FCAT: El triunfo de resistir para reenfocar la mirada hacia África

De eso se trata. De resistir. Y luego subir el telón para festejar. Este año tremendo ha querido que el FCAT, el festival de cines africanos con más solera de cuantos se celebran en el estado español, pueda brindar por varios motivos: por valientes, por perseverantes, por arriesgados, y por su bendita locura que año tras año criba y nos tamiza algunos de los mejores títulos que han circulado por festivales internacionales haciendo de Tarifa un espacio único para estrenos nacionales.

No era de extrañar que las plataformas de alquiler online se hicieran con buena parte del nicho que abrían los festivales de cine –¡gracias Filmin!–.  ¿Dónde si no poder disfrutar de las buenas cinematografías por las que apuestan los certámenes independientes? Los grandes eventos cinematográficos de este 2020 han transformado su alfombra roja por mantas y sofás; sus siempre picaronas ruedas de prensa y tertulias, por conferencias a través de Zoom, Skype, o cuantas aplicaciones han florecido en los últimos meses para derribar los confinamientos y los dos metros de distancia.

Y así, Mane Cisneros, la directora y fundadora del FCAT, como si de una epidemióloga se tratara, ha sabido suministrar una buena dosis preventiva para un 2021 que, a la vuelta de la esquina, aventura más polarización política, menos solidaridad internacional y escasa atención a lo de siempre: la información africana. Pero también, a su equipo: gracias Marion por programar dulces como nos tienes acostumbrados; Fede, por divulgar los cines africanos; Alejandro, por manejar desde la sala de máquinas; Marta por tu rigor y constancia con los medios… Gracias a todo el equipo que ha contribuido a esta 17ª edición. Si os perdísteis el palmarés, aquí una muestra en breve.

 

Mejor largometraje de ficción: You Will Die at 20

La película que se ha llevado el Premio al Mejor Largometraje de Ficción en esta edición del FCAT, ha sido You Will Die at 20, del sudanés Amjad Abu Alala. En palabras del jurado, otorgaban el máximo galardón “por su maravilloso lenguaje cinematográfico, por los valores que representa, por mostrar cómo un joven trabaja y lucha en contra de ideas preconcebidas, bajo el peso de la religión y de la tradición y cómo decide despertar al mundo”. El debut internacional de esta cinta que venía arrastrando desde el verano reconocimientos de crítica y público, tuvo lugar en agosto, durante el Festival de Cine de Venecia, donde ganó el premio Luigi De Laurentiis y fue nominado al premio Fedeora. Pasando también, y entre otros, por el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), llegaba al FCAT alumbrando el octavo largometraje en la historia de Sudán. Abu Alala, junto con otros directores y cineastas sudaneses, incluidos Hajooj Kuka y Suhaib Gasmelbari, están tratando de revivir la industria cinematográfica del país que ha estado estancada durante medio siglo. Un trabajo con una increíble sensibilidad visual que tiene una cualidad de fábula en su descripción de un pueblo aislado donde la superstición limita a su gente.

 

Mención especial: Abou Leila (2019)

El trabajo sensorial y castigador de la ópera prima del argelino Amin Sidi-Boumédiène prescinde de la narrativa tradicional para crear un drama surrealista, casi impenetrable, sobre la sangrienta guerra civil de Argelia de la década de 1990. Impresionante por lo profundamente que está impregnado de un miasma de paranoia y miedo, este probador de paciencia perversamente impenetrable seguro que ha encontrado en esta 17ª edición del FCAT algún círculo esotérico del que disfrutar Abou Leila (2019). Sin duda, creo que merece la pena destacar también el trabajo de Kaname Onoyama, director de fotografía que se estrenaba al igual que Amin, en el cine: Y lo hacía tras colaborar con artistas musicales como Alicia Keys o Stormzy.

 

Premio ACERCA de la Cooperación Española: Talking About Trees (2019)

Talking About Trees (2019) dialoga a la perfección con el trabajo You Will Die at 20. De alguna forma hablan de los sueños. Y el realizador Suhaib Gasmelbari nos embarca con su ingenioso y cautivador documental abriendo de manera surrealista con cuatro cineastas sudaneses retirados, recreando la famosa escena de Sunset Boulevard. Ninguno de estos directores ha trabajado adecuadamente en años, desde que un golpe militar en 1989 provocó el colapso de la industria cinematográfica de Sudán por razones religiosas y económicas. Las películas son oxígeno para estos hombres, y Talking About Trees sigue su misión de reabrir un cine al aire libre abandonado cerca de Jartum y regalar entradas. Aunque… casi no quedan cines en Sudán.

 

Premio Casa África al Mejor Largometraje Documental: Buddha in Africa (2019)

El trabajo de la sudafricana Nicole Schafer continúa la senda del documental de la gabonesa Samantha Biffot, El africano que quería volar (2015). Ambos filmes abordan un desarrollo reciente en la política global de China en África a través de una lente interesante. Específicamente, Buddha in Africa (2019) sigue a un joven adolescente de Malaui llamado Enock Bello, así como su vida dentro de un orfanato budista que recuerda inquietantemente a las primeras misiones cristianas en América del Norte. En el orfanato de ACC, Enock es un prodigio de las artes marciales llamado Alu, que alberga el sueño de convertirse en Jet Li. El documental de Schafer, sin embargo, recoge la historia de Enock desde un punto interesante de su vida, un período de transición en el que la graduación es inminente y debe elegir si continúa sus estudios en el país o en el extranjero.

 

Mejor cortometraje: Machini (2019)

Entre los premios otorgados, el del mejor cortometraje es de rigor mencionarlo. Se trata de Machini (2019) que con sus 10 minutos consigue abrir tantas preguntas para la reflexión como si de un ensayo crítico se tratara. El Congo tiene los depósitos más grandes del mundo de cobalto y litio, dos de los componentes de las baterías eléctricas.  La transición a los coches eléctricos es una de las esperanzas de un mundo que busca una salida a la crisis medioambiental. Sin embargo, hay un problema. Los cineastas congoleños Frank Mukunday y Trésor Tshibangu hicieron esta original película animada en stop motion recordando a los espectadores las condiciones de vida de quienes producen energía limpia para todo el mundo. Es decir, lo que es bueno para todo el mundo no es de mucha utilidad para quienes soportan todos los riesgos y consecuencias negativas necesarios para lograrlo.

 

 

NOTA: El FCAT volverá a celebrarse en primavera, si las circunstancias lo permiten, entre el 28 de mayo y el 5 de junio de 2021.

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Co-fundador de Wiriko. Doctor en comunicación en África al sur del Sahara (US), Máster en Culturas y Desarrollo en África (URV), Máster en Relaciones Internacionales (UCM) y Licenciado en Periodismo (US). Es analista político y profesor universitario de Relaciones Internacionales, periodismo internacional y cines africanos. Ha realizado documentales en España, Cuba, Senegal, Kenia, Sudán del Sur, Mozambique o RDC. Responsable del área de Formación y de Comunicación y coordinador de la sección de Cine y Audiovisuales del Magacín. Contacto: sebas@wiriko.org

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