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Rentrée: florecer en otoño

“Temo porque estoy viendo que la única forma de no pelear es morir. Y no quiero morir”.

(Uzodinma Iweala, Beasts of No Nation)

 

Ha sido un verano gris. El pasado 12 de agosto nos dejaba el maestro egipcio afincado en Dakar Samir Amin, considerado uno de los intelectuales más brillantes de la izquierda contemporánea. Él, con el que tuvimos la suerte de compartir velada el año pasado en el marco del Rototom, ya nos advirtió de que cualquier alternativa debía pasar por la necesaria desconexión del capitalismo. Y es que a los pequeños, a los “desheradados”, que diría Fanon, el sistema nos excluye por… sistema.

Su partida nos cogía en baja forma. Nos dejaba a los pocos días de anunciarse la creación de un hipotético centro de estudios africanos en el Instituto de Empresa de Madrid, después dado a conocer como Africa Centre, y el nombramiento de Begoña Gómez —esposa del presidente Sánchez—, como directora. Desolador. Otro organismo más para fomentar los negocios españoles en África, prostituyendo a la vez el prestigio de la academia. ¡Cómo si no existieran ya un Centre d’Estudis Africans i Interculturals de Barcelona o el Grupo de Estudios Africanos de Madrid, de dónde hemos salido la mayoría de africanistas de España!

¿Se ha planteado el presidente español crear, por fin, una facultad de estudios africanos, aún a día de hoy inexistente en todo el país? ¿Financiar los proyectos de investigación existentes en materia africanista? Y algo más intrigante (quizás), ¿leerán siquiera Begoña Gómez y Pedro Sánchez proyectos como el nuestro, Africaye, Mundo Negro, el blog África no es un país o Afribuku? ¿Conocerán la labor de divulgación de colectivos afrodescendientes como Afroféminas, Radio Africa o Espacio Afro? ¿Sabrán que los proyectos periodísticos como Wiriko estamos prácticamente abocados al respiracionismo, o lo que es lo mismo, a vivir del aire?

Huérfanos y apaleados, recibíamos otra triste noticia: la emisora M21, con la que llevábamos trabajando profesionalmente desde 2016, cancelaba nuestro programa semanal por cambios en la dirección y en la parrilla. Y a partir de septiembre, las ondas se quedarían sin su aderezo africano. Así, uniéndose a la cancelación de AfroClub —otro programa experto en la materia emitido hasta la fecha por Radio Gladys Palmera—, la única estación pública de España con un programa completamente dedicado a la música africana y las culturas afrodescendientes, dejaba de apostar por África, como se había hecho bajo el paraguas de Jacobo Rivero.

Y ahora, ¿qué?

“¿Dónde empieza y termina Wiriko?”, preguntaba el antropólogo Albert Roca —al que consideramos un poco responsable, al menos indirectamente, de este proyecto— en el último Congreso Ibérico de Estudios Africanos de Granada. En una mesa moderada por la antropóloga lisboeta Clara Carvalho, Roca, modificando emotivamente su discurso tras escuchar atentamente nuestro taller sobre músicas africanas, elogiaba Wiriko y reivindicaba la labor divulgativa y los esfuerzos realizados desde nuestro proyecto para fomentar el conocimiento de las sociedades y culturas africanas. Palabras balsámicas para los que le debemos todo a investigadores como él. Y un chute de energía para seguir luchando.

Es cierto que esto es un auténtico pulso, que como advierte la cita de Uzodinma Iweala en Beasts of No Nation, es una batalla contra la muerte. Precariedad y creatividad son dos términos que nos han acompañado desde que nacimos, ahora hace 6 años. Wiriko emergió como el primer proyecto periodístico en divulgar las culturas del África subsahariana contemporánea. Gracias a la motivación y el convencimiento de cuatro, por aquél entonces, neófitos de África, discípulos del historiador africanista catalán Ferrán Iniesta o del politólogo congoleño Mbuyi Kabunda, hoy seguimos estando convencidos de que cualquier divulgación del continente tiene que tener un pie en la academia. Y ya no somos cuatro, sino decenas de milicianos y milicianas adheridos al equipo editorial de Wiriko.

Nuestras armas han sido siempre las labores docente y periodística. Para ello creamos un aula virtual pionera en artes y culturas africanas que ya va por su 6ª edición. Hemos participado en masters y posgrados, cursos y congresos, conferencias y festivales, siempre con la intención de hacer que el conocimiento del África contemporánea cale en nuestra sociedad con rigor y compromiso. Para ello, nos hemos aliado para crear el Festival Internacional de Cines Africanos de Barcelona (FICAB) o el proyecto de música electrónica africana Moto Kiatu. Hemos hallado socios inestimables en Planeta Futuro, en el diario ElSalto, en el CEA y el GEA, en Casa África… con los que construimos, día a día, una red cada vez más nutrida de profesionales dispuestos a romper estereotipos sobre el continente e informar sobre él de forma veraz.

Muchas veces, muchas más de las que se considerarían “normales” en cualquier otra profesión, nos hemos sustentado de puro voluntarismo. Otras, hemos recibido recompensas inmateriales o simbólicas como libros, discos o entradas de conciertos. La mayoría de las veces, nos hemos sentido afortunados y afortunadas por poder escribir y hablar de aquello que nos mueve y nos hace felices. Pero la perversidad de ese sistema del que hablaba Amin, nos mantiene presos de dinámicas que no solamente minan nuestros derechos laborales y económicos, sino también el derecho de acceso a la información de la sociedad. Y con todo, siguen fomentando una mirada retrograda hacia África y unas relaciones injustas con el continente y con los africanos y africanas que viven entre nosotros.

Mientras en pocos días, el hemisferio norte atravesará el equinoccio de otoño y la mitad sur del planeta cederá espacio a la primavera, en España, las hojas caducas de los árboles irán acumulándose en la tierra, pero Wiriko seguirá mimando y nutriendo sus raíces en suelo fértil. Vendrán nuevas primaveras, y florecerán más proyectos, y haremos más milicia… Y hoy, que arrancamos la 7ª temporada, reiteraremos aquello que decíamos el año pasado de que “la cultura es nuestro campo de batalla”, o el anterior, cuando asegurábamos que la trinchera era nuestro hogar natural.

Descoloniza tu iPod (V)

Cada primer lunes de mes Wiriko presenta su selección de lanzamientos discográficos africanos, recopilando los trabajos que se han ido presentando a lo largo de las últimas semanas y que suenan cada semana en nuestro programa de M21. En la 5ª entrega de esta recopilación “descolonizadora” los aficionados de la música africana descubrirán las últimas novedades discográficas que nos han llegado en mayo. Como es habitual, Groove africano con un mantra por bandera…

Abrir los oídos para abrir la mente. 

Dobet Gnahore – Miziki (4 mayo, LA Café/Media Nocte)

La cantante marfileña Dobet Gnahoré, hija del maestro percusionista Boni Gnahoré, presenta su 5º larga duración Miziki. El álbum de doce pistas viaja a través de una gran variedad de estilos musicales de la mano del guía musical y productor francés Nicolás Repac –que ya había trabajado con anterioridad con la maliense Mamani Keita– lleva a la artista por la senda de la música afro-electro. “Creo que la electrónica es quizás un canal para transmitir nuestra música africana, a veces un poco complicada para el extranjero”, dice en una entrevista reciente sobre el giro hacia este estilo que ha tomado en su último álbum. Cantando en Bété y en francés, Dobet rinde tributo al pan-africanismo, a las mujeres y a la juventud en uno de los discos que más nos harán bailar este 2018.

Konkere Beats – YORUBA! Songs and rhythms for the Yoruba Gods in Nigeria (4 mayo, Soul Jazz Records)

El patrón de llamadas y respuestas superpuestas es uno de los elementos fundamentales de la música africana tradicional. Y esto es precisamente lo que encontramos en este álbum de cantos yoruba registrado en Lagos, la mayor megaciudad africana, para rendir tributo a los Orishas, ​​espíritus que se interponen entre el mundo humano y lo sobrenatural, aún muy arraigados en las creencias de la sociedad nigeriana contemporánea. Raíz de los sonidos de la Santería en Cuba o del Condomble en Brasil y el Vodou de Haití, estas canciones dan un peso crucial a la percusión y nos devuelven a los orígenes recorriendo las principales deidades del panteón Yoruba, de Yemoja a Ogun. 

Abiah – Abiah sings Nina (6 mayo)

El tenor ghanés establecido en Estados Unidos, Jeremiah Abiah, explora la música de la legendaria pianista, vocalista, compositora y activista Nina Simone. Abiah Sings Nina se centra en las baladas de la afroamericana, que le van como un guante debido a su tesitura vocal y al dominio impecable de su instrumento. Este disco tributo, llega en plena era de Trump, cuando Simone se rescata como una de las mayores comentaristas sociales y críticas contra el racismo del mundo. Una antología de música protesta de la era de la lucha por los derechos civiles en un momento que parece volvernos a sumergir en un pasado convulso donde las voces negras debían escoger entre cantar por dinero o cantar para concienciar. Un tributo precioso.

BATUK – Kasi Royalty (11 mayo, Teka Music/iDol)

Provenientes de Johannesburgo, los miembros de esta banda panafricana –Manteiga y Spoek Mathambo–  llevan sacudiendo el mercado global desde que nacieron, en 2015, tocando en más de 15 países [incluido España, gracias a nuestrxs compañerxs de Moto Kiatu]. Ahora, el dueto lanza su esperado segundo álbum ‘Kasi Royalty’, que es una auténtica inyección de kwaito y house sudafricano mezclados con música electrónica. Una fórmula infalible para las pistas de baile globales tanto como locales, que ya anticipaban con el recientemente publicado EP ‘Move!’ y que secundan que África está dando un toque inconfundible a la música electrónica contemporánea.

