“Las Industrias Creativas y Culturales no son una solución mágica para los problemas de desarrollo de África”

En un momento en que las Industrias Creativas y Culturales (ICC) generan 250.000 millones de dólares al año y unos 29.5 millones de empleos en todo el mundo, hemos querido conversar con un experto en la materia para que nos cuente de qué forma este tipo de actividades podrían contribuir a mejorar las estadísticas de desarrollo del continente.

Christiaan De Beukelaer es profesor de política cultural en la Universidad de Melbourne. Se licenció en musicología (Universidad de Amsterdam), es máster en Estudios Culturales (Universidad de Lovaina) y Estudios del Desarrollo (Universidad de Leuven) y tiene un doctorado en Industrias Culturales (Universidad de Leeds). Su campo de investigación se ha centrado las industrias culturales y el desarrollo humano en Burkina Faso y Ghana, y a día de hoy, es uno de los pocos académicos que trabaja el tema de las industrias culturales africanas.

Christiaan De Beukelaer

Gemma Solés: ¿Podríamos decir que las ICC serán un sector clave para el desarrollo de África en los próximos años?

Christiaan De Beukelaer: En 2008, el Informe sobre la Economía Creativa de la UNCTAD afirmaba que la participación africana en el comercio internacional de bienes creativos equivalía a menos del 1% del comercio mundial total (UNCTAD y PNUD, 2008, 6). Esos datos son un poco exagerados. Los países africanos tuvieron una participación combinada de las exportaciones de bienes creativos del 1,56% en 2002, del 1,97% en 2007 y del 2,40% en 2015 (UNCTADstat 2017). Esto demuestra un aumento significativo en el papel que juegan los países africanos en el comercio mundial de productos creativos.

Sin embargo, si se tiene en cuenta que los países africanos tienen una población total de alrededor de 1.200 millones de personas, es decir, el 16% de la población mundial, la participación del continente en el mercado global de bienes creativos es marginal. Contrariamente a la afirmación general de la UNCTAD de que los países “en desarrollo” están aumentando constantemente su participación en la economía creativa mundial, una mirada cuidadosa a los datos disponibles revela que China (clasificada como “país en vías de desarrollo” por la ONU) ha incrementado considerablemente las exportaciones de bienes creativos (De Beukelaer, 2014).

Desde la aprobación de la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO (2005), la amplia aceptación de los Informes de la Economía Creativa de la UNCTAD (2008; 2010) y de los informes sobre Economía Creativa de la UNESCO (2013), muchos gobiernos africanos han empezado a crear leyes para apoyar las industrias creativas. Esto indudablemente significa que el sector se hará más visible y adquirirá mayor significado e importancia.

Aún queda por ver en qué medida el sector podrá cumplir con las afirmaciones optimistas, y a menudo exageradas, sobre sus reivindicaciones respecto de una serie de objetivos de desarrollo. Mucho depende del tipo de industrias que se apoyan y de las formas en que los gobiernos, las empresas, los artistas, las organizaciones internacionales, etc., deciden sobre las formas en que se acercan al sector. En este contexto, no existe un enfoque único para hacer que el sector funcione, y el tipo de desarrollo que el sector fomentará depende de las decisiones de los responsables políticos, lo que significa que los activistas culturales tienen un papel importante a desempeñar para defender opciones particulares. Su función consiste principalmente en negociar el equilibrio entre las diferentes opciones y prioridades.

G.S.: En tus investigaciones, argumentas que África, debido a su gran diversidad, debe encontrar su propio modelo de Industrias Culturales y Creativas. ¿Hacia dónde deberían ir las ICC africanas para tener éxito?

C. D. B.: Sostengo que “África” ​​necesita reflexionar sobre los tipos de modelos que funcionarán para el continente – y estos modelos serán invariablemente diferentes entre los países. El clima político actual, las prácticas existentes, los legados coloniales, las prioridades sociales y las conexiones internacionales son elementos que influyen en las industrias culturales y creativas que existen en el continente (De Beukelaer 2016). Más sencillamente, lo cierto es que las industrias culturales y creativas «africanas» existen y han existido durante mucho tiempo. Pero los enfoques conceptuales, las distinciones sectoriales y la comprensión empírica de las lógicas de estas industrias se derivan predominantemente de estudios en países occidentales. Aunque aceptamos que las diferencias entre los Estados Unidos y el Reino Unido son reales y significativas, y que las relaciones entre Alemania y Francia son tan cruciales como las que existen entre Italia y Croacia, sólo estamos empezando a comprender las particularidades de las regiones africanas. Los países y las ciudades son importantes. (De hecho, las fronteras africanas poscoloniales siguen dependiendo casi totalmente de la Conferencia de Berlín de 1884-85 que dividió el continente entre los colonizadores europeos, lo que significa que las prácticas culturales no se encajan claramente en las fronteras territoriales de los estados-nación).

Mi sugerencia aquí es tan simple como difícil. En primer lugar, se necesita más investigación para comprender mejor cómo funcionan las ICC en las diferentes sociedades y en el contexto sociocultural de todo el continente. En segundo lugar, esta investigación debería traducirse en afirmaciones seguras acerca de los conceptos y modelos que existen, que pueden coincidir con los modelos occidentales existentes, pero que probablemente incluyan prácticas y actividades que no existen (en la misma forma) en otros lugares. En tercer lugar, es necesario tomar decisiones claras.

Las ICC no son una solución mágica para los problemas de desarrollo de África. Si el sector va a tener un papel más allá de sí mismo (la creación e intercambio de expresiones simbólicas), todos los involucrados deben sopesar qué tipo de objetivos se deben alcanzar. La inclusión social puede ser un objetivo, pero requiere mucho trabajo, ya que las ICC tienden a perpetuar (si no exacerbar) las desigualdades sociales. Esto se debe a que el sector depende en gran medida de mano de obra no remunerada (voluntariado y pasantías), trabajo mal pagado (largas horas, a menudo para organizaciones que no pueden compensar horas extras) y porque la importancia de las redes sociales beneficia desproporcionadamente a quienes empiezan desde posiciones socioeconómicas fuertes. El crecimiento económico podría ser un objetivo, pero aquí la forma en que interviene el Estado (como regulador o participante activo) es tanto una consideración política como técnica. Del mismo modo, las ICC pueden utilizarse en estrategias para el desarrollo sostenible, pero también aquí, estas industrias no son una solución mágica, y existen diferentes vías estratégicas para elegir (Duxbury, Kangas y De Beukelaer, 2017).

G.S.: ¿Está el propio concepto de Industrias Creativas y Culturales “envenenado” o demasiado “pervertido” por los discursos del “Norte Global”? ¿Qué dicen los académicos y/o expertos africanos sobre las industrias culturales y creativas como factores clave para el desarrollo en el continente?

C. D. B. : El concepto de las industrias culturales y creativas no está necesariamente “envenenado” o “contaminado”, pero ciertamente es confuso. En primer lugar, las industrias “culturales” y “creativas” no son lo mismo. Las diferencias pueden parecer triviales cuando se examinan las clasificaciones de los sectores, pero sus historias y su significado político hacen que esas diferencias sean cruciales. Comentar esto en el espacio tan limitado que tengo aquí no haría justicia a esta complejidad. Justin O’Connor (2011; 2010) ha hecho un gran trabajo explicando estas historias, y Gaëtan Tremblay (2011) y Nicholas Garnham (2005) han discutido sus implicaciones en los datos y la política respectivamente.

En segundo lugar, al igual que en cualquier otro ámbito de la política pública, hay diferentes enfoques ideológicos de las ICC. A menudo, estas interpretaciones y estrategias se reducen a un simple conjunto de binarios derecha/izquierda o mercado/estado. Pero es difícilmente útil, ya que la existencia y regulación del sector es mucho más compleja. Pero a pesar de esta complejidad, es crucial entender que los debates sobre las ICC no están libres de valores ni neutrales. Siempre vienen con algún nivel de perspectiva ideológica y alguna forma de influencia ideológica.

Lo que se necesita, diría yo, es un mayor compromiso con el rango de los perfectivos normativos y las opciones que definen el debate. Sólo cuando se consideran activamente y abiertamente estas opciones se pueden tomar decisiones informadas.

