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La danza urbana contemporánea de Gabón llega a Barcelona

Voogga Crew es un grupo de origen gabonés establecido en Francia que promueven en Jazzé a nivel territorial, continental y mundial.

Voogga Crew es un grupo de origen gabonés establecido en Francia que promueven en Jazzé a nivel territorial, continental y mundial. Fuente: YouTube

El auge de las danzas urbanas del África Sur-Sahariana ya suma poco más de 5 años en el estado español. A diferencia de otros países europeos cuya relación artístico-cultural con el continente vecino siempre ha sido más reconocida, estos estilos de danza se han hecho de rogar y han llegado de manera tardía para completar el panorama escénico en ciudades como Madrid, Málaga, Bilbao, Castellón, Valencia y Barcelona. Es de hecho, en la capital catalana dónde más diversidad de estilos en formato de cursos regulares y clases magistrales de bailarines y bailarinas extranjeras se desarrollan.

El próximo en pisar el suelo barcelonés en el formato de clase magistral será Barro, nacido en Libreville y residente de París, que es el creador, junto a Voogga Crew, del estilo urbano gabonés más sonado en Europa: el Jazzé o Djazzé. Hemos podido hablar con él justo antes de su llegada a la ciudad condal, y… ¡nos ha contado un montón de cosas interesantes!

 

Barro: “En Francia, contribuyo al desarrollo y la promoción de la danza Jazzé”.

Este estilo, nos comenta el bailarín: “Se originó en 2006, en Libreville, por un miembro de Voogga Crew: Koby. Él creó un primer movimiento básico y, a partir de ese momento, el resto de componentes del grupo le seguimos el juego con más creaciones. Así, el estilo acabó por popularizarse alrededor de todo Gabón”.

En cuanto a ese primer movimiento del que nos habla Barro, cabe tener en cuenta que las influencias personales en el mundo de la danza de los miembros de Voogga Crew, y los bailes más practicados en el Gabón de los 2000 hacen que el Jazzé sea “una composición entre distintos movimientos tradicionales del Bwiti y de la danza moderna Bôlô. Todas ellas creaciones originarias de Gabón”, nos aclara.

Sin embargo, a pesar del importante papel de la comunidad de bailarines gaboneses en el Jazzé, cabe reconocer el papel de Patience Dabany, la reconocida música y cantante nacida en Brazzaville y residente en Libreville. Ella hizo una gran labor por dar a conocer el estilo y su nombre dentro del país mediante su vídeo-clip “Le Djazzé”. En él, aparecían jóvenes poniendo en práctica los movimientos que Voogga Crew crearon previamente.

A pesar de su rápida extensión, durante ese periodo, también hubo contradicciones internas, sobretodo en cuanto al nombre del estilo. Como nos comenta Barro: “Cuando se creó la danza, no le pusimos nombre. De hecho dentro del país se le llamaba de maneras distintas. En una, la nuestra, se le llamaba Beuzz y en la otra Jazzé o Djazzé. Fue con el tiempo y la canción de Patience Dabany que se quedó en Jazzé. Por ese mismo motivo, nos comenta que el significado de ese nombre resulta desconocido para él y los miembros de Voogga Crew.

Volviendo a la música y los y las profesionales de la música en Gabón, pese a que fueran impulsores e impulsoras de difundir este estilo de danza novedoso, este arte no es significativo para la creación y desarrollo del Jazzé. Éste carece de una melodía o bases concretas para poderse practicar, como en el caso de la Tchame, “acostumbramos a bailar indistintamente sobre música hiplife, afrobeats y hip hop”, manifiesta el bailarín gabonés.

Precisamente esta característica hace que este estilo creado en Gabón sea polivalente y tenga una gran capacidad de adaptabilidad en distintos contextos y competiciones sin dificultades. Y esto hace que la difusión hacia otros países sea más fácil, a pesar de carecer de una identidad multidisciplinar sólida a la que referirse, y una masa de promotoras y seguidoras del estilo.

Barro nos confirma que: “El jazzé no es muy conocido, y es responsabilidad de la comunidad gabonesa. Cada año quieren crear nuevas danzas y dejan de lado las de los años anteriores”. Esta necesidad de crear sin proteger, se debe a la carencia de una ley de bases actualizada en materia de cultura en el país. La última ley en este ámbito es del 1994 y carece de un reconocimiento hacia las artes inmateriales. Asimismo, los y las jóvenes, al percibir el bajo interés del gobierno por las creaciones escénicas, desechan las producciones en danza con más facilidad y apuestan mucho menos por su divulgación.

Como manifiesta el bailarín residente en París: “Por lo tanto el Jazzé tampoco puede contar con la diáspora gabonesa. Hoy en día sólo los cuatro miembros de Voogga Crew luchamos por su reconocimiento y, en realidad nos instalamos en Europa para promoverla y mostrarla al mundo. No queremos dejarla desaparecer como el Bôlô y otras danzas acalladas por la diáspora gabonesa”.

Y justamente es a través de la participación en batallas de baile, de entrenamientos con otros y otras bailarinas de distintos estilos, de cursos regulares en escuelas parisinas, de clases magistrales y formaciones en distintos puntos de Francia, Europa y África, que el bailarín da a conocer este estilo tan poco visibilizado.

El próximo evento que Barro protagonizará para promover el Jazzé, será el viernes 14 de Junio en la ciudad de Barcelona. Por segunda vez, Ayakata son las amfitrionas del bailarín y promotor de este estilo gabonés. Ambas partes nos esperan en el Centre Cívic Barceloneta a las 19h. con mucho de que hablar y bailar.

¡Si estás en la ciudad, no te lo puedes perder!

Una velada de slam con sabor africano

El slam es un formato literario que en los últimos años ha ganado terreno en la cultura urbana de las principales ciudades africanas. Se trata de una particular combinación en la que destaca la poesía pero que se completa con la declamación y diferentes manifestaciones de artes escénicas, música, baile y teatro en diferentes grados y propociones. En el caso de las emergencia de las escenas de slam poetry en las ciudades africanas, la reinterpretación del género ha sido fundamental. Los autores (y también los espectadores) han sabido reinventar y adaptar las actuaciones, por un lado, encontrando la dimensión de modernidad que atrae y arrastra a los fans de los slammers; pero al mismo tiempo, permitiendo que esta variedad de poesía declamada entronque de manera natural con la tradición oral de muchas culturas africanas. El viernes en Barcelona se podrá presenciar una pequeña degustación de este fenómeno artístico.

Presentación del progama de la edición de este año de Kosmópolis. Fuente: Kosmópolis

Kosmópolis, el festival literario que ha dado en autodenominarse “la fiesta de la literatura amplificada” han consagrado una noche, la del viernes al slam, y en esa propuesta ha encajado prácticamente toda la presencia de África subsahariana de la cita. Rakaya Esime Fetuga y Lisette Ma Neza son las dos responsables de que esa velada tenga sabor africano, y en ambos casos además, tienen un marcado acento de diáspora e identidad.

La artista británica Rakaya Esime Fetuga. Fuente: Twitter de la autora.

Fetuga es una escritora y slammer británica pero en toda su producción literaria ha reivindicado el protagonismo de su herencia de África Occidental. Por ese motivo la identidad es una de las preocupaciones fundamentales de la artista que ha tenido un reconocimiento internacional de su destreza. En los London Poetry Awards de 2017, recibió el Spread the Word Young People’s Laureate y en 2018 ganó el Roundhouse Poetry Slam. Esos han sido sus principales éxitos en términos de premios, aunque en el mismo año fue una de las finalistas del Out-Spoken Poetry Prize.

En sus versos fluyen las preocupaciones por esa experiencia de construcción de la identidad y de la interculturalidad del Londres en el que ha despuntado su actividad. Por otro lado, el papel de las mujeres, su toma de protagonismo y el espacio que tratan de conquistar es otra de las constantes de su poesía.