Fababy – La symphonie des chargeurs vol 2 (11 mayo, Explicit)

En 2012 el rapero francés de origen marfileño Fabrice Ayékoué, más conocido como Fababy, lanzó un proyecto que marcó su carrera: ‘La symphonie des chargeurs vol 2’. Desde entonces, el rapero había estado ocupado con su propio sello –Poduim Enterteinment– y el lanzamiento de dos álbumes que le labraron un campo fértil en el mundo del hip hop francófono: ‘La force du nombre’ (2013) y ‘Ange et Démon’ (2016). Ahora, para deleite de sus seguidores, presenta su tercer larga duración.

Bombino – Deran (18 mayo, Partisan Records)

Omara Moctar, más conocido como Bombino, es considerado uno de los mejores guitarristas de blues vivos del mundo. Sus tres álbumes más recientes han encabezado el iTunes World Music Chart y los diez temas que componen su reciente trabajo apuntan a seguir la misma senda. Si hace unos meses declaraba a Wiriko que las guitarras y voces tuareg son consideradas armas revolucionarias, con el lanzamiento su sexto disco, ‘Deran’, vuelve a erigir la música por encima de los prejuicios y las amenazas de aquellos que desafían al pueblo tuareg mostrando el carácter político y de resistencia que tiene su cultura. El disco, que ha sido grabado en Casablanca devolviéndolo a África por primera vez en casi una década, es una muestra de la amplitud de estilos de Bombino desde el blues-rock al tuareggae (como la banda bautiza al reggae tuareg). Y vuelven a encontrar en el de Adagez un altavoz para la causa tuareg.

African Scream Contest 2 (Analog Africa No. 26) – (18 mayo, Analog Africa)

La segunda parte de esta compilación llega diez años después de que Samy Ben Redjeb, melómano, coleccionista e investigador detrás de la escudería Analog Africa presentara una selección musical (parte de su tesis) de disco-funk de Benin y Togo. Este nuevo tesoro del Afrobeat inspirado en funk Vodoun es un viaje de descubrimiento, como su predecesor, que incluye bandas que desaparecieron en la época de la dictadura del presidente beninés marxista-leninista Mathieu Kerekou. Ignace de Souza, una primeriza Orchestra Poly-Rythmo de Cotonou o Gnonnas Pedro y su Dadjes Band conforman una oda al patrimonio musical del continente.

Samba Touré – Wandé (25 mayo, Glitterbeat Records) 

Con su primer larga duración, ‘Songhai Blues: Homenaje a Ali Farka Touré’, el legendario guitarrista y vocalista maliense logró el éxito internacional y se labró un lugar como una figura musical clave en Mali que lo ha llevado a colaborar con Toumani Diabaté o Vieux Farka Touré. Con su quinto álbum de estudio, ‘Wande’, vuelve a un sonido blues más tradicional, más acústico y espontáneo, y con la presencia como figura central del tama (o talking drums). Su mensaje es una auténtica declaración de intenciones. En temas como Goy Boyro, Samba critica los estereotipos históricamente dañinos de África en Occidente, pero también da cabida a tratar temas como la lucha por la igualdad de los afroamericanos.

Fatoumata Diawara – Fenfo (25 mayo, Pias) 

Siete años después de su exitoso debut (Fatou, 2011), llega el segundo larga duración de Fatoumata Diawara: Fenfo (o ‘algo que decir’)un fabuloso trabajo de 11 canciones que mezclan el Wassoulou tradicional con otros géneros populares malienses, funk y pop-rock para desvelarnos la Fatou más activista. Tras trabajar con Matthieu Chedid en Lamomali, Damon Albarn o Amadou y Mariam, dirige su discurso a la juventud africana – en especial a la mujer–, y advierte del drama migratorio en la frontera mediterránea, para impulsar la necesidad de un nuevo renacer africano. Voces como las de Sidiki Diabaté (hijo de Toumani) refuerzan el espíritu panafricano y de una nueva generación llamada a llevar África a nuevo estadio, que envuelve las canciones de este nuevo álbum. Un disco lleno de colores y matices donde Fatou vuelve a brillar llevando su guitarra acústica y su voz seductora hacia un lienzo nutrido de sintetizadores, ngonis, koras y chelos.

Touré Kunda – Lambi Golo (25 mayo, Soul Beats Records) 

Tras diez años de silencio discográfico –después de publicar su Santhiaba (2008)–, los míticos casamanceses Touré Kunda (la família de los elefantes) vuelven con un nuevo trabajo dedicado a la lucha senegalesa, el deporte nacional de Senegal que une a todas las comunidades del país. Con temas grabados junto a Manu Dibango (Demaro), Carlos Santana (una deliciosa versión en clave de salsa de la famosa Emma) o Lokua Kanza (en Soif de liberté), Ismaïla y Sixu Tidiane Touré evocan la pérdida de valores de la nueva generación en una fusión musical enérgica y eclectica. Cantando en Soninké, Wolof, Fula, Mandinga, Diola y Creole portugués, el (ahora) dueto nos vuelve a la Casamance, la región entre Senegal y Guinea Bissau que los vió nacer, para celebrar cuatro décadas de carrera encima de los escenarios de una de las bandas más míticas de África Occidental.

Adekunle Gold – About 30 (25 mayo)

El segundo álbum del nigeriano Adekunle Gold es un trabajo de 14 pistas que combina baladas, funk, afrobeat y consolidados afrobeats comercialoides en una perfecta receta de pop de rápida digestión que incluye pistas junto al mismísimo Seun Kuti (Mr. Foolish) o la paticipación de la estrella nigeriano-británica Jacob Banks (Ire). El Yoruba entra así en el circuito global con este álbum lleno de odas al amor y de ritmos intencionadamente pensados para las pistas de baile. Un disco dispuesto a hacerse con la audiencia nigeriana tanto como con el mercado global, ofreciendo un abanico de estilos para todos los públicos y para todos los gustos.

EP’s: 

Sudan Archives – Sink (25 de mayo, Stones Throw)

El pop experimental, el hip hop y el R & B más suave explotan en el segundo EP de esta joven afroamericana de 24 años que hilvana con su violín y su voz un lienzo de influencias africanas que tienen su epicentro en Camerún y en el etnomusicólogo Francis Bebey, que ya hizo un híbrido similar de sonidos africanos orgánicos y electrónicos a finales de los 70. Las seis pistas de este trabajo contienen rastros de violines de una sola cuerda del norte de África y aterrizan en el continente africano de una forma natural y fresca que sorprenderá a muchxs africanxs. No, no es africana. No es hija de africanos. Pero África le corre por las venas, y su ADN se destila en su particular sonido gracias al demostrado respeto por sus tradiciones.

Maravillas de Mali – Rendez-vous chez Fatimata (11 mayo, Decca Records / Universal Music France)

Las Maravillas de Mali es una orquesta que agrupa a unos quince músicos y cantantes y que en agosto recorrerán Europa. Lo curioso de este grupo compuesto por músicos cubanos y africanos como el arreglista y pianista cubano Manolito, el cantante de Benin Jospinto o el guineano Mory Kanté, es que reviven a una orquesta ya desaparecida que se formó en Cuba en la década de los 60 por músicos malienses que estudiaban en la isla por instrucciones del presidente Modibo Keita, junto con colegas cubanos. Del grupo original, solo queda el director musical, Boncana Maiga, un elegante septuagenario nacido en Gao, pero el aroma retro que desprende este EP es, sin duda, una reliquia fiel a lo que la banda fue en sus inicios. ¡Una joya!

Más novedades discográficas de 2018:

Descoloniza tu iPod (IV)

Descoloniza tu iPod (III)

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (I)

cultura africana

Descoloniza tu iPod (IV)

Como cada mes, te presentamos las últimas novedades discográficas de África y algunas de sus diásporas para que la música te ayude a derribar diques. Y lógicamente, para que disfrutes a tope con lo mejorcito del panorama sonoro contemporáneo. Como siempre, Groove africano que sigue la estela de nuestro programa en M21 y con un mantra por bandera…

Abrir los oídos para abrir la mente.

cultura africana

LPs

Odie – Analogue (6 abril, Unité Recordings / EMPIRE ONNo)

cultura africanaEl hip-hop, el R & B, el pop y el Afrobeat forman parte de la receta sonora del artista nigeriano-canadiense de 21 años ODIE. Canalizando la síncopa y la energía de Fela Kuti con una particular convicción lírica, el joven músico presenta su álbum debut Analogue. Sus influencias recogen legados tan diversos como los de Sunny Ade o Michael Jackson, Usher o Coldplay para darle un giro personal y fresco. Junto a su banda, el colectivo Unité, ODIE irrumpió en 2016 en la escena canadiense, lanzando un puñado de pistas en su página de SoundCloud que acumularon más de 500.000 reproducciones. Su Trance Dance (2017) llegó al millón de escuchas en Spotify, esbozando su lugar en la industria. Ahora, con este Analogue, ODIE espera dar el cañonazo definitivo para la audiencia internacional.

Ebo Taylor – Yen Ara (6 abril, Mr. Bongo)

El veterano guitarrista, compositor y arreglista ghanés de 82 años, Ebo Taylor, uno de los pioneros y principales exponentes del Afro Funk y el Highlife, acaba de producir su último álbum Yen Ara. Un trabajo maravilloso de 9 pistas con temas inéditos y nutridos de joyas rescatadas de la tradición musical de la costa Fanti de Ghana que nos recuerdan que Taylor sigue siendo una figura titánica de la música. Junto a su Saltpond City Band, nos empapa en este nuevo álbum de ritmos hiper-energizantes a través de canciones repletas de tradición y cultura que fueron grabadas en vivo en el Electric Monkey Studio de Amsterdam. La potencia de la Osode, una música folclórica tradicional popular entre los pescadores ghaneses se mezcla con el Afrobeat cantado en Inglés, Fante y Pidgin, y las metáforas se suceden para hacer una sutil crítica política y social en temas como Abro Kyirbin o cantarle a las hazañas históricas contra los Ashanti de su ciudad natal –Cape Coast- en el tema que da nombre al disco, Yen Ara (‘Nosotros’ en Fan). Un imperdible e imprescindible que será, seguro, de lo mejorcito de este 2018.

