“‘Asunto Casting’ surge de la sensación de estar dándote golpes contra una pared continuamente”

Ya habíamos hablado con Beatriz Mbula en nuestro programa de radio en M21 en 2018. Entre micrófonos y metidas a modo de tetris en una sala enana en el estudio de Cibeles, ella y sus compañeras nos explicaban acerca de la experiencia de “Para nenas negras que han considerado el suicidio, cuando el arcoiris es suficiente”, primera adaptación en español de la obra de teatro de Ntozake Shange de la mano de Alaya Theater Group. Las protagonistas y la directora también nos contaron sobre su viaje a Guinea Ecuatorial, el país de origen de Beatriz, para interpretar la obra.

Esta valenciana afincada en Madrid empezó en el mundo del teatro y la interpretación hace 10 años cuando decidió dedicarse a ello y se especializó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático en la modalidad de Teatro Físico. Hoy, con una dilatada trayectoria, es actriz, directora y guionista y acaba de lanzar “Asunto Casting” una serie de cortometrajes en los que, a través de la comedia, Beatriz visibiliza situaciones que a menudo rozan lo surreal para poner de manifiesto las situaciones cotidianas a las que tienen que hacer frente actrices y actores afrodescendientes.

Hablamos con ella de nuevo para que nos cuente más sobre este proyecto que acaba de ver la luz hace unos días.

¿Cómo surgió la idea de hacer Asunto Casting?

De la necesidad de interpretar, de hacer propuestas audiovisuales, y sobre todo de la necesidad de contar. Lo veía muy claro al ser una sensación que se perpetuaba en todos los castings. Yo me imaginaba crear una serie de una joven corriente en Madrid con todas las cosas que suceden en Madrid, y al ponerle un conflicto salió éste de dentro, que es lo que más me encogía el estómago. De la sensación de estar dándote golpes contra una pared continuamente, donde nada avanza, nada cambia… Por eso empecé a escribir esa realidad.

¿Qué problemas te has encontrado como afrodescendiente en el mundillo?

Como problema principal diría la ausencia de diversidad en las propuestas audiovisuales que hace que no puedas optar siquiera a los proyectos. A eso le sumaría  la estereotipación que se emplea en los pocos personajes que se proponen… y luego está la frustración de aceptar ciertos proyectos en los cuales tienes que lidiar con directores y directoras que tienen un gran desconocimiento de la realidad africana e imponen una visión un poco inventada.

Es muy interesante la manera de abordar la crítica desde la comedia ¿por qué utilizas este género?

Porque me encanta la comedia, siento que es un género que relaja un discurso, le quita hierro pero el mensaje no se oculta. El zasca está ahí. En este caso también para situar mi discurso fuera de la victimización, hago una denuncia pero no desde la pena ni reincidiendo en la queja, sino que intento de la manera más profesional utilizar todas mis herramientas para contar algo en un tono relajado.

¿Cuánto tiempo estuviste trabajando en esta serie?

Dándole vueltas al guión pude estar unos ocho meses, los últimos ya eran buscando localizaciones, cuadrando fechas con actores, actrices…el rodaje fueron dos días muy intensos. Y en la postproducción otros cinco meses…

En la serie reflejas a actores y actrices que tragan con esas situaciones, ¿cómo influye la precariedad en el ámbito del cine para que estas situaciones que describes en la serie se acepten?

Influye en que hay muy pocas propuestas en las que nos llaman. Cuando sale alguna enseguida hay como un teléfono loco de todas y todos informándonos de la propuesta, del acceso al casting y demás. Nos intentamos mantener al tanto porque necesitamos trabajar, pese a tragar con “esas situaciones”. Integrándonos en las producciones es la única manera de contar con nosotros y nosotras desde adentro y dar voz a realidades omitidas.

¿Crees que es extrapolable a otros contextos fuera del cine e interpretación?

Sí, por supuesto. Creo que se pueden tratar muchos “Asuntos…” a partir de una propuesta como esta.

¿Los capítulos son autobiográficos?

Sí, son todos una realidad de mi vida que he ficcionado un poco.

¿Qué reacciones ha habido con el lanzamiento de Asunto Casting?

Muy buenas, estoy súper feliz del recibimiento. Muchos mensajes de gente diciendo que se ha sentido identificada aún sin ser actriz, mucha empatía y mucha felicidad, la verdad. Me parece que ha gustado y sorprendido mucho.

¿Tienes pensado hacer más capítulos de Asunto Casting? ¿Qué otros proyectos tienes en mente?

Tengo escritos más capítulos de Asunto Casting y también un formato más largo. Esperamos sacarlos adelante.

Estoy escribiendo con mi socia una serie y seguimos produciendo en la medida que podemos cositas audiovisuales para no perder ni la práctica ni el tirón.

¿Quieres ver Asunto Casting?  Visita la web de Beatriz Mbula y no te lo pierdas:

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Vanessa Anaya
Trabaja desde la comunicación y gestión cultural, como herramientas que sirven para la transformación social. Su interés está puesto en temas de artivismo, feminismos y música electrónica. También disfruta cocinando y le apasionan las grandes urbes y todo lo que se cuece en sus calles. La música viene de la mano de las fiestas que organiza como promotora y DJ Moto Kiatu y Sonidero Mandril, colectivos que difunden en Madrid los sonidos tropicales y las músicas electrónicas que suenan en África y en su diáspora. Vanessa es cofundadora de Wiriko y es licenciada en Sociología (UB), postgraduada en Desarrollo Internacional (Setem/UPC) y Máster Euroafricano de Ciencias Sociales del Desarrollo: Culturas y Desarrollo en África (URV). Contacto: vanessa@wiriko.org
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