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Lisette Ma Neza es una poeta nacida en Ruanda y residente en Bélgica. Fuente: Kosmópolis

Por su parte, Lisette Ma Neza es una joven ruandesa que se ha hecho un hueco en la escena del slam belga. En 2017 fue campeona de Bélgica de Slam Poetry y subcampeona de Europa. En ese momento, con 19 años, era la finalista más joven del campeonato nacional belga y por eso causó especial sensación y recibió incluso el reconocimiento del público en ese certamen. Con una niñez ruandesa, una residencia belga y una nacionalidad holandesa, su experiencia también destila la preocupación por la construcción de la identidad y búsqueda de un espacio propio en una realidad intercultural.

Asegura que siempre se ha sentido atraída por la creación artística en diversas manifestaciones y que se asomó al slam buscando una expresión que fuese accesible para sus amigos y descubrió una manera de transmitir la más absoluta honestidad y un alto grado de libertad. Todas sus preocupaciones encuentran un espacio en sus versos, desde el feminismo y el fenómeno #MeToo, hasta el racismo o también cuestiones más íntimas como la materinidad.

Estas dos jóvenes figuras del slam con sabor africano, compartirán velada con otros y otras reconocidas artistas catalanes, españoles, europeos y latinoamericanos, bajo un título genérico que promete, cuando menos, una ventolera renovadora: “Los relatos que mueven el slam”. La cita es el próximo viernes 22 de marzo, a partir de las 22.30 de la noche en el vestíbulo del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, donde se celebra el festival.

Por otro lado, el festival Kosmópolis también contará con la presencia de Gonçalo M. Tavares, un autor angoleño de nacimiento pero que habitualmente se encuadra en la literatura portuguesa.

Celebrando escritores y escritoras africanas

El togolés Théo Anannisoh, el ecuatoguineano Juan Tomás Ávila Laurel, la senegalesa Ken Bugul y los caboverdianos Filinto Elisio y Márcia Souto, son los y las protagonistas de excepción de la segunda edición de las Jornades de l’Escriptorx Africax que organiza en Barcelona, Africat y la Institució Milà i Fontanals, dentro del proyecto De Puny i Lletra. La cita es el miércoles 7 de noviembre y el jueves 8 en el Museu de les Cultures del Mon y en la Institució Milà i Fontanals de la capital catalana, respectivamente.

La jornada es una oportunidad para celebrar a todos esos escritores y escritoras y para generar un espacio en el que se reflexiona sobre diferentes aspectos de las literaturas africanas. Así, además de las aportaciones de los y las protagonistas habrá reflexiones en torno a la percepción que se tiene en España de las literaturas africanas y de las evoluciones (o involuciones) en la imagen que se proyecta del continente y de sus consecuencias.

Wiriko estará presente en estos debates para aportar su visión sobre las literaturas que se están produciendo en África, pero también sobre cómo la sociedad española las está acogiendo. Intentaremos sumar nuestras experiencias y nuestras impresiones a las de expertas en la materia como Mar García, Sonia Fernández Quincoces, Yolanda Aixelà, Jessica Falconi o los también académicos y escritores Saiba Bayo y Gustau Nerín.

La posibilidad, poco habitual, de escuchar a los escritores participantes hablar sobre sus trabajos y algunas de las inquietudes que les han movido a la escritura se cerrará con una lectura de algunos de sus propios textos.

Luc Bendza: El africano chino que quería volar

El pasado viernes se estrenaba en la Filmoteca de Catalunya, durante el Festival Internacional de Cinemes Africans de Barcelona (FICAB), The African Who Wanted to Fly (El africano que quería volar), un documental que dejó a más de uno con la boca abierta. Se trata de la historia de Luc Bendza, un gabonés que supo de muy pequeño qué quería ser de mayor gracias a las películas chinas de artes marciales. Sí, has leído bien. De hecho, el objetivo era seguir los pasos de sus ídolos Bruce Lee y Jackie Chan para alcanzar su meta: aprender a volar.

Fragmento de la película El africano que quería volar, de Samantha Biffot.

El documental, de la también gabonesa Samantha Biffot, tiene varios puntos interesantes: el de la diáspora africana en China; el de mostrar otra cara del gigante asiático en África alejada de los estereotipos; el de introducir al espectador en el arte marcial wushu; y, quizás, en tener la capacidad de seducir al espectador sobre un género fílmico, el de la lucha, que en Occidente no tiene mucho reconocimiento. Sin embargo, y como explicó el realizador alemán Wener Herzog: “Toda la filmografía de Godard es un timo comparada con una buena peli de kung fu”.

Hijo de altos funcionarios, Bendza nació en 1969 en la tranquila provincia gabonesa de Ogougue-lolo, en el centro del país. No sería hasta la edad de 11 años que este joven intrépido quedó hipnotizado con las películas de artes marciales, aunque el paso definitivo para viajar –con fuertes resistencias familiares, en particular de su madre– lo daría con 15 años. Entonces sí que desafió la gravedad. Un negro en China era un reto identitario más duro que cualquiera de los entrenamientos a los que se vería sometido. El propio Luc explica en un fragmento del documental que fue a una exhibición en una zona rural y que cuando lo vieron aparecer, todo el pueblo salió corriendo… Huyeron. Lo cuenta entre risas, pero no deja de visibilizar el desconocimiento que existe sobre el continente africano en otras regiones del mundo.

El gabonés Luc Bendza.

Sus éxitos comienzan en 1990. Gracias al entrenamiento junto al maestro Wang Huafeng, Luc consigue ganar la medalla de oro en un campeonato de Miao Dao, una técnica en la que mediante acrobacias tiene que soportar un sable de 1,5 metros. ¿La curiosidad? Que en aquel entonces solo cinco personas dominaban esta práctica en China. Pero este solo fue el primero de una larga lista de vistorias para Luc. Dos años más tarde participaría en un campeonato donde atrajo la atención del representante de uno de sus ídolos: Bruce Lee. Impresionado por la actuación del joven africano, le ofreció un papel en una película de artes marciales… Un sueño para el gabonés que aceptó sin dudarlo. Aunque este film nunca llegaría a ver la luz, le permitió hacer sus pinitos en algunas producciones como Dragon from Shaolin (1996), Warriors Of Virtue (1997) o Extreme Challenge (2001). Por cierto, el 20 de julio se cumplirán 45 años de la muerte de Bruce Lee (falleció a los 32 años) que, aunque parezca mentira, solo terminó cuatro películas, según detalla Iván E. Fernández Fojón en su libro Bruceploitation. Los clones de Bruce Lee (Appleheadteam).

El trabajo de Samantha Biffot lleva al cine una historia inspiradora. Pero el día a día en la vida de Luc Bendza continúa a caballo entre Pekín y Libreville haciendo de embajador africano en Asia y de maestro experimentado en su tierra en la que se encuentra luchando por la última de sus batallas: el reconocimiento de los suyos. Sin embargo, The African Who Wanted to Fly es más que el viaje personal de Bendza. Más bien captura a la perfección la cultura del cine popular en muchas partes de África de mediados de los años ochenta y principios de los noventa. La aspiración de Bendza ha sido ampliamente compartida por muchos jóvenes que soñaban con convertirse algún día en Bruce Lee y otros maestros del arte marcial. Un trabajo que proyecta por lo tanto cómo podría haber sido el sueño de muchos jóvenes si hubieran hecho su viaje.

Del 22 al 28 de mayo el FICAB arranca en Barcelona

TODO LISTO PARA QUE EL CINE AFRICANO ATERRICE EN BARCELONA

El FICAB arranca, del 22 al 28 de mayo, con un ciclo dedicado a la diáspora africana en Europa con el cineasta franco-burkinés Cédric Ido como invitado especial

El ciclo «Diáspora e Identidad» proyectará 4 largometrajes y 2 cortometrajes y contará con diferentes actividades paralelas en colaboración con colectivos de la diáspora africana en diferentes espacios de Barcelona

 

Barcelona, 7 de mayo de 2018

Coincidiendo con la semana del Día de África, la capital catalana acogerá el primer ciclo del Festival Internacional de Cinemes Africans de Barcelona (FICAB), un nuevo evento que pretende situar la ciudad de Barcelona como uno de los epicentros globales para impulsar y promover las cinematografías africanas de mayor calidad y acercar así la cultura de África en Cataluña.