Freshlyground – Can’t Stop (13 abril, Freeground Records)

El séptimo y último álbum de la banda sudafricana Freshlyground llega tras una campaña de crowdfunding impulsada por fans, evidenciando que incluso las bandas más consolidadas de África están sufriendo la crisis del sector discográfico mundial. Con invitados especiales como los grandiosos The Soil o el titánico Oliver Mtukudzi, y con una clara influencia electrónica que los eleva a iconos del Afro-pop contemporáneo, el tan esperado trabajo incluye la combativa Banana Republic, que la banda lanzó en forma de canción protesta el año pasado para alzar la voz contra la corrupción en Sudáfrica. También hay espacio para cantarles a los refugiados o elevar la voz más feminista de la banda. Pegadizo y fresco, sigue teniendo en la voz de Zolani Mahola una de sus principales muletas para mantenerse en lo más alto tras dieciocho años de carrera.

Octopizzo – Next Year (20 abril)

El rapero keniano Octopizzo, nacido en Kibera –uno de los slums o barrios chabolistas más grandes del mundo– presenta su 4º álbum de estudio: un trabajo de 16 pistas en las que el uso del Nyatiti –una especie de lira keniana de ocho cuerdas– se postula como el aderezo principal y más característico del hip hop del África del Este -cantado en Inglés, kisuajili o el Sheng de Nairobi–. Con letras sobre la juventud, los millennials africanos, su padre, el amor, las dificultades de mantenerse a flote en la complicada industria del entretenimiento… Octopizzo, celebra sus 10 años en el negocio de la música mostrando la madurez de su sonido tras un año de viajes internacionales que han nutrido este disco con elementos globales y la participación de artistas como la canadiense Nitasha Randhawa.

Diogal – Roadside (20 abril, Buda musique)

El compostior, cantante y multiinstrumentista senegalés Diogal nos imbuye en los sonidos provenientes del país de la Teranga creando una mezcla de folk africano aderezado con ritmos de origen occidental. Cantando en wolof, Diogal nos habla a través de 14 cortes sobre la exclusión que sufre parte de la población mundial o de la lacra que causan el individualismo y sus efectos sociales y ambientales. Roadside, su 5º álbum de estudio, es un trabajo en acústico donde el artista hace un llamamiento a la amabilidad, el intercambio y la ayuda mutua, alentando al positivismo en tiempos de codicia y frustración que marcan el día a día de gran parte de nuestra sociedad.

Sun El-Musician – Africa to the World (20 abril / Datafilehost & Zippyshare)

El álbum debut de Sanele “Sun-El Musician” Sithole llega tras el éxito de su colaboración del año pasado junto a Samthing Soweto, para un himno colosal que se convirtió en una de las canciones del año: Akanamali. Bebiendo del mbaqanga hasta la música disco, su Africa to the World contiene 13 pistas que exploran la música electrónica con las melodías vocales como eje central. No solo se incluye el super hit que grabó el año pasado junto a Samthing Soweto, sino que además ha invitado a Desiree Dawson, Les-Ego o Lelo Kamau a la fiesta, reservando una última pista para un remix del Yere-Faga de Oumou Sangaré. ¡Un auténtico rompepistas!

Didier Awadi – Made in Africa (23 abril,

El rapero senegalés Didier Awadi sale de su Studio Sankara para presentarnos una nueva receta sonora de 23 temas, titulado “hecho en África”. El álbum incluye varios temas míticos de la historia de la música del continente como “Bamako blues”, una readaptación del trabajo del famoso músico maliense Ali Farka Touré, fallecido en 2006, en el que cuenta con la colaboración de su hijo Vieux. Un álbum lleno de rap y repleto de colaboraciones como las de Ismael Lô o Alpha Blondy, y con el espíritu combativo y antiimperislista de Thomas Sankara abriendo y cerrando  el último trabajo del rey del Senerap.

Seckou Keita & Catrin Finch – Soar (27 abril, Bendigedig / Theatr Mwldan y ARC Music Prodcutions)

Catrin Finch y Seckou Keita vuelven a unir las culturas del arpa y la kora. Tras el celebrado debut de Clychau Dibon en 2013, la unión entre Gales y Senegal confirma que ambos músicos saben remontarnos a la excelencia musical. Soar es un trabajo delicioso compuesto por ocho pistas y la segunda colaboración entre Finch y Keita, como una metafora sobre la migración de las aves entre África y Europa, mantiene el trasvase cultural como método de encuentro y convivencia. Se evoca a Bach y al griot Baïsso, se recorre la pesadumbre esclavista del siglo XVII y de nuevo se vuela en un trabajo que es magia. El dúo girará por Reino Unido durante mayo para presentar uno de los mejores lanzamientos del año.

Estère – My Design, On Others ‘Lives (27 abril, Rough Peel)

La productora neozelandesa de padre camerunés Estère vuelve tras su debut de 2015 con una propuesta de Pop muy Funk que se inspira en sus raíces africanas. Apodando a su estilo como “electric blue witch-hop”, en este segundo álbum doble presenta My Design –que se lanzó por primera vez en octubre de 2017– y On Others’ Lives –con seis canciones, que completan el set–. Con fuerte presencia de música electrónica y hip-hop, la joven cuenta historias variopintas sobre una prostituta que quiere ser presidente de Estados Unidos, sobre la violencia de las armas, una oda a su abuela y a la familia o incluso habla desde el punto de vista de una ballena, a lo largo de 14 temas que nos narra a través de su voz angelical y conmovedora. La producción del álbum la ha llevado a cabo ella misma dando un peso fundamental a los sintetizadores, cosa que le brinda la oportunidad de dar a conocer su faceta más creativa, y destacar más allá de la sempiterna presencia de voces femeninas en el panorama pop internacional.

EP’s

Ibibio Sound Machine – Eyio (20 abril)

Ibibio Sound Machine, la banda liderada por la nigeriana Eno Williams vuelve a las andadas con su particular estilo: una fusión de música electrónica, punk, disco y los sonidos del oeste de África. Eyio mantiene las señas de identidad de esta banda a través de cuatro temas que dan continuidad a Uyai, disco que publicaron en 2017. El trabajo, además, incluye su particular versión de A Forest de The Cure. Este lanzamiento es otro ejemplo de un estilo multidisciplinar que gana más adeptos en la escena musical de Occidente.

Singles

Sudan Archives – Nont For Sale (5 abril, Stones Throw)

La productora y vocalista de 23 años, Brittney Parks -conocida por su nombre artístico Sudan Archives– mezcla el violín folklórico del noreste de África con música electrónica, creando un sonido innovador entre cuerdas orquestales y ritmos electrónicos para este tema sobre las relaciones tóxicas. Radicada en Los Angeles, Sudan Archives se inspira, como ya ha demostrado con anterioridad, en músicos africanos como el sufí sudanés Asim Gorashi, el maliense Ali Farka Touré o el griot Juldeh Camarah, con el que ha trabajado. Con este “Nont For Sale” anuncia nuevo EP (Sink, que verá la luz muy pronto y al que estaremos muy atentos).

Fababy – La Fin (9 Abril)

El rapero y productor parisino de origen marfileño Fababy presenta con este single su segundo álbum de estudio, que se llamará The Chargers Symphony Volume 2, y que verá la luz el próximo 11 de mayo. Tras el éxito del primer volumen de The Symphony Chargers, que irrumpió en el mercado francés en 2012, el de Pavé Neuf, en Noisy-le-Grand, pretende dirigirse a una audiencia más amplia. 4 meses después del lanzamiento de Westeros, el primer extracto de su próximo álbum, con La fin demuestra que su pluma sigue tiñendo el papel de crítica y avanza lo que debemos esperar de su segundo larga duración.

Stromae – Défiler (bande originale de la capsule n°5 Mosaert) (27 abril / )

Después de cinco años, Paul Van Haver regresa con una nueva canción melancólica que también sirve como video promocional para su nueva colección de ropa. “Défiler” es el primer lanzamiento oficial de Stromae en media década, desde el lanzamiento de su álbum Racine Carée (2013, Square Root). La ropa que exhibe en su videoclip forma parte de la nueva colección de cápsulas para Mosaert, la línea de moda unisex dirigida por Stromae y su esposa, la diseñadora Coralie Barbier. “Défiler” no solo es un himno para la pasarela, sino que conserva sus matices de protesta: la palabra “défiler” tiene varios significados, marchar, al modo de lxs soldados o lxs modelos, y pasar, desplazarse… “Caminamos en filas”, canta. “En grupos o no, caminamos solos. Nos guste o no, tenemos un valor de mercado”.

Más novedades discográficas de este 2018:

Descoloniza tu iPod (III)

Descoloniza tu iPod (II)

Descoloniza tu iPod (I)

Mane Cisneros: “El cine africano ha servido para aceptar la diversidad como un bien”

El Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT) cumple 15 años acercando las cinematografías africanas. Este año la cita tiene lugar entre el 27 de abril y el 5 de mayo en Tarifa, y entre el 26 de abril y el 3 de mayo en Tánger (Marruecos).

*Artículo publicado originalmente en la revista Mundo Negro. Wiriko es medio oficial del Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT).

En tu caso Mane, ¿se puede decir que “en el principio de los tiempos fue el cine”?

En cierta manera sí. Hace muchísimos años tuve la suerte de vivir en primera persona el inicio del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva donde conocí a algunos cineastas míticos que me dieron el empujón que necesitaba para decidir irme a vivir a México y proseguir allí mis estudios de antropología. Los “Luises” –Buñuel y Alcoriza– fueron mis tutores en aquellos años y a quienes debo la pasión por el cine y en gran parte la rebeldía que me caracteriza. Desde entonces, la pasión por el cine ha guiado mi vida.

Primera muestra de cine africano celebrado en Tarifa en junio de 2003.

¿Crees que el cine continúa siendo una herramienta de transformación social?

 

Desde su origen, el cine ha demostrado una clara vocación transformadora de realidades sociales y políticas. En el caso de los cines de África, el cine ha evolucionado enormemente desde sus orígenes y ha pasado de ser utilizado como herramienta de propaganda política y de transformación social en los años posteriores a las independencias a cine de autor comprometido con la construcción de las nuevas identidades del continente en los ochenta y noventa. Hoy hablamos de un cine que busca su lugar en el mercado interno africano, pero también que mira hacia el mercado global, abandonando a menudo su compromiso como herramienta transformadora.