Uno de los temas en el debate actual es que la mayoría de los comentaristas sobre el sector en África lo están haciendo desde su trabajo en el activismo. Si bien esto es tremendamente útil en términos de su comprensión del sector (Arterial Network es una de las grandes plataformas de debate en este sentido), estos comentarios raramente alimentan el debate académico. Si bien la academia no es de ninguna manera el único nivel o contexto en el que se sostiene el debate legítimo, es la plataforma a través de la cual la participación internacional (también con organismos como la UNESCO y la UNCTAD) acontece en su mayoría.

G. S. : Afirmas que hay muchos modelos en el campo de las economías creativas. ¿Cuál es el modelo más extendido? ¿Por qué no es bueno para todos?

C. D. B. : Las diferentes organizaciones optan por enfoques que se centran en lo que consideran importante. La UNCTAD, la organización que dirigió los Informes de Economía Creativa, fue fundada para repensar y reequilibrar las relaciones comerciales mundiales. Por lo tanto, tiene sentido que favorezcan aquellas actividades que de hecho pueden desempeñar un papel en el comercio (internacional). Esto significa que las actividades que no se monetizan permanecen bajo el radar.

La UNESCO, organismo especializado de las Naciones Unidas en educación, ciencia y cultura, tiene su propia oficina de estadística que proporciona datos sobre actividades culturales. Está arraigado en una comprensión más amplia de la cultura y no mira el comercio solamente, pero también se centra en por ejemplo la participación. Los Indicadores de Cultura para el Desarrollo de la UNESCO (CDIS) examinan de manera holística la relación entre cultura y desarrollo.

La OMPI, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, utiliza una clasificación que se centra en los bienes y servicios que tienen un componente de propiedad intelectual para ellos. Esto da lugar a otra clasificación.

DCMS, el Departamento de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Reino Unido ha sido la agencia gubernamental pionera que promovió las industrias creativas. Su clasificación ha sido retomada por el British Council en su intento de promover el sector en todo el mundo.

La lista continua. Por lo tanto, no hay básicamente un modelo dominante. Y la elección de cualquiera de estos modelos viene con ciertas ventajas, pero también limitaciones. Esta es precisamente la razón por la cual -como ya he dicho- debemos tomar decisiones claras, consideradas y motivadas sobre el tipo de trabajo que pretendemos apoyar.

G. S. : Pero sí hay una clara brecha entre las leyes que se pretenden implementar desde arriba (por ejemplo, las leyes contra la piratería en la industria de la música) y las prácticas generalizadas de piratería o el mercado informal en terrenos culturales … ¿Cómo se puede cerrar esa brecha?

C. D. B. : Esta es una pregunta difícil. En este nivel, las ideologías, modelos y enfoques chocan. Dependiendo de la perspectiva de uno, las opciones aquí son significativas. En mi trabajo, por lo general, he sido reacio a proporcionar una postura normativa, ya que no es mi papel como investigador deliberar opciones de políticas. Considero que mi papel es meramente una clarificación de opciones y sus implicaciones, a través del estudio empírico de lo que ha estado sucediendo.

Dicho esto, hay pruebas de que la piratería a menudo sirve como un impulsor de la innovación que interrumpe las prácticas existentes y altera las industrias establecidas. Sin duda, son a menudo ilegales, pero la supresión de tales actividades ilícitas ha sido históricamente alcanzada por la incorporación de sus prácticas en el modus operandi de los jugadores de la industria existente – o la creación de nuevos actores que operan legalmente (creo Apple y Spotify).

La tensión subyacente es que existe la necesidad de equilibrar los derechos humanos con los derechos de autor, como argumenta Farida Shaheed (2014). En un próximo artículo con su colega Martin Fredriksson, argumentamos que centrarse únicamente en la aplicación estricta de la legislación sobre derechos de autor -aunque legalmente bien- plantea algunas cuestiones éticas. ¿Cuáles son los derechos más protegidos? ¿Quién debe tener acceso a la cultura, sólo aquellos que pueden pagarla? ¿Y quién debería cosechar los rendimientos, y cómo deberían ser equilibrados entre creadores e interesados ​​de la industria?

G. S. : ¿Qué podemos aprender de las nuevas maneras de consumir música o cine en África?

C. D. B. : Mucho – las nuevas superposiciones entre la distribución digital y física y el consumo son fascinantes. No me he centrado en esto hasta ahora para comentar los detalles de estas nuevas modalidades, pero actualmente estoy desarrollando algunas investigaciones para ese fin con Andrew J Eisenberg (NYU Abu Dhabi).

G. S.: ¿Cómo podrían las ICC representar una verdadera fuente de desarrollo para África?

C. D. B. : Todo depende de qué tipo de “desarrollo” estamos hablando. Este es un tema que desarrollo ampliamente en mi libro Developing Cultural Industries: Learning from the Palimsest of Practice (De Beukelaer 2015). En resumen, el “desarrollo” tiene muchos aspectos, y antes de que podamos juzgar el papel que las ICC pueden desempeñar en el desarrollo, tenemos que definir de qué tipo de desarrollo estamos hablando. Y aunque es fácil fingir que todos estamos hablando de lo mismo, y que no hay una verdadera discusión necesaria para asegurarnos de estar en la misma página, cualquiera que trabaje en desarrollo reconocerá la necesidad de definir claramente de lo que estamos hablando.

Además, gran parte del debate se basa en el supuesto de que las ICC impulsarán el desarrollo, pero luego argumentan que el propio sector necesita desarrollo. Esta es una falacia lógica: si lo que impulsa el desarrollo necesita desarrollo, entonces ¿cuál es exactamente la base o raíz de ese desarrollo?

En mi propio trabajo, he definido el desarrollo como se utiliza en el enfoque de “desarrollo humano y capacidades”, avanzado por los filósofos Amrtya Sen y Martha Nussbaum. Argumentan que no es tanto la finalidad del desarrollo (su mera utilidad) la que debe contar más, sino que el desarrollo se refiere a la posición que una persona tiene que definir y decidir a la hora de valorar la vida y actuar respecto a eso. Por lo tanto, en lugar de tener un mero acceso a la educación como una meta de desarrollo, este enfoque valora nuestra capacidad para tomar decisiones informadas sobre una gama de opciones educativas que podemos tener (incluyendo, por ejemplo, las opciones vocacionales o académicas). Sin embargo, este enfoque no está exento de críticas, dado sus presupuestos liberales inherentes a las sociedades, y su enfoque en cómo los individuos (y no los grupos sociales o culturales) valoran diferentes opciones de desarrollo. Por lo tanto, no afirmo que esta definición sea la mejor posible; simplemente lo usé para corroborar las afirmaciones (en gran parte sin fundamento) hechas acerca del “desarrollo humano” en la literatura de las CCI.

Al final, sin embargo, prefiero enfatizar las diferentes perspectivas que surgen de diferentes definiciones, que apuntar cuál creo que es ‘mejor’ o la menos mala.

G. S. : ¿Se tiene suficientemente en cuenta el valor no monetario de la cultura, o estamos demasiado obsesionados con cifras cuantificables?

C. D. B. : Según mi experiencia, la mayoría de las personas que trabajan realmente en la cultura -incluidas las de los ministerios- estarán de acuerdo en que el valor monetario de la cultura no tiene un gran poder respecto al valor o valores que puede transmitir. Pero debido a que los datos económicos sobre la cultura están más fácilmente disponibles, es una forma muy atractiva de valorizar la cultura. Esta es precisamente la razón por la cual se necesita una investigación cualitativa más fundamentada para avanzar en nuestra comprensión de las maneras en que entendemos y valoramos la cultura.

* Este artículo ha sido publicado originalmente en el boletín del Centre d’Estudis Africans i Interculturals de Barcelona

Repensando la producción cultural africana

A pesar de que cada vez hay más infraestructuras en África destinadas a gestionar la innovación y la creatividad del continente, su limitada existencia sigue fomentando el éxodo de capital cultural. Muchos directores de cine, fotógrafos, músicos o escritores africanos viven fuera de África, fomentando la existencia de dos formas de producir, directamente influenciadas por los entornos desde los que se produce: desde África y desde fuera de África (lo que se suele conocer como diáspora africana, artistas en el exilio…).