El FICAB, que nace con vocación de convertirse en un espacio permanente de cooperación cultural y académica entre entidades y asociaciones del Norte y el Sur, se celebrará del 22 al 28 de mayo de 2018 en diferentes espacios de la ciudad. El epicentro de las proyecciones será en la Filmoteca de Catalunya con el ciclo «Diáspora e Identidad» y tendrá como invitado especial al franco-burkinés Cédric Ido. Además, las actividades paralelas se cumplimentarán en LaFede, el Centro Cívico  Pati Llimona, la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales de la Blanquera y el centro cultural Inusual Project.

Coincidiendo con la semana del Día de África (25 de mayo), el barrio del Raval, uno de los enclaves más multiculturales de la ciudad, exhalarà celuloides africanos en la Filmoteca de Cataluña donde se proyectarán 4 largometrajes – la Vie de Château, de Cédric Ido (2017), High Fantasy, de Jenna Bass (2017), The African Who Wanted to Fly, de Samantha Biffot (2017) y Miracle at St Anna, de Spike Lee (2008) – y 2 cortometrajes de Cédric Ido –Twaaga (2013) y Hasaka Ya Suda (2010). La programación se complementará con la presencia del director Cédric Ido quien, además, ofrecerá una Master Class en el auditorio de de la Blanquerna el viernes 25 de mayo.

Las actividades paralelas incluyen la mesa redonda África: la negritud de la Europa de la Gran Guerra, el miércoles 23 de mayo en LaFede, con la presentación del libro África en la Primera Guerra Mundial, que contará con Álvaro Barril – historiador y autor del libro-, Eduard Gargallo – historiador y autor del prólogo- y la moderación del Aixa Drammeh– colaboradora del CEA-.

El jueves 24 de mayo, la mesa redonda sobre Activismo político y cultural en Burkina Faso contará con la presencia de un representante de la Asociación de burkineses de BCN, Beatriz Novales – responsable de África a Oxfam– y Carlos Bajo – periodista experto en TIC en África y miembro de Wiriko, en el centro cívico Pati Llimona.

La Fiesta de Clausura tendrá lugar el viernes 25, Día de África, en BajoFondo Club a partir de las 11 de la noche y contará con los Djs afrodescendientes Day B y Baba Sy en colaboración con Ashanti Bcn y Jokkoo Bcn.

Finalmente, las actividades paralelas concluirán con la proyección de la película Dear White People (Justin Simien, 2014) y la posterior mesa redonda Afropeos: Diáspora Africana en la Europa del siglo XXI, que se celebrará el lunes 28 en el centro cívico Pati Llimona, y contará con la participación de los colectivos The Black View, Black Barcelona y la cooperativa de ex-manteros DiomCoop.

Con este ciclo, el FICAB se postula como un nuevo y esperado escenario para mostrar la diversidad y creatividad del continente africano y de sus diásporas en Europa, y en particular en Cataluña. Con vocación de convertirse en un referente necesario dentro del abanico de festivales internacionales de cine africano, quiere servir de herramienta para la revisión del imaginario estereotipado sobre el continente y sus sociedades en la ciudad de Barcelona, ​​con una gran presencia de población africana. Así, se pretende abrir una ventana a las producciones de mayor calidad que se produzcan en la rica y nutrida industria cinematográfica africana; permitir y facilitar la reflexión y el debate; abrir líneas de cooperación cultural entre agentes del Norte y el Sur; poner al continente africano en valor y visibilizar las artes y culturas africanas.

Bebiendo de grandes festivales africanos como el FESPACO (Uagadugú, Burkina Faso), el DIFF (Durban, Sudáfrica) o el de Cartago (Cartago, Túnez), este nuevo espacio cuenta con las alianzas con Casa África, Oxfam-Intermón o la organización belga Africalia, que adquieren un papel fundamental para la construcción de puentes que permitan que Barcelona se convierta en una cita anual para el celuloide y la cultura africana.

En diciembre de 2018 tendrá lugar un nuevo ciclo que junto con el que se hará en mayo cohesionará un tejido necesario para la cita con el primer Festival Internacional de Cines Africanos de Barcelona que tendrá lugar en 2019.

Barcelona se baña de cines africanos en el mes de la mujer

Desde 1957, el declarado Año Internacional por la Liberación de la Mujer por la Organización de las Naciones Unidas, la ciudad condal, junto a otros puntos del estado, sigue cumpliendo años del movimiento feminista. Una lucha que, teniendo en cuenta que la primera independencia africana fue el 6 de Marzo de 1957, empezó silenciando a un perfil de mujer racializada. Es por ello que, con el fin de acercar un feminismo interseccional a la perspectiva feminista dominante en la esfera barcelonesa, nace el Cicle de Cinema Africà i Dona (CCAD), organizado por la Asociación Cultural Africadoolu en colaboración con el ICUB y los Centros Cívicos barceloneses. Una muestra protagonizada por mujeres africanas que se pasea por el formato audiovisual, plástico y escénico.

Cartel del Cicle de Cinema Africà i Dona (CCAD) 2018. Fuente: Associació Cultural Africadoolu.

Rocío Naranjo, presidenta de Africadoolu, explica que esta propuesta, que tendrá lugar entre el 8 y el 29 de marzo, se enmarca en la capital catalana puesto que además de ser el centro neurálgico donde se desarrollan las actividades culturales de la asociación “es una ciudad que cumple las condiciones de núcleo cosmopolita y además es una urbe que se presta para el arte, convirtiéndose en un referente cultural internacional”. Así, con estas características del territorio y la reducida visibilidad de las producciones audiovisuales africanas, la asociación cultural considera los equipamientos públicos de Barcelona como el portal idóneo para dar a conocer las historias de mujeres africanas que aportan una visión sobre África diferente a la que ofrecen de forma indiscriminada los medios de comunicación”.

Es por ello que presentaron la idea a los centros cívicos de la ciudad, cuya acogida comentan que ha sido muy positiva gracias a la lucha de grupos comprometidos con la visibilización plural y en positivo del continente africano. “La recepción del ciclo también ha sido buena este año por estar en el decenio de la afrodescendencia, aunque también ha contribuido la labor de plataformas que trabajan para dar visibilidad a las culturas africanas y los centros de estudio que han empezado a destapar la historia en relación con el continente africano que en España siempre se negó. Por todo ello hay un interés manifiesto”, recuerda Naranjo. De este modo, nos comenta que el programa final ha superado la expectativa inicial puesto que se ha podido ampliar la programación tanto a nivel fílmico como de actividades paralelas.

Asimismo, y aprovechando la tendencia, hubiera sido un sinsentido que durante el mes dedicado a la mujer en Barcelona, se olvidasen a referentes y personajes racializadas que también forman parte del engranaje cultural de la ciudad. Es así como en el CCAD, además de presentar largometrajes subtitulados al castellano como L’arbre sans fruit (Aïcha Macky, Niger/Francia, 2016), Maman Colonelle (Dieudo Hamadi, RDC/Francia, 2017), Félicité (Alain Gomis, Senegal/Líbano/Francia/Bélgica/Alemania, 2017), Mama Africa (Mika Kaurismäki, Sudáfrica/Finlandia/Alemania, 2011) o Imani (Caroline Kamya, Uganda/Suecia, 2010), cuentan con colaboradoras de la escena artística barcelonesa como la artista plástica Marie Ngom, las bailarinas Chantal Thaou Thiete y Marie Mbengue, la selectora Sarah Ardite, así como la cocinera Kady Jattah, una de las últimas incorporaciones.

Maman Colonelle es una de las películas programadas en el CCAD 2018 Fuente: Associació Cultural Africadoolu.

Todas ellas, participan activamente y forman parte de un ciclo que cumple a la vez un objetivo sociocultural. Como explica la presidenta de Africadoolu: “Nos interesa especialmente visibilizar el trabajo consciente que han estado y están liderados por mujeres africanas que luchan para romper tabúes dentro de sus sociedades y denuncian escenarios de opresión patriarcal, de desigualdad e injusticia social. Ellas combaten en primera persona, sin el yugo ni el asistencialismo que se impone desde occidente”.