Tarifa y los cines africanos han creado un binomio indisociable en estos 15 años. ¿Cuál crees que es la visión sobre África de este pueblo gaditano tan vinculado a la llegada de pateras y después de todo este tiempo de festival?

Solo una ciudad como Tarifa con una posición geográfica tan particular podía acoger un festival de cine como el FCAT. Y es que ningún otro lugar en Europa goza de una posición geográfica similar, frente a África. Los 14 kilómetros que separan las costas africanas de las europeas en la zona de Tarifa han hecho que los tarifeños se hayan visto obligados históricamente a afrontar la llegada de africanos. Pero Tarifa no era una meta para los recién llegados sino tan solo un lugar de paso camino del soñado “dorado europeo”. Por ello, los tarifeños se han mantenido bastante ajenos a las realidades del continente africano. Así que el cine africano ha servido en cierta manera en estos años para despertar su curiosidad y luego, poco a poco, para que aceptasen la diversidad como un bien y no algo de lo que defenderse.

¿Quiénes han sido para ti algunas de las visitas que más han dejado huella?

Probablemente el primero de ellos sea Abderrahmane Sissako, un cineasta estrechamente vinculado al FCAT desde su nacimiento. Y Fatoumata Coulibaly, la actriz protagonista de la última película de Ousmane Sembène, Mooladé, madrina del FCAT, sin olvidar a Jihan El Tahri y Berni Goldblat que tanto nos apoyan y ayudan. O amigos como Newton Aduaka o Moussa Sene Absa. En fin, ¡15 años de festival dan como para tejer muchas amistades y pasiones!

¿Crees que se ha conseguido esa pata fundamental del FCAT que es crear conciencia y enfocar la imagen distorsionada que se tiene de África?

En la medida de nuestras posibilidades, hemos conseguido que sean muchas las personas que se replanteen la imagen que tenían de África gracias al cine. En estos 15 años han sido miles las personas que han visto películas africanas y nos han escuchado. Y algo muy importante, han tenido la oportunidad de conocer y debatir con los cineastas africanos. Esto es un enorme paso adelante porque es gente que empieza a ver a los africanos, a los cineastas, al cine africano, de igual a igual.

Y quizás, por tanta conciencia, os ha traído algún que otro quebradero de cabeza con los políticos de la zona…

Con políticos en general no, con alguno de ellos con nombre y apellido en el pasado, sí. ¡Pero no es el caso de concederles demasiada publicidad!

¿Cómo fue la experiencia del FCAT en Córdoba?

Fueron años muy difíciles, los peores de la historia del FCAT porque coincidieron también con lo peor de la crisis, el desplome de las ayudas públicas y la total desprotección. Pero Córdoba salvó al FCAT de su desaparición y por ello le debemos mucho, a pesar de que se nos maltratase tanto y tuviéramos que pensar de nuevo en hacer maletas para volver a casa e impedir así que la Córdoba que salvó al FCAT fuera también la que lo hiciera desaparecer.

Desde el año pasado habéis conseguido aunar fuerzas con Marruecos simultaneando el festival en los dos continentes. ¿Cómo ha sido este romance?

La asociación que organiza el FCAT se diseñó con un artista marroquí, Jamal Ouassini, y la llamamos Al Tarab. Así que antes o después teníamos que dar el salto. Siempre quisimos ser un puente que uniese, gracias al cine, las dos orillas del Estrecho de Gibraltar. Nuestro regreso a Tarifa después de las cuatro ediciones cordobesas fue decisivo para dar el paso y realizar ese viejo sueño de convertirnos en un evento transfronterizo y transcontinental.

¿Por qué crees que las salas de cine en España no apuestan por los trabajos que llegan desde África o su diáspora?

Ante todo hay mucho desconocimiento, tanto por parte de público como por parte de los distribuidores y exhibidores. A todos ellos les vence el miedo de que el cine africano no tenga recursos ni calidad. También es cierto que este es un mal que los cines de África comparten con las cinematografías de otros muchos rincones del planeta. Por otro lado, la mayoría de los países africanos carecen de políticas de apoyo al cine, de manera que las películas, cuando consiguen estrenarse en sala, lo hacen sin ningún tipo de apoyo. Esta es una carencia grave ya que una película necesita tutela desde su preproducción hasta su salida en salas.

¿Cuáles son los caminos que como directora del FCAT te gustaría recorrer para los próximos años?

Me gustaría reforzar la parte africana, ampliar la programación cinematográfica y ofrecer actividades paralelas que ocupen las calles. Me gustaría muchísimo recuperar algunas propuestas formativas en suelo africano. Y, por último, desearía encontrar a mi sucesor/a.., ¡no soy eterna! Y el FCAT debe poder seguir adelante un día sin mí.

Consulta las películas de este año que entran en competición aquí.

Cartel de 2018 en el que aparece el actor español de origen ecuatoguineano Emilio Buale.


Recomendaciones de Mane Cisneros
Tres películas para los no iniciados.

La Noire de, del director senegalés Ousmane Sembéne.

Les yeux noires, de la marroquí Narjiss Nejjar.

Heremakono, del mauritano Abderrahmane Sissako.

Tres películas para los avanzados.

Touki Bouki, del senegalés Djibril Diop Mambéty.

The Last of Us, del tunecino Ala Eddine Slim.

Félicité, del francosenegalés Alain Gomis.

Un director y una directora a los que seguir la pista.

Una directora sería la documentalista egipcia Reem Saleh.

Un director sería el ruandés Kivu Ruhorahoza.


*Artículo publicado originalmente en la revista Mundo Negro. Wiriko es medio oficial del Festival de Cine Africano de Tarifa (FCAT).

El surrealismo mágico de las hechiceras africanas

Agosto de 1612. Valle de Pendle (Pendle Hille), en el condado de Lancashire, Inglaterra. Hacía calor y la gente se agolpaba en el que se ha considerado como uno de los juicios de brujas más famosos de la época. Alizon Device, una niña de 11 años, fue ahorcada, junto con otras nueve personas, después de admitir que era una hechicera que a menudo se encontraba con el demonio en compañía de su abuela de 80 años. A ella también la ahorcaron sin importar cuántas canas lucía. Y la literatura ha hecho correr tinta desde entonces.

Sí, es una película, pero estos espacios abocados al exotismo por la desprotección de los gobiernos existen en la realidad. La directora pasó más de un mes en uno de ellos en Ghana para documentar un guion que combina la denuncia social y la sátira y que continúa cosechando éxitos después del debut en el festival de Cannes de 2017, por cierto, la primera película zambiana que se ha presentado en el festival francés. El último de los galardones llegaba hace unas semanas con el BAFTA, los premios de cine que concede la Academia británica al debut como mejor dirección.

Este artículo ha sido publicado originariamente en el blog África no es un país, de El País. Para seguir leyéndolo puedes visitar este sitio.

Descoloniza tu iPod (I)

Abrir los oídos para abrir la mente. 

La música que proviene de África o de sus diásporas sigue formando parte, en gran medida, de los márgenes del consumo de música en Occidente. Damos por sentada la diversidad musical en nuestras emisoras de radio y en nuestras tiendas de música, como si fuera igual de sencillo escuchar punk de Botswana o Ethiojazz como probar comida italiana, tailandesa o libanesa. Pero no es así.

música africana

Imagen de Vain Sthlm.

No hace mucho tiempo, un famoso locutor de Radio 3 –la emisora de música alternativa de RNE–, me dijo sin ningún tipo de sonrojo que “el problema de la música africana es que sus melodías suenan demasiado diferentes a las nuestras”. Una postura esencialista y eurocéntrica hasta la médula que me dejó muda. ¿Falta de “modernidad” y “occidentalización”? ¡Viva la hegemonía Occidental! ¿Pero es que seguimos creyendo que todo “lo africano” es inferior y que el criterio de belleza occidental es el que prima? ¿Pero es que seguimos pensando que África vive aislada del mundo? ¡Lamentable!

Obviamos una y otra vez que el Blues o el Jazz que llenan de audiencias refinadas los principales auditorios de nuestras ciudades les deben todo a los esclavos africanos en las plantaciones del otro lado del Atlántico. Que el dancehall, el Reggae, el Funk, la Salsa, la música Disco, el Hip Hop, el House o incluso el Country tienen tanto de África como el Afrobeat…

A pesar de que voces como Stromae (de padre ruandés) o Michael Kiwanuka (de progenitores ugandeses) han arrasado el mercado del mainstream, el Afrotrap se ha hecho con las emisoras francófonas y los Afrobeats de Fuse ODG o Davido se han convertido en auténticos rompepistas en Reino Unido, la vanguardia musical del continente parece ausente. Residual y desconocida, si no oculta –por ese otro argumento que la censura por ser “demasiado poco africana”, sea lo que sea que eso signifique–, incluso entre los más inquietos melómanos. Y aquí, desengañémonos, no pierde África, sino los y las que nos encontramos al otro lado de la frontera. Otro síntoma más de la decadencia cultural de Occidente.  

Como sabemos, la música puede ser una herramienta muy poderosa para deconstruir etiquetas rígidas y romper corsés que mantienen las desigualdades e injusticias a través de la exclusión racial, lingüística o incluso sónica. Por ello, y con el objetivo de deconstruir y desconolizar nuestro ideario colectivo, iniciamos una serie que, siguiendo la estela de nuestro trabajo radiofónico en la emisora municipal de Madrid (M21) pretende reunir las novedades discográficas más variadas y suculentas que emergen desde África o desde sus diásporas. Sin prejuicios. Sin recelos. Para nutrir y descolonizar tu reproductor de música mes a mes.