Algunos artistas e intelectuales africanos, como es el caso del escritor keniano Binyavanga Wainaina o el nigeriano Wole Soyinka, quien después de la toma de posesión de Trump en su país de adopción (Estados Unidos) ha trasladado su residencia a Sudáfrica, son una buena muestra de un cambio de tendencias en el sector creativo. Un cambio que apunta a que África es un lugar posible. Un continente donde se puede vivir, trabajar y crear aún y siendo un escritor o artista de renombre.

Sin embargo, en algunos casos, este retorno supone un desafío para las naciones de acogida, pues los “retornados” representan contestación y resistencia a las políticas y la cultura mainstream, divergiendo de lo que se suele producir por aquellas y aquellos que no han salido de su país natal y pueden (o no) ser ideológicamente más afines a las autoridades gobernantes. Al mismo tiempo, volver a vivir al país que se dejó atrás, a veces representa un reto para muchos artistas que retornan, sobre todo en aquellos países donde la libertad de expresión está más amenazada o donde existe más discriminación para colectivos específicos, como es el caso de los artistas más vinculados a la lucha para los derechos LGTBIQ.

En cualquier caso, desde dónde se crea condiciona el producto final. Y por eso, el lugar, el desplazamiento, el viaje y las transformaciones que eso provoca, son centrales entre los académicos que hoy se dedican a estudiar los productores culturales de África.

En su obra Rethinking African Cultural Production, la camerunesa Frieda Ekotto, y en norteamericano Kenneth W. Harrow analizan cómo esas dos formas de producción contemporánea -desde dentro y desde fuera del continente- plantean debates profundos sobre el significado de “lo africano” y hacen tambalear las concepciones más conservadoras sobre las culturas africanas.

A través del análisis de diferentes obras literarias y cinematográficas, Ekotto y W. Harrow contextualizan y encuadran los marcos de estudio actuales para comprender la producción, distribución y recepción de, especialmente, cine y literatura africanos. Los distintos debates son conducidos a través de un compendio de diez ensayos que recorren el estado actual de la literatura africana; los escritores africanos que desafían las convenciones de la historia de la literatura convencional; las teorías de la creatividad en la sociedad africana; las escuelas del Norte de África; lo transcultural; los retos económicos, políticos y sociales del cine marroquí; las nuevas dramaturgia africanas en la Francia de hoy o las literaturas mauritanas…

Según Ekotto y Harrow, han quedado atrás las luchas por las emancipaciones nacionales y la batalla contra el neocolonialismo. Y aunque hay residuos de esos momentos históricos en la producción cultural actual, el panafricanismo o la negritud han quedado atrás. Hoy, el poscolonialismo o la globalización se han apoderado de los discursos culturales, y preguntas como “qué son las literaturas africanas” han quedado obsoletas. Como sugiere el escritor camerunés Patrice Nganang en el capítulo 4, hoy la pregunta debería ser otra: “¿qué es la literatura en África?”. Lo cual impide pensar en una literatura africana “auténtica”.

El cine, la música, el arte y cualquier manifestación de la cultura contemporánea en África o hecha por africanos, no puede ya ser definida como “africana” sin pasar por un fino tamiz filosófico. Filtro inconformista para el que este compendio nos propone herramientas muy valiosas.

Dr. Frieda Ekotto, presidenta del Departamento de Estudios Afroamericanos y Africanos de la Universidad de Michigan, profesora de francés, de Literatura Comparada y de Estudios Afroamericanos y Africanos. Foto de Àlexander Holmes.

El rockuduro de “Throes + The Shine” llega a Madrid

Reponiéndonos aún de la gran fiesta de presentación de nuestro nuevo proyecto de difusión de música electrónica Moto Kiatu, tenemos muchas ganas de anunciar el próximo encuentro con los sonidos más electrónicos del continente: Guacamayo Tropical y Moto Kiatu presentamos a “Throes + The Shine” desde Portugal y Angola.

El próximo viernes 3 de marzo tenemos una cita el afrobass en la Sala Caracol de Madrid.

El pasado 2016 publicaron “Wanga”, que significa “hechizo” en kimbundo, lengua hablada en Angola. Y eso es lo que recoge este trabajo, hechizos de los que te hacen bailar, de esa manera empoderada y sumamente placentera. “Wanga” supone la cumbre de un estilo de creación propia, el “rockuduro”, y sus diez cortes hacen retumbar las paredes a base de intensos beats y profundas melodías sintéticas. Una suerte de mixtura de pop electrónico, tropical bass, afro, rock y kuduro, revitalizando la estela que en su momento dejaron M.I.A., Buraka Som Sistema y Vampire Weekend.

¡Os esperamos! Entradas disponibles en: http://tickets.wegow.com/entradas/throes-the-shine-madrid

¡Estamos en el aire! Wiriko, nuevo fichaje de M21

Hoy, Día Mundial de la Radio, despega definitivamente la emisora municipal M21, un proyecto impulsado por el gobierno de Ahora Madrid en el Ayuntamiento de Madrid. Y en ella, Wiriko inicia sus andanzas radiofónicas para que a la capital no le falten píldoras musicales africanas.

Tras un periodo de pruebas que comenzó el pasado mes de septiembre, hoy, en el 88.6 FM, se empieza a emitir oficialmente una parrilla con la implicación de grandes profesionales como Diego A. Manrique o Jesús Ordovás, periodistas musicales ligados durante décadas a Radio 3; Pablo Sanz, colaborador y crítico habitual de EL MUNDO o nuestra admirado compañero Jesús Bombín, una de las voces detrás de programas como Sonideros y Hoy Empieza Todo, también de Radio 3. Además, la emisora cuenta con el apadrinamiento de gigantes como Iñaki Gabilondo y Luis Del Olmo, que avalan las aptitudes de una emisora al servicio de sus oyentes.

Iñaki Gabilondo y Luis Del Olmo, los padrinos de M21.

Entre un gran elenco de locutores y selectores que harán de M21 una radio de calidad y cercana a la gente de Madrid, Wiriko ofrecerá, cada viernes de 22.00h. a 23.00h. de la noche, un viaje musical de una hora de duración par desgranar diferentes perlas de música africana, pero también para acercar a la audiencia a la diáspora africana afincada en la ciudad.

El programa, que estará dirigido y presentado por Gemma Solés i Coll y Vanessa Anaya, seguirá con la vocación del magacín para dar a conocer los sonidos más urbanos y contemporáneos de África y visibilizar la diversidad cultural del continente. Para ello, cada programa presentará al oyente novedades discográficas y monográficos por países, géneros o grupos, haciendo honor de la riqueza sonora que nos ofrece África.

Siguiendo la estela de la comunidad africana y afrodescendiente de la ciudad, el programa también servirá para contar las andanzas culturales más africanas de Madrid a través de una pequeña agenda y con la participación de la diáspora africana madrileña.

La emisión se podrá disfrutar en FM, pero también en internet, tanto en directo como en formato podcast (grabaciones a la carta).

El primer programa se emitirá el próximo viernes 17 de febrero de 2017.

¡Os esperamos!

Fotografía cortesía de Afronova (http://www.afronova.com/)

 

¡Estamos en el aire!

 

Si te apetece participar, o aportar cualquier tipo de información que te parezca pertinente para el programa, puedes contactarnos a través de correo electrónico a info@wiriko.org con el asunto PARA EL PROGRAMA DE WIRIKO EN M21. Estaremos encantadxs de recibir cualquier comentario, recomendación o petición, y por supuesto, de poder colaborar para que, entre todxs, facilitemos que África esté más presente en Madrid, y a través de los podcasts, en todo el territorio hispanoparlante. 

 

 

¡A quemar zapatilla! Presentación de Moto Kiatu en Madrid

Electronic Music began in Africa

Bajo este eslogan, hace escasas semanas, presentamos Moto Kiatu, un proyecto pionero en España para la promoción de los sonidos electrónicos procedentes de África y de los productores y Dj’s que actualmente forman parte de la escena internacional.