De esta manera, además de las proyecciones cinematográficas, se han programado incluso debates participativos con la colaboración de las artistas afincadas en Barcelona, para que además de gozar de la expresión artística de los largometrajes, también pueda transmitirse a los espectadores y espectadoras, un aprendizaje y reflexión crítica. “Crear debates participativos posteriores con mujeres africanas es un instrumento que aportará a la temática del ciclo la mirada de ‘ellas’, las protagonistas, ya que la voz será directa: sin interpretaciones ni filtros”, como apunta Rocío. Igualmente, en relación a la idoneidad de las colaboradoras, nos comenta que “Las mujeres que nos acompañarán en los debates conocen muy bien la realidad de la que hablan las películas, pues todas han crecido o vivido en diferentes países africanos y están vinculadas con las artes, como la música, la danza o la pintura. Por ello consideramos que su aportación es esencial para el desarrollo y cierre de cada proyección del ciclo”.

Marie Ngom, artista plástica colaboradora del CCAD 2018. Fuente: Associació Cultural Africadoolu.

No obstante, las artistas, que a pesar de tener una intensa función en los debates posteriores a las proyecciones, gozan incluso de un espacio de expresión durante las sesiones ya que desde la asociación Africadoolu, entendemos África como un continente plural, tanto por la riqueza y diversidad cultural como por sus manifestaciones artísticas, así que las actividades paralelas se plantean como un viaje a través de los sentidos, donde ver, escuchar, oler y saborear las manifestaciones artísticas y culturales del continente”, resalta la presidenta de la asociación cultural.

De esta suerte, los y las componentes de Africadoolu, nos invitan a acercarnos a los Centros Cívicos de Barcelona (Ateneu Fort Pienc, Barceloneta, Sagrada Familia, Pati Llimona y Cotxeres-Borrell) para poder conocer e impregnarnos de ese viaje sensorial que arrancaba el día 1 de Marzo con al exposición plástica Jigeen Dey… Jigeen Duu… de la artista Marie Ngom, en el Centre Cívic Ateneu Fort Pienc. Para las demás citas, en la programación podréis conocer los acontecimientos del mes. La próxima cita que será este jueves 8 de Marzo a las 19.00h. con la música de Mandé Africa, la proyección L’arbre sans fruit y el debate con Marie Ngom.


Este ciclo no habría sido posible sin la colaboración del proyecto Cinenómada, una iniciativa impulsado por el Festival de Cine Africano de Tarifa que este año cumple su 15ª edición.

Este noviembre, mujeres afrodescendientes en escena

Sobre los escenarios de teatro, las actrices en España ya suman tres generaciones. Aún así, cuando se trata de emplear a actores y actrices, los primeros se sobreponen a las segundas. Según el Estudio Sociolaboral de 2016 de la Fundación AISGE, la entidad española sin ánimo de lucro constituida por AISGE (Artistas Interpretes, Sociedad de Gestión), la tasa de desempleo de las mujeres alcanza el 51,6% mientras que el de los hombres es seis puntos más bajo. Aspecto que lleva a las mujeres al desempeño de la profesión cobrando menos y trabajando sin contrato más días al año, es decir, en peores condiciones que sus compañeros.

Cartel Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente en Valencia 2017. Fuente: Movimiento por la Paz

Es por este motivo que en distintas provincias españolas, surgen proyectos con un carácter de visibilización y promoción de las mujeres como creadoras, a todos los niveles, dentro del sector de las artes escénicas.

Uno de ellos es la asociación de mujeres dedicadas a las artes escénicas Projecte VACA, cuya sede está en Barcelona. Cerca de cumplir los 20 años, nace con el deseo de potenciar la influencia y el peso de las mujeres en éste ámbito laboral, realizando investigaciones, procesos de experimentación y producción escénica de y por mujeres. Desde el marco del proyecto, también organizan un festival anual con la muestra de actividades y creaciones artísticas que difunden el trabajo creativo femenino. Éste festival es el Novembre Vaca.

Cartel Novembre Vaca 2017. Fuente: Projecte VACA

La edición del Novembre Vaca 2017 cuenta con una cartelera compuesta por la participación de mujeres afrodescendientes con piezas teatrales que exponen y reflexionan sobre la figura de las mismas. Como nos explican desde la asociación: “Teniendo presente que estamos en el decenio de la afrodescendencia, hemos decidido apoyar la creación de mujeres afrodescendientes”. Es así como la actriz VACA y creadora de “No es país para negras”, Sílvia Albert Sopale y la actriz y directora Alejandra Egido, estipulan la temática del festival. No obstante, como declaran desde la asociación: “La falta de apoyos institucionales ha provocado que el festival no sea al 100% como se había ideado”. Lo cual nos cuentan que ha repercutido en la participación de compañías como Teatro en Sepia con el espectáculo Afrolatinoamericanas, y Alaya Theatre con Nenas negras que han considerado el suicidio cuando el arco iris era suficiente.

Aún así, las profesionales de las artes escénicas componentes del Projecte VACA decidieron seguir con la temática para el festival. Como nos exponen: “Lamentablemente en España la representación de las personas afrodescendientes es pésima, la gran mayoría de los papeles a los que optan reproducen estereotipos e invisibilizan la realidad de la comunidad. Es necesario hacer una reflexión a nivel de ciudad y de país sobre cómo afecta la representación de las personas racializadas a ellas mismas y a su entorno”.

De esta manera, se ponen en relación obras y espacios de reflexión que denuncian el racismo normalizado en España, otras que visibilizan la sexualidad de las mujeres, también piezas que ponen en valor la identidad, y aquellas que velan por el reconocimiento de mujeres afrodescendientes.

Una de las obras cuyo objetivo es poner en valor el papel de las referentes afrodescendientes en la historia es He contado las manchas del leopardo hasta llegar a la luna, que está programada para el 1 y 2 de Diciembre del 2017 a las 20h en el Centre de Cultura de Dones Francesca Bonnemaison. Una conversación en escena creada por No Somos Whoopi Golberg que, como narran: “buscamos rescatar el trabajo y las voces de mujeres con las que pudiésemos sentirnos identificadas, que constituyesen un legado para nosotras, un modelo, un referente”. 

“No Somos Whoopi Goldberg” compañía teatral de afrodescendientes.

La obra de Silvia Albert Sopale, Kelly Lua y Maisa Sally-Anna Perk mana a partir de la investigación sobre la herencia histórica de diferentes y diversas mujeres negras. Como explican: “Cada una tenía intereses distintos y quería resaltar perfiles más políticos o más artísticos o más científicos. Nos encontramos que había muchas historias por contar y resultaba complicado decidir qué figuras escoger debido a la riqueza y la diversidad de éstas”. Es por ello que, en primavera, a raíz del encuentro con Eva Hibernia, dramaturga y directora del espectáculo, deciden elegir tres personajes y ponerlos a dialogar a partir de las reflexiones personales que florecieron al investigarlas.

Tres personajes que, como leopardos, haciendo referencia al título, al nombre de Wangari (que significa leopardo en la tradición Kikuyu) y escuchando el relato de las actrices de la compañía, “se callan, se enjaulan o a los que se le da caza: la caza del silencio”. Es por ello que manifiestan: “Nos gustó pensar al leopardo como un ancestro, o más bien como un símbolo de nuestra parte a la que llamamos salvaje, la que no se deja ver y parece peligrosa”.

Mismamente, las actrices de No Somos Whoopi Goldberg encarnadas en la escritora semianalfabeta brasileña Carolina María de Jesús, la matemática estadounidense Katherine Johnson y la científica y activista keniana Wangari Maathai, harán al espectador/a sorprenderse y experimentar distintas texturas y emociones. Como precisa el trío:

“[El espectáculo] Es como un leopardo, va rápido y salta enérgico. Esperamos que sepa dar ese salto fértil a la percepción del espectador y que se agazape como un buen compañero tras sus ojos, una vez se acabe la función. Para que después esté más atento a las manchas, los olvidos, los silencios que contienen grandes figuras dentro”.

Kelly Lua, Silvia Albert Sopale y Maisa Sally-Anna Perk, componentes de la compañía “No Somos Whoopi Goldberg”

La diversidad cultural de Barcelona pone el foco en África

En el interior de un espigado edificio de color gris en Barcelona presentado como Centre Cívic Navas se encuentra la primera pieza del ciclo de Diversitats, Cultures del Món. Llama la atención por la explosión de colores de telas estampadas con diversos motivos, al estilo de Vlisco, la exposición de tejidos de LALOLA d’Àfrica. Están expuestas en marcos de madera, tejidas en pequeños pantalones y faldas, y doblegadas en pequeñas zapatillas. Allí nos encontramos con Oriol Pallarès, el coordinador de la programación.