Aquí nuestra selección de novedades discográficas de enero de 2018

LPs:

Siti & the Band – Fusing the Roots (1 enero, Stone Town Records)

Provenientes de Zanzíbar, una isla cuyo legado cultural es vastísimo, Siti & The Band utilizan su creatividad y talento para fusionar sus raíces de música Taarab con influencias diversas. El violín, el Qanun y el Oud, adquieren nuevas tonalidades en su primer álbum, cargado de sonoridades occidentales e indias. Los sonidos tradicionales árabes, persas, indias y africanos muestran como siguen transformándose y adaptándose a pesar de los siglos, gracias a su encuentro con el Jazz, el Funk o el Reggae. El primer álbum de esta banda, vuelve a poner al mapa la isla que acunó a Siti Binti Saad, la Madre del Taarab y la primera mujer músico de Zanzíbar en hacer giras por todo el mundo. Un ejemplo de singularidad para nuevas generaciones de africanos orientales. Las letras de este álbum son una clara declaración feminista y de autodeterminación de las mujeres africanas.

Toto Bona Lokua – Bondeko (19 de enero, No Format)

música africana Africa Musica Doce años después de su debut en colectivo, los miembros de este innovador e incomparable trío formado por el camerunés Richard Bona, el congoleño Lokua Kanza y el antillano Gerald Toto, aúnan sus virtuosas voces, guitarras rasgadas y atmósferas vaporosas para dejarnos, de nuevo, sin palabras. Con la brocha de oro del productor Laurent Bizot, Toto Bona Lokua pintan un lienzo de armonías vocales dulces e inmaculadas, cantadas en francés o en lingala con la misma naturalidad y fluidez que mezclan sentimientos como la melancolía o la euforia. Hipnotizante. 

Burna Boy – Outside (26 de enero, Bad Habit/On A Spaceship/Atlantic)

Música africana Africa

El cantante de reggae y dancehall nigeriano Damini Ebunoluwa Ogalu, más conocido como Burna Boy, presenta nuevo larga duración de doce pistas cargadas de rap y pop norteamericano de principios de los 2000. Bajo la etiqueta de “afrofusión” en la que se ha autodefinido el propio cantante, originario de la ciudad de Port Harcourt, nos regala piezas como la luminosa “Heaven’s Gate”, donde lo acompaña la cantante británica Lily Allen, y donde demuestra por qué junto a WizKid o Davido, Burna Boy es considerado uno de los principales embajadores musicales de Nigeria.

Mo’Kalamity meets Sly & Robbie – One Love Vibration (26 de enero,Sofia Thea Records)

Música africana AfricaLa cantante francesa de origen caboverdiano Mo’Kalamity regresa con un nuevo álbum realizado en Jamaica y fruto del encuentro musical con los legendarios músicos y productores jamaiquinos Sly y Robbie. Tras el éxito de su primer álbum “Warriors Of Light” (2007), y su consolidación con “Deeper Revolution” (2011) y “Freedom Of The Soul” (2013) junto a su banda, The Wizards, con este cuarto álbum titulado “One Love Vibration”, Mo’Kalamity se traslada a los Anchor Studio de Kingston, para presentarnos su cuarto álbum titulado “One Love Vibration”. Un trabajo de 9 cortes que se lanzó el 26 de enero y que son una oda a los “Reinos de África” (tema con el que abre el disco), a sus raíces y al amor.

Zaki Ibrahim – The Secret Life of Planets (31 de enero, Zaki Ibrahim)

Música africana Africa

La cantautora sudafricana afincada en Canadá, Zaki Ibrahim, acaba de lanzar su tercer álbum, ‘The Secret Life Of Planets’. Su último LP, ‘Every Opposite’, vio la luz en 2012, pero en 2016 su EP ‘Orbit’ ya anunciaba un giro en el estilo, profundizando en los ritmos más innovadores de la Sudáfrica de hoy. Ahora, el cosmos (de la experiencia humana) es el eje central de su música. No es casual que el lanzamiento de este nuevo trabajo coincidiera con la superluna, la vista más grande de la Luna que hemos tenido en 70 años. Con una Zaki profundamente conectada con la naturaleza humana tras perder a su padre y ser madre durante la composición del disco. El alma vintage y la atmósfera R&B supuran y sobresalen a los sintetizadores, que toman las riendas de un álbum impregnado de rap y house de la escena más underground de Toronto tanto como de las cadencias de kwaito de Ciudad del Cabo.

Sia Tolno – This Train (26 de enero, Dom disques)

Música africana Africa

La que se postuló en su día como una auténtica Diva del Afrobeat, la guineana Sia Tolno, nos sorprende con su 5º álbum. El cruce de estilos, lenguas y épocas quiere hacer de este trabajo el más internacional de los editados por la artista hasta la fecha, alternando rock, funk y electro y sumergiéndonos en la escena más bailable de Conakry. Con la mano del productor Nicolas Gueret, que ha trabajado previamente con gigantes de la música africana como Salif Keita, Touré Kunda, Khaled, Cesaria Evora o Papa Wemba, Sia Tolno evoca su carácter híbrido y su potencia vocal en 11 cortes que pretenden no dejarnos indiferentes.

Patrick Ruffino – Agoo (19 de enero, Music Development Company)Música africana Africa

El bajista y cantante beninés Patrick Ruffino, icono de la escena afro-parisina y productor de les Amazones d’Afrique, vuelve a traer al frente la escena retro del Cotonú de los 70′ en su 2º álbum ‘Agoo’. Lo que nos conmovió de la Orchestre Poly Rythmo se entrecruza ahora con los sonidos del Sahel, la música de Ghana –de donde era su abuela–, de Burkina Faso –de donde provenía su madre– o las tradiciones mandinga, para ofrecernos 10 perlas únicas que destilan su amor por el jazz, el funk, el soul o la música afrocubana.

Hama Sankare – Ballébé: Calling All Africans (26 de enero, Cleremont Music)

Música africana Africa

El maestro maliense Hama Sankare, percusionista y acompañante vocal del difunto Ali Farka Touré, presenta su primer y brillante álbum, ‘Ballébé: Calling all Africans’ o ‘Llamando a todos los africanos’. Tras más de cuarenta años de carrera musical con su Calabaza, esta joya de 11 pistas nos muestra como las guitarras del blues tuareg se mezclan con el techno sin alejarnos una pizca de la atmósfera más tradicional. Voces profundas y rock pulsante con sintetizadores hipnóticos que reúnen a una impresionante variedad de músicos. El primer disco en solitario de Sankare no decepciona.

Guy One – #1 (26 de enero, Philophone)

De la ciudad ghanesa de Bolgatanga, de unos 70.000 habitantes, llega un cantante y compositor acostumbrado a actuar en bodas y funerales. Sin embargo, el productor alemán Max Weissenfeldt, que ya ha trabajado con estrellas como Hailu Mergia o Alemayehu Eshete lo lanza este 2018 más allá de su entorno rural en el norte de Ghana con un álbum debut que promete ser una de las sorpresas de este año. Guy One toca música Kologo, un estilo popular entre los Frafra del norte de Ghana que ya ha sido popularizado por maestros como King Ayisoba, que el año pasado nos presentó el álbum 1000 Can Die. El estilo, que toma su nombre del instrumento Kologo – un laúd de cuerdas con la misma sonoridad que el n’goni maliense–, ha encontrado en Guy One a un buscavidas extraordinario que no solo muestra su originalidad en la forma de hacer su música, sino también fabricado su propio instrumento a partir de una lata y un mango de escoba. Un sonido tan arraigado en la tradición como en la instrumentación contemporánea.

Beautiful Nubia and the Roots Renaissance Band – Amunudun (3 de enero, EniObanke)

Música africana AfricaEl nigeriano Segun Akinlolu, más conocido como Beautiful Nubia o “Bella Nubia”, y su banda the Roots Renaissance, nos presentan su álbum Amundun, un LP de 15 cortes envueltos en una atmósfera retro y folk con alma pop, highlife y reggae. Sus letras, cantadas a modo de filosofía popular en yoruba e inglés, muestran otros matices de la música urbana africana contemporánea made in Lagos. 

 Zanmari Baré – Voun (31 de enero, Buda)

Desde el país de la maloya, Reunión, Zanmari Baré renueva este estilo de música a medio camino entre la canción protesta y la nostalgia, siguiendo la tradición del gran maestro Danyel Waro. Con su segundo álbum de estudio, Voun –que significa el humus de los bosques–, el compositor revela un poco más de su propia personalidad tras el exitoso álbum debut con el que lo conocimos en 2013 – Mayok Flér–. Cantando en creole y en francés, el trabajo trata temas como el alcoholismo, las mujeres, el desarraigo, la relación padre-hijo o el amor con una sencillez y naturalidad que nos embelesa y que nos mece con un minimalismo endulzado a base de voces semisusurradas e instrumentos tradicionales del archipiélago de las Mascareñas.

Karim Maurice & Sid Ahmed Belksier – Koum Tara (26 de enero – Odradek Records)

Como la mayoría de ciudades, Lyon es fruto de una gran diversidad cultural que deriva de los refugiados romanos acampados en la confluencia de los ríos Saona y Ródano. Muestra de la confluencia de raíces culturales distintas, el álbum Koum Tara es una muestra más de la fusión que hay hoy en Francia, donde el chaâbi argelino tradicional se une con cuerdas clásicas, jazz y música electrónica. Concebida por el virtuoso pianista, compositor y arreglista Karim Maurice, se caracteriza por el repertorio y la cálida voz del cantante argelino Sid Ahmed Belksier, junto a miembros de La Camerata, un conjunto de cuerdas bajo la dirección artística de un violinista Gaël Rassaert. 

EPs:

Cesária Évora – Carnaval de Mindelo (26 de enero, Lusafrica)

Música africana AfricaCon el Carnaval a la vuelta de la esquina, Lusafrica presenta un EP de 4 pistas regrabadas con la voz original de la mítica caboverdiana Cesária Évora. Con este trabajo, se quiere hacer honor al estilo musical del carnaval de Mindelo, celebrado en la isla de São Vicente de Cabo Verde, donde vivió Cesária hasta que falleció, el 17 de diciembre de 2011. Con nuevos arreglos festivos de Hernani Almeida, uno de los mejores guitarristas y músicos de la escena caboverdiana contemporánea, la discográfica francesa sigue recordando a la mujer que le dio la oportunidad de convertirse en uno de los mayores sellos discográficos en difundir músicas de África, especialmente, de Cabo Verde.