Estamos preparando muchas sorpresas para este 2017, pero primero nos encantaría que, el próximo sábado 18 de febrero, a partir de las 19:30, vengas a conocer más sobre qué es Moto Kiatu y por qué existimos y que compartas un rato de buena música con un gran paseo musical por todo el continente visitando estilos como el kwaito, kuduro, coupé decalé, afro house o qgom. Todo ello acompañado de unas cervezas y un delicioso aperitivo de inauguración.

Para esta primera sesión inaugural, estaremos los DJ’s residentes del colectivo: Savannah (Sweat Dealers), Malaria (Sweat Dealers), Sinsistema (Sonidero Mandril) y veinn (Wiriko/Sonidero Mandril)

¿Cómo asistir?
Puedes venir a este evento únicamente con invitación, ya que lo realizamos en una asociación cultural que nos cede el espacio. Por ello, es necesario registrarse como miembro (lo que no implica ningún coste), donde te indicaremos la localización exacta de esta fiesta de inauguración de una era.

Obtén tu invitación para asistir rellenando el formulario que se encuentra en nuestro sitio web Moto Kiatu

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Moto Kiatu, el proyecto de Wiriko pionero en cultura electrónica africana

¡Wiriko inaugura un nuevo y electrificante proyecto…!

motokiatu

Aunque la música lleva más de medio siglo pasando por filtros electrónicos, con el boom de las tecnologías y el surgimiento de equipos de hardware y software asequibles, la música electrónica se ha convertido en mainstream, particularmente en África. Hoy, los músicos componen y graban en la comodidad de sus estudios caseros, y ya no requieren grandes presupuestos y costosos estudios. Por eso no es exagerado decir que la mayoría de los éxitos radiofónicos en el continente africano, siempre pensados para la pista de baile, dependen, en menor o mayor grado, de ordenadores.

Desde nuestro inicio, la sección de música de Wiriko se ha hecho eco de algunas de las propuestas más “electrificantes” del continente. Estuvimos aprendiendo de proyectos como el coordinado por Goethe-Institut en Nairobi, Ten-Cities y la cultura de club en África, y entrevistado a artistas pioneros en el estilo como los congoleños Konono No.1 y Batida, el centroafricano Boddhi Satva o el sudafricano Spoek Mathambo. Pero no teníamos suficiente y empezamos a apasionarnos por todas las subculturas musicales que hoy suenan en las principales discotecas de África, pero que también resuenan en Lisboa o Berlín.

Las subculturas musicales que surgen del continente lo hacen con fuerza, aunque difícilmente llegan a nuestras pistas de baile. Sonidos que se basan principalmente en la electrónica, manteniendo las características más tradicionales y arraigadas a la cultura popular de las sociedades en las que surgen. ¿Cómo podríamos no interesarnos por toda la ola de innovación y creación electrónica africana siendo un medio especializado en culturas africanas contemporáneas?

Creamos una marca propia, Wiriko Sounds, para trasladar nuestra pasión por los sonidos africanos al gran público, colaborando asiduamente con el Rototom o Pirineos Sur, dos de los principales festivales de música del país. Y poco a poco, nos fuimos dando cuenta del vacío en electrónica africana que había en España. Así que decidimos también abrir senda en la organización de conciertos, inaugurando la primavera de 2016 con la banda sudafricana Batuk, a la que programamos en Madrid, en una especie de experimento sociológico para conocer el afán de este tipo de sonidos entre la audiencia del país. ¡Y funcionó!

Ahora, nace Moto Kiatu. “Zapatilla caliente” en kisuajili, es una apuesta por la transmisión de nuevos sonidos y ritmos procedentes de África y su fusión con los sonidos electrónicos. Con este proyecto impulsado junto a los colegas de Sonidero Mandril y Sweat Dealers, queremos dar visibilidad a las nuevas producciones de electrónica africana que suenan en los clubs, a través de conciertos y sesiones #MotoKiatu. A partir de distintas actividades vamos a impulsar una escena de nuevos sonidos aún desconocidos en nuestro país con Moto Kiatu como un espacio pionero en música, cultura y baile, y que muestra la variedad de los intercambios musicales más innovadores que existen entre África y otros puntos del planeta.

¡Estad atentas y atentos, porque esto es solo el principio!

Lee nuestro manifiesto aquí.

Papá Noel os desea felices fiestas, ¡aunque no a todos!

El artista detrás de nuestra postal navideña 2016:

Victor Ndula es un caricaturista y periodista de cómics keniano comprometido con el devenir social, político y económico del África Subsahariana. Sus agudos análisis políticos lo sitúan como uno de los caricaturistas más críticos con los gobiernos africanos, en especial, el keniano. Su atrevimiento y su humor han sido galardonados con el primer Premio Ranan Lurie, otorgado por las Naciones Unidas para promover la excelencia en las caricaturas políticas. Además, es uno de los artistas que trabajan en los campos de refugiados del norte de Kénia junto a ACNUR, para conseguir el empoderamiento de refugiados y refugiadas somalíes, sursudaneses o ugandeses a través del arte.

Desde uno de los periódicos más leídos de Kenia, The Star, Victor reparte puñetazos burlescos para todo el mundo diariamente. En la postal Navideña que regala a Wiriko esta Navidad 2016, Papá Noel hace caso omiso a los presidentes africanos que le piden eliminar el límite de mandatos. De izquierda a derecha, Pierre Nkurunziza (Burundi), Yoweri Museveni (Uganda), Joseph Kabila (República Democrática del Congo), Robert Mugabe (Zimbabue) y Jacob Zuma (Sudáfrica).

¿Cuál ha sido el devenir político africano en 2016 y qué nos deparará el 2017?

Entramos en un nuevo año que tendrá como denominador una época de incertidumbre para la democracia. Las señales, algunas difusas, apuntan hacia un autoritarismo creciente en lugares como Rusia, Turquía, Egipto y Etiopía. Estados Unidos eligió a Donald Trump como su nuevo presidente quien ha envalentonado a las fuerzas supremacistas blancas y cuyos tatuajes mentales incorporan una xenofobia alarmante. De paso, el líder en la Casa Blanca pretende, o al menos interpreta bien su papel, modificar algunas de las reglas actuales del orden mundial.

La ultraderecha está ganando una posición alarmante en Alemania, Gran Bretaña, Bélgica o Austria. Y en mayo, Françoise Hollande dirá “adieu” al Elíseo francés dejando un panorama hipnotizado por las posibilidades de que Marine Le Pen gane la presidencia de la República. Pero también es importante destacar que no todos los caminos apuntan hacia la recesión democrática. Y esto es particularmente cierto en África. Un informe del Afrobarómetro de diciembre revelaba que la demanda de la democracia en el continente sigue siendo superior a la de hace una década.

En 2016 se han celebrado en África un total de 16 elecciones que en su mayoría han visto cómo el poder se mantenía sino en las mismas manos, en círculos concéntricos y conexos: Uganda, Gabón, Zambia o Níger. Gambia huele a final de epopeya griega. Su presidente Yahya Jammeh ha anunciado que no abandonará la jefatura de Gobierno a pesar de haber perdido las elecciones, cuyos resultados ha rechazado por supuestas irregularidades. En primer lugar, reconoció la derrota el pasado 1 de diciembre e incluso felicitó públicamente al líder de la oposición Adama Barrow, pero una semana más tarde se retractó y presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional. En la República Democrática de Congo hoy ha amanecido con la noticia de que los políticos han acordado un principio de acuerdo bajo el cual el presidente Joseph Kabila –que tenía que haber claudicado el 19 de diciembre de 2016– dejará el cargo a finales de 2017. El anuncio se produce después de que decenas de personas hayan muerto esta semana en protestas contra el gobierno. De momento varios activistas africanos se han unido en un vídeo para manifestar su oposición. Pero hay excepciones. Ghana ha demostrado ser la irreverente al malvado patrón del “convoco elecciones-gano-acepto/convoco elecciones-pierdo-rechazo”. El presidente John Dramani Mahama aceptó su derrota a manos del candidato opositor, Nana Akufo-Addo a mediados de mes.

Cinco países africanos se encuentran entre los 10 principales países de acogida de refugiados del mundo según la ACNUR. Etiopía, en primera posición, seguida por Kenia, Uganda, República Democrática de Congo (RDC) y Chad. A finales de 2015 los países de África (excluyendo el norte de África) acogía a 4.413.500 refugiados.