El barrio de Navas se encuentra en la franja este de la ciudad de Barcelona, en el distrito de Sant Andreu. En el conjunto del barrio se reúne un 27,9 % de población migrada, de la cual el 4,6 % nacieron en el continente africano, siendo las nacionalidades más presentes del sur del Sáhara Senegal, Guinea y Nigeria.

La propuesta de Diversitats, Cultures del Món, nace en un intento de poder especializarse como centro en un ámbito que a la vez pueda acoger y exponer diversas perspectivas de distintas disciplinas. Este foco, por lo tanto, contempla la exposición de aspectos tanto artísticos, culturales como sociopolíticos. Con ello, y por su cometido ineludible al servicio de la comunidad, este espacio pretende dar a conocer otras realidades a habituales del centro cívico.

Este ciclo empieza casi por casualidad en la región del Oeste Sur-sahariano, nos cuenta Oriol. Empezó tirando del hilo de Marga Mbande, y de allí comenzó a conocer a otros artistas. “Es como si se hubiesen manifestado los vínculos dentro de la comunidad de la diáspora africana en Barcelona”. Así, en la programación, encontramos estilos de lo más variados. Como nos explica Oriol, las jornadas pretenden huir de la folclorización de las culturas africanas y de la representación del continente africano como una región donde aparentemente la cultura tradicional es imperante. Por eso, han decidido aunar sonidos de la modernidad y la hibridación intercontinental, así como los más tradicionales.

Marga Mbande.

El programa fue inaugurado la primera semana de Octubre con el espectáculo de Ndione Michel Doudou, pero en los próximos días encontraremos artistas de distintos orígenes e identidades artísticas, como son Ngomez Nokass y Betty Akna.

Griots de Senegal y un espacio de creación para la infancia

Ngomez Nokass, que significa algo así como “salsa picante de distintos ingredientes de la familia Ngom”, como nos cuenta Mamadou Ngom -componente del grupo-, no es la primera vez que actúa en la ciudad condal. El colectivo ya lleva 15 años en Barcelona, 10 de los cuales participando al son del djembé, del sabar, del djun djun, del soruba y la tama en su vida festiva y pública.

Ngomez Nokass.

Nos explica, además, sorbiendo de un café en una terraza cualquiera, que Ngomez Nokass es un concepto originario de la familia de griots a la que pertenece, ya desde Senegal y que viajó junto a su tío para consolidarse en Barcelona. Es así como sus espectáculos no pretenden ser únicamente animados, festivos, enérgicos y frescos –que también-, si no que además procuran dejar un mensaje. “Queremos que cuando el público se vaya, tenga algo de lo que hablar”, como expresa Mamadou. Por ello explican las canciones a la audiencia y hacen vibrar al ritmo de los mensajes de sus composiciones, que tratan de distintos temas, como por ejemplo el agradecimiento a sus madres.

Asimismo, como griots con la idea de llegar a distintos públicos, ofrecen también un taller, un espacio de creación para la infancia en el que desde la producción de sonido y movimiento se promoverán los mensajes que inspiran sus canciones. Podréis encontrarlos el 10 de Noviembre para el taller de creación, y para la tralla final, el 16 de Noviembre.

Una exposición sonora de colores:

Betty Akna. Imagen de Afroféminas.

El 21 de Diciembre también es una fecha a reservar. Estará Betty Akna ofreciendo una explosión sonora de colores. La artista vuelve a Barcelona, la ciudad dónde se crió, y de la que nos declara, recordando el pasado, que le tiene un cariño especial y agradece todo lo bueno que ha podido aprender; contenta y honrada por participar en una iniciativa cultural y artística dirigida a África.

La cantante llega después de vivir durante unos años en Guinea Ecuatorial, una experiencia que, recalca, le ha hecho crecer y completar su identidad sonora. Como expresa “no es lo mismo escuchar las canciones en un reproductor de música que vivirlas en el terreno y directamente con los artífices de ella”. Betty Akna, consciente de este proceso, pretende ser uno de los referentes culturales de tanto personas migrantes como autóctonas. Así expresa la artista su voluntad: “Ser embajadora artística de una cultura, de una realidad existente pero desconocida y/o distorsionada por muchos, e inspirar a las personas en general y a los africanos en particular a amar su cultura y compartirla“.

Además una de las particularidades que ha podido añadir a su música, alma y voz ha sido la lengua Ndowe en algunas de sus composiciones como en “I miss you” o “Lembo la mboka ame”. Aspecto que además de ofrecer sonoridades y fonemas singulares al canto, da la oportunidad a generaciones actuales como futuras. “Escuchar esta lengua y parte de la carga cultural de ésta, no se perderá” como nos expresa desde el sentimiento la artista.

La Sudáfrica que nos regaló el Primavera Sound

El dúo Radio 123, la polifacética Marley BloO y el rapero G-C son cuatro artistas sudafricanos que han formado parte del Primavera Pro, un espacio que promociona a músicos emergentes de diferentes países en el marco del festival Primavera Sound de Barcelona (31 mayo – 4 junio). Con motivo de su visita a la Ciudad Condal, hemos podido conversar con ellos sobre su trabajo, pero también sobre su visión de Sudáfrica, un país en el que recientemente los jóvenes se han puesto a la cabeza de distintas movilizaciones sociales contra la discriminación, el racismo y los símbolos coloniales.

Radio 123

Radio 123    

Radio 123 es pura energía. Nyameko Nkondlwane y Simangaliso Mfula son los integrantes de un dúo cuya música se define principalmente con dos palabras “Mandela Pop” y que con sus canciones, cantadas en diferentes lenguas sudafricanas, reflejan la vida cuotidiana de los suburbios de las grandes ciudades de un país que tiene 11 lenguas oficiales.

N.L: ¿Qué significa para vosotros formar parte de este festival?

Nyameko: Para nosotros estar aquí significa muchísimas cosas, sobretodo porque venimos de una escena nacional sudafricana muy distinta. Es algo que siempre habíamos soñado como banda y se está haciendo realidad. Significa muchísimo.

N.L: ¿Podríais explicar qué es vuestro “Mandela Pop”?

Simangaliso: “Mandela Pop” es un sonido de libertad y liberación, un sonido para que la gente rompa las cadenas mentales de la esclavitud. Es el símbolo de Nelson Mandela quien, a pesar de todo, volvió al pueblo con un mensaje de paz y amor y quería asegurarse que todo el mundo fuera feliz, aunque no se puede contentar a todos. Así que “Mandela Pop” es el sonido para romper esas cadenas y que la gente pueda liberarse. Hay demasiados problemas en el mundo y nosotros queremos contribuir a que la gente reciba amor y sea feliz.

“Mandela Pop” es un sonido de libertad y liberación, un sonido para que la gente rompa las cadenas mentales de la esclavitud.

N.L: Cantáis en diferentes lenguas, ¿es el reflejo de la sociedad sudafricana?

Nyameko: Sí. El lenguaje, a pesar de ser algo bonito, es también un vehículo de desacuerdo que puede ser utilizado para dividir a la gente. Nosotros cogemos lenguas africanas y las mezclamos con el inglés para transmitir el mensaje de que el lenguaje no debe ser una barrera. Tú hablas español y yo inglés, aunque mi lengua materna es el xhosa, pero todo ello no debería ser una barrera, sino que deberíamos ser capaces de cruzarnos por la calle y sonreír para entender que todo va bien, sin necesidad siquiera de intercambiar dos palabras. Creo que la música tiene también ese poder de transmitir un mensaje sin importar la lengua en la que se cante.

N.L: ¿En qué estáis trabajando ahora y qué mensaje queréis transmitir con vuestra música?

Simangaliso: Acabamos de lanzar nuestro nuevo single, llamado Thando, que estará incluido en nuestro próximo EP Manga Manga. Nuestro mensaje es One Love. Creemos que si todos tuviéramos amor, el mundo sería un lugar mejor. Y, sobretodo, que es necesaria la capacidad de perdonar, la capacidad de decir “no pasa nada, te perdono.” Si somos capaces de hacer eso como seres humanos, este mundo será un lugar mejor. Todos cometemos errores, por eso es importante que sepamos perdonarlos.