SINGLES / Sencillos:

Témé Tan – Menteur (15 de enero, PIAS)

El multiinstrumentista y productor Tanguy Haesovoets, más conocido como Témé Tan, presenta el single ‘Menteur'(Mentiroso), después de arrasar en 2017 con su álbum homónimo debut. Pop puro a medio camino entre Kinshasa y Bruselas –ciudades que han acunado al músico y cantante– emanan una mezcla irresistible de elementos europeos y africanos entre los que Tan se mueve como pez en el agua. Ser nómada por antonomasia, su música es una amalgama de influencias que van de Zouk, la Rumba congoleña, la electrónica de Kokoko!, la bossa nova de Gilberto Gil o el flamenco de Paco de Lucía, hasta el hip hop intrépido de Beastie Boys aliñados con las voces de niños jugando en el patio trasero de una casa cualquiera de la capital de República Democrática del Congo. ¡Genial!

Jacob Salem & Somkieta – Nanluli (12 de enero)Música africana Africa

El guitarrista y cantante burkinés Jacob Salem, más conocido como “el rey del Rock Mossi” nos regala un nuevo single junto al anglo-suizo Somkieta, que vuelve a barnizar de rock blues las tradiciones warba. ‘Nanluli’ –que significa “me voy a suicidar”– toma su nombre de una pieza que una mujer de 120 años le cantó a Jacob cuando era pequeño y vivía en la corte real de Mogho Naaba Kougri, donde ejercía de sirviente. Cantando en Mooré, la canción habla de la desesperación de un hombre que no puede pagar sus impuestos en la época colonial de De Gaulle. Poético y socialmente comprometido, este rock blues Mossi denúncia la injusticia que África sigue viviendo hoy, bajo el manto del neocolonialismo.

Aar Maanta – Halaalee (12 de enero)

Música africana Africa

El veterano músico británico-somalí Aar Maanta sigue avivando la llama de la música somalí y lanza un nuevo single con su “Halaalee Dhanto”, una modernización del Dhaanto tradicional, la música folklórica más popular de Somalia. Para la grabación del videoclip de este tema, Aar Maanta ha hecho un llamamiento internacional pidiendo que, ya sea individualmente o en grupo, la gente se grabe cantando ‘Halaalee’ con sus teléfonos móviles y subiendo los vídeos en las redes con el hashtag #HALAALEE. ¡Así que os animamos a participar!

La lucha africana frente a los crímenes contra periodistas

Desde el siglo XIX, los y las periodistas africanas han pasado a ser los personajes clave en el orden y opinión pública de la modernidad de sus países, hecho que no siempre ha gustado a las autoridades. Por ese motivo, muchas personas han sido obstaculizadas, privadas de libertad o forzadas al exilio. Hoy, 2 de Noviembre, en el Día Internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas, os presentamos una recopilación de 5 países con escritores/as y periodistas críticos/as del continente africano que han sido golpeadas por los gobiernos de sus países de origen y foco de denuncia.

En la clasificación de 2017 de Reporteros Sin Fronteras, se observa que España ocupa el lugar 29, por debajo de países africanos como Namibia (24), Ghana (26) y Cabo Verde (27). Las peores posiciones se las llevan Eritrea (179), Sudán (174) y Yibuti (172). Con la necesidad de reivindicar el respeto y el compromiso con la libertad de prensa y profundizar en la reflexión sobre el papel imprescindible de los y las profesionales de los medios de comunicación en África, queremos dirigir la atención hacia 5 países cuya situación es peligrosa en cuanto a la libertad de prensa:

ERITREA

Es considerada la Corea del Norte africana, por la represión que sufre la prensa. Apenas se encuentran editoriales privadas, lo cual afecta a periodistas que mueren detenidos/as, se exilian o pueden llegar al suicidio. Es por ello que Eritrea es foco de presión internacional por la coacción del régimen y por crímenes contra la humanidad.

Actualmente, Dawit Isaak, periodista sueco-eritreo, se encuentra en paradero desconocido después de ser detenido en 2001 por el régimen al difamar sobre una restauración democrática. Hay rumores, no corroborados, de que murió bajo la tutela del Estado.

Un caso similar es el de la periodista Seyoum Tsehaye, del que nos habla la presidenta de OneDaySeyoum, organización por la liberación del eritreo. Tsehaye sigue privado de libertad desde hace 16 años por supuestas declaraciones (nunca corroboradas con pruebas) contrarias al régimen de Afewerki.

SUDAN

Es uno de los territorios más desafiantes de todo mundo para la comunicación, estando en la sexta posición mundial de países con menor libertad de expresión. Desde la subida al poder de El-Béchir (1993), centenares de periodistas han sido arrestados/as, encarcelados/as o procesados/as. El ejemplo más reciente es el del columnista Mohamed Zine al-Abidine al que han condenado a 6 meses de prisión por “violar el código ético de periodismo” a raíz de las acusaciones de corrupción a la familia del presidente.

Zeinab Mohammed Salih, es otro ejemplo. La periodista perteneciente a una de las minorías étnicas del país, aspecto que declara “le ha agregado dificultades” puesto que el presidente pertenece a uno de los grupos mayoritarios (Ja’alin) y ha llegado a usar con brutalidad la fuerza militar contra las minorías religiosas y étnicas del país. Zeinab fue perseguida por escribir en periódicos sudaneses como The Nile sobre el auge del mercado ilegal de armas, el trafico de personas y la censura periodística.

La periodista independiente Zeinab Mohammed Salih es co-fundadora de la red Sudanesa de información sobre los derechos humanos. Ha escrito para The Guardian y The Nile. Fuente: The Nile.


GUINEA ECUATORIAL

Portada de “La pesadilla de Obi”, cómic ilustrado por Ramón Nsé Esono (JamónyQueso)

Con leyes que ponen en serio riesgo la libertad de prensa, ocupa el décimo lugar en la lista mundial. Motivo por el que muchos/as escritores/as han sido arrestados/as y/o expulsados/as del país.

En los últimos meses, Ramón Nsé Esono, ilustrador residente en Paraguay, fue detenido en la capital ecuatoguineana durante un viaje, después de un interrogatorio sobre su crítica hacia el líder político Obiang. Los motivos de la detención no se han hecho públicos pero sigue privado de libertad mientras diversas plataformas denuncian lo ocurrido.

Otro de los escritores perseguidos, motivo por el cual lleva cincuenta años en el exilio, es Donato Ndongo. Considerado uno de los mayores escritores ecuatoguineanos, respondía ante El País que está “intentando concienciar a la población sobre la situación de opresión” mediante la literatura. En la entrevista, expuso que a pesar de estar en el exilio, “sus publicaciones dependen de las relaciones entre España y Guinea Ecuatorial”, lo cual evidencia las estrechas relaciones y complicidad entre los regimenes de ambos países.

SOMALIA

5º país africano con menor libertad de expresión, vive una situación límite a causa de un gobierno inestable desde hace décadas, y de la presencia en el país de las fuerzas de Al-Shabaab, que sufre constantemente, como hemos visto en las últimas semanas, los asesinatos en Mogadishu, la capital, tanto como en otros puntos del país

Fruto de la delicada situación que viene arrastrando Somalia, la escritora y activista Waris Dirie huyó del país con tan sólo 13 años, y hasta entonces se ha dedicado a denunciar la MGF en distintos medios.

La activista por los derechos humanos Waris Dirie escapó de un pequeño pueblo en Somalia y se convirtió en top model. Imagen de Reuters.

También Warsan Shire, poetisa de la diáspora somalí, ha sensibilizado acerca de la MGF. Asimismo, en su obra habla de la vida de mujeres refugiadas a causa del conflicto. Es un ejemplo su poema “Conversations about Home”. Pero no son las únicas, lógicamente. Otra de las voces que se erigen para defender los derechos de los somalíes es el periodista Mohamed Adan Dirir, recientemente sentenciado a 18 meses de prisión por acusar a escuelas privadas del país de corrupción.

BURUNDI

Cuyo presidente ha sido considerado un “depredador de la libertad de prensa” por RSF, ocupa la posición 160 en la clasificación mundial. Actualmente el país se encuentra en una situación sociopolítica de inestabilidad que empuja a miles de personas a refugiarse en otros países vecinos. Este es el caso de Domitille Kiramvu, periodista refugiada en Bélgica tras recibir amenazas de muerte del presidente Nkurunziza por denunciar la desaparición de personas de la oposición política en Radio Publique Africaine (RPA). La periodista se basó en pruebas sobre fosas comunes y asesinatos extrajudiciales que fueron denunciados por organizaciones como Amnistía Internacional.

Otro periodista, Jean Bigirimana sigue desaparecido después de un año, como denuncia IWACU. Su familia ha sido obligada a exiliarse en Ruanda, según cuenta su mujer, “a causa de amenazas de muerte por difamar informaciones que deshonraban el país”.

La diversidad cultural de Barcelona pone el foco en África

En el interior de un espigado edificio de color gris en Barcelona presentado como Centre Cívic Navas se encuentra la primera pieza del ciclo de Diversitats, Cultures del Món. Llama la atención por la explosión de colores de telas estampadas con diversos motivos, al estilo de Vlisco, la exposición de tejidos de LALOLA d’Àfrica. Están expuestas en marcos de madera, tejidas en pequeños pantalones y faldas, y doblegadas en pequeñas zapatillas. Allí nos encontramos con Oriol Pallarès, el coordinador de la programación.

El barrio de Navas se encuentra en la franja este de la ciudad de Barcelona, en el distrito de Sant Andreu. En el conjunto del barrio se reúne un 27,9 % de población migrada, de la cual el 4,6 % nacieron en el continente africano, siendo las nacionalidades más presentes del sur del Sáhara Senegal, Guinea y Nigeria.