Económicamente, la caída de los precios de las materias primas ha continuado golpeando a las grandes economías, en particular a Nigeria. Mientras, Sudáfrica, que ha vuelto a posicionarse otra vez como la mayor economía del continente, permanece sumida en la agitación política por la creciente corrupción, el aumento del desempleo y un sector universitario que sigue sin aceptar las altas tasas del espacio de educación superior. Más allá de África, el voto del Reino Unido para salir de la Unión Europea o la crisis económica que sobrevuela sobre el espacio euro ¿qué impacto tendrán estos acontecimientos en las señales e incertidumbres del sistema global en 2017? ¿Cómo afectará a África? ¿Qué podemos esperar de las elecciones previstas para 2017 en Angola, Ruanda, Liberia y Kenia? 

Frente a este contexto, y como afirmaba nuestro compañero de Wiriko Carlos Bajo en el especial El África conectada de Planeta Futuro (EL PAÍS), los movimientos sociales en el continente están dibujando nuevos espacios narrativos: “África siempre estuvo en movimiento, pero ahora una revolución se está gestando en el continente más allá de la política, a pie de calle, en redes, ordenadores, teléfonos móviles… Generaciones de jóvenes que no vivieron el colonialismo construyen el futuro y exigen democracia, transparencia, justicia social y derechos humanos a través de la tecnología”.

¿Cómo se articulará en este 2017 el activismo africano? ¿En qué formas desarrollarán su libertad y creatividad? ¿Qué impacto tendrán estos movimientos sociales, culturales y políticos en el año 2017?

Desde Wiriko continuaremos con el objetivo de visibilizar esa parte del continente.

Felices fiestas a todos y todas de parte de todo el equipo!

10 regalos culturales para la Navidad 2016 y Reyes 2017

Apreciados lectores y lectoras. Antes que nada, queremos advertir que este no pretende ser un post para alimentar nuestro, ya de por sí, apetito consumista en estas fechas. A pesar de la crisis y la precariedad laboral que vivimos, estamos en una época de excesos. Las estadísticas dicen que cada español se gastará, de media, unos 235 euros en regalos. En total, este país derrocha 13.000 millones de euros durante la campaña de Navidad. Unas cifras que, a menudo, se traducen en regalos inútiles y de pésimo gusto que acaban en una estantería, un cajón o, en el mejor de los casos, siendo revendidos en mercadillos de segunda mano en aplicaciones móviles como wallapop.

Según un estudio de Ticketea, el 72% de los españoles y españolas prefieren recibir regalos culturales. Sin embargo, solo 1 de cada 4 reciben un regalo de este tipo, y de esos 235 euros que nos gastamos cada uno en Navidad, solo 58 euros se dedicarán a cultura. El Tió (en Catalunya), el Papa Noel, los Reyes Magos, el amigo invisible… Acertar con los regalos de Navidad puede que no sea tan sencillo, pero las estadísticas indican que el 98% de los regalos que se hacen en forma de entradas para espectáculos o conciertos aciertan. Así que, nos hemos animado a elaborar una lista para que podáis regalar cultura africana estas fiestas o para que la compartáis con aquellos de vuestra familia que no suelen acertar (ejem)… Si recibís esto por parte de un ser querido, no os ofendáis, pensad que lo único que quiere es que este año triunféis en vuestras elecciones!

¡Ahí va nuestra selección Navideña 2016!

  1. Un libro: El Libro de los Secretos, de Boubacar Boris Diop, es una de las obras de la literatura senegalesa contemporánea que se deberían de añadir a la campaña #100lecturasafricanas, fomentada por nuestra colaboradora Sónia Fernández (LitERaFRicAs). La historia de un anciano senegalés que cree estar cercano a la muerte y escribe a su nieto, que vive en Europa, narra el empeño de un viejo para que la nueva generación de senegaleses no olviden la historia de su familia. Publicada en 2003 en Senegal en su versión wolof, no ha sido editada hasta este 2016 en español por la editorial Almuzara, coincidiendo con la publicación en español de otra obra del autor -Murambi, el libro de los huesos-, por la editorial Wanafrica.
  2. Un disco: El segundo LP del británico-ugandés Michael Kiwanuka, Love & Hate (2016). “Soy un hombre negro en un mundo blanco”, repite el estribillo del tema “Black Man in a White World”, uno de los hits que ha alcanzado el número uno en las listas de Billboard este año, y que lo han consagrado como uno de los mejores artistas para los selectores y amantes de la música negra. Después de su Home Again (2012), Kiwanuka ha demostrado ser uno de los mejores compositores y una de las mejores voces del panorama musical contemporáneo – comparado con Otis Redding o Bill Withers-, a parte de tener un directo que deja boquiabierta a la audiencia (en Madrid hizo sold out en sus dos comparecencias en 2016). Es una apuesta segura!
  3. Una peli (o varias, en familia): ¿Qué tal un “Vale por varias sesiones de cine en familia”? Filmin, la interesante plataforma española de cine online tiene diferentes opciones para que África entre por tu pantalla estas Navidades a un precio muy asequible. Entre su menú están la peli keniana Nairobi Half Life, la etíope Difret (de la que ya os hemos hablado), la franco-mauritana Timbuktú, la hispano-etíope Crumbs, el clásico senegalés Moolaadé o la hispano-zambiana Eighteam. Así como el documental español Tchindas, sobre el universo trans de Cabo Verde, Finding Fela, sobre la biografía del Rey del Afrobeat, o Kuchu, sobre el colectivo LGTBIQ en Uganda. Para los peques de la familia también hay una interesante receta con las pelis de animación Kirikú y las béstias salvajes o Wasahali. ¡Que gustazo! Para regalar Filmin (¡por 40€ tienes 6 meses de suscripción!), pincha aquí.
  4. Una entrada para un festival: Este 2017 el Rototom Sunsplash tendrá como eje central África. Del 12 al 19 de agosto, Benicassim se llenará de propuestas musicales y actividades culturales paralelas centradas en el continente africano. Ya están disponibles las entradas reducidas para los 8 días de festival a 150€. Te guste o no te guste el reggae, si eres amante de África, esta será una cita imperdible para el año que entra.
  5. Una entrada para una obra de teatro (para los más peques): Una bruixa a Barcelona, hasta el 8 de enero en el Teatre Victòria de la capital catalana, es una obra de la cubana afincada en Catalunya Lucrecia junto a Tamara Ndong Bielo, una actriz ecuatoguineana que llegó de muy pequeña a Barcelona y que se ha convertido en una de las jóvenes promesas de la interpretación nacional. Este musical infantil reivindica la importancia de la amistad en una historia de migración y de diversidad que pone en relieve los lugares más emblemáticos de la ciudad de Barcelona. Una historia llena de magia.
  6. Una entrada para un concierto: En 2017, el cantante camerunés Blick Bassy va a estar de gira por distintos Caixa Forums de España. El 22 de enero podremos verlo en Barcelona, el 24 en Zaragoza, el 12 de febrero en Madrid y el 14 de febrero en la Palma. Siendo una de las voces más originales entre los africanos afincados en Europa, este virtuoso compositor de la etnia bassa ha conseguido que marcas como iPhone se fijaran en él para utilizar una de sus canciones, Kiki, para el spot publicitario del iPhone 6. ¡Enamórate de su música y adquiere entradas por tan sólo 12 euros!
  7. Una prenda de ropa: Las zapatillas de la marca etíope SoleRebels son una de las muestras de que la Diáspora africana está de moda en España. Se trata de un calzado moderno, cómodo, ecológico y con un impacto real en el desarrollo de las personas que las confeccionan. Hechas con materiales reutilizados y confeccionados a mano, sus botas de invierno o sus sandalias de verano son prendas de comercio justo que no solamente serán un regalo que tus seres queridos van a amar, sino que tendrán un efecto positivo para las personas que las hacen. Las puedes encontrar en pleno corazón de la Vila de Gràcia, en el número 47 del carrer d’Astúries en Barcelona. O bien a través de su tienda online.
  8. Una pieza de arte: Michael Soi es un artista keniano y cronista social, cuyas críticas a la presencia china o europea en África, y sobre todo en Nairobi, son punzantes. Sus mujeres con pelo afro y gafas grandes son reconocibles y únicas. El artista también pinta geniales bolsos que son piezas exclusivas de arte que puedes llevar colgadas. ¡En Wiriko ya tenemos el nuestro y nos encanta! Podéis contactar con Michael a través de su Facebook profesional, o si estáis o pasáis por Nairobi, visitarlo en su taller en el Go Down Arts Center. Se hacen envíos desde Kénia.
  9. Un mueble: ELAS, una empresa social que desde un brindis a las mujeres africanas, recupera piezas de mobiliario antiguas y las restaura con mucho mimo a partir de telas africanas, es lo más en decoración. Creada por la periodista Lucía Mbomío y la química Berta Okenve con la intención de fusionar la tradición europea con la cultura africana más contemporánea, estas dos españolas de ascendencia ecuatoguineana, crean delicadas piezas de salón que serán la envidia de cualquier amante de las telas wax. Para los clientes más exigentes con sus hogares, esto será un regalo (o auto-regalo) magnífico e insuperable. Podéis pedir presupuestos y hacer pedidos a través de su página de Facebook o Twitter, o ver algunas de sus Dulcineas (nombre de su primera colección) en la tienda Enfant Terrible, ubicada en el número 30 de la calle Núñez de Balboa, en Madrid.
  10. Una joya: Es un clásico entre los clásicos. La orfebrería tuareg y el minucioso trabajo de la plata realizado desde hace siglos por este pueblo, sitúa a los herreros del Sahel como la mayor factoría de joyas del continente. Ya sean ti-n-neghel de Agadez o cruces de Zinder, collares, brazaletes o sortijas, las joyas de plata tuareg son un legado precioso y con una fuerte carga cultural que cualquiera debe saber apreciar. Aunque las podemos encontrar en diferentes sitios, y lo recomendable es comprarlas directamente en Niamey, por ejemplo, donde se encuentra la mayor parte de orfebres de Níger –desplazados desde Agadez– o en cualquier punto del Magreb con presencia tuareg; nuestra elección para estas fechas es que lo hagáis a través de la tienda online de la asociación Àfrica Viva, que trabaja con herreros tuareg del norte de Burkina Faso. No solo os aseguráis que ellos están recibiendo una retribución justa por su trabajo, sino que vais a contribuir a que esta pequeña inversión repercuta también en proyectos de cooperación de este país.