N.L: ¿Cómo definiríais Sudáfrica hoy en día?

Nyameko: Después de todo lo que hemos pasado como país, Sudáfrica es un giro, simboliza el cambio. Quiero decir, ahora podemos ver a estudiantes blancos y negros compartiendo mesa o utilizando el mismo baño, algo que era impensable años atrás. Ningún país es perfecto, pero nos estamos enfrentando a nuestros problemas, intentamos comprendernos unos a otros y aceptarnos tal como somos, y de ahí también sale la inspiración para crear el sonido de “Mandela Pop”.

Simangaliso: Yo diría que Sudáfrica es el mundo. Puedes ir por la calle y oír fácilmente a alguien utilizando 5 lenguas distintas en una sola frase. ¡Eso solo lo he visto en Sudáfrica!

Marley BloO

Marley BloO   

Marley BloO llega con su guitarra acústica para ofrecernos una canción al final de la entrevista. Pintora, escultora, ilustradora, cantante, actriz… Marley BloO es una artista polifacética que también ha creado una empresa (BloO CheeZe) para impulsar a artistas de diferentes disciplinas.

N.L: ¿Qué significa para ti formar parte de este festival?

Es una oportunidad enorme, es algo increíble. El año pasado hablaba con mi mánager de dar el salto a la escena internacional y, cuando lo decíamos, mucha gente no se lo tomaba en serio, parecía solo una broma, y hoy es una realidad. Estoy muy entusiasmada con el hecho de conocer a tanta gente diferente, poder hacer contactos y la manera en la que todo está creciendo. ¡Es demasiada información para mí!

N.L: ¿Qué puedes explicarnos sobre tu proyecto “BloO CheeZe”?

BloO CheeZe es mi empresa. La creé hará un año y medio o dos y lo que hacemos es básicamente cubrir las necesidades de los artistas en términos de management, publicidad… Soy una artista polifacética, por eso no quiero centrarme solo en una disciplina, y quería también una compañía que fuera reflejo de lo que soy, es decir, que pudiera ayudar a artistas de ramas muy distintas.

N.L: Relacionado con la música, ¿en qué estás trabajando ahora?

Ahora mismo estamos de gira, así que estoy revisando todo mi trabajo anterior. Mi nuevo trabajo saldrá en septiembre y no será un proyecto convencional, sino que fusionará distintas disciplinas artísticas. Buscaba hacer algo diferente, no solo un álbum o un EP, sino algo menos convencional. Puedo decir que será un proyecto artístico con la música como banda sonora. Respecto a la gira, después de España nos dirigiremos a Ciudad del Cabo, Malawi, Tanzania y Mozambique.

N.L: ¿Cómo definirías Sudáfrica hoy en día?

La gran diferencia entre Sudáfrica y Barcelona, por ejemplo, no se encuentra en las calles, en las infraestructuras o en este tipo de cosas. La gran diferencia está sobretodo en la mentalidad de la gente. Es increíblemente distinta. Se ve en las conversaciones que tienes, en su forma de pensar… y puedo decir que, a pesar de su historia, Sudáfrica hoy en día es realmente un país muy acogedor con gente muy hospitalaria.

G-C en el Primavera Pro Night

G-C      

Gosiame Celebrity Ntshole (G-C) es un rapero sudafricano afincado en Johannesburgo con un directo arrollador. Su música ha sonado en las radios y televisiones de todo el país y ha formado parte de las sesiones sudafricanas MTV Base Cypher, que reúnen a los MC’s más prometedores del país.

N.L: ¿Qué significa para ti formar parte de este festival?

Significa todo para mí, es más que un sueño hecho realidad. Nunca pensé que podría estar en un sitio como este, sobretodo porque soy de una ciudad muy pequeña y la música que hago, en el modo en que la hago, no es lo más comercial que hay. Para mí significa principalmente tener el sentimiento de que estaba en lo cierto, que estaba haciendo las cosas bien.

N.L: Sudáfrica es uno de los países africanos más potentes en producción de rap. ¿Por qué crees que esto es así?

Como fan del hip hop, creo que lo más importante del rap es que nace de la lucha, como una forma de arte para los negros americanos con la que podían expresarse y denunciar su situación, y creo que en Sudáfrica nos hemos sentido identificados e inspirados por ellos para contar nuestra historia. Es como una terapia. Es algo que cala con mucha fuerza entre la juventud sudafricana como medio para expresar lo que vivimos y cómo vivimos.

N.L: Relacionado con la música, ¿en qué estás trabajando ahora?

Acabo de sacar un EP llamado “Only Lord Knows”, así que en este festival voy a presentar en directo algunas de las canciones por primera vez. Después volveré a casa y planificaré un tour, pero de momento acabo de lanzar el EP, que puede descargarse gratis en mi web: www.gccelebrity.com.

Sudáfrica es un país con una capacidad enorme que todavía no ha alcanzado todo su potencial.

N.L: ¿Cómo definirías Sudáfrica hoy en día?

Veo a Sudáfrica como un país con una capacidad enorme que todavía no ha alcanzado todo su potencial. Como un país con una juventud muy fuerte que lucha y levanta la voz ante las injusticias, y me siento muy orgulloso. Es un lugar maravilloso con un futuro muy prometedor

Abriendo escena: 3 DJs a seguir muy de cerca en Barcelona

Asistir a una sesión de afro house en Berlín o Londres, escuchar un tema de P-Square en una discoteca francesa o encontrar un club en el que bailar kuduro en Lisboa no parece tan difícil como en España. Algunos géneros de la música africana, a pesar de ser aún minoritarios en el ocio nocturno europeo, están más asentados y sus sonidos más integrados en los gustos musicales de nuestros vecinos que en nuestro país. Sin embargo, no faltan personas que están luchando por abrir escena y para que la música con la que se identifican se dé a conocer y tenga un hueco en las discotecas y clubes españoles, así que hemos hablado con 3 DJs de Barcelona que están dispuestos a romper las barreras que hagan falta para conseguirlo.

DJ Day B / Foto Abderrahim ElMeskini (Wiriko)

DJ Day B (David Obieze)  

Nacido en Madrid de padre nigeriano y madre española, David empezó a pinchar por hobby y ahora, asentado en Barcelona, acaba de estrenar una fiesta mensual: Ashanti. Afrobeatz vs. Dancehall. La idea es cubrir el vacío que existe de este tipo de fiestas en el ocio nocturno de la ciudad y dar respuesta a la demanda de algunos de los géneros más conocidos de la música africana en las discotecas.

Soy activista musical, siempre intento pinchar música que tenga relación con África“. Hablamos con David mientras se toma un descanso en su sesión en la Black Barcelona Night Party, una fiesta organizada por el colectivo de africanos y afrodescendientes Black Barcelona que superó todas las expectativas de asistencia el pasado mes de febrero en la capital catalana.

David ha pinchado en numerosas salas y ha intentado hacerlo en muchas otras que le han cerrado las puertas por centrarse en la música africana: “es increíble como hay fiestas muy conocidas de dancehall o reggae en las que pueden sonar artistas jamaicanos como Chronixx y Damian Marley y no cantantes africanos como Shatta Wale, cuando están claramente relacionados. Europa se ha nutrido de la escena jamaicana por la influencia de gente como Bob Marley o The Wailers, pero la inspiración de estos artistas viene de los sonidos africanos, y en África también hay reggae, dancehall, calipso… Mucha gente en España desconoce, por ejemplo, que Guinea Ecuatorial es un país africano en el que se habla español y que allí se hace dancehall, reggae, afrobeat, rap, azonto y hasta salsa, en español y en otros idiomas del país”.