La propuesta de Diversitats, Cultures del Món, nace en un intento de poder especializarse como centro en un ámbito que a la vez pueda acoger y exponer diversas perspectivas de distintas disciplinas. Este foco, por lo tanto, contempla la exposición de aspectos tanto artísticos, culturales como sociopolíticos. Con ello, y por su cometido ineludible al servicio de la comunidad, este espacio pretende dar a conocer otras realidades a habituales del centro cívico.

Este ciclo empieza casi por casualidad en la región del Oeste Sur-sahariano, nos cuenta Oriol. Empezó tirando del hilo de Marga Mbande, y de allí comenzó a conocer a otros artistas. “Es como si se hubiesen manifestado los vínculos dentro de la comunidad de la diáspora africana en Barcelona”. Así, en la programación, encontramos estilos de lo más variados. Como nos explica Oriol, las jornadas pretenden huir de la folclorización de las culturas africanas y de la representación del continente africano como una región donde aparentemente la cultura tradicional es imperante. Por eso, han decidido aunar sonidos de la modernidad y la hibridación intercontinental, así como los más tradicionales.

Marga Mbande.

El programa fue inaugurado la primera semana de Octubre con el espectáculo de Ndione Michel Doudou, pero en los próximos días encontraremos artistas de distintos orígenes e identidades artísticas, como son Ngomez Nokass y Betty Akna.

Griots de Senegal y un espacio de creación para la infancia

Ngomez Nokass, que significa algo así como “salsa picante de distintos ingredientes de la familia Ngom”, como nos cuenta Mamadou Ngom -componente del grupo-, no es la primera vez que actúa en la ciudad condal. El colectivo ya lleva 15 años en Barcelona, 10 de los cuales participando al son del djembé, del sabar, del djun djun, del soruba y la tama en su vida festiva y pública.

Ngomez Nokass.

Nos explica, además, sorbiendo de un café en una terraza cualquiera, que Ngomez Nokass es un concepto originario de la familia de griots a la que pertenece, ya desde Senegal y que viajó junto a su tío para consolidarse en Barcelona. Es así como sus espectáculos no pretenden ser únicamente animados, festivos, enérgicos y frescos –que también-, si no que además procuran dejar un mensaje. “Queremos que cuando el público se vaya, tenga algo de lo que hablar”, como expresa Mamadou. Por ello explican las canciones a la audiencia y hacen vibrar al ritmo de los mensajes de sus composiciones, que tratan de distintos temas, como por ejemplo el agradecimiento a sus madres.

Asimismo, como griots con la idea de llegar a distintos públicos, ofrecen también un taller, un espacio de creación para la infancia en el que desde la producción de sonido y movimiento se promoverán los mensajes que inspiran sus canciones. Podréis encontrarlos el 10 de Noviembre para el taller de creación, y para la tralla final, el 16 de Noviembre.

Una exposición sonora de colores:

Betty Akna. Imagen de Afroféminas.

El 21 de Diciembre también es una fecha a reservar. Estará Betty Akna ofreciendo una explosión sonora de colores. La artista vuelve a Barcelona, la ciudad dónde se crió, y de la que nos declara, recordando el pasado, que le tiene un cariño especial y agradece todo lo bueno que ha podido aprender; contenta y honrada por participar en una iniciativa cultural y artística dirigida a África.

La cantante llega después de vivir durante unos años en Guinea Ecuatorial, una experiencia que, recalca, le ha hecho crecer y completar su identidad sonora. Como expresa “no es lo mismo escuchar las canciones en un reproductor de música que vivirlas en el terreno y directamente con los artífices de ella”. Betty Akna, consciente de este proceso, pretende ser uno de los referentes culturales de tanto personas migrantes como autóctonas. Así expresa la artista su voluntad: “Ser embajadora artística de una cultura, de una realidad existente pero desconocida y/o distorsionada por muchos, e inspirar a las personas en general y a los africanos en particular a amar su cultura y compartirla“.

Además una de las particularidades que ha podido añadir a su música, alma y voz ha sido la lengua Ndowe en algunas de sus composiciones como en “I miss you” o “Lembo la mboka ame”. Aspecto que además de ofrecer sonoridades y fonemas singulares al canto, da la oportunidad a generaciones actuales como futuras. “Escuchar esta lengua y parte de la carga cultural de ésta, no se perderá” como nos expresa desde el sentimiento la artista.

Grigri Pixel o la magia de activar una vida en común

*Por Carmen Lozano Bright

Iwaya Community Art Festival, ICAF, Lagos 2016. Imagen de Aderemi Adegbite.

Dijo Marina Garcés en su reciente pregón inaugural de las fiestas de la Mercè que ella regresa a Barcelona, a su ciudad, porque en ella encuentra que aún hay un sentido de la vida en común. A pesar de las tensiones, de los nacionalismos, de los independentismos, del turismo en auge, de la mercantilización y de infinitas formas de hacer y pensar.

Esta semana da comienzo en Madrid la segunda edición de Grigri Pixel: un programa de residencias, talleres y seminarios que durante el mes de octubre será una suerte de laboratorio de esa vida en común imaginada, experimentada y muchas veces olvidada de la que habla Garcés. En regiones del oeste de África, “grigri” significa amuleto, objeto que cuida. Un amuleto nos protege de posibles daños o amenazas y a su vez es capaz de influir en situaciones y lugares. Grigri Pixel es una metáfora habitada, colectiva y encarnada en el mundo cotidiano de esta idea de amuleto protector.

El programa, en el que participarán artistas y activistas, pensadores e intelectuales provenientes de diferentes países de África, tiene como reto la fabricación de un objeto que dé cuerpo a eso que entendemos por “grigri”. Para la construcción de este cacharro mágico, aterrizan en Madrid cuatro personas representantes de iniciativas transformadoras africanas. Se trata de Aderemi Adegbite del Iwaya Community Festival ICAF (Lagos, Nigeria), Ismael Essome Ebone de Madiba & Nature (Kribi, Camerún), Afate Gnikou Kodjo de Woora Make (Lomé, Togo) y Mané Toure Ndèye de Côté Jardin (Dakar, Senegal).

Estas cuatro personas, seleccionadas a través de una convocatoria pública, trabajarán de manera colectiva con una treintena de colaboradores y agentes cómplices del tejido cultural local: el ingeniero electrónico Yago Torroja, el arquitecto David Pérez de Enorme Estudio, la investigadora Blanca Callén, la comisaria Susana Moliner como coordinadora del programa y el centro cultural Medialab Prado. El programa de este año está apoyado además por el programa Acerca de Cooperación Española, Intermediae-Matadero y el propio Medialab.

Iwaya Community Art Festival, ICAF, Lagos 2016. Imagen de Aderemi Adegbite.

Igual que las propiedades de un amuleto no son universales, el grigri que se construirá en Madrid tendrá unas cualidades muy concretas. Está pensado con y para el Espacio Vecinal Arganzuela (EVA), un lugar de uso comunitario y autogestionado en el antiguo Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi. A pesar de que aún no se sabe qué forma tomará este objeto, se ha hecho un diagnóstico previo de necesidades, amenazas, posibilidades y deseos con la comunidad de EVA. Para conocer el grigri, habrá que esperar al 14 de octubre y acudir a su fiesta de presentación en EVA. Pero una cosa es segura: el diseño será de código abierto, replicable y modificable.

En 2016, la primera edición de Grigri Pixel en Madrid trabajó entorno a la energía sostenible junto al jardín comunitario Esta es una plaza de Lavapiés. Este año, los saberes que se pondrán en juego serán el reciclaje y la sostenibilidad, la fabricación digital, la alimentación sana y la mediación comunitaria a través de prácticas artísticas y colaborativas.

En paralelo a la construcción de este objeto se desarrollará un taller de videomapping (proyección de imágenes en superficies como edificios y fachadas) con el software libre MapMap. Esta iniciativa, del grupo de investigación AVFloss de Medialab Prado contará con uno de los co-desarrolladores del programa, Bay Dam, procedente de Senegal.

El cartel de Grigri Pixel incluye el encuentro ‘Lo invisible, lo común, lo mágico: espacios y conocimientos colaborativos entre África y Europa’ el sábado 7 de octubre a las 17:00h en Intermediae-Matadero para explorar cuáles son los retos comunes y las problemáticas urbanas contemporáneas en las ciudades de África y Europa en complicidad con seis pensadores y creadores contemporáneos: Marina Garcés (filósofa), Achille Mbembe (historiador), Abu Ali (artista visual), Paz Núñez (arquitecta), Ken Bugul (escritora) y Simon Njami (crítico de arte).

Si “la cultura es otra cosa, es la posibilidad de relacionar, con sentido, los saberes y la vida”, como indicó Garcés al inaugurar las fiestas grandes de Barcelona, Madrid da la bienvenida a este entorno de posibilidades durante Grigri Pixel 2017. 

Citas públicas

 

“Fashion Cities Africa”: cuatro ciudades africanas a la última

La mayoría de mi ropa está hecha en África Occidental. Desde hace 21 años he tenido ropa de Abidjan, N’djamena, Dakar y Accra. Ya tengo una rutina. Si estoy en esos países tres o más días por trabajo, me guardo la primera mañana, ignorando jetlags y resacas, y me voy a los mercados para comprar tanta tela como me permita mi per diem. Por 200 dólares, puedes llenar una maleta de ropa. (…) He tenido una fantasía concreta durante años. Que Accra, Lagos, Dakar y Abidjan construía unos talleres gigantes cerca de sus aeropuertos, donde cientos de sastres increíblemente bien entrenados trabajan, y puedes llegar, comprar tela y encargar ropa (…). Fashion Cities Africa.

Biyavanga Wainaina, abre así el libro “Fashion Cities Africa”, editado por Hannah Azieb Pool y que recorre cuatro ciudades del continente para explicar la escena de la moda en cada una de ellas: Nairobi, Casablanca, Lagos y Johannesburgo. Una celebración que destaca el trabajo de diseñadores de moda, de joyas, blogguers y estilistas. El libro está inspirado y apoyado en la recién clausurada exposición “Fashion Cities Africa”, del Brighton Museum.