¡Felices Fiestas y que estas vacaciones, haya más culturas africanas en vuestro hogar!

Decodificando África a través de la fotografía

El fotógrafo keniano Mutua Matheka, del que ya hemos hablado en Wiriko, se une con varios compañeros para documentar lo que pasa en las ciudades africanas: cómo son, cómo se constuyen, quiénes viven, sus subculturas, sus gentes, etc.

El propio Matheka nos explica de qué trata este proyecto a través del crowfunding que lanza el colectivo de fotógrafos y que se propone fotografíar 13 ciudades africanas y representarlas en un libro de fotografía:

“Si alguien ha googleado alguna ciudad africana como Nairobi, sabrá que las imágenes que surgen no son exactamente favorecedoras. La mayoría son chabolas, conflictos, o como mucho fauna salvaje.

Un día subí al tejado de uno de los edificios más altos de Nairobi y vi la ciudad desde una perspectiva nunca vista. Me di cuenta que Nairobi es, en realidad, bonito. Ese momento lo cambió todo. Vi la distorsión de cómo se presenta el mundo con respecto a lo que es. Empecé a fotografiar mi ciudad para mostrar la belleza que veía y para equilibrar el imaginario que el mundo tiene sobre Nairobi.

Este viaje me llevó a buscar personas que compartiesen unas percepciones comunes asociadas a las ciudades africanas. Joe, Lulu y Josh comparten la convicción de que la perspectiva condiciona lo que vemos y que lo que vemos condiciona nuestra forma de pensar y nuestras ideas sobre los lugares.

Así que, junto con estos tres creativos, nos estamos preparando para la siguiente aventura con el propósito de romper narrativas sobre el África urbana. Los miembros del equipo hemos trabajado en nuestras capacidades individuales contando historias sobre el continente para educar a la gente sobre ese lugar al que llamamos casa: África.

Los cuatro contadores de historias estamos ahora preparando un ambicioso viaje alrededor del sur de África para capturar imágenes que equilibren la percepción de las ciudades africanas. Y nos encantaría que tú formases parte de esto, porque juntos somos más fuertes y mejores. Por eso queremos que seas parte de este viaje, a través de la colaboración en nuestro crowfunding.

Decodificando Africa

Este viaje tiene el propósito de explorar lo que define al urbanismo alrededor de África. Desde Nairobi hasta Durban, el equipo documentemos a qué se parecen esas ciudades, conviviremos con la gente que las reside, interactuaremos con las subculturas y fotografiaremos el ambiente y arquitectura de esas ciudades. Esas fotos serán compartidas a través de las redes sociales con todas aquellas personas interesadas en seguir nuestro proyecto.

¿Por qué Decodificando Africa?

“Decodificando Africa” es un proyecto que irá a las zonas urbanas del continente, desde Alejandría hasta Cape Town, pasando por Yaoundé, Addis Abeba, para explorar las diferentes personalidades que tienen las ciudades africanas. Para documentar qué significa urbanismo en el contexto africano. Para documentar cómo usamos, definimos y nos relacionamos con nuestros espacios en África. Para explorar la arquitectura africana (¿existe?). Para explorar cómo de diferente (o de parecida) es la cultura urbana en las diferentes ciudades y, más importante, para compartir esta información y así cada vez más gente podremos tener una idea de cómo son nuestras ciudades vecinas. Con suerte esta puede ser una de las muchas maneras de decodificar nuestro continente usando la fotografía y el vídeo como herramientas.

Creemos en la importancia de documentar África como africanos y desde una perspectiva africana. Creemos que este es el inicio de una documentación activa de las ciudades africanas para las generaciones futuras.

Cómo apoyar este proyecto y cómo saber más: Visita la web del proyecto en Kickstarter

El equipo:

Mutua Matheka – Fotógrafo, artista, arquitecto y viajero empedernido con un buen ojo para descubrir paisajes, arquitectura y culturas africanas. Es fotógrafo desde 2010 y su sueño es fotografiar todas las ciudades africanas. Mutua escoge ver la belleza en lo mundano. [Instagram: @truthslinger]

Joe Were – Fotografía documental y de viajes, lingüista, Instagram influencer y buscados de aventuras. Joe tiene un ojo para los paisajes y para capturar momentos humanos de gran belleza.
[Instagram: @jaydabliu]

Lulu Kitololo – Artista, diseñador, contadora de historias que actualmente cuenta a través de la ilustración y el diseño gráfico. Inspirada por la naturaleza, los colores tropicales y la cultura y tradiciones artesanales del continente. [Instagram: @lulukitololo]

Josh Kisamwa – Contador de historias de viaje y documental usando el vídeo como medio. Inspirado por las historias que oye de otra gente que encuentra alrededor del continente.[Instagram: @joshkisamwa]

Participa y ven a ver a Malagasy Gospel junto a 1000 voces en Madrid

madrid-webHabía una vez 1000 voces” es un proyecto artístico y solidario enmarcado en la Gira Malagasy Gospel 2016, que se basa en el poder de la música como herramienta para divulgar y defender los derechos fundamentales de la infancia. La Malagasy Gospel es un proyecto educativo y social de Agua de Coco que, a través de su Centro de Arte y Música de Tulear, pretende dar una alternativa cultural a los niños y niñas malgaches y, a través de las giras por países europeos, dar a conocer su realidad y sensibilizar al público de la difícil situación en Madagascar.

Tras pasar por varias ciudades, la coral de Madagascar Malagasy Gospel llega a Madrid los días 17 y 18 de diciembre para unir su voz con varios coros de la península. Un espectáculo familiar y lleno de sorpresas en el que unas 1000 niñas y niños unirán sus voces en un escenario por la defensa de sus derechos en todo el mundo. El concierto forma parte de la programación de “La Navideña” la Feria intercultural del Ayuntamiento de Madrid.