Para el DJ afroespañol, la solución pasa por invertir, trabajar duro y autogestionarse: “en muchos sitios de España es muy difícil encontrar trabajo siendo negro, mestizo o teniendo cualquier otra apariencia que no sea blanca. Imagina entonces lo que es meterse en un negocio dominado por gente blanca. A nuestra comunidad siempre se la asocia a clichés que nos debilitan, pero no somos débiles. Y repito: no somos débiles, por eso, para nosotros, es muy importante crear una red de fiestas autogestionadas para hacernos un sitio, fomentar la música africana y apoyar también a artistas españoles de origen africano que la gente desconoce. Hay gente con mucho talento y el público tiene que saber que hay un producto de calidad desarrollándose. Tenemos que ser nosotros mismos los que apostemos por ello, porque sino nadie lo hará, pero también estamos abiertos. Aquí puede entrar cualquiera, hablar con nosotros y hacernos propuestas. Incluso exigimos que se nos haga la competencia para que la escena crezca”.

David tiene las ideas claras. Mientras hablamos, la gente baila en la pista a ritmo de afrobeats y dancehall africano. De vez en cuando, alguien se acerca para saludarle e intercambiar algunas palabras sobre nuevos proyectos que se están cociendo en la ciudad. “En muchas ciudades españolas como en Madrid, Valencia, Mallorca o Sevilla se está haciendo una gran labor en la misma dirección que nosotros. África está a tiro de piedra de España y si hay algo que puede aportar cultura, apoyémoslo. Confío en que cualquier parte del mundo avanza cuando varias mentes de diferentes culturas trabajan con un mismo propósito”.

DJ Baba Sy (Baba Sy)   

Baba es un DJ senegalés afincado en Barcelona con una larga trayectoria en clubs y discotecas de la ciudad. Ha sido residente en la Sala Razzmatazz como DJ Desconocido pinchando todo tipo de música, y también como integrante del dúo Babarians, centrándose en la música electrónica occidental. Un día decidió aparcar todo esto para focalizar en algo nuevo: hacer bailar a la gente con música electrónica 100% africana, y lo hace bajo el nombre de DJ Baba Sy o como parte del dúo AfricanRabbits: “antes pinchaba música que podía sonar en cualquier otro sitio, pero ahora siento que estoy aportando algo nuevo a la escena, algo todavía desconocido aquí. Es importante para mí pinchar este tipo de música porque me llena, es como si cada beat fuera una cucharada que me alimenta. Ahora hago algo con lo que me identifico y por eso uso mi nombre real africano”.

DJ Baba Sy / Foto Maguette Dieng

Baba Sy también estará poniendo música cada segundo jueves de mes en la fiesta Ashanti Bcn, pero además tiene numerosos proyectos para dar un empujón a la música africana en la ciudad. “Aquí en Europa se ha agregado la música americana muy fácilmente, pero hay que mostrar a la gente que la música africana no es solo algo tradicional. A veces ves a gente dándolo todo en la pista de baile sin saber que está bailando música africana, pero luego si le propones ir a una fiesta africana se imagina Fela Kuti, Youssou N’Dour o Baba Maal. Son artistas que suenan de puta madre, pero se están desarrollando muchas más cosas y aquí vamos muy tarde en todo esto. El house sudafricano, por ejemplo, es algo todavía desconocido en España, pero allí ya ha dado lugar a nuevos sonidos como el GQom. El problema es que no hay ningún lugar fijo al que la gente que quiera escuchar este tipo de música pueda acudir”.

Uno de los proyectos más prometedores que Baba Sy está desarrollando es un pequeño festival en Barcelona en el que la escena musical africana y afrodescendiente de la ciudad sea la protagonista: “somos gente que aquí no tenemos hueco y tenemos que crearlo nosotros mismos para que el público pueda conocernos, hablar con nosotros, intercambiar ideas… que la gente se dé cuenta que nuestro sonido no es nada extraño. Tenemos el sonido, tenemos la gente, queremos compartirlo”.

Además, el DJ senegalés también está ultimando la salida de un álbum de música electrónica como integrante del grupo Bitim Rew (El Extranjero en wolof, uno de los idiomas de Senegal). “No hay que tener miedo a lo desconocido porque nos estamos perdiendo grandes sonidos y ritmos. Tenemos que sacar todo esto ahí fuera y que la gente lo conozca”.

DJ Idi Bi Star (Idriss Balde)   

Nacido en Senegal, Idriss es un joven DJ que pincha en diferentes fiestas de Barcelona, Platja d’Aro, Empuriabrava y demás lugares donde le llamen. Nos encontramos con él en la discoteca Upload de Barcelona, donde pinchó en febrero invitado por el Club Marabú. “Me costó muchísimo acceder al mundo de la música. No es nada fácil con la cantidad de DJs que hay hoy en día. Todavía hay discotecas en las que por ser africano no te dejan entrar o que para entrar es mejor que vayas con un grupo de españoles. Imagínate para poner mi música ahí dentro”.

DJ Idi Bi Star / Foto Abderrahim ElMeskini (Wiriko)

Afrobeats, dancehall o trap son algunos de los géneros que podemos escuchar en sus sesiones, pero también los mezcla con fuladu, un tipo de música originaria de la región de Casamance en la que nació. “En otros países como Francia es más normal encontrar este tipo de música porque hay muchos cantantes de origen africano que mezclan estos ritmos en sus canciones y la gente está más acostumbrada a escucharlos. A veces me encuentro en las discotecas con españoles que vienen y me piden un tema africano que me sorprende, o me cruzo con gente por la calle que está escuchando afrobeats, lo que demuestra que las cosas están cambiando, pero todavía falta mucho por hacer”.

“Ser feliz” con lo nuevo de Anita Zengeza

“Ser feliz es decidir simplificar la melodía”. Lo dice Anita Zengeza (Zimbabue) en la canción que abre su segundo disco, Natural Journey (Slow Walk Music, 2016). Sencillo. Honesto. Fresco. Apetecible y necesario, llega tres años después de su primer LP, bautizado con su nombre (Whatabout Music, 2013) y lo hace regalándonos el mejor disco para esta primavera, pero también la dicha de tenerla bien cerquita.

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Y es que la joven zimbabuense de 25 años ha encontrado en Barcelona el entorno perfecto para desarrollar su carrera profesional. Estudiante de Jazz y música moderna en el Conservatori del Liceu, halla en el cosmopolitismo de la capital catalana una fuente de inspiración. Aunque para cosmopolitismos el suyo. Nacida en Botswana de padre zimbabuense y madre chino-malasia y emigrada a Harare a la edad de 5 años, con solo 17 se trasladó a Italia con una beca para estudiar música, para instalarse a la ciudad condal en 2010. Pura energía creativa y puro talento le bullen en las venas desde que empezara a cantar y tocar el piano, con solo ocho años. Desde entonces, el violín, la viola o la guitarra han sido sus mejores compañeros de viaje para una travesía sonora que nos llega hoy como un oasis.

ac3ae52f-c62d-45d0-b2dd-ed0f5cb09e40Esta Travesía Natural, tal como se podría traducir de su título en inglés, emana sutilmente cuica brasileña, folk norteamericano, melódica, ritmos antillanos, arreglos de jazz o sabar senegalés que bailan y se mezclan en un estilo al que Anita le gusta llamar afrofusión o afropop. Un discurso sereno que nos habla de aspectos cotidianos de una forma poética y que nos zarandea con cambios radicales que nos deslizan por túneles sonoros como hacia universos paralelos. Dándonos la vuelta bruscamente, la zimbabuense nos devuelve en todo momento al curso natural de melodías suaves que nos mecen delicadamente. Como en la vida, en Natural Journey predomina el equilibrio.

La voz de Anita recuerda a la sudafricana Zolani Mahola (Freshlyground) y se acerca a menudo a los destellos luminosos de Sara Tavares. Mezclando letras en inglés, castellano o francés, su voz escala y desciende, nos eleva y nos hunde, aportando múltiples colores y texturas que dibujan nuevos perfiles de una personalidad que la hacen única. Que nos enamora. Nos devuelve a nuestra parte más latina. Más barcelonesa. Más honesta. Más mestiza.

