayectoria sin parangón en España, es el director del proyecto y ejerce la tutela sobre la investigación. Por otro lado, Jordi Tomàs, antropólogo de referencia en la realidad de la Casamance y miembro del mismo grupo de investigación, aporta su experiencia y su conocimiento del territorio en su implicación en el proyecto. El resto del equipo está formado por jóvenes investigadores de diversas disciplinas que comparten el interés por África y por ahondar en experiencias que puedan suponer un enriquecimiento cultural.

EL PROYECTO
Desde hace más de 30 años hay un conflicto instalado en el sur de Senegal, en la región de la Casamance (aunque la fecha de inicio siempre pueda ser matizada y discutida). Se trata de uno de esos conflictos considerados de baja intensidad, en los que las cifras de víctimas no alcanzan unos baremos cuantitativos establecidos. Sin embargo, esta clasificación técnica no hace que el dolor, el terror y los inconvenientes de quienes lo sufren sean menos intensos.

Oussouye. Fotografía de Jordi Tomàs

En estas tres décadas, el conflicto de la Casamance ha vivido todo tipo de evoluciones y en los últimos años se han producido diversos movimientos encaminados a la consecución de la paz. Se han firmado diversos tratados parciales, pero el conflicto aún no se ha resuelto. A pesar de esa situación confusa y ambigua, hay un territorio en el que desde hace casi diez años no se ha producido ningún episodio de violencia relacionado con el enfrentamiento entre el independentista Mouvement des Forces Democratiques de la Casamance (MFDC) y el ejército senegalés. Se trata del reino de Oussouye. La violencia cesó en este territorio inmediatamente después de que fuese entronizado el rey.

Luego de años de investigación y trabajo de campo en Casamance, queremos producir un documento audiovisual que proporcione las herramientas para una mayor difusión y entendimiento del conflicto, y explicar el origen de una situación particular que llega hasta nuestros días.

Queremos reflejar la importancia de la tradición y de las autoridades tradicionales en las sociedades africanas, haciendo énfasis en que el carácter tradicional no comporta un freno a la modernización. Este proyecto puede significar un cambio de tendencia a la hora de poner en relevancia los valores tradicionales y el papel protagonista que pueden tomar las autoridades tradicionales para actuar como interlocutores completamente válidos en los procesos de paz, para una resolución definitiva del conflicto de Casamance.

QUÉ NECESITAMOS
Una parte del equipo estará en Casamance, concretamente en el reino de Oussouye, durante el mes de julio de 2012, para concluir el trabajo de campo y organizar el posterior período de rodaje.

El rodaje se realizará en noviembre de 2012 con el equipo de producción en Oussouye.

GESA cuenta para este proyecto con una dotación económica de 9.600 € por parte del ICIP(Institut Català Internacional per la Pau) a través de la AGAUR, Agència de Gestió d’Ajuts Universitaris i de Recerca.

Nos hemos aventurado a esta experiencia de crowfounding porque necesitamos la suma extra de 4.300 € para poder cubrir los gastos de alquiler, seguro y traslado del material de video y audio para el rodaje en Senegal. Esto es imprescindible para garantizar el mínimo de calidad que nos hemos propuesto.

Si llegamos a superar el objetivo económico de 4.300 €, tenemos en la lista varios ítems que podremos mejorar en orden de obtener un mejor resultado en el producto final, desde cubrir los gastos de viaje del equipo, a subtítulos, gráfica, difusión, etc.

Tu aporte y difusión significa mucho para nosotros. ¡GRACIAS!

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Para más información puedes escribirnos a:
oussouye.doc@gmail.com

The Black Power Mixtape 1967 -1975

Black Power

The Black Power Mixtape 1967 -1975 es un documental que incluye testimonios y entrevistas determinantes, una banda sonora muy pero que muy potente y un contenido político revolucionario que cambió el curso de la historia, en un formato que recoge varias cintas perfectamente editadas, bajo la dirección del periodista sueco Göran Hugo Olsson.