¿Quieres venir al gran concierto #milvoces en la Caja Mágica?

¡¡Sorteamos 2 entradas dobles!! 1 doble para el sábado 17 de diciembre a las 18h y otra doble para el domingo 18 de diciembre a las 12h.

Para participar solo tienes que responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué año fue la primera gira de la Malagasy Gospel por Europa?
  • ¿Por qué son mágicos los lápices que trae este año la Malagasy Gospel a su gira?
  • ¿Qué artista malgache dijo en una entrevista para Wiriko: “Como dijo Madiba, las armas están en la educación. Mi herramienta de educación es la música y los mensajes que expreso a través de ella”?

Las respuestas a las preguntas están en la web de 1000 voces: www.milvoces.org y en nuestro magacín: www.wiriko.org

Escribe a info@wiriko.org con las respuestas a las preguntas, tu nombre y apellidos y el día que prefieres asistir (sábado o domingo).

*Las entradas se concederán en estricto orden de llegada de los mails con las respuestas correctas.
Más info sobre Malagasy Gospel en: www.malagasygospel.org
Entradas disponibles en: http://milvoces.org/compra-tu-entrada/

5 Spots culturales de Senegal que no te puedes perder

*Por Nicolás de la Carrera

La palabra Senegal, proviene de SUNU (nuestra) y GAL (piragua) en wolof, la lengua más extendida y vehicular del país. Una piragua de diferentes etnias que navega por grandes ríos que desembocan en la costa atlántica y donde emergen varias localidades de gran vocación cultural que no te deberías perder si visitas el país de la Teranga (hospitalidad).

1. Dakar. Aunque su nombre evoca al desierto y a un mítico rally, la capital senegalesa es una península rodeada de mar menos por un ligero cordón umbilical que lo une al continente. Su mejor momento es en Mayo, cada dos años, durante la Bienal de Arte contemporáneo más conocida como DAKART. La ciudad se viste de arte; exposiciones, conciertos, hapennings… no sólo en los museos y galerías de la ciudad sino en la calle y en los lugares más insospechados. Una ciudad que posee dinámicos centros culturales y que tiene, durante todo el año, una vida nocturna musical única en África.

La Isla de Gorée, uno de los principales enclaves esclavistas de África Occidental hasta 1815, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978.

La Isla de Gorée, uno de los principales enclaves esclavistas de África Occidental hasta 1815, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1978.

2. Gorée. A media hora en ferry desde Dakar, esta preciosa isla patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata de una pequeña isla colonial de gran interés histórico por su pasado esclavista que contrasta con la penetrante belleza de su arquitectura en un emplazamiento privilegiado que despidió, durante siglos, a millones de africanos hacia las Américas. Podemos visitar La Casa de Los Esclavos, testimonio de aquello que nunca debió suceder, el original y genuino Museo de La Mujer (sólo hay tres en el mundo), el Museo histórico y el Museo del Mar. Un lugar, además, donde residen muchos artistas que exponen sus obras al aire libre o en viejas casonas.

Graffiti realizado en la Medina de Dakar durante el Festival Xeex 2015. Foto de Estrella Sendra/ Wiriko.

Graffiti realizado en la Medina de Dakar durante el Festival Xeex 2015. Foto de Estrella Sendra/ Wiriko.

3. La Medina de Dakar. El corazón de la ciudad fue el barrio de los africanos durante la época colonial. Allí nacieron importantes pensadores, artistas e intelectuales que lideraron la independencia de Senegal en 1960. Es un barrio popular muy genuino con una extraordinaria vida en sus calles. En la zona costera encontramos el pequeño vecindario de Damels, frente al mercado artesanal y pesquero de Soumbedioum, donde se inicío hace 5 años el proyecto AFRICA ♥ COLOR. Un evento vivo, dinámico, en constante expansión que reúne artistas urbanos de todo el mundo, muchos de ellos españoles como Sabotaje al Montaje, Iker Muro, H101, 3TTMan, SCIF, Txemy, An Wei , etc… El objetivo es que Damels se convierta, poco a poco, en un Museo de Street Art, conservando y mejorando su entorno y generando empleo.

Saint Louis, antigua capital de Senegal.

Saint Louis, antigua capital de Senegal.

4. Saint Louis. Bellísima isla, que fue el primer asentamiento francés en África en 1659 y capital de todo el territorio colonial a principios del siglo XX. Se accede a ella por un puente de hierro, una verdadera obra de arte de 500 metros firmada por el mismísimo Gustav Eiffel. Cuenta con un patrimonio arquitectónico de casi 200 mansiones coloniales que lucen fachadas de tonos ocre, terracota y rosas con balcones de madera y hierro forjado, galerías interiores y patios floridos. Si hay una acontecimiento de fama internacional que marca la vida cultural de la ciudad ese es el Festival de Jazz que se celebra entre mayo y junio. Durante esta cita anual la ciudad suena a blues y jazz durante un fin de semana en cada una de sus rincones. Si el viajero pasa por Saint Louis en navidades no debe perderse el Fanal, una antiquísima costumbre protagonizada por las grandes familias de la isla durante la “misa del gallo” que portaban elaborados farolillos de colores y animaban la procesión al son de djembés y cantos tradicionales. Hoy en día, la ciudad revive estos desfiles nocturnos que se han convertido en un verdadero concurso de ingenio entre los diferentes barrios de la isla.

joal-desde-arriba5. Joal-Fadiouth. Una de las localidades más visitadas y con más encanto del país, se ubica en el extremo meridional de La Petite Côte, a 114 kms de Dakar. Representa un verdadero ejemplo de vocación cultural y tolerancia religiosa donde cohabitan en perfecta armonía musulmanes, católicos y animistas. Pero sobre todo, esta tierra, se enorgullece de haber visto nacer y crecer al hombre que más ha influido en la nación senegalesa, el poeta y el primer Presidente de la República, el insigne Léopold Sédar Senghor. Hombre de letras, filósofo, teórico y político es considerado como uno de los líderes del siglo XX más importantes del continente africano. Esta pequeña ciudad, compuesta por Joal y Fadiouth o “isla de las conchas” está hermanada desde 1999 con Fuenlabrada (Madrid) desarrollando conjuntamente interesantes proyectos de educación, formación y protección del medio ambiente. Su población mayoritaria es de la etnia serer y lo que es menos común en el país, de mayoría católica, pero colaboran estrechamente con la comunidad musulmana y comparten un mismo cementerio comunal en la isla de Diotio.

Podemos conocer estos cinco puntos estratégicos de la Cultura en Senegal en tan sólo una semana y vivirlos intensamente y de manera participativa como propone la asociación Yaramaa con el “Viaje de autor” de Nicolás de la Carrera para estas Navidades, desde el 27 de diciembre al 4 de enero.

Uno de los puntos fuertes de este viaje será la realización colectiva de un mural gigante en el barrio de la Medina de Dakar (Damels) con el tema de la protección del medio ambiente en el marco del proyecto AFRICA ♥ COLOR liderado por la asociación local XEEX (combate) . El diseño correrá a cargo del artista español afincado en Dakar Dauda Lusmore y se pintará durante dos días de estancia en el barrio por una “brigada de color”  compuesta por los viajeros y vecinos. Paralelamente se plantarán también algunos cocoteros y buganvillas en el barrio, contribuyendo así al cuidado y protección del entorno de este pintoresco barrio de Dakar.

mural2016

Aberraciones que no deberíamos volver a escuchar sobre África

Estereotipos: imágenes o ideas aceptadas comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable.

Close-Up Portrait of a Stressed African-American Woman

Pensar y emitir juicios de valor en base a estereotipos cuando hablamos de África, o de cualquier otro tema, es una muestra de rigidez mental y una gran contribución a la injusticia social a partir de hallazgos erróneos y poco contrastados. La correcta información es esencial para deconstruir las ideas preconcebidas. Wiriko nació con el principal objetivo de romper los estereotipos existentes sobre África y fomentar un conocimiento más ajustado de las realidades del Sur del Sáhara a través de sus manifestaciones culturales y artísticas.