Próximos conciertos de ANITA ZENGEZA: 

28/05/2016 Miombo Magic Festival (Harare, Zimbabwe)
2/07/2016 Festa MaJor de Sant Cugat (España)
15/07/2016 NunOff Festival, Barcelona (España)
5/08/2016 Sala Montjuic, Barcelona (España)
19/08/2016 CCCB ‘Making Africa’, Barcelona (España)

“Ni “Afro-tal” ni “Afro-cual”, soy africana nacida en España”

Cuánta razón tenía Andy Warhol cuando decía eso de que “la gente debe enamorarse con los ojos cerrados”. Hay personas que tienen un don casi divino al ser capaces de causar seísmos internos solo con susurrarnos en el oído. Sí. Hay voces capaces de rozar esa muralla interna que todos alzamos para sobrevivir el día a día y “cumplir” con nuestros quehaceres. Es primavera, y seguro que todos sabréis de lo que hablo. ¿Quién no se bajaría del bus tres paradas antes de la oficina o del lugar de trabajo, llamaría a la jefa o al jefe y diría que está enferma/o para tumbarse al Sol de mayo? Una sensación similar ocurre cuando ella se pone a cantar. El mundo se para. Uno se relaja y ya nada más importa.

Marga Mbande, vocalista catalana de padres guineanos aunque a ella le gusta definirse como “africana nacida en España”, es una auténtica joya dentro de la escena Soul y Funk de la ciudad condal. Y su voz está dejando una huella bien profunda en la escena de la música negra local. Lejos están esos días en que bandas de revival interpretaban insípidas versiones de la Motown. Sucede lo mismo que cuando uno ya se ha enamorado una vez. Dudosamente va a permitirse sentir menos que eso. Desde que españoles de ascendencia africana han empezado a emerger en la escena musical del país, se nos han quitado las ganas de sucedáneos y pasatiempos. El listón está bien alto. Nos lo han demostrado las Sey Sisters, así como otros muchos artistas afincados en ciudades como Barcelona o Madrid y de los que Wiriko intenta ser vocero. Marga, no es una excepción.

Marga Mbande.

Marga Mbande.

Gemma: Cuéntanos un poco de tí.

Marga: Me dedico de manera profesional e independiente a la música, estoy estudiando guitarra y hace unos años me diplomé en turismo. Soy africana, de Guinea Ecuatorial concretamente pero nací y me crié en Barcelona.

G: Una catalana que se considera africana. La identidad siempre es problemática. Explícanos qué significa para tí Guinea.

M: A pesar de haber crecido lejos y de haber visitado Guinea menos de lo que me gustaría, en realidad mi casa gracias a mi madre siempre ha sido África! La comida, las costumbres, nuestra lengua…

G: Y en este encuentro de universos, habrá una dilatada lista de influencias musicales. ¿Qué estilos y artistas te influencian o te gustan más?

M: Yo me identifico con el Soul, el Hip Hop y con eso que todo el mundo llama “Música negra”. Aunque para mí música es música sin más. Si es buena, seguro que me llega y me inspira. Mis primeras influencias han sido sobre todo artistas de r&b de la época de los 80’s y 90’s. Durante una época estuve muy atenta a todo que se hacía en EEUU en esa dirección… Envogue, R.Kelly, Mary J Blige, Arrested development, Public Enemy… ¡Podría estar así hasta mañana! Pero también he escuchado desde siempre ritmos como el Soukous, Ndombolo, Makossa, Rumba Africana (Bolu) uno de los grandes precursores de este estilo fué el gran Franco Luambo, que aún hoy sigue influenciado de alguna manera a muchos músicos africanos. Otros artistas africanos a los que he seguido son Kanda Bongo Man, Eboalo Tin, Greace y Ben Decca, Charlotte Mbando, Maele (Guinea Ecuatorial)… Hacia finales de los 90 me dí cuenta que muchos hijos de inmigrantes (o 3as generaciones) en Europa estaban mezclando sonidos europeos con los nuestros creando el Coupe Decalé o el Azonto mucho más popular estos días. En esta línea sigo a artistas y productores como Don Jazzy, Sele Bobo, Tiwa Savage, P-square, Davido, Yemi Alade la cual colabora con una banda llamada “Alternate Sounds”. Realmente están llevando la música africana a otro nivel y haciendo que se nos reconozca más alrededor del mundo.

G: Nosotros estamos fascinados con lo que emerge del continente. Hay una producción muy fructífera. Pero tú también has trabajado mucho hasta hoy, ¿verdad?

M: Tengo tres trabajos discográficos editados bajo el nombre del grupo de r&b con el que me di a conocer “Dlux” (2003-2012) . Ahora estoy en otra etapa mucho más volcada en los directos y en tocar con formaciones diferentes que en el estudio. De todas formas, cada cierto tiempo saco algún tema inédito con soporte visual que es lo que se lleva ahora. Además, estoy comenzando lo que será mi primer Ep.

G: ¡Que ganas de escucharlo! Y como letrista, ¿qué mensajes hay en tus canciones?

M: Depende del momento. Cada vez más pienso en utilizar mi visibilidad para dejar mensajes. Me guío por lo que pasa a mi alrededor, cojo historias e intento darles la vuelta. Pero hay momentos para todo.

G: Vemos que cantas mucho Soul, R&b, jazz, incluso reggae… Crees que los artistas africanos o de descendencia africana aún no os habéis dado suficientemente cuenta de la gran riqueza sonora de África y que por eso muchos siguen interpretando estilos afroamericanos?

M: Seguramente canto Soul porque tiene mucho de África. Y no puedo hablar por todos los africanos, pero claro que somos conscientes de la riqueza de nuestros ritmos. Y no sólo nosotros. En mi familia por parte de madre siempre ha habido mucha tradición musical. Tengo una serie de canciones que nos pertenecen y que yo suelo versionar en alguno de mis directos. No descarto preparar un trabajo incluyéndolas.

G: Qué interesante. Y hablando del legado familiar. ¿Hablas alguna lengua africana? ¿Por qué no cantas en ella/s?

M: Yo soy Ndowe una de las etnias minoritarias de Guinea Ecuatorial. Hablo combe que es sólo una de nuestras lenguas. Y si he cantado, canto y cantaré en bapuku que es otra de nuestras lenguas. He tenido el placer de interpretar dos de los temas que pertenecen a mi familia con la Big Band Re-fugees.

G: Muchos dirían por eso de vivir con un pie a cada lado de la costa, que eres un ejemplo perfecto de “afropea” y que además cumples perfectamente aquél, para algunos, odioso concepto de “nuevos catalanes” o “nuevos españoles”. ¿Tú qué opinas de todos estos conceptos?

M: Yo soy africana. Entiendo que hay muchas realidades en lo que se refiere a los hijos de inmigrantes africanos alrededor del mundo. El rechazo que muchos hemos sufrido puede llevar a la confusión y al necesitar ser reconocido de alguna manera… De ahí las etiquetas “Afro-tal”, “Afro-cual” pero yo soy africana nacida fuera de África.

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G: Tú naciste aquí después de que tu familia decidiera migrar desde Guinea. ¿Qué piensas cuando ves la forma en la que se trata la migración en países como España?

M: Rabia e indignación. Les pediría que solucionaran el tema de los CIES y de la frontera en Ceuta. Más que una petición es un deseo ferviente. Pero sé que todo se remite a lo económico, es la excusa que ponen para cerrar fronteras… Rabia e indignación. También entiendo que muchos gobiernos africanos tienen su parte de culpa en todo esto.

G: Cierto que hay responsabilidades por todas partes. Pero si hay algo que no entiende de fronteras es la música. En Francia, Gran Bretaña, Portugal o Alemania hay una larga tradición sonora que entronca con el continente africano debido a sus pasados coloniales. ¿Qué barreras encuentras en la sociedad catalana o española a la hora de “vender” tu música? ¿Hay muchos prejuicios aún para venderse fuera de la etiqueta de “world music” o de “escapar” a esencialismos?

M: Cómo bien has dicho, el resto de Europa no sólo tienen más asimilado y más conocimiento de lo que es la música africana. También tienen un mercado mucho más extenso. Aquí las discográficas no contemplan ese género, pero como artistas independientes, muchos africanos en España, están caminando hacia esta dirección. Recuperan nuestros sonido y los fusionan.

G: Y ya puestos a importar sonidos africanos en Europa. ¿Se escucha Marga Mbande en Guinea?

M: Aún no soy reconocida en mi país, pero no descarto moverme y hacer cosas en Guinea. Creo que va a ser cuestión de tiempo.