Mientras buscaba imágenes de archivo para su reciente documental sobre Billy Paul, el cineasta Göran Hugo Olsson encontró en los sótanos de la televisión sueca un verdadero tesoro: montones de latas con reportajes de la época –filmados en 16 mm– sobre la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos. Suecia cubrió los hechos con especial interés y simpatía por la causa (la corona escandinava hizo donaciones a la campaña de Martin Luther King) y sus corresponsales no sólo hablaron con los dirigentes más radicales sino que también registraron, con la ingenuidad del extranjero, la vida cotidiana en el gueto. Olsson expone todo en forma cronológica: un collage de imágenes prácticamente inéditas por donde desfilan Stokely Carmichael, Eldridge Cleaver, Angela Davis, Huey P. Newton y un largo etcétera. Algunos sobrevivientes de la época, como Harry Belafonte, aportan comentarios retrospectivos, y también lo hacen exponentes de la cultura afroamericana actual como Erykah Badu o Questlove, autor de la música original del film.

Xenofobia británica en la cámara de Akomfrah

Handsworth Songs trata la diáspora desde las experiencias de las comunidades negras de la Gran Bretaña post-imperial. A través de imágenes de archivo, el director John Akomfrah quiso plasmar las problemáticas sociales y las jerarquías económicas marcadamente racistas que la emigración afrodescendiente sufrió (y sigue sufriendo, en parte gracias a las políticas discriminatórias de la Dama de Hierro y sus sucesores) por las calles del barrio norteño de Handsworth (Birmingham). Junto al famoso barrio de Brixton, fue el principal eje de recepción de emigración poco cualificada, y también uno de los principales focos de disturbios desde 1981.

De nuevo, tenemos el deber y la enorme suerte de poder visionarlo entero online

http://youtu.be/L3jPGI3uIWQ

http://youtu.be/tui_Ei0VPDA

http://youtu.be/bTyzb8-bKoU

http://youtu.be/AsopzD-9YYU

En el ring africano: Muhammad Ali contra el Imperialismo

Mohamed Ali en el antiguo Zaire.

Cassius Clay, alias Muhammad Ali, protagonizó junto al boxeador George Foreman el mayor evento de boxeo de la historia. El acontecimiento (Kinshasa, 30 de octubre de 1974) fue bautizado como The Rumble in the Jungle y convirtió en capital del boxeo al antiguo Zaire de Mobutu (actual República Democrática del Congo), cuando el dictador estaba obsesionado en convertir Kinshasa en la ciudad más importante de África.

Los zaireños recibieron a Alí con gritos de ‘Alí bomaye’, que en lingala significa ‘Alí mátalo’ en una ciudad que, por aquel entonces, acogió no solo a estrellas mundiales del mundo del deporte sino músicos de la talla de BB King o James Brown,  y otros muchos músicos africanos.

El director norteamericano Leon Gast siguió a los dos protagonistas durante su periplo, y el 1996 editó el documental When We Were Kings. En él se critica a una sociedad norteamericana hipócrita y racista a la que el protagonista desprestigia en todo momento con su carácter rebelde y su lengua viperina. Pero sobretodo se plasma el contexto político, cultural y social del Zaire de los 70, tanto a nivel local como internacional, en un evento que se convirtió en un show mediático que costó una fortuna al gobierno del país, y que no estuvo exento de contradicciones y absurdos que ponían en evidencia al dictador Sese Seko.

Es una documento impagable. Disfrútenlo!

http://youtu.be/CRoNgSxN9e8

http://youtu.be/CGW0w7btQXo

http://youtu.be/rW5jmyIiBOo

http://youtu.be/6cSIXNGX5YE

http://youtu.be/LaHfEIj_zwc

http://youtu.be/9ZZM7CW0_5I

Superación en clave de Sol

 

Benda Bilili

Staff Benda Bilili (literalmente “mirar más allá de las apariencias”) es el nombre de una banda congoleña que se mueve entre la antigua rumba zairense y varios estilos afrodescendientes, como el reggae, la salsa, el son cubano o el funk norteamericano. Formada por músicos callejeros de la moderna Kinshasa que rehuyen la mendicidad, la banda es cronista del día a día congoleño, repartiendo mensajes de positivismo y ilusión a los jóvenes del país.

Ni la paraplegia que a la que la poliomelitis postró a gran parte del grupo es motivo para apagar la energía de estos jóvenes que, a pesar de las dificultades que se han encontrado desde su formación, han logrado girar por casi todo el planeta con una propuesta musical fresca y original que es la que se nos relata en este documental – dirigido por Renaud Barret & Florent De La Tullaye-,  que logró el Premio del Público en el Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián.

No perdáis la oportunidad de verlo!