Los criterios para seleccionar estas ciudades, por la falta de espacio para mostrar todas las propuestas de un continente inagotable, fueron una cuestión de diversidad (regional, geográfica y económica) y por sus grandes credenciales en cuanto al mundo de la moda. La editora, Azieb, afirma de además este libro “pretende retar los estereotipos sobre lo que significa ‘la moda africana’ y cambiar la narrativa visual de la estética ‘africana'” (comillas inclúídas en el texto orginal)

Cada una de las ciudades tiene su propio capítulo con un pequeño ensayo que repasa el panorama general con entrevistas a personas influyentes del mundillo, con retratos y fotografías realizadas por fotógrafos oriundos: Sarah Marie Waiswa (Nairobi), Deborah Benzaquen (Casablanca), Lakin Ogunbanwo (Lagos) y Victor Dlamini (Johannesburgo). Abalorios masai, kangas kenianos, telares de Ase-Oke, caftanes hechos a medida o el ya tan extendido wax, son estilos afro-céntricos que están influyendo los armarios de aquellos que están a la vanguardia de la moda allí y saliendo a la palestra internacional.

De punta a punta del continente: radiografía de las últimas tendencias a través de cuatro ciudades

Nairobi: la ropa de segunda mano es lo de hoy

2manysiblings: Velma Rossa y Papa Petit. Foto: Sarah Waiswa

El Gikomba Market es el mercado de segunda mano más grande de la región oriental de África y en él podemos encontrar secciones de mujer, niñas y niños, accesorios, etc. Un caos urbano que recuerda a la zona comercial del centro de muchas ciudades europeas en época de rebajas. Mitumba, o Toi (a las afueras de Kibera) son otros de los mercados de segunda mano y parece que importantes gurús de la moda como los blogueros “2ManySibilings” o “KenyanStilista.com” van vestidos de mercadillo, de forma austera, pero con estilo. El estilista Sunny Dolat, que lleva la marca Chico Leco habla de un renacimiento en Nairobi en la industria creativa.

Velma Rossa & Papa Petit (2ManySibilings), Ami Doshi Shah (I am I), Adèle Dejak, Ann Mccreath (Kiko Romero) y Anthony Mulli (Katchy Kollections), son los destacados en esta zona del continente.

Casablanca: la reinterpretación del caftán

Amine Bendriouich. Foto: Deborah Benzaquen

Con diferentes influencias por su situación geográfica y política, Marruecos vivió una primera ola de diseñadores que emergieron en los años sesenta y que fue el precedente de la segunda, en los ochenta y noventa. El caftán es un arte inimitable que pasa por muchas manos especialiadas en cada uno de los detalles: hilado, botones, puntilla, etc. A pesar de ello, diseñadores como Bendriouich afirman que “su posición es en contra de la hegemonía de los caftanes, por haberse convertido en auto-exotizados”. Y diseñadoras como Ghitta Laskrouif coge detalles tradicionales, como el mdemma (cinturón) y los usa de una manera diferente.

En este capítulo dedicado a Marruecos, Amine Bendriouich (Amine Bendriouich Couture & Bullshit, ABCB), Amina Agueznay, Yassine Morabite (Zazlouz), Said Mahrouf y Zhor, Chadia y Aida Rais, son las diseñadoras y artistas destacadas.

Lagos: el boom con gran presencia de mujeres

Nike Davies Okundaye

La independencia de Nigeria de los británicos en los años sesenta, hizo que la moda fuese una forma de expresar una renovada identidad cultural. Así que las élites urbanas mezclaban modas europeas con las creaciones de los sastres locales, con estilo nigeriano. Durante la guerra civil de los setenta siguieron emergiendo pioneros de la moda, pero no fue hasta los 2000 caundo se fue formalizando la industria de la moda en el país. El surgimiento de revistas como Arise, o las redes sociales son una oportunidad para poner en la escena la moda nigeriana y sus creadores. Hoy en día, los nuevos diseñadores de Lagos, reutilizan tejidos y sistemas tradicionales, como el adire, o la doble envoltura del Delta de Níger. Nigeria tiene un fuerte potencial de exportación e influencia en el mundo de la moda, como aseguran algunos artistas entrevistados, que además, una gran parte de las creadoras son mujeres, reivindicando así su independencia a través de la moda.

Nike Davies Okundaye (Nike Art Centres), Yegwa Ukpo (Stranger), Amaka Osakwe (Maki Oh), Zara Okpara (PR Consultant), Reni Folawiyo (Alàra), son los diseñadores destacados de esta ciudad.

Johannesburgo: lo étnico, lo político, la identidad y la moda

Bongani Madondo

El apartheid y la política dibujan claramente el paisaje de la moda en la capital sudafricana, reflejando una diversidad que caracteriza desde un punto de vista étnico y lingüístico al propio país. La mezcla de estilos entre puntos de la ciudad como Soweto, Hyde Park, East Rand o Alexandra, ponen de manifiesto el gusto por la experimentación estética en torno a la identidad, la clase social o la influencia étnica. La autodefinición de la escritora y comisaria Bongani Madondo, quizá es una muestra del crisol de estilos que esta gran “ciudad del oro” alberga: “Mi estilo es una combinación de vintage, los salones de jazz de Harlem y Sophiatown en los 50/60’s, y la locura liberadora de la estética punk-rock. Afro-dandy se encuentra en el centro de la ciudad con el Afro-punk”. También hay hispers almorzando en los mercados de Neighbourhoods Market o comprando ropa en Main in Maboneng.

Thula Sindi, The Sartists, Maria Mccloy, Marianne Fassler (Leopard Frock), Anisa Mpungwe (Loin Cloth & Ashes) son los diseñadores y artistas destacados de la escena de la moda en Joburg.

¡A quemar zapatilla! Presentación de Moto Kiatu en Madrid

Electronic Music began in Africa

Bajo este eslogan, hace escasas semanas, presentamos Moto Kiatu, un proyecto pionero en España para la promoción de los sonidos electrónicos procedentes de África y de los productores y Dj’s que actualmente forman parte de la escena internacional.

Estamos preparando muchas sorpresas para este 2017, pero primero nos encantaría que, el próximo sábado 18 de febrero, a partir de las 19:30, vengas a conocer más sobre qué es Moto Kiatu y por qué existimos y que compartas un rato de buena música con un gran paseo musical por todo el continente visitando estilos como el kwaito, kuduro, coupé decalé, afro house o qgom. Todo ello acompañado de unas cervezas y un delicioso aperitivo de inauguración.

Para esta primera sesión inaugural, estaremos los DJ’s residentes del colectivo: Savannah (Sweat Dealers), Malaria (Sweat Dealers), Sinsistema (Sonidero Mandril) y veinn (Wiriko/Sonidero Mandril)

¿Cómo asistir?
Puedes venir a este evento únicamente con invitación, ya que lo realizamos en una asociación cultural que nos cede el espacio. Por ello, es necesario registrarse como miembro (lo que no implica ningún coste), donde te indicaremos la localización exacta de esta fiesta de inauguración de una era.

Obtén tu invitación para asistir rellenando el formulario que se encuentra en nuestro sitio web Moto Kiatu

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Moto Kiatu, el proyecto de Wiriko pionero en cultura electrónica africana

¡Wiriko inaugura un nuevo y electrificante proyecto…!

motokiatu

Aunque la música lleva más de medio siglo pasando por filtros electrónicos, con el boom de las tecnologías y el surgimiento de equipos de hardware y software asequibles, la música electrónica se ha convertido en mainstream, particularmente en África. Hoy, los músicos componen y graban en la comodidad de sus estudios caseros, y ya no requieren grandes presupuestos y costosos estudios. Por eso no es exagerado decir que la mayoría de los éxitos radiofónicos en el continente africano, siempre pensados para la pista de baile, dependen, en menor o mayor grado, de ordenadores.

Desde nuestro inicio, la sección de música de Wiriko se ha hecho eco de algunas de las propuestas más “electrificantes” del continente. Estuvimos aprendiendo de proyectos como el coordinado por Goethe-Institut en Nairobi, Ten-Cities y la cultura de club en África, y entrevistado a artistas pioneros en el estilo como los congoleños Konono No.1 y Batida, el centroafricano Boddhi Satva o el sudafricano Spoek Mathambo. Pero no teníamos suficiente y empezamos a apasionarnos por todas las subculturas musicales que hoy suenan en las principales discotecas de África, pero que también resuenan en Lisboa o Berlín.

Las subculturas musicales que surgen del continente lo hacen con fuerza, aunque difícilmente llegan a nuestras pistas de baile. Sonidos que se basan principalmente en la electrónica, manteniendo las características más tradicionales y arraigadas a la cultura popular de las sociedades en las que surgen. ¿Cómo podríamos no interesarnos por toda la ola de innovación y creación electrónica africana siendo un medio especializado en culturas africanas contemporáneas?

Creamos una marca propia, Wiriko Sounds, para trasladar nuestra pasión por los sonidos africanos al gran público, colaborando asiduamente con el Rototom o Pirineos Sur, dos de los principales festivales de música del país. Y poco a poco, nos fuimos dando cuenta del vacío en electrónica africana que había en España. Así que decidimos también abrir senda en la organización de conciertos, inaugurando la primavera de 2016 con la banda sudafricana Batuk, a la que programamos en Madrid, en una especie de experimento sociológico para conocer el afán de este tipo de sonidos entre la audiencia del país. ¡Y funcionó!

Ahora, nace Moto Kiatu. “Zapatilla caliente” en kisuajili, es una apuesta por la transmisión de nuevos sonidos y ritmos procedentes de África y su fusión con los sonidos electrónicos. Con este proyecto impulsado junto a los colegas de Sonidero Mandril y Sweat Dealers, queremos dar visibilidad a las nuevas producciones de electrónica africana que suenan en los clubs, a través de conciertos y sesiones #MotoKiatu. A partir de distintas actividades vamos a impulsar una escena de nuevos sonidos aún desconocidos en nuestro país con Moto Kiatu como un espacio pionero en música, cultura y baile, y que muestra la variedad de los intercambios musicales más innovadores que existen entre África y otros puntos del planeta.

¡Estad atentas y atentos, porque esto es solo el principio!

Lee nuestro manifiesto aquí.