A pesar de que ya se ha hablado mucho sobre estereotipos, a continuación te proponemos argumentos y contrainformación necesaria para que si vuelves a escuchar alguna de estas aberraciones, simplemente, puedas dar la información correcta para que no tengamos que sufrir más episodios de vergüenza ajena.

    1. Un sobrino mío también estuvo en África… (cuando le dices a alguien que acabas de volver de Marruecos)“. África es un continente de 54 países (55 si incluimos Sáhara Occidental). Muchas veces se habla de África como si fuera un país, pero cuenta con una extensión de 30.272.922 km² – Europa tiene 10.180.000km² -. Vale la pena matizar.
    2. Termínate la comida, que los niños de África no tienen qué comer…“. Casi 800 millones de personas pasan hambre en el mundo según el Programa Mundial de Alimentos. Las sequías, las guerras, los desplazamientos forzosos o la falta de inversión en agricultura son algunos de sus principales motivos. Sin embargo, a pesar de que la desnutrición azota en África a más niños que en cualquier otro continente, tus hijos e hijas conviven diariamente con niños y niñas que pasan hambre. El último informe de UNICEF y OXFAM muestra que el 34’4% de los niños españoles vive en riesgo de pobreza o exclusión social
    3. ¡Qué calor! Parece África…“. El continente tiene diferentes tipos de climas: el tropical seco, el semiárido, el desértico, el mediterráneo… Si bien en el Sáhara o en el Kalahari las temperaturas máximas pueden alcanzar hasta los 59 grados, el Kilimanjaro o el Monte Kenia tienen nieve durante todo el año, y las temperaturas pueden estar bajo cero en invierno en diferentes punto del África austral.
    4. ¿Hablas africano?“. No existe ningún idioma que se llame así. En África se hablan más de 1.500 lenguas distintas.
    5. África debe estar vacía porque todos los africanos están viniendo a Europa“. En África, actualmente, viven aproximadamente unos 1.200 millones de personas. La mayoría de los flujos migratorios se producen a nivel intra-africano, y solamente un 16% de las migraciones del continente van hacia Europa. 2’3 millones de españoles han tenido que emigrar fuera de España debido a la crisis. Vale la pena recordar que algunos de nosotros vivimos actualmente en África.
    6. Yo no quiero ir a África, es demasiado peligroso“. Sudán del Sur, Somalia, República Democrática del Congo y República Centroafricana están en la lista de países más peligrosos del mundo. Sin embargo, el último Índice de Paz Global sitúa Mauricio (por delante de España), Botsuana, Madagascar o Zambia entre los 40 países más pacíficos del mundo.
    7. A África solo se puede ir a ayudar…“. Los cooperantes son muy necesarios, sobre todo, en situaciones de emergencia humanitaria. Sin embargo, se ha abusado demasiado del concepto de “ayuda” en África, nunca exento de críticas. Es cierto que hay muchos expatriados europeos viviendo de la industria de la cooperación en África. Pero también hay muchos otros que viven y trabajan en África simplemente porque les gusta. Otros que están aquí para hacer negocios. Y muchos, para viajar y hacer turismo en un sector que, según Naciones Unidas, emplea a más 9 millones de personas en la región y que se espera doblará sus ingresos para 2030 (actualmente África recibe el 5,8% del turismo mundial).
    8. En África la corrupción es endémica“. África no compite en la primera división mundial de la corrupción, pero la fragilidad de algunos estados la hace devastadora para su población. Siete de los países con más desigualdad del mundo son africanos, mientras 1/3 de la riqueza de los multimillonarios africanos está en paraísos fiscales según los Papeles de Panamá. Sin embargo, Ruanda tiene una política de anti-corrupción ejemplar. Y Botsuana (por delante de España), Cabo Verde, Seychelles, Mauricio o Namibia son percibidos como los países africanos menos corruptos según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International.

9. “Todos los conflictos bélicos que hay en África son étnicos“. La etnicidad es una herramienta de movilización, pero no el desencadenante de los conflictos en África. Es la desigualdad del acceso a los recursos, el neopatrimonialismo y redes clientelares que excluyen a ciertas partes de la sociedad lo que se presenta como el principal motor de conflictos. Las identidades étnicas se pueden instrumentalizar en pro de intereses políticos, pero el concepto de identidad étnica como algo cerrado es inexistente. La mayoría de sociedades son plurales e interculturales.

10. “Las mujeres no tienen derechos en África“. La discriminación de género también existe en África, donde las mujeres sufren peores tasas de alfabetización que los hombres y donde el machismo parece la norma. La brutalidad de la Mutilación Genital Femenina amenaza a miles de niñas del continente. Pero muchos gobiernos hace años que han prohibido esas práctica, y recientemente el Parlamento Panafricano, órgano legislativo de la Unión Africana (UA), también lo ha hecho. Hay que decir que, a nivel de derechos políticos, algunos países de África parecen ir un paso por delante de España con jefas de estado: Liberia (con Ellen Johnson Sirleaf), Malaui (con Joyce Banda) o Mauricio (con Ameenah Gurib-Fakim). 

Oyama Matomela, una joven sudafricano de 25 años es piloto y rompe con los estereotipos de género en Sudáfrica.

Oyama Matomela, una joven sudafricana de 25 años es piloto de la aerolínea South African Express y rompe con los estereotipos de género en Sudáfrica.

11. “Los africanos no quieren trabajar“. Sudáfrica (+/- 26%), Grecia (+/- 23%) y España (+/- 20%) son los tres países con las tasas de desempleo más altas del mundo. Pero en el caso africano, 9 de cada 10 trabajadores realiza actividades en la economía informal, empleos que no cuentan en las estadísticas por no repercutir directamente al PIB. En el continente vecino, el 70% de los trabajos son empleo vulnerable, pero eso no significa que los africanos no trabajen o no quieran hacerlo.

12. “El problema de África son sus dirigentes políticos“. Según las encuestas de Afrobarometro, el principal problema del continente no son sus líderes sino el desempleo, seguido por la educación. Aunque algunos países tienen serios problemas con sus jefes de Estado (actualmente Burundi, Uganda, Sudán del Sur, República Centroafricana o RDCongo), África ha producido grandes líderes que han inspirado al mundo: Nelson Mandela, Ellen Johnson-Sirleaf, Thomas Sankara, Patrice Lumumba, Julius Nyerere, Kwame Nkrumah…

13. “Antes de la llegada de los europeos, en África no había ni civilización ni progreso“. La civilización del Gran Zimbabue o el Imperio de Mwene Mutapa -, los reinos nubios (que gobernaron de Egipto a Sudán durante casi un siglo); los reinos de Axum (que controlaron las rutas del mar Rojo de Eritrea a Egipto); el poderoso imperio de Ghana (entre el actual Mali y Mauritania); el imperio de Kanem-Bornu (entre los actuales Chad y Nigeria)… Son solo unos pocos ejemplos de sistemas de poder bien consolidados y de poderosas civilizaciones africanas precoloniales con filosofías, sistemas socioecónomicos y políticos, arquitectura, literatura, medicina, gastronomía… propios. Que no aparezcan en nuestros libros de historia no significa que no existieran. 

14. “¿Qué tendrá que ver España con África?“. A pesar de que España llegó tarde al reparto de África por parte de las potencias coloniales, el Sáhara Occidental o Guinea Ecuatorial fueron provincias españolas en el siglo XX. Sin embargo, mucho antes, los bereberes norteafricanos islamizaron gran parte de la península ibérica, pasando a formar parte del imperio musulmán durante casi ochocientos años. Al Ándalus se convirtió entonces, según los historiadores, en el territorio más refinado del Occidente europeo. Hoy, sin embargo, el impacto negativo del colonialismo español al otro lado del estrecho de Gibraltar, es aún motivo de sufrimientos y clandestinidad entre el pueblo saharaui.

Fotografía del nigeriano Andile Buka en la que explora e intenta romper los estereotipos a través de una serie basada en los deportes "de ricos" y la raza negra "oculta" dentro de las elites sudafricanas.

Fotografía del nigeriano Andile Buka en la que explora e intenta romper los estereotipos de clase y raza a través de una serie basada en los deportes “de ricos” y la presencia de negros entre la élite sudafricana.