Aproximación al padre del cine africano

Ousmane Sembène (1923-2007) es considerado el padre del cine africano. Su obra expresa ese antagonismo entre modernidad y tradición, entre las autoridades y las comunidades africanas, entre la corrupción y las ansias de democratización. Fue un gran detractor de la ayuda humanitaria por considerar que hacía incapaces a sus receptores y en su obra escrita y cinematográfica siempre reflejó el anhelo de plasmar una África anterior al colonialismo. Rehuyendo los clichés occidentales y el mainstream  de los medios de comunicación, dijo cosas tan significativas como “Mi público es Africa; Occidente y el resto son mercados. Además, quiero mantener mi estética lo más cercana posible a la narrativa oral tradicional de nuestros países, con lo cual no uso nunca métodos tomados de Hollywood o el cine europeo. Mi meta, y espero lograrlo, es crear un lenguaje fílmico africano“.

Emigró a París después de haber luchado con los Tiralleurs Sénégalais durante la II Guerra Mundial, dónde se afilió al partido comunista. Allí escribió las novelas El estibador negro (1956), Las estillas de Dios (1960) -sobre la huelga de los trabajadores en la construcción del ferrocarril que uniría Dakar con Níger a finales de los 40′-. A lo largo de su vida escribió otras muchas novelas, entre las cuales Harmatán –sobre el referéndum de las independencias-, El mandato y El último Imperio. 

Pero fue en Moscú donde estudió dirección de cine, lo que le permitiría grabar su primera película Borom Sarret (1963), a la que seguirian 14 títulos más.  Entre ellos  La negra de… (1965)sobre la pareja negra de un blanco, que se vuelve a la metrópoli arrojándola al suicidio-. Mandabi (Le Mandat) (1968) fue su primer film en wolof y una crítica a la corrupción, el nepotismo, la burguesía y las aristocracias locales. En este film hace un especial énfasis en el papel del Cristianismo y el Islam en la desintegración de las sociedades locales africanas. Emitai (1972) retrata el colonialismo de tal forma que fue prohibida en Francia durante cinco años. Alcanzó el éxito con Jalá (Impotencia) (1975), sobre la obsesión de las autoridades religiosas en los hechizos para el poder y el vigor sexual, que fue prohibida en Senegal. Más polémica tuvo con el film Ceddo (1977), en el que la censura islamista cortó algunas de sus escenas… La versión que adjuntamos está completa. Faat Kiné (2000) fue un elogio a la cotidianidad de la mujer africana y Moolaadé (2005) fue la segunda entrega de esta, seguida de La confrérie des rats que nunca fue terminada.

Cofundador del mayor Festival de cine africano del continente (Fespaco – Burkina Faso), de la FEPACI (Federación Panafricana de Cineastas), el director, guionista y activista político senegalés pretendía educar a través del cine.

Surf urbano en busca de libertad

Imagen de la película Otelo Burnig.

 

Hoy venimos con algunas novedades cinematográficas de lo más interesantes.

Primero, un film sudafricano, dirigido por Sara Blecho, que nos habla de la libertad encontrada en el surf por tres jóvenes sudafricanos en pleno momento de transición del Apartheid.

Otro corte sobre surf. Ahora sobre el surf que los jóvenes Bitch Nigga, Lefa y Mzembe practican encima de los trenes reflejando sus vidas marginales y sus problemas cotidianos en el Soweto de la época post-apartheid. Todo un ejemplo de lucha por la libertad.

Lejos de Sudáfrica, otra nación africana sufre una guerra civil contra Sudán. Es el en año 2005 y nos encontramos en el Chad. Adam, trabajador de un hotel de lujo en la ciudad de N’Djamena como salvavidas, fue campeón de natación del África Central en 1965 , se ve obligado a dejar su puesto de trabajo a su hijo cuando el hotel es adquirido por empresarios chinos. El precio del estado de guerra y la humillación constante por verse relegado en pro de su hijo son el eje central del film, dirigido por Mahamat-Saleh Haroun.

Y finalmente adjuntamos un film completo.

Se trata de un clásico dirigido por el burkinabés Dani Kouyaté, la película Keïta! l’héritage du griot. Un film basado en el personaje histórico del griot Djeliba alrededor de la epopeya del fundador del imperio mandinga, Soundjata Keita. Estrenada en 1995, la película se puede interpretar como la interrogación del sentido de la vida de cada cual de nosotros, que en el trabajo es una arqueología del ser a través de la historia de la familia…

http://youtu.be/02Kd555SXh4